Hispanidad

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Hispanidad
Flag of the Hispanicity.svg
Bandera de la Hispanidad[1]
Hispanidad.png
Idioma: Español
Lema: Es la Hispanidad hermandad sagrada de pueblos soberanos más allá de toda discordia[cita requerida]
30 países
4 de ellos aún colonizados[cita requerida]
Población Total Densidad 472.597.022 n/d
PIB 4.091.678 (nominal)
5.576.554 (PPA)

Europa

Asia y Oceanía

África

América

La expresión Hispanidad se utiliza para denominar a las personas, países y comunidades que comparten el idioma español y poseen una cultura relacionada con España. En ella se incluyen entre 30 naciones y algo más de 472 millones de personas, en África, América, Asia, Europa y Oceanía.

La idea de Hispanidad se encuentra a veces asociada a la llegada de los primeros españoles a América conducidos por Cristóbal Colón, el 12 de octubre de 1492. Esa fecha es recordada en diversas naciones hispanas, aunque con distintos nombres y significaciones.

Más recientemente el término ha sido relativamente postergado por denominaciones que pretenden abarcar a toda una zona con culturas similares como lo es Iberoamérica o expresiones que hacen referencia principalmente a la lengua común como países «de habla hispana», o literatura o música «en español». También se ha generalizado la identificación de «lo latino», que en Estados Unidos se utiliza como sinónimo de «hispanic» (hispánico).

Antecedentes[editar]

Etimológicamente, la palabra «hispanidad» deriva de Hispania, nombre que los romanos dieron a la provincia cuya extensión alcanzaba la Península Ibérica y el archipiélago Balear, así como la zona norte del actual Marruecos. Por extensión, la expresión "hispano" ha terminado abarcando a las personas de habla hispana o cultura de ese origen, que viven en América y España (DRAE).

Desde la década de 1980, en algunos países a los hispanos se les llama también "latinos" debido a que en su mayoría proceden de Latinoamérica, aunque desde un punto estrictamente terminológico, la condición de latino corresponde también a países y pueblos con idiomas derivados del latín (franceses, italianos, rumanos, portugueses...), pero que no se encuentran incluidos en esta acepción de la palabra, que la limita a lo hispano.[2]

El 12 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón y sus hombres llegaron a América, comenzó la conquista e invasión de gran parte de América por la Monarquía Hispana. La Corona de Castilla se extendió más allá de su territorio original, al resto de España y a otros continentes, difundiéndose así su cultura y la lengua castellana. Las grandes civilizaciones indígenas americanas (Imperio inca, Imperio azteca, etc.) fueron vencidas por los conquistadores españoles, que terminaron por consolidar un inmenso estado hispano bajo la forma de dominio colonial. Simultáneamente, durante el primer siglo de la conquista, se produjo una catástrofe demográfica, en la que murió la mayor parte de la población americana originaria (indígenas americanos) producto, sobre todo, de las enfermedades contagiosas traídas por los europeos, que eran desconocidas en el nuevo mundo, mientras que se producía, además, un intenso mestizaje racial entre españoles, indígenas y africanos, que reconformó étnicamente el continente.

En 1713 un grupo de españoles peninsulares crearon la Real Academia Española (RAE), protegida por la Monarquía española, para regular y fijar el uso del español en todo el territorio bajo dominio imperial.

En 1776, con la Revolución de Independencia de los Estados Unidos, comenzó un proceso de descolonización de América. A comienzos del siglo XIX el descontento de las colonias dependientes de España con la metrópoli y la invasión napoleónica de la misma produjeron la situación propicia para una rebelión generalizada que se expresó en las Guerras de Independencia Hispanoamericana (1809–1824), en las que la mayoría obtuvo la independencia. Entonces, comenzó el periodo poshispánico que dio lugar a la creación de los actuales países americanos de habla castellana. Luego de complejos procesos, se crearon las siguientes naciones: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. En 1844 y 1898 el proceso se completaría con la independencia de República Dominicana y Cuba. Las guerras de independencia y la resistencia de España a reconocer a las nuevas naciones produjo un distanciamiento entre los países hispanoamericanos, término inventado por el sistema colonial, y la ex metrópoli, durante todo el siglo XIX.

En los casos de Filipinas, Puerto Rico y el Sáhara Occidental, los dos primeros, en la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, pasaron al poder de los Estados Unidos tras la firma del tratado de París, y el último, bajo el control de Marruecos tras el Tratado de Madrid de 1976. Filipinas en 1946, un año después de la Segunda Guerra Mundial (1945), consiguió su total y completa independencia declarando oficialmente la "República de las Filipinas".

En cambio Puerto Rico no logró conseguir su total y completa independencia, pero bajo una autonomía interna y en su condición de nación o país, se estableció como ELA (Estado Libre Asociado de Puerto Rico), que le permitió crear su propia constitución en 1952, vigente a partir de 1967. Dependiente de los Estados Unidos, el ELA propicia que Puerto Rico mantenga su propia identidad nacional, su cultura y el idioma español como idioma vernáculo. También permite que los puertorriqueños ostenten la ciudadanía estadounidense, otorgada en 1917 por la Ley Jones, al igual que la ciudadanía puertorriqueña que se establece en la misma constitución del Estado Libre Asociado. El estado libre asociado tiene total soberanía en materia deportiva, fiscal y cultural, permitiendo que los puertorriqueños tengan representación olímpica (selección nacional) separada de la de los Estados Unidos. A pesar de ello, hay grupos opositores, como el Partido Independentista Puertorriqueño y otros partidos de izquierda, que promueven la total y completa independencia del país, y son apoyados internacionalmente por otros países, partidos de izquierda, de obreros y asociaciones laborales.

En el Sáhara Occidental, que se encuentra hasta la fecha bajo control militar de Marruecos, el Frente Polisario ha promovido la independencia total y completa del país bajo el nombre de República Árabe Saharaui Democrática, aunque se ha propuesto un referéndum para determinar el destino del territorio, pero no ha sido posible su realización, impidiéndose así la definición de la autodeterminación. Solo se ha recibido el apoyo de 22 países para acceder a la total y completa independencia que fue reconocida principalmente por la OUA y la Unión Africana. Según un asesor jurídico de las Naciones Unidas, se considera todavía que España es la potencia colonizadora de jure, aunque ejercida de facto por Marruecos.

Además de los países mencionados, existen otros pueblos que, sin revestir el carácter nacional, poseen una identidad propia y que también se podrían incluir en la Hispanidad, son los casos de Andorra, Marruecos y las islas oceánicas de los Estados Federados de Micronesia, Guam, las Islas Marianas del Norte y Palaos, estos últimos tuvieron hispanohablantes nativos, ya que fueron colonias españolas hasta 1899. Se observa además un creciente interés por el estudio del español en dichos territorios, siendo hablado por minorías significativas. Que de acuerdo con los ligamientos históricos más cercanos y significativos, también son denominados como países hispánicos.[3]

Las Islas Marshall fueron también una colonia española aunque por poco tiempo, pues fue en 1874 cuando España reclamó y fue reconocida su soberanía por la diplomacia internacional. Parte de las islas de la Oceanía española, fueron vendidas a Alemania en 1898.

En Andorra, bajo su forma de gobierno de Principado parlamentario y su propia constitución, el presidente francés recibe el título de Copríncipe de Andorra o sea monarca, compartiendo su autoridad con su Copríncipe Episcopal, el arzobispo de la ciudad española de la Seo de Urgel (oficialmente la Seu d'Urgell), como el segundo monarca.

En este pequeño país, las unidades monetarias que circularon hasta 1999 fueron el Franco francés y la Peseta española.

El estatuto de las Islas Marianas del Norte, es similar al de Puerto Rico, con un sistema de gobierno de Mancomunidad o Estado Libre Asociado, también dependiente de los Estados Unidos. El caso de Guam es similar a la del Sáhara Occidental, dependiente y a la vez bajo control de los Estados Unidos con una forma de gobierno de Territorio organizado no incorporado de EE.UU.. El gobierno federal no respondió a la petición de que Guam pudiera pertenecer a la Mancomunidad, hasta que los dirigentes de Guam retiraron su propuesta durante la década de 1990; si bien, bajo supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, se pretende eliminar el colonialismo en este país.

También Marruecos formó parte del Imperio español desde 1912 hasta 1956. Este período, se conoce como el Protectorado español de Marruecos, que fue compartido con el Imperio francés e incluía algunas regiones del norte y de la costa suroccidental, entre ellas Tánger-Tetuán con su capital Tánger e Ifni con su capital Sidi Ifni. Abarcaba aproximadamente unos 20.000 kilómetros cuadrados, quedando algunos monumentos coloniales construidos por los españoles. Esto hace que la condición de Marruecos sea algo similar a la de Canadá, país denominado anglosajón y francófono a la vez debido a sus dos antiguos colonizadores: Francia y Reino Unido. Marruecos con sus dos antiguos colonizadores, Francia y España, está relacionado con la francofonía y a la vez con la hispanidad.

La Hispanidad, también se encuentra presente en territorios anglosajones, como Gibraltar, las Islas Malvinas y Guantánamo. Algunos sostienten también que se debería incluir bajo este término al pueblo sefardí de Israel, a la colectividad hispana de los Estados Unidos y aquellos regiones donde el español tiene estatuto oficial en países no hispanos, como en las ciudades africanas de Cocobeach en Gabón, Luena (Moxico) en Angola, debido a la presencia de militares cubanos y la ciudad de Tinduf en Argelia, debido a los refugiados saharauis y el Estado de Nuevo México en los Estados Unidos. Además las ciudades taiwanesas de Keelung, Tamsui e Ilan, que fueron antiguamente posesiones españolas en el Siglo XVII al norte del país, antes de la ocupación holandesa, conocidas en su conjunto en aquella época como la Gobernación española de Taiwán (16261642), debido a que quedan algunos monumentos, como fortalezas, construidos por los colonos españoles. También el estado de Sabah en Malasia, ya que formó parte del Imperio Español bajo la Capitanía General de Filipinas.

Las Academias de la Lengua Española[editar]

Escudo de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, comenzaron a fundarse nuevas academias de la lengua española: la Academia Colombiana de la Lengua (1871), la Ecuatoriana (1874), la Mexicana (1875), la Salvadoreña (1876), la Venezolana (1883), la Chilena (1885), la Peruana (1887), la Guatemalteca (1887), la Costarricense (1923), la Filipina (1924), la Panameña (1926), la Cubana (1926), la Paraguaya (1927), la Boliviana (1927), la Dominicana (1927), la Nicaragüense (1928), la Argentina (1931), la del Uruguay (1943), la Hondureña (1948), la Puertorriqueña (1955) y la Norteamericana (1973). Las 22 academias de la lengua existentes, integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en 1951 con el fin de promover una política lingüística panhispánica.[4] Además ya se tiene previsto también de fundar una Academia de la Lengua Española en Guinea Ecuatorial.[5] [6]

Aparición y desarrollo de la palabra «Hispanidad»[editar]

El término «Hispanidad» apareció a comienzos del siglo XX, en momentos que en América se celebraba el centenario de la independencia de España (periodo poshispánico). Algunos grupos, sobre todo españoles, comenzaron a reflexionar sobre la existencia de un vínculo común, fundado en la lengua y algunos aspectos culturales, que por encima de la nacionalidad de los distintos países pudiera conformar una «raza hispana».

En 1915 la Unión Ibero-Americana de Madrid, inspirada por Faustino Rodríguez San Pedro, propuso instaurar el Día de la Raza, entendida como «Fiesta de la Raza Española», refiriéndose a los «españoles de ambos mundos»[7]

En 1917 la Argentina tomó la iniciativa y estableció por Decreto del 4 de octubre la celebración del 12 de octubre como feriado, «en homenaje a España, progenitora de naciones, a las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y la armonía de su lengua, una herencia inmortal». A pesar de que el decreto argentino no menciona la expresión "Día de la Raza" ni "raza", la prensa argentina denominó con ese nombre el feriado y así fue finalmente conocido popularmente.

Una semana después, el 12 de octubre de 1917, el Ayuntamiento de Madrid celebró la «Fiesta de La Raza», con esa denominación, y poco después lo hacía el Perú como Día de la Raza. Al año siguiente el rey de España Alfonso XIII emitió un real decreto el 8 de mayo autorizando al presidente a presentar un proyecto de ley declarando al 12 de octubre como fiesta nacional «con la denominación de Fiesta de la Raza». La ley fue aprobada el 15 de junio de 1918.

El dictador español Miguel Primo de Rivera promovió activamente el desarrollo de una idea de Hispanidad fundada en el fortalecimiento de las relaciones entre España y las ex colonias en América. El 12 de octubre de 1923, apenas un mes después del golpe de estado que lo llevó al poder declaró en el paraninfo de la Universidad de Madrid, que:

Aumentar y consolidar las corrientes de amor entre España y América es uno de los más fervientes deseos del Directorio.[8]

Poco después, ese mismo año, el rey Alfonso XIII dirigió al papa Pío XI un pedido de aumentar la presencia de las iglesias hispano-americanas en el colegio cardenalicio. En sus fundamentos desarrolló las ideas que habían fundado el establecimiento de la Fiesta de la Raza:

Para proclamar la aspiración vehementísima de España de fundirse en apretado abrazo de cariño con las que antes fueron sus colonias del Nuevo Mundo, para que unidos los españoles todos, los de allende y los de aquende el Océano, la raza hispano-americana llegue al cenit de la grandeza que en el mundo le corresponde por haber sido la propulsora de los más altos ideales de la Humanidad y por haber cobijado todas sus glorias bajo los brazos redentores de la Cruz.[8]


El mismo rey, Alfonso XIII, coronó a la Virgen de Guadalupe, el 12 de octubre de 1928, como Reina de las Españas, en presencia del cardenal arzobispo de Toledo, primado de España, legado especial de Su Santidad Pío XI, título que posteriormente se denominó de la Hispanidad.[9] El primero en utilizar el término «Hispanidad» fue el sacerdote español, radicado en Argentina, Zacarías de Vizcarra, quien en 1926 propuso en Buenos Aires que debía cambiarse el término «Raza» por «Hispanidad».[10]

En 1931 el español y ex embajador en Argentina Ramiro de Maeztu, publicó un artículo titulado La Hispanidad, en la revista Acción Española donde escribe:

La palabra se debe a un sacerdote español y patriota que en la Argentina reside, D. Zacarías de Vizcarra. Si el concepto de Cristiandad comprende y a la vez caracteriza a todos los pueblos cristianos, ¿por qué no ha de acuñarse otra palabra, como ésta de Hispanidad, que comprenda también y caracterice a la totalidad de los pueblos hispánicos?[11]


El 12 de octubre de 1934, estando en Argentina el Primado de España arzobispo Isidro Gomá Tomás, pronunció durante la celebración oficial de la fiesta en el Teatro Colón una declaración titulada Apología de la Hispanidad tomando las ideas de Maeztu:

América es la obra de España. Esta obra de España lo es esencialmente de catolicismo. Luego hay relación de igualdad entre hispanidad y catolicismo, y es locura todo intento de hispanización que lo repudie.[12]

Desde la década del 30, en varios países el concepto de Hispanidad fue utilizado para conformar corrientes hispanistas de derecha católica que estuvieron relacionadas con los grupos antidemocráticos, los golpes de estado y las dictaduras, que se extendieron por la mayoría de los países de habla hispana.

En 1938 y 1940 el nicaragüense Pablo Antonio Cuadra publicó en Buenos Aires y Madrid respectivamente, su libro Hacia la Cruz del Sur, en el que profundiza las ideas hispanistas de Ramiro de Maeztu, las monárquicas antidemocráticas de Eugenio Vegas Latapie y del "nacionalismo integral" de Charles Maurras. Elevando a lo más alto los valores del catolicismo, el nacionalismo y de la hispanidad, Cuadra desarrolló un pensamiento orientado a rechazar el liberalismo, el indigenismo, la democracia y el erróneamente llamado imperialismo de Estados Unidos:

América ha sido formada a base de la Cruz y de la Espada. De la Cruz, arma de la Catolicidad, y de la Espada, arma de la Hispanidad; y si La Cruz y la Espada eran abolidas como signos sostenedores del espíritu de unidad de nuestras tierras, vendría —como ha venido—, la disolución y el caos levantando la masa amorfa sobre la cual opera la conquista, es decir el bárbaro.[13]

El profesor Lorenzo Delgado Gómez-Escalonilla, en su libro Diplomacia franquista y política cultural hacia Iberoamérica, 1939–1953, escribe que en España:

Ya en los días de la contienda civil habían adoptado e institucionalizado las fuerzas nacionalistas el Ideal Hispánico, convirtiéndolo en uno de los componentes de la identidad nacional que pretendían modelar. La Hispanidad como elemento de propaganda en esos años era implementada para consumo interno y estaba destinada a servir como un mito histórico aglutinante en la zona nacionalista, intentando crear la equivalencia entre el mensaje de las fuerzas rebeldes y la Gran España Imperial.[14]

En 1958 España renombró la celebración como «Día de la Hispanidad». Poco después empezaron a aparecer las primeras organizaciones panhispánicas como la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Don Quijote según Honoré Daumier (c. 1868).

De la idea de Hispanidad a la de Iberoamérica[editar]

A partir de la década del 80 con la restauración de la democracia en España y América Latina comenzó un acercamiento entre los países latinoamericanos y los países de la península ibérica, que llevó a la creación de la Cumbre Iberoamericana en 1991, de la que han surgido numerosos organismos, y a una superación del término y la idea de Hispanidad (cuestionada por algunos sectores debido a sus connotaciones autoritarias), para promover circuitos de comunicación y articulación entre las comunidades euro-afro-indo-americanas, que comparten los idiomas español y portugués, incluyendo la expansiva e influyente comunidad hispana de los Estados Unidos, protagonista del notable fenómeno conocido como latinoamericanización de Estados Unidos.

Actualmente el término Hispanidad ha sido postergado frente a otras expresiones como países, comunidades o personas «de habla hispana» o «española», literatura o música «en español», etc. Aunque etimológicamente incorrecto, se ha impuesto globalmente también la noción de «lo latino», para referirse a la compleja pertenencia étnica-cultural que abarca a las comunidades ibéricas y latinoamericanas, incluyendo sus vigorosos componentes afro e indoamericanos, así como los aportes étnico-culturales de corrientes migratorias tan diversas como las italianas, francesas, alemanas, inglesas, rusas, polacas, estadounidenses, árabes, judías, orientales, etc. Todas estas corrientes hoy se han integrado incluso manteniendo sus propias identidades a la compleja trama de lo hispano o lo latino. Es por eso que muchos consideran que otro término debe ser utilizado para que represente en forma más adecuada la realidad existente en los países americanos que no provenga de términos de origen colonial.

España ha creado un fondo de ayuda para Hispanoamérica y es el país que más invierte en esta zona. Generando grandes beneficios, en especial para las empresas españolas, las que basan gran parte de su economía gracias a los países americanos de habla castellana. Numerosos inmigrantes "latinos" (no se recomienda el uso de este término) o "hispanos" eligieron inmigrar a la Argentina, Chile, España, Brasil, México, Uruguay, entre otros, debido a la afinidad cultural y lingüística.

En Filipinas, por otra parte, ya se está gestionando para el reingreso del español como idioma oficial. Luego que la petición del Instituto Cervantes de Manila en abril de 2007, pidió al Gobierno filipino de que volviera a incluir el estudio del español como lengua oficial dentro del currículum de los alumnos de la escuela pública. Pues la presidenta de ese país, Gloria Macapagal Arroyo, pidió al gobierno de España, colabore en su oficialización del idioma. Esto suponía su aprobación en el mes de enero del 2008, aunque se anunció la reincorporación del español en la enseñanza secundaria para mediados del 2009. En este sentido, el 23 de febrero de 2010, durante la V Tribuna España-Filipinas se alcanzó el acuerdo, entre el Ministerio de Educación de Filipinas, el Ministerio de Educación de España, el Instituto Cervantes y la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID), por el que todos los alumnos de Secundaria de Filipinas estudiarán castellano en 2012.[15] El proyecto contará con la ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional y comenzará por la creación de un centro piloto en cada una de las 18 provincias del país.

Los hispanos en el mundo[editar]

La RAE define Hispanidad como:Carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura españolas. El español como lengua materna es hablada por más de 333 millones de personas (situándose en 2º lugar después del chino). Si contásemos la población de todas las naciones hispanas llegaríamos a más de 395 millones de personas. Sin embargo, a pesar de tantas cifras no hay ninguna oficial que exprese la cantidad de hispanos.

Segundo Hipólito Raposo Hispanidad definiría más bien el resultado del esfuerzo paralelo con que los españoles y portugueses alcanzaron y ejercitaron la capacidad de expansión ultramarina, sembrando de naciones nuevas el Nuevo Mundo. Españoles y Portugueses implantaron en América la civilización hispánica, debería el nombre de Hispanidad incluir en ese término la lengua, la religión, las costumbres, el derecho y el arte, como común patrimonio, en la herencia de Roma.

África[editar]

Vista aérea de Malabo.
Puesto militar en El Aaiún.

Los hispanos de África se concentran en los territorios de España en ese continente (Islas Canarias, Ceuta, Melilla y las Plazas de soberanía) y en Guinea Ecuatorial. En Marruecos[16] y el Sáhara Occidental algunas gentes guardan rasgos hispanos aunque estos países están muy influenciados por la cultura árabe. En total apenas en África se superan los dos millones de hispanos.

Se ha de tener en cuenta que aparte de que las zonas citadas arriba eran de soberanía colonial española. También existían descendientes de los judíos nazaríes y moriscos que fueron expulsados de España por los Reyes Católicos. Son curiosos porque todavía se siguen conservando las llaves de las casas que un día tuvieron que abandonar en España. En Gabón, antigua colonia francesa cuyo idioma oficial es el francés, el español ha sido declarado lengua cooficial en noviembre de 2006 en la ciudad de Cocobeach (en el noroeste de la provincia de Estuaire), a raíz de su anexión a Guinea Ecuatorial sin dejar de ser ciudad gabonesa. También en Angola, antigua colonia portuguesa cuyo idioma oficial es el portugués, el español también es lengua oficial en la ciudad de Luena (capital de la provincia de Moxico) y en Argelia, junto con el árabe, el español también es oficial en la ciudad de Tinduf.

América[editar]

Fuente de la Hispanidad, San José, Costa Rica.

La gran mayoría de los hispanos se encuentran en América superando los 300 millones ampliamente. Países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela son todos países de inmensa mayoría hispana. También Aruba,[17] Belice, Brasil,[18] Curazao[19] y los Estados Unidos, incluyendo en menor medida como algunas islas de las Antillas Neerlandesas, Canadá y Trinidad y Tobago[20] que cuentan con una gran cantidad de hispanos. En Hispanoamérica, mucha gente prefiere denominarse latino antes que hispano por la connotación histórica que esta palabra conlleva.

Asia[editar]

Entrada al Fuerte de Santiago, vestigio de la presencia española en Manila.

Filipinas es el único territorio asiático que conserva algunos rasgos hispanos (como los nombres propios). Aunque la cultura y la lengua españolas han menguado mucho, parece que en los últimos tiempos se produce cierto resurgimiento. A pesar de que durante más de 350 años fueron una colonia española, en apenas 50 años la presencia estadounidense borró todo rasgo de pasado hispano y después de la independencia los idiomas locales cobraron fuerza.

Además España también tuvo otros territorios en esta Región Oriental, como la región de Sabah en Malasia que fue integrada con las Filipinas durante el Virreinato de la Nueva España y que la compartió en su momento con el Imperio Británico. Así también como el norte de Taiwán y las ciudades de Ternate y Tidore en Indonesia. Todas ellas las perdió también, la primera en 1898 cuando España en la Guerra hispano-estadounidense entregaba las Filipinas a los Estados Unidos, la región de Sabah pasó a ser un protectorado británico. La segunda y la tercera, también que las compartió en su momento con el Imperio portugués, pero a causa de las guerras desatadas con los Países Bajos estos territorios tuvieron que ser cedidos al Imperio Holandés.

Aunque en Sabah y la ciudad de Ternate también quedó algo de influencia hispana como el dialecto chabacano, lengua criolla derivada del castellano que es hablado por algunas comunidades.

Al norte de Taiwán, el castellano también se ha conservado y es hablada por una minoría de personas como lengua materna sobre todo en las ciudades de Keelung, Tamsui e Ilan, así también como algunos monumentos coloniales construidos por los españoles como el Castillo de San Salvador en Keelung y el Castillo de Santo Domingo en Tamsui. En los últimos años, algo similar a la de Filipinas también se promueve la enseñanza del idioma español debido al ligamiento histórico.[21]

Hay que destacar también en este continente a las comunidades sefardíes en Oriente Próximo, el caso de los descendientes de los judíos que fueron expulsados de España durante el reinado de los Reyes Católicos en 1492, que han conservado la lengua castellana, con rasgos y neologismos y propios. La mayor parte de ellos residen en Israel[22] y, en menor medida, en Turquía. El idioma por estas comunidades es conocido como ladino o judeoespañol. También existe un número de inmigrantes hispanos descendientes de japoneses en Japón. Aunque en este país la enseñanza del idioma español es voluntaria, existe interés por aprenderlo, debido a las mejores relaciones con los países de Hispanoamérica.

Europa[editar]

Vista nocturna de la Puerta de Alcalá en Madrid.

En Europa los hispanos se hallan principalmente en España, donde superan los 44 millones. Hay una importante inmigración procedente de Hispanoamérica, no solo en España, sino también en el resto del continente. El fenómeno se produce sobre todo en países como Francia, donde se calcula que hay aproximadamente unos 2.000.000 de hispanohablantes. El Principado de Andorra, es uno de los países con mayor número de hispanohablantes. Allí está presente el castellano junto con el catalán, su idioma oficial, y el francés, otra lengua nativa. También existe un alto número de hispanoparlantes en el territorio británico de Gibraltar.[23] La gran mayoría de los gibraltareños habla el español junto con el inglés, su lengua oficial. Sin embargo, los rasgos hispanos de las personas en este territorio británico se encuentran muy marcados culturalmente. En los Balcanes, en países como Bosnia y Herzegovina, Grecia, República de Macedonia y Bulgaria, ambas en menor medida, el español es hablado por las comunidades sefardíes que viven allí. Este español conserva los rasgos hispanos y los neologismos propios de finales de la Edad Media. Esto es debido a que los judíos que allí hablan castellano son descendientes de aquellos que fueron expulsados en 1492, durante el reinado de los Reyes Católicos, de la Península Ibérica. Aunque también en estos países, el español se encuentra muy influenciado por la cultura propia de la zona. También hay, en menor medida, inmigrantes hispanos residentes en países como Portugal, Alemania, Reino Unido, Italia, Suecia, Bélgica, Países Bajos, Rusia y Suiza.

Carnaval hispanoamericano.

Oceanía[editar]

Torre colonial, vestigio de la presencia española en Marianas del Norte.

En Oceanía, el español y las raíces hispanas se mantienen en la Isla de Pascua (Chile), aunque mezclados con la cultura de los nativos de la isla. Otros territorios que tienen rasgos hispanos son las áreas insulares estadounidenses de Guam y las Islas Marianas del Norte. Durante la época colonial éstas pertenecieron a España durante casi 400 años y pasaron a poder de los Estados Unidos tras la guerra hispano-estadounidense de 1898. Allí la hispanidad se ha mantenido sobre todo en los apellidos de las personas. En Guam se habla tanto inglés como español y chamorro, lengua derivada del castellano y el japonés, las dos últimas lenguas co-oficiales. En los últimos años en Guam e islas Marianas del Norte, se promueve el estudio del español.

Hay también rasgos de hispanidad en las Islas Marshall, los Estados Federados de Micronesia y Palaos, países los dos últimos que forman parte del archipiélago de las Carolinas. Los idiomas locales de estos lugares tienen marcada influencia española.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Bandera de la Hispanidad» (en español) (pdf). Consultado el 5 de septiembre de 2010.
  2. Rodríguez, Isaías A. ¿Latino o hispano, Hispanismo. Episcopales Latinos.
  3. Revista Arbil, nº 52. Las Filipinas en busca de su identidad hispana
  4. Historia, Asociación de Academias de la Lengua Española.
  5. La Real Academia de la Lengua Española estuvo de Malabo - La Gaceta de Guinea, julio de 2009
  6. La RAE, Real Academia de la Lengua de España, nombra por primera vez a cinco guineanos académicos correspondientes - La Gaceta de Guinea, agosto de 2009
  7. Rodríguez San Pedro, Faustino, Folleto de la Asociación Unión Ibero-Americana de Madrid, enero 1913 en Fiesta de la Raza [desde 1913] • Día de la Raza [desde 1915], Proyecto Filosofía
  8. a b Martinez De Velasco Farinos, Angel. Relaciones hispano-peruanas durante la dictadura de Primo de Rivera: El centenario de Ayacucho, U.N.E.D., Madrid, Quinto centenario, ISSN 0211-6111, Nº 2, 1981, pp. 175–196.
  9. Crónica de la coronación canónica de la Virgen de Gaudalupe el 12 de octubre de 1928 por el diario Extremadura[1]
  10. Ramiro de Maetzu considera
  11. Ramiro de Maeztu, «La Hispanidad», revista Acción Española, tomo I, número 1, páginas 8–16, Madrid, 15 de diciembre de 1931
  12. Apología de la Hispanidad, por arzobispo Isidro Gomá Tomás, Teatro Colón de Buenos Aires, 12 de octubre de 1934
  13. Sarmiento, Alicia Inés (2004). «La hispanidad y lo nacional en el pensamiento de Pablo Antonio Cuadra (Nicaragua, 1912–2001)». Cuadernos del CILHA, Universidad Nacional de Cuyo 6 (6, 2º semestre). http://ffyl.uncu.edu.ar/IMG/pdf/13-ALI_1.RTF.pdf. 
  14. Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo (1988). «Diplomacia franquista y política cultural hacia Iberoamérica, 1939–1953». Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, publicado en la revista Estudios Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe, Vol. 1 (Nº 2), julio–diciembre de 1990, Universidad de Tel Aviv.
  15. «Todos los alumnos de Secundaria de Filipinas estudiarán castellano» (2010). Consultado el 2010.
  16. El español en Marruecos, es hablado en las Regiones del Rif, Yebala y Tarfaya, ya que en el pasado conformaron parte del Protectorado español de Marruecos. En las ciudades de Tetuán y Nador el conocimiento y uso del español es elevado; también en la población saharaui del antiguo Sahara Español; en la mayor parte de la población de Larache, Tánger, Alhucemas y Sidi Ifni es usual. Existen grupos de hispanohablantes en ciudades como Rabat, Agadir, Kenitra, Casablanca, Taza, Fez, Marrakech, Mequínez y Oujda.
  17. En Aruba se observa una gran cantidad de hispanohablantes. alrededor del 85% de la población puede hablar español (pero de este 85% sólo 1/5 de ellos posee al español como lengua única). Según el censo de 2000 12,6% de la población la usa como su lengua principal. Su relativa cercanía con Venezuela la ha hecho muy importante, destacándose como el segundo idioma más hablado, tanto que en las escuelas se aprende desde quinto grado; se pueden ver además varios canales de televisión venezolanos en la isla.
  18. El español en Brasil es hablado en las zonas fronterizas limítrofes con sus vecinos países hispanohablantes, sobre todo por algunos migrantes de origen venezolano, colombiano, peruano, boliviano, paraguayo, argentino y uruguayo, la mayor parte de ellos dedicados al comercio. Según el censo brasileño del 2000, hay 366.500 inmigrantes procedentes de Mercosur, y hay otros 82.189 españoles viviendo en Brasil a 1 de enero del 2010. Esto hace un total de 448.689 hablantes de español como lengua materna en Brasil.
  19. En Curazao, tanto el español como el inglés tienen una larga presencia histórica en la isla junto con el neerlandés y papiamento. El castellano se ha mantenido como un idioma importante a lo largo de los siglos XVIII y XIX en parte también debido a los estrechos lazos económicos con la cercana Venezuela y con Colombia.
  20. Debido a la situación de Trinidad y Tobago muy cerca de la costa de Venezuela, el país está desarrollando lentamente una relación con los pueblos hispanohablantes, y por tanto el gobierno exige que el español se enseñe en todos los centros de secundaria, lo que hace que gane terreno día a día. En concreto, en 2004 el gobierno designó al español como Primera Lengua Extranjera y con un estatus especial(EPLE, SAFFL en inglés), iniciada en marzo de 2005. Las normativas del gobierno requieren ahora que el español se enseñe a todos los estudiantes de enseñanza secundaria, y que en un plazo de cinco años (hacia 2010) el 30% de los empleados públicos sean competentes en dicho idioma. El gobierno también anunció que el español se convertirá en la segunda lengua oficial del país en 2020, junto con el inglés.
  21. CC La enseñanza del español en Taiwan
  22. El hispanismo israelí tiene una larga tradición, pues no en vano los sefarditas expulsados de España en 1492 por los Reyes Católicos llevaron y conservaron su castellano del siglo XV allá donde fueron: Miguel de Barrios y José Penso de la Vega crearon una academia en Ámsterdam y escribieron obras en el brillante español del Siglo de Oro. En la actualidad existen varios medios de comunicación israelíes en español, algunos de larga data, como el semanario Aurora, y otros de reciente creación: un periódico digital y tres estaciones de radio. El 2'7 por ciento de los siete millones de habitantes de un país multicultural como Israel conoce el idioma. Hay también hablantes de judeoespañol, unos 100.000 en la actualidad, originarios de países del antiguo Imperio Otomano y del norte de África, quienes también forman parte del hispanismo en Israel.
  23. En Gibraltar al igual que los demás Territorios Británicos de Ultramar, la única lengua oficial es el inglés, lengua por tanto del gobierno, comercio, educación y de los medios de comunicación. La gran mayoría de los gibraltareños también habla el español. No obstante, la lengua vernácula, el llanito, es una mezcla basada fundamentalmente en el español andaluz con gran influencia del inglés entre otros muchos idiomas del Mediterráneo.

Bibliografía[editar]