Monarquía Hispánica
Las posesiones de la Monarquía Hispánica (Casa de Austria) en amarillo.
Monarquía Hispánica, históricamente denominada Monarquía Católica[1] o Monarquía de España,[2] se refiere al conjunto de territorios con sus propias estructuras institucionales y ordenamientos jurídicos, diferentes y particulares, unidos según el principio aeque principaliter[3] y que se hallaban gobernados por igual por el mismo soberano,[4] el monarca español, a través de un sistema polisinodial de Consejos.
El soberano español actuaba como rey (y en su caso con el correspondiente título nobiliario), según la constitución política de cada «Reyno, Estado y Señorio»,[2] y por tanto, su poder variaba de un territorio a otro, pero actuaba como monarca de forma unitaria sobre todos sus territorios.[5] El respeto de las jurisdicciones territoriales no impidió un refuerzo de la autoridad y poder regio del monarca en cada reino en particular.[6]
A pesar del respeto y autonomía jurisdiccional, existía una política o directriz común que había que obedecerse encarnada por la diplomacia y la defensa,[7] y en la que la Corona de Castilla ocupaba la posición central y preeminente sobre los demás.[8]
La Monarquía incluía las coronas de Castilla (con Navarra y los territorios de Ultramar) y Aragón (con Sicilia, Nápoles, Cerdeña y el Estado de los Presidios), Portugal entre 1580 y 1640, los territorios del Círculo de Borgoña excepto 1598-1621 (Franco Condado, Países Bajos, más aparte Charolais), el ducado de Milán y el marquesado de Finale.[9] [10]
Su extensión temporal es utilizada de forma diversa según la voluntad del autor que use la expresión: usualmente entre el comienzo del reinado de los Reyes Católicos[7] [11] en 1476 (también puede retrasarse su comienzo al inicio del reinado de Felipe II[12] ) y el final con los tratados de Utrecht y Baden (1713-1714) y los Decretos de Nueva Planta (1707-1716),[13] que produjeron una ruptura en el sistema implantando una mayor homogeneidad y centralización política, relegando el sistema polisinodial.[14] [15] Desde entonces, las denominaciones de monarquía hispánica o católica han permanecido para designar a la monarquía española durante el Antiguo Régimen a lo largo del siglo XVIII.
Contenido |
[editar] Elementos y caracterización
Desde época de los Reyes Católicos se renovó un sentimiento de restaurar la Hispania romana o visigoda, que los reyes de León habían evocado con el título de Imperator totius Hispaniae,[16] [17] y los mismos reyes hicieron difusión de la recuperación de la antigua Hispania bajo el mismo monarca:
La elección imperial de Carlos V supuso un cambio de orientación política, para liderar un Imperio universal cristiano,[19] basado en establecer relaciones pacíficas entre la Cristiandad para guerrear contra el infiel,[20] [21] de lo que resultó la imposibilidad de crear un sistema de gobierno para el conjunto de sus territorios patrimoniales heredados; de esta manera, cada territorio mantuvo su administración particular ante las ausencias de su soberano.[22] En España, a su regreso en 1522, llevó a cabo una reforma e implementación del sistema polisinodial vigente.[23] Entre 1555 y 1556, Carlos I abdicó los territorios patrimoniales en su hijo Felipe II, pero éste no regresó a España hasta 1559 hasta no resolver la cuestión de la guerra con Francia dejada pendiente por su padre.[24] Desde entonces se impuso la política de desde los intereses españoles[25] que eran al fin y al cabo la base económica y humana[26] para llevar a cabo los designios de la monarquía universal, defensora de la fe católica.[27]
El monarca de los reinos españoles pasó a serlo también en los Países Bajos, Borgoña e Italia,[28] de forma que la monarquía hispánica se constituyó como una unión de distintas entidades políticas territoriales, no sólo de la península Ibérica, sino también de Europa y fuera de Europa, teniendo así un carácter supranacional,[12] pero en la que no había unidad jurisdiccional, y por tanto, el monarca respetaba las distintas jurisdicciones particulares de sus respectivos territorios.
La Monarquía católica o hispánica quedó fundamentada pues, en su carácter confesional, supranacional, y que España, como ubicación de la corte, fuera el elemento central y primordial.[29]
| The Spanish monarchy too was a system of different territories, unified only by the person of the king. Among these teritories it is difficult to identify constantly 'dominant' or 'dependent' territories, particularly in the fourteenth and fifteenth centuries. Spain itself, until the beginning of the eighteenth century, was a conglomeration of different kingdoms: Castile and León, Aragon and Navarre, to wich from 1580 and 1640 Portugal was added. | La monarquía Española también fue un sistema de diferentes territorios, unidos sólo por la persona del rey. Entre estos territorios es difícil identificar de firme territorios 'dominantes' o 'dependientes', particularmente en los siglos XIV y XV. España, hasta el comienzo del siglo XVIII, era un conglomerado de diferentes reinos: Castilla y León, Aragón y Navarra, a los que se añadió Portugal desde 1580 a 1640. |
| Though his son, Philip II (1556-98), is often styled king of Spain, and he thought of himself as such, his was not a unified state, nor was he an absolute monarch. The various kingdoms on the Iberian Peninsula had their own financial regulations, currencies and customs barriers. As John Lynch observed, Fernando and Isabel gave Spain a common government but not a common administrarion. The king rule varied in structure and power from kingdom to kingdom, city to city [...] Philip's power over Aragon was far more attenuated than it was over Castile. The various states were united only in the person of the king. | Aunque su hijo, Felipe II (1556-98), se le designa a menudo como rey de España, y él pensaba de sí mismo como tal, no era un estado unificado, ni tampoco él fue un monarca absoluto. Los distintos reinos en la Península Ibérica tenían sus propios reglamentos financieros, monedas y barreras aduaneras. Como John Lynch advirtió, Fernando e Isabel dieron a España un gobierno común pero no una administración común. La autoridad del rey variaba en estructura y poder de reino a reino, de ciudad a ciudad [...] El poder de Felipe sobre Aragón fue mucho más atenuado del que tenía en Castilla. Los distintos estados estaban unidos sólo en la persona del rey. |
Felipe II estableció un gobierno y una capital permanentes, así como desarrolló el sistema polisinodial.[32] [33] Con lo que a pesar de que en España no hubiera unidad jurisdiccional en su constitución interna, sin embargo sí existía una cierta unidad política que englobaba a todo el conjunto de esos territorios, a través de un aparato institucional dependiente del monarca, con instituciones distintas y superiores a los reinos de la Monarquía, y que fueron el sistema polisinodial de Consejos, el valido, los secretarios y los embajadores:[34]
Aunque no se realizó la unión jurídica, y en el interior de sus reinos los Reyes Católicos nunca usaron oficialmente el título de Reyes de España, desde el exterior se conoció a los Reyes Católicos como Reyes de España desde finales del siglo XV,[40] como soberanos de una potencia internacional con una voz en el exterior, respaldada por un poder económico y militar.[41]
| Nu ist also, dat den Coninck van Spaengien, nae het overlijden van hooger memorie Keyser Kaerle de vijfde, van wien hy alle dese Nederlanden ontfanghen hadde, vergetende de diensten die so sijn Heer vader, als hy | Ahora por lo tanto, fue que el rey de España después del fallecimiento del emperador, su padre, Carlos V, de gloriosa memoria, del cual recibió todas estas provincias, olvidando los servicios hechos por el súbditos de estos países, tanto a su padre como a él mismo. |
| Don Philippe der Vierdre Köning in Spanien | Philippus quartus Rex Hispaniae |
La separación de la también hispánica Portugal en 1640 y la pérdida de los territorios europeos por el Tratado de Utrecht en 1714 terminó haciendo restringir el concepto de España, en el que ya no estaba incluido Portugal. Desde el siglo XVIII, con la dinastía Borbón, suele utilizarse el término España y Monarquía española con mucha mayor frecuencia. Constitución Política de la Monarquía española fue el nombre que se escogió para titular el texto de la Constitución de Cádiz de 1812.
[editar] Intitulación
En esta unión política de diversos reinos y territorios, unidos en torno al monarca, pero conservando sus respectivas entidades jurídicas[48] se planteó el problema de la intitulación del soberano.
[editar] Las Españas y los títulos regios
Los Reyes Católicos establecieron en la Concordia de Segovia el gobierno conjunto de Castilla, así como la titulación. La intitulación era la heredada de sus predecesores, con la salvedad que se estableció la titulación de ambos reyes de forma conjunta y alternándose los títulos castellanos y aragoneses.[49] Esta intitulación muestra que Fernando e Isabel rechazaron fundir las dos coronas de Castilla y Aragón en una única corona de España, dado el régimen jurídico tan distinto entre ambas, especialmente en la Corona de Aragón, donde sus reinos eran contrarios a la pérdida de su identidad jurídica.[50]
Hernando del Pulgar indica que en el Consejo real existían partidarios de que los Reyes Católicos adoptasen el título de Reyes de España, ya que ambos se habían convertido en reyes de casi toda España.[51] Un poco anterior a Hernando de Pulgar, Rodrigo Sánchez de Arévalo indicaba que la legitimidad de rey de España correspondería a los reyes de Castilla, como directos descendientes de los visigodos, además que la corona de Castilla ocupaba la mayor parte de lo que era Hispania.[52]
Pero esta titulación fue rechazada.[51] José María Maravall lo atribuye a la conveniencia de no dificultar con ello las relaciones diplomáticas con la Corona de Portugal, en tanto en cuanto la denominación de España englobaba también a Portugal, denominación que aun tenía vigencia incluso en época de la Guerra de Sucesión, cuando el monarca portugués entró a favor del archiduque Carlos.[53]
La fórmula de la intitulación diplomática se fijó de forma más estable a partir de 1555-1556, tras las abdicaciones de Carlos V, que dejaban a su hijo Felipe II todos sus territorios, que no habían sido cedidos anteriormente.[54]
Estos títulos variaban de un territorio a otro, y sufrieron pocas variaciones: entre 1554-1558, Felipe II fue monarca de Inglaterra jure uxoris, de modo que incorporó los títulos de los monarcas ingleses;[56] y entre 1580-1668, los monarcas españoles, añadieron los títulos portugueses,[57] aunque desde la Restauração de 1640, ya no reinaban en Portugal. Por otra parte, entre los títulos se incluían aquellos que son de procedencia dinástica, heredados de sus antecesores, como rey de Jerusalén, duque de Atenas y Neopatria o archiduque de Austria.
En esta diversidad de jurisdicciones y de títulos, la denominación de las Españas es la expresión que refleja por un lado la pluralidad de reinos y territorios de España originada en la Edad Media tras la desaparición de la Hispania antigua, por un lado manifestaba un ideal política de restaurar y unir esa Hispania tras la finalización de la Reconquista en época de los Reyes Católicos.[58] Las menciones a la Hispania antigua se refieren no tanto a la Hispania romana, sino más bien a la Hispania visigoda, ya que la Hispania romana había pertenecido al Imperio romano, y no existía interés en resaltar dependencia alguna con el Sacro Imperio Romano Germánico, al cabo heredero del Imperio romano; mientras que la Hispania visigoda había sido un reino unido, independiente y cristiano, y en definitiva el objetivo de la restauración de Hispania.[59]
En relación con esto, aparece la denominación en monedas y medallas como Hispaniarum rex (rey de las Españas), con formulaciones incluso más lapidarias y rimbombantes: Philippus II catholicus, Hispaniarum Rex et Indiarum Nouiq' Orbis Monarcha Potentissimus.[60]
[editar] El Monarca Católico
El título de Reyes Católicos fue concedido de forma personal a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón por Alejandro VI en la bula Si convenit expedida el 19 de diciembre de 1496 y redactada tras un debate en el Colegio Cardenalicio (2 de diciembre, con el consejo directo de tres de los cardenales -Oliverio Caraffa de Nápoles, Francisco Piccolomini de Siena, y Jorge de Costa de Lisboa-) en el que por primera vez recibieron el nombre de rey y reina de las Españas y en el que se barajaron y descartaron otros posibles títulos (defensores o protectores), las razones que el texto de la bula invoca para la concesión del título son:
- La liberación de los Estados Pontificios y del feudo papal del Reino de Nápoles, invadidos por el rey Carlos VIII de Francia.
- Las virtudes personales de ambos Reyes manifestadas en la unificación, pacificación y robustecimiento de sus reinos.
- La reconquista de Granada de manos del Islam.
- La expulsión de los judíos que no hubiesen aceptado o aceptasen el bautismo en 1492.
- Por los esfuerzos realizados por ambos monarcas en intentar llevar adelante la cruzada contra el Imperio Turco, y la promesa de llevarla a cabo.[61]
En la bula Pacificus et aeternum de 1 de abril de 1517, el Papa León X concedió el mismo título de Rey Católico al rey Carlos I,[62] con lo que se le legitimaba el título real asumido por Carlos de forma ilegal.[63]
Pero después Carlos I asumió el título más importante de Emperador, y cuando le sucedió su hijo Felipe II, éste recuperó el título de Rey Católico, y sus sucesores también lo siguieron utilizando, ya que así se evitaban cometer un error de derecho, porque no existía jurídicamente un reino de España, así como evitar herir la identidad nacional de los súbditos de sus diferentes dominios.[64] Tras la abdicación del emperador Carlos V, los territorios de su sucesor, Felipe II, abarcaban territorios en Europa, por tanto, esta monarquía no era estrictamente hispánica, en tanto que incluía otras naciones como italiana o borgoñona. Así pues, la designación del soberano como monarca Católico no procede únicamente del título otorgado a los Reyes Católicos, sino de también para identificar de una manera común y válida a todos las naciones que formaban parte de la misma Monarquía.[65]
[editar] Otros usos
La denominación de Católico responde a una emulación entre las distintas monarquías autoritarias que se estaban formando en Europa Occidental: Los reyes de Francia ya utilizaban el título de Rey Cristianísimo (Francia era la fille ainée de l'Eglise -la hija mayor de la Iglesia-). En 1521 Enrique VIII de Inglaterra obtuvo el de Defensor de la Fe (Defensor Fidei, por un libro polémico contra Lutero, Assertio septem sacramentorum, escrito con el auxilio de Tomás Moro).
Otra vertiente del nombre es su contribución a la idealización del pasado imperial en el pensamiento reaccionario español, a partir del carlismo (que acaba haciéndose sinónimo de Tradicionalismo y denomina su versión de la monarquía como Monarquía Tradicional o Católica) y de la aportación esencial de Marcelino Menéndez y Pelayo a finales del siglo XIX. Esta tendencia se sustanciará en el programa político de la derecha durante la segunda república (CEDA, Falange) y contribuirá a la ideología nacionalcatólica del franquismo. Incluso Juan de Borbón, que podía considerarse la oposición monárquica al franquismo, unía los epítetos Tradicional y Católica a su ideal de monarquía liberal en su Manifiesto de Lausana de 1945.[66]
[editar] Véase también
- Monarquía Española, tanto para la monarquía actual como para la histórica.
- Imperio español, posesiones territoriales de España en el mundo.
- Monarquía
- Formación territorial de España
- Instituciones españolas del Antiguo Régimen
[editar] Notas
- ↑ Fernández Álvarez, Manuel (1979), España y los españoles en los tiempos modernos, Universidad de Salamanca, pág.128
- ↑ a b Salazar de Mendoza, Pedro (1770), Monarquía de España, volumen 1, ed. Joachin Ibarra, págs. i-iii
- ↑ Echevarría Bacigalupe, Miguel Ángel (1998), Flandes y la monarquía hispánica, 1500-1713, Silex Ediciones, pág.121
- ↑ Ruiz Rodríguez, José Ignacio (2006), Apuntes de historia del derecho y de las instituciones españolas, Librería-Editorial Dykinson, pág.195
- ↑ Ruiz Martín, Felipe (1996), La proyección europea de la monarquía hispánica, Editorial Complutense, pág. 473
- ↑ Ibíd. pág.18 y pág. 120
- ↑ a b Pérez, Joseph (2003), Historia de España, Editorial Critica, págs.213-214
- ↑ Echevarría Bacigalupe, Miguel Ángel (1998), Flandes y la monarquía hispánica, 1500-1713, Silex Ediciones, pág. 123
- ↑ Alcalá-Zamora y Queipo de LLano, José (1976), Razón de Estado y Geostrategia en la política italiana de Carlos II: Florencia y los presidios (1677-81), Real Academia de la Historia, pág. 306
- ↑ Alcalá-Zamora y Queipo de LLano, José (2005), La España y el Cervantes del primer Quijote, Real Academia de la Historia, pág. 14
- ↑ Bernal, Antonio-Miguel (2005), España, proyecto inacabado: Los costes/beneficios del imperio, Marcial Pons Historia, pág. 45
- ↑ a b Hurtado Bautista, Mariano (1992), Funciones y fines del derecho: estudios en homenaje al profesor Mariano Hurtado Bautista, EDITUM, págs. 575-576
- ↑ Alcalá-Zamora, José N., Felipe IV: El hombre y el reinado, Centro de Estudios Europa Hispánica (2005), págs. 178-179
- ↑ Maqueda Abreu, Consuelo (1992), El auto de fe, Ediciones AKAL, págs. 114-115
- ↑ VV.AA.(1994), Introducción a la historia moderna, Ediciones AKAL, págs. 489-490
- ↑ Quesada Marco, Sebastián (1997), Diccionario de civilización y cultura españolas, Ediciones AKAL, pág. 244
- ↑ García Gómez, Emilio (1993), Homenaje académico a D. Emilio García Gómez, Real Academia de la Historia, págs. 338-341
- ↑ John Huxtable Elliott, España en Europa: Estudios de historia comparada: escritos seleccionados, Universitat de València (2002), página 75
- ↑ Floristán Imízcoz, Alfredo (2004), Historia de España en la Edad Moderna, Editorial Ariel, pág. 168
- ↑ Floristán Samanes, Alfredo (2005), Historia moderna universal, edición 3, editorial Ariel, pág. 183
- ↑ Lynch, John (2007), Los Austrias (1516-1700), Editorial Critica, pág. 87
- ↑ Lee, Stephen J. (1990), Aspects of European history, 1494-1789, Routledge, pág. 50
- ↑ Floristán Samanes, Alfredo (2005), Historia moderna universal, edición 3, editorial Ariel, pág. 151
- ↑ Martínez Ruiz, Enrique (1992), La España moderna, Ediciones AKAL, pág. 166
- ↑ Lynch, John (2007), Los Austrias (1516-1700), Editorial Critica, pág.220
- ↑ Batista González, Juan (2007), España estratégica: guerra y diplomacia en la historia de España, Silex Ediciones, pág. 270
- ↑ Fernández Albaladejo, Pablo (2001), Los Borbones: dinastía y memoria de nación en la España del siglo XVIII, Marcial Pons Historia, pág. 49
- ↑ Bernal, Antonio-Miguel (2005), España, proyecto inacabado: Los costes/beneficios del imperio, Marcial Pons Historia, pág. 69
- ↑ Galindo Martín, Miguel Ángel (2007), Cervantes y la economía, Universidad de Castilla-La Mancha, pág. 95
- ↑ Wolfgang Reinhard, Wim Blockmans, The Origins of the Modern State in Europe: 13th to 18th Centuries, Oxford University Press (1996), página 92.
- ↑ Frederick Allen, Stafford Poole, Juan de Ovando: governing the Spanish Empire in the reign of Phillip II, University of Oklahoma Press (2004), página 5.
- ↑ Lee, Stephen J. (1990), Aspects of European history, 1494-1789, Routledge, págs. 51-53
- ↑ Comellas, José Luis (2009), Páginas de la historia, Ediciones Rialp, págs. 142-145
- ↑ Maqueda Abreu, Consuelo (2007), La monarquía de España y sus visitantes: siglos XVI al XIX, Librería-Editorial Dykinson, pág. 17
- ↑ José N. Alcalá-Zamora, Felipe IV: El hombre y el reinado, Centro de Estudios Europa Hispánica (2005), páginas 137 y 138.
- ↑ Luis Suárez Fernández, José Andrés-Gallego, La crisis de la hegemonía española, siglo XVII, Ediciones Rialp (1986), página 375.
- ↑ Manuel Tuñón de Lara (1984). Historia de España. Labor S.A.. ISBN 84-335-9425-7.
- ↑ José N. Alcalá-Zamora, Felipe IV: El hombre y el reinado, Centro de Estudios Europa Hispánica (2005), página 94.
- ↑ John Huxtable Elliott, España en Europa: Estudios de historia comparada: escritos seleccionados, Universitat de València (2002), página 73
- ↑ Sánchez Prieto, Ana Belén (2004), La intitulación diplomática de los Reyes Católicos: un programa político y una lección de historia, III Jornadas Científicas sobre Documentación en época de los Reyes Católicos, pág. 299
- ↑ de Francisco Olmos, José María (2007), La moneda castellana de los Países Bajos a nombre de doña Juana (1505-1506)(1517). Medio de reivindicación de soberanía y propaganda de un golpe de Estado, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, págs. 136-137
- ↑ Kumrular, Özlem (2004), Carlos V y Solimán el Magnífico: dos soberanos en lucha por un poder universal, Universidad del Bósforo
- ↑ Imber, Colin (2004), El imperio otomano 1300-1650, Ediciones B, pág.69
- ↑ Plakkaat van Verlatinghe (1581)
- ↑ Paz de Westfalia entre España y las Provincias Unidas (6 de enero de 1648)
- ↑ Gazeta de Madrid de 1 de enero de 1661
- ↑ José María Jover Zamora, Marc Baldó i Lacomba y Pedro Ruiz Torres, Historia y civilización: Escritos seleccionados, Universitat de València (1997), página 88
- ↑ Lo que se manifestaba en que el mismo soberano observaba diferentes numerales en cada reino de la monarquía. Así por ejemplo, Fernando el Católico era segundo de Aragón y quinto de Castilla, y por conquista, tercero en Nápoles y primero de Navarra; el emperador Carlos V era primero de Castilla y Aragón; y Felipe el Prudente fue segundo sólo en Castilla, mientras que en Aragón y en Portugal debía computarse como primero. Tras la pérdida de los territorios europeos y la supresión de los fueros en la Corona de Aragón, a comienzos del siglo XVIII, el ordinal fue el castellano, excepto en Navarra.
- ↑ Sánchez Prieto, Ana Belén (2004), La intitulación diplomática de los Reyes Católicos: un programa político y una lección de historia, III Jornadas Científicas sobre Documentación en época de los Reyes Católicos, pág. 276
- ↑ Ibíd. pág. 297
- ↑ a b VV.AA. (1981), Los Trastámara y la Unidad Española, Ediciones Rialp, pág. 36
- ↑ Garcia Càrcel, Ricard (2004), La construcción de las historias de España, Marcial Pons Historia, pág. 67
- ↑ Ruiz Martín, Felipe (2003), La monarquía de Felipe II, Real Academia de la Historia, pág. 185
- ↑ En 1521, Carlos V renunció el territorio del archiducado de Austria en su hermano Fernando, y en 1531, éste último fue elegido rey de Romanos, esto es, su sucesor en el Imperio. Los descendientes de Fernando de Habsburgo formarían la rama de los Habsburgo austríacos. En 1540 Carlos V invistió a su hijo Felipe como duque de Milán, y en 1554 le otorgó el reino de Nápoles, para su casamiento con la reina de Inglaterra, María Tudor.
- ↑ Las fórmulas variaron en cada reinado o fase de éste, pero se mantuvo el orden de prelatura de los reinos (véase esta colección documental).
- ↑ En Inglaterra: King and Queen of England, France, and Ireland; Defenders of the Faith;
- ↑ En Portugal: rei de Portugal e dos Algarves, daquem e dalém mar em Africa, senhor de Guiné, e da conquista, navegaçao e commercio de Ethiopia, Arabia, Persia, e da India, etc.
- ↑ Quesada Marco, Sebastián (1997), Diccionario de civilización y cultura españolas, Ediciones AKAL, pág. 259
- ↑ Garcia Càrcel, Ricard (2004), La construcción de las historias de España, Marcial Pons Historia, pág. 65
- ↑ Biblioteca Nacional de Portugal.
- ↑ Dumont, Jean (1993), La "incomparable" Isabel La Católica, Encuentro, pág. 216
- ↑ Antonio María Rouco Varela y Roberto Serres López de Guereñu (2003) Teología y derecho: Escritos sobre aspectos fundamentales de derecho canónico y de las Relaciones Iglesia Estado, Ediciones Cristiandad, ISBN 978-84-7057-441-2, pág. 563.
- ↑ de Francisco Olmos, José María (2007), La moneda castellana de los Países Bajos a nombre de doña Juana (1505-1506)(1517). Medio de reivindicación de soberanía y propaganda de un golpe de Estado, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, pág. 183
- ↑ Pérez, Joseph (2003), Historia de España, Editorial Critica, pág. 214
- ↑ Jover Zamora, José María (1997), Historia y civilización: escritos seleccionados, Universitat de València, pág. 74
- ↑ Luis María Anson Don Juan.