Teodosio I el Grande

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Teodosio
Emperador del Imperio romano
Theodosius.jpg
Teodosio, según un grabado alemán de 1836.
Predecesor Valente en Oriente; Valentiniano II en Occidente
Sucesor Arcadio en Oriente;
Honorio en Occidente
Información personal
Consorte 1) Aelia Flacila (?-385)
2) Galla, hija de Valentiniano I (?-394)
Descendencia De 1)Arcadio, Honorio y Pulcheria (?-385)
De 2) Gala Placidia
Nombre completo Flavio Teodosio
Dinastía Dinastía Teodosiana
Padre Teodosio el Viejo
Madre Thermantia
Nacimiento 11 de enero de 347
Cauca (Segovia) o Itálica, cerca de Sevilla, actual España
Fallecimiento 17 de enero de 395
Milán
Entierro Constantinopla, actual Estambul

Flavio Teodosio, Teodosio I o también en el seno católico como Teodosio el Grande, fue un emperador romano que gobernó desde el 19 de enero de 379 Dominus Noster Flavius Theodosius Augustus a su muerte Divus Theodosius. Nació en Coca o Itálica el 11 de enero de 347 y falleció en Milán el 17 de enero de 395, fue emperador de los romanos desde 379 hasta su muerte. Promovido a la dignidad imperial tras el Desastre de Adrianópolis, primero compartió el poder con Graciano y Valentiniano II. En 392 Teodosio reunió las porciones oriental y occidental del Imperio, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano. Después de su muerte, las dos partes del Imperio se separaron definitivamente.

Con respecto a su política religiosa, continuó con la intolerable persecución a los paganos y tomó la trascendental decisión de hacer del cristianismo niceno o catolicismo la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica de 380.

Orígenes y carrera[editar]

Busto de Teodosio I en localidad segoviana de Coca (España), donado por Cándido López Sanz.

Teodosio nació en Hispania, en Cauca, (actual Coca) o, según Alicia M. Canto, en Itálica o sus alrededores,[n. 1] hijo de un oficial militar, Teodosio el Viejo,[1] conocido en la época como el comes Theodosius. Acompañó a su padre a Britannia para ayudar a acabar con la Gran Conspiración en 368. Era comandante militar (dux) de Mesia, una provincia romana en el Danubio inferior, en 374. Sin embargo, poco después, y alrededor de la época de la repentina caída en desgracia y ejecución de su padre, Teodosio se retiró a Hispania. La razón de su retiro, y la relación (si es que la había) entre él y la muerte de su padre no queda clara. Es posible que fuera cesado en su mando por el emperador Valentiniano I después de la pérdida de dos de las legiones de Teodosio ante los sármatas a finales de 374.

La muerte de Valentiniano I en 375 creó un pandemónium político. Temiendo más persecuciones debido a sus relaciones familiares, Teodosio se retiró a sus propiedades hispanas, donde se adaptó a la vida de un aristócrata provincial.

Desde 364 hasta 375 el Imperio romano estuvo gobernado por dos co-emperadores, los hermanos Valentiniano I y Valente; cuando Valentiniano murió en 375, sus hijos, Valentiniano II y Graciano, le sucedieron como gobernantes del Imperio romano de Occidente. En 378, después de que Valente muriera en la batalla de Adrianópolis, Graciano, para sustituir al emperador caído, nombró a Teodosio co-augusto de Oriente. A su vez Graciano fue asesinado en una rebelión en 383, tras lo que Teodosio designó a su hijo mayor, Arcadio, co-augusto para Oriente. Después de la muerte en 392 de Valentiniano II, a quien Teodosio había apoyado contra una serie de usurpadores, Teodosio gobernó como emperador único, nombrando co-augusto para Occidente a su hijo menor Honorio (en Milán, el 23 de enero de 393), y derrotando al usurpador Eugenio el 6 de septiembre de 394, en la batalla del Frígido (río Vipava, actual Eslovenia).

Familia[editar]

De su primera esposa, la probablemente hispana Aelia Flacila Augusta, tuvo dos hijos, Arcadio y Honorio y una hija, Aelia Pulqueria; Arcadio fue su heredero en Oriente y Honorio en Occidente. Tanto Aelia Flacila como Pulqueria murieron en 385.

Su segunda esposa (nunca declarada Augusta) fue Gala, hija del emperador Valentiniano I y su tercera esposa Justina. Teodosio y Gala tuvieron tres hijos que fueron un niño, Graciano, nacido en 388 que murió joven y una hija, Aelia Gala Placidia (392–450). Placidia fue la única descendiente que llegó a adulta y más tarde se convirtió en emperatriz; un tercer hijo (un niño), Juan, murió con su madre durante el parto en 394.

Política diplomática con los godos[editar]

Provincias romanas a lo largo del Danubio mostrando Dacia, Mesia y Tracia, con Sarmatia al norte y Germania al noroeste.

Los godos y sus aliados (vándalos, taifalae, bastarnos y los nativos carpianos) afianzados en las provincias de Dacia Panonia inferior oriental absorbieron la atención de Teodosio. La crisis gótica fue tan profunda que su co-emperador Graciano renunció al control de las provincias ilirias y se retiró a Tréveris en la Galia para dejar que Teodosio actuara sin estorbos. Una gran debilidad en la posición romana tras la derrota de Adrianópolis fue el reclutamiento de los bárbaros para luchar contra otros bárbaros. Para reconstruir el Ejército Romano de Occidente, Teodosio necesitaba encontrar soldados capacitados y así se volvió hacia los hombres más cualificados que tenía a mano: los bárbaros recientemente establecidos en el Imperio. Esto causó muchas dificultades en la batalla contra los bárbaros pues los luchadores recientemente reclutados tenían poca o ninguna lealtad hacia Teodosio.

Teodosio se vio forzado al costoso expediente de embarcar sus reclutas a Egipto y reemplazarlos con romanos más experimentados, pero aún había cambios de alianzas que produjeron reveses militares. Graciano envió generales a limpiar las diócesis de Iliria de godos (Panonia y Dalmacia), y Teodosio fue capaz, finalmente, de entrar en Constantinopla el 24 de noviembre de 380, después de dos campañas. Los tratados finales con el resto de las fuerzas godas, firmados el 3 de octubre de 382, permitieron a amplios contingentes de godos principalmente tervingios establecerse a lo largo de la frontera danubiana meridional en la provincia de Tracia y gobernarse a sí mismos con bastante amplitud. Los godos entonces establecidos dentro del imperio tuvieron, como resultado de los tratados, obligaciones militares de luchar por los romanos como un contingente nacional, en oposición a estar totalmente integrados dentro de las fuerzas romanas.[2] Sin embargo, muchos godos servirían en legiones romanas y otros como foederati, durante campañas individuales; mientras que bandas de godos de cambiante lealtad se convirtieron en un factor desestabilizador en las luchas intestinas por el control del Imperio. En los últimos años del reinado de Teodosio, uno de los líderes emergentes llamado Alarico, participó en la campaña de Teodosio contra Eugenio en 394, sólo para regresar a su comportamiento rebelde contra el hijo de Teodosio y sucesor en Oriente, Arcadio, poco después de la muerte de Teodosio.

Guerras civiles en el Imperio[editar]

Las divisiones administrativas del Imperio romano en 395, bajo Teodosio I.

Después de la muerte de Graciano en 383, el interés de Teodosio se centró en el Imperio romano de Occidente puesto que el usurpador Magno Máximo había tomado todas las provincias de Occidente salvo Italia. La amenaza autoproclamada era hostil a los intereses de Teodosio, puesto que el emperador reinante, Valentiniano II, enemigo de Máximo, era su aliado. Teodosio, sin embargo, fue incapaz de hacer gran cosa con Máximo debido a su aún inadecuada capacidad militar y se vio forzado a mantener su atención en asuntos locales. Sin embargo, cuando Máximo comenzó la invasión de Italia en 387, Teodosio se vio forzado a entrar en acción. Los ejércitos de Teodosio y Máximo se encontraron en 388 en Poetovio y Máximo fue derrotado. El 28 de agosto de 388 Máximo fue ejecutado.[3]

Surgieron de nuevo problemas, después de encontrarse a Valentiniano ahorcado en su habitación. El magister militum Arbogastes lo atribuyó a un suicidio. Arbogastes, incapaz de asumir el papel de emperador, eligió a Flavio Eugenio, anteriormente maestro de retórica. Eugenio comenzó un programa de restauración de la fe pagana, y buscó, en vano, el reconocimiento de Teodosio. En enero de 393, Teodosio dio a su hijo Honorio el rango pleno de augusto de Occidente, aludiendo a la falta de legitimidad de Eugenio.[4]

Teodosio hizo campaña en contra de Eugenio. Los dos ejércitos se encontraron en la batalla del Frígido en septiembre de 394.[5] La batalla comenzó el 5 de septiembre de 394 con un asalto frontal total por parte de Teodosio contra las fuerzas de Eugenio. Teodosio fue rechazado y Eugenio pensó que la batalla estaba acabada. En el campo de Teodosio la pérdida del día disminuyó la moral. Se dice que Teodosio recibió la visita de dos «jinetes celestiales vestidos todo de blanco»[4] que le dieron ánimos. El día siguiente, la batalla volvió a empezar y las fuerzas de Teodosio se vieron ayudadas por un fenómeno natural conocido como el Bora,[4] que produce vientos ciclónicos. El Bora sopló directamente contra las fuerzas de Eugenio y rompió la línea.

El campo de Eugenio fue tomado por asalto y Eugenio fue capturado y poco después ejecutado. Así Teodosio se convirtió en el único emperador.

Teodosio el mecenas[editar]

Teodosio ofrece una corona de laurel al vencedor, en la base de mármol del obelisco de Tutmosis III en el Hipódromo de Constantinopla.

Teodosio supervisó la retirada en 390 de un obelisco egipcio desde Alejandría a Constantinopla. Actualmente es conocido como el obelisco de Teodosio y aún permanece en pie en el Hipódromo, que era el centro de la vida pública de Constantinopla y escena de confusión política. Volver a erigir el monolito fue un desafío para la tecnología que se había afinado en la construcción de armas de asedio. El obelisco, aún reconocible como un símbolo solar, se había trasladado desde Karnak a Alejandría junto con el que hoy es el obelisco laterano de Constancio II. El obelisco laterano fue embarcado a Roma poco después, pero el otro pasó toda una generación tendido en los muelles debido a la dificultad que representaba intentar embarcarlo a Constantinopla. Con el tiempo, el obelisco se fragmentó en el tránsito. La base de mármol blanco está totalmente cubierta por bajorrelieves documentando la casa Imperial y la hazaña de ingeniería de trasladarlo a Constantinopla. Teodosio y la familia imperial están separados de los nobles entre los espectadores en el palco imperial con una cubierta sobre ellos como signo de su estatus. El naturalismo del arte romano tradicional en semejantes escenas dio paso en estos relieves a un arte conceptual: la idea de orden, decoro y rango respectivo, expresado en apretadas hileras de caras. De este manera se empieza a poner de manifiesto que los temas formales comienzan a desbancar los detalles transitorios de la vida mundana, celebrados en los retratos paganos. El cristianismo acababa de ser adoptado como la nueva religión de estado.

El Forum Tauri de Constantinopla fue rebautizado y redecorado como el foro de Teodosio, incluyendo una columna y un arco de triunfo en su honor.

El cristianismo niceno se convierte en religión de estado[editar]

Teodosio promovió el trinitarismo niceno dentro del cristianismo y el cristianismo dentro del Imperio. El 27 de febrero de 380, declaró el cristianismo en su versión ortodoxa la única religión imperial legítima, acabando con el apoyo del Estado a la religión romana tradicional y prohibió la "adoración pública" de los antiguos dioses.[6]

Credo niceno[editar]

En el siglo IV, la iglesia cristiana estaba dividida por la controversia sobre la divinidad de Jesucristo, su relación con Dios Padre y la naturaleza de la Trinidad. En 325, Constantino I convocó el concilio de Nicea, que afirmó que Jesús, el Hijo, era igual al Padre, uno con el Padre, y de la misma sustancia (homoousios en griego). El concilio condenó las enseñanzas del teólogo Arrio: que el Hijo fue creado inferior a Dios Padre, y que el Padre y el Hijo eran de una sustancia similar (homoiousios en griego) pero no idéntica (véase Antitrinitarismo). A pesar de la decisión del concilio, continuó la controversia. Al tiempo del ascenso de Teodosio, había aún varias facciones eclesiásticas que promocionaban una cristología alternativa.

Arrianos[editar]

Aunque ninguno de los principales clérigos dentro del Imperio se adhirieran explícitamente a Arrio (un presbítero de Alejandría, Egipto) o sus enseñanzas, aún había algunos que usaban la fórmula homoiousios, y otros que intentaban eludir el debate diciendo simplemente que Jesús era como (homoios en griego) Dios Padre, sin hablar de sustancia (ousia). Todos estos no nicenos frecuentemente eran denominados arrianos (esto es, seguidores de Arrios) por sus oponentes, aunque ellos mismos no se habrían identificado como tales.[7]

En el reverso de esta moneda acuñada bajo Valentiniano II co-gobernante de Teodosios en 379-392, tanto Valentiniano como Teodosio son representados con halos.

El emperador Valente había favorecido al grupo que usaba la fórmula homoios; se trataba de la teología predominante en gran parte de Oriente y, bajo los hijos de Constantino el Grande, se introdujo en Occidente. Teodosio, por su parte, seguía de cerca el credo niceno que era la interpretación dominante en Occidente y sostenida por la importante iglesia de Alejandría.

Establecimiento de la ortodoxia nicena[editar]

El 26 de noviembre de 380, dos días después de haber llegado a Constantinopla, Teodosio expulsó al obispo no niceno, Demófilo de Constantinopla, y nombró a Melecio patriarca de Antioquía, y Gregorio Nacianceno, uno de los Padres capadocios de Antioquía (hoy en Turquía), patriarca de Constantinopla. Teodosio acababa de ser bautizado, por el obispo Acolio de Tesalónica, durante una severa enfermedad, como era frecuente en el mundo del primer cristianismo.

El 27 de febrero de 380 él, Graciano y Valentiniano II publicaron un edicto para que todos sus súbditos profesaran la fe de los obispos de Roma y Alejandría (esto es, la fe nicena). El movimiento fue principalmente una ofensiva contra las diversas creencias que habían surgido fuera del arrianismo, pero sectas disidentes menores, tales como los macedonios, también fueron prohibidas. El texto exacto de este decreto, reunido en el Codex Theodosianus XVI.1.2, fue:

Es nuestro deseo que todas las diversas naciones que están sometidas a nuestra Clemencia y Moderación, deben continuar en la profesión de esa religión que fue transmitida a los romanos por el divino apóstol Pedro, tal como ha sido conservada por la fiel tradición y que actualmente es profesada por el Pontífice Dámaso y por Pedro, Obispo de Alejandría, un hombre de santidad apostólica. De acuerdo con la enseñanza apostólica y la doctrina del Evangelio, creamos en una sola deidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en igual majestad y en una santa trinidad. Autorizamos a los seguidores de esta ley que asuman el título de católicos cristianos;[n. 2] pero por lo que se refiere a los otros, pues, en nuestro juicio ellos son locos insensatos, decretamos que sean señalados con el ignominioso nombre de herejes, y no pueden pretender dar a sus conventículos el nombre de iglesias. Ellos sufrirán en primer lugar la reprensión de la condena divina y en segundo lugar el castigo de nuestra autoridad que de acuerdo con el deseo del Cielo decidirá infligir.[n. 3]

Henry Bettenson (1967, p. 22)

En mayo de 381, Teodosio convocó un nuevo concilio ecuménico en Constantinopla para reparar el cisma entre Oriente y Occidente sobre la base de la ortodoxia nicena.[8] «El concilio se proponía fijar la ortodoxia, incluyendo a la misteriosa Tercera persona de la Trinidad, el Espíritu Santo que, aunque igual que el Padre 'procedía' de Él, mientras que el Hijo fue 'engendrado' por él».[9] El concilio también «condenó las herejías apolonia y macedonia, clarificó las jurisdicciones eclesiásticas según las fronteras civiles de las diócesis y decidió que Constantinopla era la segunda en precedencia respecto a Roma».[9]

Con la muerte de Valente, el protector de los arrianos, su derrota probablemente dañó el prestigio de la facción homoiana.

Conflictos paganos durante el reinado de Teodosio I[editar]

Muerte del Emperador Romano de Occidente Valentiniano II[editar]

El 15 de mayo de 392 Valentiniano II fue encontrado ahorcado en su residencia en la ciudad de Vienne en la Galia. El pagano y soldado franco Arbogastes, protector de Valentiniano y magister militum, afirmó que era un suicidio. Arbogastes y Valentiniano se habían disputado frecuentemente el gobierno sobre el Imperio romano de Occidente, y Valentiniano también se había quejado del control de Arbogastes sobre él a Teodosio. Así que cuando la noticia de su muerte llegó a Constantinopla, Teodosio creyó, o al menos sospechó, que Arbogastes estaba mintiendo y que había tramado la desaparición de Valentiniano. Estas sospechas se incrementaron con la elevación por Arbogastes de un tal Eugenio, oficial pagano, a la posición de Emperador de Occidente, y las veladas acusaciones que Ambrosio, el Obispo de Milán, lanzó durante la oración fúnebre por Valentiniano.

La muerte de Valentiniano II hizo estallar la guerra civil entre Eugenio y Teodosio sobre el gobierno de Occidente en la batalla del Frígido. El resultado, la victoria oriental, llevó a la última y breve unificación del Imperio romano bajo Teodosio, y la última e irreparable división del imperio tras su muerte.

Proscripción del paganismo[editar]

Durante la primera parte de su gobierno, Teodosio parece haber olvidado el prestigio semi-oficial de los obispos cristianos; de hecho, había verbalizado su apoyo a la conservación de templos o estatuas paganas como edificios públicos útiles. A principios de su reinado, Teodosio era bastante tolerante con los paganos, pues necesitaba el apoyo de la influyente clase dirigente pagana. Sin embargo, con el tiempo, erradicaría los últimos vestigios de paganismo con gran severidad.[10] Su primer intento de dificultar el paganismo fue en 381 cuando reiteró la prohibición de Constantino del sacrificio.

En 388 envió un prefecto a Siria, Egipto, y Asia Menor con el propósito de disolver asociaciones paganas y destruir sus templos. El Serapeum de Alejandría fue destruido durante esta campaña.[11] En una serie de decretos llamados los «decretos teodosianos» progresivamente declaró que aquellas fiestas paganas que no se hubieran convertido en fiestas cristianas serían entonces días laborables (en 389).

En 391, reiteró la prohibición de sacrificios de sangre y decretó, según Routery (1997), que «nadie irá a los santuarios, paseará por los templos, o elevará sus ojos a estatuas creadas por obra del hombre». Los templos que así cerraron fueron declarados «abandonados», y el obispo Teófilo de Alejandría inmediatamente destacó en la solicitud de permiso para demoler un lugar y cubrirlo con una iglesia cristiana, un acto que debió recibir aprobación general, puesto que mitreos formando criptas de iglesias, y templos formando los cimientos de iglesias del siglo V aparecen por todo el Imperio Romano.

Teodosio participó en acciones de los cristianos contra los principales lugares paganos: la destrucción del gigantesco serapeum de Alejandría por soldados y ciudadanos cristianos locales en 392, de acuerdo con las fuentes cristianas autorizada por Teodosio (extirpium malum), ha de verse en contraste con un complicado fondo de violencia menos espectacular en la ciudad:[12] Eusebio menciona peleas callejeras en Alejandría entre cristianos y no cristianos ya en el año 249, y los no cristianos habían participado en las luchas por y en contra de Atanasio en 341 y 356. «En 363 mataron al obispo Jorge por actos repetidos de manifiesto escándalo, insulto y pillaje de los tesoros más sagrados de la ciudad».[13] Que la destrucción del serapeum significara la destrucción o saqueo de la biblioteca, que la biblioteca hubiera dejado de existir antes, o que los fondos fueran conservados en otro lugar, es un asunto que aún no está claro (Ver Destrucción en Biblioteca de Alejandría).

San Ambrosio y el emperador Teodosio, Anton van Dyck.

Por decreto de 391, Teodosio acabó también con los subsidios que aún se escurrían hacia algunos restos del paganismo civil greco-romano. El fuego eterno del Templo de Vesta, en el Foro Romano, fue extinguido y las vírgenes vestales fueron disueltas. Las personas que celebraran algún auspicio y/o practicaran los ritos paganos serían castigados. Miembros paganos del Senado en Roma apelaron a Teodosio para restaurar el Altar de la Victoria en la Sede del Senado pero este se negó. Después de los últimos Juegos Olímpicos de 393, Teodosio canceló los juegos, por tildarlos de paganos. Se acabó así con el cálculo de las fechas por las Olimpiadas. Ahora Teodosio se representó a sí mismo en las monedas sosteniendo el lábaro.

El aparente cambio de política que se aprecia en los «decretos teodosianos» ha sido atribuido a menudo a la creciente influencia de Ambrosio, obispo de Milán. Merece la pena destacar que en 390, Ambrosio había excomulgado a Teodosio, quien recientemente había ordenado la masacre de 7.000 habitantes de Tesalónica,[14] en respuesta al asesinato de su gobernador militar establecido en la ciudad, y que Teodosio llevó a cabo varios meses de penitencia pública. La excomunión fue temporal y Ambrosio no lo readmitiría hasta que Teodosio no mostró público arrepentimiento, demostrando así su autoridad frente al emperador.

Algunos historiadores modernos como R. Malcolm Errington (1997, p. 398 y siguientes) se cuestionan las consecuencias de las leyes contra los paganos. Otros siguen recalcando la importancia del apoyo imperial al cristianismo como potenciador de conversiones, tanto por la prohibición de los cultos paganos como por el reparto prioritario de cargos públicos entre los cristianos.[15]

Muerte[editar]

Partición del Imperio a su muerte en 395. En rojo la pars occidentalis, en violeta la pars orientalis. A lo largo de las fronteras del Imperio, las líneas negras corresponden a los limes.

Teodosio murió en Milán, después de combatir un edema vascular, el 17 de enero de 395. Ambrosio organizó y logró que su cuerpo reposara en una finca en Milán. Ambrosio pronunció un panegírico titulado De Obitu Theodosii[16] ante Estilicón y Honorio en el que Ambrosio detalló la supresión de la herejía y el paganismo por Teodosio. Sus restos mortales fueron trasladados definitivamente a Constantinopla el 8 de noviembre de 395.[17] La Iglesia Ortodoxa lo reconoce como santo.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Notas[editar]

  1. Alicia M. Canto (2006, p. 388–421) recupera la tradición historiográfica europea desde el siglo XVI hasta el XIX en favor del origen italicense, realizando una crítica textual de los dos únicos textos que mencionan Cauca (Zósimo e Hidacio) y añadiendo otros argumentos y autores antiguos, singularmente el escritor áulico de los teodosios, Claudio Claudiano.
  2. En cualquier caso, el adjetivo «católico» aplicado a la iglesia cristiana, ya había sido usado por vez primera por Ignacio de Antioquía en el año 117: «La palabra católico (katholikos de katholou -- a través del todo, esto es, universal) ocurre en los clásicos griegos, por ejemplo, en Aristóteles y Polibio, y fue libremente usada por los primeros escritores cristianos en lo que podemos llamar su sentido primitivo y no eclesiástico. Así encontramos frases como "la resurrección católica" (Justino Mártir), "la bondad católica de Dios" (Tertuliano), "los cuatro vientos católicos" (Ireneo), donde nosotros debemos hoy hablar de "la resurrección general", "la bondad absoluta o universal de Dios", "los cuatro vientos principales", etc.... La combinación "la iglesia católica" (he katholike ekklesia) se encuentra por vez primera en la carta de San Ignacio a los esmirnos, escrita alrededor del año 110. Dice así: "Allí donde deba aparecer el obispo, donde esté la gente, incluso donde Jesús podía estar, hay una iglesia universal [katholike]'.», véase la Enciclopedia Católica
  3. Texto original en latín: Imppp(eratores) Gratianus, Valentinianus et Theodosius AAA(ugusti). Edictum ad populum Urbis Constantinopolitanae. Cunctos populos, quos clementiae nostrae regit temperamentum, in tali volumus religione versari, quam divinum Petrum apostolum tradidisse Romanis religio usque ad nunc ab ipso insinuata declarat, quamque pontificem Damasum sequi claret et Petrum Alexandriae episcopum, virum apostolicae sanctitatis; hoc est ut secundum apostolicam disciplinam evangelicamque doctrinam Patris et Filii et Spiritus Sancti unam deitatem sub parili maiestate et sub pia Trinitate credamus. § 1. Hanc legem sequentes Christianorum Catholicorum nomen iubemus amplecti, reliquos vero dementes vesanosque iudicantes haeretici dogmatis infamiam sustinere, nec conciliabula eorum ecclesiarum nomen accipere, divina primum vindicta, post etiam motus nostri, quem ex coelesti arbitrio sumpserimus, ultione plectendos. Dat(um) (die) III (ante) Kal(endas) Mart)ias), Thessalonica, Gratiano A(ugusto) V (quinto), et Theodosio A(ugusto) I (primo) Co(n)s(ulibu)s («Decreta selecta de religione. Theodosius I», en Patrologia Latina, París 1845, vol. 13, LIB. XVI. TIT. I. DE FIDE CATHOLICA, col. 530B-530C), [1] aquí.

Referencias[editar]

  1. Zos. Historia Nova 4.24.4.
  2. Williams y Friell, 1994, p. 34.
  3. Williams y Friell, 1994, p. 64.
  4. a b c Williams y Friell, 1994, p. 129.
  5. Williams y Friell, 1994, p. 134.
  6. Roberts, 2009.
  7. Lenski, 2002, p. 235-237.
  8. Williams y Friell, 1994, p. 54.
  9. a b Williams y Friell, 1994, p. 55.
  10. «Teodosio I», enciclopedia Católica, 1912.[2]
  11. Socr., V, 16
  12. Michael Routery 1997, cit.
  13. McMullan, 1984, p. 90.
  14. Norwich, 1988, p. 112.
  15. Heather, 2008, p. 171.
  16. Williams y Friell, 1994, p. 139.
  17. Williams y Friell, 1994, p. 140.

Bibliografía[editar]


Predecesor:
Valente y Valentiniano II
Emperador romano
379 - 395
Sucesor:
Arcadio
(Emperador oriental)
Honorio
(Emperador occidental)