Alfonso VIII de Castilla

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Estatua de Alfonso VIII en los Jardines de Sabatini de Madrid (J. Villanueva, 1753).
Estatua de Alfonso VIII en los Jardines de Sabatini de Madrid (J. Villanueva, 1753).

Alfonso VIII de Castilla, (* Soria, 11 de noviembre de 1155 — † Gutierre-Muñoz, Ávila, 5 de octubre de 1214). Llamado también Alfonso VIII de Borgoña, Alfonso el de Las Navas y Alfonso el Noble, fue Rey de Castilla[1] desde el 31 de agosto de 1158 hasta su muerte.

Contenido

[editar] Minoría de edad

Único hijo de Sancho III y Blanca de Navarra, a la muerte de su padre sólo contaba con tres años de edad por lo se designó como tutor a Gutierre Fernández de Castro. Este nombramiento, que llevaba implícita la regencia del reino, originará una sangrienta rivalidad entre dos poderosas familias nobiliarias, la gallega de los Castro, a la que pertenecía el tutor de rey, y la castellana de los Lara que pretendían dicha tutela y logran hacerse con el joven rey al que trasladan a Haza dentro de su zona de influencia.

Esta rivalidad derivó casi en una guerra civil y en un período de desgobierno que fue aprovechado por los reinos vecinos y así, en 1159, el rey navarro Sancho VI se apoderó de Logroño y de amplias zonas de La Rioja mientras que el tío del joven Alfonso, el rey leonés Fernando II, se hizo con Burgos.

La proximidad de Fernando II, aliado de los Castro, al lugar donde los Lara custodian a Alfonso VIII hace que estos lo trasladen a Soria donde permanecerá hasta 1162 cuando los Lara, acosados por Fernando que ha conquistado las ciudades de Segovia y Toledo, deciden entregárselo a su tío, aunque lo impide la intervención de un hidalgo quien sacó al pequeño del palacio real, poniéndolo bajo la custodia de las villas leales del norte de Castilla, primero en el castillo de San Esteban de Gormaz y después en Atienza y Ávila ciudad está que desde entonces recibe el título honorífico de “Ávila del Rey” o “Ávila de los Leales” por la defensa que hizo del joven monarca.

[editar] Reinado

Al alcanzar, en 1170, la mayoría de edad, Alfonso VIII fue proclamado rey de Castilla en las Cortes que se convocaron en Burgos tras lo cual contrajo matrimonio con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, que aportó como dote el condado de Gascuña.

Su primer objetivo como monarca fue la recuperación de los territorios que le fueron arrebatos al reino durante su minoría de edad. Para ello se alía con el rey aragonés Alfonso II el Casto logrando arrebatar a Sancho IV las comarcas que había usurpado poco antes.

Junto al rey aragonés, Alfonso VIII atacó al navarro Sancho IV en 1173 logrando recuperar los territorios que este había ocupado durante su minoría de edad, tras lo cual reforzó su alianza con Alfonso II al concertar el matrimonio de éste con su tía Sancha.

Presionado por los ataques almohades, en 1174 cedió a la Orden de Calatrava la fortaleza de Zorita de los Canes junto a todo su alfoz y a la Orden de Santiago la villa de Uclés (en la actual Provincia de Cuenca), siendo desde entonces la casa principal de esta orden militar. Desde esta plaza inicia una ofensiva contra los musulmanes que culmina con la reconquista de Cuenca en 1177. La ciudad se rinde el 21 de septiembre, festividad de San Mateo, celebrada desde entonces por los conquenses.

En 1179 firma con su aliado el rey aragonés el Tratado de Cazorla por el que ambos monarcas se reparten sobre el papel, ya que no tuvo resultados reales, los territorios del reino navarro y además fijan las zonas de conquista de los territorios musulmanes que cada monarca puede emprender variando el hasta entonces vigente Tratado de Tudilén que habían firmado Alfonso VI y Ramón Berenguer IV. Por el nuevo Tratado de Cazola el reino de Murcia cuya conquista correspondía a Aragón pasaba a Castilla y a cambio el rey aragonés Alfonso II se vio libre del vasallaje que debía a Alfonso VIII.

En el invierno de 1180 encontramos al Rey en Carrión de los Condes, firmando el Fuero de Villasila y Villamelendro tras la petición efectuada por los responsables de las citadas villas.[2]

Tras fundar Plasencia en 1186, y con intención de unificar a la nobleza castellana, relanza la Reconquista, recupera parte de La Rioja que estaba en manos navarras y la reintegra a su reino. Establece una alianza con todos los reinos peninsulares cristianos -a la sazón, Portugal, León, Castilla, Navarra y Aragón- para proseguir ordenadamente conquistando las tierras ocupadas por los almohades.

En 1188 se reúne en Carrión de los Condes con su sobrino Alfonso IX que acababa de suceder a su padre Fernando II como rey de León. Ambos monarcas firman un pacto de buena voluntad que Alfonso VIII pronto romperá para, aprovechando la debilidad del nuevo rey leones en su propio reino, invadir León y hacerse con varias poblaciones entre las que destacan Valencia de Don Juan y Valderas y que inició un período de hostilidades que finalizaría el 20 de abril de 1194 con la firma del Tratado de Tordehumos en el que el rey castellano se comprometía a devolver los territorios conquistados y el aragonés se comprometía a contraer matrimonio con la hija de Alfonso VIII, Berenguela y, si el leonés Alfonso IX moría sin descendencia se pactó que el reino de León pasaría a ser anexionado por Castilla.

[editar] Batalla de Alarcos

El acuerdo con el reino de León permite a Alfonso VIII romper la tregua que mantenía con los almohades desde 1190 e inicia incursiones que de la mano del arzobispo de Toledo. Martín López de Pisuerga llegan hasta Sevilla.

El califa almohade Abu Yaqub Yusuf al-Mansur que se encontraba en el norte de África, cruza el Estrecho de Gibraltar y desembarca en Tarifa al frente de un poderoso ejército con el que se dirige hacia tierras castellanas. Alfonso VIII recibe la noticia y reúne a su ejército en Toledo y aunque consiguió el apoyo de los reyes de León, Navarra y Aragón para hacer frente a la amenaza almohade, no espera la llegada de las tropas y se dirige hacía Alarcos, una ciudad fortaleza en construcción situada en la actual provincia de Ciudad Real junto al río Guadiana, donde el 19 de julio de 1195 sufre una estruendosa derrota que supuso una importante pérdida de territorio y la fijación de la nueva frontera entre Castilla y el Imperio almohade en los Montes de Toledo. Los almohades incluso invadieron el valle del Tajo y asediarían Toledo, Madrid y Guadalajara en el verano de 1197.

[editar] Batalla de las Navas de Tolosa

Alfonso VIII se encontró en una peligrosa situación que le llevó a la posibilidad de perder Toledo y todo el valle del Tajo por lo que el rey solicitó en 1212 al papa Inocencio III la predicación de una Cruzada a la que no sólo respondieron sus súbditos castellanos, sino también los aragoneses con su rey, Pedro II el Católico, los navarros dirigidos por Sancho VII el Fuerte, ordenes militares como las de Calatrava, del Temple, de Santiago y de Malta, entre otros.

Con todos ellos y tras la recuperación de los enclaves del valle del Guadiana (Calatrava, Alarcos, Benavente, etc) alcanzó la esperada victoria sobre el califa almohade Miramamolín en la batalla de las Navas de Tolosa, producida el 16 de julio en las inmediaciones de Santa Elena (Provincia de Jaén).

Alfonso VIII murió en 1214, siendo sepultado junto a su esposa en el Monasterio de las Huelgas de Burgos, panteón de los reyes de Castilla, que él mismo había fundado.

Tumba que comparte el rey con su esposa.
Tumba que comparte el rey con su esposa.

Alfonso VIII fue el fundador del primer estudio general español, el studium generale de Palencia, que decayó tras su fallecimiento. Además, su corte sería un importante instrumento cultural, con el acogimiento de trovadores y sabios, especialmente por la influencia de su esposa gascona doña Leonor (hermana de Ricardo Corazón de León).

[editar] Nupcias y descendencia

El rey se casó en septiembre de 1170 en Burgos con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania. La influencia política y cultural de la reina fue notable, y se profesaron sincero amor. De esta unión nacieron catorce hijos:

La tradición popular cuenta que mantuvo relaciones amorosas con una judía llamada Raquel. Dicha leyenda ha dado lugar a varias obras literarias.

[editar] Alfonso VIII en la literatura

[editar] Referencias

[editar] Notas

  1. La titulación completa era Rex Castelle et Toleti (Rey de Castilla y Toledo)
  2. El documento original se conserva en el Archivo Histórico Nacional (Órdenes Militares. Santiago-Uclés, Carpeta 325, nº1). Narganes Quijano, F. y González Díez, E. (2004): Historia abreviada en el curso medio de Valdavia: Villabasta, Villaeles, Villanuño, Arenillas de Nuño Pérez, Villasila y Villamelendro. Ayuntamiento de Villaeles de Valdavia. 284 págs. Palencia ISBN 84-606-3616-X

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos


Predecesor:
Sancho III
Rey de Castilla
1158 - 1214
Sucesor:
Enrique I
Herramientas personales