George Canning

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George Canning
George Canning

10 de abril de 1827-08 de agosto de 1827
Monarca Jorge IV
Predecesor Robert Jenkinson
Sucesor Frederick John Robinson

Datos personales
Nacimiento 11 de abril de 1770
Bandera del Reino Unido Marylebone, Londres
Fallecimiento 8 de agosto de 1827 (57 años)
Bandera del Reino Unido Chiswick, Middlesex
Profesión Abogado
Alma máter Christ Church (Oxford)

George Canning (Londres; 11 de abril de 1770 - 8 de agosto de 1827). Abogado y político británico.

Ministro británico del exterior[editar]

En 1805 fue nombrado por primera vez ministro de Asuntos Exteriores, teniendo una importancia crucial en los primeros movimientos británicos en la Guerra de la Independencia española. Dejó el cargo en 1809 tras disputas con Lord Castlereagh, pero volvió al mismo en 1822, año en que también fue nombrado presidente de la Cámara de los Comunes. Apoyó los movimientos independentistas latinoamericanos, siendo partidario de la Doctrina Monroe. Además, respaldó la lucha independentista de Grecia respecto de Turquía. En cuanto a gobierno interior defendió la emancipación católica.

Primer Ministro[editar]

En 1827 fue designado como Primer Ministro del Reino Unido, cargo que ejerció hasta su muerte. Ha sido el Primer Ministro con menos tiempo en su cargo, habiendo ejercido apenas 119 días.

Vinculación con el Río de la Plata[editar]

En 1825 se firmó en Buenos Aires el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Reino Unido. Fue el primer tratado que firmara la futura República Argentina con un país europeo, al que contribuyó con especial interés Canning. El tratado fue ratificado el 19 de febrero por el gobierno de Buenos Aires y el 10 de mayo por el de Londres. A los pocos días Canning depositó el documento en la Cámara de los Comunes, donde fue recibido con el asentimiento general. Fue el primer recononocimiento de independencia a un país de Sudamérica por parte del Reino Unido.

Canning no se equivocaba al escribir, en 1824: «La cosa está hecha; el clavo está puesto, Hispanoamérica es libre; y si nosotros no desgobernamos tristemente nuestros asuntos, es inglesa»