Palacio Real de Madrid

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Palacio Real de Madrid

El Palacio Real de Madrid, desde los Jardines de Sabatini.
Edificio
Tipo Palacio Real
Estilo Barroco- clasicista
Localización Madrid
Construcción
Inicio 1738
Término 1764
Altura 30 m.
Equipo diseñador
Arquitecto Juan Bautista Sachetti
Otros Ventura Rodríguez y Francesco Sabatini

El Palacio Real de Madrid, también llamado Palacio de Oriente, está situado en Madrid (España). Se comenzó a construir en 1738 según planos de los arquitectos Filippo Juvara y de su discípulo Juan Bautista Sachetti, aunque a las órdenes de éste último también participaron otros como Ventura Rodríguez y Francesco Sabatini. Es el mayor palacio real de Europa Occidental en extensión, con 135.000 m² y más de 3.000 habitaciones, y alberga el quinteto de los Stradivarius Palatinos, la colección más importante del mundo de estos instrumentos.

El Palacio Real es la residencia oficial del rey de España. Fue también la residencia habitual de los reyes hasta 1931. En la actualidad se utiliza para actos oficiales y grandes ceremonias de Estado, ya que la residencia privada de la Familia Real se encuentra en el palacio de la Zarzuela, cercano a Madrid, donde los actuales monarcas se instalaron tras su matrimonio en 1962, renunciando tras la coronación del rey Juan Carlos a residir en el Palacio Real.

El último monarca que vivió en él de manera habitual fue Alfonso XIII, hasta 1931, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, época durante la que fue conocido como Palacio Nacional, también residió allí, siendo el último jefe de Estado que lo hizo. Todavía hay una sala, al lado de la capilla del palacio, que se conoce como el "Despacho de Azaña". Las habitaciones privadas utilizadas por Alfonso XIII, en la denominada ala de San Gil, han estado mucho tiempo en estado de semiabandono y están en proceso de restauración. Actualmente el palacio es gestionado por el organismo Patrimonio Nacional, dependiente del ministerio de la Presidencia.

El interior del Palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de todo tipo materiales nobles en su construcción como a la ubicación en sus salones de colecciones de pintura de artistas como El Greco, Rubens, Caravaggio, Velázquez, Tiepolo, Mengs o Goya. Otras colecciones reales de gran importancia histórica y artística se mantienen también en el edificio, como las de la Armería Real o las de tapices, porcelanas y mobiliario.

Contenido

[editar] Historia

El antiguo Alcázar a finales del siglo XVII
El antiguo Alcázar a finales del siglo XVII

Los orígenes del Palacio se remontan al siglo IX, cuando el emir cordobés Muhammad I construyó una edificación de carácter defensivo en un altozano desde el que se dominaba el valle del río Manzanares. Tras la conquista del enclave por el rey Alfonso VI dos siglos después, el primitivo castillo musulmán se transformó en un alcázar que fue ampliado sucesivamente a lo largo de los siglos por la corona hasta convertirse en sede de la corte en tiempos de Felipe II. El antiguo Alcázar sucumbió en 1734, reinando Felipe V, a un incendio que duró tres días, desde el 24 de diciembre, Nochebuena, hasta el 27.

El rey quiso que en el mismo lugar se construyese un nuevo palacio, simbolizando así la continuidad de la Monarquía Española en la recién instaurada Casa de Borbón. Se pensó para ello en el arquitecto italiano Filippo Juvara, pero el fallecimiento de éste en 1736 determinó que el proyecto fuera adjudicado a su discípulo Juan Bautista Sachetti. Este se vio obligado a modificar los planos de su maestro, que había proyectado un edificio de líneas más horizontales que se iba a ubicar en los cercanos Altos de Leganitos, transformándolo, para poder adaptarse al menor espacio disponible, en una construcción de carácter más vertical, ampliando a seis los tres pisos planeados por Juvara, recurriendo para ello a los entrepisos, frecuentes en la arquitectura italiana.

Las obras comenzaron el 6 de abril de 1738 al colocarse, en el eje central de la puerta principal de Palacio y a unos once metros de profundidad, la primera piedra, formada por un gran sillar de granito ahuecado en cuyo interior se colocó una caja de plomo en la que se guardaron muestras de cada una de las monedas en circulación legal en aquel momento. En las paredes exteriores del sillar se labró la siguiente inscripción:

« Aedes Maurorum / Quas Henricus III Composuit /Carolus V amplificavit / et / Philipus III ornavit / Ignis Consumpsit Octavo Kal. Janvari / MDCCXXXIII / Tandem / Phipipus V Spectandas restitutit / Aeternitati / Anno MDCCXXXVIII.  »

El palacio no pudo ser habitado hasta 1764, reinando ya Carlos III, cuando se terminaron las obras interiores, aunque todavía faltaba la decoración de algunos salones. La construcción principal duró por lo tanto veintiséis años, pero las obras complementarias continuaron en los reinados sucesivos y hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena, madre de Alfonso XIII, ya a finales del siglo XIX, no se pudo dar por finalizada la obra.

[editar] El edificio

Palacio Real de Madrid desde la plaza de la Armería.
Palacio Real de Madrid desde la plaza de la Armería.

La planta desarrollada por Sachetti conserva la forma tradicional española de patio central rectangular, casi cuadrado, con fuertes salientes en los ángulos que recuerdan a las torres del antiguo Alcázar. Las fachadas están inspiradas en las que realizó Bernini para el Museo del Louvre en 1665 y su alzado consta de dos cuerpos: un zócalo almohadillado en la base y, sobre éste, un cuerpo superior de orden jónico con gigantescas pilastras, rematadas por cornisa y balaustrada. Ante la fachada principal, de 130 metros de largo por 33 de alto, una explanada conforma la Plaza de Armas, similar a la del incendiado Alcázar. El Palacio tiene un total de 870 ventanas y 240 balcones, que se abren a fachadas y patio. Al este del Palacio se haya la Plaza de Oriente, surgida en el siglo XIX tras los derribos de edificaciones promovidos por José Bonaparte con el afán de proporcionar mayor espacio alrededor del edificio y dignificar sus accesos. De ella precisamente toma su nombre informal el palacio. Las estatuas de reyes que ornamentan la plaza son algunas de las que estaban pensadas para decorar la cornisa superior del palacio y que acabaron distribuidas por éste y otros lugares de la geografía madrileña y española, creyéndose tradicionalmente que el cambio de ubicación fue debido a su excesivo peso aunque en realidad intervinieron también otros factores de índole político.

Al estar situado el solar del palacio sobre un terreno con pronunciadas pendientes sobre el río Manzanares, fue necesario crear un gran sistema de contrarrestos por dos de las fachadas. Por ello existen una serie de plataformas escalonadas, que tuvieron que ser construidas por el lado de poniente con un sistema interior de abovedamientos que prácticamente llega hasta el río. Para su construcción se utilizaron ladrillos, piedra berroqueña de Guadarrama, y caliza de Colmenar de Oreja, no empleándose madera por miedo a los posibles nuevos incendios. Durante el reinado de Fernando VI la construcción recibió su mayor impulso, finalizándose la obra externa.

Fachada oeste del Palacio Real de Madrid, vista desde los Jardines del Campo del Moro.
Fachada oeste del Palacio Real de Madrid, vista desde los Jardines del Campo del Moro.

Si bien el arquitecto principal del palacio fue Sachetti, a sus órdenes trabajaron otros arquitectos, destacando entre ellos Ventura Rodríguez y Francesco Sabatini. Este último, ante la falta de espacio para las secretarías de Estado, archivos y dependencias varias, recibió el encargo de ampliar el edificio. Su idea original era encuadrar la plaza de armas con una serie de construcciones donde alojar las diferentes dependencias y ampliar por el norte, siguiendo la misma estructura del palacio, con una gran edificación. Las obras de ésta comenzaron rápidamente pero pronto fueron interrumpidas, quedando sus cimientos enterrados bajo una explanada sobre la que posteriormente se construyeron las Caballerizas Reales. Otro de los arquitectos que colaboraron en la obra fue Fray Martín Sarmiento, quien ideó los motivos ornamentales del exterior del edificio, aunque su proyecto quedó muy reducido en su expresión final. El marqués de Balbueno fue el administrador de los fondos destinados a la construcción del nuevo palacio.

[editar] Escalera Principal

La escalera, que tiene un solo brazo desde su arranque hasta el primer rellano, donde se divide en dos paralelos, es el resultado de una modificación de Sabatini sobre el proyecto original de Sachetti, que la había diseñado con dos tramos. La reforma se realizó por deseo de Carlos III, a quien, con la escalera de doble ramal, le parecía inadecuado el ingreso a las habitaciones reales, ya que no quedaba más que un oscuro pasillo que desde la escalera daba paso a los salones oficiales. Además, con está modificación, se podía usar el espacio del ramal cerrado para construir un gran salón de baile, el hoy conocido como Salón de Columnas.

Los escalones de la escalera, fabricados en mármol de San Pablo (Toledo), están labrados cada uno en una sola pieza de cinco metros de longitud y escasa altura, teniendo por tanto un ascenso poco pronunciado. La balaustrada de los dos tramos superiores está adornada con sendos leones de mármol obra de Felipe de Castro y Roberto Michel. La bóveda está decorada con estucos blancos y dorados y el Triunfo de la Religión y de la Iglesia, obra de Corrado Giaquinto, pintor llamado por Fernando VI.

[editar] Salón de Columnas

La arquitectura de esta sala es exacta a la de la Escalera Principal, ya que fue la caja de la doble escalera proyectada por Sachetti. Se utilizó para la celebración de bailes y banquetes hasta el año 1879, cuando, al fallecer la reina María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII, se situó en dicho salón su velatorio y se decidió construir un nuevo salón de baile, que es actualmente el Comedor de Gala. También se celebraba en este salón durante el Jueves Santo el ceremonial del «Lavatorio y Comida de Pobres», durante el que el rey y la reina, ante grandes de España, ministros, cuerpo diplomático y jerarquía eclesiástica, daban de comer y lavaban los pies a veinticinco pobres.

En la actualidad éste salón es utilizado por el rey para recepciones oficiales, como la tradicional recepción anual al cuerpo diplomático y la celebración de la Pascua Militar. En el Salón de Columnas se celebró en 1987 la ceremonia de adhesión de España a la Unión Europea.

[editar] Salón de Gasparini

Sala de Porcelana.
Sala de Porcelana.

Realizado durante el reinado de Carlos III, está considerado uno de los más hermosos salones del palacio y ha llegado hasta nuestros días prácticamente sin ningún retoque. Era el lugar donde el rey se vestía en presencia de la corte, según la costumbre de la época. Su decoración, realizada por Matías Gasparini, presenta grandes originalidades del tipo chinoiserie en estilo rococó. Cabe destacar el reloj situado sobre la chimenea, obra de Pierre Jacquet Droz, con autómatas vestidos a la moda del siglo XVIII que bailan cuando, al dar las horas, un pastor sentado toca la flauta.

Con sus ciento cincuenta metros cuadrados, es uno de los mayores salones del palacio y en las cenas de gala que ofrecen los Reyes se toman en este salón el café y los licores.

[editar] Saleta de Porcelana

La Saleta de Porcelana tiene paredes y techo completamente recubiertos de placas de porcelana sujetas a un armazón interior de madera, ensambladas de tal forma que sus uniones quedan disimuladas entre adornos de telas y tallos imitados en porcelana. Realizada entre 1765 y 1770, es obra de la primera etapa de la Fábrica de porcelana del Buen Retiro, la de su mayor esplendor, y se atribuye a José Gricci, Genaro Boltri y Juan Bautista de la Torre, los mismos autores que realizaron el Salón de Porcelana del Palacio de Aranjuez, aunque esta Saleta del Palacio Real es de un estilo rococó más próximo al neoclasicismo, con el uso de unos colores más sobrios. El suelo está realizado sobre un diseño de Gasparini.

[editar] Comedor de gala

Comedor.
Comedor.

Con una superficie de cuatrocientos metros cuadrados, está formado por tres habitaciones que constituían el cuarto de la reina María Amalia de Sajonia, esposa de Carlos III, quien nunca los llegó a utilizar por fallecer antes de su finalización. La actual sala fue ordenada construir por Alfonso XII para se usada como salón de baile y nuevo comedor, utilizándose por primera vez con motivo de su segundo matrimonio, con María Cristina de Habsburgo-Lorena, en el año 1879. Está decorado con tapices de Bruselas del siglo XVI, tibores de porcelana china del siglo XVIII y piezas de la villa francesa de Sèvres.

En su centro se encuentra una gran mesa de ochenta metros de largo que puede llegar a albergar a doscientas personas. Según la antigua tradición, los reyes debían sentarse en uno de los extremos, pero el protocolo moderno dicta que lo hagan en el centro de uno de los lados. En la actualidad es utilizado cuando el rey ofrece cenas de gala a jefes de estado extranjeros o en recepciones con gran número de asistentes. Los almuerzos tienen lugar en el Comedor de Diario, que está al lado opuesto del palacio.

[editar] Salón de Espejos

Utilizado como tocador por la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, es de estilo neoclásico, siendo uno de los salones más bellos del palacio. A ello contribuyen los zócalos de mármol rosado y los paramentos de las paredes, cubiertos de una fina ornamentación en estuco en la que predomina el blanco y el azul. Los grandes espejos que dan nombre al salón están guarnecidos en oro y azul y rodeados de estucos en colores sobre fondo blanco con motivos vegetales. En esta sala cabe destacar el velador central, de caoba y bronce dorado, realizado por Thomiere en 1788. La familia real lo utilizó en tiempos de Alfonso XIII como salón de música. También se puede ver una estatua en mármol que representa a la infanta María Cristina de Borbón, hija de Alfonso XIII, cuando era una niña.

[editar] Salón del Trono

Salón del Trono
Salón del Trono

Conocido en el siglo XVIII como «Salón de Embajadores» o «Salón de Reinos», conserva el aspecto de la época de su decoración, durante el reinado de Carlos III. El salón está presidido por dos tronos con las efigies de los actuales reyes de España y son copia exacta del trono de la época de Carlos III. Todo el salón está tapizado en terciopelo de color rojo con orlas de estilo rococó de plata dorada traídas desde Nápoles. A ambos lados del trono se sitúan cuatro leones de bronce dorado realizados para Felipe IV y que, junto a otros ocho que se conservan en el Museo del Prado, fueron usados en la decoración del Salón de Reinos del anterior Alcázar.

Decoran el salón doce consolas doradas de estilo rococó acompañadas por otros tantos espejos realizados en la Real Fábrica de Cristales de La Granja. Tanto los espejos como las consolas presentan diferente diseño dentro de una unidad de trazado. Fueron diseñadas por Ventura Rodríguez para ocupar el mismo lugar donde hoy en día siguen colocadas. Representan, junto a los espejos, las cuatro estaciones del año, los cuatro elementos y los cuatro continentes conocidos en aquel momento. Piezas importantes son las estatuas, algunas de ellas realizadas en Roma por discípulos de Bernini y traídas por Velázquez por encargo de Felipe IV. Las arañas que iluminan este salón datan de la época de Carlos III y están realizadas en plata y compuestas por cuentas de cristal de roca tallado engarzadas con hilo de plata. En la bóveda destaca la alegoría pintada por Tiépolo en 1764 y que representa «La Grandeza de la Monarquía Española».

Es en el Salón del Trono donde el rey celebra la Pascua Militar y su tradicional discurso al cuerpo diplomático. También cuando se celebran cenas de gala el rey y sus invitados (jefes de estado fundamentalmente) reciben el saludo o besamanos del gobierno e invitados a la cena.

[editar] Real Capilla

Artículo principal: Capilla Real de Madrid
Interior de la Real Capilla.
Interior de la Real Capilla.

Es uno de los puntos más interesantes desde el punto de vista arquitectónico de todo el Palacio. Situada en el centro del lado norte de la planta principal del palacio, tiene su acceso desde la galería que rodea el patio central.

Sachetti realizo un primer proyecto pero Fernando VI se decantó finalmente por el presentado en 1749 por Ventura Rodríguez, por entonces ayudante del primero. La Capilla fue realizada entre 1750 y 1759. La planta es de tipo central o elíptica, estando coronada por una cúpula de media naranja. A cada uno de los ángulos que describen la planta, salvo el atrio, que presenta pilastras negras que imitan el mármol, se encuentra adosada una columna de mármol negro, hasta un total de dieciséis, de una sola pieza. Estas columnas están coronadas con capiteles en estuco dorado. La distribución de la capilla es clásica: al este se sitúa el altar mayor, de mármol; al norte el altar del evangelio; al oeste el órgano y el atrio es el vestíbulo. Los asientos reales se sitúan en el lado norte, próximo al altar mayor, que está a su derecha.

El pintor Giaquinto fue encomendado para diseñar y dirigir los trabajos de la decoración de la Real Capilla y el mismo pintó los frescos de la capilla y del atrio. Los ángeles del tambor fueron realizados por Felipe de Castro. Sobre el altar mayor hay un cuadro del arcángel San Miguel. San Miguel triunfando sobre los ángeles malos de Bayeu, bajo el altar del evangelio se encuentran las reliquias de San Félix, y encima el cuadro de La Anunciación, de Mengs. El dosel y los sillones de los soberanos son de la época de Fernando VI y fueron realizados en raso blanco con bordaduras de plata y sedas de colores. El órgano, construido en 1778, está considerado como una auténtica obra maestra.

Se conservan en la Capilla los restos de San Félix, el cual está representado en una figura de cera dentro de nicho acristalado.

[editar] Real Biblioteca

Artículo principal: Real Biblioteca de Madrid

La Real Biblioteca ocupa el ángulo noroeste del palacio y consta de dos plantas, amuebladas con librerías de caoba. Sus colecciones constan de libros, medallas y monedas en número de 300.000 obras impresas, 4.000 manuscritos, 3.000 obras musicales, 3.500 mapas, 200 grabados y dibujos y alrededor de 2.000 monedas y medallas.

[editar] Habitaciones privadas

Son las que utilizaron como residencia propiamente dicha los soberanos Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII. Ocupan la prolongación hecha por Sabatini hacia la Plaza de la Armería y la calle de Bailén conocida como «ala de San Gil». Estas dependencias son de un tamaño menor que el resto de habitaciones del Palacio y poseen una decoración más «burguesa».

[editar] Colecciones

El Palacio Real de Madrid custodia una gran y variada cantidad de colecciones artísticas de la más diversa índole, desde cuadros y esculturas hasta los tarros de la Real Farmacia. Debido a la falta de espacio, muchas de estas obras de arte permanecen en la actualidad almacenadas, por lo que en la actualidad, entre la Plaza de la Armería y la cercana Catedral de la Almudena, se está construyendo, según un proyecto del arquitecto Ricardo Bofill, el Museo de Colecciones Reales. Dicho edificio, que será en parte subterráneo, albergará de manera rotatoria estas colecciones, las más significativas de las cuales son las siguientes:

[editar] Los Stradivarius Palatinos

Un violín Stradivarius de la colección del Palacio
Un violín Stradivarius de la colección del Palacio

En el Palacio se guarda el quinteto de los Stradivarius Palatinos, el conjunto más importante del mundo de instrumentos realizados por el famoso luthier Antonio Stradivari, compuesto por tres violines, una viola y un violonchelo denominados, debido a su ornamentación, los Stradivarius decorados. Además, también se guarda otro violonchelo del mismo autor datado en 1700. Los instrumentos fueron adquiridos por el Carlos IV en 1775.

[editar] Pintura

En el Palacio se conservan lo que podrían denominarse «restos» de la gran colección real, puesto que la mayor parte de sus fondos pasaron a formar parte del Museo del Prado en el siglo XIX. Se cuenta que Fernando VII decretó la fundación del Prado para deshacerse de tantos cuadros, pues prefería decorar el palacio con papeles pintados y candeleros, a la moda francesa.

Aparte de los valiosos frescos de Tiepolo y otros, destacan en el palacio varios cuadros de Goya, como dos parejas de retratos, con diferentes atuendos, de Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma. El Prado posee ejemplares de dos de ellos, pero son copias pintadas por Agustín Esteve. De Velázquez hay algún ejemplo de menor interés. Otros autores mencionados en los inventarios son Rubens, Tiepolo, Mengs, Caravaggio (con un famoso cuadro de Salomé), así como Luca Giordano. Retratistas de la corte borbónica, como Louis-Michel van Loo, Winterhalter y Laszlo, cuentan también con una lógica presencia. Watteau, figura clave del rococó francés, cuenta con dos pinturas, de las pocas suyas existentes en España. Las obras están distribuidas por los salones y por una zona habilitada como museo de pintura, aunque es previsible que al menos en parte sean llevadas al futuro Museo de Colecciones Reales.

[editar] Escultura

En el Palacio Real las series de escultura son de importancia menor que la de la colección de pintura, pero la serie del siglo XVII procedente del anterior Alcázar es de un carácter excepcional. Los principales escultores representados son Gian Lorenzo Bernini, Mariano Benlliure, Antoine Coysevox y Agustín Querol. Sobresale la serie de Los Planetas del Salón del Trono.

[editar] Mobiliario

Decoración en estilo imperio.
Decoración en estilo imperio.

El gran valor del mobiliario del palacio reside en su autenticidad, pues son muy escasos los muebles modernos de estilo en sus salones (situados principalmente en las habitaciones privadas) por lo que corresponden a la época de construcción del palacio y reinados sucesivos, que se muestran en una serie ininterrumpida de estilos rococó, neoclásico, imperio e isabelino. Algunas de las series más importantes de muebles se encuentran en los salones de Gasparini, Trono y Espejos. Cabe destacar la «Mesa de las Esfinges», de estilo imperio y situada en el Salón de Columnas, que fue sobre la que se firmó el ingreso de España en la Unión Europea.

[editar] Relojes

Considerada la mayor y mejor colección de relojes de España, también es una de las principales del mundo. La importancia de la colección radica sobre todo en los relojes de época rococó construidos para Fernando VI por el relojero suizo Jacquet Droz. El reloj denominado El Calvario, del siglo XVII y construido en Nuremberg, es el más antiguo, mientras que la existencia de un gran número de relojes de época imperio se debe a la afición por estos instrumentos por parte de Carlos IV. También es de destacar, por la riqueza de materiales usados para su elaboración, como oro, plata o marfil, un reloj regalo del presidente de Perú al rey Alfonso XIII en 1906, construido en 1878.

[editar] Porcelanas

La colección de porcelanas abarca diversas épocas, estilos y procedencias, aunque las más valiosas son los restos de la vajilla de bodas de Carlos III y María Amalia de Sajonia.

[editar] Tapices

Considerada la principal colección del mundo, la colección de tapices se compone fundamentalmente de paños fabricados en Bruselas y en la Real Fábrica de Tapices sobre cartones de Francisco de Goya. Son de destacar los tapices que se encuentran cubriendo las paredes del comedor de gala.

[editar] Real Farmacia

La Real Armería.
La Real Armería.

Durante el reinado de Felipe II la Real Farmacia se convirtió en un apéndice de la Casa Real, con la orden de abastecerla de medicamentos, función que continúa en nuestros días. La Real Farmacia que existe en la actualidad fue fundada como Museo de Farmacia en 1964. Las salas de destilaciones y las dos salas adyacentes a la farmacia fueron reconstruidas tal y como eran durante los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII. Los frascos son anteriores y fueron realizados en las fábricas de la Granja y del Buen Retiro, existiendo también otros enseres fabricados en loza de Talavera en el siglo XVII.

[editar] Real Armería

Considerada junto a la imperial de Viena como una de las dos mejores del mundo está formada por piezas que van desde el siglo XV en adelante. Son de destacar las piezas de torneo realizadas para Carlos V y Felipe II por los principales maestros armeros de Milán y Augsburgo. Entre las piezas más llamativas sobresale la armadura y aperos completos que el emperador Carlos V empleó en la Batalla de Mühlberg, y con los cuales fue retratado por Tiziano en el famoso retrato ecuestre del Museo del Prado. Desgraciadamente, una parte de la armería se perdió durante la Guerra de la Independencia y durante la Guerra Civil Española.

[editar] Jardines

Fuente de las Conchas en los Jardines del Campo del Moro.
Fuente de las Conchas en los Jardines del Campo del Moro.
La fachada norte del Palacio vista desde los Jardines de Sabatini.
La fachada norte del Palacio vista desde los Jardines de Sabatini.

El Palacio está rodeado por los jardines del Campo del Moro, al oeste, situados entre el edificio principal y la calle de la Virgen del Puerto y cuyos orígenes se remontan a la Edad Media y los jardines de Sabatini al norte, hasta la cuesta de San Vicente, de menor extensión y creados a principios del siglo XX.

[editar] Jardines del Campo del Moro

Artículo principal: Campo del Moro

Estos Jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ben Yusuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid. Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del Palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio. En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la Regencia de María Cristina cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

[editar] Jardines de Sabatini

Artículo principal: Jardines de Sabatini

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX. Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio. Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

[editar] Enlaces externos

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40°25′5″N 3°42′50″O / 40.41806, -3.71389

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