Tiempo de silencio (novela)
Tiempo de silencio es una novela escrita por el psiquiatra y escritor español Luis Martín-Santos. Es su única novela a causa de su prematura muerte en un accidente de tráfico en 1964. Sin embargo, dejó inacabada otra obra, Tiempo de destrucción, y en 1970 se publicaron varias relatos suyos bajo el título de Apólogos. Esta novela única ha servido para situar al autor en un lugar muy destacado en la Historia de la Literatura en español y está considerada como elemento clave en la evolución de la literatura española del S.XX. Su fecha de publicación, 1962, se considera como un año de inflexión que abre un proceso de cambio en las letras españolas.[1] Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español «El Mundo».[2]
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Argumento[editar]
La trama de la novela es sencilla en cuanto a que desarrolla una historia lineal enmarcable en la divisón clásica de principio, nudo y desenlace. El protagonista de la novela es Pedro, un joven médico investigador en Madrid a finales de la década de los 40. La paupérrima situación económica y social impiden el avance de las investigaciones sobre el cáncer que realiza con una cepa de ratones. Estos ratones habían sido traídos desde Estados Unidos y no se había podido mantener un ritmo de reproducción superior al de su muerte. Su ayudante en el laboratorio, Amador, había regalado meses antes algunos ejemplares a un pariente suyo, el Muecas. Este ha logrado criar estos ratones en su chabola con ayuda de sus hijas. Pedro y Amador acuden a esa chabola para recomprar algunos de esos ratones y poder continuar con las investigaciones.
Tras esa visita, Pedro entra en contacto con los bajos fondos de Madrid y el Muecas acude a él por su condición de médico cuando su hija mayor, Florita, se desangra debido a un aborto que le ha practicado en casa su padre. La chica muere cuando Pedro, que no ejerce la medicina, intenta salvarla. El protagonista se encuentra entonces perseguido por la policía, que acaba por detenerle y sólo lo libera cuando la esposa del Muecas explica lo ocurrido.
Pedro vuelve entonces a su vida en la pensión, donde las mujeres que la regentan pretenden que case con la más pequeña, Dorita. Cartucho, personaje perteneciente a las clases más bajas, decide vengar la muerte de su amada Florita, matando a Dorita durante una verbena a la que había acudido con Pedro. Mata a la pobre Dorita porque cree erróneamente que es Pedro el que ha "preñado" a Florita y la ha dejado desangrarse al practicarle el aborto. Al final de la obra, Pedro pierde su trabajo y debe abandonar Madrid.
Esta trama es la base del desarrollo de la novela pero no el único contenido. La obra recorre diversos ambientes y lugares de Madrid, deteniéndose y ampliando los sucesos objetivos con las monólogos interiores de los personajes, descripciones, reflexiones del narrador, referencias intertextuales y culturales. Se muestran los prostíbulos madrileños, la vida cultural (el famoso Café Gijón y una conferencia), la miseria de la clase media, la vida burguesa y la brutalidad de los habitantes de las chabolas con un trasfondo ideológico y un valor estético y testimonial.
Estilo[editar]
El estilo de Tiempo de silencio ha sido uno de los aspectos más comentados de la obra. En esta novela, el autor se aparta de la escuela del realismo social, lo que él llamó un realismo pedestre, con la intención de realizar una renovación en la novela. Martín-Santos realiza una superación consciente de los modos narrativos imperantes.[3] El estilo de la obra tiene raíces formales claras en la sintaxis, el léxico y los recursos estilísticos que se desarrollan de forma coherente a lo largo de toda la obra. Incluso se ha señalado que hay un “excesivo énfasis”[4] en el empleo de algunos de estos recursos, pero es claro que constituyen el centro del valor de esta obra, que sirvieron para desbloquear un realismo atascado en formas decimonónicas y que fueron la evolución necesaria del realismo social y la superación del objetivismo. Martín-Santos es, en gran medida, un esteta interesado en renovar el lenguaje relista que sustituye por un lenguaje barroco opuesto al anterior. El calificativo de barroco se emplea en cuanto a que la claridad expositiva de la obra está subordinada a los recursos estéticos.[5] [6] [7] El lector se ve obligado a dotar al texto de un sentido integral y descubrir las relaciones entre sus elementos tal y como había planteado, por ejemplo, Castellet en "La hora del lector" (1957) al teorizar sobre una posible renovación de la novela.
Influencias[editar]
Todo el estilo de la obra entronca con las innovaciones de la literatura europea del siglo XX y presenta rasgos del realismo literario o del propio realismo social. Por otro lado, está relacionado con la literatura española del Siglo de oro, la Biblia y obras de la literatura clásica.
Suelen citarse como autores que más claramente influyeron en el estilo de la obra a Marcel Proust o James Joyce.[8]
El recurso de comparaciones alejadas de los referentes reales recuerda inevitablemente a la obra de Marcel Proust. En En busca del tiempo perdido es frecuente que el narrador desarrolle largas comparaciones entre una trivialidad y un evento que sólo cobra relación con ella a través de una larga explicación ilustrativa. El empleo de este recurso es notorio en Tiempo de silencio y contribuye a crear un proceso ralentizado para la narración, que no avanza en el sentido lineal sino que se amplifica al plano del pensamiento y la disquisición, con lo que la acción se amplía y ensancha. También está relacionado con la obra de Proust el gusto por los periodos largos en los que aparecen aposiciones, comparaciones o pensamientos del personaje, que llevan aparejada una gran complejidad sintáctica con muchos complementos y oraciones subordinadas encadenadas.[9]
El empleo del tiempo y la voz narrativa o el estilo indirecto libre así como la recuperación del papel del lector coinciden con las técnicas narrativas de Joyce. Además, las descripciones de la ciudad y la introspección de los personajes son también aspectos que podemos encontrar en el Ulises. Martín-Santos considera además ambas obras entre sus favoritas[10] [8]
Por otro lado, en la novela hay manifestaciones del realismo social, e incluso del tremendismo, ambos condicionados a una riqueza en la expresión que suaviza los extremos de estos movimientos. Muestras de este realismo social o tremendismo pueden ser las descripciones de las chabolas, en las que se traslada la acción a los escalones más bajos de la sociedad. De hecho, ha sido notado por la crítica cómo Martín-Santos evita mostrar un proletariado normalizado, mientras que se complace en largas descripciones del lumpen de la sociedad madrileña[11] Ejemplo de descripción del estrato social de marginados es ya no sólo el personaje del Muecas, sino el nivel inferior representado por Cartucho. Este gusto por lo bajo y lo grotesco se acerca en ocasiones al tremendismo, como, por ejemplo, en la operación que acaba en la muerte de Florita, la hija del Muecas y las reacciones de dolor posteriores.
El estilo de la obra también encuentra su raíz en autores barrocos como Góngora[nota 1] y también en la prosa clásica latina y la Biblia. La sintaxis de Tiempo de silencio suele calificarse de latinizante por el empleo sistemático del hipérbaton y en las técnicas de composición[12]
Sintaxis[editar]
Léxico[editar]
Referencias culturales[editar]
Recepción crítica[editar]
La obra fue un éxito de público y la crítica coincide en calificar la obra de "hito" literario y señalar su valor literario además de incidir en su importancia como impulso renovador precursor de nuevos caminos en la literatura.[nota 2] Tiempo de silencio fue finalista del Premio Pio Baroja de novela en 1961 bajo el título de Tiempo frustrado, premio que finalmente no recibió provocando ciertas polémicas por las presiones sufridas por el jurado.[14]
Si bien el hilo conductor de Tiempo de silencio es sencillo y su desarrollo principal lineal, uno de sus valores esenciales como obra renovadora es el recurso a un léxico abundante y complejo que se aleja del castellano estándar revalorizando el poder artístico de la prosa. La historia que fue calificada por Joan Benet de “costumbrismo puro, a lo Mesonero Romanos”[nota 3] se convierte, con el uso peculiar y elaborado del lenguaje, en una obra diferente y de notable exigencia artística que requiere de un lector culto para su comprensión". Tiempo de silencio se publica en un panorama literario eminentemente objetivista, marcado por un realismo social al que supera y renueva dando paso, según opinión mayoritaria, a una novela de experimentación.[15] Si en las obras contemporáneas existía la pretensión objetivista, de observación, en la que el autor propone que lo que contempla es lo mismo que ofrece en su texto, Tiempo de silencio es una obra absolutamente subjetivista. Las implicaciones de este subjetivismo se hacen evidentes en una nueva estética, en la que el texto pretende abarcar más allá de lo observable y lo evidente convirtiendo al escritor en creador puro.[16]
Ediciones[editar]
Aunque la terminó a finales de 1960, la novela fue publicada en 1962 por Seix Barral con veinte páginas censuradas. La misma editorial realizó otra edición en 1965, ya muerto el autor, que recuperaba fragmentos censurados. Partiendo de esta segunda edición se sucedieron otras diez ediciones. Si bien en esta segunda edición se habían recuperado los materiales censurados, son otros fragmentos los que se modifican y también censuran. La decimocuarta impresión, de 1980, se conoce como edición definitiva y pretende restaurar todas las partes eliminadas por la censura, pero recoge erratas de anteriores ediciones y muestra variaciones textuales, por lo que no es tampoco fiel a los contenidos iniciales pues lamentablemente no se conserva el original mecanografiado. Resulta, por ello, que las tres ediciones citadas presentan problemas y no permiten acercarse a las intenciones iniciales del autor. Además, muchos rasgos de la obra se han considerado erratas cuando podrían ser, en realidad, anacolutos.[17]
Versión cinematográfica[editar]
El director de cine español Vicente Aranda realizó en 1986 una película, Tiempo de silencio, protagonizada por Imanol Arias, Victoria Abril, Charo López, Juan Echanove y Francisco Rabal.
Influencias en la cultura popular[editar]
El grupo español La Oreja de Van Gogh hace referencia a la novela en una de sus canciones más reconocidas, Rosas. Concretamente el verso dice "resumiendo con prisas Tiempo de silencio"
Notas[editar]
- ↑ El paralelismo entre las estructuras gongorinas y pasajes de Tiempo de silencio puede ejemplificarse enfrentando
con algunos versos del Polifemo[...] análoga impudicia la desnudez, ya que no de carnes recalentadas y cocinadas sí de teorías, poemas o ingeniosidades críticas
Martín-Santos, Luis (2005). Alfonso Rey. ed. Tiempo de silencio. Barcelona: Crítica, D.L. pp. 130.Ya que no áspid a su pie divino, dorado pomo a su veloz carrera
- ↑ Estas opiniones están reflejadas en todas las obras citadas en la bibliografía y prácticamente en todos los manuales sobre la literatura del S.XX
- ↑ La cita procede de una entrevista a Joan Benet de 1970 a Eugenio Rico.
Una novela con fondo de verbena y vida de pensión, y una puñalada: es costumbrismo puro, a lo Mesonero Romanos
Referencias[editar]
- ↑ Herráez, Miguel (1997). «La novela española y sus rupturas, a treinta y cinco años del inicio del Boom Latinoamericano». Consultado el 16 de noviembre de 2011. «El bienio 1962-1963, por dos motivos, se viene localizando como referente en el que es posible colocar el principio del cambio, el segmento transformador de la novela española. De un lado, Luis Martín-Santos y su Tiempo de silencio y de otro la edición de La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa, suponen la variable de giro, en tanto que deben y son considerados ambos textos como una importante dislocación del discurso mimético que aún estaba en vigor a principios de la década de los sesenta».
- ↑ Lista completa de las 100 mejores novelas
- ↑ La referencia al realismo pedestre y otras muestras de su interés por renovar la novela española aparecen recogidas, por ejemplo en Mangini González, Shirley. Rojos y rebeldes: la cultura de la disidencia. Anthropos. pp. 150. http://books.google.es/books?id=rD5ncnQIN-IC&pg=PA150&lpg=PA150&dq=mart%C3%ADn+santos+realismo+pedestre&source=bl&ots=SlTWe4xaE8&sig=eVjMUYKcn7rzSGbOdzVWJsHgHwc&hl=es&ei=K0a9TryNI4Gx8QOPpYGjBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CB0Q6AEwAA#v=onepage&q=mart%C3%ADn%20santos%20realismo%20pedestre&f=false. Consultado el 11 de noviembre de 2011.
- ↑ Sanz Villanueva, Santos (2010). La novela española durante el franquismo. Nueva Biblioteca Románica Hispánica. Gredos. pp. 326 328.
- ↑ Cf.Rey, Alfonso (1977). Construcción y sentido de Tiempo de Silencio. José Purrúa Turanza.
- ↑ Sanz Villanueva, Santos (1984). Historia de la literatura española. 6/2 Literatura actual. Ariel. pp. 160 y ss..
- ↑ Sanz Villanueva, Santos. Historia de la Novela Social Española (1942-1975). II. pp. 838 y ss..
- ↑ a b Manuel Pulido Azpíroz. «[http://www.utpa.edu/Dept/modlang/hipertexto/docs/Hiper8Pulido.pdf Innovación y técnicas narrativas en Tiempo de silencio]». Consultado el 17 de noviembre de 2011. «En 1962 hace su aparición la novela que, finalmente, emplea sin reparos las técnicas narrativas de Joyce, Faulkner y Proust, y rompe con el monocorde realismo vigente de la posguerra literaria española: Tiempo de silencio.».
- ↑ Cf.Labany, Jo (1985). Ironía e Historia en Tiempo de silencio. Taurus.Rey, Alfonso (1977). Construcción y sentido de Tiempo de Silencio. José Purrúa Turanza. pp. 98-99 y 147.
- ↑ G. Santa Cecilia, Carlos. «La huella de Joyce en Tiempo de silencio». La recepción de James Joyce en la prensa española. Universidad de Sevilla. pp. 216 y ss. http://books.google.es/books?id=pGXd2I_HrjEC&pg=PA216&lpg=PA216&dq=joyce+tiempo+de+silencio&source=bl&ots=6sf4GjquM7&sig=ZKBpoVaehoroqeLrD5XdK5pGing&hl=es&ei=wCnFTv5bhuzxA8yblI8L&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=7&ved=0CFAQ6AEwBg#v=onepage&q=joyce%20tiempo%20de%20silencio&f=false. Consultado el 17 de noviembre de 2011.
- ↑ Sanz Villanueva, Santos (1980). Historia de la novela social. Alhambra. pp. 840. y en Sanz Villanueva, Santos (1984). Historia de la literatura española 6/2. Ariel. el mismo autor señala que la muestra de las clases sociales evita el proletariado recorriendo la burguesía alta, baja y media y el lumpenproletariado.
- ↑ Martín-Santos, Luis (2005). Alfonso Rey. ed. Tiempo de silencio. Barcelona: Crítica, D.L. pp. 32.
- ↑ Martín-Santos, Luis (2005). Alfonso Rey. ed. Tiempo de silencio. Barcelona: Crítica, D.L. pp. 29. http://books.google.es/books?id=WNjfMNjZRZ8C&pg=PA32&dq=tiempo+de+silencio+gongora&hl=es&ei=e2bOToHwJtT98QOLh6XnDw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CDkQ6AEwAQ#v=onepage&q=tiempo%20de%20silencio%20ortega&f=false. Consultado el 24 de noviembre de 2011.
- ↑ «El premio Pio Baroja de novela». Consultado el 16 de noviembre de 2011. «El premio falleció el mismo día de su nacimiento al "prohibir" la autoridad "incompetente" su adjudicación a la novela de Luis Martín-Santos».
- ↑ Monleón, José. Del franquismo a la posmodernidad. pp. 11. http://books.google.es/books?id=VgdAgv_r5F0C&pg=PA86&dq=novela+espa%C3%B1ola+durante+el+franquismo+tiempo+de+silencio&hl=es&ei=B02-Tob-F4Ok8gPElaTBBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=3&ved=0CD4Q6AEwAg#v=snippet&q=tiempo%20silencio&f=false. Consultado el 12 de noviembre de 2011. «La etapa neorrealsita parece quedar liquidada, abriéndose a continuación la puerta a la experimentación»
- ↑ Cfr.Sanz Villanueva, Santos (2010). La novela española durante el franquismo. Nueva Biblioteca Románica Hispánica. Gredos.. pp. 329-330.
- ↑ Puede encontrarse un estudio crítico de la obra y un recorrido por las ediciones en Martín-Santos, Luis (2005). Rey, Alfonso. ed. Tiempo de silencio. Barcelona: Crítica, D.L. pp. 43 y ss. http://books.google.es/books?id=WNjfMNjZRZ8C&pg=PA43&dq=tiempo+de+silencio+el+texto&hl=es&ei=K-zVTtv6GNOb8gOuismOAg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CDoQ6AEwAA#v=onepage&q=tiempo%20de%20silencio%20el%20texto&f=false. Consultado el 30 de noviembre de 2011.