Guerras de independencia hispanoamericanas

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Guerras de Independencia hispanoamericana
Spanish american independence.PNG
Sucesos decisivos de la guerra: Cortes de Cádiz (1810) (arriba izquierda); Cruce de los Andes (1817) (abajo derecha); Congreso de Cúcuta (1821) (abajo izquierda); Batalla de Tampico (1829) (arriba derecha).
Fecha 1810 - 1833[fn 1]
Lugar Hispanoamérica en azul
Spanish Empire - 1824.jpg
Resultado Victoria independentista. Creación de nuevos estados en América. España pierde la mayor parte de su imperio colonial en el mundo.
Beligerantes
Escarapela de los Realistas.svg Realistas
Patriotas
Comandantes
Pablo Morillo
José Fernando de Abascal y Sousa
Simon Bolivar
José de San Martín
Antonio Jose de Sucre
Fuerzas en combate
30.000[1] a 40.000[2] españoles[3]
Nueva España (1810)
  • 40.000 realistas[4] , (solo 4000 tropas enviadas desde la península Ibérica durante toda la guerra.)
130.000 patriotas[2]
Nueva España (1810)
  • 100.000 patriotas[4] , más tropas enviadas por Inglaterra, 5000 fusileros veteranos polacos de Napoleón, 5508 soldados de la Legión Británica,...
Bajas
Muertos:
34.400 españoles[4]
35.000 nativos[1]
Muertos:
250.000 en Nueva España (1810-1821)[4]
320.000 en Nueva Granada (1810-1823)[4]

Las guerras de independencia hispanoamericanas fueron una serie de conflictos armados que se desarrollaron en las distintas jurisdicciones del Reino de España en América a principios del siglo XIX, en los cuales se enfrentaron el bando patriota, independentista o revolucionario —que luchó a favor de la emancipación de la corona española— contra el bando realista o virreinal —que peleó por la permanencia, lealtad o fidelidad al rey de España. Dependiendo el punto de vista desde el cual se aborden, estos procesos emancipatorios pueden verse como guerras de independencia o guerras civiles, o bien, una combinación de diversas formas de guerras.[fn 2]

Los movimientos independentistas de Hispanoamérica adquirieron formas variadas de acuerdo con las condiciones que imperaban en cada región.[fn 3]

La guerra de independencia española, producto de la crisis política en España y la ocupación de su territorio por parte de Francia en 1808, constituyen dos hechos que incentivaron el independentismo en la debilitada Monarquía española. Como respuesta a la entronización del rey José Bonaparte en España, entre 1808 y 1810 se instalaron juntas de gobierno que ejercieron la soberanía ante la ocupación francesa, tanto en la península como en las posesiones de ultramar. Las diferencias entre España y las colonias se fueron agudizando comenzando la lucha armada entre los americanos y los ejércitos reales alrededor de 1810 en la mayoría de Hispanoamérica. La independencia de los nuevos estados se consolidó en la década de 1820. Después de perder El Callao en enero de 1826, los únicos territorios dominados por los españoles en América eran Cuba y Puerto Rico.

Luego del asedio final en El Callao no hubo otra operación militar en suelo continental desde España sobre las antiguas colonias hasta 1829, cuando la expedición de Isidro Barradas llegó a Tampico y fue derrotada por el Ejército Mexicano. Sin embargo los gobiernos independientes enfrentaron las guerrillas realistas, por ejemplo entre 1823 y 1827 en Venezuela; entre 1827 y 1830 en Pasto, Colombia; hasta 1832 en el sur de Chile, apoyados por mapuches y pehuenches; y hasta la década de 1830, la guerrilla de Iquicha en Perú.

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia establecieron relaciones comerciales con los nuevos gobiernos americanos y posteriormente reconocieron la soberanía de los nuevos estados a lo largo de la década de 1820. Sin embargo España sólo abandonó los planes de reconquista después de la muerte del rey Fernando VII, ocurrida en 1833. Las Cortes españolas renunciaron a sus posesiones en América en 1836 y autorizaron al gobierno para que pueda realizar tratados de paz y reconocimiento con todos los nuevos estados surgidos en el continente.[6] [7] [8] [9]

Contexto[editar]

Al acabar el siglo XVIII, gracias al dilatado Imperio español, España figuraba aún entre las grandes potencias internacionales. El imperio no sólo aportaba prestigio y peso diplomático; también resultaba crucial para la economía española. En el último tercio del siglo el tráfico con las colonias representó cerca de la mitad del comercio exterior. Absorbía un 48% de las exportaciones, integradas por productos españoles, pero también por artículos europeos, pues España, en calidad de metrópoli, ejercía el monopolio del comercio y todos los países que quisieran traficar con las Indias debían hacerlo a través de los puertos españoles. Las colonias americanas también ofrecían un suministro constante de metales preciosos: entre 1784 y 1796 las minas de plata de México y el Alto Perú aportaron una media anual de 355 millones de pesos.

Sin embargo, sostener el imperio no resultaba fácil. Si preservar el monopolio comercial y eliminar el contrabando en tiempos de paz ya era de por sí complicado, más lo fue desde finales del siglo XVIII, cuando la alianza de España con Francia obligó a mantener un estado prácticamente permanente de guerra con Gran Bretaña. Las contiendas hispano-británicas entorpecieron el comercio español con América, hasta el punto de interrumpirlo casi por completo: en 1801 el promedio anual de exportaciones a las Indias había descendido un 93%; las importaciones también cayeron radicalmente. Tras la destrucción de la flota española en la batalla de Trafalgar, en 1805, Gran Bretaña se aventuró, incluso, al ataque directo a las costas americanas. En 1806 y 1807 la armada británica trató de ocupar el puerto de Buenos Aires y las autoridades virreinales rechazaron el ataque. Una acción que reveló la impotencia de España para defender sus reinos ultramarinos y demostró a los criollos (descendientes de españoles nacidos en América) la propia fuerza que tuvieron en el desarrollo y el triunfo frente a las pretensiones inglesas.

Antecedentes al proceso independentista[editar]

Muchos años antes del comienzo del conflicto, en 1808, se reconocen antecedentes al proceso independentista en Hispanoamérica. Algunos se produjeron en la América española, otros en la metrópoli española, y el último grupo fueron internacionales, de influencia mundial reconocida, como la revolución francesa o la independencia de los Estados Unidos de América.

En Hispanoamérica[editar]

En España[editar]

Por parte de la misma monarquía española se desarrollaron planes para dar una independencia total a los virreinatos americanos durante los años 1804 y 1806, pero que se vieron interrumpidos por sucesos dramáticos de la política europea española bajo el reinado de Carlos IV de España.[10]

Internacionales[editar]

Fundamentos del proceso independentista[editar]

El proceso independentista en Hispanoamérica estalló en 1808 con los movimientos juntistas americanos, y al ser un proceso tan largo, complejo y amplio, está lleno de particularidades.

En América[editar]

  • El descontento de la población americana, en los criollos, que querían la independencia para cambiar un sistema colonial al que consideraban injusto ya que los excluía de las máximas decisiones políticas y económicas, y en las castas, al tratarse de grupos explotados. Los criollo querían dirigir el poder político y practicar el librecambio o libre mercado, pudiendo desarrollar libremente sus actividades comerciales, Estas libertades en el comercio estaban frenadas por el monopolio que se ejercía desde la metrópoli, sumado a gabelas y trabas. Insistían en tomar el control de los cabildos y la administración de las colonias.
  • El concepto del derecho indiano según el cual Hispanoamérica era un bien realengo perteneciente a la corona española como patrimonio de la familia real provocó que cuando el rey Fernando VII, junto con su padre Carlos IV, fueron retenidos en Francia, las provincias americanas no reconocieron a las cortes de Cádiz ni a la Junta Suprema Central, sino que formaron Juntas de Gobierno en cada país, cuyo objetivo fue primero gobernar y posteriormente sustituir al estado español.
  • Los criollos no estaban de acuerdo con algunos aspectos fundamentales de la constitución española de 1812, como el reparto de la tierra o la igualdad política entre ellos y los indios. Este motivo tuvo especial importancia en México. Así es que cuando la constitución española entró en vigor nuevamente en 1820, los criollos, liderados por Agustín de Iturbide cambiaron de bando, y pasaron de defender la unidad de la Monarquía Española a luchar por la independencia.

En España[editar]

  • La coyuntura del gobierno de España, inmerso en las guerras napoleónicas. Si bien en un principio fue aliada a Francia por el Tratado de San Ildefonso (1796), posteriormente se opuso a Napoleón, quien pretendió imponer un monarquía liberal afín. La caída del antiguo régimen español con las abdicaciones de Bayona implicaba que los reinos castellanos de Indias perderían el estaus especial que le otogaban las Leyes de Indias, según las cuales eran patrimonio de la monarquía española (aunque previamente, en 1768, en la práctica, los reinos americanos habían sido mermados a una condición colonial por las reformas borbónicas del Imperio Español). Ahora en el nuevo régimen de corte liberal, tanto en las disposiciones del estatuto de Bayona (1808)[2], como igualmente en la Constitución española (1812)[3], los europeos pretendían disminuir o desaparecer la representatividad o el número de representantes americanos del parlamento.
  • El vacío de gobierno en España, causado sucesivamente por la guerra con Napoleón y la Trienio Liberal que ocupó la revolución del constitucionalismo español, abrió la oportunidad para que la clase dominante hispanoamericana, formada por criollos europeos, dieran impulso, y sostuvieran el movimiento, y la guerra por la independencia como medio definitivo de conservar y mejorar su estatus, disminuido o en riesgo de perderse por el liberalismo. La independencia de la Patria fue el carácter esencial del movimiento, y que finalmente predominó en todos los lugares de América, por encima de otros movimientos independentistas, que como el fallido de Hidalgo en México, se pretendían acompañar también de una verdadera revolución social. En algunos países resultó una continuidad de las prácticas de castas coloniales, donde esclavos, indígenas y criollos no ejercían los mismos derechos.

Internacional[editar]

  • La negativa de ningún apoyo de parte de Gran Bretaña y Francia a favor del rey Fernando VII de España para recuperar sus reinos americanos, declarada en el Memorandum Polignac, y la finalidad de dichos países de establecer un libre comercio con los países independientes americanos.
  • La intención de Gran Bretaña, finalmente alcanzadala, de la posición de potencia hegemónica mundial en el tráfico internacional marítimo, a expensas de España.
  • El apoyo que Inglaterra dio en su territorio a la formación de las logias que apoyaron la independencia de América y a sus jefes, que acabaron siendo posteriormente los líderes de la independencia de América, como Simón Bolívar y José de San Martín.
  • La ayuda de Inglaterra en la logística de las tropas independentistas, el movimiento naval de sus tropas, por ejemplo a Venezuela, de manera limitada durante las guerras Napoleónicas y más abiertamente después, o el traslado y armado de tropas pro independencia desde Europa e Inglaterra, como los más de 5000 fusileros polacos.

La formación de los estados americanos[editar]

Inicio: las juntas autónomas americanas[editar]

En Europa, con la ocupación francesa de España y la captura de la familia real española, el emperador Napoleón Bonaparte impuso en 1808 las abdicaciones de Bayona por las que el monarca Fernando VII de España y su padre y predecesor Carlos IV de España renunciaban a sus derechos a la corona de España, que incluía a los territorios americanos, en favor del emperador Napoleón, quien finalmente los otorgó al rey José Bonaparte, luego de lo cual Fernando VII quedó cautivo. Todo ello desencadenó el levantamiento de los pueblos de España conocido como Guerra de la Independencia Española (1808-1814) contra la ocupación napoleónica, y de la creación de Juntas de autogobierno en la península.

En los años siguientes se sucedieron pronunciamientos en cada lugar del continente americano para formar juntas de gobierno americanas para conservar los derechos de la persona del rey Fernando VII, pero sin embargo autónomas de cualquier gobierno de España, fuera o no como consecuencia de la ocupación de Napoleón. De esta forma, en América comenzaron una serie de movimientos locales que desconocían los nombramientos americanos provenientes de España para el gobierno colonial, y que se justificaban por la abdicación forzada de los herederos legítimos de la monarquía española y la usurpación del trono español por José Bonaparte. En el año 1808 el ayuntamiento de Ciudad de México se erigió en la primera Junta autónoma americana, inclusive con el apoyo del virrey de Nueva España, José de Iturrigaray; sin embargo, el movimiento fue disuelto y concluyó con el encarcelamiento de los miembros del ayuntamiento y la destitución de Iturrigaray.

Juntas de gobierno autónomas americanas
Año Día Nombre Ubicación País actual Líderes
1808 5 de agosto Junta de México Virreinato de Nueva España México Francisco Primo de Verdad
Melchor de Talamantes
José de Iturrigaray
1808 21 de septiembre Junta de Montevideo Virreinato del Río de la Plata Uruguay Francisco Javier de Elío
1809 25 de mayo Revolución de Chuquisaca Virreinato del Río de la Plata Bolivia Bernardo de Monteagudo
Jaime de Zudáñez
1809 16 de julio Junta Tuitiva en La Paz Virreinato del Río de la Plata Bolivia Pedro Murillo
1809 10 de agosto Primera Junta de Quito Virreinato de Nueva Granada Ecuador Juan Pío Montúfar
1810 19 de abril Junta Suprema de Caracas Capitanía General de Venezuela Venezuela Francisco de Miranda
Martín Tovar Ponte
José de las Llamozas
Juan Germán Roscio
1810 22 de mayo Junta de Cartagena[fn 4] Nuevo Reino de Granada Colombia José María García de Toledo
1810 25 de mayo Primera Junta de Buenos Aires Virreinato del Río de la Plata Argentina Cornelio Saavedra
Mariano Moreno
Manuel Belgrano
1810 3 de julio Junta extraordinaria de Santiago de Cali[11] Nuevo Reino de Granada Colombia Joaquín de Caycedo y Cuero
1810 20 de julio Junta de Santa Fe Nuevo Reino de Granada Colombia Francisco José de Caldas
Camilo Torres
1810 16 de septiembre Grito de Dolores Virreinato de Nueva España México Miguel Hidalgo y Costilla
1810 18 de septiembre Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile Reino de Chile (Capitanía General de Chile) Chile Mateo de Toro y Zambrano
Juan Martínez de Rozas
1810 22 de septiembre Segunda Junta de Quito Virreinato de Nueva Granada Ecuador Carlos de Montúfar
José de Cuero y Caicedo
1811 27 de febrero Grito de Asencio Virreinato del Río de la Plata Uruguay Pedro José Viera
Venancio Benavides
1811 15 de mayo Junta del Paraguay Virreinato del Río de la Plata Paraguay Pedro Juan Caballero
Fulgencio Yegros
Gaspar Rodríguez de Francia
1811 20 de junio Bando al pueblo de Tacna Virreinato del Perú Perú Francisco Antonio de Zela
1811 5 de noviembre Primera Junta de San Salvador Capitanía General de Guatemala, Virreinato de Nueva España El Salvador Manuel José Arce
Leandro Fagoaga
José Matías Delgado
1814 3 de agosto Rebelión del Cuzco Virreinato del Perú Perú José Angulo
Mateo Pumacahua


La Guerra de la Independencia Española fue el detonante de la independencia americana y dio lugar en España a un largo período de inestabilidad en la monarquía durante el reinado de Fernando VII. La eliminación de la dinastía de los Borbones del trono español por parte de Napoleón desató una crisis política en todo el Imperio español. Aunque el mundo hispano de manera casi uniforme rechazó el plan de Napoleón para dar la corona a su hermano, José, no concebía una solución clara a la ausencia de un rey legítimo. A raíz de las teorías tradicionales de política española denominadas contractualismo, dada la naturaleza contractual de la monarquía, respresentada en la filosofía del derecho de Francisco Suárez, las provincias peninsulares respondieron a la crisis mediante el establecimiento de juntas autónomas. La medida, sin embargo, condujo a una mayor confusión, ya que no había una autoridad central y la mayoría de las juntas no reconocieron la pretensión de unas pocas juntas en la península de ser la representación de toda la monarquía en su conjunto. La Junta de Sevilla, en particular, pretendía extender su autoridad sobre el imperio de ultramar, debido al papel histórico de la provincia en el monopolio del comercio exclusivo con América.

Estas pretensiones fueron resueltas a través de negociaciones entre las juntas y el Consejo de Castilla, lo que condujo a la creación de una Junta Suprema y Central de Gobierno de España y de Indias, el 25 de septiembre de 1808. Se convino en que los reinos tradicionales de la península enviarían dos representantes a esta Junta Suprema Central, y que los reinos de ultramar podrían enviar un representante cada uno. Estos "reinos" se definían como los virreinatos de: Nueva España, Perú, Nueva Granada y Buenos Aires, y las capitanías generales independientes de: la isla de Cuba, Puerto Rico, Guatemala, Chile, Venezuela, y las Filipinas.

Este plan fue criticado por ofrecer una representación desigual y escasa de los territorios de ultramar, sin embargo, a fines de 1808 y comienzos de 1809, las capitales provinciales eligieron los candidatos, cuyos nombres fueron enviados a las capitales de los virreinatos o capitanías generales. Varias grandes ciudades importantes se quedaron sin ninguna representación directa en la Junta Suprema. En particular Quito y Chuquisaca (La Plata o Sucre), que se veían a si mismas como capitales de sus provincias, se resintieron de ser subsumidas dentro de los más grandes "Vice-reinos". Esta inquietud llevó a la creación de juntas en estas ciudades en 1809, que finalmente fueron reprimidas con violencia por las autoridades durante el curso del año. Un intento fallido de establecer una junta en la Nueva España fue detenido también. Con el fin de establecer un gobierno con mayor legitimidad, la Junta Suprema pidió la celebración de un "Cortes extraordinarias y generales de la nación española". El esquema de las elecciones para las Cortes, ahora sobre la base de provincias (diputaciones provinciales) y no de los reinos, era más equitativo y proporcionado, pero no colmaba las expectativas americanas, a la espera de re-definir lo que se consideraban las Provincias españolas de América basadas en las antiguas intendencias de ultramar.

La disolución de la Junta Suprema el 29 de enero de 1810, debido a los reveses sufridos por las fuerzas españolas frente a Napoleón, desencadenó una nueva ola de juntas en América. La ocupación francesa en el sur de España obligó a la Junta Suprema a buscar refugio en la isla-ciudad de Cádiz. La Junta, desacreditada, fue sustituida por una más pequeña, de cinco personas en el consejo, llamado Consejo de Regencia de España e Indias. La mayoría de los americanos no veía razón para reconocer un gobierno provisional que estaba bajo la amenaza de ser capturado por los franceses en cualquier momento, y comenzó a trabajar para la creación de juntas locales americanas para preservar la independencia de la región de los franceses. Los movimientos juntistas tuvieron éxito en la Nueva Granada (Colombia), Venezuela, Chile y Río de la Plata (Argentina) pero no así en América Central. En última instancia, América Central, junto con la mayoría de la Nueva España, Quito (Ecuador), Perú, Charcas (Bolivia), el Caribe y las Islas Filipinas se mantuvieron bajo control de los realistas durante la siguiente década y participaron en el esfuerzo español para establecer un gobierno liberal representado por las Cortes de la monarquía española.

Radicalización: congresos constituyentes y declaraciones de independencia[editar]

En el año 1810 se da la clausura de la Junta Central sevillana que, tras las victorias napoleónicas y la pérdida casi completa del territorio peninsular, es sucedida por la Regencia de Cádiz, la que a su vez sirvió de preámbulo para la instauración de la Constitución española de 1812, y como resultado desde Cádiz (último reducto español independiente), se pretende dar fin al estado absolutista de toda la monarquía, y en consecuencia a la instauración en Europa y América de un régimen liberal, pero que en definitiva pretendía someter a Fernando VII y los dominios americanos, a los que se otorgó una representación minoritaria, al dictado europeo de las leyes nacionales de la Península Ibérica.

En América se produce la radicalización del conflicto y la transformación de las juntas de autogobierno americanas, que reconocían previamente a la persona del monarca español, en los respectivos congresos nacionales de cada estado naciente que realizan seguidamente sus declaraciones de independencia. Estos hechos suceden en un ambiente de violencia creciente y de conflictos militares que se extienden a nivel continental. Las declaraciones de independencia de los nuevos países americanos son:

Congresos Constituyentes Nacionales y Declaraciones de Independencia de cada estado.
Virreinato o territorio emancipado Año Fecha Declaración Nombre País actual
Capitanía General de Venezuela 1811 5 de julio Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela Confederación Americana de Venezuela Venezuela
Virreinato de Nueva Granada 1811 15 de julio Constitución de Cundinamarca Provincias Unidas de la Nueva Granada Colombia
Virreinato de Nueva Granada 1811 11 de septiembre Independencia de Cartagena Estado Libre de Cartagena Colombia
Real Audiencia de Quito
del Virreinato de Nueva Granada
1811 11 de octubre Constitución de Quito Estado de Quito Ecuador
Virreinato del Río de la Plata 1813 31 de enero Asamblea General Constituyente del Año 1813 Provincias Unidas del Río de la Plata Argentina y Bolivia (Uruguay no fue admitida y Paraguay no participó)
Gobierno de las Misiones Guaraníes
del Virreinato del Río de la Plata
1813 12 de octubre Primera constitución paraguaya Independencia paraguaya Paraguay
Virreinato de Nueva España 1813 13 de septiembre Independencia de la América Septentrional Congreso de Chilpancingo México
Gobernación de Montevideo
del Virreinato del Río de la Plata
1815 29 de junio Congreso de Oriente Liga Federal Uruguay
Virreinato del Río de la Plata 1816 09 de julio Declaración de independencia de la Argentina Congreso de Tucumán Argentina
Capitanía General de Chile 1818 12 de febrero Acta de Independencia de Chile Historia del constitucionalismo chileno Chile
Virreinato de Nueva Granada
y Capitanía General de Venezuela
1819 17 de diciembre Congreso de Cúcuta Gran Colombia Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá
Gobierno de Guayaquil
del Virreinato del Perú
1820 8 de noviembre Independencia de Guayaquil Provincia Libre de Guayaquil Ecuador
Virreinato del Perú 1821 28 de julio Declaración de Independencia Congreso Constituyente del Perú (1822) Perú
Capitanía General de Guatemala 1821 15 de septiembre Independencia de Centroamérica[12] [13] Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica
Provincia de Nueva España 1821 28 de septiembre Acta de Independencia del Imperio Mexicano Junta Provisional Gubernativa México
Provincia de Panamá y Provincia de Veraguas
del virreinato de Nueva Granada
1821 28 de noviembre Acta de Independencia de Panamá Independencia de Panamá Panamá
Provincia de Charcas
del Virreinato del Río de la Plata
1825 6 de agosto Declaración de Independencia de Bolivia Asamblea General de Diputados de las Provincias del Alto Perú Bolivia

Desarrollo del conflicto[editar]

Desarrollo de las guerras de independencia hispanoamericanas
     Gobierno bajo control realista     Leal a la Junta Central Suprema o Cortes     Junta americana o movimiento de insurrección     Independencia declarada o establecida     España bajo la revolución liberal

Durante las luchas entre los patriotas y los realistas se sucedieron situaciones de violencia mutua. Los revolucionarios desconocieron las autoridades monárquicas españolas en América, formaron ejércitos y constituyeron repúblicas americanas. El gobierno español y Fernando VII reaccionan negando legitimidad a las juntas de gobierno americanas, y bajo la dirección española, se formaron en América los ejércitos realistas con un auxilio de expedicionarios españoles, pero principalmente por una mayoría de tropa y oficialidad de origen americano, lo que para unos autores le dio el carácter de guerra civil.[14] [15]

La independencia del Primer Imperio Mexicano fue encabezada por Agustín de Iturbide. En Sudamérica, y hasta el final de las grandes campañas militares con la batalla de Ayacucho en 1824, Simón Bolívar y José de San Martín, ambos Libertadores, fueron los más destacados líderes militares independentistas. Por parte de los realistas, el pacificador Pablo Morillo y el virrey José Fernando de Abascal y Sousa sobresalieron como organizadores de la defensa de la monarquía española en América.

En el Caribe, las islas de Cuba y Puerto Rico no fueron asoladas por la guerra y siguieron formando parte integrante del Reino de España hasta el año 1898.

Realistas[editar]

En la Guerra de independencias hispanoamericanas los realistas fueron el bando caracterizado por las fuerzas armadas formadas principalmente por españoles, europeos, americanos e indios, y empleadas para la defensa de la monarquía española en el primer tercio del siglo XIX.[16]

Los diccionarios de la Real Academia los definen desde 1803 como regiarum partium sectator, el que en las guerras civiles sigue el partido de los reyes. En 1822 se añadió potestatis regia defensor, que defiende regalías y derechos de los reyes.

Patriotas[editar]

Durante la Guerras de independencia hispanoamericanas los patriota fueron la forma común en que se llamaron a sí mismos los combatientes a favor de la independencia de la corona española combinando sentimientos de liberación y de arraigo por la Patria, la tierra natal o adoptiva a la que se sentían ligados por unos determinados valores, cultura, historia y afectos.

Territorios[editar]

Consecuencias[editar]

Mortalidad[editar]

Comparativamente con la guerra de independencia estadounidense, donde no se vivió nada parecido, la pérdida de vidas y la destrucción material del conflicto durante la independencia hispanoamericana fue extremadamente mayor.[17]

A este hecho contribuyeron que no sólo se trató de una guerra por la independencia (como el caso norteamerciano) sino que además hubo componentes añadidos de mayor encarnizamiento.[18]

La extensión territorial de la guerra, que abarcó la casi totalidad de Hispanoamérica, El Terror practicado por ambos bandos, la alternancia de la victorias de una y otra facción, el exilio y desplazamiento de poblaciones y la enorme prolongación en el tiempo que produjo una completa ruina de las ciudades y campos de la América española por la pérdida de capitales y bienes de todo tipo que produjo la casi completa parálisis del comercio y actividades productivas, dedicando todos los recursos materiales y humanos al esfuerzo para una guerra de independencia que cuatriplica la duración de seis años de la guerra estadounidense —cuyo último episodio bélico fue la Batalla de Yorktown (1781)— dificulta su comparación con la devastación ocurrida a causa de la guerra de independencia en Hispanoamérica.

Consecuencias para Hispanoamérica[editar]

La Batalla de Ayacucho, de Martín Tovar y Tovar. Librada el 9 de diciembre de 1824, marcó el fin de las guerras de independencia en Sudamérica.

Muchas fueron las consecuencias para Hispnoamérica.

Desapareció el monopolio comercial y, por tanto, el proteccionismo, con el consiguiente empobrecimiento de muchas regiones latinoamericanas, incapaces de competir con las industrias de Europa.

Además, en el Congreso de Panamá, en 1826 se vio frustrado el sueño que Bolívar tenía para América de crear unos Estados Unidos de América del Sur. Sin embargo, la opinión de algunos latinoamericanos es muy diferente, ya que afirman que la independencia permitió a sus países la oportunidad de desarrollarse en función a sus propias necesidades y la de aplicar una justicia más equitativa entre sus componentes étnicos.

Si bien no se pretendieron cambios en la estructura territorial derivada del Uti possidetis, el movimiento independentista, tuvo un efecto disgregador que fue la causa de la fragmentación de los antiguos virreinatos y capitanías en varios países nacientes, de manera que el independentismo continuó su proceso político más allá de la emancipación propiamente dicha. Los seis países independientes que se crearon a la conclusión guerras de independencia hispanoamericana como resultado fueron:

Adicionalmente, en el Río de la Plata hubo un movimiento autonomista que mantuvo su autogobierno con éxito y que originó la constitución de otro país:

Países desaparecidos proclamados autónomos o declarados independientes en las guerras de emancipación[editar]

Tras las Abdicaciones de Bayona de 1808 y la instauración del congreso constituyente español de 1812, en la América española, algunas jurisdicciones se agruparon formando parte de estados más extensos y así declararon su independencia, del que más tarde se separaron, o lo hicieron formaron parte de otro país.

Países independientes fuera de las guerras de emancipación[editar]

El Uruguay formó parte del Río de la Plata pero fue incorporado al Brasil y nuevamente integró las Provincis Unidas del Río de la Plata, hasta su independencia en 1828. Además, luego de complejos procesos que se sucedieron en años posteriores, se dieron origen a los 16 estados hispanoamericanos: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. En el Caribe, la República Dominicana siguió formando parte de España hasta finales del año 1821, mientras que Cuba y Puerto Rico lo siguieron haciendo hasta su separación como resultado de la Guerra Hispano-Estadounidense en el año 1898.

  • 1828 - Uruguay se independiza de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Brasil.

Luego de concluir la Guerra Hispano-Estadounidense y tras la firma del Tratado de París (1898), Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam quedaron bajo control de los Estados Unidos.

Declaraciones de independencia fuera de la Emancipación.
País desaparecido Año Fecha Declaración Nombre País actual
República Federal de Centro América 1838 - 1839 - 1841 Separación Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica
Gran Colombia 1903 3 de noviembre Separación de Panamá de Colombia Junta Provisional de Gobierno Panamá
Gran Colombia 1830 13 de mayo Primera Carta Magna del Ecuador Asamblea Constituyente de Riobamba Ecuador
Provincia Cisplatina 1830 28 de junio Convención Preliminar de Paz (1828) Estado Oriental del Uruguay Uruguay

Consecuencias para España[editar]

Las Guerras de independencia hispanoamericanas generaron la pérdida de los virreinatos y las capitanías generales que formaban parte del Imperio español, el que quedó muy reducido territorialmente y diezmado económicamente. Ello significó un desastre para la Monarquía española y para la corona.

Para los comerciantes de Cádiz, la administración gubernamental española, los nobles y, naturalmente, para la familia real (propietaria directa de estos bienes realengos) desapareció una fuente esencial de ingresos -las riquezas y los caudales de Indias-, fundamentales para la Real Hacienda y el monopolio gaditano.

El sector más humilde o de menores recursos de la nación española, en cambio, se mostró un tanto indiferente a la independencia americana y en todo momento lo consideró un problema en cierto modo ajeno a ella, ya que América estaba desligada para la inmensa mayoría de los sectores desfavorecidos entre los españoles peninsulares, campesinos, trabajadores o comerciantes de clases medias o altas, no existía relación alguna con sus vidas, y no les reportaba ningún beneficio (o perjuicio).[20]

La expedición de Barradas en 1829 fue el último esfuerzo militar de España en suelo continental contra la independencia hispanoamericana.[21]

Con la Revolución de 1830 cayó definitivamente el absolutismo en Francia y el principal apoyo del rey Fernando VII en la Santa Alianza, pero todos los proyectos militares del gobierno español para la reconquista de Hispanoamérica tuvieron su final en el año 1833, con el fallecimiento del monarca español,[22] [23] cumpliéndose la respuesta negativa que dio el ministro español Francisco Zea Bermúdez, frente al anuncio del gobierno británico hecho en 1825 por George Canning de reconocimiento de los nuevos países, cuando afirmó que "El Rey no consentirá jamás en reconocer los nuevos estados de la América española y no dejará de emplear la fuerza de las armas contra sus súbditos rebeldes de aquella parte del Mundo".

Al morir Fernando VII el Reino de España continuó su propio proceso político inmerso de guerras civiles o Primera Guerra Carlista, quedando como una potencia de segundo orden entre los estados europeos.

Expulsión de los españoles[editar]

La expulsión de los españoles de América es la tragedia humana a raíz de toda una serie de medidas tomadas contra ellos por parte de los gobiernos independientes durante el proceso de las guerras de independencia hispanoamericana. Estuvo dirigida en principio contra los encargados de la administración española para extenderse seguidamente contra la población española en general, bajo acusaciones diversas.

Hubo dos formas predominantes del exilio: la primera fue producto de las circunstancias de la guerra, y la segunda obligado por leyes de expulsión en contra de los españoles por parte de los gobiernos hispanoamericanos inmersos en la guerra y que se extendió más allá de la conclusión del conflicto.

Negociaciones de paz y reconciliación, Tratados de Paz y Amistad[editar]

Tras el fallecimiento del monarca Fernando VII de España, y con el nuevo reinado de su hija, Isabel II de España, se dio inicio a una nueva etapa de relación internacional. Las cortes generales del reino autorizaron el 4 de diciembre de 1836 la renuncia de la corona española a cualquier derecho territorial y de soberanía, y que, no obstante los territorios de la Constitución de Cádiz de 1812, se hiciera el reconocimiento de la independencia de todos los nuevos países americanos mediante la conclusión de Tratados de Paz y Amistad sobre la base de que "no se comprometen ni el honor ni los intereses nacionales" , lo que se promulgó el 16 de diciembre de 1836.[24] [25]

Tratados de reconocimiento de las independencias
Fecha País Gobiernos americanos Gobiernos españoles
28 de diciembre de 1836[fn 6] Flag of Mexico.svg México Presidente José Justo Corro
Plenipotenciario Miguel Santa María
Regente María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII
Presidente del Consejo de Ministros y Plenipotenciario José María Calatrava
16 de febrero de 1840 Flag of Ecuador.svg Ecuador Presidente Juan José Flores
Plenipotenciario Pedro Gual
Regente María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII
Presidente del Consejo de Ministros y Plenipotenciario Evaristo Pérez de Castro
25 de abril de 1844[26] Flag of Chile.svg Chile Presidente Manuel Bulnes
Plenipotenciario General José Manuel Borgoño
Reina Isabel II de Borbón
Presidente del Consejo de Ministros, Ministro de Estado, y Plenipotenciario Luis González Bravo
30 de marzo de 1845 Flag of Venezuela.svg Venezuela Presidente Carlos Soublette
Plenipotenciario Alejo Fortique
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros Ramón María Narváez
Plenipotenciario Francisco Martínez de la Rosa
21 de julio de 1847 Flag of Bolivia.svg Bolivia Presidente José Ballivián
Plenipotenciario José María Linares
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros y Plenipotenciario Joaquín Francisco Pacheco
10 de mayo de 1850 Flag of Costa Rica.svg Costa Rica Presidente Juan Rafael Mora Porras
Plenipotenciario Felipe Molina
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros Ramón María Narváez
Plenipotenciario Pedro José Pidal
24 de julio de 1850 Bandera de Nicaragua Nicaragua Presidente Norberto Ramírez
Plenipotenciario José de Marcoleta
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros Ramón María Narváez
Plenipotenciario Pedro José Pidal
9 de julio de 1859[fn 7] Flag of Argentina.svg Argentina Presidente Justo José de Urquiza
Plenipotenciario Juan Bautista Alberdi
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros Leopoldo O'Donnell
Plenipotenciario Saturnino Calderón Collantes
29 de mayo de 1863 Flag of Guatemala.svg Guatemala Presidente Rafael Carrera y Turcios
Plenipotenciario Felipe del Barrio Larrazábal
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros y Plenipotenciario Manuel Pando Fernández de Pinedo
24 de junio de 1865 Flag of El Salvador.svg El Salvador Presidente Francisco Dueñas
Plenipotenciario Juan Víctor Herrán
Reina Isabel II
Presidente del Consejo de Ministros Leopoldo O'Donnell
Plenipotenciario Manuel Bermúdez de Castro y Díez
19 de julio de 1870 Flag of Uruguay.svg Uruguay Presidente Lorenzo Batlle
Plenipotenciario Adolfo Rodríguez
Regente del Reino Francisco Serrano
Presidente del Consejo de Ministros Juan Prim
Plenipotenciario Carlos Creus y Camps
14 de octubre de 1874[fn 8] [fn 9] Bandera de la República Dominicana República Dominicana Presidente Ignacio María González
Plenipotenciario Manuel Joaquín Delmonte
Presidente del Poder Ejecutivo de la República Española Francisco Serrano
Presidente del Consejo de Ministros Práxedes Mateo Sagasta
Plenipotenciario Juan Gutiérrez de la Concha
14 de agosto de 1879 Flag of Peru.svg Perú Presidente Mariano Ignacio Prado
Plenipotenciario Juan Mariano de Goyeneche y Gamio
Rey Alfonso XII
Presidente del Consejo de Ministros Arsenio Martínez-Campos
Plenipotenciario El I marqués de Molins
10 de septiembre de 1880 Flag of Paraguay.svg Paraguay Presidente Cándido Bareiro
Plenipotenciario Carlos Saguier
Rey Alfonso XII
Presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo
Plenipotenciario Francisco Otín y Mesía
30 de enero de 1881 Flag of Colombia.svg Colombia Presidente Rafael Nuñez
Canciller y Plenipotenciario Luis Carlos Rico
Rey Alfonso XII
Presidente del Consejo de Ministros Antonio Cánovas del Castillo
Plenipotenciario El I marqués de Molins
17 de noviembre de 1894 Bandera de Honduras Honduras Presidente Policarpo Bonilla
Plenipotenciario José Diego Gámez
Regente María Cristina de Austria
Presidente del Consejo de Ministros Práxedes Mateo Sagasta
Plenipotenciario Julio de Arellano
10 de mayo de 1904[27] [28] Flag of Panama.svg Panamá Presidente Manuel Amador Guerrero Rey Alfonso XIII
Presidente del Consejo de Ministros Antonio Maura

Notas[editar]

  1. Fin de todos los proyectos españoles de reconquista con la muerte de Fernando VII de España.
  2. En el caso de Colombia, Reyes Cárdenas (2009) hace una revisión sobre los enfoques historiográficos sobre la guerra independentista en ese país. Pérez Viejo (2011) dice, en una videoconferencia, que considerarlas como procesos independentistas es un enfoque de la "historiografía positivista, liberal" que dificulta la comprensión histórica. Reconoce que el enfoque predominante a lo largo de los casi dos siglos de independencia latinoamericana es precisamente ese —"una guerra de independencia de una serie de naciones que se liberan de otra nación que en este caso es la española"— y propone considerarlas como guerras civiles.
  3. Por ello «es esencial que, al principio, no reduzcamos movimientos diferentes a un denominador común. Grupos diferentes actuaron en etapas diferentes: la élite caraqueña tomó la iniciativa de separarse de la monarquía española en 1810 pero la élite de la capital novohispana se dividió en 1808 acerca de la cuestión de la autonomía dentro del imperio, se opuso a la revolución de Independencia en 1810 y no actuó como grupo homogéneo en 1821 cuando se integró en el movimiento de Iturbide».[5]
  4. El 22 de mayo de 1810 se estableció una Junta de Gobierno en Cartagena debido a la prisión de Fernando VII. El 14 de junio de 1810 el Cabildo depuso al gobernador Francisco Montes y lo deportó a La Habana. El 14 de agosto el Cabildo nombró Presidente de la Junta Suprema de Cartagena a José María García de Toledo. El 11 de noviembre de 1811 Cartagena declaró la independencia. El 17 de agosto de 1815 las tropas españolas al mando del Pacificador Pablo Morillo pusieron sitio a Cartagena, que cayó el 5 de diciembre y sus líderes ejecutados. por su resistencia, Bolívar nombró a Cartagena como Ciudad Heroica.
  5. Argentina la considera parte integrante y no reconoce su independencia hasta el 17 de julio de 1852.
  6. Los tratados de paz y amistad entre las naciones hispanoamericanas y España están publicadas en la Gaceta de Madrid dentro de la página web del BOE [1] República Mejicana(sic) 7 diciembre 1857; Ecuador 14 noviembre 1842; Chile 27 septiembre 1845; Venezuela 24 junio 1846; Bolivia 02 junio 1861; Costa Rica 29 diciembre 1850; Nicaragua 27 julio 1851; Guatemala 25 junio 1864; Argentina 25 junio 1864; El Salvador 30 junio 1866; Uruguay 28 enero 1883; República Dominicana 06 febrero 1876; Perú 15 marzo 1880; Paraguay 02 julio 1882; Colombia 22 diciembre 1881 y Honduras 11 julio 1896.
  7. El Reino de España y la República Argentina firmarían un nuevo tratado el 21 de septiembre de 1863 con el fin de reflejar la situación existente tras la reincorporación al país de la provincia de Buenos Aires al finalizar la guerra entre la Confederación Argentina y dicha provincia (1852-1862)
  8. Este tratado fue sancionado nuevamente por el rey Alfonso XII tras la restauración de la monarquía (1874) .
  9. La República Dominicana y el Reino de España firmaron un tratado anterior de paz y amistad sancionado el 25 agosto de 1855, por parte española la Reina Isabel II y plenipotenciario Claudio Antón Luzuriaga y por la parte dominicana el Presidente Pedro Santana y plenipotenciario Rafael María Baralt. La anexión a España de la República Dominicana entre 1861 y 1865 dejó sin efecto este tratado.

Referencias[editar]

  1. a b Gral. Div. (R) Evergisto de Vergara. El Frente del Este: Rivadavia y la Guerra contra el Brasil en 1827. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA). Agosto de 2006.

    "en Ibero América -para la época de las Guerras por la Independencia- había menos de 50.000 soldados españoles, de los cuales 20.000 nunca salieron de Cuba. Luego, en el proceso de las guerras por la independencia, nunca participaron más de 30.000 españoles." (pp. 2)

  2. a b Historia de la Humanidad. Editorial Larousse. Capitulo: "Los inicios del siglo XIX". Página 31, año 2005, Santiago de Chile.
  3. Christon I. Archer (2000). The Wars of Independence in Spanish America. Wilmington: Rowman & Littlefield, pp. 301. ISBN 978-0-8420-2469-3. En 1808 Madrid tenía 125.700 hombres acantonados permanentemente desde México al Río de la Plata pero la mayoría eran tropas originarias de las mismas provincias ultramarinas.
  4. a b c d e De re Militari: muertos en Guerras, Dictaduras y Genocidios. Victimario Histórico Militar. Capítulo VI. Guerras y Genocidios del siglo XIX.
  5. Hamnett, 1995: 48; cfr Villoro, 2002.
  6. Jaime Delgado (1960). Nuevo Mundo, ed. La independencia hispanoamericana. p. Página 113. «No obstante, los proyectos de reconquista, oficiales o particulares, no escasearon hasta 1833, fecha de la muerte de Fernando VII» 
  7. François-Xavier Guerra (1995). Editorial Complutense, ed. Las revoluciones hispánicas: independencias americanas y liberalismo español. p. 87. ISBN 9788489365254. «Sin embargo, no fue el fracaso de la expedición de Barradas en 1829 lo que retrajo a Fernando VII de la reconquista, sino una vez más, los acontecimientos europeos -ahora la revolución de 1830- que pondrán en primer plano la situación peninsular y el colapso financiero. Sólo por ese motivo, recordará Ballesteros, el Rey dio al fin libertad a sus ministros para tratar, ya sin ningún género de restricciones, la liquidación del problema de América.» 
  8. Pedro Molas.Del absolutismo a la Constitución
  9. Delfina Fernández (1992). «X El Brigadier Barrada en Nueva España». En Editorial Mapfre. Últimos reductos españoles en América. p. 269. ISBN 9788471003119. «Pero aún después de la entrega de Ulúa, el 23 de Noviembre de 1825, persistieron los planes de reconquista de Nueva España, que se salpicaron desde 1826 a 1833, es decir, durante los últimos siete años de Fernando VII. La preferencia dada a la acariciada reconquista de México se fundaba tanto en las razones que hemos examinado ya, como en los efectos económicos que se derivarían, pues en razón de la riqueza del país, se calculaba que, en el caso de tener éxito, de el se lograrían fondos suficientes para otras expediciones, podía ser, pues, la cabeza de la reconquista para otras e incluso de toda América.» 
  10. Obra escogida, por Guillermo Morón
  11. «Actas de formación de juntas y declaraciones de independencia (1809-1822)».
  12. Acta de Independencia de Guatemala
  13. Acta de Independencia de San Salvador
  14. Libro titulado "Las Guerras en el primer tercio del siglo XIX en España y América" publicado en el año 2004. Castañeda Delgado.Editorial Deimos. Que dice así en su página 594-595: En primer lugar hay que incidir en el concepto de Guerra Civil, aunque muchos historiadores, ante la falta de investigación profunda de la situación y dado el nombre por el que ha pasado a la historia: "guerra de emancipación", han recurrido a la tipología que parecía evidente: guerra de independencia o liberación, cuando en realidad, el 90% de los efectivos de los llamados ejércitos realistas eran de procedencia americana, así como un porcentaje significativo de altos mandos republicanos eran españoles peninsulares de nacimiento. La Guerra Civil tiene unas características distintas a la de la guerra convencional. En la Guerra Civil los actos de crueldad, de matanza indiscriminada, se suceden con los de benignidad y clemencia. Como Guerra Civil que algunos argumentan era, las tropas contra las que se combatía eran hermanas, tendiendo unas y otras a la confraternización, a no ser que se estimulara el odio entre las facciones. en el título: Consideraciones militares a la guerra de emancipación.
  15. Empero, de aceptarse esta postura, se llega a la conclusión que la Guerra de Independencia de estados Unidos fue tambíén una guerra civil.
  16. Semprún, Bullón (1992). El ejército realista en la independencia americana. 
  17. La independencia hispanoamericana un proceso singular
  18. Ley y la Sangre Guerra de Razas. Thibaud
  19. Web Statistics of Wars, Oppressions and Atrocities of the Nineteenth Century
  20. Michael P. Costeloe (2010). Fondo de Cultura Económica, ed. La respuesta a la Independencia: la España imperial y las revoluciones hispanoamericanas. p. 19. ISBN 978-968-16-3261-8. 
  21. José Semprún (1998). Nuevo Mundo, ed. Capitanes y virreyes: el esfuerzo bélico realista en la contienda de emancipación hispanoamericana. p. 256. ISBN 8478236074. «Así pues la expedición Barradas es el último episodio bélico de carácter regular del proceso independentista en la América continental» 
  22. Jaime Delgado (1960). Nuevo Mundo, ed. La independencia hispanoamericana. p. Página 113. «No obstante, los proyectos de reconquista, oficiales o particulares, no escasearon hasta 1833, fecha de la muerte de Fernando VII» 
  23. José María Mariluz Urquijo (1958). Los Proyectos españoles para reconquistar el Río de la Plata, 1820-1833. p. 13. «la política española respecto de América y particularmente del Río de la Plata persiguió como único objetivo hasta 1833 la reconquista del dominio perdido» 
  24. Establecimiento de relaciones diplomáticas Argentina,Paraguay y Uruguay
  25. El conflicto diplomático entre España y Perú 1824-1879
  26. «Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile (1844) - Sesión de la Cámara de Diputados (29 de noviembre de 1844)». Consultado el 2 de mayo de 2011.
  27. Web Embajada de la República de Panamá ante el Reino España
  28. Juan Carlos Pereira, Ángel Cervantes Conejo (1992). Las relaciones diplomáticas entre España y América. p. 138. «Las relaciones entre España y Panamá se inician el 10 de mayo de 1904» 

Bibliografía adicional[editar]

Enlaces externos[editar]