Lenguas quechuas

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Lenguas quechuas
Distribución geográfica Gran parte de los Andes y regiones del Gran Chaco y de la Amazonia occidental.
Países Flag of Argentina.svg Argentina (Jujuy, Salta , Tucumán y Santiago del Estero)
Flag of Bolivia.svg Bolivia (Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Oruro, Potosí)
Flag of Chile.svg Chile (El Loa)
Flag of Colombia.svg Colombia (Cauca, Nariño y Putumayo)
Flag of Ecuador.svg Ecuador
Flag of Peru.svg Perú
Hablantes 8~10 millones (2004)
~10,1 millones (2009)[1]
Subdivisiones Quechua I
Quechua II
ISO 639-1 qu
ISO 639-2 que
ISO 639-3 que[2]

Quechuan langs map.svg

Véase también
Idioma - Familias - Clasificación de lenguas
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El quechua o quichua es una familia de lenguas originaria de los Andes centrales que se extiende por la parte occidental de Sudamérica a través de seis países.[3] La cantidad de hablantes de lenguas quechuas se estima entre ocho a diez millones de usuarios. Es la segunda familia lingüística más extendida en Bolivia, Ecuador y Perú después de la indoeuropea. Cede en importancia social y crematística al castellano.[3]

Estas lenguas tienen una morfología aglutinante. Poseen raíces regulares, y conjuntos grandes de sufijos con los que se forman nuevas palabras con una gran plasticidad de significados. Los verbos transitivos concuerdan con el sujeto y el objeto (conjugación bipersonal). Expresan predicaciones nominales yuxtaponiendo el sujeto y el atributo. Entre sus rasgos notables, se indica la fuente y la veracidad del conocimiento expresado (evidencialidad), el beneficio o la actitud del hablante al respecto de una acción, y opcionalmente el tópico. A diferencia del español, el quechua funciona sin artículos o conjunciones. Además, no distingue géneros gramaticales. Carece además de un verbo análogo a 'tener'; la pertenencia se expresa mediante sufijos personales o el derivativo posesivo -yuq. Ciertas variedades carecen de algunas de estas características.

El quechua se habría originado en la región central y occidental del Perú.[4] En el siglo V, se separaron las dos ramas de la familia. Hacia el siglo XV, la llamada lengua general se convirtió en una importante lengua vehicular del Antiguo Perú y fue adoptada como lengua oficial por el Estado incaico. Esta variante fue la lengua más importante empleada para la catequesis de los indígenas durante la Colonia. En el siglo XX, el castellano sobrepasó al quechua como lengua mayoritaria en el Perú. En la década de 1960, los estudios sistemáticos de las variedades menos documentadas a la época de la familia fundamentaron la existencia de lenguas separadas dentro del quechua.[5]

Glotonimia[editar]

De los datos conseguidos a la fecha, se sabe que las lenguas quechuas no tenían autoglotónimos o al menos no existen registros de que así haya podido ser. Por el contrario, es a partir de los estudios y de las crónicas de la época de la Conquista que se les da nombres a las lenguas del mosaico lingüístico que constituía el Virreinato del Perú del siglo XVI.

Lengua general[editar]

Algunas frases se emplearon para designar a la lengua con la cual los gobernantes del Antiguo Perú se entendían con el Estado incaico, siendo la más temprana registrada la de lengua general. Sin embargo, en la región andina no sólo el quechua clásico recibió dicho epíteto, sino también más tarde el aimara y el puquina.Además el mochica.[6]

Quechua[editar]

Algunos cognados de *qićhwa
qichwa, qićhwa [qeʧwa], [ʁeʧwa], [ʁeʈʂwa] quechua ancashino
kichwa ['kɪʧwa] quichua norteño
qhichwa [χeʧwa], [qʰeʃwa] quechua sureño

El nombre de quechua es empleado por primera vez por fray Domingo de Santo Tomás en su Grammatica... así como el origen de la expresión, también citado por Cieza de León y Bernabé Cobo: Al ser preguntados los orejones por los cronistas por el origen de la llamada lengua general, estos respondían ser originaria de la nación quichua, que habitaba en lo que es hoy la Provincia de Andahuaylas. El vocablo variante quechua comenzó a emplearse hacia mediados del siglo XVII. Tanto quichua como quechua provienen de algún cognado de la originaria [qiʈ͡ʂ.wa][n. 1] ('valle templado'), que es empleada para aquellos valles de clima benigno.

En muchas variantes, como en el quechua sureño, este cognado muestra una consonante uvular que, cuando aparece delante de /i/, ya sea oclusiva o fricativa, provoca una alófono [e] en esta vocal. A las regiones que guardan esta alofonía suele corresponder el quechuismo quechua. En algunas otras, la transformación de la original */q/ en consonantes no uvulares provoca la pérdida de la alofonía en las vocales, por lo que a estas variantes suele corresponder más bien el nombre de quichua. Sin embargo, hay algunas salvedades, como en Santiago del Estero, donde se usa el nombre quichua, y algunas zonas donde no se emplea el autónimo.

Autónimos[editar]

El autoglotónimo runa simi («lengua de gente») está extendido en algunas variedades del quechua sureño . Luego de la Conquista, el término runa sufrió una aculturación, ya que se tergiversó su sentido original de «ser humano» y se usó para designar a los nativos en contraposición a wiraqucha, que se usó para designar a los españoles. Es así que runa simi se puede traducir como lengua de indígenas, es decir, cualquier lengua nativa, para diferenciarlas del español (kastilla simi; misu simi).

Otra interpetación posible es que la expresión runa haga referencia a categorías de la administración pública: el runa es el indio tributante, independientemente de si es quechua o no. Una razón potente en favor de esta hipótesis es la existencia de una expresión similar para las lenguas de la familia aimara: El glotónimo jaqaru procede de jaqi + aru, con un significado idéntico.

No existen referencias tempranas ni tardías dentro de las crónicas españolas del uso de epíteto similar a runa šimi para designar a alguna lengua en particular, sino como referencia simplemente de que la lengua en mención era hablada por los indígenas. Una de las primeras referencias, citada por Cerrón-Palomino (2008), es la del quechuista Middendorf, apenas en 1891.

En ambos dialectos colombianos se le llama inka šimi («idioma de los incas») por ser los incas quienes lo llevaron a aquellas latitudes, mientras que en la periferia de Huancayo, el quechua huanca es llamado como wanka shimi, es decir, "lengua de los huancas", y no se emplea por los vernáculos ni nuna shimi ni qichwa shimi

Historia[editar]

Génesis y expansión[editar]

Con base en los estudios lingüísticos efectuados a partir de los años sesenta del siglo XX, todas las variedades del quechua derivan de la ordinaria diversificación de una única lengua, a la cual se ha denominado protoquechua, cuya área geográfica de empleo constituye una materia aún sin solución.

La expansión del quechua se habría dado en tres oleadas sucesivas, tras las cuales se dan momentos de diversificación interna que originaron las diferentes variedades de la familia. Una primera oleada se ubica alrededor del siglo V, cuando el protoquechua habría cruzado la cordillera para instalase en la sierra central (Valle del Mantaro) entonces protoaimarahablante. Este movimiento estaría relacionado al surgimiento del centro de Cajamarquilla (en Lima). Esta migración sobre sustrato aimaraico derivó en la división entre Quechua I (al este) y Quechua II debido a profundas diferencias gramaticales hacia el siglo VIII. La expansión de este periodo se relaciona con el auge de Pachacámac. En este periodo de tiempo es cuando se habría producido la segunda oleada expansiva que afectó a las dos ramas primigenias; el Quechua I inicia una nueva expansión en dirección norte a través de la vertiente oriental hasta el Callejón de Huailas y el Quechua I se expande en dirección norte y sur por la costa y la sierra de la vertiente occidental. Tras esta segunda oleada se produce la escisión del Quechua II en sus ramas yungay (hacia el norte) y huámpuy (hacia el sur).

En el siglo XIII acontecía la expansión más reciente del quechua, impulsada a consecuencia del comercio del reino de Chincha, que produjo la adopción del quechua clásico como lengua franca en gran parte del Antiguo Perú y en lo que modernamente es la sierra ecuatoriana, empleada por los curacas de pueblos diversos para comunicarse entre gobernantes independientes para el intercambio de productos.[7] Este avance condujo a la adopción del quechua en la sierra y la Amazonía ecuatoriales, por un lado, y hacia la sierra sur sobre territorio de habla aimara. Finalmente, la variante ecuatoriana divergió del habla del sur, produciéndose la última escisión de la familia quechua. Sin embargo, en varias regiones eran sólo los curacas quienes conocían el quechua, mientras que el pueblo llano continuaba usando sus lenguas propias, como era el caso de la región mochicahablante. En medio de este proceso, cuando los incas iniciaron la conquista del Chinchaysuyo, adoptaron esta lengua para sus asuntos administrativos, si bien ellos también eran aimarahablantes, e impusieron su aprendizaje en las diversas provincias de su imperio, sin que esto significara que dejaran de lado las lenguas vernáculas. Algunos pueblos de la selva que mantuvieron contacto comercial con los incas resultaron también influenciados por el quechua.

Época colonial[editar]

Durante el Virreinato del Perú, los misioneros católicos emplearon este y otros idiomas locales para evangelizar a los indígenas; se escribieron varios manuales (artes) y lexicones de éste y otros idiomas importantes, como el aimara, el mochica o el guaraní, así como catecismos. Ello permitió que aumentara su influencia sobre los pueblos andinos e incluso se emplee por pueblos amazónicos.

Fray Domingo de Santo Tomás O.P., fraile dominico que según su propio testimonio llegó al Perú en 1540, fue el primer misionero que aprendió la lengua de la región central de Perú durante su tarea evangelizadora; predicando luego en su propia lengua a los nativos de los actuales Departamentos de La Libertad, Ancash, Lima, Ica, Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Junín y Huánuco. En 1560, como fruto del conocimiento de la lengua de los naturales, publicó en Valladolid las dos primeras obras en quechua, la Gramática o arte de la lengua general de los indios de los reinos del Perú, y el Lexicón o vocabulario de la lengua general del Perú, por Fray Domingo.

El diputado limeño Juan de Balboa fue el primer catedrático de lengua quechua (lengua quichua), cuando se organizó la Universidad de San Marcos en 1576, y el primer peruano que en ella se graduó de doctor.[8] Posteriormente, en 1608 Diego González Holguín (1552 -1618) publicó el Vocabvlario de la lengua general de todo el Perv llamada qquichua o del Inca.

Hacia 1680 se editan las obras Rapto de Proserpina... y Uska Pawqar, el hijo pródigo de Juan de Espinoza Medrano, El Lunarejo, dándose inicio al llamado Siglo de Oro de la literatura quechua [sureña]. Durante este periodo se compone la obra Ollantay. Luego de la derrota de la rebelión de Túpac Amaru II (1781), no solo en Perú, sino en toda América española, se prohibieron el uso de ropa y lengua nativas, así como toda manifestación de costumbres y otras formas de existencia distintas de las de los opresores.[9] Con ello se inició el declive de las élites andinas y la formación de un estigma social contra el idioma que aumentará y se acentuará, aún después de la Independencia metafórica.[10] También se introducen voces extrañas como tayta del latín 'tata' para nombrar al clérigo y se distorsiona la voz quechua supay como traducible a diablo (entidad de la cultura persa asimilada por occidente) y otros neologismos, ligados a los intereses del Vaticano y del imperio español.[11]

Siglos XIX y XX[editar]

Durante la Fiebre del Caucho, numerosos exploradores surcaron los grandes ríos de la Amazonía peruana, estableciéndose como lengua vehicular en la selva norte el quechua lamista, bastante extendido en la zona de Moyobamba en la época de la Fiebre.

La derrota peruana en la Guerra del Pacífico propició el resurgimiento de élites andinas, especialmente en el Cuzco, epicentro del resurgimiento del teatro quechua.

Hacia el siglo XX, el teatro cedió paso a la poesía y a los estudios científicos modernos del quechua. Los lingüistas Alfredo Torero y Gary Parker publicaron los primeros estudios sobre el tema, secundados por Rodolfo Cerrón Palomino, Félix Quesada, Antonio Cusihuamán, Clodoaldo Soto Ruiz, Amancio Chávez, Francisco Carranza, entre muchos otros, y el literato José María Arguedas. Entre los lingüistas extranjeros también se publicaron estudios importantes, como los de Willem Adelaar, Gerald Taylor, César Itier, Wolfgang Wolck, Pieter Muysken y otros más. Sin embargo, es también la época del progresismo en los Andes, donde las lenguas originarias, así como sus costumbres, eran vistas como derroteros del desarrollo de las naciones, por lo cual la incipiente educación rural se dirigió a la directa sustitución de las mismas por el castellano. El trabajo del Instituto de Estudios Peruanos y el impulso de Alberto Escobar y la publicación de sendos diccionarios de seis variedades del quechua y de sus respectivas gramáticas. Al respecto, Escobar dice

"La reivindicación de la lengua quechua y de su empleo empezaron el 27 de mayo de 1975 con la Ley 21156. La lengua prehispánica más ampliamente difundida en el Perú se hallaba proscrita, legal y socialmente, desde la insurrección de Túpac Amaru en 1780. Su oficialización en el país, con rango equivalente al de la lengua castellana es, por tanto, una decisiva medida de política cultural."

[12]

En los años 1950, la migración rural propició un acelerado proceso de reemplazo de las lenguas indígenas por el castellano como lengua materna en toda América Latina. El siglo XX significó también la oficialización del quechua en Bolivia, Ecuador y Perú y la implementación de programas de Educación Intercultural Bilingüe (hasta entonces, la instrucción estatal se daba sólo en español). El diario La Prensa publicó lecciones de quechua de Demetrio Tupac Yupanqui en los cincuentas. En 1970 se creó en la Universidad Ricardo Palma, la Facultad de Lenguas Modernas y se estableció la enseñanza del idioma quechua.

El el siglo XXI la traducción de Trilce al quechua, la aparición de El Quijote en quechua, la organización de concursos de narrativa y poesía en quechua, como el de la Universidad Nacional Federico Villarreal. La maestría de Cultura Andina de la Pontificia Universidad Católica del Perú y publicación de diversos diccionarios por autores individuales.

Actualidad[editar]

Hay diversos préstamos del español para los adelantos tecnológicos, como el caso, radyu (‘radio’), aunque en Bolivia se utiliza wayrasimi.[13]

Genealogía y clasificación[editar]

Distribución geográfica de las principales divisiones de la familia quechua.

Clasificación interna[editar]

Distribución del quechua central.

Internamente, en el quechua se distinguen dos subfamilias o ramas. Estas subfamilias son en buena parte ininteligibles entre sí; pero con regular inteligibilidad entre los dialectos que componen cada una. Estas dos subfamilias o grupos son:

La siguiente clasificación se basa principalmente en la hecha por el antropólogo y lingüista peruano Alfredo Torero, publicada en 1964,[14] que apuntaló y coincidió con las conclusiones de lo publicado por el lingüista Gary Parker un año antes.

Protoquechua

Quechua I

Pacaraos


Central
Ancash-Huánuco

Callejón de Huaylas


Conchucos

Corongo



Sihuas



Conchucos Norte



Conchucos Sur



Huamalíes




Alto Pativilca-Alto Marañón-Alto Huallaga

Chiquián



Cajatambo



Margos-Yarowilca-Lauricocha



Huallaga (Huánuco)



Yaru

Oyón



Chaupihuaranga



Ambo-Pasco



Norte de Junín



Jauja-Huanca

Jauja


Huanca

Waylla



Waycha






Alis y Vitis



Cacras



Aurahuá y Chupamarca



Huangáscar-Topará



Tantará





Quechua II


Incahuasi-Cañaris



Cajamarca




Laraos



Lincha-Madeán-Víñac


Chinchay
Quechua II-B

Ecuador-Colombia



Oriente ecuatoriano y Loreto




Chachapoyas



Lamas (San Martín)




Quechua costeño



Quechua sureño (Quechua II-C)

Ayacucho


Cuzco-Collao

Cuzco



Puno



Norte de Bolivia



Sur de Bolivia




Santiago del Estero







Quechua I y II[editar]

Distribución geográfica de las personas cuya lengua materna es el quechua por distritos.

En el subgrupo Periférico (II, B, Wampuy), encontramos zonas alta y medianamente definidas de dialectos inteligibles. Caso destacable es la subrama Chinchay meridional donde todas las variantes son inteligibles, caso similar al Chinchay septentrional. Dentro de las Yungay (QIIa) los dialectos de Cañaris y Cajamarca se intercomunican fácilmente; mientras que las otras dos variantes (Pacaraos, Laraos y Lincha) se intercomunican con diferentes variedades de otras ramas, como se verá más adelante.

En la subfamilia Central (I, A, Waywash), el panorama es más complejo: las hablas del sur del departamento de Junín (Jauja y Huanca) son mutuamente inteligibles a pesar de la divergencia, mientras que las hablas al norte de este sector (incluida la de Pacaraos, del QIIa) conforman un enmarañado continuo dialectal, es decir, la intercomprensión de las variantes es relativo a la distancia entre las mismas. Las hablas de las provincias de Yauyos y Chincha (tanto Waywash como Yungay) son inteligibles a pesar de pertenecer a grupos tan distintos.

El lingüista Alfredo Torero, además, propuso una agrupación de las múltiples variedades empleadas en el Perú en siete supralectos o lenguas según su inteligibilidad mutua:[15] [16]

Salvo los macrolenctos Ancash-Huánuco y Yaru-Huánuco, estos conjuntos detectados tienen unos límites bastante marcados, habiendo para las mismas normas ortográficas definidas. El mayor de estos casos es el llamado quechua sureño, hablado en el Perú, Bolivia, Chile y Argentina desde el Departamento de Huancavelica (Perú) hasta la provincia de Santiago del Estero (Argentina). Le sigue en importancia numérica el quichua norteño, usado en Colombia, Ecuador y Perú desde el departamento de Nariño (Colombia) hasta los de Loreto, Amazonas y San Martín (Perú). El llamado quechua huanca o simplemente huanca se habla en las provincias de Huancayo, Chupaca y Concepción, en la sierra central del Perú. El quechua yauyino está compuesto por dialectos de ambas ramas del quechua que son mutuamente inteligibles a pesar de sus divergencias. Las variedades de los departamentos de Cajamarca y Lambayeque, en la sierra norte del Perú, también son intercomprensibles.

No existe actualmente una lengua estándar (caso del árabe) o sistema escrito común (como en el chino) que utilicen los usuarios de lenguas ininteligibles para comunicarse, antes suele ocurrir que recurren al español, si lo conocen.

Unidad actual de la lengua[editar]

Entre las diversas posturas al respecto de si todas las variedades de quechuas son la misma lengua o varias, la Academia Mayor de la Lengua Quechua afirma que el quechua es un solo idioma y con el quechua cuzqueño como dialecto estándar. En el extremo opuesto, el Instituto Lingüístico de Verano ha catalogado 42 variantes como idiomas individuales,[17] aun habiendo más de una variedad que guarda un alto grado de inteligibilidad con otras variedades de la lista. Por otro lado, categoriza la familia en su conjunto como macrolengua, categoría etiquetada por esta institución para describir aquellos conjuntos de lenguas que por razones políticas o sociales son consideradas como si fueran un solo idioma en contra de la evidencia lingüística.[18]


A nivel oficial las constitución política del Perú habla del quechua como de un solo idioma, sin embargo el Ministerio de Educación emite libros distintos para al menos seis variedades lingüísticas (Áncash, Ayacucho, Cajamarca-Cañaris, Cuzco, Junín, San Martín). En Bolivia se utiliza en la educación y en textos oficiales un solo Quechua Normalizado (sureño) y en Ecuador un Kichwa Unificado. Todas las variedades habladas en estos dos países son mutuamente inteligibles.

Relación con otras lenguas[editar]

Lenguas del área andina que entraron en contacto con el quechua.

La familia quechua se halla aislada de las demás familias lingüísticas del mundo en cuanto a su origen. Anteriormente se vertieron algunas hipótesis que fueron posteriormente descartadas, como la propuesta de las familia amerindia de Joseph Greenberg (1987), que situaba al quechua dentro de la rama Andina del tronco andino-chibcha-paezano. La relación e influencia mutua en el aimara también debe ser señalada.

Desde antes de la invasión europea, el quechua una intensa relación de contacto lingüístico con la familia lingüística aimara, sobre todo las variedades meridionales. La relación estrecha vecindad entre ambos grupos de lenguas dio lugar probablemente a un alto grado de bilingüismo, por lo que se dieron numerosos préstamos léxicos mutuos al punto que no es posible distinguir cual es la lengua donadora y la lengua receptora. Además se dio una convergencia tipológica las variedades en contacto. En muchas regiones el quechua llegó con el tiempo a substituir al aimara, pero el sustrato aimara en las épocas más tempranas de la expansión del quechua como en su avance hacia el sur andino ha marcado también fuertemente la gramática y fonética quechuas. Sin embargo, a pesar de las similaridades tipológicas y los numerosos préstamos se considera que no existe relación filogenética demostrable entre ambas familas de lenguas. De hecho muchas de las características del quechua IIC parecen deberse a que muchas de estas variedades se formaron sobre un substrato aimara.

Además de con el aimara el quechua ha estado histórciamente en contacto con lenguas amazónicas como el asháninka además de otras lenguas de las familias arawak y pano. En la cuenca del Marañón el quechua reemplazó completamente un número imporante de lenguas preincaicas. En el sur el imperio incaico se extendió hasta el domino lingüístico del mapudungun, el cacán y las huarpe.

El hecho de que el quechua se consolidara como lingua franca de la región andina dio lugar en los primeros siglos de la colonización europea. Al español ingresaron muchos quechuismos para describir las nuevas realidades que conocieron los conquistadores. Los préstamos en el léxico del quechua han permitido que se digan más de una palabra para el mismo objeto o concepto. En consecuencia, existen hablantes de quechua que tienen su propia forma de decir.

Además, el bilingüismo español-quechua en los Andes ha dado lugar a la formación del español andino así como la incorporación de fonemas castellanos en los dialectos waywash septentrionales y castellanismos a nivel panandino.

Fonología[editar]

IPA palatal lateral approximant.svg
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Las sílabas de las lenguas quechuas se componen como mínimo de una vocal como núcleo. Por regla general, aceptan una consonante en posición de ataque y coda (prinicipio y fin de sílaba, respectivamente); no obstante, los préstamos más recientes pueden aceptar hasta dos consonantes en ataque, especialmente con consonantes líquidas. La entonación y la acentuación tienen roles menores.

Entre las vocales, se distinguen tres calidades vocálicas: abierta, cerrada redondeada y cerrada no redondeada. Además, los quechuas centrales distinguen dos cantidades vocálicas: vocales cortas y largas. Por su reducido número, estos fonemas vocálicos /a:/ /i:/ /u:/ (largos) presentan diversos casos de casos de alofonía; por ejemplo, la vecindad de una consonante uvular produce fonos más centralizados como [ɑ], [e, ɛ], [o, ɔ]. Otros ambientes también pueden provocar fluctuaciones, como la presencia de semiconsonante /y/ tras vocal abierta o la posición final de palabra. En algunas zonas de Áncash, se produce la monoptongación de los grupos /aj/, /uj/ y /aw/.

En cuanto a las consonantes, se presenta una alta diversificación producto de diversos cambios diacrónicos han afectado este inventario original. El protoquechua habría contado con tres nasales /m, n, ɲ/ cuatro oclusivas /p, t, k, q/, dos africadas /t͡ʃ, ʈ͡ʂ/, tres fricativas /s, ʂ, h/, dos aproximantes /j, w/ y dos o tres líquidas /ʎ, ɾ, (l)/. La fricativa retrofleja /*ʂ/] se hizo fricativa postalveolar sorda /ʃ/] desde muy antiguo, conservándose sólo en el huanca.

Fonemas consonánticos del protoquechua
Bilabial Alveolar Postalveolar Retrofleja Palatal Velar Uvular Glotal
Nasal m n ɲ
Oclusiva p t k q
Africada t͡ʃ ʈ͡ʂ
Fricativa s ʂ h
Aproximante j w
Lateral (l) ʎ
Vibrante ɾ

La reducción del inventario se dio más de una vez. La glotal /*h/ inicial desapareció en el Quechua I y en algunos quechuas QIIA. Algunos consonantes se fundieron, como la oclusiva uvular /*q/ con la velar /*k/ en el QIIB y las sibilantes en el QIIC en la colonia; ambos grupos además fundieron las africadas en una sola postalveolar. Por otro lado, se registran al menos dos expansiones o adiciones mayores del conjunto de consonantes. Por el contacto prolongado con el castellano, se han incorporado plosivas sonoras como /b/, /d/ y /g/, allí donde el quechua originalmente distinguía entre sonoras y sordas, además de la fricativa retrofleja [ʐ] entre los principales préstamos, como en bindiy (vender), Diyus (Dios) o karru [kaʐu] (carro). En el quechua sureño, por muy probable influencia del aimara y salvo la variante ayacuchana, se añadieron eyectivas y aspiradas al repertorio fonémico de oclusivas y a la africada.

Gramática[editar]

Las lenguas quechuas son lenguas aglutinantes, y sus reglas para la formación de palabras son bastante conservadas. Las morfemas son altamente regulares: no suelen variar por efecto del ambiente donde se insertan. Las palabras se componen de tan solo dos tipos de morfemas: raíces y sufijos. Existen raíces independientes, que forman una palabra completa sin ser modificadas; y existen también las dependientes de sufijos para este fin. Respecto a los sufijos, se presentan dos tipos: los sufijos derivativos, que modifican el significado de los lexemas; y los flexivos, que determinan los paradigmas de los rasgos gramaticales. Algunos sufijos son enclíticos, los cuales pueden unirse al final de cualquier palabra de la oración. Los sufijos son altamente productivos, pues conforman significados predictibles por el interlocutor.[19]

Pukllachiysichkarqanchikmi
puklla- + -chi- + -ysi- + -chka- + -rqa- + -nchik + -mi
"jugar" causativo asistivo progresivo pasado primera persona inclusiva testimonial
'Le estuvimos ayudando a hacer jugar'

Las lenguas quechuas se caracterizan por preferir un orden SOV variable, las palabras que cumplen una función adjetivos y las cláusula relativas anteceden siempre al nombre que modifican (lengua centrípeta). El alineamiento morfosintáctico suele ser de tipo acusativo, marcando el objeto directo con sufijos cognados de *-kta. La frase posesiva completa se conforma anteponiendo el poseedor al poseído y marcándo respectivamente con sufijos de caso genitivo y personal relativo.

(quechua de Huarochirí) Paypa shutin
pay (‘él/ella’) + -pa (GEN) shuti (‘nombre’) + -n (tercera persona)
Su nombre

Rasgos[editar]

La evidencialidad se conserva como rasgo gramatical en toda la familia. Así, se distingue siempre entre información presencial, reportada, conjeturada e inferida. Esta categoría se expresa en la forma de enclíticos o partículas que pueden ser libremente añadidas a virtualmente cualquier palabra del enunciado.

Hamurqanmi
'Ha venido' (yo lo he visto)
Hamurqanshi
'Dicen que ha venido'
Hamurqanćhi
'Quizás haya venido'
Hamurqanćhaa
'Seguramente ha venido'

Por otro lado, el protoquechua habría contado con cuatro personas gramaticales definidas simultáneamente por la inclusión del hablante y la del oyente. El número no habría estado gramaticalizado inicialmente. Este sistema se mantiene en el quechua de Pacaraos y se trasluce en las demás variantes.

¿Incluye al interlocutor?
No
¿Incluye
al hablante?
Primera inclusiva Primera
No Segunda Tercera

Posteriormente, aparecieron diversas marcas gramaticales verbales y nominales para los plurales, superponiéndose al esquema inicial. Con este cambio, el sistema pronominal vira a uno de siete personas: Tres personas en singular, dos en primera persona plural (incluyente y omitente) y plurales de segunda y tercera persona. Además, la diferencia entre las dos primeras personas plurales ha desaparecido en el quichua norteño.

El número no parece haber tenido mayor relevancia hasta el advenimiento de la Conquista española. Otros rasgos gramaticales, como el género, no han ingresado a las lenguas quechuas. Sólo la definitud se agregó al huanca mediante el sufijo -kaq, derivado del agentivo del verbo ka- (‘haber’).

Frase verbal[editar]

La morfología verbal es riquísima en el quechua. Los temas verbales son dependientes de sufijos de flexión de persona gramatical, tanto respecto al sujeto como al objeto directo cuando es transitivo.

(quechua chachapoyano) maka- (golpear) + -wa- (1.ª obj.) + -n (3.ª sust. pres.) → makawan 'él/ella me pega'
(quechua sureño) riku- (ver) + -yki (1a. suj. a 2a. obj.) → rikuyki 'te veo'

El quichua ecuatoriano es la única región donde se ha perdido la conjugación binominal.

(quichua norteño) ñuka (1a. pers.) + -ta (obj.) muna- (querer) + -n (3a. pres.) → ñukata munan 'me quiere'
(quechua sureño) muna- + -wa- (1a. obj.) + -n (3a. suj. pres.) → munawan 'me quiere'

El tiempo y el aspecto se marcan con sufijos que anteceden a los de persona.

Existen también grandes grupos de sufijos derivacionales, que alteran el significado de las raíces.

(quechua ancashino) maqa- (golpear) + -na-ku- (acción recíproca) + -ntsik (1.ª pl. incl. pres.) → maqanakuntsik 'nos pegamos mutuamente'.
(quechua lamista) puri- (andar) + -chi- (factativo) + -shu (inversión 2.ª por 3.ª) + -nki (2a. pers. pres.) → purichishunki 'te hace andar'.

El protoquechua tuvo cuatro sufijos verbales que expresan dirección: -rku- (‘hacia arriba′), -rpu- (‘hacia abajo′), -yku- (‘hacia adentro’) y -rqu- (‘hacia afuera’). Solo en el Quechua I y en el caso de los sufijos de dirección vertical se han conservado productivos, mientras que en otras instancias se presentan fosilizados o ausentes.[20]

Frase nominal[editar]

Sustantivos y adjetivos presentan las mismas características gramaticales. Carecen de género y número y funcionan como modificadores al anteceder otro nombre.

Las frases nominales aceptan sufijos en la palabra que funge de núcleo; estos sufijos pueden ser flexivos o derivativos. Los flexivos indican persona (la definición de la posesión, no la identidad), número y caso; los derivativos, en cambio, transforman el significado de las palabras.

Ejemplos usando yuraq wasi ('casa blanca')
Función Sufijo Ejemplo (Traducción)
sufijo que indica el número plural -kuna yuraq wasikuna casas blancas
sufijo posesivo 1.persona del singular -y, -: yuraq wasiy, yuraq wayii mi casa blanca
2.persona del singular -yki yuraq wasiyki, yuraq wayiyki tu casa blanca
3.persona del singular -n yuraq wasin, yuraq wayin su casa blanca (de él/ella)
1.persona plural (incl) -nchik yuraq wasinchik, yuraq wayinchik nuestra casa blanca (incl.)
1.persona del plural (excl) -y-ku yuraq wasiyku nuestra casa blanca (excl.)
2.persona del plural -yki-chik yuraq wasiykichik vuestra casa blanca
3.persona del plural -n-ku yuraq wasinku su casa blanca (de ellos/ellas)
sufijo de caso nominativo - yuraq wasi la casa blanca (sujeto)
acusativo -(k)ta yuraq wasita la casa blanca (objeto)
genitivo -p(a) yuraq wasip(a) de la casa blanca
benefactivo -paq yuraq wasipaq para la casa blanca
instrumental o comitativo -wan yuraq wasiwan con la casa blanca
causal -rayku yuraq wasirayku por la casa blanca (motivo)
locativo -pi, chaw yuraq wasipi, yuraq wasichaw en la casa blanca
adlativo -man yuraq wasiman hacia la casa blanca
ablativo -manta, -pita yuraq wasimanta, yuraq wayipita de/desde la casa blanca
prolativo -nta, -pa yuraq wasinta, yuraq wayipa a través de la casa blanca
terminativo -kama, -yaq yuraq wasikama, yuraq wayiyaq hasta la casa blanca
comparativo -naw, -hina yuraq wayinaw, yuraq wasihina como la casa blanca
Limitativo -lla(m) yuraq wasilla(m) nada más que la casa blanca
Agrupativo-selectivo -puralla yuraq wasipuralla únicamente entre casas blancas
sufijo derivativos Privativo -nnaq yuraq wayinnaq el que no tiene casa blanca
Posesivo -yuq yuraq wasiyuq el que tiene casa blanca
Aumentativo -sapa yuraq sikisapa' quien luce nalgotas blancas
Inclusivo -ntin yuraq wasintin el que está con su casa blanca

El sufijo de plural –kuna suele segir a los posesivos; sin embargo, el orden se invierte en el quichua santiagueño.[21]


Comparación léxica[editar]

Los numerales en diferentes lenguas quechuas son:[22]

GLOSA PROTO-
QUECHUA
Quechua I Quechua IIb Quechua IIc
Huanuqueño Tenense Imbabureño Pastazense Salasaqueño Cuzqueño Boliviano Santiagueño
'1' *suk huk ʃuk ʃux pundiru ʃuh hux ux suk
'2' *iʂkaj iʃkaj iʃki iʃgaj iʃkajniŋ iʃki iskaj iskaj iʃkaj
'3' *kimsa kimsa kinsa kinsa kimsajniŋ kinsa kinsa kinsa kimsa
'4' *ʈʂusku ʧusku ʧusku ʧusku ʧuskujniŋ ʧusku tawa tawa taa
'5' *piʧqa piʧqa piʧka piʧa piʧkajniŋ piʧka pisqa pʰiʃqa piʃqa
'6' *suqta soqta sukta sukta soktajniŋ sukta soqta sohta suqta
'7' *qanʈʂis qanʧis kanʤis kanʧis kanʧisiniŋ kanʧis qanʧis qanʧis qanʧis
'8' *pusaq pusaq pusak pusax pusakiniŋ pusah pusaq pusah pusaq
'9' *isqun isqon iskun iskun iskuniniŋ iskun esqon hisqʼon isqun
'10' *ʈʂunka ʧuŋka ʧunga ʧunga ʧungayniŋ ʧunga ʧunka ʧunka ʧunka



En la tabla anterior se han empleado:

[ ʤ ] (africada sonora similar a la anterior)
[ ʃ ] (como en inglés sh)
[ x ] (como en español j)

Escritura[editar]

Largamente se viene debatiendo acerca del empleo prehispánico de algún método de escritura andina. Se sospecha de los quipus (khipu) y los tocapus, pero aún hay mucho por investigar.

Acta de Independencia argentina, escrita en español y en quechua (1816).

Los primeros españoles (principalmente cronistas y evangelizadores) así como los aborígenes buscaron graficar el(los) quechua, principalmente la variante cuzqueña, empleando el alfabeto latino; esta situación generó múltiples grafías para distintos fonemas y viceversa. Sin embargo, las lenguas quechua permanecieron como esencialmente orales hasta muy entrado el siglo veinte.

El 29 de octubre de 1939, se da uno de los primero intentos de graficación del quechua aun bajo el paradigma de un sólo idioma. En esta ocasión, es aprobado un alfabeto para las lenguas aborígenes americanas que consta de 33 signos durante el XXVII Congreso Internacional de Americanistas, en Lima (Perú).

El 29 de octubre de 1946, el Ministerio de Educación del Perú aprueba el Alfabeto de las Lenguas Quechua y Aimara, con 40 signos utilizables en las cartillas de alfabetización rural que proyectaba dicha institución.

En la semana del 2 al 13 de agosto de 1954, durante el III Congreso Indigenista Interamericano, realizado en La Paz, se creó el Alfabeto fonético para las lenguas quechua y aimara, basándose en los acuerdos de los dos congresos anteriores, realizados en Pátzcuaro (1940) y Cuzco (1949).

El 16 de octubre de 1975, a finales del gobierno militar de Juan Velasco Alvarado, el Ministerio de Educación peruano nombra una Comisión de Alto Nivel para implementar la Ley de Oficialización de la Lengua Quechua. Ésta informa y recomienda el Alfabeto Básico General del Quechua, aprobado por el ministerio mediante la Resolución Ministerial Nº 4023-75-ED. Las letras que este alfabeto contenía eran: a, aa, ch, e, h, i, ii, k, l, ll, m, n, ñ, o, p, q, r, s, sh, t, tr, ts, u, uu, w, y. Diez años más tarde, mediante Resolución Ministerial Nº 1218-85-ED, el alfabeto oficial suprimió las letras <e> y <o>, se usan sólo tres vocales (a, i, u), que corresponde a la fonología del quechua. Sin embargo, la Academia Mayor de la Lengua Quechua en el Cuzco todavía promueve una versión del alfabeto quechua cusqueño con cinco vocales (a, e, i, o, u).

Aspecto legal[editar]

Actualmente el quechua es oficial a nivel nacional en Ecuador, Perú y Bolivia. También se habla sin ser oficial a nivel nacional en regiones limítrofes de Argentina y Chile.

El quechua sureño es constitucionalmente una de las treinta y cinco lenguas oficiales en Bolivia, aunque sus instituciones ofician comúnmente en español. Las constituciones de Colombia, de Ecuador y del Perú estipulan a sus respectivas lenguas nativas –entre ellas el quechua o quichua– como segundas lenguas oficiales después del español (oficiales en las zonas donde predomina u oficiales en su territorio). En Chile, Colombia y en Argentina carecen de este reconocimiento oficial.

Secuencia de disposiciones legales[editar]

  • En el Perú: 1972, Ley general de Educación; 1973, Reglamento de educación Bilingüe. 1975, Oficialización del quechua, Decreto Ley Nª 21115. Se aprueba el Alfabeto básico general de Quechua por R.M. Nº 4023-75 ED, el 16 de ocrubre de 1975. Se empieza el Programa Experimental de Educación Bilingüe de Puno,1980.[23] Reconocimiento oficial del Alfabeto Unificado Quechua, por resolución Ministerial Nº 1218-85 del 18 de noviembre de 1985[24]
  • En Ecuador: 1980, Oficialización del alfabeto unificado quichua; 1983, Reforma Constitucional.[25]
  • En Bolivia: 1983, establecimiento de SENALEP; 1984, oficialización del alfabeto unificado-quechua aimara, en virtud del Decreto Supremo 202227, del 5 de mayo de 1984.[26]
  • En Ecuador, se inicia el Proyecto de educación Bilingüe Intercultural; se reconoce oficialmente a CONAIE ( Nacionalidades indígenas) en 1986. Se establece en 198, la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe. En 1993, se estructura el Modelo Nacional para EIB. En 1998, se ratifica la Convención 169 de la OIT, y se da el Acuerdo de Tabacundo para unificar el Alfabeto Quichua con el de Bolivia y el del Perú.[27]
  • En Perú, en 1991 se organiza la Política Nacional de Educación Intercultural Bilingüe. En 1993, se revalida la Convención 169 de la OIT. Se instituye la Unidad Nacional de Educación Bilingúe Intercultural (UNEBI). En el año 2000, se crea la Dirección Nacional de Educación Bilingüe Intercultura. DINEBI sustituye a UNEBI.
  • En Bollivia, en 1991, arranca el Proyecto de Educación Intercultural Bilingüe en etapa empírica y se suscribe la Convención 169 de la OIT. En 1994, se da la Ley de Reforma Educativa Nº1565.En 1995,se impulsa la Educación Intercultural Bilingüe en todo el ámbito nacional. En 1996, se dio la Ley de Participación Popular[28]
  • En el siglo XXI, en Perú: en el año 2002 surge la Declaración de Lima, en el marco del V Congreso Latinoameriano de Educación Intercultural Bilingüe. El 30 de octubre de 2003,El Congreso Nacional aprueba la Ley de Lenguas[29]
  • El 26 de junio de 2011, en Perú, se aprueba la Ley nº 29735, cuyo proyecto presentó la congresista cusqueña María Sumire, se refiere al "uso, preservación, desarrollo y fomento" del quechua.
  • La nueva ley universitaria peruana (julio de 2014) se estableció como requisito para obtener la licenciatura dominar una lengua nativa o una extranjera.

Véase también[editar]

Notas[editar]

Referencias[editar]

  1. Ethnologue:Statistical summaries
  2. {{{iso3}}}
  3. a b Adelaar 2004, p. 168
  4. Alfredo Torero. El quechua y la historia social andina ISBN 978-603-45021-0-9.
  5. Adelaar 2004, pp. 180-181.
  6. Torero: Lenguas de los Andes Lingüistica e Historia. Instituto Francés de Estudios Andinos Lima (2002)
  7. Torero, Alfredo (1984). «El comercio lejano y la difusión del quechua. El caso del Ecuador». Andina: 367–402. 
  8. Diccionario histórico-biográfico del Perú. Tomo segundo - Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
  9. Los luchadores por la libertad de América latina. pág. 28, ISBN 5-01-000632-4
  10. Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana
  11. Diccionario Kechwa castellano de Guardia Mayorga, 10.ª edición.
  12. Prólogo de Alberto Escobar en Gramática quechua Ancash- Huailas de Gary J. Parker (1976) Edición IEP, Ministerio de Eucación
  13. Adela Velásquez: Simipirwa/ Diccionario quechua-español ISBN 978-99954-41-95-1
  14. Torero Fernández de Córdova, Alfredo A. (1964). «Los dialectos quechuas». Anales Científicos de la Universidad Agraria (La Molina (Lima)) 2 (4): 446–478. 
  15. Torero, Alfredo (1983). «La familia lingüística quechua». América Latina en sus lenguas indígenas. Caracas: Monte Ávila. ISBN 9233019268. 
  16. Torero, Alfredo (1974). El quechua y la historia social andina. Lima: Universidad Ricardo palma, Dirección Universitaria de Investigación. ISBN 9786034502109. 
  17. Gordon, Raymond G., Jr (2005). «Ethnologue report for Quechuan» (15ª edición). Ethnologue: Languages of the World. Consultado el 2006. 
  18. «ISO 639 code sets: Documentation for ISO 639 identifier: que» (en inglés). ISO 639-3 en SIL International. 2008. Consultado el 2008. 
  19. Soto Ruiz, Clodoaldo. Quechua Manual de enseñanza. IEP, Lima ( 2010) ISBN 978-99-72-51-273-5
  20. Adelaar, Willem (2013). Quechua I y Quechua II: En defensa de una distinción establecida. Revista Brasileira de Linguística Antropológica Vol. 5 N. 1, p. 58.
  21. Alderetes, Jorge R. (1997). «Morfoligía Nominal del Quechua Santiagueño». 
  22. Diccionario Kichua -Castellano del Ministerio de Educación de Ecuador ( Iskay simi yachakunapaq Qullqa).
  23. Roleen Howard. Por los linderos de la lengua ISBN 978-9972-51-164-2
  24. Howard. Op. cit.
  25. Howard. Op. cit.
  26. Howard. Op. cit.
  27. Howard. Op. cit.
  28. Howard. Op. cit.
  29. Howar. Op. cit.

Bibliografía[editar]

Bibliografía general[editar]

  • Adelaar, Willem F. H.; Pieter C. Muysken (2004). «3.2 The Quechuan language family». The languages of the Andes. Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 052136275X. 
  • Cerrón-Palomino, Rodolfo (2003). Lingüística quechua (2ª ed. edición). Cuzco: Centro de Estudios Regionales Andinos 'Bartolomé de las Casas'. 
  • Cusihuamán, Antonio (2001). Gramática Quechua Cuzco-Collao. Cuzco: Centro de Estudios Regionales Andinos 'Bartolomé de las Casas'. ISBN 9972-691-36-5. 
  • Cusihuamán, Antonio (2001). Diccionario Quechua Cuzco-Collao. Cuzco: Centro de Estudios Regionales Andinos 'Bartolomé de las Casas'. ISBN 9972-691-37-3. 
  • Itier, César; Torero, Alfredo (1995). Del siglo de oro al siglo de las luces: lenguaje y sociedad en los Andes del siglo XVIII. Cuzco: Centro de Estudios Regionales Andinos 'CBC'. ISBN 84-8387-020-7. 
  • Mannheim, Bruce (1991). The Language of the Inka since the European Invasion. Austin: University of Texas Press. ISBN 0-292-74663-6. 
  • Torero, Alfredo (1974). El quechua y la historia social andina. Lima: Universidad Ricardo palma, Dirección Universitaria de Investigación. ISBN 9786034502109. 
  • Torero, Alfredo (1983). «La familia lingüística quechua». América Latina en sus lenguas indígenas. Caracas: Monte Ávila. ISBN 9233019268. 
  • Torero, Alfredo (diciembre de 1984). «El comercio lejano y la difusión del quechua. El caso del Ecuador». Centro de Estudios Regionales Andinos "Bartolomé de Las Casas" (Cuzco) (4): 367–402. 
  • Virginia Zavala y otros. Qichwasimirayku Batallas por el quechua. Fondo editorial PUCP, Lima, nov. 2014. ISBN 978-612-317-065-3

Diccionarios[editar]

Sitios lingüísticos[editar]

Lecturas en quechua[editar]

Enlaces externos[editar]

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