Rebelión de Túpac Amaru II

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Rebelión de Túpac Amaru II
TupacAmaruII.jpg
Fecha 1780-1782
Lugar Sur del actual Perú y Bolivia
Causas
Resultado Victoria realista
Beligerantes
Bandera de España 1760-1785.svg Imperio español Banner of Tupaq Qatari.svg Rebeldes aymaras y quechuas
(más blancos, mestizos y negros alzados)
Comandantes
José del Valle
José Antonio de Areche
Antonio Arriaga
Tiburcio Landa
Túpac Amaru II
Diego Cristóbal Túpac Amaru  (P.D.G.)
Túpac Catari
Tomás Catari
Fuerzas en combate
15.000[1] -17.500[2] hombres 100.000 hombres[2] [3]
40.000-60.000 asediando Cusco (2-9 de enero de 1781)[4]
10.000-40.000 asediando La Paz (14 de marzo de 1781)[4]

100.000 muertos en total.[5]
10.000 por hambre y enfermedades.[6]

La Rebelión de Túpac Amaru II fue un importante levantamiento acontecido entre 1780 y 1782 en el virreinato del Perú, en la región del Cuzco, en reacción a la imposición de las Reformas borbónicas que se extendió luego a todo el sur peruano y el Alto Perú, perteneciente al virreinato del Río de la Plata. Fue iniciada por el curaca José Gabriel Condorcanqui o Túpac Amaru II, secundado tras su ajusticiamiento por Diego Cristóbal Túpac Amaru, el curaca Tomás Catari y Julián Apaza Nina o Túpac Catari.

Índice

Antecedentes [editar]

La Secretaría de Estado de España, en un esfuerzo de reforzar la administración de sus colonias, ha de introducir una serie de cambios sistemáticos, conocidos como las Reformas borbónicas. Como parte de estas reformas, se creó el virreinato del Río de la Plata escindiendo del virreinato del Perú los territorios de la Real Audiencia de Charcas, que en aquel entonces atravesaba una importante ruta comercial terrestre, uniendo las ciudades de Cuzco, Arequipa, Puno, La Paz y el resto del Altiplano hasta Potosí. La separación administrativa supuso también la transferencia de los beneficios económicos hacia Buenos Aires en detrimento de Lima, ocasionada por la despenalización del contrabando a través del puerto atlántico.

Paralelamente, en los dominios españoles se incrementaron y cobraron con mayor eficiencia impuestos como la alcabala, afectando a los comerciantes del sur del Virreinato peruano y del Alto Perú (hoy Bolivia). Estos comerciantes eran mayormente caciques (curacas) indígenas de real linaje de cultura mestiza. Ellos también se vieron perjudicados por el movimiento arbitrario de autoridades indígenas por parte de la administración virreinal a favor de indios serviles al Estado, en perjuicio de los jefes étnicamente legítimos.

El siglo XVIII representó el tiempo de mayor presión económica sobre el campesinado indígena. Se observa en su máxima expresión el sistema del reparto de mercancías, mediante el cual los corregidores obligaban a los indios a comprar bienes a precios muy elevados. El reparto, el tributo indígena y la mita minera oprimían la economía colonial a fin de satisfacer las demandas de la metrópoli.

En este contexto, el recuerdo de la historia y los símbolos del Imperio incaico dentro de la población indígena surgió como modelo de alternativa frente a un sistema económico que las perjudicaba en muchos sentidos.

Rebelión en las cercanías del Cuzco [editar]

El 4 de noviembre de 1780 durante o después de una fiesta en Tungasuca, donde Túpac Amaru era cacique, este y sus partidarios apresaron a Antonio Arriaga, corregidor de Tinta (lugar de nacimiento de Túpac Amaru), y lo mantuvieron cautivo por seis días hasta finalmente ejecutarlo públicamente. Antes de ejecutar a Arriaga, Túpac Amaru lo convenció de que pidiera a algunos españoles que le llevaran dinero para rescatarlo. Túpac Amaru se movilizó por áreas rurales logrando muchos adeptos, principalmente entre los indígenas y mestizos, pero también de algunos criollos mayormente descendientes de españoles. El 17 de noviembre arribó al pueblo de Sangarará, en donde las autoridades españolas del Cuzco y de las áreas cercanas había colocado una fuerza de 900 hombres. El ejército de Túpac Amaru, que había crecido hasta varios miles de hombres, los derrotó en la batalla de Sangarará al día siguiente, destruyendo la iglesia local en donde se había refugiado un número de personas.

El administrador colonial español José Antonio de Areche actuó en respuesta al levantamiento de Túpac Amaru moviendo tropas desde Lima y desde lugares tan lejanos como Cartagena de Indias en la actual Colombia, logrando reunir unos17.000 hombres, muchos de ellos indios auxiliares más tropas regulares y veteranas.[7] Las tropas de Lima fueron el instrumento de ayuda para repeler los intentos de Túpac Amaru con 10.000 rebeldes[8] de capturar el Cuzco en diciembre y en enero. También tuvieron éxito los realistas en defender La Paz por 12.000 alzados gracias a la valerosa resistencia de Sebastián de Segurola.[9] Luego de esos fracasos la coalición que seguía a Túpac Amaru comenzó a desintegrarse, empezando por los criollos que lo abandonaron y se unieron a las fuerzas gubernamentales. A finales de febrero de 1781 las autoridades españolas comenzaron a operar con ventaja y Túpac Amaru y su familia fueron capturados el 6 de abril. El 15 de mayo fue sentenciado a muerte, y el 18 de mayo fue forzado a presenciar la ejecución de su esposa y sus dos hijos. Más tarde se le intentó descuartizar vivo atando cada una de sus extremidades a sendos caballos, de manera infructuosa. Finalmente sus verdugos optaron por decapitarlo y posteriormente despedazarlo. Más tarde, el virrey mandó a repartir las partes de Túpac Amaru en los pueblos que apoyaban la rebelión, para intimidar a la población.

El decreto de Areche que siguió a la ejecución de Túpac Amaru II incluyó la prohibición de la lengua quechua, el uso de ropas indígenas, y virtualmente cualquier mención o conmemoración de la cultura incaica y de su historia.

Rebelión en el sur [editar]

La prédica de Túpac Amaru se esparció más al sur del Cuzco en la región cercana al lago Titicaca en el Alto Perú, entonces perteneciente al virreinato de Buenos Aires. Allí se produjo otro alzamiento en diciembre de 1780, liderado por Túpac Katari, que fue ayudado por un primo de Túpac Amaru llamado Diego Cristóbal Túpac Amaru. Esta rebelión se benefició con la incorporación de las fuerzas remanentes que habían sobrevivido a la captura de Túpac Amaru. Katari sitió La Paz durante seis meses en 1781 con sus pobremente organizadas fuerzas que alcanzaban el número de 40.000,[2] [3] en su mayoría aymaras,[6] falleciendo 15.000 a 20.000 personas,[10] pero fue capturado y ejecutado en noviembre de 1781. Diego Cristóbal Túpac Amaru continuó hasta marzo de 1782, cuando también fue capturado y ejecutado.

Referencias [editar]

  1. Ward Stavig & Ella Schmidt (2008). The Tupac Amaru And Catarista Rebellions: An Anthology of Sources. Indianapolis: Hackett Publishing, pp. 27. ISBN 978-0-87220-845-2.
  2. a b c Daniel Castro (1999). Revolution and Revolutionaries: Guerrilla Movements in Latin America. Oxford: Rowman & Littlefield, pp. 2. ISBN 978-0-84202-626-0.
  3. a b Orin Starn, Carlos Iván Degregori & Robin Kirk (2005). The Peru Reader: History, Culture, Politics. Durham: Duke University Press, pp. 160. ISBN 978-0-82233-649-5.
  4. a b James D. Henderson, Helen Delpar, Richard N. Weldon & Maurice Philip Brungardt (2000). A Reference Guide to Latin American History. Nueva York: M.E. Sharpe, pp. 77. ISBN 978-1-56324-744-6.
  5. Rotondo, pp. 326
  6. a b Luis Guzmán Palomino & Germán Calderón Ticse (2006). Nación e identidad en la historia del Perú. Lima: Academia de la Historia del Perú Andino, pp. 138.
  7. Rotondo, pp. 324
  8. Rotondo, pp. 325
  9. Rotondo, pp. 325-326
  10. John Michael Francis (2006). Iberia and the Americas: Culture, Politics, and History : a Multidisciplinary Encyclopedia. Tomo I. Santa Bárbara: ABC-CLIO, pp. 1037. ISBN 978-1-85109-421-9.

Bibliografía [editar]