Universidad pública

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
College de la Christ Church de la Universidad de Oxford, Inglaterra, una de las universidades públicas más prestigiosas.

Una universidad pública es una universidad cuya financiación corre a cargo principalmente de un gobierno, bien nacional o de alguna entidad subnacional, a diferencia de las universidades privadas. Una universidad nacional puede ser o no pública, dependiendo de los casos.

En algunas regiones, las universidades públicas son importantes centros de investigación y muchas de ellas aparecen en las principales clasificaciones de mejores universidades.

El actual modelo de universidad pública en América Latina responde a los preceptos establecidos a partir de la Reforma universitaria que se dio en la segunda década del siglo XX. Reforma que influyó de manera democrática en la gobernanza de las instituciones de educación superior en Latinoamérica y otros continentes, tal reforma determinó, entre otras cosas, el auto-gobierno universitario del dogmatismo religioso, y la influencia de sectores autoritarios de los gobiernos de aquella época.

En Europa el modelo de universidad pública es el dominante, llegando a ser exclusivo en algunos países como Finlandia o Grecia.[1] [2]

España[editar]

Corrupción universitaria[editar]

En España, las Universidades Públicas han contado con numerosos casos de corrupción desde la aprobación de la Ley de Autonomía Universitaria de 1983.[3] Así, se trata de la única Administración Pública que cuenta con una plataforma de afectados: la Plataforma contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública, que lleva la Asociación para la Transparencia Universitaria.[4] Desde 2002 se celebra anualmente el Congreso sobre la corrupción y el acoso en la Universidad Pública, recogiéndose en el último año 120 casos.

Entre los principales casos, se ha venido denunciando la engodamia y el nepotismo, la ausencia de oposiciones libres, acceso a plazas con perfil elaborado para un candidato específico y los pactos en los tribunales evaluadores.[5] También la lectura de las tesis doctorales se encuentra en tela de juicio, con un acusado número de menciones Cum laude.

Según las investigaciones realizadas por el CSID, el 70% de los profesores universitarios obtienen su plaza en un procedimiento de candidato único y el 96% la plaza en la Universidad donde entró a trabajar inicialmente con un contrato laboral. En estos casos, la endogamia ya se viene fraguando desde que se comienza a preparar la tesis doctoral, pues un 75% de los doctores siguen en la Universidad con contratos laborales una vez que ha finalizado la tesis, a la espera de que se consiga una plaza de funcionario para él.[6]

La propia estructura universitaria, que con su autonomía ha regresado a los sistemas medievales, favorece la jerarquía y el control interno por parte de los cargos académicos. Así, los candidatos a Rector suelen venir ausipiciados por los partidos políticos. Éstos forman amplios gobiernos, algunos con más de diez vicerrectores, lo que conforma una estructura burocrática deliberadamente exagerada. La elección de los Decanos de los Centros también viene marcada por los intereses de los Departamentos en el número de profesores asignados y horas de docencia.[7]

El criterio de la discrecionalidad técnica ha servido en muchos caso para dificultar la labor de la Justicia, no entrando a valorar la decisión de fondo, convirtiendo la autonomía universitaria en un feudo opaco. El hecho de que un importante número de profesionales muy cualificados rechacen el sistema en que está asentada la Universidad, ha determinado también una perdida importante de capital humano de calidad para las mismas.

Estados Unidos de América[editar]

En los Estados Unidos las universidades públicas dependen de cada estado, y en ningún caso del gobierno nacional, teniendo un precio más bajo para los alumnos de familias residentes en ese estado, que pagan en él sus impuestos, que para los residentes en otros estados o en el extranjero.

Venezuela[editar]

En algunos países, como en Venezuela, las universidades públicas son autónomas (la universidad determina su propia currículo y autoridades de gobierno), gratuitas (solamente para carreras de grado, además aunque en algunos casos se cuentan con villas universitarias y becas para alumnos destacados el alumno debe pagar su alojamiento, manutención, materiales de estudio etc).

Referencias[editar]

Véase también[editar]