Lavapiés

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Calle Zurita, en el barrio madrileño de Lavapiés.

Lavapiés es el nombre de una plaza del centro de Madrid (España). Ha dado nombre también a una calle y a una estación de metro, y además es la zona más popular del barrio de Embajadores, llegando incluso a conocerse el barrio con el nombre de Lavapiés, o Embajadores-Lavapiés.

Orígenes[editar]

El mito de Lavapiés como antigua judería[editar]

Existe el mito extendido de que Lavapiés fue el antiguo barrio judío de Madrid. Las fuentes de este mito parecen encontrarse en las obras del regionalismo tardío, predecesor del romanticismo nacionalista de finales de siglo XIX en Europa. Ya el escritor Ramón Mesonero Romanos, en su obra Escenas matritenses, adjudicaba el nacimiento de esta leyenda al escritor Ramón de la Cruz y su obra teatral Los bandos de Lavapiés[1] .

Son muchas las fuentes[2] que repiten datos que son ciertos para otras ciudades de España (la existencia de una muralla que cerraba sus puertas al anocher, por ejemplo), pero no en el caso de Lavapiés, por cuanto no existía como poblado durante la Edad Media. Hay que tener en cuenta que el Madrid medieval se extendía poco más que por lo que actualmente es el palacio Real y la catedral de la Almudena, muy lejos por tanto del actual barrio de Lavapiés (que durante el periodo medieval era campo de cultivo, sin habitar[3] ). Precisamente, bajo la actual catedral, en las excavaciones para instalar el futuro Museo de las Colecciones Reales, se han hallado restos arqueológicos relacionados con la, esta sí, antigua judería[4] .

Las mencionadas fuentes bibliográficas perpetúan la leyenda, citándose entre sí, sin aportar ninguna evidencia objetiva o, directamente, inventando datos como la existencia de una hipotética sinagoga en la calle San Lorenzo, un cementerio judío en la calle Salitre. Sin embargo, no existe ninguna prueba arqueológica de lo que a todas luces son historias de origen popular. Uno de los mejores ejemplos es el supuesto origen del topónimo "lavapiés".

Topónimo[editar]

Se dice que el nombre de Lavapiés podría proceder de una fuente que había en la plaza, donde se hacía el lavado ritual de los pies antes de acudir al templo judío. Este caso es una evidencia del sustrato popular de la leyenda del origen judío de Lavapiés ya que los judíos no tienen que lavarse los pies para entrar en el templo (los que tienen que hacerlo son los musulmanes).

En cualquier caso, sí es cierto que en la plaza hubo una importante fuente hasta finales del siglo XIX. Lavapiés es el nombre original del barrio: la denominación El Avapiés, antigua, es en realidad una ultracorrección de Lavapiés, nombre más antiguo que el anterior[5] .

Origen real[editar]

Los testimonios más antiguos sobre la existencia de habitantes en lo que hoy es el barrio, basados en los documentos del archivo del Ayuntamiento de Madrid, dicen que el origen del barrio de Lavapiés estaría en los asentamientos comerciales extramuros de finales del siglo XV relacionados con el camino real de Toledo y el camino de Atocha, y la existencia del antiguo matadero en lo que hoy es El Rastro que aprovecha el gran desnivel hacia el valle del río Manzanares para evacuar, precisamente, los rastros de la sangre y demás desechos de los animales sacrificados.

Tradición[editar]

La denominación manolo y manola que se da a los castizos madrileños procede de Lavapiés, y se dice que tiene su origen en la profusión del nombre Manuel, con el que se bautizaron muchos judíos para escapar a la expulsión en 1492[cita requerida]. El origen de esta creencia se encuentra, de nuevo, en los sainetes de Ramón de la Cruz[6] . Los manolos rivalizaban con los chulapos y chulapas, procedentes éstos del barrio de Malasaña[cita requerida]. Hoy en día se suelen emplear ambos términos indistintamente para referirse a la gente vestida con el atuendo tradicional madrileño.[cita requerida]

Escuelas Pías.

Abandono en la posguerra[editar]

Lavapiés fue desde finales del siglo XV un arrabal, y ha mantenido ese estatus de abandono a lo largo de los años hasta fechas recientes. Da idea de su abandono el hecho de que en él se conserva la única mención a la República Española que existe en un monumento público madrileño, ya que tales menciones fueron sistemáticamente eliminadas en los tiempos de Franco. Se trata de una inscripción en la fuente de la plaza de Cabestreros. También se ha mantenido hasta tiempos recientes en estado de abandono la ruina de las Escuelas Pías de la plaza de Agustín Lara: este edificio, como otros edificios religiosos de Madrid, fue incendiado por partidarios de la CNT un día después del estallido de la guerra civil española, el 19 de julio de 1936, después de que falangistas atrincherados en su interior dispararan contra los transeúntes.[7] Sin embargo, a diferencia de los otros edificios, se mantuvo tal y como quedó tras el incendio hasta el año 2002, en el que se aprovecharon las ruinas para construir una biblioteca.

Transformación[editar]

A finales de los años 1980 Lavapiés era un barrio habitado exclusivamente por gente mayor, típicamente en casas viejas y de pequeñas dimensiones construidas alrededor de un patio (lo que se llama corrala, aunque su denominación correcta es la de casa de corredor). Por eso se ha hablado de chabolismo vertical. La abundancia de casas abandonadas y de viviendas de renta baja atrajo en los años 80 y 90 a multitud de jóvenes con pocos recursos, entre ellos numerosos okupas: Lavapiés ha sido, probablemente, la zona de Madrid con mayor densidad de casas ocupadas, y en ella tuvieron lugar las primeras experiencias de ocupación de la capital. Los pisos "ocupados" son tan numerosos en este barrio que hoy en día los edificios típicos de Lavapiés sufren un gran deterioro y dejadez, estando muchos de ellos en estado casi de ruina. Al mismo tiempo, sigue siendo el barrio con mayor cantidad de asociaciones y movimiento vecinal de Madrid.

Debido al rápido crecimiento que España experimentó durante la última década, un amplio grupo de personas llegó del extranjero. En Madrid, debido a los altos precios del alquiler en la ciudad, la tendencia fue instalarse en este barrio. Se calcula que alrededor del 50% de la población del barrio es de origen extranjero. Debido a esta multiculturalidad eventos como el año nuevo chino o el ramadán tienen casi más resonancia en Lavapiés que, por ejemplo, la Navidad. Sin embargo, la popular verbena de las fiestas de San Lorenzo sigue siendo el evento más celebrado en el barrio de Lavapiés y con la más alta participación vecinal.

Personajes[editar]

Lavapiés en la cultura[editar]

Música[editar]

El barberillo de Lavapiés de Francisco Asenjo Barbieri es una zarzuela ambientada en el barrio. Isaac Albéniz dedicó también una pieza para piano de su suite Iberia (cuaderno 3), a la que tituló «Lavapiés».

Literatura[editar]

Arturo Barea sitúa varias escenas de su novela autobiográfica La llama (primera parte de su trilogía La forja de un rebelde) en el barrio de Lavapiés, donde el autor pasó su infancia y juventud, en los tiempos de la monarquía de Alfonso XIII.

José Ángel Barrueco, escritor zamorano instalado en Lavapiés, recoge un caleidoscopio literario de la vida en el barrio en su obra Vivir y morir en Lavapiés.[9]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. https://www.google.es/#hl=es&q=lavapies+%22barrio+judio+mesonero+romanos&safe=off&tbm=bks
  2. https://www.google.es/#hl=es&ie=UTF-8&q=lavapies+%22barrio+judio&safe=off&tab=wp&tbm=bks&um=1
  3. http://www.madrid.es/UnidadWeb/Contenidos/Publicaciones/TemaCulturaYOcio/SanIsidro/TestMadridMed/MadridMedieval.pdf
  4. file:///C:/Users/2752/Downloads/Dialnet-NuevasPropuestasDeUbicacionEspacialDeLaJuderiaMedi-4049018.pdf
  5. http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/noviembre_08/21112008_01.asp
  6. http://revistas.uca.es/index.php/cir/article/viewFile/334/301
  7. Así lo cuenta Arturo Barea en su relato autobiográfico La forja de un rebelde, vol. III. La llama, Madrid, Bibliotex (Biblioteca El Mundo), 2001, págs. 122–124. Barea afirma que las Escuelas Pías llevaban ya algún tiempo siendo utilizadas como polvorín por la Falange, que realizaba instrucción militar en su patio bajo el manto de una asociación católica. El 19 de julio de 1936 una ametralladora disparó desde la torre hacia las calles de Embajadores y Mesón de Paredes, matando a un transeúnte e hiriendo a otros cinco.
  8. Fernández García, Matías (1995). Caparrós. ed. Parroquia madrileña de San Sebastián: algunos personajes de su archivo (primera edición). Madrid: Indugraf. pp. 82. ISBN 84-87943-39-X. 
  9. Miguel Baquero, «Vivir y morir en Lavapiés, José Ángel Barrueco», La tormenta en un vaso, 5 de noviembre de 2011.

Bibliografía[editar]

  • Veksler, B. (2004). Lavapiés: pasado, presente y futuro de un barrio cosmopolita. Madrid: Vision Net. ISBN 84-9770-993-4

Enlaces externos[editar]




Coordenadas: 40°24.51′N 3°42.06′O / 40.40850, -3.70100