Gertrudis Gómez de Avellaneda

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Gertrudis Gómez de Avellaneda.

Gertrudis Gómez de Avellaneda (Camagüey; 23 de marzo de 1814 - Madrid, 1 de febrero de 1873), llamada coloquialmente «Tula», fue una escritora y poetisa del romanticismo hispanoamericano. Precursora del feminismo en España y una de las más grandes poetisas de la lengua castellana según la consideración de Marcelino Menéndez y Pelayo. Está considerada, además, como una de las precursoras de la novela hispanoamericana junto a Juana Manso, Mercedes Marín, Rosario Orrego, Julia López de Almeida, Clorinda Matto de Turner, Manuela Gorriti y Mercedes Cabello de Carboneda, entre otras.[1]

Biografía[editar]

Nació en la antigua Santa María de Puerto Príncipe, entonces colonia española, hoy Camagüey, Cuba el 23 de marzo de 1814. Sus antepasados paternos eran oriundos de Constantina de la Sierra en la provincia de Sevilla mientras los maternos provenían de las Islas Canarias y el País Vasco. Pasó su niñez en su ciudad natal y residió en Cuba hasta 1836. En este año parte con su familia hacia España. Al comienzo de este viaje compuso uno de sus más conocidos poemas, el soneto «Al partir» una composición antológica por excelencia, marcada por el desgarramiento existencial y que encabezará su producción en el futuro.

¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!

¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo
la noche cubre con su opaco velo

como cubre el dolor mi triste frente.

Antes de la llegada a España, la Avellaneda (junto al resto de su familia) estuvo durante una corta temporada en Burdeos, visitando en las cercanías de la comuna de Martillac el mítico Castillo de la Brède y el centro espiritual La solitude de la congregación La Sagrada Familia de Burdeos. Finalmente en España se establecieron en La Coruña, ciudad donde vivían los familiares de su padrastro. Fue en La Coruña donde realmente emerge la poetisa, allí escribió sus primeras seis composiciones, «A la poesía», «A las estrellas», «La serenata», «A mi jilguero», etc. En esta ciudad, a pesar del ambiente discrepante que vivió, mantiene una relación amorosa con el hijo del capital general de Galicia, Mariano Ricafort Palacín y Abarca, pero el noviazgo se rompe porque el joven Ricafort no consideró oportuno que su novia se dedicara a escribir poesías. De La Coruña pasó, junto a su hermano Manuel Gómez de Avellaneda, a Andalucía y allí, gracias a la amistad que entabló con Alberto Lista y el joven Manuel Cañete publicó versos en varios periódicos de Cádiz y Sevilla (La Aureola de Cádiz) y (El Cisne de Sevilla) bajo el seudónimo de La Peregrina que le granjearon una gran reputación. Instalada definitivamente en Sevilla es donde en 1839 conoce al que será el gran amor de su vida Ignacio de Cepeda y Alcalde joven estudiante de Leyes con el que vive una atormentada relación amorosa, nunca correspondida de la manera apasionada que ella le exige, pero que le dejará indeleble huella. Para él escribió una autobiografía y gran cantidad de cartas que publicadas a la muerte de su destinatario muestran los sentimientos más íntimos de la escritora. Los originales de las mencionadas cartas, así como la autobiografía y otros documentos de capital importancia para el estudio del personaje, se han encontrado recientemente en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.

En el verano de 1840 estrenó en Sevilla su primer drama titulado Leoncia. En otoño de ese mismo año se marchó a Madrid donde se instaló[2] e hizo amistad con literatos y escritores de la época. Al año siguiente publicó con gran éxito en la capital de España su primera colección de versos titulada Poesías, que contenía el soneto «Al partir» y un poema en versos de arte menor dedicado, como indica su título, «A la poesía».[2] Ese mismo año publica su famosa novela, Sab, considerada como la primera novela antiesclavista de la historia, anterior incluso a Uncle Tom's Cabin de la escritora norteamericana Harriet Beecher Stowe. En 1842 publica Dos mujeres, la novela, obra en la que defiende el divorcio como la solución a una unión no deseada, cosechando a sus primeros detractores por el abierto feminismo que ya destaca en su obra. Su tercera novela será Espatolino, obra de corte social, en la que denuncia la terrible situación en que se encuentra el sistema penitenciario de entonces.

En 1844 estrena Alfonso Munio su segunda obra de teatro. El éxito fue apoteósico y la fama de la escritora sube a niveles insospechados. Por aquellos años ha conocido, entre otros, al poeta Gabriel García Tassara. Entre ellos nace una relación que se basa en el amor, los celos, el orgullo y el temor. Tassara desea conquistarla para ser más que toda la corte de hombres que la asedian, pero tampoco quiere casarse con ella. Está enfadado por la arrogancia y la coquetería de Tula, escribe versos que nos hacen ver que le reprocha su egolatría, ligereza y frivolidad. Pero la Avellaneda se rinde a ese hombre y poco después casi la destroza. Tula, como era conocida por sus amigos y familiares, está embarazada y soltera, en un Madrid de mediados del siglo XIX, y en su amarga soledad y pesimismo viendo lo que se le viene encima escribe «Adiós a la lira», es una despedida de la poesía. Piensa que es su final como escritora. Pero no será así.

En 1845 obtuvo los dos primeros premios de un certamen poético organizado por el Liceo Artístico y Literario de Madrid, momento a partir del cual la Avellaneda figuró entre los escritores de mayor renombre de su época, convirtiéndose en la mujer más importante de todo Madrid, después de Isabel II.

En abril de ese año tiene a su hija María, o Brenhilde, como ella prefiere llamarle. Pero la niña nace muy enferma y muere con siete meses de edad. Durante ese tiempo de desesperanza escribe de nuevo a Cepeda:

Envejecida a los treinta años, siento que me cabrá la suerte de sobrevivirme a mí propia, si en un momento de absoluto fastidio no salgo de súbito de este mundo tan pequeño, tan insignificante para dar felicidad, y tan grande y tan fecundo para llenarse y verter amarguras.

Son escalofriantes las cartas escritas por Gertrudis a Tassara para pedirle que vea a su hija antes de que muera, para que la niña pueda sentir el calor de su padre antes de cerrar los ojos para siempre. Brenilde muere sin que su padre la conozca.

El 10 de mayo de 1846 se casó con don Pedro Sabater el gobernador civil de Madrid, su primer marido, que padecía una terrible enfermedad. Los recién casados viajaron a París en el intento por buscar una cura a la dolencia del enfermo, pero el 1 de agosto, regresando, don Pedro Sabater muere en Burdeos en brazos de su esposa. Gertrudis, totalmente desesperada se recluyó en el centro espiritual de La solitude de Martillac perteneciente a la congregación de la Sagrada Familia de Burdeos, lugar donde escribió Manual del cristiano (hay edición de Carmen Bravo-Villasante, 1975),[3] que supuso el comienzo de una inclinación hacia la religión que se haría progresivamente más presente en su obra.[2] Tras morir su primer esposo compuso dos elegías que se cuentan entre lo más destacado de su obra poética. Estos y los dos poemas titulados «A él» dan cuenta de sus experiencias personales, aunque habitualmente ella no utilizaba como materia directa de su producción lírica.[2] Más tarde apareció una segunda edición aumentada de sus Poesías (Madrid, 1850).

Gertrudis en sus años avanzados.

Movida por el éxito de sus producciones y acogida tanto por la crítica literaria como por el público en 1853 a raíz de la muerte de Juan Nicasio Gallego, su gran amigo y mentor, presentó su candidatura a la Real Academia Española pero el sillón fue ocupado por un hombre. Los misóginos académicos de entonces no permitieron que una mujer ocupara una silla reservada exclusivamente para ellos, más bien la envidia les carcomía. (No fue hasta 1974 que una mujer, Carmen Conde pudo entrar a la RAE como académica).

Se casó nuevamente en 1856 con un político de gran influencia, don Domingo Verdugo. En 1858, a raíz del fracaso en el estreno de su comedia Los tres amores (un gato fue arrojado a las tablas), su esposo achacó a un tal «Antonio Ribera» la autoría del incidente. Por tal motivo ambos se enfrentaron en la calle y «Antonio Ribera» hirió de gravedad a Domingo Verdugo. El matrimonio viajó a Cuba en 1859 con la esperanza de que el clima del Caribe sanara las heridas.[4] En Cuba, la Avellaneda, fue celebrada y agasajada por sus compatriotas después de veintitrés años de ausencia. En una fiesta en el Liceo de la Habana fue proclamada poetisa nacional. Durante seis meses dirigió una revista en la capital de la Isla, titulada Álbum cubano de lo bueno y lo bello (1860). . A finales de 1863 moría su esposo el coronel Verdugo, lo que acentuó su espiritualidad y entrega mística a una severa y espartana devoción religiosa. En 1864 regresó a Madrid, tras pasar por Nueva York, Londres, París y Sevilla. Finalmente murió en Madrid el 1 de febrero de 1873 a los 58 años de edad. Sus restos, sin embargo, reposan en el cementerio de San Fernando de Sevilla junto a los de su esposo y su hermano Manuel.[5]

Su poesía se ha comparado con la de Louise-Victorine Ackermann o la de Elizabeth Barrett Browning por su análisis de los estados emocionales derivados de la experiencia amorosa.[2]

Como se dijo, su poesía fue tratando cada vez más asuntos religiosos, especialmente a raíz de la muerte de Pedro Sabater y su enclaustramiento en La solitude de Martillac. Esta temática procuraba dar respuesta a uno de los temas constantes de su trayectoria literaria: el vacío espiritual, y el anhelo insatisfecho, ya expresado en un poema anterior a su boda con Pedro Sabater:

Yo como vos para admirar nacida, / yo como vos para el amor creada, / por admirar y amar diera mi vida, / para admirar y amar no encuentro nada.

En este sentido destacan los poemas «Dedicación de la lira de Dios», «Soledad del alma» o «La cruz», cuya métrica incluye un acertado cambio del endecasílabo al eneasílabo. En poemas como «La noche de insomnio y el alba» y «Soledad del alma» introdujo también innovaciones en el metro que anuncian la experimentación en esta faceta que llevó a cabo el Modernismo. Así, en la obra de Avellaneda se encuentran versos de trece sílabas con cesura tras la cuarta; de quince y de dieciséis sílabas, poco frecuentes en la poesía en español. También utilizó un verso alejandrino (de catorce sílabas) cuyo primer hemistiquio es octosílabo y el segundo hexasílabo, o donde el primero es pentasílabo y el segundo eneasílabo.[6]

También cultivó los géneros narrativo y especialmente el dramático. En España escribió una serie de novelas, la más famosa Sab (1841) que trata la temática antiesclavista y de amores no correspondidos. Dos mujeres supone una invectiva contra el matrimonio. Su cuarta novela, Guatimozín, reúne una gran cantidad de erudición histórica y se sitúa en el México de la etapa de la conquista. En sus restantes obras narrativas, si bien carecen del vigor de las tres primeras, sigue presente la decidida crítica a la sociedad convencional.[7]

En cuanto al teatro, su obra ocupa un lugar importante en la escena española del periodo 1845-1855, cuando el drama romántico había decaído y aún no había surgido la alta comedia. Leoncia fue estrenada en Sevilla en 1840, tuvo una buena acogida[8] y poseía cierta originalidad. Su primera obra estrenada en Madrid, en 1844, fue Munio Alfonso, ambientada en la corte de Alfonso VII de León y Berenguela de Barcelona,[9] con una producción de dramas históricos que seguían la estela de Manuel José Quintana, y del que son muestras representativas El príncipe de Viana (1844) y Egilona (1846).[7]

Pero sus mayores éxitos en el teatro los obtuvo con dos dramas bíblicos: Saúl (1849) y, sobre todo, Baltasar (1858), considerada su obra cumbre en el ámbito dramático. Los dos muestran aspectos distintos del Romanticismo. Saúl representa la rebeldía, mientras que Baltasar escenifica el hastío vital, la melancolía del «mal del siglo» que será sentida en la segunda mitad del siglo por los poetas simbolistas franceses y en el modernismo hispánico.[10]

Entre sus comedias, cabe destacar La hija de las flores (1852), alabada por su adecuada combinación de fuerza cómica y poesía.

Obras de la escritora[editar]

  • Poesías de la señorita Da. Gertrudis Gómez de Avellaneda, Est. Tip. Calle del Sordo No. 11, Madrid, 1841.
  • Sab, Imprenta de la Calle Barco No. 26, Madrid, 1841.
  • Dos mujeres (sic), Gabinete literario, Madrid, 1842-43.
  • La baronesa de Joux, La Prensa, La Habana, 1844.
  • Espatolino, La Prensa, La Habana, 1844.
  • El príncipe de Viana, Imp. de José Repullés, Madrid, 1844.
  • Egilona, Imp. de José Repullés, Madrid, 1845.
  • Guatimozin, último emperador de Méjico, Imp. de A. Espinosa, Madrid, 1846.
  • Saúl, Imp. de José Repullés, Madrid, 1849.
  • Dolores, Imp. de V.G. Torres, Madrid, 1851.
  • Flavio Recaredo, Imp. de José Repullés, Madrid, 1851.
  • El donativo del Diablo o La velada del Helecho, Imp. a cargo de C. González, Madrid, 1852.
  • Errores del corazón, Imp. de José Repullés, Madrid, 1852.
  • La hija de las flores; o, Todos están locos, Imp. a cargo de C. González, Madrid, 1852.
  • La verdad vence apariencias, Imp. de José Repullés, Madrid, 1852.
  • Errores del corazón
  • La aventurera; Imp. a cargo de C. González, Madrid, 1853.
  • La mano de Dios, Imp. del Gobierno por S.M., Matanzas, 1853.
  • La hija del rey René, Imp. de José Rodríguez, Madrid, 1855.
  • Oráculos de Talía; o, Los duendes en palacio, Imp. de José Rodríguez, Madrid, 1855.
  • Simpatía y antipatía, Imp. de José Rodríguez, Madrid, 1855.
  • La flor del ángel (tradición guipuzcoana), A.M. Dávila, La Habana, 1857.
  • Baltasar, Imp. de José Rodríguez, Madrid, 1858.
  • Los tres amores, Imp. de José Rodríguez, Madrid, 1858.
  • El artista barquero; o, Los cuatro cinco de junio, El Iris, L Habana, 1861.
  • Catilina, Imprenta y Librería de Antonio Izquierdo, Sevilla, 1867.
  • Devocionario nuevo y completísimo en prosa y en verso, Imprenta y Librería de Antonio Izquierdo, Sevilla, 1867.
  • Obras literarias, Imp. y estereotipia de M. Rivadeneyra, Madrid, 1869-1871, 5t.
  • Leyendas, novelas y artículos literarios. Reimpresión de los tomos 4 y 5 de las Obras literarias, Imp. de Aribau, Madrid, 1877
  • Obras dramáticas, Reimpresión de los tomos 2 y 3 de las Obras literarias Imp. y estereotipia de M. Rivadeneyra, Madrid, 1877.
  • Poesías líricas, Reimpresión del tomo 1 de las Obras literarias, Librería de Leocadio López, Madrid, 1877.
  • La Avellaneda. Autobiografía y cartas de la ilustre poetisa, hasta ahora inéditas, con un prólogo y una necrología por D. Lorenzo Cruz de Fuentes, Imprenta de Miguel Mora, Huelva, 1907.
  • Cartas inéditas y documentos relativos a su vida en Cuba de 1839 a 1864, La pluma de oro, Matanzas, 1911.
  • Obras de la Avellaneda. (Edición del centenario)
  • Memorias inéditas de la Avellaneda, Imprenta de la Biblioteca Nacional, La Habana, 1914.
  • Obras de la Avellaneda. Edición del centenario, Imp. de Aurelio Miranda, La Habana, 1914.
  • Leoncia, Tipografía de la Revista de Archivos, Biblioteca y Museos, Madrid, 1917.
  • El aura blanca, Oficina del historiador de la Ciudad, Matanzas, 1959.
  • Teatro, Consejo Nacional de Cultura, La Habana, 1965

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Pinto Villarroel, Patricia (1999). Escritoras Chilenas: Novela y cuento. Editorial Cuarto Propio. ISBN 978-95-6260-162-7. 
  2. a b c d e Shaw (1986:64)
  3. Fernández Rodríguez (1993:115)
  4. Fernández Rodríguez (1993:118)
  5. Fernández Rodríguez (1993:115)
  6. Shaw (1986:64-65)
  7. a b Shaw (1986:65)
  8. Fernández Rodríguez (1993:117)
  9. Fernández Rodríguez (1993:119)
  10. Shaw (1986:66)

Bibliografía[editar]

  • Teodosio Fernández Rodríguez, «Gertrudis Gómez de Avellaneda en Madrid», Anales de la literatura hispanoamericana, n.º 22: Madrid y la literatura hispanoamericana, Madrid, Universidad Complutense, 1993, págs. 115-126. ISSN 1988-2351
  • Donald L. Shaw, Historia de la literatura española. El siglo XIX, Barcelona, Ariel, 1986, vol. 5, págs. 63-66. ISBN 978-84-344-8356-9
  • Gertrudis Gómez de Avellaneda, Cuadernillos de viaje y La dama de gran tono, compilación, introducción y notas Manuel Lorenzo Abdala, Los libros de Umsaloua, Sevilla, 2014. ISBN 978-84-942070-5-1

Lecturas adicionales[editar]

  • Albin, Maria C. Género, poesía y esfera pública: Gertrudis Gómez de Avellaneda y la tradición romántica. Madrid: Trotta, 2002.
  • Albin, Maria C. “El costumbrismo feminista: los ensayos de Gertrudis Gómez de Avellaneda.” Anales de Literatura Hispanoamericana. vol. 36 (2007): 159-170. Este artículo estudia “La dama de gran tono” (1843).
  • Albin, Maria C. "Romanticismo y fin de siglo: Gertrudis Gómez de Avellaneda y José Martí." in La literatura iberoamericana en el 2000. Balances, perspectivas y prospectivas, Ed. Carmen Ruíz Barrionuevo. Salamanca: Universidad de Salamanca, Spain, 2004.
  • Albin, Maria C. “El genio femenino y la autoridad literaria: “Luisa Molina” de Gertrudis Gómez de Avellaneda.” Atenea 490 (2004): 115-130.
  • Albin, Maria C. “El cristianismo y la nueva imagen de la mujer: la figura histórica de María en los ensayos de Gertrudis Gómez de Avellaneda.” In Perspectivas transatlánticas. Estudios coloniales hispanoamericanos. Ed. Raúl Marrero-Fente. Madrid: Verbum, 2004. 315-353.
  • Albin, Maria C. "Paisaje y política en la poesía de Gertrudis Gómez de Avellaneda." Romance Notes XLI (2000): 25-35.
  • Albin, Maria C."Fronteras de género, nación y ciudadanía: La Ilustración. Album de las Damas (1845) de Gertrudis Gómez de Avellaneda." in Actas del XIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas. Madrid: Castalia, 2000. 67-75. Este artículo estudia “Capacidad de las mujeres para el gobierno” (1845).
  • Albin, Maria C. "Género, imperio y colonia en la poesía de Gertrudis Gómez de Avellaneda." Romance Languages Annual 10 (1999): 419-425.
  • Albin, Maria C. "La revista Album de Gómez de Avellaneda: La esfera pública y la crítica a la modernidad." Cincinnati Romance Review 14 (1995): 73-79.
  • Albin, Maria C."Ante el Niágara: Heredia, Sagra, Gómez de Avellaneda y el proyecto modernizador" in Tradición y actualidad de la literatura iberoamericana, Ed. Pamela Bacarisse. Vol.1. Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, 1995. 2 vols. 69-78.
  • Alzaga, Florinda. La Avellaneda: Intensidad y vanguardia. Miami. Ediciones Universal, 1997.
  • Araujo, Nara. "Constantes ideomáticas en la Avellaneda". Revista Iberoamericana 56 (1990): 715-722.
  • Caratozzolo, Vittorio. "Il teatro di Gertrudis Gómez de Avellaneda". Bologna: Il Capitello del Sole, 2002; págs.360. Ensayo analítico sobre la entera obra teatral de G. Gómez de Avellaneda
  • Carlos, Alberto J. "René, Werther y La Nouvelle Héloise en la Primera Novela de la Avellaneda". Revista Iberoamericana 31 (Julio-diciembre de 1965): 223-238.
  • González Ascorra, Marta Irene. La evolución de la conciencia femenina a través de las novelas de Gertrudis Gómez de Avellaneda, Soledad Acosta de Samper y Mercedes Cabello de Carbonera. New York/Bern: Peter Lang, 1997; sobre Dolores, 17-33; sobre Dos mujeres, 35-53.
  • González del Valle, Luis T. "Iniquidad oficial y objeción individual en la España decimonónica a través de algunas cartas inéditas de Gertrudis Gómez de Avellaneda". Bulletin of Hispanic Studies LXXVII, (December 2000): 451-478.
  • Guerra, Lucía. "Estrategias femeninas en la elaboración del sujeto romántico en la obra de Gertrudis Gómez de Avellaneda". Revista Iberoamericana 51 (1985): 707-722.
  • Ianes, Raúl. "La esfericidad del papel: Gertrudis Gómez de Avellaneda, la condesa de Marlín, y la literatura de viajes". Revista Iberoamericana 63 (Ene-Jun 1997): 209-218.
  • Meléndez, Concha. La novela indianista en Hispanoámerica (1832-1889). Río Piedras: Universidad de Puerto Rico, 1961.
  • Meléndez, Mariselle. "Obreras del pensamiento y educadoras de la nación: El sujeto femenino en la ensayística femenina decimonónica de transición." Revista Iberoamericana 64:184-185 (July-Dic 1998): 573-586. Este estudio compara la obra de Gómez de Avellaneda con la de Juana Manuela Gorriti y la de Clorinda Matto de Turner.
  • Ponseti, Helena Percas. "Sobre la Avellaneda y su novela Sab". Revista Iberoamericana 28 (1962): 347-57.
  • Rosello-Seminov, Alexander. "La verdad vence apariencias: Hacia la ética de Gertrudis Gómez de Avellaneda a través de su prosa". Hispanic Review 67.2 (1999): 215-41.
  • Santos, Nelly E. "Las ideas feministas de Gertrudis Gómez de Avellaneda". From Romanticism to "Modernismo" in Latin America. Eds. David William Foster & Daniel Altamiranda. New York: Garland Publishing Company, 1997.
  • Sommer, Doris. "Sab c´est moi" in "Foundational fictions, the National Romances of latin America", Berkelez, University of California Press, 1993.

Enlaces externos[editar]