Tratado de Valençay

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El Tratado de Valençay es un acuerdo firmado en la localidad francesa del mismo nombre, en diciembre de 1813, por el que el emperador Napoleón I ofrecía la paz y reconocía a Fernando VII como rey de España, como consecuencia de las derrotas sufridas en la Guerra de la Independencia y, especialmente, del deterioro progresivo del ejército francés y de la moral de los soldados por el continuo acoso de las tropas españolas e inglesas y de la guerrilla española. El tratado no entró en vigor en España ya que las Cortes y la Regencia en Madrid no lo aceptaron.

Contexto histórico[editar]

En virtud del Tratado de Fontainebleau, por el que España planeaba repartirse Portugal con Francia, las tropas francesas entran en la Península Ibérica e inician una ocupación de España. El levantamiento militar español contra las tropas de Napoléon tuvo lugar el 2 de mayo de 1808 en Madrid, dando comienzo la Guerra de la Independencia Española con apoyo de las tropas británicas.

En 1812 en Europa se forma la Sexta Coalición, que consigue importantes victorias contra las tropas francesas en Rusia, Alemania y, por descontado, en España, donde la guerra se estaba prolongando mucho en detrimento de las tropas francesas. Tras la Batalla de Leipzig, en la que Francia pierde contra Rusia, Austria, Prusia y Suecia, cada vez es más evidente que la batalla se va a trasladar al propio suelo francés.

En España, Napoleón había colocado en el trono a su hermano, José Bonaparte, aunque contaba con Fernando VII y su padre Carlos IV presos en el Castillo de Valençay, con cierta comodidad. Aunque en un primer momento se resistió a utilizar a Fernando para firmar un tratado que le garantizara la paz en España, en 1813 se vio en la necesidad de iniciar este plan.

Las negociaciones[editar]

En noviembre Napoleón informa a Fernando de que pronto llegaría al castillo el antiguo embajador francés en Madrid, el Conde de La Forest, Antoine René Mathurin, para iniciar conversaciones con él. El 19 de noviembre llegó a Valençay de incógnito, con el seudónimo de Del Boshe para evitar sospechas y se instaló fuera del castillo. Cuando fue a visitar a Fernando le entregó una misiva escrita por el propio Napoleón donde se llamaba a restablecer la amistad entre Francia y España. La línea argumental de La Forest era culpar a los británicos de las malas relaciones entre España y Francia y de que la "anarquía y el jacobinismo" se hubieran introducido en España (quizás como referencia al movimiento liberal español que surgía en esa etapa), y de que en España el suelo esté "talado y asolado, la religión destruida, el clero perdido, la nobleza abatida, la marina sin otra existencia que el nombre, las colonias de América desmembradas y en insurrección, y en fin todo en ella arruinado", y también de intentar convertir a España en una república utilizando a Fernando VII como abanderado. La Forest le ofrecía la ayuda de Napoleón para recuperar el trono de España y poner fin a aquel desgobierno.[1]

Fernando VII se negó a colaborar con Napoleón argumentando que él no podía negociar tales cosas, pues en primer lugar estaba preso y en segundo lugar, al salir él de España, se había organizado una Regencia que era la que tenía ese tipo de poderes. La Forest replicó que eso no importaba dada la naturaleza divina de la monarquía y que no podía eludir sus compromisos como si fuera un individuo particular. Sin embargo, Fernando respondió al día siguiente que Napoleón debía negociar con la Regencia o que esta regencia mandara a un grupo a hablar con él para informarle de las intenciones que tenían y de la situación del país.

Tras esto, los franceses mandaron ir al Castillo al duque de San Carlos, José Miguel de Carvajal, que acudió a Valençai de incógnito con el sobrenombre de Ducos. El duque ya conocía a Fernando de los primeros tiempos que pasó este en el castillo. El 21 llegó al castillo a hablar con Fernando, con quien estuvo analizando la situación bastante tiempo.[1]

El 22 La Forest fue al castillo por invitación de Fernando VII y Carlos IV, pero antes tuvo la ocasión de hablar con el duque de San Carlos, que le confirmó que tanto Fernando como Carlos se habían vuelto más maduros de personalidad y más impenetrables en esos 5 años, aunque empezaban a interesarse por la oferta de Napoleón. Fernando comunicó a La Forest que iba a contar con el duque de San Carlos para encontrar una solución, cosa que La Forest celebró. El Duque de San Carlos se reunió 2 veces como plenipotenciario de Fernando con el conde de La Forest. Desde el día 22 La Forest residió en el castillo para emplearse a fondo en la negociación. El día 23 se reunió con Fernando y Carlos, que le dijeron que debía contar con San Carlos para la redacción del Tratado, del cual quedó elaborado un bosquejo el día 24.

Fernando pidió la presencia de Macanaz que, como secretario real, podía dar forma a los documentos de la negociación, y la de José de Palafox, con quien ya había contado para misiones de confianza en 1808. También regresaron miembros de la servidumbre personal real y otros, como José Pascual de Zayas, que presidiría la comitiva real al regreso de Fernando VII a España el año siguiente.[1]

El Tratado[editar]

El documento quedó listo el 8 de diciembre de 1813 y el acuerdo fue firmado el 13 de diciembre del mismo año y en él Napoleón aceptaba la suspensión de las hostilidades y el retorno de Fernando VII al trono de España, así como reconocía todos los territorios bajo soberanía de la familia real española, de acuerdo con la situación anterior a la guerra. Los dos países se devolverían las plazas y territorios ocupados.

El monarca español se comprometía de acuerdo al artículo noveno a devolver los derechos y honores a los partidarios del ex rey José I, además el artículo décimo cuarto señalaba concertar un tratado de comercio entre ambas potencias, de acuerdo al artículo décimo tercero Fernando VII debería pasar a sus padres Carlos IV y María Luisa de Parma una pensión de treinta millones de reales anuales. Conforme a los artículos sexto y séptimo, las tropas británicas como francesas abandonarían al mismo tiempo el territorio español.[2]

El tratado fue ratificado un mes después en París. Sin embargo, cuando el duque de San Carlos llegó a Madrid con la intención de obtener la ratificación de la Regencia y las Cortes estas se limitaron a no hacerlo. La guerra en España se encontraba perdida para los franceses y Napoleón, sin saber muy bien qué hacer con Fernando VII, permitió que regresara a España en marzo de 1814.

Referencias[editar]

  1. a b c Rújula, Pedro (2013). «Fernando VII y Napoleón: La corona tenía un precio». Historia y vida (182). 
  2. Zárate, 1880; 436

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]