Autovía

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Fotografía de la Autovía de Castilla, A-62 de la carretera N-620 (Burgos-Portugal), donde se ven los elementos característicos.

Una autovía es una vía de dominio y uso público proyectada y construida fundamentalmente para la circulación de vehículos automóviles.

Son autovías, en España, las carreteras que, no reuniendo todos los requisitos de las autopistas, tienen las siguientes características:

  • Calzadas independientes para cada sentido de circulación.
  • Limitado el acceso a y desde las propiedades colindantes.
  • No pueden cruzar ni ser cruzadas al mismo nivel por otras vías, líneas de ferrocarril o tranvía ni por servidumbre de paso alguna.
Spain traffic signal s1a.svg

La autovía, propiamente dicha y como tal es una obra civil de origen español, con algunas características similares a las de las autopistas pero sin estar sujeta al cien por cien a las mismas.

Las primeras tenían cruces a nivel y en algunos sitios sólo tenían un carril por sentido aunque sí contenían una mediana, hasta la década de 1970. La definición actual de autovía proviene del año 1988, año en que se modificó la Ley de Carreteras española.

En Argentina se utiliza además el término para cualquier carretera de carriles separados que puede tener cruces al mismo nivel. Si sus cruces son todos a otro nivel, se la llama autopista. Por ejemplo, véanse la Autovía 2 y la Autopista Rosario-Córdoba.

Descripción[editar]

La diferencia fundamental entre autovía y autopista, en España, es que esta última está especialmente proyectada, construida y señalizada para la exclusiva circulación de automóviles. A tal efecto, un automóvil es un vehículo motor que circula sin raíles y sin conexión a una fuente exterior de energía, excluyéndose de tal calificación los ciclomotores, coches de minusválidos y los tractores y demás maquinaria agrícola que, por lo tanto, junto a los ciclos, tienen prohibido circular por las autopistas.

Las autovías actuales, denominadas de tercera generación, disponen también de restricciones a aquellos vehículos, al igual que las autopistas (sin necesidad de señalizarlo), aunque la norma se puede volver no aplicable, si éstos no disponen de una alternativa pavimentada, con la sola excepción de animales de carga y tractores, que pueden circular por caminos de servicio. De igual manera, si no hay de éstos, tendrán por fuerza que circular por la autovía.

Cartel de entrada en las últimas autovías restringiendo determinadas categorías de tráfico.

En España, la Ley de Carreteras de 1988 modificó la definición de autovía vigente hasta el momento, sustituyéndola por la histórica, al modificar la antigua Ley de 1974, que de este tipo o similar, solo albergaba la de autopista, para así añadirla a la nueva Ley de 1988, a fin de posibilitar la conversión de las nacionales radiales (N-I a N-VI) mediante una duplicación simple de calzadas de las mismas y variantes a población. Para ello se debía ser más flexible con el trazado resultante y dicha infraestructura debería ser utilizada no sólo por los automóviles, sino también por los vehículos que expresamente excluye la definición de autopista. Esto es debido a que al duplicarse las carreteras radiales sin vía alternativa no podía prohibirse la circulación de los mismos.

Aunque en la actualidad, esto se contemple en la construcción de nuevas autovías, ello no las hace iguales a las autopistas. Estas grandes limitaciones que se autoimpusieron las autovías para poder duplicar las carreteras radiales han ido superándose con el devenir el tiempo y actualmente las características de trazado de las nuevas autovías proyectadas las hace visualmente muy parecidas a las autopistas.

Autovía Madrid-Burgos en Madrid ejemplo de autovía de primera generación (duplicación simple de calzadas).

En referencia a la fotografía de la A-1 "Autovía del Norte" perteneciente a la carretera N-I, de Madrid a Burgos e Irún, cabe añadir que, la inmensa mayoría de las veces, estas autovías no se construían exactamente así. Frecuentemente la plataforma nueva discurre más llana que la original que se mantenía bajo uno de los dos sentidos de circulación. Desde hace años, probablemente desde la puesta en servicio, la Dirección General de Tráfico tiene gran parte del tramo San Sebastián de los Reyes-Puerto de Somosierra, digamos que, "intervenido", por hacerlo de alguna manera. En él se puede ver que la señalización propia de la misma, es decir la azul, y principalmente la situada en los pórticos de señalización, es también azul y blanca, pero con ambos colores invertidos (texto y líneas en azul). Esta medida puede ser temporal, pero en cualquier caso, impuesta por la DGT. Daré una referencia. Observad por ejemplo, la señalización de la salida 74, en sentido Burgos. Sí, es la salida de Buitrago del Lozoya. No hay muchas de éstas a lo largo del tramo, primero porque algunos trozos fueron arreglados posteriormente y se colocó en éstos la convencional, y segundo, porque en la mayor parte de las salidas del tramo, el pórtico no es completo, por lo que la señal a que nos referimos con la información, "E-5, A-1, Pto. de Somosierra, Burgos", simplemente no está colocada en la mayoría de las salidas.

Las limitaciones de velocidad en autovías y autopistas se determinan de acuerdo a la legislación vigente, siendo en España la velocidad máxima y genérica de 120 km/h en la actualidad y como criterio general, pudiéndose limitar por cuestiones de seguridad en determinados tramos. Dicha aminoración de velocidad máxima puede afectar tanto a autopistas como autovías. Y en ambas además, los mínimos de velocidad están fijados en la mitad, genéricamente 60 km/h, lo cual a veces plantea serios problemas, pero es la norma vigente.

Recientemente, se han ido poniendo de moda además, las señalizaciones referentes a los tramos con riesgo de producirse accidentes y sus normas señalizadas, algo muy bien valorado en términos de seguridad, aunque no quiere decir necesariamente que esos recorridos no puedan ser realizados a la velocidad genérica en todos los casos. En algunos, es simplemente una medida de seguridad, ya que frecuentemente no vamos solos.

El peaje no es criterio determinante a los efectos de clasificar una vía como autopista o autovía. Si bien puede decirse que ninguna autovía es de peaje, no puede decirse lo mismo de las autopistas. En España, hasta 2003, el identificador azul, "A-X", era exclusivo de autopistas, ya fueran de peaje o no. En el mencionado año, esto se modificó, extendiéndose también a las autovías, que hasta entonces, mantenían el identificador oficial de la ruta que era desdoblada, pudiéndolo ahora portar ambos tipos y diferenciándose autopistas de autovías, entre otras características más técnicas, básicamente por la señalización de inicio/fin y salida/entrada a ojos del usuario. El identificador "AP-X" sí es exclusivo de autopistas de peaje, desde entonces. Hasta 2003, este tipo de autopistas, compartía el identificador "A-X" con el resto de las autopistas. De hecho, la primera autopista española, el tramo Las Rozas-Villalba de la Autopista del Noroeste, cuyo identificador es A-6, inaugurada en 1967, nunca fue ni es de peaje.

En la conversión de las nacionales no radiales en autovías con reposición del trazado antiguo de la misma está llevando aparejada la prohibición de circulación por la misma de vehículos que no sean automóviles, que deberán circular necesariamente por el trazado antiguo. Aunque por poner un ejemplo: El tramo Valladolid-Tordesillas de la A-62, "Autovía de Castilla", construido aprovechando el trazado de la N-620, no tiene señalizadas tales prohibiciones y en cualquier caso, la prohibición se podría volver nula para algunos de los vehículos excluidos, al no disponer esta autovía de alternativa pavimentada propia en toda su longitud.

Estas cosas han llevado frecuentemente a que, en la práctica, los usuarios no hallen diferencia alguna entre las autovías de última generación y las autopistas públicas, como un proceso lógico de la evolución de las características de las infraestructuras en la búsqueda de la mejora de la seguridad de las mismas, aunque por ende, se podría entender que las autopistas deberían seguir mejorando, siempre por delante de las autovías.

Elementos característicos[editar]

Dual carriageway A63 del Reino Unido a su paso por Kingston upon Hull, es una carretera de doble carril y no sería técnicamente hablando, una autovía, pero es lo más parecido en el Reino Unido.
Una vía de doble carril señalizada en Seacroft, Leeds.
  • Dos carriles por sentido, y accesos limitados de las propiedades colindantes. El acceso de éstas a las autovías se realiza por los enlaces mediante caminos o vías de servicio.
  • Áreas de descanso, para facilitarlo, ya que se recomienda cada 300 km o 2 horas, en ellos puede haber servicios, o zonas infantiles.
  • Aperturas en la mediana, normalmente cerradas, que se abren en caso de necesidad (corte de un sentido, o congestión de este) para permitir el paso de vehículos por el otro sentido.
  • Ramales de entrada y salida. Los accesos en enlaces o desde elementos funcionales de las autovías al tronco de la misma se realiza mediante carriles de aceleración y deceleración. Si un carril de entrada y otro de salida están muy próximos se unen para facilitar las maniobras, aunque es un punto más peligroso, debido a que algunas trayectorias se cruzan. Habitualmente, las autovías no tienen limitación con respecto del número de enlaces y las autopistas, al contrario, suelen presentar esta característica.
  • Enlace en trébol, este tipo de enlace se construye cuando se cruzan dos autovías de forma perpendicular.
  • Enlace, este enlace fue como el anterior, pero fue modificado para facilitar las maniobras, ya que tiene un gran tráfico.
  • Enlace, cuando dos autovías de gran tráfico se cruzan, los enlaces se hacen similares a éstos, su ventaja está en tener menos giros y maniobras que los de trébol, y en eliminar las zonas de trenzado que este modelo genera.
  • Nudos como por ejemplo:

Coste[editar]

En España, se estima que el coste medio de un kilómetro de autovía es de 6,2 millones de euros en 2013 por 11 de las autopistas;[1] sin embargo, dependerá del número de obras de fábrica, de las características de la misma, la orografía, etc, que puede contribuir a que dicha cifra varíe mucho. Lo cual nos remite a la definición de autopista como tal, que en ese aspecto, es muy posible que encarezca el presupuesto, más que la autovía. La autovía de la Meseta A-67 es la más cara de construcción en España, con un coste de 16 millones de euros por kilómetro, debido a los cinco viaductos que integra, aunque en conjunto, no puede ser considerada una autopista. Por su parte, la autopista más cara de España, lleva camino de serlo, la Supersur (circunvalación de Bilbao) en Vizcaya, con un coste aproximado de 35 millones por kilómetro y una distancia de 36 km, y que dadas las necesidades a cubrir, además de la de pasar a ser parte de la Autopista del Cantábrico, será autopista, y además de peaje.

Véase también[editar]

Referencias[editar]