Ejército Trigarante

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Ejército Trigarante o Ejército de las Tres Garantías
Flag of the Three Guarantees.svg

Activa 1820 a 1821.
País México
Fidelidad Iglesia Católica.
Función Difundir el plan de Iguala
Tamaño 23.126 efectivos
Guerras y batallas
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El Ejército de las Tres Garantías, también llamado Ejército Trigarante, fue un cuerpo militar existente entre 1820 y 1821, que estuvo encabezado por Agustín de Iturbide durante la Independencia de México.

Antecedentes[editar]

Desde el fusilamiento de José María Morelos (líder insurgente entre 1811 y 1815, sucesor de Hidalgo) el 22 de diciembre de 1815, las tropas insurgentes mexicanas se dispersaron por el Virreinato y sobrevino una lucha por el poder, que se convirtió en una guerra de guerrillas. Combatían Guadalupe Victoria en la sierra de Veracruz y Vicente Guerrero en las montañas de la Sierra Madre del Sur.[1]

Fusilamiento de José María Morelos.

Al ser relevado Félix María Calleja como virrey en septiembre de 1816, tomó el cargo el capitán general de Cuba, un marino: Juan Ruiz de Apodaca.

Apodaca implementó una política distinta a la de sus predecesores Venegas y Calleja. Creó el indulto, que le fue concedido a la mayoría de los líderes insurgentes, como Nicolás Bravo e Ignacio López Rayón. Sólo se negaron a acogerse a esta política Pedro Moreno, Guerrero, Victoria, Andrés Quintana Roo y Leona Vicario. Gracias a esta política, la Nueva España vivió casi tranquilamente hasta finales de 1819.

El 1 de enero de 1820 en Las Cabezas de San Juan (Andalucía, España) el coronel Rafael de Riego se levantó en armas, proclamando que el rey Fernando VII debía jurar la Constitución de Cádiz, que las Cortes Generales proclamaron en 1812. El 26 de mayo el intendente de la provincia de Veracruz, José Dávila, proclamó la Constitución de Cádiz. Apodaca hizo lo mismo en la capital el 31 de mayo, provocando con ello protestas y motines.

En México esta noticia tomó por sorpresa a los novohispanos. Se temía que se suprimieran los privilegios del clero y del ejército, y que una nueva época liberal llegara al país. Los criollos, acaudillados por el inquisidor general Matías de Monteagudo y por Apodaca, se reunieron en la Iglesia de la Profesa, y ahí conspiraron y resolvieron separarse de España.

Cuando Guerrero se enteró de la situación, intentó convencer al coronel José Gabriel de Armijo, comandante realista en el sur, de unirse a su movimiento. Armijo permaneció leal al gobierno español. Guerrero intentó nuevamente persuadirlo a través de una carta fechada el 17 de agosto, que le fue enviada a Armijo con el coronel Carlos Moya.[2]

El 9 de noviembre renunció Armijo, comandante de las operaciones en el sur del país, por diferencias habidas con el virrey Apodaca, quien lo transfirió a Sevilla de inmediato.[3]

Guadalupe Victoria, por otra parte, se ocultaba en las cuevas de la sierra de Veracruz. De este modo, el frente permanecía tranquilo, pero la captura del líder guerrillero se antojaba casi imposible.

Apodaca, por consejo de Monteagudo, nombró a Iturbide como reemplazo de Armijo, y el 16 de noviembre Iturbide salió de la Ciudad de México y estableció su cuartel general en Teloloapan. Llevaba consigo doce mil pesos oro.[4]

El Abrazo de Acatempan[editar]

Iturbide empezó a planificar sus acciones militares con la intención de destruir a las fuerzas insurgentes. Sus primeros combates resultaron desastrosos, pues fue derrotado en prácticamente todas las batallas. Se dio cuenta de que Guerrero y sus hombres conocían como nadie las montañas del Sur, y que en ese terreno sería casi imposible derrotarlos. Comprendió entonces que la Independencia "sólo se lograría si los militares insurgentes se aliaran con las fuerzas que militamos bajo las órdenes del Rey", como había dicho a un subordinado tras sufrir su única derrota, en el fuerte del Cóporo.[5]

Abrazo de Acatempan, pintado por Hesiquio Iriarte

Iturbide empleó, pues, una nueva estrategia: escribió a Guerrero pidiéndole que se retirara de la lucha, que el gobierno respetaría su cargo militar y le concedería el indulto. Guerrero se negó terminantemente. Entonces Apodaca envió al padre de Guerrero al campo de batalla para suplicarle que aceptara el indulto. Ante esta situación, Guerrero pronunció su frase más conocida: "La Patria es primero".

Iturbide fue derrotado nuevamente en enero de 1821, por lo que consideró la posibilidad de entrevistarse con Guerrero. Le envió una carta, fechada el 25 de enero, en la que le solicitaba una entrevista y le exponía los puntos de su programa político, posteriormente recogido en el Plan de Iguala.

El encuentro se realizó en la población de Acatempan, el 10 de febrero, ante las tropas de Iturbide y de Guerrero. Según el relato de Lorenzo de Zavala, se entabló un breve diálogo entre ambos caudillos, tras el cual se produjo el abrazo.[6] Guerrero explicó a sus soldados la presencia de Iturbide en los siguientes términos:

«"¡Soldados! Este mexicano que tenéis presente es el señor don Agustín de Iturbide, cuya espada ha sido por nueve años funesta a la causa que defendemos. Hoy jura defender los intereses nacionales; y yo que os he conducido en los combates, y de quien no podéis dudar que moriré sosteniendo la independencia, soy el primero que reconoce al señor Iturbide como el Primer Jefe de los Ejércitos Nacionales: ¡Viva la independencia! ¡Viva la libertad!"».[7] Lucas Alamán desmiente esta versión. Según él, Iturbide no logró inspirar suficiente confianza en Guerrero, y éste envió en su lugar al teniente José Figueroa, quien estaba facultado por Guerrero para arreglar todas las condiciones.[8]

Su fundación[editar]

La idea de la creación de este ejército era de marchar por todo el país difundiendo el Plan de Iguala y el Desarme, para unir más personas a su causa. El 24 de febrero se promulgó el decreto para la creación de este ejército como aparecía en el Plan de Iguala, y era llamado Trigarante, debido a las tres garantías que defendía: Religión Católica como única tolerada en la nueva nación, Independencia de México hacia España, y Unión entre los bandos de la guerra. También, en esa fecha, el sastre José Magdaleno Ocampo entregó a Iturbide el pendón trigarante, que había sido confeccionado por encargo del coronel. Ahora se celebra ese día como el Día de la Bandera, y a la Bandera Trigarante se la considera el primer pendón de la época independiente.[7]

Generales[editar]

El Ejército Trigarante desde el Plan de Iguala hasta el Tratado de Córdoba[editar]

Entrada del Ejército Trigarante en la Ciudad de México.

Iturbide mandó reproducir el Plan de Iguala para darlo a conocer a todos los habitantes de la Nueva España. El documento llegó hasta las manos del virrey y del arzobispo de México. Cuando las autoridades conocieron el Plan de Iguala, emprendieron una campaña contra Iturbide, pero poco pudieron hacer para evitar que siguieran circulando las ideas de libertad.[10]

Iturbide inició un viaje por la región del Bajío para extender el movimiento. Varios militares realistas se adhirieron al Plan de Iguala. También lo hicieron algunos jefes insurgentes que se habían retirado, como Guadalupe Victoria, Nicolás Bravo e Ignacio López Rayón.[11]

Poco después, Apodaca fue relevado como virrey y en su lugar llegó Juan O'Donojú, quien sería el último representante de la Corona. Iturbide se entrevistó con él en Córdoba, el 24 de agosto, y le hizo ver que la causa hispánica ya estaba perdida y que tenían pocos (menos de la décima parte del ejército) de su lado. O'Donojú comprendió y se suscribieron los Tratados de Córdoba, que dieron fin a la Guerra de Independencia y que reconocían la soberanía de México.[12]

Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante, cuyo líder era Iturbide entra a la ciudad de México en diferentes rumbos, formando una columna al frente de la cual iba Agustín de Iturbide. El Ejército Trigarante,[13] a partir de su creación el 24 de febrero de 1821, siguió combatiendo contra las tropas realistas (españolas) que se rehusaban a aceptar la Independencia de México. Estas batallas continuaron hasta agosto de 1836 cuando Iturbide junto con Juan O'Donojú firmaron los Tratados de Córdoba.

Las tropas del ejército que desfilaron, estuvieron conformadas por 16 134 hombres, de los cuales, 7 416 eran de infantería, 7 955 eran de caballería y 763 de artillería con 68 cañones de diferentes calibres. Entre los oficiales se encontraban Domingo Estanislao Luaces, Pedro Celestino Negrete, Epitacio Sánchez, José Morán, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Anastasio Bustamante, José Joaquín Parrés, José Antonio de Echávarri, José Joaquín de Herrera, Luis Quintanar, Miguel Barragán, Vicente Filisola, José Antonio Andrade, Felipe de la Garza, Manuel Ruiz de la Peña Iruela, Antonio López de Santa Anna, Gaspar López, Mariano Laris y Juan José Zenón Fernández:[14]

Sección Infantería Regimiento Hombres Sección de Caballería Regimiento Hombres
Primera Regimiento de la Corona 453 Primera Escolta de Iturbide 300
Primera Regimiento de Celaya 490 Segunda Dragones de México 305
Primera Granaderos Imperiales 258 Segunda Caballería de Echávarri 186
Segunda Tres Villas 368 Segunda Dragones de Santander 190
Segunda Guadalajara 134 Tercera Fieles de Potosí 300
Segunda Santo Domingo 162 Tercera Dragones del Rey 159
Tercera Cazadores de San Luis 47 Tercera Sierra Gorda 155
Tercera Regimiento de Fernando VII 382 Cuarta San Carlos 310
Tercera Ligero del Imperio 153 Cuarta Provinciales de México 80
Cuarta Ligero de Querétaro 318 Quinta Dragones de Valladolid 448
Cuarta Segundo de Libertad 195 Quinta Moncada 240
Quinta Batallón de San Fernando 239 Sexta Regimiento de Toluca 250
Quinta Ligero de Morelos 129 Sexta Caballería padre Izquierdo 300
Quinta Segundo de la Unión 176 Séptima Regimiento de Querétaro 283
Quinta Primero de la Libertad 485 Séptima Regimiento del Príncipe 241
Sexta Fijo de Puebla 265 Octava Dragones de Puebla 119
Sexta Cazadores de la Patria 62 Octava Dragones de Tulancingo 324
Sexta Comercio de Puebla 157 Octava Apan 132
Sexta Tlaxcala 54 Novena Dragones de la Libertad 400
Séptima Batallón de la Lealtad 205 Décima Dragones de Atlixco 83
Séptima Guanajuato 91 Décima Dragones de la Unión 389
Séptima Zacualtipán 94 Décima Voluntarios del Valle 130
Octava Comercio de México 339 Décima Voluntarios nacionales 247
Octava Batallón 1° Americano 359 Undécima Dragones de América 150
Novena Regimiento Fijo de México 516 Undécima Dragones de Guanajuato 263
Décima Constancia 100 Undécima Dragones de la Sierra 37
Décima Valladolid 95 Duodécima Dragones de San Miguel 126
Décima Batallón del Potosí 200 Duodécima Chilpancingo 124
Undécima Primero de la Unión 220 Duodécima Del Sur 92
Undécima Segundo de México 270 Decimatercera Dragones de los Campeones 166
Duodécima Infantería del padre Izquierdo 500 Decimatercera Santa Rita 130
subtotal infantería 7 416 Decimatercera Compañías del Sur 60
Artillería 68 pzas. varios calibres 763 Decimatercera Escolta del general Guerrero 146
Decimacuarta Flanqueadores 87
Decimacuarta Montealto, Tehuacán y Temascaltepec 189
Decimaquinta Dragones de Azcapotzalco 260
Decimaquinta Dragones de Xilotepec 114
Decimasexta Dragones de San Luis 500
suma 8 179 subtotal dragones 7 955
Gran total 16 134

El fin del ejército[editar]

Tras el triunfo de la revolución de Independencia y la entronización de Iturbide como emperador de México apoyado por el Ejército Trigarante, esta fuerza armada se convirtió en la base para el Ejército Imperial Mexicano, que posteriormente sería el Ejército Nacional Mexicano y como tal cumplió su misión fundamental de defender y sostener la soberanía de la nueva nación con las armas, sobre todo ante las ambiciones expansionistas de su vecino del norte.[15]

La bandera[editar]

Bandera Trigarante de México.

Este ejército, al ser el resultado de la unión de todas las fuerzas armadas mexicanas, necesitaba una bandera que expresara este hecho.

El caso había sido previsto, y así, el día señalado para la promulgación del plan, José Magdaleno Ocampo, sastre encargado de confeccionarla, entregó a Iturbide la bandera tricolor, cuyos elementos esenciales permanecen en la actual.[16]

La bandera durante el plan de Iguala estaba dividida por tres barras diagonales y no verticales, y en el centro de cada banda había una estrella dorada de ocho puntas. Estas tres estrellas estaban colocadas diagonalmente, pero en sentido inverso al de las barras. Era, pues, aquella, una bandera que significaba unión y armonía. La primera franja, empezando por la parte superior, era blanca y simbolizaba la pureza de la religión católica, principio activo de unidad nacional; la segunda era verde y simbolizaba el ideal de independencia política de México, no sólo con relación a España, sino también de toda otra nación; la tercera era roja y representaba el ideal de la unión entre los indígenas, mestizos, criollos y españoles residentes en México y, en general, entre cuantos constituían la población mexicana; las estrellas representaban las tres garantías y la voluntad de cumplirlas.[17]

Referencias[editar]

  1. INAH, Mónica Barrón (2010). «Iturbide y sus generales». Distrito Federal, México: INAH. Consultado el consultado el 28 de marzo de 2010.
  2. Historia de México, Ediciones Castillo
  3. Carta de renuncia del coronel Armijo, 9 de noviembre de 1820
  4. Historia Ilustrada de México Vol.1
  5. Los presidentes de México 2001
  6. Lorenzo de Zavala Ensayo Histórico de las revoluciones de México tomo I, págs. 91 y 92
  7. a b RedEscolar (2005). «10 de ebrero de 1821.- Abrazo de Acatempan.». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  8. Lucas Alamán Historia de México, tomo V, pág. 92.
  9. INEHRM - Secretaría de Educación Pública
  10. Fernández, Editores (2005). «27 de Septiembre». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  11. Fernández Editores, Taylor Hansen (2005). «Iturbide Difunde el Plan de Iguala». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  12. Fernández, Editores (2005). «El tratado de Córdoba». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  13. Hill, Capit (2007). «El Grito de Independencia». Archivado desde el original el 1 de marzo de 2000. Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  14. Zárate, 1889; 750-751
  15. Rosain Unda, Gorka (2005). «Tras la consumación de la independencia de México, los vascos se integraron al nuevo país durante su turbulento siglo XIX». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  16. Cable, Educación (2005). «LA BANDERA DE IGUALA (1821) siglo XIX». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.
  17. Cable, Educación (2005). «BANDERA TRIGARANTE (1821) siglo XIX». Consultado el consultado el 19 de diciembre de 2007.

Bibliografía[editar]

  • Velázquez, Rogelio (2000). Historia de México. Ciudad de México: Editorial Castillo. 970-20-0019-X. 
  • Nieto López, José de Jesús (1998). Historia 3. Ciudad de México: Editorial Castillo. 970-642-214-5. 
  • Fuentes Mares, José (1984). Historia Ilustrada de México. Ciudad de México: Editorial Océano. 968-491-045-2. 
  • Rosas, Alejandro (2001). Los presidentes de México. Ciudad de México: Planeta. 970-690-507-3. 
  • Zárate, Julio (1889). MÉXICO A TRAVÉS DE LOS SIGLOS. Ciudad de México: Editorial Cumbre.