Palacio de La Moncloa

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Palacio de la Moncloa»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Palacio de La Moncloa
Palacio de la Moncloa.jpg
Periodistas a las puertas del Palacio de La Moncloa en la Navidad de 2006.
Edificio
Tipo Residencia oficial
Sistema estructural Pabellones
Localización Madrid, Flag of Spain.svg España
Coordenadas 40°26′37″N 3°44′13″O / 40.44361111, -3.73694444Coordenadas: 40°26′37″N 3°44′13″O / 40.44361111, -3.73694444
Construcción
Inicio C. 1600
Término 1955
Equipo
Arquitecto(s) Isidro González Velázquez, Joaquín Ezquerra del Bayo y Diego Méndez
[editar datos en Wikidata]

El Palacio de La Moncloa es una histórica casa palaciega situada en el noroeste de Madrid, en el distrito de Moncloa-Aravaca. Fue construido en el siglo XVII pero ha sufrido numerosas reformas desde entonces. Desde 1977 acoge la sede de la Presidencia del Gobierno de España y es la residencia oficial del Presidente y su familia. El Palacio está dentro de un complejo de edificios destinados a las labores administrativas y gubernamentales.

Historia[editar]

Don Melchor Portocarrero Laso de la Vega, tercer conde de Monclova y primer propietario del Palacio de La Moncloa.
Gaspar de Haro, en un grabado del siglo XVII.
Apolo como personificación del mediodía, por Anton Raphael Mengs, parte de un conjunto de cuatro pinturas sobre las Horas del día, pintado para María Luisa de Parma, actualmente en el Palacio de La Moncloa.

El palacio de La Moncloa fue en principio una finca de uso agrario que, por su buena situación, se convirtió posteriormente en una casa-palacio.

Pertenecía, a principios del siglo XVII, a Ana de Mendoza, condesa de Cifuentes y, tras pasar por varios propietarios, fue adquirida por Juan Croy, conde de Sora, siendo conocida a partir de entonces como huerta de Sora.

En 1660 fue comprada por Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio y de Eliche, dueño de la vecina huerta de La Moncloa, nombre que procedía de sus antiguos propietarios, los condes de Monclova, que dio lugar posteriormente a Moncloa, tal como se conoce hoy.

Gaspar de Haro mandó construir en lo alto un palacio, que más tarde sería conocido como Palacio de La Moncloa al quedar las dos propiedades -la huerta de La Moncloa y la huerta de Sora o de Eliche- unidas. Ambas huertas, junto con el resto de las posesiones que tenía el marqués de Eliche en las inmediaciones, fueron heredadas por su única hija, Catalina de Haro, casada con Francisco Álvarez de Toledo y Silva, X duque de Alba de Tormes.

Tras pasar por diversos propietarios, entre ellos Antonio Joaquín Guerra, marqués de Guerra -de ahí que por un tiempo fuera conocida como huerta de Guerra- fue adquirida en 1781 por María del Pilar Ana de Silva-Bazán y Sarmiento, duquesa viuda de Arcos quien, al morir en 1784, se la dejó a su hija María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, XIII duquesa de Alba de Tormes y hoy recordada como musa de Goya.

Edad Contemporánea[editar]

El presidente del gobierno Mariano Rajoy en reunión con el presidente de la comunidad autónoma del País Vasco, el lehendakari, Patxi López en un salón de La Moncloa en 2012
Fachada noroeste usada habitualmente para acceder al Palacio de La Moncloa

A la muerte de la duquesa en 1802 sin descendencia, el rey Carlos IV adquirió el palacete y la huerta para añadirlos al Real Sitio de la Florida que, a partir de entonces, fue conocido como el Real Sitio de La Moncloa. En 1816, el rey encargó al arquitecto Carlos Isidro González Velázquez que restaurara el palacio.

Treinta años más tarde, la reina Isabel II cedió al Estado toda la propiedad de La Moncloa, que pasó a depender del Ministerio de Fomento. El palacio volvió a ser restaurado por Joaquín Ezquerra del Bayo en 1929.

Durante la Guerra Civil el edificio fue destruido, siendo reconstruido por el arquitecto Diego Méndez en 1955, siguiendo el modelo de la Casita del Labrador, de Aranjuez. Entonces fue destinado a residencia oficial de jefes de Estado en visita a España y altas personalidades.[1]

Por ley de 15 de julio de 1954, el Palacio de La Moncloa y sus jardines, con una extensión superficial de 58.293,81 metros cuadrados y lindante por los cuatro puntos cardinales con terrenos de la Ciudad Universitaria de Madrid, fue integrado en el Patrimonio Nacional. El actual palacio es, pues, en su mayor parte, una reconstrucción del antiguo palacete, llevada a cabo durante los años cincuenta del pasado siglo.

En la reparación se emplearon varias columnas procedentes del claustro del Palacio Arzobispal de Arcos de la Llana, en el valle burgalés del río Cavia, que en otros tiempos fue residencia veraniega de los obispos de la diócesis de Burgos, que lo regalaron a Francisco Franco. Así, las doce columnas -«arrancadas de cuajo y sin miramientos»- que antaño «vertebrasen el claustro» del palacio burgalés configuran hoy la imagen del llamado Salón de Columnas, antiguo patio, de la residencia oficial del presidente. El nuevo diseño se adaptó a las nuevas funciones asignadas al palacio, que fue inaugurado por el General Franco en 1953, sirviendo hasta 1977 como residencia oficial para los jefes de Estado de visita en España.

En 1977, el presidente Adolfo Suárez trasladó la sede de la Presidencia del Gobierno, ubicada hasta entonces en el céntrico Palacio de Villamejor, a La Moncloa. El cambio se produjo, fundamentalmente, y dada la apartada ubicación del palacete, alejado del centro de Madrid, por motivos de seguridad, ante el elevado riesgo de que se produjera un atentado contra el joven Presidente, recién designado por el rey Juan Carlos I. Con la nueva sede se estableció también en el palacio la residencia oficial para el Presidente y su familia, hasta entonces inexistente.

El Salón de Columnas del palacete original fue testigo en 1977 de la firma de los históricos Pactos de la Moncloa, pactos entre sindicatos, partidos políticos y patronal en el contexto de la Transición.

Con el tiempo, y dadas las crecientes funciones que la Presidencia del Gobierno ha ido asumiendo con el modelo político de la Constitución de 1978, se hicieron necesarios equipamientos adicionales que, con el fin de salvaguardar la integridad arquitectónica del palacete original, se han ido construyendo desde entonces en el recinto periférico, formándose de este modo el conocido como "Complejo de La Moncloa".

Decoración[editar]

La decoración de la residencia presidencial ha cambiado con el paso del tiempo, pero se mantienen ciertos elementos de la decoración neoclásica que tuvo en origen, sustancialmente rehecha en la posguerra. Algunos objetos de gran importancia histórico-artística decoran las estancias, destacando pinturas de Anton Raphael Mengs, Fernando Brambila o Joan Miró, muebles de diversos estilos, tapices de la Real Fábrica y una curiosa lámpara-reloj, obra única debida al relojero François-Louis Godon,[2] que estuvo al servicio de los reyes de España en el siglo XVIII.

Jardines[editar]

El palacete original y sus jardines pertenecen al Patrimonio Nacional español, y están catalogados como Bien de Interés Cultural. La distribución botánica y el sembrado de estos últimos data de tiempos del rey Carlos III, y están atribuidos a Antonio Zea, que fue director del Real Jardín Botánico. Más tarde fueron rehabilitados por el paisajista Javier Winthuysen, que dio realce a las fuentes y esculturas decorativas.[3] Otra importante reforma fue realizada a principios del siglo XX por el jardinero Cecilio Rodríguez, autor de numerosas obras en Madrid, como los jardines de Sabatini del Palacio Real, o la famosa Rosaleda del Parque del Retiro.

Situación y características del Palacio de La Moncloa[editar]

El palacio se halla situado junto a la Ciudad Universitaria de Madrid y rodeado por una serie de edificios que incluye, en torno al espacio aislado del palacio original y sus jardines, empleados hoy como vivienda presidencial, otro círculo más amplio y también protegido, que acoge otros edificios vinculados a la Presidencia del Gobierno. Los principales son, por su tamaño, dos: el edificio del Ministerio de la Presidencia, que alberga también la sede de la Vicepresidencia del Gobierno y que es el único visible desde el exterior; y el edificio del Portavoz del Gobierno, que acoge los servicios de comunicación del Gobierno y su presidencia. Estos edificios constituyen, junto con la vivienda presidencial y un discreto pabellón del Consejo de Ministros, el conocido como "Complejo de La Moncloa". Así, dentro de éste, el palacio y sus jardines están vallados y aislados del resto, preservándose la intimidad del presidente y su familia. Sólo el pabellón de Consejos, construido para albergar las reuniones del Gobierno, y algunos despachos y salones funcionales destinados al uso del presidente del Gobierno y sus colaboradores más cercanos, se hallan incluidos en el recinto mismo del palacio.

El Complejo está formado por 13 edificios y tiene 20 hectáreas.[4] La parte privada está situada en la planta superior del edificio principal, ya que la baja se destina a actos oficiales.[5] Según se entra en el edificio a la derecha se encuentra un despacho donde el presidente recibe a sus visitantes. Al fondo a la derecha se encuentra un despacho de trabajo del Presidente, precedido de una biblioteca con ventanal sobre el jardín trasero. Esto está en una de las alas del famoso Salón de Columnas, que antes era un patio y que fue cubierto en 1970 para la visita de Richard Nixon.[5]

A su vez, todos los edificios del complejo presidencial están comunicados entre sí a través de un búnker subterráneo que se construyó tras el Golpe de Estado del 23-F, como prevención de seguridad para el Gobierno y su presidente. Este búnker acoge también una sala de prensa y un estudio de radio, con el fin de garantizar la comunicación del Gobierno en cualquier eventualidad, por grave que ésta sea. En cualquier caso, el búnker es utilizado habitualmente como nexo interior de los distintos edificios.

El complejo, que incluye una amplia extensión de jardines, aparte de los originales del palacete histórico, dispone también de un helipuerto reservado para el presidente del Gobierno.

La totalidad de edificios y jardines que comprende el "Complejo de La Moncloa" configura una de las más amplias extensiones de terreno reservados a una Jefatura de Gobierno en Europa. Su superficie se halla, salvo expresa autorización militar, vedada a cualquier sobrevuelo civil o comercial, y su custodia está encomendada al servicio de seguridad de la Presidencia del Gobierno, autónomo y directamente subordinado a la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno.

El Palacio de La Moncloa, residencia oficial del presidente, se encuentra, pues, situado dentro de un conjunto gubernamental al que se accede desde la avenida Puerta de Hierro.

Sede y residencia oficial del Presidente del Gobierno[editar]

Vista del complejo de La Moncloa desde la Ciudad Universitaria de Madrid.
Sala del Consejo de Ministros, en el Pabellón de Consejos.
  • Adolfo Suárez, su primer inquilino, hizo cubrir el patio del palacio hasta la altura de una planta, para poder recibir a las visitas de Estado en condiciones de alojar también traductores y servicios de seguridad. Así pues, el actual Salón de Columnas del palacio es el antiguo patio principal, cubierto. Mandó también construir una pista de tenis, arreglar la piscina y dotar la residencia de más teléfonos. Sus hijos redescubrieron las ruinas subterráneas de las cocinas del antiguo palacio construidas por los Duques de Alba.[6]
  • Leopoldo Calvo-Sotelo, dada su breve estancia, apenas alteró algunos detalles estructurales, pero sí realizó modificaciones funcionales: así, habilitó la tercera planta con nuevas habitaciones e instaló en ella la vivienda presidencial, despejando las plantas primera y principal. Rescató asimismo una saleta de música para instalar el piano, instrumento en el que era muy versado.
  • Felipe González y Carmen Romero, a pesar de su larga estancia de casi 14 años, no realizaron cambios de calado en el histórico palacete. El Presidente acostumbraba a decir que era como "una tarta de nata montada con toques de purpurina". Durante su mandato se consolidó el uso de todo el palacio, cada vez más sobrepasado por su falta de espacio, como vivienda presidencial. Así, se construyó a unos pasos de la residencia un pequeño pabellón funcional donde se celebran desde entonces los Consejos de Ministros cada viernes, así como algunos encuentros oficiales y reuniones informales de trabajo. En el nuevo pabellón se instalaron las oficinas de trabajo del Presidente y sus colaboradores más cercanos, en un entorno decorativo más moderno y práctico, adornado con numerosos cuadros de Joan Miró y algunas otras obras de arte moderno del Patrimonio Nacional. De este modo, González liberó el Palacio histórico, que quedó reducido a una repercusión simbólica como despacho oficial del Presidente y a la función cotidiana de residencia presidencial. En esta línea, el salón del Consejo de Ministros recuperó su función de comedor principal, y se rehabilitaron viejas estancias de la planta principal, como el Salón de Columnas, antiguo patio del palacio, devolviéndoles su función originaria. Readaptada la vivienda, González se dedicó con especial cuidado al jardín. Aparte de su afición a los bonsáis y a las piedras talladas de Extremadura, que hoy pueblan algunos recodos del entorno, cultivó un pequeño huerto y, más ampliamente, implantó y cultivó bellas especies vegetales que vinieron a complementar el conjunto de los jardines del Palacio, conocidos ya por su discreta elegancia y su calidad botánica.
  • José María Aznar, una vez instalado, reformó y actualizó el uso residencial de la segunda planta del palacio, y construyó una pista de pádel en los jardines. Se pintaron además todas las habitaciones del palacio y se restauraron las sedas perfumadas que cubren las paredes de algunos salones. En la tercera planta, el Presidente habilitó una sala de juegos para sus hijos. Ana Botella, que supervisó algunos trabajos, sentenció a pesar de todo que La Moncloa «es inhabitable para una familia normal».
  • José Luis Rodríguez Zapatero. La reforma más radical y novedosa llevada a cabo en el palacio vino de la mano de Sonsoles Espinosa, mujer del Presidente del Gobierno, quien, poco conforme con el aspecto de las estancias, consultó a interioristas y arquitectos, quienes recomendaron sustituir casi por completo el mobiliario antiguo, a excepción del de valor histórico o artístico, por modernos muebles de diseño actual. El resultado fue un ambiente ecléctico en el que se conjugan las estancias originales de un entorno palaciego e institucional con una decoración moderna, en tonos grises y blancos y, en definitiva, un ambiente de estilo internacional o Bauhaus, acomodados en un palacete neoclásico. Por último se añadieron y reubicaron algunas obras de arte contemporáneo y escultóricas y se renovó el mobiliario interior del pabellón del Consejo; aún así, se han respetado en las sucesivas reformas los muebles y objetos singulares del conjunto clásico original, del que cabe destacar la vieja mesa de despacho del general Narváez, regalada por Juan Carlos I a Adolfo Suárez, ubicada en el despacho oficial del Presidente.
  • Mariano Rajoy. Aunque en un primer momento se especuló con la posibilidad de que el presidente Rajoy no se trasladara a vivir a La Moncloa después de su victoria electoral en noviembre de 2011, finalmente se instaló en el palacio junto a su mujer Elvira Fernández Balboa, y sus hijos Mariano y Juan el 21 de diciembre del mismo año.[7] El despacho del actual Presidente es una habitación con balcón con vistas a los jardines. Está organizado en tres zonas; la primera con sofás, sillas y una mesa auxiliar para recepciones. La segunda es una mesa de trabajo de metal con varias sillas blancas. La tercera es el escritorio del Presidente, de madera oscura, con dos sillas blancas enfrente y su silla de escritorio, de piel negra. La decoración del despacho es moderna. Tras el escritorio se encuentran las banderas de España y de la Unión Europea y el cuadro de Joan Miró Le Grand Sorcier, de 1968. En la pared derecha al escritorio se encuentra un aguafuerte de Luis Gordillo titulado 10 nostalgias y un olvido.[8]

El dormitorio principal del palacete, reservado hoy al presidente del Gobierno, era el utilizado por los invitados extranjeros cuando el palacio acogía a dirigentes en visita de Estado a España. En esta calidad el dormitorio albergó, entre otros, a Saddam Hussein durante su visita a España en 1974 o a Rafael Leónidas Trujillo en su visita el día 2 de junio de 1954. También a los presidentes de Estados Unidos Richard Nixon o Dwight Eisenhower.[9]

El ex-presidente francés Nicolas Sarkozy, comentó al poco tiempo de trasladarse al Elíseo que para él La Moncloa era un ejemplo de funcionalidad y pragmatismo arquitectónico como sede de una jefatura de Gobierno.[10]

Referencias[editar]

  1. Diccionario Enciclopédico de Madrid, de María Isabel Gea, disponible en Madripedia
  2. Consultar la ficha en la web de Patrimonio Nacional: [1]
  3. Ver ref. nº 4, pág. 32 y ss.
  4. APAOLAZA, FRANCISCO (24 de marzo de 2012). «Los artistas de La Moncloa La familia Rajoy ha decorado las paredes de palacio con 22 nuevos lienzos del Reina Sofía. Cada presidente ha dejado su huella». Hoy.es. 
  5. a b Torquemada, Blanca (21 de noviembre de 2011). «En las entrañas de La Moncloa». ABC. 
  6. Sobre la vida en el Palacio de los distintos presidentes, ver la obra de López de Celis, M.A.: Presidentes en zapatillas. Espasa, Madrid, 2010.
  7. Ver artículo en Público.es:[2]
  8. Rodríguez, Vanessa (9 de mayo de 2013). «Rajoy muestra en Facebook su despacho en La Moncloa (FOTO INTERACTIVA)». The Huffington Post. 
  9. Ver la obra: Madrid, La Moncloa. Mª Teresa Fernández Talaya. Madrid, Amberley, 2010.
  10. lexpress

Enlaces externos[editar]