Madrid

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Madrid
Municipio y Capital de España
Bandera de Madrid
Bandera
Escudo de Madrid
Escudo
Plaza Mayor Puerta de Alcalá
Panorama
Sede del Ayuntamiento Gran Vía
Cuatro Torres Bussiness Area
Madrid
Madrid
Madrid
Ubicación de Madrid en España.
Madrid
Madrid
Ubicación de Madrid en Comunidad de Madrid.
Apodo:La Villa, La Capital del Reino, La Conventual, La Capital, «Villa y Corte», «Los madriles».
Lema:«Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son. Esta es mi insignia y blasón»
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of the Community of Madrid.svg Madrid
• Provincia Flag of the Community of Madrid.svg Madrid
• Comarca Área Metropolitana y Corredor del Henares
• Partido judicial Madrid
Ubicación 40°25′08″N 3°41′31″O / 40.418888888889, -3.6919444444444Coordenadas: 40°25′08″N 3°41′31″O / 40.418888888889, -3.6919444444444
• Altitud 657 msnm
Superficie 605,77 km²
Población 3 207 247 hab. (2013)
• Densidad 5294,5 hab./km²
Gentilicio madrileño, -ña o
matritense
Código postal 28001-28080
Alcaldesa (2011) Ana Botella (PP)[1]
Presupuesto 4 447 400 000 [1]  (año 2014)
Patrón San Isidro
Patrona Virgen de la Almudena
Sitio web www.madrid.es
[1] Por mayoría absoluta.
[editar datos en Wikidata]
Estatua de Carlos III, llamado "El mejor alcalde de Madrid", frente al reloj de la Puerta del Sol.[2]
Fachada del Palacio Real de Madrid. Trazado por los arquitectos Giambattista Sacchetti y Francesco Sabatini, se trata de una de las residencias palaciegas más notables de Europa, construida en el siglo XVIII. En este lugar ha estado la sede de la monarquía hispánica desde el siglo XVI.

Madrid[3] es un municipio y una ciudad de España. La localidad, con categoría histórica de villa,[4] es la capital de España[5] y de la Comunidad de Madrid. También conocida como la Villa y Corte, es la más poblada del Estado, con 3 207 247 de habitantes en el año 2013,[6] [7] mientras que, con la inclusión de su área metropolitana[8] la cifra de población asciende a 6 543 031 habitantes,[8] siendo por ello la tercera o cuarta área metropolitana, según la fuente, por detrás de las de París y Londres, y en algunas fuentes detrás también de la Región del Ruhr, y la tercera ciudad más poblada de la Unión Europea, por detrás de Berlín y Londres.[9] [10] [11] [12]

Como capital del Estado, Madrid alberga las sedes del gobierno, Cortes Generales, ministerios, instituciones y organismos asociados, así como la residencia oficial de los reyes de España[13] y del Presidente del Gobierno. En el plano económico, es la cuarta ciudad más rica de Europa, tras Londres, París y Moscú.[14] Para el 2009, el 50,1 % de los ingresos de las 5000 principales empresas españolas son generados por sociedades con sede social en Madrid, las cuales representan el 31,8 % de ellas.[15] Es sede del 3.er mayor mercado de valores de Europa,[16] del 2º de ámbito latinoamericano (Latibex) y de varias de las más grandes corporaciones del mundo.[17] [18] Es la 8.ª ciudad del mundo con mayor presencia de multinacionales, tras Pekín y por delante de Dubái, París y Nueva York.[19] [20]

En el plano internacional acoge la sede central de la Organización Mundial del Turismo (OMT), perteneciente a la ONU, la sede de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV), la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) y la sede de Public Interest Oversight Board (PIOB).[21] También alberga las principales instituciones internacionales reguladoras y difusoras del idioma español: la Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española,[22] y sedes centrales de la Real Academia Española (RAE), del Instituto Cervantes y de la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Madrid organiza ferias como FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y la Cibeles Madrid Fashion Week.

Es un influyente centro cultural y cuenta con museos de referencia internacional, entre los que destacan el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y CaixaForum Madrid, que ocupan, respectivamente, el 12º, 18º, 67º y 80º puesto entre los museos más visitados del mundo.[23]

Los orígenes de la ciudad son objeto de revisión tras recientes hallazgos de enterramientos visigodos así como de restos que se remontan a los carpetanos o periodo prerromano. Las excavaciones arqueológicas también arrojan restos que se atribuyen al Madrid romano. Estos hallazgos de época visigoda han venido a confirmar que el posterior asentamiento fortificado musulmán de Maǧrīţ (del siglo IX) se había asentado sobre un vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o matriz, arroyo. (AFI [maʤriːtˁ]),[24] [25]

No sería hasta el siglo XI que Madrid es incorporado a la Corona de Castilla, tras su conquista por Alfonso VI de León y Castilla en 1083. Es designada como sede de la Corte por Felipe II en 1561, convirtiéndose en la primera capital permanente de la monarquía española. Desde el Renacimiento hasta la actualidad ha sido capital de España y sede del Gobierno y la Administración del Estado salvo breves intervalos de tiempo: entre los años de 1601 y 1606 la capitalidad pasó temporalmente a Valladolid; durante la Guerra de la Independencia Española, en que la capital se trasladó a Sevilla en 1808 y en 1810 a Cádiz, y durante la Guerra Civil, cuando el Gobierno Republicano se trasladó primero a Valencia y después a Barcelona.

Índice

Elementos identitarios[editar]

La capitalidad[editar]

La capitalidad, con sus efectos espaciales, funcionales y fisonómicos, constituye el factor de diferenciación de Madrid con respecto al resto de ciudades españolas. La capitalidad favoreció el aumento demográfico y la prosperidad económica y cultural de la villa.

A pesar de que desde 1561 el establecimiento de manera permanente de la Corte en Madrid otorgara a la Villa la condición de capital (de la Monarquía Católica y del Imperio español), el reconocimiento jurídico de la función de capitalidad hubo de esperar más tiempo. Sin embargo, no fue hasta 1931, con el advenimiento de la Segunda República Española, que se oficializa constitucionalmente este hecho. Igualmente, fue reconocida oficialmente como capital de España durante el franquismo en la Ley de Régimen Especial de Madrid (11 de julio de 1963),[26] [27] un hecho que fue posteriormente también sancionado en la Constitución de 1978. Hasta 2006 no se promulgó una ley, la Ley de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid,[28] por la que el Parlamento desarrolló legislativamente las consecuencias de esta especificidad.

Símbolos[editar]

Escudo heráldico de la Villa de Madrid, con el oso y el madroño.

Los símbolos de la Villa de Madrid son la bandera carmesí propia de los ayuntamientos castellanos y el escudo tradicional con el oso y el madroño, tocado con corona real antigua, según el actual reglamento de Protocolo y Ceremonial del Ayuntamiento de Madrid.[29]

Aunque siempre se habla del «oso y el madroño», antiguamente era una osa. Asimismo el madroño no era identificado como tal, sino era un árbol con frutos rojos, hasta que los frutos del madroño sirvieron para curar una plaga que asoló la ciudad. Desde entonces se identificó el árbol como madroño. En el siglo XVI se plantea la mejora del escudo:

Al blasón de este Concejo, que lleva una osa e un madroño en campo blanco, se sirva Vuestra Majestad otorgar que lleve una corona dentro del escudo, o una orla azul con siete estrellas de ocho rayos, en señal del claro y extendido cielo que cubre esta Villa

Petición del Consejo de Madrid a Carlos I de España, concedida por el monarca. 1548.[30]

Durante un tiempo el escudo de Madrid tuvo un dragón, aunque algunos expertos señalan que era una culebrilla alada o un grifo dorado.

Entre las antigüedades que evidentemente declaran la nobleza y fundación antigua de este pueblo, ha sido una que en este mes de junio de 1569 años, por ensanchar la Puerta Cerrada la derribaron, y estaba en lo más alto de la puerta, en el lienzo de la muralla labrado en piedra berroqueña un espantable y fiero dragón, el cual traían los griegos por armas y las usaban en sus bandera, ...

Juan López de Hoyos, escritor y humanista español. Historia y relación verdadero de la enfermedad, felicísimo tránsito y suntuosas exequias fúnebres de la serenísima reina de España doña Isabel de Valois, nuestra señora. 1569

A partir de entonces muchos escudos en Madrid tenían dragones. El escudo oficial de 1859 incluía un grifo dorado que parecía un dragón.[31]

En 2004 la corporación municipal adoptó un logotipo basado en el escudo de la Villa de Madrid, en línea de color azul claro, que es utilizado en los documentos internos y de comunicación externa.

Toponimia[editar]

El primer nombre documentado es el que tuvo en época andalusí, مجريط Maǧrīţ (AFI [maʤriːtˁ]), que dio en castellano antiguo Magerit [maʤeˈɾit]), sobre cuyo origen se han formulado a lo largo de la historia multitud de hipótesis.

La teoría más extendida hasta tiempos recientes era la del arabista Jaime Oliver Asín, quien afirmó en 1959 que Maŷriţ o Maǧrīţ (ŷ y ǧ son dos formas de representar el mismo sonido), deriva de maǧra, que significa «cauce» o lecho de un río, a la que se añadió el sufijo romance -it, del latín -etum que indica abundancia (los híbridos árabe-romance fueron frecuentes en al-Ándalus). En un primer momento, Oliver Asín afirmó sin embargo que el nombre actual de Madrid no procede de Maǧrīţ sino del romance mozárabe, Matrice, pronunciado Matrich con el significado de «matriz» o «fuente». Los dos topónimos, árabe y romance, según la hipótesis inicial de Oliver, coexistieron en el tiempo y eran utilizados por sendas poblaciones, musulmana y cristiana, que vivían respectivamente en los actuales cerros de la Almudena y las Vistillas, separados por un arroyo que discurría por la actual calle de Segovia, que es el que da origen a ambos nombres. Oliver fue más allá, afirmando que de estas dos poblaciones procede la denominación popular «los madriles», en plural, que se le da a la ciudad. Sin embargo, poco después Oliver se desdijo de esta teoría del nombre doble y afirmó simplemente que el nombre de Madrid procede del árabe Maǧrīţ.[32]

El lingüista Joan Coromines propuso en 1960 una teoría alternativa, apuntando que Maǧrīţ no es en realidad más que la arabización fonética de Matrich, con metátesis de ǧ y ţ y no tiene por qué relacionarse con la palabra árabe maǧra, posibilidad que ya apuntó Oliver Asín pero que descartó por razones no exclusivamente lingüísticas. Esta teoría la desarrolló más adelante el arabista y lingüista Federico Corriente[33] y es la más extendida en la actualidad.[34]

Historia[editar]

El rey Felipe II estableció la capitalidad de sus reinos en Madrid. Retratado por Sofonisba Anguissola (1565).

Los orígenes de la ciudad son objeto de revisión tras los recientes hallazgos, en su perímetro más antiguo, de enterramientos visigodos así como de restos que se remontan a los carpetanos o periodo prerromano. Las excavaciones arqueológicas en el término municipal también arrojan restos romanos en diferentes distritos de la ciudad moderna, atribuyéndose al Madrid romano, y en base a los restos encontrados durante las obras de soterramiento de la autopista M-30, una localización a orillas del río Manzanares en el área de influencia del Puente de Segovia, en el entorno hoy ocupado por el Parque de Atenas, la parte baja de la Calle de Segovia y el Paseo de la Virgen del Puerto. El Madrid romano no se situaría por tanto en el posterior enclave en altura del periodo visigodo para situarse en el valle del Manzanares, a escasos metros de donde se documentan los referidos restos visigodos, en la colina formada por los actuales Palacio Real y Catedral.

Estos recientes hallazgos de época visigoda han venido a confirmar las teorías de varios autores que sostuvieron que el posterior asentamiento fortificado musulmán de Maǧrīţ (del siglo IX) se había asentado sobre un vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o matriz, arroyo. (AFI [maʤriːtˁ]),[35] [36]

No sería hasta el siglo XI que Madrid es incorporado a la Corona de Castilla, tras su conquista (o reconquista, si tenemos en cuenta el pasado visigodo) por Alfonso VI de León y Castilla en 1083. Es a partir de ese momento cuando Madrid comienza un proceso lento pero constante de crecimiento en extensión, población e influencia, que abarca todo el periodo medieval (alta y baja Edad Media) hasta situarse a fines del siglo XV como una de las principales ciudades de Castilla. Resultado de este proceso de crecimiento, entre otras razones, sería su designación como sede de la Corte por Felipe II en 1561, convirtiéndose en la primera capital permanente de la monarquía española. Desde ese mismo año de 1561 Madrid experimentó un crecimiento exponencial en tamaño y población, alcanzando a finales del siglo XIX más de medio millón de habitantes sobre el suelo de la ciudad consolidada (ciudad antigua más Ensanche). Madrid, por tanto, ha sido desde el Renacimiento (siglo XVI) y hasta la actualidad, capital de España y sede del Gobierno y la Administración del Estado, salvo un breve intervalo de tiempo entre los años de 1601 y 1606 en los que temporalmente la capitalidad pasó a Valladolid así como durante la Guerra Civil, cuando el Gobierno se trasladó primero a Valencia y después a Barcelona.

Prehistoria[editar]

Pese a que no se han encontrado restos fósiles humanos, sí se ha hallado gran variedad de útiles, especialmente en el entorno de Arganda del Rey y del Manzanares, que permiten probar la existencia de asentamientos humanos en las terrazas del río en el lugar que hoy ocupa la ciudad.[37] [38]

Época romana y visigoda[editar]

La conquista y colonización por Roma de la Península Ibérica, llevada a cabo inicialmente como maniobra militar romana en su larga serie de guerras con Cartago, dura casi 200 años, desde la Segunda Guerra Púnica hasta el 27 a. C. en el que completan la pacificación del norte del territorio y lo dividen en tres provincias.[39] La región que actualmente ocupa Madrid se situaría en la Tarraconense.

Si bien es posible que durante el periodo romano el territorio de Madrid no constituyese más que una región rural, beneficiada por la situación de cruce de caminos y la riqueza natural, el hallazgo de los restos de una basílica del periodo hispano-visigodo en el entorno de la iglesia de Santa María de la Almudena[40] ha sido presentado como una evidencia de la existencia de un asentamiento urbano en ese periodo. Otras muestras arqueológicas de la presencia de una población estable en Madrid se encuentran en los restos de dos necrópolis visigodas, una en la antigua colonia del Conde de Vallellano —paseo de Extremadura, junto a la Casa de Campo— y otra en Tetuán de las Victorias. Dentro del casco medieval, se encontró una lápida bastante deteriorada con la leyenda, nunca completada e interpretada de formas varias, pero que podría indicar la presencia de población estable ya en el siglo VII.

«MIN.N. BOKATUS. INDIGNVS. PRS. IMO / ET TERTIO. REGNO. DOMNO. RVD. / MI. REGVM. ERA DCCXXXV»

Siglo VII.

Época musulmana[editar]

Vestigios de la muralla musulmana junto a la Cuesta de la Vega.

La primera constancia histórica de la existencia de un asentamiento estable data de la época musulmana.[41] En la segunda mitad del siglo IX, el emir de Córdoba Muhammad I (852-886) construye[42] una fortaleza en un promontorio junto al río,[41] que es una de las muchas fortificaciones que ordena construir en el territorio fronterizo de la Marca Media con el triple propósito de vigilar los pasos de la sierra de Guadarrama y proteger Toledo de las razzias de los reinos cristianos del norte, de ser punto de partida a su vez para incursiones musulmanas en dichos reinos y de asentar la autoridad de Córdoba en esta región. La primera noticia escrita sobre Madrid la encontramos en el cronista cordobés Ibn Hayyan (987-1075), quien, citando a otro cronista anterior, al-Razi (888-955), dice:

A Muhammad y al tiempo de su reinado se le deben hermosas obras, muchas gestas, grandes triunfos y total cuidado por el bienestar de los musulmanes, preocupándose por sus fronteras, guardando sus brechas, consolidando sus lugares extremos y atendiendo a sus necesidades. Él fue quien ordenó construir el castillo de Esteras, para guardar las cosechas de Medinaceli, encontrándose en su lado noroeste. Y él fue quien, para las gentes de la frontera de Toledo, construyó el castillo de Talamanca, y el castillo de Madrid y el castillo de Peñahora. Con frecuencia recababa noticias de las marcas y atendía a lo que en ellas ocurría, enviando a personas de su confianza para comprobar que se hallaban bien.[43]

Junto a la fortaleza se desarrolla, hacia el sur y hacia el este, principalmente, el poblado. Esta población recibe el nombre de Maǧrīţ (AFI [maʤriːtˁ]) (en castellano antiguo Magerit [maʤeˈɾit]), que podría ser una arabización del nombre romance Matrice, «matriz», en alusión a un arroyo de ese nombre que discurría junto a la primitiva ciudad, por la actual calle de Segovia,[44] o bien ser un híbrido entre la palabra árabe Maǧra, que significa 'cauce' o 'curso de agua', y el sufijo romance -it (< latín -etum), que indica abundancia; el significado sería por tanto 'lugar abundante en aguas', en referencia a los varios arroyos de superficie y subterráneos que podían encontrarse en el el solar de la ciudad.[45]

La noticia más completa sobre el Madrid musulmán la da el geógrafo al-Himyari en el siglo XV, quien citando fuentes más antiguas dice de esta ciudad que era:

Una noble ciudad de al-Ándalus construida por el emir Muhammad ibn Abd al-Rahman. De Madrid al puente de Maqida [¿Valdemaqueda?], que era el límite de las tierras del islam, hay 31 millas. En Madrid hay un barro con el que se hacen unas ollas que pueden utilizarse para ponerlas sobre el fuego durante veinte años sin que se rompan, y lo que se cocina en ellas se conserva sin que le afecten ni el frío ni el calor del ambiente. El castillo de Madrid es uno de los más poderosos, construido por el emir Muhammad ibn Abd al-Rahman. Ibn Hayyan menciona en su Historia el foso que fue cavado fuera de las murallas de Madrid, diciendo que se encontró en él una tumba con un esqueleto que medía 51 brazos, esto es, 102 palmos [aprox. 9 m], desde el cojín de la cabeza hasta el extremo de los pies. De ello levantó acta, certificándolo, el cadí de Madrid, quien acudió al lugar y lo observó junto a varios testigos.[46]

Se ha mantenido a lo largo del tiempo la tradición de que el primitivo hisn o fortaleza andalusí ocupaba el solar en el que luego se levantó el alcázar cristiano y más tarde el actual Palacio Real. Muchos investigadores han trabajado con esta hipótesis, desarrollando propuestas de reconstrucción del trazado de las murallas de la vieja al-mudayna o ciudadela a partir de esta idea. Sin embargo, no hay ninguna evidencia arqueológica ni documental de que el hisn estuviera en ese emplazamiento, y en la actualidad los estudiosos tienden a pensar que la muralla de la ciudadela pasaba por la actual plaza que separa la catedral de la Almudena del Palacio y por tanto no incluía el solar de este último. La ciudad andalusí amurallada, por lo tanto se habría levantado en el cerro delimitado al sur por la hondonada del arroyo de San Pedro (actual calle Segovia), al norte por la del arroyo del Arenal (actual calle del Arenal) y al oeste por el barranco que termina en la vega del Manzanares. Extramuros se desarrolló, hacia el sur y el oeste, una población mayor que fue rodeada en época cristiana de una segunda muralla.

De los diversos trabajos arqueológicos desarrollados en la ciudad desde mediados del siglo XIX en adelante, han hallado restos como: la muralla árabe de la Cuesta de la Vega, la atalaya de la Plaza de Oriente y los vestigios de un viaje de agua de la Plaza de los Carros. Se conocen otros restos de muralla, hoy desaparecidos, por los planos antiguos de la ciudad. La mezquita mayor, cuya existencia daba a la población el carácter de medina o ciudad, ocupaba el lugar en el que luego se levantó la iglesia de Santa María, derribada a su vez en el siglo XIX para ensanchar la calle Mayor. Ésta ya era en tiempos andalusíes la calle principal de la ciudad.[47]

En el año 932, el rey Ramiro II en su proceso de conquista territorial en el sur del reino de León atacó la fortaleza omeya de Madrid, en su idea de conquistar Toledo. Pero ya ocupadas por al-Nasir, tiempo antes, las fortalezas de la margen derecha del Tajo, Ramiro solo pudo desmantelar las fortificaciones de Madrid y depredar sus tierras más próximas, de donde trajo numerosas gentes. Las murallas de Madrid fueron reforzadas tras este ataque.

Durante la época califal, Madrid perteneció a la cora de Guadalajara. Tras la desintegración del califato, pasó a integrarse en el reino taifa de Toledo.

En el Madrid árabe, nació en el siglo X Maslama al-Mayriti, llamado «el Euclides andalusí», notable astrónomo y fundador de una escuela matemática en Córdoba.[48]

Conquista cristiana y establecimiento de la capitalidad[editar]

La iglesia de San Nicolás de los Servitas es la más antigua del casco histórico de Madrid, sin contar el desaparecido edificio que habría en el lugar de la actual Catedral de la Almudena. La torre-campanario, de estilo mudéjar, aún conserva la estructura original del siglo XII, aunque rematada por un chapitel barroco.[49]

Con la caída del reino taifa de Toledo en manos de Alfonso VI de León y Castilla, la ciudad fue tomada por las fuerzas cristianas en 1085 sin resistencia, probablemente mediante capitulación. La ciudad y su alfoz quedaron integrados en el reino de Castilla como territorios de realengo. Los cristianos sustituyen a los musulmanes en la ocupación de la parte central de la ciudad, quedando los barrios periféricos o arrabales, que en el periodo anterior eran habitados por una comunidad mozárabe, como morería. También existió una judería en el entorno del que sería más tarde barrio de Lavapiés.[50] Durante el siguiente siglo, Madrid sigue recibiendo embates de los nuevos poderes musulmanes de la península, los almorávides, que incendian la ciudad en 1109 y los almohades, que la someten a sitio en 1197. La victoria cristiana de Las Navas de Tolosa aleja definitivamente la influencia musulmana del centro de la península.

De esta época proceden dos destacados hechos religiosos que marcan el desarrollo de la personalidad del cristianismo popular de Madrid: el «descubrimiento» de la imagen de la Virgen de la Almudena y la vida de Isidro Labrador, que más tarde sería canonizado.[51] La ciudad va prosperando y recibe el título de villa en 1123.[52] Siguiendo el esquema repoblador habitual en Castilla, Madrid se constituye en concejo, cabeza de una comunidad de villa y tierra, la comunidad de villa y tierra de Madrid. El gobierno de la ciudad recae en todos los madrileños con el rango de vecinos, reunidos en concejo abierto hasta que en 1346, el rey Alfonso XI implanta el regimiento, en el cual ya sólo representantes de la oligarquía local, los regidores, gobiernan la ciudad. En 1152, el rey Alfonso VII estableció los límites de la comunidad de villa y tierra, entre los ríos Guadarrama y Jarama. En 1188, una representación de Madrid participa por primera vez en las Cortes de Castilla. En 1202, Alfonso VIII le otorgó su primer fuero municipal, que regulaba el funcionamiento del concejo, y cuyas competencias fueron ampliadas en 1222 por Fernando III el Santo.

A pesar del apoyo madrileño a Pedro I, posteriormente los soberanos de la casa de Trastámara residirían con frecuencia en la villa debido a la abundancia y calidad de sus cotos de caza, a la que son muy aficionados. Antes incluso, ya el libro de Montería de Alfonso XI anotaba: «Madrid, un buen lugar de puerco y oso», y posiblemente de esa característica derivaba el escudo que las huestes madrileñas llevaron a la batalla de las Navas de Tolosa.[53] Posteriormente, un prolongado pleito entre el Ayuntamiento y la Iglesia, acabó con un acuerdo de reparto de pastos para ésta y pies de árbol para aquél, con lo que un árbol fue incorporado al escudo junto al oso u osa y las siete estrellas de la constelación homónima.[53] La identificación del árbol con el madroño es más oscura, más allá de la homofonía con el nombre de la ciudad. Es habitual llamar a Madrid la ciudad del oso y el madroño.

Las Cortes de Castilla se reúnen por primera vez en Madrid en 1309 bajo el reinado de Fernando IV, y con posterioridad en 1329, 1339, 1391, 1393, 1419 y dos veces en 1435. A partir de la unificación de los reinos de España bajo una Corona común, las Cortes se convocaron en Madrid con mayor frecuencia.

En la Guerra de las Comunidades, a la cabeza de su regidor Juan de Zapata, Madrid se une a la sublevación contra Carlos I (1520)[54] pero tras la derrota de los comuneros en Villalar, la villa es asediada y ocupada por las tropas reales. A pesar de todo ello, el sucesor de Carlos I, Felipe II decide instalar la corte en Madrid el 12 de febrero de 1561 (453 años).[55] Este hecho sería decisivo para la evolución de la ciudad y haría que los avatares del país y la monarquía, en mayor o menor medida, influyeran en el destino de la ciudad. Salvo un breve periodo entre 1601 y 1606 en que la corte se traslada a Valladolid, la capitalidad será consustancial a Madrid desde entonces. Una famosa expresión indicaba esa identidad: «sólo Madrid es corte», lo que, de forma conceptista, también se entendía al revés: «Madrid es sólo corte».[56]

Vista de Madrid desde el Oeste, frente a la Puerta de la Vega, por Anton Van der Wyngaerde (llamado en España «Antonio de las Viñas») en 1562, encargado por Felipe II de recoger vistas de sus ciudades. Se aprecia en primer plano las riberas del Manzanares, cruzado por los antecesores del Puente de Segovia (en primer término), y el Puente de Toledo (más al sur, derecha), que se construirán en forma monumental años más tarde. El edificio más destacado, al norte (izquierda), es el Alcázar, que forma parte del circuito amurallado y que sufrirá varios incendios hasta el fatídico de 1734 que lo destruirá casi completamente, siendo sustituido por el actual Palacio Real. Entre el caserío se destacan las torres de las iglesias (de izquierda a derecha: San Gil, San Juan, Santiago, San Salvador, San Miguel de los Octoes, San Nicolás, Santa María, San Justo, San Pedro, la Capilla del Obispo, San Andrés y, extramuros, San Francisco), que no muestran aún el perfil de cúpulas y chapiteles que las caracterizará en los siglos siguientes. Aparece, fuera de las murallas y sobre el río, una instalación artesanal dedicada al tratamiento de pieles: las Tenerías del Pozacho. La reciente instalación de la corte provocó el aumento de la presión fiscal sobre los particulares mediante el gravamen de la regalía de aposento, que produjo todo tipo de resistencias, entre las que destacaba la construcción de casas a la malicia.[57]

Con el establecimiento de la corte en Madrid, su población empieza a crecer de forma significativa. A la burocracia real, a los miembros de la corte y todas las personas necesarias para su sustento, se unen desheredados y buscavidas de todo el Imperio español. En 1625, Felipe IV derriba la muralla de la ciudad, ya sobrepasada, y edifica la que será la última cerca de Madrid. Esta cerca, construida exclusivamente por razones fiscales (impuesto de portazgo) limitará el crecimiento de la ciudad hasta el siglo XIX. Las tareas de gobierno se centralizan en el Alcázar Real, conjunto de edificaciones situadas en los terrenos que más adelante ocuparán el Palacio Real y la Plaza de Oriente. Paralelamente, se aumentan la superficie de otro palacio en el extremo este de la ciudad, más allá de la cerca. Se trata del Palacio del Buen Retiro, empezado a construir por los Reyes Católicos (que también trasladaron a sus proximidades el monasterio de San Jerónimo el Real, situado anteriormente cerca del Manzanares, zona de la actual Estación de Príncipe Pío), del que se conservan sus jardines, el Salón del Reino y el Salón de Baile, conocido, este último, como el Casón del Buen Retiro y utilizado por el Museo del Prado.

Ilustración y neoclasicismo[editar]

La resistencia al bando que prohibía llevar capa larga y sombrero ancho acabó en el motín de Esquilache (1766).
La Basílica de San Francisco el Grande, obra de Francisco de las Cabezas, con fachada de Francisco Sabatini, fue uno de los proyectos arquitectónicos más complejos de todo el siglo XVIII. Su interior, rico en obras de arte, fue completado a lo largo del siglo XIX con un interesante conjunto de pinturas, estucos, mobiliario y esculturas.

El cambio de dinastía traería cambios importantes para la ciudad. Los monarcas de la nueva dinastía la encontraron como una población oscura, de calles angostas, masificada, sin sistemas de alcantarillado y pestilente.[58] Los Borbones se plantean la necesidad de equiparar Madrid a otras capitales europeas. El incendio del Alcázar Real en 1734 (suceso desgraciado que causa la desaparición de una tercera parte de la colección real de pinturas) dio lugar a la construcción del Palacio Real.[59] Las obras duraron hasta 1755 y no fue ocupado hasta el reinado de Carlos III. Puentes, hospitales, parques, fuentes, edificios para el uso científico, ordenanzas de alcantarillado y otras actuaciones fueron promovidas por este último monarca, (quien recibe el título popular de «mejor alcalde de Madrid»), con la colaboración de arquitectos y urbanistas de gran categoría profesional y artística: Francesco Sabatini, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva entre otros.

El proyecto del Salón del Prado, en las afueras de la ciudad, entre el conjunto del Buen Retiro y la cerca, es probablemente el más importante y el que ha dejado una herencia más importante a la ciudad: los paseos del Prado y Recoletos, las fuentes de Neptuno, Cibeles y Apolo, el Real Jardín Botánico, el Real Observatorio Astronómico o el edificio inicialmente destinado a acoger al Real Gabinete de Historia Natural, aunque finalmente sería asignado al entonces recién constituido Museo del Prado. Sin embargo, no siempre la relación del «rey alcalde» con sus súbditos-vecinos fue buena; varias medidas de su programa de modernización fueron contestadas de manera violenta durante el motín de Esquilache de 1766 aunque en el mismo confluyeron, además, causas más complejas.[60]

La ciudad aparece vista desde el suroeste, y algo distinta de como la pudo dibujar Wyngaerde doscientos años antes. El Alcázar de los Austrias ha sido sustituido por el Palacio borbónico de Felipe V, el puente de Segovia (a la izquierda) es el actual, y el perfil de la enorme cúpula de San Francisco el Grande domina el resto de iglesias de la villa. Al norte (a la izquierda) se adivina la «montaña» del Príncipe Pío, donde tuvieron lugar los fusilamientos del 3 de mayo de 1808, inmortalizados en el cuadro de Goya.

El Ensanche y la Era industrial[editar]

La Estación de Atocha, o del Mediodía, se creó en 1851, aunque el edificio principal, que ya no se usa para recibir los trenes, es de 1888, ejemplo de la arquitectura del hierro de Alberto de Palacio, discípulo de Gustave Eiffel. Durante generaciones fue por donde entraban los inmigrantes rurales a Madrid, en un ambiente costumbrista en el que se incluía la delincuencia del estraperlo, los carteristas, los trileros y el timo de la estampita.

El levantamiento del pueblo de Madrid en contra de las tropas francesas el 2 de mayo de 1808 marca el principio de la guerra de la Independencia.[61] El rey José Bonaparte realizó reformas en la capital, siendo frecuentes sus órdenes de derribar conventos para hacer plazas, por las que adquiere el mote de Pepe Plazuelas.[62] El devenir de la guerra lo forzó en dos ocasiones a huir de Madrid pero la ocupación de la ciudad se saldó con la destrucción de valiosos recintos, como el Palacio del Buen Retiro.

La desamortización supuso un cambio drástico en el sistema de propiedad inmobiliaria, además de concentrar una gran colección de arte, el Museo de la Trinidad, que en 1872 fue disuelto y sus fondos pasaron a engrosar los del Museo del Prado (creado durante el reinado de Fernando VII en el edificio previsto para Gabinete de Ciencias). También supone la creación en Madrid de la Universidad Central, que conservará el nombre de Complutense ya que proviene del traslado físico y jurídico del claustro y alumnos de la renombrada Universidad de Alcalá a la cercana capital.

Durante el siglo XIX, la población de la ciudad sigue creciendo.[63] La percepción de los cambios que harán desaparecer la ciudad preindustrial estimula la aparición de una literatura «madrileñista», de carácter costumbrista, como la de Ramón de Mesonero Romanos. La información estadística y de todo tipo recopilada por Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico-Estadístico para toda España fue especialmente exhaustiva para Madrid, cuyo artículo tiene un encabezamiento muy significativo: «Madrid: audiencia, provincia, intendencia, vicaría, partido y villa».[64]

En 1860 se derriba por fin la cerca de Felipe IV y la ciudad puede crecer, en principio de una forma ordenada, gracias al plan Castro y la realización de los ensanches.[65] Será la oportunidad de fabulosos negocios, que enriquecieron a José de Salamanca y Mayol, Marqués de Salamanca, quien dio nombre al nuevo barrio creado al este de lo que pasará a ser el eje central de la ciudad (el Paseo de la Castellana, prolongación del Paseo del Prado). Se establece un moderno sistema de abastecimiento de aguas (el Canal de Isabel II) y se establece la comunicación por ferrocarril que convertirá a Madrid en el centro de la red radial de comunicaciones, lo que también deja su huella en la trama urbana (Estación de Delicias, Estación de Atocha y Estación de Príncipe Pío).

Restauración[editar]

Antiguo Palacio de Comunicaciones, hoy sede de la Alcaldía de Madrid, situado en la Plaza de Cibeles, diseñado por el arquitecto Antonio Palacios.

En los primeros treinta años del siglo XX, la población madrileña llega a más de un millón de habitantes.[66] Nuevos arrabales como las Ventas, Tetuán o el Carmen daban acogida al recién llegado proletariado, mientras en los ensanches se instalaba la burguesía madrileña. Estas transformaciones fomentaron la idea de la Ciudad Lineal, de Arturo Soria. Paralelamente se abrió la Gran Vía, con el fin de descongestionar el casco antiguo y se inauguró el metro en 1919.[67] Durante el reinado de Alfonso XIII, cede éste terrenos del real pecunio, al noroeste del Palacio Real, para fundar la Ciudad Universitaria.

Segunda República y Guerra Civil[editar]

Las iglesias de las Escuelas Pías, Padres Escolapios, de Lavapiés, incendiada el día siguiente al estallido de la Guerra Civil por los partidarios del Frente Popular. No se reconstruyó y permaneció en ruinas hasta 2002, cuando fue parcialmente reformada para servir de biblioteca de la UNED, por el arquitecto José Ignacio Linazasoro.
El Edificio Metrópolis, en el cruce de la Calle de Alcalá y la Gran Vía.
Gran Vía, Madrid

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron un gran triunfo a la conjunción republicano-socialista en Madrid, obteniendo el 69,2% de los votos[68] (90 630 votos para la conjunción y 31 616 para los monárquicos,[69] que se tradujeron en 15 concejales socialistas y 15 republicanos frente a 20 concejales monárquicos). Pedro Rico, del Partido Republicano Democrático Federal, fue elegido alcalde por la corporación municipal. El triunfo republicano en Madrid y la mayoría de las capitales de provincia supuso la descomposición de la monarquía y el advenimiento de la Segunda República Española, apenas dos días después. El comité republicano asumió el poder el día 14 por la tarde, proclamando la República en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede del Ministerio de la Gobernación, ante una multitud enfervorizada.[70] La Constitución de la República promulgada en 1931 fue la primera que legisló sobre la capitalidad del Estado, estableciéndola explícitamente en Madrid.[71] Una de las primeras acciones del nuevo gobierno fue ceder al pueblo de Madrid la Casa de Campo, hasta entonces propiedad real; abriéndose al público por primera vez el 1 de mayo de 1931 en una fiesta campestre multitudinaria.[72]

El estallido de la Guerra Civil española tuvo lugar en Melilla a media tarde del viernes 17 de julio y fue conocido en Madrid en las horas siguientes. Todavía el sábado 18 y el domingo 19 guardó la ciudad una cierta normalidad. Tras el aplastamiento de la rebelión en Madrid, mal planificada, en el cuartel de la Montaña y los cuarteles de Carabanchel, en los que los elementos leales del Ejército y de las Fuerzas de Seguridad fueron auxiliados por las milicias populares (organizadas desde finales de 1934 por el Partido Comunista de España bajo el nombre de Milicias Armadas Obreras y Campesinas), a las que el Gobierno autorizó la entrega de armas. A partir de ese momento comenzó una represión indiscriminada no sólo hacia los que habían participado en la rebelión, sino contra aquellos que por no compartir las ideas políticas del Frente Popular, estaban considerados como «desafectos al Régimen». Surgieron numerosos centros de interrogación, detención y tortura (las «checas»), de donde muchos detenidos sólo salían para ser «paseados», apareciendo sus cadáveres en los alrededores de la ciudad. Se produjeron numerosas «sacas de presos» en las que las llamadas Milicias de Vigilancia entraban en las cárceles (San Antón, Ventas, etc.) con sus listas de personas a eliminar, «sacaban» a los presos que figuraban en las listas y los fusilaban en las afueras de la ciudad. Especial magnitud revistieron las matanzas de Paracuellos del Jarama, y Torrejón de Ardoz en noviembre/diciembre de 1936, en las que los cálculos más fundamentados arrojan entre 2000 y 3000 víctimas. También innumerables domicilios particulares fueron incautados, y la misma suerte corrieron las sedes de los partidos políticos de derechas. Se asaltaron e incendiaron iglesias, con irreparables pérdidas artísticas y culturales y por decreto gubernamental oficial de agosto de 1936, fueron definitivamente cerradas todas las iglesias de la España republicana y por tanto las de Madrid.

La resistencia de las milicias, militarizadas en forma de Ejército Popular de la República en 1937, dirigidas por la Junta de Defensa de Madrid, consigue frenar la ofensiva durante la batalla de Madrid en los barrios del oeste de la ciudad, especialmente en el entorno del barrio de Argüelles y la Ciudad Universitaria, donde se estabilizó el frente, y que resultó arrasada en el conflicto, perdiéndose además de los propios edificios de la Universidad elementos tan valiosos como el Real Sitio de la Moncloa, que incluía el palacio homónimo (el actual es una reconstrucción de la posguerra) y la Casa de Velázquez.[73]

La ciudad no volvería a sufrir otro asalto por tierra durante la guerra, pero fue castigada por el fuego artillero y los bombardeos aéreos, primeros en la historia sobre una capital, a imagen de los que otras europeas sufrirán durante la Segunda Guerra Mundial. Las operaciones de la aviación del bando sublevado, apoyada por aparatos de la Alemania Nazi y de la Italia fascista[74] causan en 4 meses, del 7 de noviembre de 1936 al 9 de marzo de 1937, 1490 muertos, 430 desaparecidos y 3502 heridos.[75] aparte de causar numerosos destrozos en edificios emblemáticos, como los que afectaron, del 14 al 17 de noviembre de 1936, al Museo del Prado, el Museo de Arte Moderno, el Instituto Cajal, el Museo Arqueológico Nacional y el Palacio de Liria.[76] La aviación también fue utilizada para atemorizar al enemigo.[77]

La resistencia de Madrid fue exaltada por la propaganda en favor de la causa republicana con el lema «¡No pasarán!» y mofada al terminar la Guerra, con la canción de Celia Gámez «¡Ya hemos pasao!», pero la situación obliga a las instituciones y el Gobierno así como una parte de la población civil a ser evacuados hacia las regiones del interior y del Levante. El final de la guerra fue especialmente caótico en Madrid, con el enfrentamiento violento entre unidades armadas del Partido Comunista y las leales a la Junta de Defensa de Madrid, dirigida por el general Miaja, el coronel Segismundo Casado y el miembro del Partido Socialista, Julián Besteiro. Los choques armados en las calles de la ciudad causaron numerosas víctimas y dieron lugar a sangrientas represalias y fusilamientos por ambos bandos. En los dos últimos días de marzo y primero de abril de 1939 entraron en la ciudad las tropas nacionalistas, acogidas con masivas manifestaciones de júbilo por la población.

Acabada la guerra el 1 de abril de 1939, Madrid comienza a padecer la represión franquista; en julio de ese año, el conde Galeazzo Ciano, ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista, escribe en su diario que son entre 200 y 250 ejecuciones diarias.[78]

Dictadura de Franco[editar]

Vista de la Plaza de Moncloa con el Ministerio del Aire y el Arco de la Victoria, uno de los símbolos del franquismo en la capital.

Terminada la guerra, la ciudad sigue su imparable crecimiento espacial, al tiempo que restaña las heridas que la contienda había dejado en la ciudad, especialmente en su fachada oeste. Cientos de miles de españoles emigran del campo a la ciudad.[79] Madrid (junto con Barcelona o Bilbao) es una de las ciudades que más se benefician de estos movimientos de población. A partir de 5 de junio de 1948, comienza el proceso de anexión a Madrid de hasta trece municipios limítrofes, que termina el 31 de julio de 1954 (Aravaca, Barajas, Canillas, Canillejas, Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, El Pardo, Vallecas, Vicálvaro, Villaverde, Carabanchel Alto y Carabanchel Bajo), pasando su extensión de 66 km² a los 607 km² actuales y ganando unos 300 000 nuevos habitantes.[80] El desorden urbanístico fue la norma: crecieron poblados chabolistas (descritos magistralmente por Luis Martín-Santos en su novela Tiempo de silencio), al tiempo que el centro histórico era sujeto a especulación, permitiéndose el derribo de edificios de valor artístico o tradicionales para ser sustituidos por otros de estética moderna, se construyen edificios de arquitectura innovadora como las suspendidas Torres de Colón. En algunos casos las intervenciones arquitectónicas tienen un carácter de marcar la presencia política, tratando de potenciar el concepto de «Madrid imperial» franquista, como en la zona de Moncloa, donde se levantan el Arco de la Victoria y el Ministerio del Aire, en un estilo neoherreriano, o la Casa Sindical (actualmente Ministerio de Sanidad), edificio de los Sindicatos Verticales, una torre prismática y funcional de ladrillo que abandona el herrerianismo en favor del racionalismo.

Mapa de la ciudad de Madrid y su entorno. Las arterias principales, en color blanco; en negro, los límites del municipio.

El Plan de Ordenación del Área Metropolitana, aprobado en 1963, acuciado por la explosión demográfica de la capital, inició la tendencia a desviar la concentración poblacional urbana de Madrid hacia municipios metropolitanos como, Alcorcón, Alcobendas, Coslada, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, San Sebastián de los Reyes, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz, que se convierten en ciudades dormitorio. En 1973 se inauguran los primeros tramos de la M-30, el primer cinturón de circunvalación de la ciudad.

Democracia[editar]

Tras la muerte del dictador Franco, Madrid fue uno de los escenarios principales durante el periodo de la Transición.[81] Los primeros meses del año 1977 destacaron por la agitación política y social, con huelgas, manifestaciones y contramanifestaciones violentas con víctimas mortales. Otros graves acontecimientos fueron los dos secuestros por parte del GRAPO y el episodio de la Matanza de Atocha de 1977 que resultó en el asesinato por parte de miembros de la ultraderecha de los abogados laboralistas en un despacho situado en esta calle. Su multitudinario entierro, previo a la legalización del PCE fue narrado cinematográficamente en Siete días de enero, de Juan Antonio Bardem. Con la consolidación del régimen democrático, la constitución de 1978 confirma a Madrid como capital de la España democrática en cuyo apoyo tendrían lugar las manifestaciones multitudinarias tras el desbaratado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

En 1979, tuvieron lugar las primeras elecciones municipales democráticas desde la Segunda República en las que la lista de la UCD con José Luis Álvarez al frente fue la más votada, pero sin mayoría absoluta. Resultó elegido alcalde de la ciudad Enrique Tierno Galván, gracias al pacto del PSOE con el PCE. Durante esta alcaldía el Ayuntamiento regeneró la ciudad desde el punto de vista urbanístico y social. Lo que era la capital agonizante del franquismo llegó a ser el núcleo cultural más importante de Europa. La Movida madrileña fue un ejemplo de esta pujanza. Hubo también importantes mejoras en la calidad de vida de los habitantes de la ciudad. Tras la muerte de Enrique Tierno Galván, fue sustituido por Juan Barranco, del PSOE, con apoyos del PCE, virando después la ciudad a posiciones más conservadoras con Agustín Rodríguez Sahagún, del CDS, y José María Álvarez del Manzano, del PP. Alberto Ruiz-Gallardón, del PP, fue nombrado alcalde de la ciudad tras su periodo al frente del gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid. Finalmente, el 27 de diciembre de 2011, la popular Ana Botella se convierte en la primera alcaldesa de la historia del municipio, tras el nombramiento de su antecesor como Ministro de Justicia de España. La elección democrática de alcaldes trae definitivamente grandes beneficios a la ciudad, al verse obligados los alcaldes a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, ante los que responden (los alcaldes franquistas eran elegidos directamente por Franco): construcción de bibliotecas, instalaciones deportivas, centros de salud; eliminación de los núcleos chabolistas; limpieza del río Manzanares; mejora del viario; cierre de la M-30 por el norte, enterramiento de la misma en la zona del Manzanares; construcción de nuevas vías de circunvalación (M-40, M-45, M-50), a la vez que se aumenta la capacidad de las carreteras de acceso (convertidas en autovías o duplicadas con autopista de peaje); regulación de aparcamiento (ORA) en el interior de la ciudad, que llega al límite de la M-30, con reiteradas protestas vecinales, todo ello con el objeto de absorber y regular el tráfico creciente. El papel de las grandes empresas inmobiliarias ha sido decisivo al marcar el nuevo estilo urbanístico en la ciudad de Madrid. Los nuevos barrios se articulan en torno a la manzana cerrada al exterior, con un núcleo formado por zonas verdes, piscinas, áreas de juegos infantiles, pistas deportivas, etc. Este nuevo estilo urbanístico ha ido modelizando un nuevo concepto social en el que la calle ya no se entiende como un lugar de convivencia sino como un mero elemento de tránsito. Las personas en Madrid ahora tienden a reunirse más en bares, domicilios particulares, parques o incluso aparcamientos, apareciendo fenómenos antes desconocidos como el botellón.

En el siglo XXI, la ciudad sigue abordando nuevos retos: mantenimiento de la población dentro del núcleo urbano (Madrid es el municipio de España en el que el aumento del precio de la vivienda ha sido mayor); expansión de la ciudad (con la creación de nuevos barrios con Plan de Actuación Urbanística: Ensanche de Vallecas, Pau de Carabanchel, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Las Tablas, Sanchinarro, Valdebebas...); remodelación del centro histórico; absorción e integración de la inmigración que acude a la ciudad.

La panorámica actual de la misma zona de Madrid representada por Wyngaerde y Goya aparece en esta foto desde un punto de vista situado al noroeste, desde el Parque del Oeste. El mismo Palacio Real de los Borbones queda empequeñecido por las torres y la cúpula de la Catedral de la Almudena, consagrada en 1993. Al sur (derecha) sigue viéndose San Francisco el Grande, ahora flanqueado por el Seminario Conciliar. Una visión pictórica actual la proporciona el hiperrealista Antonio López García en su Vista de Madrid desde Vallecas (o sea, desde el sur), expuesto desde 2006 en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, comitente y propietaria del cuadro.[82]

Terrorismo[editar]

En la mañana del 11 de marzo de 2004, la red de transporte de cercanías de la ciudad fue el escenario de los Atentados del 11 de marzo de 2004 reivindicados por Al-Qaeda, el ataque terrorista más grave sufrido en España y en la Unión Europea por el que resultaron asesinadas 192 personas y se causaron heridas a más de 1900.[83] El 11 de marzo de 2007, justo tres años después, los Reyes de España inauguran en la plaza de Carlos V un monumento conmemorativo a las víctimas del atentado.[84] El 30 de diciembre de 2006, ETA hizo volar el aparcamiento de la terminal T4 del entonces conocido como Aeropuerto de Madrid-Barajas, causando la muerte a dos personas. Desde los atentados contra Luis Carrero Blanco (1973) y el bar de la Calle del Correo (1974, frente a la Dirección General de Seguridad), Madrid ha sufrido buena parte de la actividad de esta banda terrorista, así como la de otros grupos de todo signo, como los de ultraderecha, el GRAPO o el terrorismo islámico.

Demografía[editar]

Población histórica
Año Pob.   ±%  
1900 575 675 —    
1910 614 322 +6.7%
1920 823 711 +34.1%
1930 1 041 767 +26.5%
1940 1 322 835 +27,0%
1950 1 553 338 +17.4%
1960 2 177 123 +40.2%
1970 3 120 941 +43.4%
1981 3 158 818 +1.2%
1991 3 010 492 −4.7%
2001 2 938 723 −2.4%
2011 3 265 038 +11.1%

Población[editar]

Evolución 1897–2009
Año Municipio Provincia Porcentaje
1897 542 739 730 807 74,27
1900 575 675 773 011 74,47
1910 614 322 831 254 73,90
1920 823 711 1 048 908 78,53
1930 1 041 767 1 290 445 80,73
1940 1 322 835 1 574 134 84,04
1950 1 553 338 1 823 418 85,19
1960 2 177 123 2 510 217 86,73
1965 2 793 510 3 278 068 85,22
1970 3 120 941 3 761 348 82,97
1975 3 228 057 4 319 904 74,73
1981 3 158 818 4 686 895 67,40
1986 3 058 812 4 780 572 63,98
1991 3 010 492 4 647 555 64,78
1996 2 866 850 5 022 289 57,08
2001 2 938 723 5 423 384 54,19
2005 3 155 359 5 964 143 52,90
2008 3 213 271 6 271 638 51,24
2009 3 273 006 6 360 241 51,46

La población de Madrid ha ido experimentando un importante aumento desde que se transformó en capital. Este aumento es especialmente significativo durante el periodo de 1940 a 1970, en que casi triplicó su número de habitantes debido a la gran cantidad de inmigración interior.[85] Este acelerado crecimiento y la falta de planificación urbana produjo que se organizaran núcleos de infraviviendas y zonas residenciales, principalmente en los distritos del sur, en las que los servicios públicos no llegarían hasta muchos años después.[86]

A partir de los años setenta, este aumento se desacelera en favor de los municipios de zona metropolitana y Madrid incluso comienza a perder población. Desde 1995 el crecimiento poblacional es de nuevo positivo, debido principalmente a la inmigración exterior.[87] Según los datos disponibles, a 1 de enero de 2011 la población de Madrid ascendía a 3 265 038 habitantes, frente a los 2 938 723 del censo de 2001.[66]

Evolución demográfica de Madrid desde 1842


Fuente: INE[88]

Nota: Entre el censo de 1887 y el anterior crece el término del municipio porque incorpora a La Alameda. Asimismo, crece entre el censo de 1950 y el anterior porque incorpora a Aravaca, Barajas de Madrid, Canillas, Canillejas, Carabanchel Alto, Carabanchel Bajo, Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, El Pardo, Vallecas y Vicálvaro, mientras que en el censo de 1960 ya ha incorporado a Villaverde.

Movimientos de población[editar]

Natalidad[editar]

Evolución de la población extranjera en la ciudad de Madrid en el período 1986–2007.[89]

En 2004 se registraron 32 851 nacimientos en la ciudad de Madrid, lo que supuso un incremento respecto al año anterior. En los últimos cuatro años el número de nacimientos en la región se ha incrementado de forma continua. La tasa de natalidad se sitúa en 10,38 puntos, sufriendo también un incremento constante desde 2000.

Mortalidad[editar]

En 2004 se registraron 26 527 defunciones en la ciudad de Madrid, lo que supuso un incremento con respecto al año anterior, pero manteniéndose cifras más bajas que en los años 2000, 2001 y 2002. La tasa de mortalidad fue de 8,38 puntos, bastante inferior que en los cuatro años anteriores.

Inmigración[editar]

Según el censo de 2008[90] la población extranjera de Madrid es de 547 282 habitantes sobre un total de 3 238 191, lo que supone el 16,9%. Los distritos con más población inmigrante son Usera con un 28,37%, Centro con un 26,87%, Carabanchel con el 22,72% y Tetuán con el 21,54%. Por el contrario, los distritos con menor población inmigrante son Fuencarral-El Pardo con el 9,27%, Retiro con el 9,64%, Chamartín con el 11,74% y San Blas con el 13,43%.

Área metropolitana[editar]

Junto a la ciudad de Madrid, se conforman una serie de núcleos urbanos que establecen una relación de interdependencia entre sí. En el caso de Madrid, la interdependencia se decanta claramente a una dependencia hacia el centro del área, Madrid, lo que se conoce como un área metropolitana dependiente de su núcleo, en oposición a conurbación, en el que la dirección de la dependencia es menos clara, con una mayor interdependencia en ambos sentidos. Según el concepto moderno de área metropolitana,[91] se clasifican regiones de distinta intensidad en sus relaciones urbanas: área urbana metropolitana, área suburbana metropolitana, área de expansión periurbana y área de difusión periurbana. Existiría otro nivel de relación, el de área de influencia de Madrid, que llegaría a zonas interiores de las comunidades autónomas vecinas de Castilla la Mancha y Castilla y León. Cada nivel de interdependencia es más estricto que el siguiente, pudiéndose asimilar la idea de área suburbana metropolitana con la idea de área metropolitana definida por la Universidad Complutense.[91] La población de esta área en 2004 sería de 5 045 947.[92] [93]

Gentilicio[editar]

El gentilicio de los habitantes de Madrid es «madrileño» o «matritense».[94] [95] No obstante, históricamente, los habitantes de Madrid han sido apodados también como «gatos» debido a que, según la leyenda, la conquista de la ciudad por las tropas de Alfonso VI, a finales del siglo XI, se realizó mediante el asalto de la muralla por la que treparon las tropas castellanas.[96] Otras leyendas señalan, en cambio, que este apelativo de «gatos» les fue otorgado a los ciudadanos de Madrid en la Edad Media por su gran habilidad a la hora de trepar por murallas y acantilados con las manos desnudas.

Urbanismo[editar]

Morfología y estructura urbana: evolución histórica del plano de Madrid[editar]

Plano de 1762. La cerca de la época de Felipe IV no había sido traspasada, y no lo fue hasta mediados del siglo XIX.

El casco antiguo, con origen en la medina musulmana, surge de un emplazamiento estratégico (el control de un vado del Manzanares) que determinará una serie de limitaciones topográficas: la disposición del caserío original en las zonas elevadas sobre el río y el barranco de la calle de Segovia, donde se establecerán, al lado norte la alcazaba y al sur los barrios mozárabe y judío (transmutados en morería y judería con la ocupación cristiana del siglo XI).

Cuando Felipe II hizo de Madrid la capital de España, acordó con las autoridades de la Villa establecer una llamada Carga de Aposento, que no era exactamente lo mismo que la anterior regalía de aposento, puesto que fue una carga permanente, no transitoria, que las autoridades madrileñas pactaron con el rey, a cambio de que éste estableciese la capitalidad en Madrid, Según esta carga, aquellos que tuvieran una casa de más de una planta, cederían una de ellas para aposentar la gran cantidad de funcionarios y cortesanos de segundo rango que habrían de llegar a la flamante capital de un importante imperio. Las autoridades de la ciudad pensaron en las ventajas económicas que la capitalidad traería, pero los madrileños, no especialmente contentos, empezaron a construir las que fueron llamadas casas a la malicia, de una sola planta, para no sufrir las incomodidades de la Carga. Como resultado de esto el casco urbano se extendió rápidamente y en unos 40 años (a principios del siglo XVII) llegó hasta la cerca que más tarde se construiría (por el norte hasta los llamados bulevares y por el este hasta el arroyo de la fuente Castellana, es decir, el paseo de Recoletos y El Prado) y que perduraría prácticamente hasta el siglo XIX, mientras la ciudad volvía a crecer en altura.

Las ampliaciones urbanas necesariamente hubieron de hacerse hacia el este, por el obstáculo de las pendientes sobre el río. Las calles más amplias que desembocan en el Prado servían como espacio de prestigio, como escenario de procesiones y paradas cortesanas. El planteamiento del Paseo del Prado en tiempo de Carlos III respondía a los mismos criterios, determinó el futuro eje viario y de expansión urbana del Paseo de la Castellana.

La rápida expansión del siglo XVI se hizo tan deprisa que no dejó espacio para la creación de plazas. A principios del siglo XIX, el rey José I, tampoco especialmente partidario de los conventos, se dedicó a derribar unos cuantos (Santo Domingo, Mostenses, Santa Bárbara...) usando los terrenos para construir plazas (que suelen llevar el nombre del convento derribado), por lo que José se ganó el sobrenombre de «el rey Plazuelas».

Tras unos siglos en que el crecimiento quedó contenido en el casco antiguo, aumentando la densidad de ocupación (dando origen, entre otras cosas, al modelo de las corralas, bien descrito por el costumbrismo madrileño), el ayuntamiento, impulsado por promotores privados (Marqués de Salamanca), planteó una ambiciosa ampliación urbana.

Proyecto de Ciudad Lineal de Arturo Soria. Su ambicioso plan no llegó a completarse en todos sus extremos, y su integración con la naturaleza quedó definitivamente desvirtuada con la urbanización de todos los espacios intermedios, tanto hacia el centro urbano como hacia el exterior. También se amplió la edificabilidad en la mayor parte de las parcelas, aunque todavía hay algunas siguen teniendo el mismo aspecto que a principios de siglo. También es uno de los pocos bulevares que se han conservado.
Asamblea de la Comunidad de Madrid, en Vallecas, un ejemplo de equipamiento público en zonas no centrales, cuya ubicación en este caso se planteó como una «descentralización» administrativa voluntaria hacia la periferia urbana.

Más allá de los bulevares que se abrieron cuando se derribó de la cerca del siglo XVII, se construyó el ensanche de la segunda mitad del siglo XIX proyectado por Carlos María de Castro llegando la zona urbana hasta el entonces denominado Paseo de Ronda, que discurría por las actuales Reina Victoria, Raimundo Fernández Villaverde, Joaquín Costa, Francisco Silvela, Doctor Esquerdo, Reina Cristina, Infanta Isabel, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia y Ronda de Toledo. De 1878 a 1910 duran los trámites de expropiación para la construcción del cementerio de la Almudena en tierras del entonces pueblo de Vicálvaro, motivo por el este pierde parte de su territorio en favor de la capital, al desgajarse de él las conocidas como «las Huertas de Vicalvaro» (los barrios de La Elipa y Las Ventas del Espíritu Santo). En las zonas que quedan en el extrarradio del ensanche van apareciendo núcleos espontáneos de viviendas de autoconstrucción más o menos precarias en las vías de acceso a la ciudad. A comienzos del siglo XX se planifica en su zona noreste la Ciudad Lineal de Arturo Soria.

Desde finales del siglo XIX el centro histórico sufrió alteraciones puntuales de alguna importancia, siendo la intervención más significativa la apertura de la Gran Vía, que junto con zonas de la Castellana (Nuevos Ministerios, AZCA) forman unos ejes «pantalla» que aíslan a ambos de sus lados zonas de menor altura de edificación y menor anchura del viario.

La periferia urbana actual corresponde con el espacio exterior a la llamada «almendra central» definida por la M-30, y que corresponde en su mayor parte a los antiguos municipios absorbidos tras la Guerra Civil. Además de los cascos históricos de esas poblaciones, las nuevas áreas residenciales creadas en el antiguo suelo agrícola son: o bien barrios de chabolas posteriormente reedificados (Orcasitas, El Pozo del Tío Raimundo); o zonas de planificación de los años 1950 (San Blas); o promociones privadas de especulación urbanística de los años 1970 (Barrio del Pilar), que a veces se han calificado de «chabolismo vertical». Los espacios intersticiales son ocupados por zonas de utilización productiva o los equipamientos públicos, que en la mayor parte de los casos tuvieron que conformarse con el escaso suelo que quedó libre de la especulación, en ausencia de una planificación con mayor perspectiva.[97]

Organización político-administrativa[editar]

Resultados elecciones municipales de 2011 en Madrid.[98]
Partido político 2011
% Concejales
Partido Popular (PP) 49,69 31
Partido Socialista Obrero Español (PSOE) 23,93 15
Izquierda Unida (IU) 10,75 6
Unión Progreso y Democracia (UPyD) 7,85 5

La ciudad de Madrid está gobernada por el Ayuntamiento de Madrid, cuyos representantes se eligen cada cuatro años por sufragio universal de todos los ciudadanos mayores de 18 años de edad. El órgano está presidido por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella desde que su antecesor renunciara al cargo tras ser nombrado ministro de Justicia.

Alcalde Inicio del mandato Fin del mandato Partido
Enrique Tierno Galván 1979 1986 Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
Juan Barranco Gallardo 1986 1989 Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
Agustín Rodríguez Sahagún 1989 1991 Centro Democrático y Social (CDS)
José María Álvarez del Manzano y López del Hierro 1991 2003 Partido Popular (PP)
Alberto Ruiz-Gallardón Jiménez 2003 2011 Partido Popular (PP)
Ana María Botella Serrano 2011 En el cargo Partido Popular (PP)

Madrid está dividido administrativamente en 21 distritos, que a su vez se subdividen en barrios, no necesariamente coincidentes con los barrios tradicionales. Cada uno de los distritos está administrado por una Junta Municipal de Distrito, con competencias centradas en la canalización de la participación ciudadana de los mismos. La última división administrativa de Madrid data de 1988 y estructura a la ciudad en los siguientes distritos y barrios:

Distritos de Madrid numerados. Los números se corresponden con la clasificación de la izquierda.
Vista de los distritos de Latina y Carabanchel.
  1. Centro: Palacio, Embajadores, Cortes, Justicia, Universidad, Sol.
  2. Arganzuela: Imperial, Acacias, La Chopera, Legazpi, Delicias, Palos de Moguer, Atocha.
  3. Retiro: Pacífico, Adelfas, Estrella, Ibiza, Jerónimos, Niño Jesús.
  4. Salamanca: Recoletos, Goya, Fuente del Berro, Guindalera, Lista, Castellana.
  5. Chamartín: El Viso, Prosperidad, Ciudad Jardín, Hispanoamérica, Nueva España, Castilla.
  6. Tetuán: Bellas Vistas, Cuatro Caminos, Castillejos, Almenara, Valdeacederas, Berruguete.
  7. Chamberí: Gaztambide, Arapiles, Trafalgar, Almagro, Vallehermoso, Ríos Rosas.
  8. Fuencarral-El Pardo: El Pardo, Fuentelarreina, Peñagrande, Barrio del Pilar, La Paz, Valverde, Mirasierra, El Goloso.
  9. Moncloa-Aravaca: Casa de Campo, Argüelles, Ciudad Universitaria, Valdezarza, Valdemarín, El Plantío, Aravaca.
  10. Latina: Los Cármenes, Puerta del Ángel, Lucero, Aluche, Las Águilas, Campamento.
  11. Carabanchel: Comillas, Opañel, San Isidro, Vista Alegre, Puerta Bonita, Buenavista, Abrantes.
  12. Usera: Orcasitas, Orcasur, San Fermín, Almendrales, Moscardó, Zofío, Pradolongo.
  13. Puente de Vallecas: Entrevías, San Diego, Palomeras Bajas, Palomeras Sureste, Portazgo, Numancia.
  14. Moratalaz: Pavones, Horcajo, Marroquina, Media Legua, Fontarrón, Vinateros.
  15. Ciudad Lineal: Ventas, Pueblo Nuevo, Quintana, La Concepción, San Pascual, San Juan Bautista, Colina, Atalaya, Costillares.
  16. Hortaleza: Palomas, Valdefuentes, Canillas, Pinar del Rey, Apóstol Santiago, Piovera.
  17. Villaverde: San Andrés, San Cristóbal, Butarque, Los Rosales, Los Ángeles.
  18. Villa de Vallecas: Casco Histórico de Vallecas, Santa Eugenia.
  19. Vicálvaro: Casco Histórico de Vicálvaro, Ambroz, Valdebernardo, Valderribas
  20. San Blas-Canillejas: Simancas, Hellín, Amposta, Arcos, Rosas, Rejas, Canillejas, Salvador.
  21. Barajas: Alameda de Osuna, Aeropuerto, Casco Histórico de Barajas, Timón, Corralejos.

Pueden consultarse los resultados (o en su caso los candidatos) de las distintas elecciones:

Puede consultarse esta lista de alcaldes de Madrid desde comienzos del siglo XIX.

Geografía[editar]

Ubicación[editar]

Duración del día, puesta de Sol y amanecer en Madrid durante 2011

La ciudad de Madrid se encuentra en la zona central de la Península Ibérica, a pocos kilómetros al norte del Cerro de los Ángeles, centro geográfico de ésta. Las coordenadas de la ciudad son 40°26′N 3°41′O / 40.433, -3.683 y su altura media sobre el nivel del mar es de 667 m, siendo así una de las capitales más altas de Europa.

El contexto geográfico y climático de Madrid es el de la Submeseta Sur, dentro de la Meseta Central. La ciudad está situada a pocos kilómetros de la Sierra de Guadarrama e hidrográficamente se encuentra emplazada en la cuenca del Tajo.

Hidrografía[editar]

Mapa con los cursos de agua de la ciudad de Madrid y su entorno.

El principal río de Madrid es el Manzanares, que penetra en el municipio en el entorno del Monte de El Pardo alimentando el embalse del mismo nombre, al que también llegan las aguas de los arroyos de Manina y Tejada. Pasado este espacio natural, el río comienza su curso urbano en torno a la ciudad universitaria, entrando después, brevemente, en la Casa de Campo, donde recibe las aguas del arroyo de Meaques.

En este tramo más propiamente urbano, hacia el puente del Rey, recibía las aguas de arroyo Leganitos (su vaguada es el paseo de San Vicente), luego la de otro arroyo que discurría por la Calle de Segovia, y más adelante las aguas del arroyo de la Fuente Castellana (la fuente estaba situada en los llamados Altos del Hipódromo, hacia donde está el actual Museo Nacional de Ciencias Naturales, y la vaguada del arroyo discurría por el actual eje Castellana-Prado).

En su siguiente tramo sirve de frontera entre numerosos distritos, dejando en su margen suroeste a los de Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde y en el noreste a los distritos Centro, Arganzuela, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas y al resto de la ciudad. En esta fase, concretamente entre los distritos de Arganzuela y Puente de Vallecas, recibe el cauce del soterrado arroyo Abroñigal, cuyo recorrido coincide en su casi totalidad al de la autopista M-30, al usarse la depresión causada por su cauce como medida de insonorización de la vía rápida; también recibe las aguas del arroyo Butarque, éstas en torno al distrito de Villaverde.

A su salida de la ciudad de Madrid, el río entra en el extremo oriental del municipio de Getafe, donde recibe las aguas del arroyo Culebro, para desembocar poco después en las aguas del río Jarama, ya en el entorno de Rivas-Vaciamadrid.

Rascacielos de AZCA con nieve. Las nevadas en Madrid son ocasionales en invierno.

Además de los que desaguan en el Manzanares, existen otros pequeños cursos fluviales en la ciudad de Madrid y en su entorno. Es el caso de arroyos de la Moraleja, de la Vega, Valdelamasa o Viñuelas, que desaguan directamente en el Jarama o del arroyo Cedrón, que lo hace en el río Guadarrama.

Clima[editar]

Climograma de Madrid (Retiro).

El clima de Madrid es un clima mediterráneo continental y está muy influido por las condiciones urbanas. La temperatura promedio es de 15,0 °C.[99]

Los inviernos son fríos, con temperaturas mensuales medias en el mes más frío en torno a los a los 6 °C, heladas frecuentes y nevadas poco frecuentes (alrededor de 4 sucesos de nieve al año). Los veranos son calurosos con medias en torno a los 25- °C en julio y agosto y con máximas que, puntualmente y de forma discontinua, pueden alcanzar los 35 °C. La oscilación diaria es importante en la periferia urbana, pero se ve reducida en el centro de la ciudad por el efecto antrópico. La amplitud térmica anual es alta (19 grados, cifra propia de la Meseta Sur) como consecuencia de la gran distancia al mar y la altitud (en torno a los 600 m). Las precipitaciones anuales son ligeramente superiores a los 400 mm,[99] con un mínimo marcado en verano (cuatro meses secos, de junio a septiembre) y grandes oscilaciones entre la zona NO, bastante más lluviosa, y la zona SE que resulta más árida.[100]

De acuerdo a los datos a continuación y a los criterios de la clasificación climática de Köppen modificada[101] el clima de Madrid se clasifica como un clima mediterráneo de tipo Csa (templado con verano seco y caluroso).[102]

Gnome-weather-few-clouds.svg  Parámetros climáticos promedio de Madrid (1981-2010) WPTC Meteo task force.svg
Mes Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic Anual
Temperatura máxima absoluta (°C) 19.9 21.0 26.0 29.6 33.4 38.4 39.5 40.0 37.0 28.7 22.7 17.7 40.0
Temperatura máxima media (°C) 9.8 12.0 16.3 18.2 22.2 28.2 32.1 31.3 26.4 19.4 13.5 10.0 19.9
Temperatura media (°C) 6.3 7.9 11.2 12.9 16.7 22.2 25.6 25.1 20.9 15.1 9.9 6.9 15.0
Temperatura mínima media (°C) 2.7 3.7 6.2 7.7 11.3 16.1 19.0 18.8 15.4 10.7 6.3 3.6 10.1
Temperatura mínima absoluta (°C) -7.4 -6.5 -5.1 -1.6 1.9 4.4 10.2 11.1 6.2 1.2 -3.0 -5.5 -7.4
Precipitación total (mm) 32.8 34.5 25.0 45.3 50.5 20.9 11.7 9.6 22.4 59.5 57.7 51.1 420.9
Días de precipitaciones (≥ 1 mm) 6 5 4 7 7 3 2 2 3 7 7 7 59
Días de nevadas (≥ ) 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 4
Humedad relativa (%) 71 65 55 56 53 44 38 41 50 64 71 74 57
Fuente: Agencia Estatal de Meteorología[103]


Reparto del Producto Interior Bruto (PIB) de la ciudad de Madrid en el año 2003.

Economía[editar]

La ciudad de Madrid tenía en 2003 un Producto Interior Bruto de 79 785 millones de euros, suponiendo el 10% de la renta nacional. De los sectores económicos de la ciudad, el más importante es el terciario o sector servicios, que representa ya un 85,09% de la economía de la ciudad. Dentro de este sector destacan los servicios financieros (31,91% del PIB total) y las actividades comerciales (31,84% del PIB total). El resto del PIB lo aporta la industria (8,96% del PIB total), el sector de la construcción (5,93% del PIB total). La agricultura tiene un carácter residual, de manera que apenas aporta un 0,03% del total.

Es el mayor centro empresarial de España: En 2008, el 72% de las 2000 mayores empresas de España tenían su sede central en Madrid.[104] Y actualmente, el 50,1% de los ingresos de las 5000 principales empresas españolas son generados por sociedades con sede social en Madrid, las cuales representan el 31,8% de ellas.[105]

Historia económica[editar]

El Antiguo Régimen[editar]

La Plaza Mayor de Madrid, obra de Juan Gómez de Mora, modificada sustancialmente por Juan de Villanueva tras un incendio en el siglo XVIII. Concebida inicialmente como mercado en el arrabal de la Villa, acabó siendo escenario de espectáculos públicos, como ejecuciones o corridas de toros.

La ciudad experimentó un gran desarrollo a raíz de que Felipe II la convirtiese en capital del Reino.[106]

La función administrativa que desempeñó desde entonces, acentuada por el carácter centralista del sistema de gobierno instaurado por los Borbones, propició el desarrollo de la actividad artesana, con la inclusión de algunas instituciones protocapitalistas, como fueron los Cinco Gremios Mayores o el Banco de San Carlos y algunas manufacturas reales, como la famosa Porcelana del Buen Retiro, destruida en la Guerra de Independencia o la Fábrica de Tabacos de la glorieta de Embajadores. El abastecimiento urbano ocupaba un lugar central en la preocupación de los poderes públicos (estatales y municipales), y descansaba en una compleja red de agentes e instituciones públicas y privadas (pósito, fiel almotacén, rastro, repesos, obligados, tablajeros, revendedores...) que funcionaban en torno al mercado (plazuelas y Plaza Mayor), siguiendo el sistema paternalista y proteccionista propio del mercantilismo. Durante el Antiguo Régimen, Madrid fue una capital imperial, descrita a veces como un parásito económico que succionaba los recursos de sus dominios sin contribuir directamente a la génesis de su riqueza.[106]

A diferencia de otras ciudades en la transición del feudalismo al capitalismo (notablemente Londres o París), su posición geográfica, en una meseta no conectable fluvialmente y aislada por cordilleras de una costa a cientos de kilómetros, le imposibilitaba ser el centro comercial de la Monarquía Hispánica (papel que podría cumplir Sevilla, o hubiera podido ser Lisboa, de haberla elegido Felipe II). Por tanto, la función principal de Madrid fue ser el centro de la vida política y social, y en lo económico un mercado de consumo suntuario y el mercado de referencia de la agricultura castellana (fundamentalmente cerealista). La integración de un mercado nacional no fue posible hasta muy entrado el siglo XIX, con el trazado de los ferrocarriles y los cambios político económicos de la era liberal (como la desamortización).[106]

La edad contemporánea y el movimiento obrero[editar]

Antigua fábrica de cervezas El Águila (hoy sede del Archivo Regional y de la Biblioteca Regional Joaquín Leguina). Ejemplo de la arquitectura industrial de Madrid de fines del XIX y principios del XX, en el estilo llamado neomudéjar madrileño.

Madrid no se transformó en un centro de importancia industrial en el siglo XIX, al contrario de otras ciudades españolas y europeas. La principal mercancía que transportaba el tren de Aranjuez (primer destino conectado con Madrid y que es llamado aún hoy el Tren de la Fresa) fueron las maderas que los gancheros bajaban desde la Sierras del Alto Tajo y que alimentaban la construcción, que siempre ha sido una de las principales actividades económicas, a falta de un tejido productivo más básico.[107] Buena muestra de la debilidad industrial fue el relativamente escaso desarrollo del movimiento obrero, que siempre tuvo su centro de gravedad en Barcelona. La fundación del PSOE y la UGT en Madrid fueron curiosamente fruto de la personalidad de Pablo Iglesias, un obrero tipógrafo (una industria vinculada a una tradicional actividad urbana madrileña: la edición de libros y periódicos).

La expansión industrial se produjo en el siglo XX, sobre todo tras la guerra civil y la posguerra.[108] El desarrollo se centró en sectores dinámicos, como la química, la metalurgia y otras especialidades relacionadas con el consumo urbano de tecnología avanzada: mecánica de precisión, electrónica, farmacéutica, y otras. Un factor que favoreció el desarrollo industrial de esta época fue el estímulo de la Administración, a consecuencia de ser Madrid la capital del Estado, lo que trajo como consecuencia indirecta la localización de un gran número de sedes de empresas nacionales e internacionales. También el movimiento obrero, encuadrado obligatoriamente en el sindicato vertical franquista, responde a esa nueva dinámica con la extensión de las ilegales Comisiones Obreras (nacidas en la minería asturiana) por las fábricas de la periferia industrial madrileña, gracias a la actividad de activistas como Marcelino Camacho y el Padre Llanos.

Desde la llegada de la democracia y a pesar de la descentralización administrativa, la tendencia expansiva de la ciudad se ha mantenido, de manera que presenta hoy en día una de las economías más dinámicas y diversificadas de la Unión Europea.[109] A esto ha contribuido sin duda la privilegiada posición geográfica de la ciudad, un muy buen nivel de infraestructuras y un elevado grado de concentración de capital humano, con un alto nivel de formación.

Actividades productivas[editar]

La industria en la ciudad de Madrid pierde peso poco a poco, para trasladarse a los municipios del Área metropolitana de Madrid, especialmente del arco Sur-Sureste. Aun así la industria sigue suponiendo un porcentaje relevante del PIB de la ciudad.

La construcción es el sector de más crecimiento de Madrid, estimado en un 8,2% en el año 2005. La tendencia muestra un aumento de la construcción no residencial, empujada por la ligera desaceleración del incremento del precio de la vivienda en 2005.

Pero es el sector servicios el que lidera la actividad económica de Madrid, con un 85% del total, y ocupa a dos terceras partes de la población activa. A las tradicionales funciones administrativas, por albergar la Administración central del Estado, y financieras (Madrid es la sede de gran cantidad de empresas que desarrollan su actividad en toda España y acoge la mitad del capital financiero nacional), se han sumado las relacionadas con el transporte o con la pujanza del Aeropuerto Adolfo Suárez, Madrid-Barajas. De hecho los mayores centros de empleo y aportación al PIB de la ciudad de Madrid, son el propio aeropuerto e Ifema, el recinto ferial de la ciudad, que con sus 4,7 millones de visitantes anuales es la primera feria de España y una de las principales de Europa.

Además, Madrid se ha convertido en una de las ciudades más visitadas de Europa, sólo por detrás de París y Londres y es la primera de España. En la ciudad se desarrolla gran cantidad de actividades de carácter turístico, lúdico y cultural.

Ferias, exposiciones y congresos[editar]

Madrid además de líder nacional en cuanto a ferias y exposiciones se refiere,[110] [111] es el principal organizador de feria de Europa,[112] teniendo en cuenta tanto las ferias internacionales, nacionales y regionales en términos de superficie alquilada por sus expositores. Cuenta con la primera organización ferial de España, IFEMA, que organiza ferias como: FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y la Cibeles Madrid Fashion Week.[113]

En la actualidad ya se está construyendo el nuevo Centro Internacional de Convenciones de Madrid, que será el mayor centro de congresos de España.

Energía[editar]

El Ayuntamiento ha publicado el Balance energético del municipio de Madrid, que concluye, entre otros, la disminución de la dependencia energética y el aumento significativo de la generación de energía a partir de fuentes renovables entre 2003 y 2006.[114]

Educación[editar]

La educación en Madrid depende a su vez de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que asume las competencias de educación a nivel regional.[115]

Educación infantil, primaria y secundaria[editar]

Se estima que hay unos 167 000 alumnos en educación infantil, 320 800 en educación primaria, unos 4500 en Educación Especial, y en torno a 50 000 de Formación Profesional.[116] El total de estudiantes no universitarios es superior al millón de alumnos, de los que unos 600 000 estudian en centros públicos, 260 000 en centros privados concertados y unos 150 000 en centros privados no concertados.[116]

En los veintiún distritos de la ciudad de Madrid hay 520 guarderías (98 públicas y 422 privadas), 235 colegios públicos de educación infantil y primaria, 106 institutos de educación secundaria, 309 colegios privados (con y sin concierto) y 24 centros extranjeros.[117]

Educación universitaria[editar]

La Comunidad de Madrid es sede de seis universidades públicas (además de la UNED, de ámbito nacional). De ellas, cuatro tienen su paraninfo o alguna de sus facultades o escuelas en la ciudad de Madrid:

Además de las Universidades públicas, en la Comunidad de Madrid se encuentran las siguientes privadas:

Asimismo, Madrid es la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), de las diversas Academias nacionales y de la Biblioteca Nacional con su colección de archivos históricos.

En el distrito de Moncloa-Aravaca está la Ciudad Universitaria de Madrid, un barrio en el que se concentran la mayor parte de las facultades y escuelas superiores de las universidades Complutense, Politécnica y UNED, así como algunos centros del CSIC. En el centro de la misma de ubica el Palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno.

Turismo[editar]

La Puerta de Alcalá. El topónimo «puerta» aparece muchas veces en el callejero madrileño, siendo en algunos casos ocupado por puertas monumentales, como ésta (diseñada por Francesco Sabatini, 1776), la Puerta de San Vicente (1775), la Puerta de Toledo (Antonio López Aguado, 1827) modificación de un anterior proyecto de época de José Bonaparte, o la Puerta de Hierro (Francisco Nagle, 1753), entrada al Real Sitio de El Pardo que fue desplazada recientemente a unos metros de su emplazamiento original al haber quedado arrinconada a causa de la ampliación de la Carretera de La Coruña. Otras, correspondientes al trazado de las murallas medievales, fueron englobadas por el crecimiento urbano en la misma época medieval o la moderna, pero se conserva su nombre: Puerta Cerrada, Puerta de la Vega, Puerta de Guadalajara, Puerta del Sol. El parque del Retiro tiene varias puertas monumentales, como la de España y la de Mariana de Neoburgo.
El Museo de Historia, antiguo Real Hospicio del Ave María y San Fernando, visto desde la boca de Metro de Tribunal, en la Calle Fuencarral. La forja del diseño de Antonio Palacios (1919) es una de las formas omnipresentes en el mobiliario urbano madrileño (junto a las farolas «fernandinas»), y convive armónicamente con una de las máximas expresiones del barroco tardío español: la portada del Hospicio, obra de Pedro de Ribera, levantado entre 1722 y 1726, más propia de un palacio aristocrático que de una casa de beneficencia. Llegó a albergar 3000 asilados y desempeñó su función original hasta 1922, cuando a iniciativa de la Real Academia de San Fernando, se le salvó del derribo. Desde entonces funciona como Museo Municipal y es el epicentro de la vida nocturna en el barrio de Malasaña.
Plaza de España: a la izquierda, la Torre de Madrid; en el centro, el monumento a Miguel de Cervantes; y a la derecha, el Edificio España.

Madrid, en la primera mitad de 2014, ha sido la ciudad de España más visitada con 4.069.121 turistas, superando a ciudades como Barcelona, Palma de Mallorca o Sevilla.[120] Es además sede de la Organización Mundial del Turismo y de la Feria Internacional del Turismo — FITUR. En 2012 Madrid recibió 8,8 millones de turistas, de ellos 5,3 millones de turistas correspondían a turismo nacional y 3,5 millones a turismo internacional.[cita requerida]

Los lugares más visitados en 2013 en la ciudad por los turistas, tanto nacionales como extranjeros, fueron:[121]

Arquitectura[editar]

La mayor parte de los lugares turísticos de Madrid se encuentran en el interior de la llamada almendra central (la zona circundada por la M-30), principalmente en los distritos Centro, Salamanca, Chamberí, Retiro y Arganzuela. El centro neurálgico de Madrid es la Puerta del Sol. En ella, frente a la Real Casa de Correos, está el kilómetro 0, punto de partida de la numeración de todas las carreteras radiales del país. La razón es que cuando se hizo dicha numeración, en el siglo XIX, la Real Casa de Correos era la sede del Ministerio de la Gobernación, equivalente al actual Ministerio del Interior, que era el que tenía las competencias en la materia.[122] De esta plaza nacen diez calles.

La calle de Alcalá conduce desde la Puerta del Sol hacia el noreste de la ciudad. Desde ella se llega a la Plaza de Cibeles, en la que se encuentran lugares emblemáticos como la fuente de Cibeles, el Banco de España o el Palacio de Comunicaciones (Antonio Palacios, 1918), actual sede del Ayuntamiento de Madrid. Posteriormente la calle alcanza la plaza de la Independencia, en la que se encuentran la Puerta de Alcalá y una entrada al parque del Retiro, en el que se encuentran lugares emblemáticos como el Palacio de Cristal, junto al estanque (1887, Ricardo Velázquez Bosco). En las inmediaciones con la M-30 se cruzará con la Plaza de Toros de Las Ventas, de José Espeliús, ejemplo muy tardío del estilo neomudéjar (1929). Desde principios de 2011, se traslada por parte de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid el kilómetro 0, punto de partida de la numeración de todas las carreteras del país.

La calle Mayor conduce hasta la plaza Mayor, construida y reconstruida en sucesivas intervenciones de los Maestros Mayores de Obras de Madrid, los arquitectos más presentes en el plano madrileño, como Juan Gómez de Mora (1619) o Juan de Villanueva (1790); continuando por el llamado Madrid de los Austrias —en referencia a la dinastía de los Austrias— llegando finalmente a la Calle Bailén, cerca de la Catedral de la Almudena, para que se realizaron diversos proyectos desde el siglo XVIII (Ventura Rodríguez) hasta llegar al que finalmente se ejecutó, el de Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro, ganadores del concurso convocado en 1950 (la cripta neorrománica, la parte más antigua y valiosa del conjunto, es de finales del siglo XIX, siendo su autor Francisco de Cubas); y de la Real Basílica de San Francisco el Grande (Francisco Cabezas y Francesco Sabatini, 1784).

Cerca de este punto se encuentran las ruinas de la muralla musulmana y Torre de los Huesos de la antigua fortaleza de Mayrīt, así como de la posterior muralla cristiana. En este entorno se encuentran algunas de las zonas ajardinadas más bellas de la ciudad, como el Campo del Moro y los Jardines de Sabatini. Algo más al Oeste están la Casa de Campo y el Parque Madrid Río, cruzado por los puentes de Segovia (Juan de Herrera) y de Toledo (Pedro de Ribera) de las calles del mismo nombre. En la segunda, más adelante, se encuentra la Puerta de Toledo, de Antonio López Aguado.

Desde allí la calle de Bailén conduce hasta la Plaza de España, que con 36 900 es la plaza más grande de España, en la que se encuentran el monumento a Miguel de Cervantes, los edificios España y Torre de Madrid y el Templo de Debod, un templo egipcio trasladado piedra a piedra a España como agradecimiento por la ayuda ofrecida en la construcción de la Presa de Asuán. También en esta plaza nace la Gran Vía de Madrid, que avanzará dejando al norte el barrio de Malasaña, de una importante actividad nocturna y cultural, cruzándose con las Calles del Carmen y Preciados en la Plaza de Callao y más adelante con la Calle Montera —las tres provenientes de la puerta del Sol—. En este punto Malasaña deja paso al barrio de Chueca, de ambiente alternativo y gay. La Gran Vía finalmente terminará al cruzarse con la calle Alcalá.

La calle de Arenal llega al Teatro Real (Antonio López Aguado y Custodio Moreno, 1850), en la Plaza de Ópera, continuando hasta la Plaza de Oriente, donde se encuentra el Palacio Real (Filippo Juvara y Juan Bautista Sachetti, 1738–1764).

Panorama urbano de Madrid en 2010.
Plaza de Colón, con el monumento a Cristóbal Colón, los Jardines del Descubrimiento y, a la derecha, el edificio de la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico Nacional.
Edificio Torres Blancas, de Sáenz de Oíza, una de las obras más sobresalientes de la arquitectura contemporánea en Madrid.
Torres Puerta de Europa o KIO.

Las calles del Correo, Carretas y de Espoz y Mina, parten hacia el sur hacia el Barrio de las Letras. En esta zona se encuentran multitud de bares de copas y pubs, especialmente en el entorno de las calles Huertas, Atocha y de la Plaza de Santa Ana. Esta área termina en el entorno de la glorieta del Emperador Carlos V, junto al Ministerio de Agricultura (Ricardo Velázquez Bosco) y a la emblemática Estación de Atocha, del ingeniero y arquitecto Alberto de Palacio (autor también del famoso Puente de Vizcaya), ampliada en la década de 1990 por Rafael Moneo.

La Carrera de San Jerónimo sale hacia el sureste, cruzando las plazas de Canalejas y de las Cortes —junto al Palacio de las Cortes— y llegando hasta el llamado Triángulo del Arte de los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza en el ajardinado Paseo del Prado. No muy lejos se encuentra el Observatorio Astronómico de El Retiro (Juan de Villanueva), la Basílica de Nuestra Señora de Atocha y el Panteón de Hombres Ilustres (Fernando Arbós y Tremanti). También en este entorno se encuentra la iglesia de San Jerónimo el Real que da nombre a la calle, el Hotel Ritz, el Palacio de la Bolsa, de Enrique María Repullés, y la Real Academia de la Lengua Española.

En el mismo Paseo del Prado se encuentra la fuente de Neptuno, lugar de celebración de victorias del club de fútbol Atlético de Madrid (en rivalidad con las del Real Madrid, que se celebran en la de Cibeles). Esta calle continúa hacia el norte con el nombre de Paseo de Recoletos hasta la Plaza de Colón, en la que se encuentra la Biblioteca Nacional (Francisco Jareño), las Torres de Colón (Antonio Lamela) y un centro cultural subterráneo bajo los Jardines del Descubrimiento, en el espacio ocupado por la antigua Casa de la Moneda (que era también obra de Jareño), en cuyo exterior se levantan el Monumento al Descubrimiento de América, de Joaquín Vaquero Turcios, el Monumento a Colón, de Arturo Mélida y Jerónimo Suñol, y la bandera de España más grande del país, con una superficie cercana a los 300 metros cuadrados y un mástil de 50 metros de altura. En este punto cambia de nuevo su nombre a Paseo de la Castellana, convirtiéndose en una de las vías más importantes de la capital y alcanzando el extremo norte de ésta. El paso subterráneo que hay en su inicio, junto la Plaza de Colón, ha sido recientemente sometido a una primorosa remodelación por parte del arquitecto portugués Álvaro Siza (ganador del Premio Pritzker en 1992) para convertirlo en Centro de Información Turística y Cultural del Ayuntamiento. En su tramo final se hallan las áreas empresariales de AZCA y Cuatro Torres Business Area, que contienen algunos de los edificios más altos del país, entre ellos los cuatro primeros (las Cuatro Torres). En la primera se levanta una de las obras más destacadas de la arquitectura contemporánea en Madrid, la Torre del Banco de Bilbao (hoy BBVA), del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, autor asimismo de otro de los hitos de este periodo: el edificio Torres Blancas.

Rascacielos[editar]

Vista de los rascacielos del complejo Cuatro Torres Business Area

Si bien Madrid nunca ha sido una ciudad destacada por sus rascacielos, durante el siglo XX, especialmente con la construcción de la Gran Vía, se levantaron los primeros que, aunque no podían considerarse rascacielos, sí eran edificios destacados. No es hasta 1953 cuando se levanta el primer rascacielos en Madrid, el Edificio España y en 1957 le supera la Torre de Madrid. En la década de 1980 se levantan los rascacielos de AZCA, como la Torre Picasso y la torre de telecomunicaciones Torrespaña, si bien ésta no se suele considerar como un rascacielos. Durante el siglo XXI fue construida en AZCA la Torre Titania (de 104 metros, erigida en el solar de la destruida Torre Windsor); y en el paseo de la Castellana se edificó el parque empresarial Cuatro Torres Business Area, complejo de cuatro rascacielos de altura superior a los 200 metros de altura, con los 250 m de la Torre Bankia y los 249 m de la Torre de Cristal como techo.

Actualmente la lista de algunos edificios por altura es la siguiente:

Puesto Edificio Altura Número de plantas Año de inauguración²
1 Torre Bankia 250 m 45 2009
2 Torre de Cristal 249 m 52 2008
3 Torre PwC 236 m 58 2008
4 Torrespaña 232 m 4 y fuste 1982
5 Torre Espacio 230 m 58 2007
6 Torre Picasso 157 m 43 1988
7 Torre de Madrid 142 m 34 1957
8 Torre Europa 121 m 35 1985
9 Edificio España 117 m 25 1953
10 Puerta de Europa I y II 114 m 26 1996

Escultura urbana[editar]

Madrid es la única capital del mundo que exhibe en un monumento en plaza pública[123] una imagen de Lucifer: el Ángel Caído o Fuente del Ángel Caído, de Ricardo Bellver, 1877, que representa el momento en el que, según la Biblia, Lucifer es expulsado del Cielo por rebelarse contra Dios. El grupo escultórico da nombre a la glorieta donde se encuentra, en el Parque del Retiro, sobre el lugar que ocupaba la antigua Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro (llamada popularmente la China).
La sirena varada o Punto de Encuentro, de Eduardo Chillida, en el Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana. El penúltimo alcalde no elegido democráticamente, José Luis Álvarez, ya iniciada la transición democrática, autorizó la colocación de esta escultura, adquirida por el ayuntamiento en 1972, en vísperas de las primeras elecciones municipales (1979).

Las calles de Madrid son un verdadero museo de escultura al aire libre, además del llamado Museo de Escultura al aire libre de la Castellana, dedicado a obras abstractas, entre las que destaca la Sirena varada de Eduardo Chillida, que debe su nombre a la negativa del ayuntamiento franquista a colocarla en el lugar inicialmente previsto, lo que originó un escándalo en ambientes artísticos y un conjunto de opiniones dispares en un público poco preparado para las innovaciones estéticas; el autor la llamaba «Punto de encuentro».

Desde el siglo XVIII, el espacio del Salón del Prado se adornó con un programa iconográfico de fuentes monumentales con referencias clásicas: la Fuente de la Alcachofa, las Cuatro Fuentes, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo y la Fuente de Cibeles, todas ellas diseñadas por Ventura Rodríguez. En la Plaza de Oriente se exhibe una serie de reyes de España desde los visigodos y los distintos reinos cristianos medievales, que fueron bajados de la cornisa de Palacio donde previamente se habían colocado, a consecuencia, según una versión, de un sueño premonitorio de la reina Isabel de Farnesio, en el que vio como las estatuas se venían abajo, lo que interpretó como una caída de la monarquía. La otra versión dice que el motivo fueron los problemas de cimentación que se vio que su considerable peso podía causar, por lo que fueron sustituidas por adornos más ligeros. Otras de las estatuas se conservan en los Jardines de Sabatini, en el Parque del Retiro, en el Salón de Reinos (antiguo Museo del Ejército), en el Paseo del Espolón de Burgos y en Toledo.

Las esculturas ecuestres son particularmente importantes, empezando cronológicamente por dos del siglo XVII: la de Felipe III, en la Plaza Mayor, obra de Giambologna, y la de Felipe IV, en la Plaza de Oriente (sin duda la más importante de Madrid, proyectada por Velázquez y construida por Pietro Tacca con asesoramiento científico de Galileo Galilei). Del siglo XIX son la estatua de Espartero, en la Calle de Alcalá frente al Retiro, y la del Marqués del Duero en la Castellana.[124] En Nuevos Ministerios estuvo la estatua ecuestre de Francisco Franco, de José Capuz, que se retiró en 2004 por decisión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, medida que suscitó algún escándalo, coincidiendo con el debate sobre la memoria histórica; durante el gobierno de Felipe González se habían colocado cerca de ella estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero.

El Paseo de la Castellana alberga también estatuas notables, como la de Colón, la de Emilio Castelar (de Mariano Benlliure, prolífico escultor que tiene mucha obra expuesta en Madrid, en calles o edificios, como varias tumbas en el Panteón de Hombres Ilustres), la Mano de Fernando Botero, el Monumento a la Constitución (un cubo de mármol de Macael -Almería-) y el Monumento a José Calvo Sotelo en la Plaza de Castilla, presidida por el Obelisco de Calatrava.

Fuente de Cibeles, una de las imágenes icónicas de Madrid. Fue concebida como parte de la reordenación urbana del Paseo del Prado, auspiciada por el rey Carlos III. Sus autores fueron Francisco Gutiérrez y Roberto Michel, con añadidos de Miguel Ángel Trilles y Antonio Parera, en el siglo XIX.

Dispersas por todo Madrid, sobre todo en el centro, se encuentran muchas otras notables esculturas: las más famosas los leones de las Cortes, hechos por Ponciano Ponzano del bronce fundido de cañones tomados en la Guerra de África (1886), frente a los que se encuentra una estatua de Miguel de Cervantes. En las tres puertas del Museo del Prado se encuentran magníficas estatuas de Goya (Mariano Benlliure), Velázquez (Aniceto Marinas) y Murillo (Sabino Medina), y frente al Casón del Buen Retiro se alza una estatua de la reina regente María Cristina de Borbón, también de Benlliure. En la Plaza de la Lealtad se encuentra el Obelisco a los caídos por España, y en la Plaza del Dos de Mayo, donde estuvo el cuartel de artillería de Monteleón, el grupo escultórico de Daoiz y Velarde. En las escalinatas de la Biblioteca Nacional se encuentra una serie de estatuas de literatos españoles, y en su interior una destacable de Marcelino Menéndez y Pelayo. En la Plaza de España se encuentra un grupo escultórico de grandes dimensiones: el Monumento a Cervantes, de Lorenzo Coullaut Valera.

Muchas zonas del Parque del Retiro son realmente escenografías escultóricas: El Ángel Caído de Ricardo Bellver, el Monumento a Alfonso XII, proyectado por José Grasés Riera, la estatua ecuestre de Martínez Campos, de Benlliure, y más escondidos los monumentos a Julio Romero de Torres y a Ramón y Cajal (Victorio Macho, 1926). Dentro del Jardín Botánico se encuentra una estatua de Carlos III, que también dispone en la Puerta del Sol una ecuestre, realizada recientemente sobre un diseño del siglo XVIII, y muy cercana a dos de las más famosas: la copia de la La Mariblanca (nombre vulgar de una Diana que presidió una fuente clásica -la original está en el Museo de Historia-) y El Oso y el Madroño (quizá la más fotografiada). No obstante, la estatua más popular de Madrid posiblemente sea la de Eloy Gonzalo (obra de Aniceto Marinas), el héroe de Cascorro, que preside el Rastro con una amenazante lata de gasolina.

Puerta de la Ilustración, de Andreu Alfaro, sobre la M-30 a la altura de La Vaguada. Estuvo previsto colocar en una glorieta cercana una escultura de grandes dimensiones, representando un desnudo masculino hiperrealista, basada en un diseño de Antonio López García, pero el proyecto no se llevó a cabo.

En la Plaza de la Ópera se encuentra la pequeña estatua de Isabel II, que fue derribada y arrastrada durante la proclamación de la Segunda República, al igual que ocurrió con la de Felipe III de la Plaza Mayor.[70] Algunas estatuas de republicanos destacados fueron apartadas tras la Guerra Civil y rescatadas en democracia, como el busto de Pablo Iglesias, de Emiliano Barral. Otro famoso busto, el de Antonio Machado por Pablo Serrano (éste esculpido durante el franquismo, en 1966), que tuvo que mantenerse oculto durante años en el domicilio del fiscal Chamorro,[125] ahora se encuentra en Baeza, con un original instalado en el año 2008 en la entrada de la Biblioteca Nacional y otro en la calle dedicada al poeta, en la zona norte de Madrid. No muy lejos se encuentra una escultura de tubos semicirculares de grandes dimensiones, cruzando sobre la calzada central de la avenida de la Ilustración, realizada por Andreu Alfaro, autor también del grupo escultórico del intercambiador de Aluche. De Pablo Serrano también se instaló en 1972 una de las obras de su serie Unidades Yunta en el actual Museo Arte Público, otra denominada Unidad Yunta Diada en 1973 en el barrio de Retiro, a los pies de la Torre de Valencia y muy cerca de ahí, en la calle de Serrano, esquina con Juan Bravo, está su espléndida obra La Fuente y el Río, llamada también Poseidón, del mismo año. Del mismo escultor encontramos en la Ciudad Universitaria el Monumento a Gregorio Marañón de 1970 realizado en bronce y piedra. La escultura, con dos metros y medio de alto, erigida por suscripción popular, está situada en una zona ajardinada frente a la Facultad de Medicina, en el lateral izquierdo del edificio. Por último en el Paseo de la Castellana se encuentra otro retrato de Serrano, la escultura a Indalecio Prieto, el político socialista, que se encuentra en la plaza de San Juan de la Cruz, custodiando el edificio de los Nuevos Ministerios.

Pablo Serrano: Unidades-yunta, Madrid, 1972.

En forma de relieves, adosadas a edificios o encaramadas a sus cornisas se encuentran multitud de esculturas. En las postrimerías del barroco destacan las complejas portadas de Pedro de Ribera (la del antiguo Hospicio, hoy Museo de Historia de Madrid, y la del Monte de Piedad, además de la decoración de puente de Toledo y muchos otros edificios singulares). En época contemporánea se encuentran más ejemplos escultóricos, como los Pegasos (caballos alados) procedentes del Ministerio de Fomento o Agricultura, en Atocha. Esculpidos en mármol por Agustín Querol fueron reemplazados a causa de su excesivo peso, que estaba causando graves problemas de cimentación, por copias huecas en bronce. Tras pasar años almacenados, fueron colocados en 1997 en la plaza de Legazpi. Otro tanto ocurrió con el grupo central del edificio, La Gloria, que un año más tarde fue instalado en la glorieta de Cádiz, en Usera, siendo la primera escultura pública con la que contó el distrito. Otros ejemplos destacables son el Fénix del edificio de La Unión y el Fénix, la Minerva del Círculo de Bellas Artes o los aurigas del Banco Hispano Americano en la plaza de Sevilla (inmortalizados en la película La Comunidad).

En otro orden de cosas (aunque también inmortalizados en alguna película, como El día de la Bestia) están los letreros publicitarios luminosos de neón, algunos de los cuales han adquirido rango de históricos y están legalmente protegidos, como el de Schweppes en la plaza del Callao o el de Tío Pepe en la Puerta del Sol, retirado recientemente de su ubicación por obras de restauración del edificio.[126]

Barrios periféricos[editar]

Si bien es la zona centro la que concentra la mayor parte del interés turístico, algunos lugares de interés se encuentran en los barrios de la periferia. Es el caso del Planetario, situado en el Parque de Enrique Tierno Galván junto a la M-30, en el entrono de Arganzuela y Puente de Vallecas.

El Palacio Real de El Pardo se encuentra en el distrito no urbanizable de Fuencarral-El Pardo. Su entorno, el Monte de El Pardo, está protegido tanto por formar parte del Patrimonio Nacional como por su valor ecológico, debido a sus abundantes y diversas flora y fauna autóctonas. También este espacio protegido alberga el Palacio de la Zarzuela, residencia de la Familia Real Española y el llamado «Pabellón del Príncipe de Asturias», de reciente construcción (año 2001).[127] Éste último fue objeto en su día de mucha polémica, tanto por su coste (2,7 millones de ),[128] como por lo anacrónico de su diseño.[129]

Alrededores de Madrid[editar]

Si bien no pertenecen a la ciudad de Madrid, hay otros lugares de su entorno que, debido a su escasa distancia de la ciudad, están íntimamente relacionados con ella.

Algunos de los más destacables son el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Valle de los Caídos, a escasos kilómetros del primero, situados en la también muy destacable Sierra de Guadarrama.

En la zona este y sur destacan las ciudades de Alcalá de Henares y Aranjuez, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, así como la villa de Chinchón.

Zonas comerciales[editar]

Boutique de la joyería madrileña Carrera y Carrera en la Calle de Serrano.

La ciudad de Madrid cuenta con una gran cantidad de marcas de moda. Además, gracias al evento internacional de Pasarela Cibeles, llamada desde 2007 Cibeles Madrid Fashion Week, todas las marcas principales tienen sede en la ciudad. Si bien las tiendas minoristas se distribuyen por toda la ciudad, también existen áreas de especial concentración comercial como son los entornos de la Puerta del Sol, las calles Serrano y Goya.

Hay establecimientos especializados en alta costura de todas las principales marcas internacionales, como Armani o Gucci, así como de las españolas como Zara, Loewe o Cortefiel. Y de alta joyería, como el de la firma madrileña Carrera y Carrera. También hay multitud de tiendas de ropa informal y deportiva, con presencia de las principales marcas. Es de reseñar la cadena El Corte Inglés, especialmente dedicada a la moda, y que cuenta con centros en los puntos de la ciudad más concurridos.

También es renombrado el mercadillo callejero de El Rastro, que se sitúa los domingos y festivos en torno a la calle Ribera de Curtidores.

Madrid ofrece la posibilidad de disfrutar de los pocos cafés clásicos que quedan. Destacan el literario Café Gijón (Paseo de Recoletos, 21) y el Café Comercial (Glorieta de Bilbao, 7).

Arte y cultura[editar]

Eventos culturales[editar]

A finales de mayo y principios de junio, se celebra cada año en los Jardines del Retiro, la Feria del Libro de Madrid, que comenzó su andadura en tiempos de la Segunda República, en 1933

Madrid en la literatura, la música y el cine[editar]

Portada de El Quijote (1605), impreso en la calle de Atocha por Juan de la Cuesta. La actividad editorial de Madrid ha sido muy notable desde la instalación de la Corte hasta el presente.

Aunque no son pocas las referencias a Madrid en la literatura medieval, e incluso hay célebres madrileños en ella, como Ruy González de Clavijo, es desde la literatura del siglo de Oro cuando las referencias a Madrid son muy abundantes, bien por ser el escenario de obras literarias o aparecer en sus títulos (El acero de Madrid o Las Ferias de Madrid, de Lope de Vega o bien por referirse en concreto a la villa, sus costumbres y moradores, entre los que se encontraban los propios Cervantes, Lope de Vega (él mismo natural de Madrid), Quevedo, Góngora (inquilino y enemigo mortal de aquél, que se dio el gusto de desahuciarle), y Tirso de Molina. Las calles entre Atocha y la Carrera de San Jerónimo concentran la mayor parte de los lugares de vida y enterramiento de estos genios, incluyendo el local donde se imprimió el Quijote, y son conocidas como Barrio de las Letras o Barrio de Las Musas (a no confundir con el homónimo situado en San Blas). Dos corrales de comedias (el Corral del Príncipe, precedente del Teatro Español, y el de los Caños del Peral, precedente del Teatro de la Ópera de Madrid) se repartían la audiencia popular, rivalizando en estrenar a Tirso de Molina o a Calderón de la Barca (ambos madrileños). El siglo XVIII significó una decadencia de la calidad de la literatura, incluida la escénica, aunque el público madrileño se deleitaba con los sainetes de Ramón de la Cruz, de ambiente castizo (uno de los cuales acuñó el término Manolo), o las más intelectuales producciones de los Moratín (padre e hijo).[130]

Manzanares, de buen gusto son, aunque pobres, tus aguas, pues por llegar a Madrid, de la Sierra se desatan...

Tirso de Molina, en Don Gil de las calzas verdes.

Madrid, castillo famoso
que al rey moro alivia el miedo...

Nicolás Fernández de Moratín, Fiesta de toros en Madrid, en quintillas.

Más brillantez tuvo la escena musical, en que aparte de los nacionales, figuras extranjeras como el castrato Farinelli y el compositor Luigi Boccherini, que llegó a identificarse lo suficiente con la ciudad como para producir la celebérrima Ritirata Notturna di Madrid. También es destacable la presencia de Domenico Scarlatti, que vivió y compuso alguna de sus más célebres obras en Madrid, donde murió en 1757.

Palacio de la Prensa, Gran Vía a la altura de la Plaza del Callao, Pedro Muguruza Otaño (1925-1929). Se construyó como un edificio multifuncional, donde aparte de la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (véase Historia de la prensa en España), existía un café concierto, una sala de cine con 1840 localidades, viviendas de alquiler y oficinas. El extraño diseño del patio de butacas exigía que se accediera a él en ascensor, característica que se eliminó en 1941 (reforma de Enrique López-Izquierdo). Los cines y demás locales comerciales de la Gran Vía han sufrido diversas vicisitudes desde su primitivo diseño. Muchos de ellos se han reformado para acoger espectáculos dramático-musicales.[131]

El romanticismo madrileño del siglo XIX tiene en el madrileño Mariano José de Larra su principal exponente. Su suicidio y entierro (con lectura de epitafio por José Zorrilla incluida) sólo se entienden en el contexto y ambiente que refleja a la perfección el Museo Romántico. Con autores como Francisco Asenjo Barbieri, Federico Chueca y Tomás Bretón se desarrolla un género dramático musical autóctono, de ambiente popular y costumbrista: la zarzuela, de la que Madrid es capital mundial, especializándose en ella la programación del Teatro de la Zarzuela o del Teatro Apolo. El ambiente costumbrista madrileño también produjo comedias de mucho éxito de público, como las del alicantino Carlos Arniches, que más que reflejar el habla popular, la exageraba hasta un punto paródico que, curiosamente, terminó siendo imitado por los hablantes reales.

Finalizado el siglo, el canario Benito Pérez Galdós reflejará en sus Episodios nacionales muchos hechos ocurridos en Madrid, y en otras novelas atrapará el ambiente de las distintas clases sociales (Fortunata y Jacinta, Miau, Misericordia). Es el momento (1896) en que Alexandre Promio, un camarógrafo de la empresa Lumière llega a Madrid y toma las primeras películas, en que aparece la Puerta del Sol. A comienzos del siglo XX, posiblemente sea el esperpento de Valle Inclán (Luces de Bohemia, un viaje nocturno de un poeta ciego por un sórdido Madrid) el que mejor refleje la realidad de la villa. En un célebre pasaje, se cita a los espejos deformantes del callejón del Gato como inspiración de esa visión, que también se ha comparado con la estética del pintor José Gutiérrez Solana o la del Ramón Gómez de la Serna (tan famoso por su obra como por sus jugosa tertulia en el Café Pombo). Un contraste literario sería la visión realista de Pío Baroja en su trilogía La lucha por la vida (El árbol de la ciencia, Mala hierba, Aurora roja) o la de Arturo Barea (La forja de un rebelde). La generación de 1927 tuvo uno de sus lugares de reunión en la Residencia de Estudiantes, donde pudieron entrar en contacto Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel.[132] No es exagerado hablar de Edad de Plata. Pero poco más tarde, los poetas que «ganara quien la ganase» perdieron la guerra,[133] estuvieron en los dos frentes, tocando «geográficamente» sufrir la represión del bando republicano en Madrid a literatos como Enrique Jardiel Poncela o Pedro Muñoz Seca y Ramiro de Maeztu (que fueron fusilados); y cantar la resistencia del «Rompeolas de las cincuenta provincias españolas» a Antonio Machado:

¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.

[134]

La «victoria»[135] llevó al exilio (interior o exterior) a buena parte de los supervivientes. En Madrid quedaron Vicente Aleixandre o Gerardo Diego, según éste en una ciudad de «algo más de un millón de cadáveres». En el bando triunfador no veían las cosas mucho más alegres, como demostró La colmena de Camilo José Cela o la película Surcos, de José Antonio Nieves Conde, que denunciaba desde una ideología falangista la corrupción que la ciudad ejercía sobre una familia de emigrantes campesinos. La generación de los cincuenta insistió en los tintes sombríos (La taberna fantástica de Alfonso Sastre, ambientada en el Arroyo de Abroñigal, hoy M-30; El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, que narra el paso del tiempo de unos jóvenes madrileños que van a refrescarse a las riberas de ese río; o Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos, que recorre Madrid entero, desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el Ateneo y las mansiones aristocráticas hasta los prostíbulos, las verbenas populares y las chabolas).

La cinematografía que retrata el Madrid de la época contaba con productos de evasión de gran consumo, que propagaban valores tradicionales con tintes más o menos edulcorados, como en las películas de Rafael J. Salvia (Manolo, guardia urbano; Las chicas de la Cruz Roja, La gran familia, ésta codirigida por Fernando Palacios). Otra de mayor altura estética y compromiso social enmascarado en el humor negro puede verse en Luis García Berlanga (Una pareja feliz, El verdugo), Edgar Neville (Domingo de Carnaval y El último caballo) o Marco Ferreri (El pisito y El cochecito). La escena madrileña, al mismo tiempo que recoge la última época del género ínfimo (el cuplé y la revista musical, estrechamente sometidos a censura[136] ), representa las obras de tinte pesimista de Antonio Buero Vallejo, desde Historia de una escalera (1949) y otras ambientadas en Madrid (La detonación, en la época de Larra, Un soñador para un pueblo, en la de Esquilache).

El color gris posiblemente no se despejó del ambiente artístico hasta el estallido de la movida madrileña entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta. Las películas de Pedro Almodóvar y la denominada nueva comedia madrileña (Fernando Colomo) reflejan un Madrid definitivamente superador del de Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem veinte años antes. A finales de los 80 y principios de los 90 los estertores de la movida dejaron paso a una degradación urbana generalizada, a causa del auge de la heroína, que se hizo sentir en Chueca (hoy barrio de abierta presencia gay), Villaverde, San Blas o Vallecas y poblados marginales adyacentes. Algo de todo esto trasciende en la canción Pongamos que hablo de Madrid de Joaquín Sabina o en las películas El día de la Bestia (1995) y en clave de humor, Torrente (1998), donde el concepto de caspa —vocablo muy madrileño que designa algo en decadencia y rancio, ya sea mentalidad, moda o ambiente— cobra pleno significado. La historia entera de la ciudad se refleja en un minuto en ¡Mírala!, la Puerta de Alcalá cantada por Víctor Manuel y Ana Belén.

Museos[editar]

Vista de la fachada principal del Museo del Prado. El Prado alberga una de las colecciones artísticas más notables de mundo, en especial en lo referido a pintura europea del Renacimiento y el Barroco. El edificio fue diseñado por Juan de Villanueva para ser sede del Real Gabinete de Historia Natural, por orden de Carlos III.

Madrid cuenta con importantes museos, entre los que destacan las pinacotecas, las cuales constituyen una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. El llamado Triángulo del Arte concentra próximos uno de otro, tres centros de referencia: el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza, y el Museo Reina Sofía:

Fachada del Museo Reina Sofía, en la que se aprecia uno de los ascensores exteriores que le dan su aspecto característico. A su izquierda se aprecia la escultura de Alberto Sánchez, El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella, concebida para el pabellón de España de la Exposición Internacional de París de 1937, donde Picasso expuso el Guernica.
  • El Museo Thyssen-Bornemisza representa una de las mayores colecciones privadas de arte del mundo, adquirida en su mayor parte por el Estado español. Sus colecciones muestran una visión panorámica de la historia del arte, ordenada cronológicamente, de forma que se comienza la visita en el Renacimiento y concluye en el siglo XX. En la segunda planta se hace un recorrido por el ciclo del Gótico final y el Renacimiento hasta el Barroco, pasando por el Quattrocento italiano; con autores de la escuela alemana y flamenca, como Jan van Eyck, Alberto Durero y Hans Holbein, y una galería dedicada a Tiziano, Tintoretto, Bassano, El Greco, Bernini y Caravaggio, entre otros. En la primera planta se muestra la colección de pintura holandesa, desde Frans Hals a Max Beckmann; con muestras de Realismo, Rococó, Neoclasicismo, Romanticismo y movimientos impresionistas. La planta baja reúne obras del siglo XX, desde el Cubismo y las primeras vanguardias, hasta el Pop Art. Destacan algunas obras maestras contemporáneas de Picasso, Piet Mondrian, Marc Chagall o Edward Hopper.[141] Hay que destacar este museo es el único en España en presentar un panorama coherente de corrientes pictóricas como el Impresionismo, el Expresionismo alemán o la pintura romántica europea, además de exponer obras de autores del todo ausentes en otras colecciones estatales, como Jan van Eyck, Piero della Francesca, Frans Hals, Vincent van Gogh o Friedrich.

También figuran entre los museos madrileños:

  • El Museo de América: sus vastas colecciones cubren tanto la América precolombina como el arte colonial y la etnografía.
  • El Museo Sorolla: se ubica en el edificio en el que el artista tenía su vivienda y su taller. Su origen está en el legado testamentario que en favor del Estado Español hizo su viuda, doña Clotilde García del Castillo, en el que se incluían tanto el inmueble como numerosas obras. Además de ser la mayor colección que se conserva de la obra de Sorolla (fundamentalmente pinturas y dibujos), también guarda otros cuadros que Sorolla poseía pintados por amigos suyos. Por otro lado, su colección privada también comprendía piezas de escultura, cerámica, arqueología (a la que era muy aficionado), joyería (de carácter etnográfico) y fotografía. Asimismo, el Museo conserva el archivo de la correspondencia del pintor.
  • El Museo Lázaro Galdiano: fundación privada que cuenta con todo tipo de objetos e instrumentos de artesanía y orfebrería histórica así como colecciones de pintura, escultura y dibujo, con obras de autores como Velázquez, Murillo y, sobre todo, Goya.[143]
  • El Museo Nacional de Ciencias Naturales: con más de 6 millones de especímenes, ofrece exposiciones dedicadas a la divulgación de las Ciencias Naturales: Biología (evolución, ecología), Geología (rocas, minerales) y Paleontología (fósiles). Destacan ejemplares históricos, como un megaterio (llegado a Madrid desde la Argentina en 1789), el diplodoco (una réplica de dinosaurio regalada por el millonario estadounidense Carnegie al rey Alfonso XIII), un rarísimo tilacino disecado, o los magníficos dioramas de aves y mamíferos preparados por los hermanos Benedito, taxidermistas del Museo durante las primeras décadas del siglo XX.
  • El Museo Cerralbo: sus fondos incluyen obras de El Greco, Tintoretto y Zurbarán, aparte de una importante colección de armaduras, porcelana y numismática, en un palacete del siglo XIX.
  • El Museo Nacional de Antropología: dedicado a ofrecer una visión global de las distintas culturas existentes en el planeta con objetos procedentes de diversas partes del mundo, pero sobre todo centrados en España y sus antiguas colonias de Filipinas y Guinea Ecuatorial. Entre sus piezas figuran la momia guanche de Tenerife, el esqueleto del Gigante Extremeño y cabezas humanas reducidas de Ecuador.
  • El Museo de Cera de Madrid: ubicado enfrente de la Plaza de Colón, alberga más de 400 figuras de Cera, mostrando la historia de España a través de diferentes escenarios. También cuenta con figuras de personajes contemporáneos como Brad Pitt, George Clooney, Iniesta, Antonio Banderas, Woody Allen entre otros muchos.
  • El Museo del Ferrocarril: ubicado en la antigua Estación de Delicias alberga una colección de locomotoras y vagones que han formado parte de la historia de la Renfe y de las compañías que la precedieron. Se organiza por tracciones: vapor, diésel y eléctrica; habiendo también un espacio dedicado al modelismo, a material fijo y la Sala Talgo.

Otros museos de la capital son el Museo del Traje, el Museo Nacional del Romanticismo, el Museo Arte Público (antes Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana), el Museo de los Orígenes (antiguo Museo de San Isidro), el Museo Geominero, el Museo Naval, el Museo de Artes y Tradiciones Populares de la Universidad Autónoma de Madrid o el Museo de Aeronáutica y Astronáutica (Museo del Aire) de Cuatro Vientos.

Parques y jardines[editar]

Palacio de Cristal en el parque del Retiro.
Puerta Real del Real Jardín Botánico de Madrid, obra de Francesco Sabatini (1781).
Lago de la Casa de Campo con los rascacielos de la Plaza de España al fondo.

Madrid es una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, concretamente 70 m² frente a los 20 m² de media en Europa. Además, con cerca de 300 000 árboles, es la segunda ciudad del mundo en número de estos en las calles y paseos, sólo superada por Tokio.[144] [145] Dos de los tres parques regionales existentes en la Comunidad de Madrid protegen porciones del municipio de Madrid. Más de la cuarta parte de su término se encuentra protegido a través del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, donde se incluyen el Monte de El Pardo y el Soto de Viñuelas, espacios naturales situados al noroeste y norte del casco urbano, respectivamente. Al sur del mismo, quedan protegidas 783 ha dentro del Parque Regional del Sureste.

  • El Parque del Retiro: situados en pleno centro de la ciudad, y con 118 hectáreas, los Jardines del Retiro son uno de los lugares más significativos de Madrid. Cuentan en su interior con numerosos monumentos y lugares de interés, como son el Palacio de Cristal, la Puerta de España, desde la calle Alfonso XII, La rosaleda, el estanque y gran cantidad de fuentes. También cuenta con la primera estatua al diablo del mundo: la del Ángel Caído.
  • La Casa de Campo: ubicada en el distrito de Moncloa-Aravaca y con una extensión de 1 722,60 ha, la Casa de Campo es el verdadero pulmón de Madrid. Tal es su tamaño que en su interior se encuentran situados el Parque de Atracciones de Madrid, el Parque zoológico de Madrid, o el Teleférico que conecta con el Parque del Oeste. Históricamente perteneciente a la Casa Real, la proclamación de la Segunda República significó su entrega al pueblo de Madrid en 1931, abriéndose por primera vez este parque forestal al disfrute de los madrileños.
  • El Parque Madrid Río, nuevo parque fluvial en torno al río Manzanares entre el Puente de los Franceses y el Nudo Sur, y que con 121 ha y 6 km de longitud, conecta algunas de las principales zonas verdes de la ciudad y los distritos centrales y del suroeste. Algunas de sus zonas más destacadas son el Salón de Pinos, los Jardines de la Virgen del Puerto, los Jardines del Puente de Toledo y el parque de la Arganzuela.
  • El Parque del Oeste: está situado entre la carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa. Tiene una superficie de 98,60 ha y contiene especies como cedros del Líbano, chopos, tilos y hayas. Además, cada año, se celebra en el parque el Concurso Internacional de Rosas Nuevas de la Villa de Madrid.
  • El Parque del Capricho: se encuentra en la Alameda de Osuna, al noreste de la ciudad, y cuenta con una superficie de 14 ha. Está considerado uno de los parques más bellos de la ciudad. De sus rincones destacan la plaza del Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas.
  • El Real Jardín Botánico: está situado junto a la pinacoteca del Museo del Prado. Tiene cuatro terrazas escalonadas, la terraza de los Cuadros, la de las Escuelas Botánicas, la del Plano de la Flor y la de los Laureles, que contienen plantas de América y del Pacífico, además de plantas europeas.
  • Parque Juan Carlos I: con 220 ha, el Parque Juan Carlos I es uno de los mayores de la ciudad. Alberga el recinto ferial IFEMA, donde se celebran algunas de las exposiciones anuales más importantes de Europa tales como el SIMO. Además, destaca el llamado Jardín de las Tres Culturas, que contiene tres zonas ajardinadas que representan a las culturas cristiana, judía y musulmana.
  • La Dehesa de la Villa: situada al noroeste de la ciudad de Madrid, su principal característica es que mantiene su condición de bosque, estando en su mayor parte sin ajardinar. El árbol más común de la dehesa es el pino, de los que hay seis especies, principalmente piñoneros y carrascos. Entre éstos se encuentran otras muchas especies como encinas, acacias o cipreses. Las aves más comunes son, como en el resto de la ciudad, palomas, gorriones y urracas. Otras especies que se ven habitualmente son la abubilla, el pico picapinos o el petirrojo.
  • El Parque de Enrique Tierno Galván: ubicado en el distrito de Arganzuela, posee una superficie de 45 ha y se encuentra situado el sur de la antigua estación de ferrocarril de Delicias, ahora Museo del Ferrocarril y que posee una bella estampa de la época. La zona en la que se encuentra enclavado el parque es conocida como el «Cerro de la Plata».
  • El Parque Lineal del Manzanares: que discurre paralelo al río Manzanares entre los distritos de Usera, Villaverde y Villa de Vallecas. Posee una superficie de 530 ha, y es conocido por su gran importancia ecológica, histórica y cultural. En él se han encontrado importantes restos geopaleontológicos como son las Terrazas del Manzanares.
  • El Parque Félix Rodríguez de la Fuente: pequeño parque de 1,55 ha. situado en el norte de la ciudad e inaugurado en 1980 en reconocimiento del célebre naturalista.
  • El Parque Juan Pablo II: ubicado en el sur del distrito de Hortaleza. Posee una superficie de unas 10 ha.
  • El Parque Norte: ubicado en el barrio de La Paz, en el distrito de Fuencarral-El Pardo.[146]

Madrid y la moda[editar]

Madrid es un referente de la moda española y cuenta con eventos internacionales del sector, como la Cibeles Madrid Fashion Week.

La Cibeles Madrid Fashion Week, a partir de 2012 Mercedes-Benz Fashion Week, es la cuarta pasarela más importante del mundo detrás de las de Nueva York, Milán y París.[147] Tiene lugar durante los meses de febrero y septiembre. Es celebrada en IFEMA. Es la primera Pasarela que exige una imagen saludable a sus modelos.[148]

Vida nocturna[editar]

Madrid es particularmente conocida por su vida nocturna, bares y discotecas. A esto se lo conoce popularmente como «marcha» o «fiesta». Se organiza principalmente en el distrito centro, donde se junta todo tipo de estilos y nacionalidades, dando una rica mezcla, con muchas opciones, hasta altas horas de la madrugada (3:30–6:00h). Existe marcada diferencia entre los locales enfocados al turismo nacional y el internacional.

Las zonas tradicionalmente orientadas a la concentración de locales de diversión, son la plaza de Santa Ana, en el llamado «Barrio de las Letras», y los barrios de Malasaña, alrededor de la plaza Dos de Mayo, La Latina, Lavapiés, y Chueca. También cabe destacar áreas como Moncloa, la Avenida de Brasil o el Barrio de Salamanca.

Vista nocturna de la Puerta de Alcalá.

El barrio de las Letras o Huertas, es conocido por su heterogeneidad social, ya que se mezclan gran número de turistas internacionales, con turismo de provincias, y el local madrileño. El rango de edad también es muy variado.

Malasaña, ha sido tradicionalmente un barrio de ocio diferente o bohemio, con lo que son muy comunes los bares de música «alternativa», rock, pop y determinada música electrónica. Fue uno de los precursores del «botellón» en Madrid, hasta su abolición, y tiene varios locales muy famosos.

Lavapiés, es conocido por su multiculturalidad, y sus bares y discotecas lo reflejan. Bares marroquíes, hindúes, música flamenca, rock y bastantes salas de conciertos.

De estas zonas, destaca Chueca, caracterizado por la numerosa oferta orientada al público gay y que en 2007 fue sede de festival Europride, que vino a reconocer internacionalmente el éxito en años anteriores de las celebraciones multitudinarias del Día del orgullo.

Moncloa es el barrio predeterminado para los más jóvenes, se trata de la zona de "marcha" para universitarios de entre 18 y 24 años. Algo semejante ocurre en la Avenida de Brasil, mientras que el Barrio de Salamanca es la zona de discotecas y pubs enfocados a una clase más alta o a los personajes más conocidos de la escena televisiva española.

Cabe destacar la celebración de grandes festivales de música electrónica, especialmente importantes son aquellos que se celebran el día 1 de enero (destacando Space of Sound) y durante las fiestas del Orgullo Gay.

Gastronomía[editar]

El bocadillo de calamares es un elemento típico de la gastronomía de Madrid.

La gastronomía tradicional de Madrid se engloba dentro de la cocina española en general, y en particular de la gastronomía castellana, de la cual conserva en algunos platos y preparados las características culinarias heredadas de los tiempos de la instalación de la corte de Felipe II en la Villa de Madrid, ciudad Capital de España. Algunas de las elaboraciones más características son el cocido madrileño, los callos a la madrileña, la sopa de ajo, la casquería en general y postres como las rosquillas tontas y listas, los huesos de santo o las torrijas madrileñas. La cocina madrileña siempre se ha sentido muy influida por su característica de ciudad de aluvión, recogiendo costumbres y usos culinarios andaluces, manchegos, extremeños y de otras regiones españolas, especialmente entre los años transcurridos entre 1950 y 1970.

Con frecuencia, el aroma típico de la cocina madrileña se impregna de las propiedades de la fritura en aceite vegetal (oliva, girasol y otros) como se comprueba en los platos populares servidos en bares, restaurantes y otros establecimientos en la ciudad: los churros, la tortilla de patatas, o los típicos bocadillos de calamares servidos en los alrededores de la Plaza Mayor, así como otras tapas o raciones clásicas como son las patatas bravas. Entre los clásicos más representativos figuran los "Entresijos y gallinejas",[149] un plato que se prepara friendo en su propia grasa intestinos de cordero, que se sirven churruscados y acompañados de patatas fritas también en esta grasa, componiendo una de las estampas más representativas de las verbenas.

A partir de la década de 1980 y con el cambio de los hábitos de consumo han proliferado los establecimientos multinacionales de comida rápida así como de comida «étnica», como es el caso de la pizza o los kebab.[150]

El auge de la inmigración a finales del siglo XX contribuyó a la introducción de las gastronomías representativas de los distintos grupos culturales que se han asentado en la ciudad. Así se han desarrollado algunas como la gastronomía china, ecuatoriana y rumana, existiendo incluso en Madrid mercados especializados,[151] en cocinas foráneas, como el Mercado de los Mostenses.

El Mercado de San Miguel se ha convertido en un lugar emblemático de obligada visita en Madrid al ser el pionero de un nuevo concepto gastronómico[152] enfocado a los productos gourmet en donde se puede comprar y a la vez degustar productos y elaboraciones. El modelo fue puesto en marcha en el año 2009 en el que se reconvirtió el mercado tradicional en lo que es.

Fiestas locales[editar]

Algunas de sus festividades y verbenas más populares son:[153]

Transportes[editar]

Autovías[editar]

Mapa de la Comunidad de Madrid señalando las áreas del transporte urbano en Madrid por municipios.

Las principales autovías de Madrid tienen un recorrido radial. Las más importantes son las herederas de las anteriores radiales (numeradas con números romanos: N-I, N-II, etc.).

Identificador Itinerario
A-1 Madrid – Aranda de DueroBurgosMiranda de EbroVitoriaSan Sebastián
A-2 Madrid – GuadalajaraZaragozaLéridaBarcelona
A-3 Madrid – Valencia
A-4 Madrid – CórdobaSevilla[154]Jerez[154]Cádiz
A-5 Madrid – Talavera de la ReinaNavalmoral de la MataMéridaBadajozfrontera portuguesa
A-6 Madrid – Medina del CampoTordesillasBenaventeAstorgaPonferradaLugoLa Coruña

Otras autovías que tienen su origen en Madrid y de gran importancia por la densidad de su tráfico son la A-42 que une Madrid con Toledo y la M-607, una autovía de titularidad autonómica que une Madrid con el puerto de Navacerrada, dando servicio a las localidades de Colmenar Viejo y Tres Cantos.

Madrid tiene además una serie de carreteras circunvalatorias:

  • la M-30, de titularidad municipal, que delimita la almendra central de la ciudad y trascurre íntegramente por el municipio de Madrid;
  • la M-40, de titularidad estatal, que rodea en los barrios residenciales de la ciudad. Salvo en su tramo oeste, trascurre por el municipio de Madrid;
  • la M-45, de titularidad autonómica, bordeando el municipio por el sur y el sureste y trascurre casi en su totalidad por el municipio de Madrid;
  • la M-50, de titularidad estatal, que apenas toca el municipio de Madrid por el sureste, a la altura del distrito de Vallecas.

Metro[editar]

Metro Madrid. Príncipe Pío.

Actualmente el Metro de Madrid es la segunda red de metro más extensa de Europa Occidental después de la de Londres.[155]

La Red de Metro de Madrid tiene una longitud de 281,780 km y comprende trece líneas. De ellas, discurren íntegramente por el municipio de Madrid nueve y el ramal, tres tienen parte de su trazado fuera del municipio y una discurre íntegramente por otros municipios.

Existen 238 estaciones-línea (190 per se), de las que 151 son sencillas (sin correspondencias), 26 dobles, 10 triples y 1 cuádruple (Avenida de América). 46 de ellas se encuentran fuera del municipio de Madrid. A las líneas convencionales se suman tres líneas más de metro ligero, transcurriendo dos de ellas, en su práctica totalidad, fuera de Madrid. Además hay correspondencia con 19 estaciones de la red de Cercanías de Renfe.[156]

Ferrocarril[editar]

Interior de la estación Madrid Puerta de Atocha. Trenes AVE, de la Serie 112 de Renfe. Línea Madrid-Valencia.
Mapa de líneas de Cercanías Madrid (2012).

La compañía pública de ferrocarriles (Renfe) opera en casi todas las líneas de tren españolas. Las estaciones de ferrocarril más importantes de Madrid son las de Atocha (oficialmente Puerta de Atocha), Chamartín y, para el transporte de mercancías, la estación de clasificación de Vicálvaro, al este de la ciudad.

De las estaciones de Atocha y Chamartín parten además líneas de tren hacia todas las capitales de provincia españolas. Las redes de tren, cercanías y metro están ampliamente interconectadas con intercambiadores como los de Atocha, Chamartín, Príncipe Pío o Nuevos Ministerios.

Existe además una red de trenes de alta velocidad, actualmente en crecimiento, que parten de Madrid. Las líneas que operan actualmente son:[157]

Y las siguientes líneas están en ejecución:[158]

Autobuses[editar]

Interior de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez, Madrid-Barajas.

Existe una red de autobuses urbanos gestionada, como el resto de la red de transporte público, por el Consorcio de Transportes de Madrid y por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, que cuenta con más de 2000 vehículos y 194 líneas.[159] Muchos habitantes de los barrios periféricos de la capital, la misma autonomía y provincias limítrofes utilizan los servicios del ferrocarril de cercanías y autobuses interurbanos para llegar a la capital y luego utilizar el metro. Por eso también la red de autobuses está ampliamente interconectada con los ferrocarriles. Los principales intercambiadores son los de Avenida de América, Méndez Álvaro y Plaza de Castilla, aunque hay otros menores como los de Moncloa, Príncipe Pío y Plaza Elíptica.[160] [161]

Transporte aéreo[editar]

El principal aeropuerto de Madrid es el Aeropuerto Adolfo Suárez, Madrid-Barajas (IATA: MAD, OACI: LEMD), situado en el nordeste de la ciudad, a 12 kilómetros del centro.[162] Inició su servicio en 1928, aunque se inauguró oficialmente en 1931 y actualmente está gestionado por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea AENA. Es además el principal aeropuerto de España por tráfico de pasajeros.[163]

En 2005 el aeropuerto movió 45,5 millones de pasajeros, con un crecimiento respecto al anterior del 8%. Ocupó el puesto número 13 a nivel mundial y quinto europeo por número de pasajeros transportados. En 2007, el tráfico de pasajeros ha ascendido a 52 122.702, convirtiendo a Barajas en el décimo del mundo por volumen de pasajeros y el cuarto de Europa, superando al de Ámsterdam-Schiphol que hasta ahora ostentaba ese puesto dentro de los aeropuertos europeos.[164]

El aeropuerto está comunicado con la ciudad a través de la línea 8 de Metro y de numerosos autobuses y taxis.

La ciudad cuenta además con un aeropuerto de segunda categoría, el de Cuatro Vientos, destinado al uso militar y escuela de vuelo. Este último fue el primero en construirse de España.[165]

Deportes[editar]

Entre los deportistas nacidos en Madrid destacan el tenista Manuel Santana, los esquiadores Francisco y Blanca Fernández Ochoa, el piloto de rally Carlos Sainz, los futbolistas Emilio Butragueño y Raúl González Blanco, los waterpolistas Jesús Rollán y Pedro García Aguado, o la gimnasta Estela Giménez.

El deporte más seguido en Madrid es el fútbol, representado en la Primera División de la Liga española de fútbol por:

Real Madrid Club de Fútbol

El Santiago Bernabéu, con capacidad para 85 454 espectadores,[166] es el estadio más seguro de Europa.[167]

Club Atlético de Madrid

Rayo Vallecano de Madrid

En Segunda División B los filiales del Atlético de Madrid y Real Madrid, denominados respectivamente Atlético de Madrid B y Real Madrid Castilla y el CD Puerta Bonita.

Cabe destacar que en el Santiago Bernabéu se celebró la final de la Copa Mundial de Fútbol de 1982. Además, Madrid ha sido cuatro veces sede de la final de la Liga de Campeones de la UEFA, el torneo de fútbol más importante del continente. Fue en 1957, 1969, 1980 y 2010; siempre en el estadio madridista.

También es popular el baloncesto. Los dos equipos más representativos de la ciudad, ambos en la Liga ACB, son el Real Madrid y el Estudiantes.

A imagen del Tour de Francia, la Vuelta ciclista a España tradicionalmente finaliza en Madrid. Además, Madrid albergó el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta de 2005 en el que resultaron vencedores el belga Tom Boonen y el australiano Michael Rogers en la especialidad de contrarreloj.

En atletismo, las competiciones más importantes son la denominada San Silvestre Vallecana, multitudinaria carrera de fondo que se celebra cada 31 de diciembre, y el Maratón Popular de Madrid (MAPOMA) que se celebra anualmente en primavera.

Desde 2003 se celebraba el Masters 1000 de Madrid o Mutua Madrileña Madrid Open, antiguamente conocido como Master Series de Madrid, en el pabellón Madrid Arena. Es el único junto con el de París que se juega sobre pista cubierta. En mayo de 2009 pasó a ser un torneo de tierra batida, cambiando así de pabellón. La Caja Mágica es el recinto donde se disputa a partir de 2009. Tiene una capacidad de unos 10 000 espectadores y fue una de las bazas fundamentales en la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2016.

La lidia[editar]

Plaza de Toros Monumental de las Ventas, de estilo neomudéjar, construida (a iniciativa de Joselito) entre 1922 y 1929 por los arquitectos José Espeliús y Manuel Muñoz Monasterio, e inaugurada en 1931. Es la última de una serie de plazas que desde el siglo XVIII fueron «desplazándose», alejándose cada vez más del centro de Madrid por la calle de Alcalá. Los primeros festejos se celebraban en la Plaza Mayor, al igual que los Autos de Fe de la Inquisición, ceremonias religiosas solemnes, coronaciones u otros actos. La primera construida ex profeso, de 1749, estaba junto a la Puerta de Alcalá y el edificio del Pósito. La segunda, a la altura del cruce con la calle Goya, junto a la actual Plaza y monumento de Dalí, en el espacio que ahora ocupa el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.[169]

Madrid alberga la mayor plaza de toros de España y tercera en tamaño del mundo: Las Ventas. Es la última de una serie de plazas que desde el siglo XVIII fueron «desplazándose», alejándose cada vez más del centro de Madrid por la calle de Alcalá. Los primeros festejos se celebraban en la Plaza Mayor, al igual que los Autos de Fe de la Inquisición, ceremonias religiosas solemnes, coronaciones u otros actos. La primera construida ex profeso, de 1749, estaba junto a la Puerta de Alcalá y el edificio del Pósito. La segunda, a la altura del cruce con la calle Goya, junto a la actual Plaza y monumento de Dalí, en el espacio que ahora ocupa el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.[169]

La temporada taurina de las Ventas es considerada como referente para los toreros (su alternativa no se considera confirmada hasta que no se torea en ella).[170] [171] Es de estilo neomudéjar y fue inaugurada en 1931. En la actualidad, tiene capacidad para 26 666 personas y suele dar cabida a actuaciones musicales y otros espectáculos fuera de la temporada taurina.[170]

Existe una plaza de menor tamaño (apta para 14 000 espectadores, actualmente cubierta y climatizada), la Plaza, Palacio o Centro Integrado de Vistalegre (no confundir con la homónima de Bilbao), inaugurada en 2000 por Curro Romero en el barrio de Carabanchel-Vista Alegre. Tuvo un precedente en la zona, la plaza llamada La Chata, construida en 1908 y demolida en 1995, durante mucho tiempo propiedad de Luis Miguel Dominguín, que desde 1996 está en proyecto de reconstrucción con un diseño futurista (se cubrirá con una media naranja giratoria).[172]

En la Casa de Campo se encuentra la Venta del Batán, donde tradicionalmente se exponen los toros que se lidian en la Feria de San Isidro, y que acoge la Escuela de Tauromaquia.

Anualmente, además de las de la Feria (que se celebra en torno al 15 de mayo, festividad del santo patrón de Madrid), son especialmente significativas la Corrida de la Beneficencia y la Corrida de la Prensa.

El ambiente taurino de Madrid se proyecta fuera de la plaza, especialmente en bares de ambiente taurino, como la Taberna de Antonio Sánchez (torero que la abrió en 1830)[173] en la calle Mesón de Paredes, o muchas otras en los aledaños de la Puerta del Sol.

Candidaturas olímpicas[editar]

La historia de la candidatura madrileña a organizar unos Juegos Olímpicos remonta al 29 de diciembre de 1965 cuando fue presentada ante el Comité Olímpico Internacional una candidatura conjunta con Barcelona para albergar la vigésima edición de los Juegos de 1972. La candidatura española quedó no obstante descartada en la sesión del COI celebrada en Roma el 26 de abril de 1966 tras la elección de Múnich.

Pabellón Madrid Arena.

Madrid fue candidata a celebrar los Juegos Olímpicos de la XXX Olimpiada de la Era Moderna en el año 2012. Esta candidatura fue promovida durante el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano[174] y continuada por su sucesor, Alberto Ruiz-Gallardón. El logotipo de la candidatura fue diseñado por Javier Mariscal.[175]

El COI seleccionó el 18 de mayo de 2004 en la ciudad suiza de Lausana las cinco ciudades candidatas oficiales para la organización de los Juegos Olímpicos del año 2012: Madrid, París, Londres, Nueva York y Moscú. El 6 de julio de 2005, el COI dio a conocer el resultado de la elección de la ciudad que organizará los Juegos Olímpicos de 2012, la elegida fue Londres, quedando la ciudad de Madrid en tercer puesto; más tarde un miembro del COI declaró a la prensa que se equivocó al marcar su voto, de modo que Madrid quedó eliminada en la penúltima votación.[176] [177]

Durante el proceso de selección para los Juegos Olímpicos de 2012, existió un movimiento social minoritario de oposición a la candidatura, a la que acusaban de favorecer la especulación inmobiliaria y de aumentar el ya elevado endeudamiento de la ciudad.[178] [179]

El Comité Olímpico Español renovó el 30 de mayo de 2007 la candidatura olímpica de la ciudad para los Juegos Olímpicos de 2016.[180] El 4 de junio de 2008 Madrid fue preseleccionada como una de las candidatas a la organización de los Juegos Olímpicos de 2016, junto con Chicago, Tokio y Río de Janeiro. El proyecto que presentó se basó en el de la previa candidatura con mejorías, lo cual le permitió ser la segunda ciudad con la mejor valoración, ligeramente por detrás de Tokio. Finalmente, el 2 de octubre de 2009 fue elegida la ciudad de Río de Janeiro, pese a haber tenido en principio una valoración técnica general inferior a la de las otras tres ciudades.[181] [182]

Madrid presentó de nuevo una candidatura para albergar los juegos de 2020. A la votación final del 7 de septiembre de 2013 concurrieron Madrid, Estambul y Tokio. En la primera votación Madrid y Estambul obtuvieron los mismos votos tras Tokio. En la votación de desempate, Madrid fue eliminada. En la votación final ganó Tokio por gran diferencia.

Distinciones honoríficas concedidas por Madrid[editar]

Los títulos, honores y condecoraciones que, con carácter oficial, otorga el Ayuntamiento de Madrid, a fin de premiar especiales merecimientos, beneficios señalados o servicios extraordinarios, son los siguientes: título de Hijo Predilecto o Hijo Adoptivo de Madrid, Medalla de Honor de Madrid y Medalla de Madrid en sus tres categorías de Oro, Plata y Bronce.[183]

Las primeras y más altas distinciones concedidas por el Ayuntamiento de Madrid,[184] son las de Hijo Predilecto, para ciudadanos destacados nacidos en Madrid (José Ortega y Gasset o Plácido Domingo entre otros)[185] e Hijo Adoptivo, para personas destacadas no nacidas en Madrid, (S. M. El Rey Juan Carlos I, Adolfo Suárez,[186] Josep Tarradellas,[187] Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa o el más reciente Rafael Nadal).[188]

Ciudades hermanadas y acuerdos de amistad[editar]

La ciudad de Madrid participa activamente en la iniciativa de hermanamiento de ciudades promovida, entre otras instituciones, por la Unión Europea, si bien Madrid también ha establecido gran cantidad de lazos con ciudades de África, Asia y América, fundamentalmente capitales de naciones.[189]


Predecesor:
Bandera de Irlanda Dublín
EU Insignia.svg
Capital Europea de la Cultura

1992
Sucesor:
Flag of Belgium (civil).svg Amberes

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Europapress.es, El Ayuntamiento capitalino aumenta su presupuesto un 3,4% hasta los 4.447 millones
  2. Sobre el sobrenombre del monarca, ver SAINZ DE ROBLES, F.: Guía de Madrid. Madrid, Espasa-Calpe, 1962.
  3. [1] Registro de Entidades Locales. Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Consultado el 4 de abril de 2014.
  4. Ruiz, Francisco. «Población de España - datos y mapas: Datos de Nomenclátor».
  5. Constitución Española, art. 5:

    La capital del Estado es la villa de Madrid.

  6. Ayuntamiento de Madrid (12 de agosto de 2013). «Dancausa presenta el Padrón Municipal de habitantes que registra 22.304 vecinos menos que el año anterior».
  7. Ayuntamiento de Madrid (16 de junio de 2011). «Padrón Municipal de Habitantes - 2010».
  8. a b «AUDES: Áreas urbanas de España». AUDES (2008).
    Para otras definiciones, véase Área metropolitana de Madrid
  9. «World Urban Areas: Population & Density» (en inglés) (PDF). Wendell Cox. Consultado el 10 de agosto de 2008.
  10. Eurostat (2004). «Urban Audit database» (en inglés). Consultado el 12 de marzo de 2009.
  11. Thomas Brinkoff (2009). «Principal Agglomerations of the World» (en inglés). Consultado el 12 de marzo de 2009.
  12. Naciones Unidas - Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (2008) (en inglés). World Urbanization Prospects (2007 revision). http://www.un.org/esa/population/publications/wup2007/2007WUP_Highlights_web.pdf. «Tabla A.12. Datos de 2007.». 
  13. El Palacio Real de Madrid, situado en la Plaza de Oriente. Su residencia privada se encuentra en el Palacio de La Zarzuela, situado en el término del distrito municipal de Fuencarral-El Pardo. Comunidad de Madrid. «El monte de El Pardo».
  14. «Madrid y Barcelona vuelven a situarse entre las ciudades más ricas del mundo» (2009). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  15. «El 50% de los ingresos del ranking 5000 se concentran en Madrid» (2009). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  16. «Madrid se consolida como polo aeroespacial y líder biotecnológico.» (2010). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  17. Banco Santander, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Telefónica, Repsol YPF, Iberia LAE, Endesa o FCC figuran entre las 200 primeras según Forbes en 2007. «The Global 2000». Forbes (29 de marzo de 2007).
  18. En 2007, Standard & Poor's situó a Madrid en el tercer lugar de la clasificación mundial de centros de negocios.«Madrid, tercer centro mundial de negocios» (2007). Consultado el 10 de febrero de 2009.
  19. «Bussiness Footprints Global Office Locations 2011» (2011). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  20. «Casi el 70% de las principales multinacionales tiene sede en España, según un estudio» (2011). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  21. «Organismos Internacionales con sede en España» (2012). Consultado el 10 de febrero de 2014.
  22. «(enlace recuperado) Estructura y función ASALE».
  23. «Visitor Figures 2013» (2014). Consultado el 28 de noviembre de 2014.
  24. Escrito en árabe: مجريط; llamado también en castellano antiguo Magerit o Matrit, se había asentado sobre un anterior vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o 'arroyo'.«El Madrid precristiano».
  25. «Historia de Madrid». Madrid histórico.
  26. Gea, María Isabel (2002), «Capitalidad», Diccionario Enciclopédico de Madrid, Madrid: La Librería, pp. 102 
  27. Ministerio de la Gobernación (18 de julio de 1963). «DECRETO 1674/l963, de 11 de julio, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley que establece un régimen especial para el Municipio de Madrid». BOE (171):  pp. 10982-10992. https://www.boe.es/boe/dias/1963/07/18/pdfs/A10982-10992.pdf. Consultado el 6 de octubre de 2013. 
  28. Ayuntamiento de Madrid, ed. Ley de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid. http://www.madrid.es/UnidadWeb/UGNormativas/NormativaNoMunicipal/LEY_DE_CAPITALIDAD.pdf. Consultado el 6 de octubre de 2013. 
  29. Ayuntamiento de Madrid. «Reglamento de Protocolo y Ceremonial».
    Título I, art. III y IV:

    Art. III. El Escudo de Madrid consta de los siguientes componentes heráldicos: en campo de plata, un madroño de sinople, terrazo de lo mismo, frutado de gules, y acotado de oso empinante de sable y bordura de azur, cargada de siete estrellas de plata de seis puntas; al timbre, corona real antigua.

    Art. IV. La Bandera de la Villa de Madrid se compone del escudo descrito en el título I, artículo III, centrado sobre color carmesí.

  30. Asociación A Mayor (ed.): «[www.a-mayor.com/amy.dll/GetPDF?src=11 Historia y heráldica. El escudo de Madrid]» (Revista PDF). Revista El Soportal del Coleccionismo pág. 8 (mayo de 2011). Consultado el 28 de julio de 2012.
  31. Ordenanzas municipales aprobadas el 16 de julio de 1848
  32. Jaime Oliver Asín: Historia del nombre «Madrid», Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1959.
  33. Federico Corriente, «El nombre de Madrid», en Fernando Valdés (ed.), Maŷrit: Estudios de arqueología medieval madrileña, Madrid: Polifemo, 1992.
  34. Christine Mazzoli-Guintard, Madrid. Petite ville de l´Islam médiéval (IX-XXI siècles), Rennes: Presses Universitaires de Rennes, 2009
  35. Escrito en árabe: مجريط; llamado también en castellano antiguo Magerit o Matrit, se había asentado sobre un anterior vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o 'arroyo'.«El Madrid precristiano».
  36. «Historia de Madrid». Madrid histórico.
  37. «La prehistoria de Madrid». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  38. Santonja, Manuel; López Martínez, Nieves y Pérez-González, Alfredo (1980). Ocupaciones achelenses en el valle del Jarama (Arganda, Madrid). Diputación provincial de Madrid. ISBN 84-500-3554-6. 
  39. «La Presencia de Roma». http://www.sispain.org/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  40. Fernández Palacios, Fernando (2004). «El Madrid antiguo en época romana». Estudios de Prehistoria y Arqueología Madrileñas (13). 
  41. a b «Madrid islámico». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  42. Así lo consigna el geógrafo árabe del siglo XV al-Himyari, que en su obra El libro del jardín perfumado sobre las noticias de los países (Kitab al rawd al mitar) describe:

    Madrid, ciudad notable de Al-Andalus, que fue edificada por el emir Muhammad ibn Abd ar-Rahman.

  43. Christine Mazzoli-Guintard, «La fundación de Madrid», en Daniel Gil Flores (ed.), De Maŷrit a Madrid: Madrid y los árabes, del siglo IX al siglo XXI, Barcelona/Madrid: Lunwerg/Casa Árabe, 2011, p. 20. El texto en árabe puede encontrarse en Ibn Hayyan al-Qurtubi, Kitab al-Muqtabis fi tarij riyal al-Andalus, ed. de Mahmud Ali Makki, Beirut: Dar al-Kitab al-Arabi, 1973, p. 132.
  44. Federico Corriente, «El nombre de Madrid», en Fernando Valdés (ed.), Maŷrit: Estudios de arqueología medieval madrileña, Madrid: Polifemo, 1992.
  45. Jaime Oliver Asín: El nombre de Madrid, Madrid: AECI, 1992.
  46. Al-Himyari, Kitab al-Rawd al-Mitar, [2]
  47. Christine Mazzoli-Guintard, Madrid. Petite ville de l´Islam médiéval (IX-XXI siècles), Rennes: Presses Universitaires de Rennes, 2009
  48. «Maslama de Madrid». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  49. Datos acerca de la iglesia accesibles en Madrid histórico.
  50. «Barrio de Lavapiés». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  51. «San Isidro labrador». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  52. «Historia de Madrid». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  53. a b «Escudo de Madrid». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  54. «Comuneros de Castilla». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  55. «Historia de Madrid». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  56. Deleito y Piñuela, José (1968) Sólo Madrid es corte: (la capital de dos mundos bajo Felipe IV). Madrid, Espasa-Calpe.
  57. Pueden consultarse esta y otras vistas y planos de Madrid (el de Frederic de Witt y el de Pedro Texeira) en los siglos XVI y XVII en ésta página web.
  58. «Madrid de los Borbones». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  59. «Palacio Real de Madrid». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  60. «El Motín del Esquilache». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  61. «Guerra de Independencia y revolución política». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  62. «José I Bonaparte». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  63. Instituto Nacional de Estadística www.ine.es. Censos y cifras oficiales de población (período 1900-2006)
  64. Madoz, Pascual, op cit. Madrid: Ábaco, 1981. Edición original de 1848 publicada como Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar
  65. «Madrid siglo XIX». Consultado el 20 de marzo de 2007.
  66. a b «Instituto nacional de Estadística». Consultado el 16 de junio de 2011.
  67. «Metro de Madrid». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  68. Santos Juliá, David Ringrose, Cristina Segura, Madrid, historia de una capital, Madrid, 1994, Fundación Caja Madrid-Alianza Editorial, ISBN 84-206-9695-1, pg. 566
  69. Tusell, J., Sociología electoral de Madrid, 1969
  70. a b «La proclamación de la Segunda República». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  71. La Constitución de la República Española de 1931 establece, en su artículo 5 que:

    La capitalidad de la República se fija en Madrid.

  72. Manzanal, Julia (1 de mayo de 1981). «Fue algo grandioso entrar en la Casa de Campo aquel mes de mayo de 1931». El País. 
  73. «La Guerra Civil en Madrid». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  74. «Las fuerzas aéreas en la guerra civil española». Archivado desde el original el 2012-05-29. Consultado el 1 de mayo de 2008.
  75. «Crónicas de retaguardia: Destrucción. La ciudad herida». Consultado el 1 de mayo de 2008.
  76. Rafael Abella, La vida cotidiana durante la guerra civil. La España republicana, Barcelona, 2006, Planeta De Agostini, ISBN 84-674-1743-9, págs. 154-155
  77. Ian Gibson, Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado, Madrid, 2007, Punto de Lectura, ISBN 978-84-663-6929-9, pág. 604; cita el libro también de Gibson Paracuellos, cómo fue, pág. 238.
  78. Marcos Ana, Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida, Barcelona, 2007, Umbriel, ISBN 978-84-89367-40-1, pág. 76
  79. «La emigración española y la inmigración actual». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  80. Antonio Fernández García (director), Historia de Madrid, Madrid, 1993, Editorial Complutense, ISBN 84-7491-474-4, pg. 597
  81. Charo Nogueira El mapa de la Transición. La capital acoge los principales escenarios de los momentos previos y posteriores a la aprobación de la Constitución, que hoy cumple 32 años, El País, 06/12/2010.
  82. Véase foto en web de la Asamblea de Madrid
  83. «Madrid 11 de marzo de 2004». Consultado el 11 de marzo de 2007.
  84. «11-M, tres años después: Madrid conmemora los atentados de Atocha». Consultado el 11 de marzo de 2007.
  85. Ver tabla con cifras del Instituto Nacional de Estadística de EspañaCensos y cifras oficiales de población (período 1900-1991).
  86. # Otero Carvajal, Luis Enrique. «De la posguerra al Plan de Estabilización, 1939-1959». Madrid, de territorio fronterizo a región metropolitana (y III).. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  87. Tasa de crecimiento del periodo 2002-2003: Natalidad 9,83, Inmigración 47,43 – Demografía y población
  88. INEbase. Variaciones intercensales. Alteraciones de los municipios en los censos de población desde 1842. En línea: http://www.ine.es/intercensal/ Consultado el 2 de julio de 2011. Cuando se dispone del dato de población de hecho y de derecho se ha tomado la cifra más alta.
  89. «Población Extranjera». http://www.munimadrid.es/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  90. Ayuntamiento de Madrid[3] — Anuario estadístico.
  91. a b «El concepto de área metropolitana». Universidad Complutense de Madrid. Archivado desde el original el 2007. Consultado el 21 de febrero de 2011.
  92. «Dimensiones metropolitanas de Madrid». Universidad Complutense de Madrid. Archivado desde el original el 13 de julio de 2007. Consultado el 21 de febrero de 2011.
  93. Juan Carlos García Palomares. «Movilidad laboral en la comunidad de Madrid». Universidad Complutense de Madrid. Archivado desde el original el 2007. Consultado el 21 de febrero de 2011.
  94. Entrada de «madrileño» en el Diccionario de la Lengua Española — Vigésimo segunda edición.
  95. Entrada de «matritense» en el Diccionario de la Lengua Española — Vigésimo segunda edición.
  96. Madrid antiguo y medieval en la web del AyuntamientoAlfonso VI en Madrid.
  97. Concepción Muñoz Delgado (2005) Geografía. Madrid Madrid: Anaya ISBN 84-667-2648-9. Puede visualizarse la evolución espacial histórica de Madrid con planos comentados en las páginas web xcosta y madridhistorico. Para las murallas medievales es muy descriptiva elmadridmedieval
  98. «Resultado Elecciones Municipales en Madrid».
  99. a b Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) (ed.): «Guía resumida del clima en España (1981-2010) - Madrid (667 msnm)». Consultado el 8 de diciembre de 2012.
  100. Datos de la Agencia Estatal de Meteorología: Valores climatológicos normales. Madrid, Madrid-Aeropuerto
  101. Critchfield, H.J. (1983). University of Idaho (ed.): «Criteria for classification of major climatic types in modified Köppen system» (en inglés). General Climatology. Prentice Hall. Consultado el 29 de noviembre de 2012.
  102. VV.AA. (2011). Agencia Estatal de Meteorología, ed. Atlas climático ibérico (pdf). p. 79. ISBN 978-84-7837-079-5. 
  103. Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) (ed.): «Guía resumida del clima en España (1981-2010) - Madrid (667 msnm)». Consultado el 8 de diciembre de 2012.
  104. Madrid: La tercera mayor ciudad de la Unión Europea. 2008. Consultado el 10 de febrero de 2010. 
  105. «El 50% de los ingresos del ranking 5000 se concentran en Madrid» (2009). Consultado el 2009.
  106. a b c Ringrose, David (1985) Madrid y la economía española, 1560-1850 Madrid, Alianza ISBN 84-206-2443-8; Juliá, Santos, Ringrose, David y Segura, Cristina (1995) Madrid, Historia de una capital, Madrid, Alianza, ISBN 84-206-0760-6; Equipo Madrid Carlos III, Madrid y la Ilustración, Madrid, Siglo XXI, ISBN 84-323-0634-7; Castro, Concepción de (1987) El pan de Madrid, Madrid, Alianza ISBN 84-206-2492-6; Carbajo Isla, María F. La población de la villa de Madrid desde finales del sigo XVI hasta mediados del siglo XIX, Madrid, Siglo XXI, ISBN 84-323-0612-6; VV.AA. Primeras Jornadas sobre Fuentes Documentales para la Historia de Madrid, Madrid, Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, ISBN 84-451-0173-0
  107. Juliá, Santos, Ringrose, David y Segura, Cristina (1995) Madrid, Historia de una capital, Madrid, Alianza, ISBN 84-206-0760-6, pág. 455.
  108. Juliá, Santos, Ringrose, David y Segura, Cristina (1995), Madrid, Historia de una capital, Madrid, Alianza, ISBN 84-206-0760-6, pág. 569.
  109. Nota de coyuntura: economía de Madrid, Becker, Bellido y Fernández (2006)
  110. «Historia de la Feria de Madrid (IFEMA)» (2005). Consultado el 2009.
  111. «Memoria Anual de Ifema 2008» (2009). Consultado el 2009.
  112. «La actividad ferial en el contexto europeo» (2007). Consultado el 2009.
  113. «IFEMA — Ferias celebradas» (2009). Consultado el 2009.
  114. Bajan el consumo y la dependencia energética en la ciudad de Madrid
  115. Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.
  116. a b Más de un millón de escolares en Madrid.
  117. Consulta de Centros Educativos de la Comunidad de Madrid
  118. «Direcciones en la UAM». Consultado el 6 de febrero de 2010.
  119. Centros de la UPM
  120. según [4]
  121. «Madrid «gana» medio millón más de turistas en 2014» (2014). Consultado el 2014.
  122. Madrid — Puerta del Sol.
  123. En la capital cubana, La Habana, existe también una estatua en bronce de Lucifer pero en el jardín interior del Capitolio, información en [5]
  124. Estudio sobre la estatua del Marqués del Duero, por José Luis Melendreras, en Cervantes Virtual
  125. Noticia en El País.
  126. Ver noticia en: [6]
  127. Carmen Fuentes (2004). «Boda Real — La casa». ABC.es. Consultado el 19 de agosto de 2009.
  128. Carlos Segovia (25 de octubre de 2001). «El Estado invierte 450 millones en la vivienda del Príncipe». Elmundo.es. Consultado el 19 de agosto de 2009.
  129. «La horrorosa 'chabola' del Príncipe de España». Todoarquitectura.com (17 de agosto de 2002). Consultado el 19 de agosto de 2009.
  130. Andioc, René Andioc (1988): Teatro y Sociedad en el Madrid del siglo XVIII. Madrid, Castalia. ISBN 84-7039-506-8
  131. Datos sobre el Palacio de la Prensa en Madrid Histórico: [7]
  132. «Residencia de Estudiantes - Historia». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  133. Letra de la canción Libertad sin ira del grupo Jarcha, 1976
  134. Madrid, 7 de noviembre de 1936. Servicio Español de Información (Valencia), n.º 279, 7 de noviembre de 1937, p. 5. Reproducida en Antonio Machado, Madrid (Baluarte de nuestra guerra de independencia. 7.XI.1936 - 7.XI.1937), s.l. [Valencia], Servicio Español de Información, s.f. [1937] y en Álbum de homenaje a la defensa de Madrid, Valencia, Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad, 1937. Citado en [8]. Con el título «Capital de la Gloria», se recogen en este blog muchos otros ejemplos de poesía dedicada a Madrid durante la guerra.
  135. «No ha llegado la Paz, ha llegado la Victoria», dice un personaje de Fernando Fernán Gómez en Las bicicletas son para el verano, ambientada en el Madrid de 1936-1939, (inspirándose al parecer dicho personaje en el título de «Gobierno de la Victoria» que se atribuyó a sí mismo el Gobierno presidido por Largo Caballero de septiembre de 1936, que fue repetido incansablemente por la propaganda oficial de dicho Gobierno y que fue recogido y de nuevo auto-atribuido por el Gobierno presidido por Negrín en mayo de 1937).
  136. El ambiente se refleja de forma paródica en la película La corte de Faraón, José Luis García Sánchez, 1985.
  137. Fernández, G.. «20 (and More) Museums You Should Know». theartwolf.com. Consultado el 14 de abril de 2012.
  138. «14 Best Museums in the World». touropia.com. Consultado el 14 de abril de 2012.
  139. Museo Nacional del Prado — Historia — Las colecciones.
  140. Colección permanente del Museo Nacional Reina Sofía.
  141. Obras de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza.
  142. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
  143. «Museo Lázaro Galdiano». http://www.flg.es/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  144. Madrid es la segunda ciudad del mundo con más árboles en la calle, con cerca de 300.000.
  145. Madrid cambia de paisaje en El País On-Line.
  146. Ayuntamiento de Madrid. «Parque Norte» (en español). Consultado el 10 de enero de 2013.
  147. EUROPA PRESS (15 de julio de 2006). «Pasarela Cibeles se convierte en el primer desfile internacional que exige una 'imagen saludable' a todas sus modelos.». Consultado el 28 de julio de 2012.
  148. EUROPA PRESS (15 de julio de 2006). «Pasarela Cibeles se convierte en el primer desfile internacional que exige una 'imagen saludable' a todas sus modelos.». Consultado el 28 de julio de 2012.
  149. Domingo, Gabino (2011). Fragma. ed. Las Gallinejas. David Sanz (primera edición). Madrid. pp. 27-36.
  150. «Döner Kebab». Consultado el 13 de marzo de 2007.
  151. http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Ayuntamiento/Consumo-y-Comercio/Comercio/Mercado-Municipal-los-Mostenses?vgnextfmt=default&vgnextoid=531c72081661c010VgnVCM1000000b205a0aRCRD&vgnextchannel=1cfa9ad016e07010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD&idioma=es&idiomaPrevio=es
  152. http://www.cronicanorte.es/el-exito-del-mercado-de-san-miguel/38668
  153. Pedro Montoliu Camps, (1990), Fiestas y Tradiciones Madrileñas, Madrid, Ed. Silex, ISBN: 84-7737-028-1, pp:189-190
  154. a b El tramo de la carretera comprendido entre Sevilla y Jerez de la Frontera es una carretera convencional de dos direcciones, de forma alternativa se puede optar por utilizar la Autopista del Sur ó AP-4 entre ambas localidades. El tramo comprendido entre Cádiz y Jerez (norte) sí es autovía.
  155. «Metro de Madrid». http://www.urbanrail.net/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  156. «Metro de Madrid». http://www.metromadrid.es/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  157. «Productos Alta Velocidad». http://www.renfe.es/. Consultado el 13 de marzo de 2007.
  158. Altavelocdad.Org – Los trazados
  159. Cifras de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (Página oficial) en mayo de 2005.
  160. http://www.ctm-madrid.es/servlet/CambiarIdioma?xh_TIPO=12
  161. Cifras de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid
  162. Madrid Airport (MAD) en Guía mundial de aeropuertos
  163. Passenger Traffic 2006, informe de Airport Council International (ACI).
  164. «Madrid-Barajas se sitúa entre diez primeros aeropuertos mundo por pasajeros» (2008). Consultado el 2009.
  165. Aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos en el sitio de Aena
  166. «El Bernabéu estrena 900 localidades más». as.com. Consultado el 21 de octubre de 2011.
  167. El Estadio Santiago Bernabéu, estandarte de la seguridad en recintos deportivos según la UEFA..
  168. Jugó la edición de 1974 en calidad de subcampeón de Europa y en sustitución del campeón de Europa, el FC Bayern de Múnich.
  169. a b Información sobre las sucesivas plazas de Madrid en el Centro de Asuntos Taurinos.
  170. a b «La Plaza de Toros de las Ventas de Madrid». http://www.ticketstoros.com/. Consultado el 6 de febrero de 2007.
  171. «Plaza de Toros de las Ventas». http://www.fuenterrebollo.com/. Consultado el 6 de febrero de 2007.
  172. Datos consultables en Portal Taurino.
  173. Datos y fotografía, junto con otras tabernas históricas, en esta web.
  174. 46 años para un sueño
  175. Mariscal le da la vuelta al logotipo de Madrid 2012.
  176. Madrid 2012 no salió elegida por un error de votación en la tercera ronda, según un miembro del COI.
  177. Un error en la votación dejó a Madrid sin los Juegos Olímpicos de 2012 y Gallardón dice que ya lo sabía.
  178. Contra las Olimpiadas Madrid 2012.
  179. Madrid aspirará a los JJ OO de 2016.
  180. [9] en ELPAIS.com.
  181. Río arrebata los Juegos a Madrid. 2 de octubre de 2009. http://www.elmundo.es/especiales/2008/12/elmundodeporte/madrid2016/2009/10/02/seccion_01/1254496079.html. Consultado el 2 de octubre de 2009. 
  182. Informe técnico del COI sobre las ciudades candidatas a los Juegos Olímpicos de 2016
  183. Reglamento para la Concesión de Distinciones Honoríficas madrid.es
  184. Concesión de los títulos de Hijo Predilecto y de Hijo Adoptivo de Madrid madrid.es
  185. Plácido Domingo, "inmensamente feliz" al recibir el título de Hijo Predilecto de Madrid rtve.es
  186. Adolfo Suárez, Hijo Adoptivo de Madrid lainformacion.com
  187. Tarradellas, 'hijo de Madrid' elcorreo.com
  188. Nadal, Hijo Adoptivo de Madrid rtve.es
  189. Ayuntamiento de Madrid. «Mapamundi de las ciudades hermanadas» (en castellano). Consultado el 6 de abril de 2011.
  190. «Madrid y Miami sellan sus lazos como ciudades hermanas». La Vanguardia (23 de junio de 2014).

Enlaces externos[editar]