Museo Lázaro Galdiano

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Museo Lázaro Galdiano
Museo Lázaro Galdiano (Madrid) 05.jpg
Fachada este del Museo Lázaro Galdiano.
Localización
País Flag of Spain.svg España
División Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid
Municipio(s) Bandera de Madrid.svg Madrid
Ciudad Madrid
Dirección C/Serrano, 122 (28006)
Información general
Tipo Estatal de formación privada
Clase Museo monográfico
Coleccion(es) Colecciones de arte
N.º de obras 12.646[1]
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Inauguración 27 de enero de 1951 (63 años)
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Administrador(a) Fundación Lázaro Galdiano
Director(a) Elena Hernando
Información del edificio
Estilo Neorrenacentista
Construcción 1904 (original)
Arquitecto(s) José Urioste (original)
Remodelado por Joaquín Kramer y Francisco Borrás
Información visitantes
Sitio web www.flg.es/museo/
Mapa(s) de localización
Museo Lázaro Galdiano
Museo Lázaro Galdiano
Museo Lázaro Galdiano (Madrid)
Coordenadas 40°26′53″N 3°41′01″O / 40.448189, -3.683594Coordenadas: 40°26′53″N 3°41′01″O / 40.448189, -3.683594
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El Museo Lázaro Galdiano, situado en Madrid (España), es un museo estatal de origen privado, que alberga una amplia y heterogénea colección, formada con interés enciclopédico hacia todas las artes y técnicas. Este excepcional conjunto, constituido por unas 12.600 piezas, fue reunido por el editor José Lázaro Galdiano, quien al morir en 1947 lo legó al Estado español junto con su residencia madrileña, la sede de su editorial La España Moderna y una biblioteca de 20.000 volúmenes.

Tras crearse la Fundación Lázaro Galdiano y adaptarse como museo la antigua residencia del donante (Parque Florido, en el barrio de Salamanca de Madrid), la colección se presentó al público el 27 de enero de 1951. Desde entonces su prestigio entre los entendidos se ha extendido ampliamente, y sus fondos se consideran indispensables para estudiar muchos aspectos de la Historia del Arte, por lo que participan en exposiciones tanto españolas como internacionales.

Entre sus obras de arte más valiosas destaca el conjunto de pinturas, dibujos y grabados de Goya, con piezas mundialmente conocidas. También hay que citar ejemplos relevantes de El Bosco, Lucas Cranach el Viejo, El Greco, Murillo, Zurbarán y Luis Paret, así como una miniatura en pergamino de Giulio Clovio y dos estatuillas de Giambologna. Pero posiblemente la obra más singular del museo es la pintura sobre tabla El Salvador joven, del estilo de Leonardo da Vinci.

Posee además un pequeño conjunto de pintura británica, una escuela muy poco frecuente en España; de hecho el Lázaro Galdiano y el Prado eran (hasta la apertura del Museo Thyssen-Bornemisza) los dos únicos museos españoles con una colección significativa. Su presencia en la colección se debe al gusto personal de la esposa de Lázaro Galdiano, la argentina Paula Florido. La mayoría de estas obras se adquirieron en la primera década del siglo XX en la Galerie Sedelmeyer de París e incluyen ejemplos de Lely (el único del siglo XVII, los demás son del XVIII), Constable, Reynolds y Romney, a los que se suma un retrato del estadounidense Gilbert Stuart.

El museo fue reformado íntegramente entre los años 2001–2004, con el fin de hacer la visita más cómoda y centrada en las piezas de máxima calidad. Hay abiertas al público cuatro plantas, enteramente remozadas respetando los techos y carpinterías originales.[2]

Colecciones[editar]

Pintura[editar]

Vista del edificio desde la calle de Serrano.

Especialmente valiosa es la colección de pintura, que incluye piezas relevantes de grandes maestros españoles y europeos entre los siglos XV y XIX. Un metódico estudio de la colección ha ido cribando las atribuciones más dudosas, lo que supuso descartar varias llamativas, como la de un Salvador joven que en vida de Lázaro Galdiano se asignaba a Leonardo da Vinci. Aunque no sea original suyo, es muy relevante y ahora algunos expertos lo atribuyen a un pintor próximo a él, como Boltraffio (atribución que figura en la cartela explicativa de la obra en el Museo) o Marco d'Oggiono, a quien se adjudicaba en la exposición Leonardo da Vinci: pintor en la corte de Milán para la que en otoño de 2011 fue prestada a la National Gallery de Londres.[3] También se han barajado los nombres de Pseudo Boltraffio (pintor activo en Milán a principios del siglo XVI) y Ambrogio de Predis. Es la mejor obra leonardesca conservada en España y su alta calidad hace que sea muy demandada para exposiciones en otras instituciones, como la mencionada en la National Gallery o la que, en tres sedes (Mantua, Padua y Verona), se celebró en Italia sobre Andrea Mantegna y su época (Mantua, Palacio del Té, noviembre de 2006 a enero de 2007).

Pinturas importantes de escuela española son un Retrato de doña Ana de Austria de Sánchez Coello, dos obras de El Greco (una Adoración de los magos de su etapa veneciana y un Apóstol de la primera etapa toledana), una Cabeza de muchacha tradicionalmente atribuida a Velázquez, La condesa de Monterrey de Juan Carreño de Miranda, un magnífico San Diego de Alcalá de Zurbarán, Santa Rosa de Lima de Murillo, la famosa Tienda del anticuario Geniani de Paret, y ejemplos de Claudio Coello, Mateo Cerezo, Juan Martín Cabezalero, Agustín Esteve, Zacarías González Velázquez, Alenza, Eugenio Lucas, Vicente López y Federico de Madrazo (Retrato de Gertrudis Gómez de Avellaneda).

Un Autorretrato de Pedro Berruguete sigue recibiendo opiniones divergentes de los críticos respecto a su autoría. Lo superan varias tablas góticas españolas que Lázaro reunió a bajo precio cuando eran despreciadas como «arte bárbaro». Fue una faceta coleccionista que le acarreó críticas, trocadas en elogios décadas después, cuando el arte medieval español fue cobrando estimación. Algún experto afirmó entonces que en esta parcela del arte, la Colección Lázaro Galdiano aventajaba al Prado.

El Salvador joven, cuadro del círculo de Leonardo da Vinci, atribuido actualmente a Giovanni Antonio Boltraffio o Marco d'Oggiono.

El grupo de obras de Goya bastaría por sí solo para abrir un pequeño museo monográfico. Destacan: Las Brujas y El aquelarre de 1798, un Cristo muerto y una Magdalena penitente de su etapa juvenil, el modelo reducido para el famoso cartón de tapiz La era (Museo del Prado) y varios grabados, ediciones muy raras, así como dibujos.

El aquelarre, Francisco de Goya.

De las escuelas extranjeras destaca la Flamenca y de los Países Bajos, con tablas atribuidas a Adriaen Isenbrandt, Hans Memling, Gérard David, un San Juan Bautista en meditación unánimemente reconocido como original seguro del Bosco, un retrato de Antonio Moro (El rey Juan III de Portugal), El archiduque Leopoldo Guillermo en su gabinete de pinturas de David Teniers el Joven y una gran Virgen con el Niño de Erasmus Quellinus II, entre otras muchas. Un Retrato de Saskia atribuido a Rembrandt se descartó como copia, aunque el museo cuenta con dos efigies femeninas de la misma época pintadas por Nicolaes Maes y Ludolf de Jongh.

La pintura italiana incluye una Sagrada Familia de Giulio Clovio (miniatura realizada con destino al rey Carlos I de España), un monumental Bautismo de Cristo de Orazio Samacchini, San Lorenzo de Bernardo Cavallino y maestros del siglo XVIII como Alessandro Magnasco, Francesco Guardi y Lorenzo Tiepolo.

Relativamente numerosa es la representación de la pintura británica, muy escasa en España, con obras de Lely, Reynolds, Constable, Romney, etc. Hay que citar también la tabla El Niño Jesús y san Juanito de Lucas Cranach el Viejo, a quien también se atribuye un Calvario, así como un Retrato de Hombre de Ulrich Apt, una efigie de Carlos III pintada por Mengs y una escena alegórica atribuida a Charles François de La Traverse.

Destaca también la rica colección de miniaturas pintadas, que rivaliza con la del Prado; entre ellas se incluye la ya citada de Clovio y hay que mencionar un retrato de George Washington, basado en un famoso retrato de Gilbert Stuart, y otra efigie del I duque de Fernán-Núñez pintada por Jean-Baptiste Isabey.

Por otro lado, es muy destacable tanto por número como por calidad, la amplísima colección de pintura española del siglo XIX. Entre las piezas reunidas destacan por su número las obras de Eugenio Lucas Velázquez, así como las del hijo de éste, Eugenio Lucas Villaamil, y las de Leonardo Alenza y Federico de Madrazo.

Escultura y artes decorativas[editar]

El fondo de esculturas es más reducido, si bien cuenta con piezas singulares como un Cristo atado a la columna de mármol del italiano Michelangelo Naccherino, estatua de cuerpo entero a tamaño natural. Hay que citar un busto romano de Lucio Vero del siglo II, dos Santos evangelistas fundidos por Giambologna, la llamada Madonna Cernazai, de Niccolò di Giovanni Fiorentino, que perteneció al magnate William Randolph Hearst, y esculturas en terracota de Venancio Vallmitjana y del francés Carpeaux.

Los esmaltes constituyen uno de los grandes atractivos del museo. La colección cuenta con ejemplares muy valiosos y raros, desde algunos bizantinos alveolados sobre oro del siglo X, hasta grisallas de Limoges del XVI. Destacada es también la colección de marfiles, en la que descuellan varios cofres árabes y bizantinos, una Virgen borgoñona del siglo XII, otra gótica francesa del XIV, además de dípticos de la escuela de París y de altares medievales italianos.

Las joyas cuentan con una representación múltiple de obras helenísticas y romanas, árabes, góticas, renacentistas, barrocas y románticas. Muy importante por la diversidad de tipos es el conjunto de bronces de la Antigüedad, de la Edad Media y, en gran abundancia, italianos del Renacimiento. Igualmente son numerosas y selectas las muestras de orfebrería religiosa de todos los estilos. El fondo de medallas incluye ejemplos de Pisanello, Pompeo Leoni, Jacome da Trezzo y otros maestros del género. Se exhibe en la planta alta del museo, habilitada como almacén visitable.

Existen también valiosas piezas de cerámica, italianas y españolas de distintas épocas, así como ánforas griegas y porcelana oriental. Destacan también los tejidos antiguos, italianos y árabes, y la colección de armas con un riquísimo muestrario de espadas, presidido por el estoque que el Papa Inocencio VIII regaló a Íñigo López de Mendoza y Quiñones, segundo Conde de Tendilla. También se exhiben abanicos y joyas que lució la esposa de Lázaro Galdiano. Todo ello forma uno de los más importantes despliegues de artes suntuarias que se pueden contemplar en España.

En la antigua sede de la editorial La España Moderna, anexa al museo, se custodian los archivos de José Lázaro Galdiano, con incunables y manuscritos de incalculable valor. Destaca el manuscrito original de Los verdaderos retratos... con efigies dibujadas por Francisco Pacheco.

El solar está dotado de exuberantes jardines, con árboles centenarios, que conforman un rincón inusual por su tranquilidad en un área tan transitada como el barrio de Salamanca.

Galería[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]