Misionero

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Se llama misionero (del verbo latino, missio que significa «enviar») a aquella persona cuyo objetivo principal es el anuncio del evangelio mediante obras y palabras entre aquellos que no creen. Esa forma de misión propiamente tal es conocida como ad gentes, es decir, hacia las gentes, gentiles o no cristianos, y se desarrolla en lugares donde el evangelio no ha sido suficientemente anunciado o acogido, o en ambientes refractarios ubicados más allá de las propias fronteras donde se dificulta la prédica y aceptación del mensaje.

El sacerdote Damián de Veuster, ejemplo de misionero perteneciente a la congregación de Picpus, fotografiado con un grupo de leprosos en Kalaupapa, en la década de 1870

En la Historia del cristianismo, la idea de misión se aplica tanto a colectividades como a individuos e implica una forma de vocación, que se interpreta como un llamamiento positivo de Dios que «envia»,[1] para llevar un encargo o realizar un trabajo apostólico: la tarea de anunciar el evangelio, conforme al mandato final puesto en boca de Jesús de Nazaret en los Evangelios de Mateo y de Marcos:

«Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado.»

Evangelio de Mateo 28:19-20a

Y les dijo: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura».

Evangelio de Marcos 16:15

La palabra «misión» se habría originado en la década de 1590, cuando la Compañía de Jesús (jesuitas) envió a algunos de sus miembros al extranjero,[2] ya que la vocación de la orden era «servir a Cristo en misión universal». Concretamente, entre 1581 y 1592, salieron de Lisboa 54 jesuitas con rumbo a la India, para seguir los pasos de Francisco Javier.[3] La palabra se popularizó a partir de la traducción latina del pasaje bíblico en el que Cristo envía a sus discípulos a predicar en su nombre, y condujo a la definición de las misiones como los asentamientos fundados en tal carácter.

La palabra «misión» tiene también el sentido de trabajo, tarea, quehacer o cometido.[4] Esta acepción más general permite además la concepción de un cierto carácter misionero en las personas, ministerios e instituciones, independientemente de su origen o de su condición religiosa o laical. El término, usado en sentido estricto en el marco del cristianismo, se puede utilizar también en sentido laxo para referir a otros credos o ideologías.[5]

La misión de Jesús de Nazaret[editar]

Ícono que representa a los discípulos enviados por Jesús de Nazaret a misionar, en alusión al pasaje del Evangelio de Lucas (Lucas 10:1-11).

En los evangelios sinópticos, Jesús de Nazaret se presenta a los hombres como el enviado de Dios por excelencia, por lo cual al acogerlo o rechazarlo se acoge o se rechaza al que lo ha enviado (Lucas 9:48; Lucas 10:16), es decir, a Dios Padre.[1] La conciencia que Jesús tiene de su misión (término de donde deriva la palabra «misionero») se explicita en frases características: «Yo he sido enviado...», «Yo he venido...», «El Hijo del hombre ha venido...» para anunciar el evangelio (Marcos 1:38), para cumplir la ley y los profetas (Mateo 5:17), para llamar no a los justos sino a los pecadores (Marcos 2:17), para buscar y salvar lo que estaba perdido (Lucas 19:10), para servir y dar su vida en rescate de muchos (Marcos 10:45).[1] Todos los aspectos de la obra de Jesús de Nazaret enlazan con esa misión, desde su primera predicación en Galilea hasta su muerte en la cruz.

La misión de Jesucristo aparece todavía en forma más evidente en el Evangelio de Juan. Allí, el único deseo de Jesús es hacer la voluntad del que lo ha enviado (Juan 4:34; Juan 6:38), realizar sus obras (Juan 9:4) y decir lo que aprendió del Padre (Juan 8:26), y pide a los hombres que crean en su misión (Juan 11:42; Juan 17:8).[1]

La misión de los apóstoles de Jesús[editar]

La misión de Jesús de Nazaret se prolongó con la de sus propios enviados, los doce apóstoles, que tornaron en misioneros para curar (Lucas 9:1) y para anunciar el evangelio (Marcos 16:15), enviados «como ovejas en medio de lobos» (Mateo 10:16). Además, Jesús envió delante de sí misiones más numerosas en discípulos (Lucas 10:1). La misión de los apóstoles enlazó con la propia misión de Jesús: «Como el Padre me envió, yo también os envío a vosotros» (Juan 20:21).[1] Así, a todos los apóstoles se les atribuye haber muerto en ciudades o tierras de misión.

Pablo de Tarso[editar]

San Pablo por El Greco, atesorada en el Museo de Arte de San Luis. Se considera a Pablo de Tarso, Apóstol de las naciones, el prototipo del misionero cristiano.

Entre las personalidades del siglo I, Pablo de Tarso amerita una mención especial por haberse constituido en el motor de construcción y expansión del cristianismo en el Imperio romano, merced a su talento, a su convicción, y a su carácter indiscutiblemente misionero.[6] [7] Así había sido presentado el propio Pablo: como un instrumento de elección que llevaría el nombre de Jesús ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel (Hechos 9:15).[1]

Pablo hacía generalmente sus viajes a pie (2 Corintios 11:26).[8] [9] El esfuerzo realizado por Pablo de Tarso en sus viajes es digno de mención. Si se cuenta únicamente el número de kilómetros de los tres viajes por Asia Menor, supera los 4 600 km según Josef Holzner.[10]

A lo anterior habría que añadir los viajes por tierras de Europa y por mar, los caminos difíciles, las diferencias de altitud, etc. De una forma muy vívida, Pablo mismo describió en el pasaje siguiente lo que estos viajes implicaron:

En peligros de muerte he estado muchas veces. Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas; una vez fui apedreado; tres veces padecí naufragio; un día y una noche pasé en el abismo. Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en la ciudad; peligros en despoblado; peligros en el mar; peligros entre falsos hermanos; trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?

2 Corintios 11:23c-29

El teólogo protestante alemán Gustav Adolf Deissmann enfatizó el punto al comentar que sentía «indecible admiración» a vista del esfuerzo puramente físico de Pablo, que con toda razón podía decir de sí mismo que «azotaba su cuerpo y lo domaba como a un esclavo» (1Corintios 9:27).[11]

Misioneros cristianos[editar]

En la Iglesia católica[editar]

Algunos de los misioneros citados, particularmente los de los primeros siglos, son reconocidos y conmemorados además por otras denominaciones cristianas, como la Iglesia ortodoxa.

Reducción jesuítica de San Miguel Arcángel, en Brasil, la primera en ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.

Durante la conquista y colonización española y portuguesa de América, los misioneros eran los encargados de construir asentamientos en las zonas más alejadas de los centros cívicos de la época. También eran los encargados de evangelizar a los naturales de esas zonas. En la evangelización de Hispanoamérica, los jesuitas y religiosos de otras congregaciones a menudo defendieron los derechos de los nativos, frente a la corriente que tomaron muchos colonos hispanos. Fueron partidarios de perpetuar el idioma de los nativos, a la vez que les animaron a aprender español. Algunos grupos misioneros reconocidos son: Instituto del Verbo Encarnado, Cáritas, Carmelitas, Cartujos, Dominicos, Franciscanos, Hermanas de la Caridad, Misioneras de la Caridad, Hermanos de la Caridad Contemplativos, Jesuitas, Mercedarios, Misioneros Josefinos, Hermanos de las Escuelas Cristianas, Misioneros Combonianos, Claretianos, Salesianos, y Padres Blancos.

Algunos hablan de cierta "crisis" en las misiones de la Iglsia Católica, y por esto nuevos movimientos tratan de mostrar con sus obras y con sus escritos el por qué de ser misioneros.

Otros misioneros católicos[editar]

Agustín de Canterbury (¿534?-ca. 604), apóstol de Inglaterra, misionero celebrado por la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa.
Alexandre de Rhodes (1591-1660), jesuita francés, misionero en la India, Indochina y Persia.
Juan de Brébeuf (1593- 1649), misionero jesuita francés, pionero y mártir de la evangelización de Canadá, canonizado en 1930.
  • Dionisio de París (siglo III), misionero, apóstol de las Galias, y mártir.
  • Frumencio de Aksum (siglo IV), misionero en el reino de Aksum, en el noreste de África, y apóstol de Etiopía.
  • Niniano de Galloway (muerto hacia 432), santo conocido como el Apóstol de los pictos del sur, fue el primer predicador del evangelio entre los pictos en el territorio que hoy comprende Escocia.
  • Martín de Braga (510/5-579/80]], romano de la antigua provincia de Panonia, fue el apóstol de los suevos.
  • Agustín de Canterbury (siglo VI), apóstol de Inglaterra, lideró la misión gregoriana que tuvo por destinatarios a los pueblos anglosajones.
  • Aidano de Lindisfarne (siglo VII), monje y misionero irlandés, apóstol de Northumbria. Se lo venera en las Iglesias católica y ortodoxa, y en la Comunión Anglicana, entre otras.
  • Oswaldo de Bernicia, también conocido como Oswaldo de Northumbria (604-642), se lo venera en las Iglesias católica y ortodoxa, y en la Comunión Anglicana.
  • Amando de Maastricht (ca. 584-ca. 679).
  • Guillermo de Rubruk (ca. 1220–ca. 1293), franciscano enviado en misión desde Constantinopla para evangelizar a los tártaros.
  • Juan de Montecorvino (1247-1328), misionero franciscano, fundador de las misiones católicas en India y China.
  • Odorico de Pordenone (1265-1331), misionero franciscano que atravesó Asia, desde el mar Negro hasta el extremo oriental de China.
  • Jordanus Catalani (1321-1330), dominico catalán, misionero y explorador de África y Asia, en particular de la India.
  • Francisco Álvares (ca. 1465-1536/1541), misionero portugués en Etiopía.
  • Luis de Cáncer (?-1549), dominico misionero en América Central, el Caribe y Florida, apaleado hasta la muerte en la bahía de Tampa.
  • Juan de Padilla (1500–1542), franciscano de Andalucía que misionó en América del Norte. Murió en Kansas a manos de los nativos y se lo considera uno de los primeros mártires cristianos de EE. UU.
  • Alonso de Bárcena (1528-1598), jesuita español, lingüista y misionero en América.
  • José de Anchieta (1534–1597), jesuita español misionero en Brasil.
  • Alessandro Valignano (1539-1606), jesuita misionero que coadyuvó a la introducción del cristianismo en el Lejano Oriente, en especial en Japón.
  • Luis de Bolaños (ca. 1549-1629), fraile español de la Orden de Frailes Menores, uno de los iniciadores del sistema de reducciones en el actual territorio del Paraguay y de la Argentina.
  • Matteo Ricci (1552-1610), jesuita italiano, misionero en China durante casi tres décadas.
  • Roberto de Nobili (1577–1656), jesuita italiano, misionero en el sur de la India, uno de los primeros europeos en obtener un profundo conocimiento del idioma tamil y del sánscrito.
  • Alexandre de Rhodes (1591-1660), jesuita francés, misionero en Asia, evangelizó en India, Indochina y Persia. A él se debe el desarrollo del alfabeto vietnamita y la iniciación de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París.
  • Juan de Brébeuf (1593-1649), misionero jesuita francés pionero en la evangelización de Canadá, en particular del pueblo hurón. Martirizado por los iroqueses.
  • Francisco Fernández de Capillas (1607–1648), fraile dominico, sacerdote y misionero español en Filipinas y en China donde padeció el martirio. Se lo identifica como el protomártir de China.
  • Isaac Jogues (1607-1646), jesuita francés, misionero en Canadá, uno de los ocho mártires de América del Norte, decapitado por los mohawk cerca de Auriesville
  • René Goupil (1608-1642), misionero jesuita muerto por el hacha de un iroqués en Ossernenon, Auriesville. Canonizado por Pío XI en 1930.
  • António Vieira (1608-1697) jesuita portugués, misionero en tierras brasileñas, defensor de los derechos humanos de los pueblos indígenas.
  • Jacques Marquette (1637-1675), jesuita francés, fundador del primer asentamiento europeo en Michigan. Junto con Louis Jolliet, fue el primer europeo en explorar el curso alto del río Misisipi.
  • Eusebio Francisco Kino (1645–1711), jesuita italiano, misionero en la Península de California, y en Pimeria Alta (actualmente, estados de Sonora y Arizona).
  • Junípero Serra (1713-1784) fraile franciscano español, evangelizador y fundador de varias misiones de la Alta California.
  • Fermín Lasuen (1736-1803), fraile franciscano español, fundador de nueve misiones en territorio de Alta California.
  • Alexis Bachelot (1796-1837), lideró la primera misión católica permanente para el Reino de Hawái.
  • Jean-Rémy Bessieux (1803–1876), misionero francés fundador de la primera misión católica en Gabón.
  • Peter Richard Kenrick (1806-1896), misionero irlandés en los EE. UU., primer arzobispo católico al oeste del río Misisipi.
  • Évariste Régis Huc (1813-1860), vicentino francés, misionero en China, famoso por sus viajes por China, Tartaria y el Tibet.
  • José Freinademetz (1852-1908), miembro de la Sociedad del Verbo Divino, misionero en China. Se contagió de tifo al cuidar enfermos en una epidemia, y murió al sur de la provincia de Shandong. Canonizado por Juan Pablo II.
  • Anton Docher (1852-1928), franciscano francés, misionero en Nuevo México, defensor de los indios.
  • Libert H. Boeynaems (1857-1926), belga miembro de la congregación de los padres de los Sagrados Corazones de Jesús y María (Picpus), misionero en Hawái tras los pasos de Damián de Molokai, fue cuarto vicario apostólico en el Vicariato Apostólico de las Islas Hawái, hoy Diócesis de Honolulú.
  • Segundo Llorente (1906-1989), filósofo y escritor jesuita español, misionero en Alaska por más de cuarenta años.
  • Gabriele Allegra, O.F.M. (1907-1976), misionero en China, autor de la primera traducción completa de la Biblia católica al idioma chino.
  • Giacomo Bini (1938- 2014), sacerdote franciscano italiano, misionero en Ruanda en 1983, donde estableció la orden de los frailes menores.
  • Carlos Felipe Ximenes Belo (1948- ), nacido en Timor Oriental, misionero en Maputo, Mozambique, desde 2004. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1996.
  • Ugo de Censi (1924- ), misionero salesiano.

En la Iglesia anglicana[editar]

William Duncan (1832–1918), misionero anglicano.
  • Geoffrey Bingham, misionero en Pakistán.
  • James Blair, escocés, misionero en la colonia de Virginia.
  • William Duncan, misionó entre los tsimshian.
  • James Hannington, misionero y santo anglicano asesinado en Uganda.
  • Robert Machray, misionero y primer primado de la Iglesia de Inglaterra en Canadá.
  • Samuel Marsden, misionero en Australia.
  • Henry Martyn, misionero en India.
  • William Mitchell, reverendo misionero en India.
  • Charles William Pearson, pionero de la Iglesia de Uganda.
  • Henry Townsend, misionero en África Occidental.
  • Cecil Tyndale-Biscoe, misionero en Cachemira.
  • Walter Weston, misionero en Japón.
  • John Burdett Wittenoom, misionero en Australia.
  • Gladys Aylward, misionera en China y Taiwán.
  • George Whitefield, ministro de la Iglesia de Inglaterra, miembro destacado del movimiento metodista, misionó en las colonias americanas del Imperio británico.
  • John Wesley, misionero en Europa y América, inspirador del movimiento metodista.
  • Samuel Lyde, misionero de los alauitas de Siria.

En las Iglesias protestantes[editar]

William Carey, padre de las misiones modernas.
Thomas Coke (1747-1814)
Anthony Norris Groves (1795–1853), misionero inglés, uno de los fundadores de los Hermanos de Plymouth y padre de las «Misiones de fe».

Las denominaciones cristianas protestantes también cuentan con una larga historia misionera, entre las llamadas denominaciones históricas encontramos a los bautistas, metodistas, presbiterianos, anglicanos, luteranos etc. Los que más se han distinguido por su herencia misionera ha sido la denominación bautista.

En la Iglesia bautista[editar]

  • Lauran Bethell, misionera en Tailandia y Europa oriental.
  • John Birch, misionero bautista asesinado en China.
  • Joseph Booth, misionero en la actual Malaui.
  • William Carey, misionero en India, fundador de la Sociedad misionera bautista.
  • Issachar Jacox Roberts, misionero bautista estadounidense en China.
  • Adoniram Judson, misionero norteamericano en Birmania.
  • George Lisle, primer misionero norteamericano, sirvió en Jamaica.
  • Isaac McCoy, misionero en las Indias Occidentales.
  • Lottie Moon, misionero en la China.
  • Anna Seward Pruitt, misionera que trabajó con Lottie Moon en el norte de China.
  • C.W. Pruitt, misionero en el norte de China.

En la Iglesia metodista[editar]

  • Young John Allen, misionero en la Dinastía Qing.
  • Francis Burns, misionero en Liberia.
  • Thomas Coke, padre de las misiones metodistas.
  • Sioeli Nau, misionero en Fiyi y Tonga.
  • Francis Dunlap Gamewell, misionero en China, jefe de fortificaciones en el sitio de las legaciones internacionales, durante el levantamiento de los bóxers.
  • George Richmond Grose, misionero en China.
  • Joseph Crane Hartzell, misionero estadounidense en África.
  • Eli Stanley Jones, misionero estadounidense en India.
  • Walter Russell Lambuth. Nacido en Shanghái, trabajó como misionero estableciendo hospitales y escuelas en China, Corea y Japón.
  • J. P. Martin, escritor inglés y ministro metodista, misionó en Sudáfrica.
  • Dorothy Ripley, misionera inglesa, hija de un predicador metodista, se estableció en EE. UU. donde luchó por la mejora de las condiciones de los esclavos.
  • Samuel Evans Rowe, misionero en Sudáfrica.
  • Isaiah Benjamin Scott, teólogo y educador norteamericano, sirvió como misionero en Liberia.

En los Hermanos de Plymouth[editar]

  • Anthony Norris Groves, misionó en Bagdad donde estableció la primera misión protestante en un país de lengua árabe; luego estuvo en Persia, hoy Irán, y posteriormente en la India.
  • George Müller, realizó una serie de viajes misioneros por Estados Unidos, India, China, y Australia.
  • Jim Elliot, misionero en Ecuador.

En la Iglesia congregacional[editar]

David Livingstone (1813–1873)
  • Hedley Bunton, misionero en China.
  • Samuel Dyer, misionero en China.
  • William Ellis, misionero en Pacífico Sur.
  • Cyrus Hamlin, misionero norteamericano en Turquía.
  • David Livingstone, misionero y explorador en África.
  • Robert Moffat, misionero escocés en África.
  • Peter Parker, misionero y doctor en China.
  • Betsey Stockton, misionera en Hawái.
  • John Williams, congregacionalista en el Pacífico Sur.
  • Jonathan Edwards (teólogo).

En la Iglesia presbiteriana[editar]

William James Wanless (1865–1933).
  • William James Wanless, cirujano y misionero presbiteriano, fundador de la primera misión médica en Miraj, India en 1894.
  • Hunter Corbett, pionero misionero estadounidense en Yantai y en Shandong, China.
  • William Chalmers Burns, misionero en China.
  • Alexander Duff, misionero en India.
  • William Imbrie, misionero norteamericano en Japón.
  • Samuel Kirkland, figura de la revolución norteamericana, realizó trabajo misionero entre los tuscaroras.
  • Eric Liddell, escocés, atleta en los Juegos Olímpicos de París 1924, fue luego misionero en China.
  • Alexander Murdoch Mackay, misionero en Uganda.
  • George Leslie Mackay y James Laidlaw Maxwell, dos de los primeros misioneros modernos en Taiwán.
  • Robert Morrison, inglés, primer misionero protestante en China.
  • John Gibson Paton, misionero escocés en las Nuevas Hébridas, ahora parte de las islas Vanuatu.
  • Mary Slessor, misionera escocesa en Nigeria.
  • Absalom Sydenstricker, misionero en China, padre de Pearl S. Buck.
  • Bill Majors, misionero norteamericano en Corea.
  • John Lawrence Goheen, misionero, administrador de Ichalkaranji, en la India británica.
  • Amy Carmichael.
  • David Brainerd.

En las Iglesias evangélicas[editar]

  • Pilipo Miriye, primer misionero evangélico desde Papúa Nueva Guinea hasta Nigeria.

En la Hermandad de Moravia[editar]

  • Christian David, misionero en Greenland, Livland y Pensilvania.
  • Anna Nitschmann.
  • David Nitschmann der Bischof, obispo moraviano y misionero en Pensilvania.
  • August Gottlieb Spangenberg, cabeza de la Iglesia moraviana en América en sus primeros tiempos.
  • David Zeisberger, misionero moraviano conocido por su papel en la historia de los indios de los indígenas de Lenape.
  • Nicolaus Ludwig Zinzendorf, renovador de la Iglesia moraviana.

En otras denominaciones[editar]

En la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días[editar]

Matthew Cowley (1897–1953)

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene programas misionales activos y extensivos,[12] en más de 348 misiones a través de sus representantes conocidos como misioneros. Entre sus figuras se recuerda a:

En los Testigos de Jehová[editar]

En el caso de los Testigos de Jehová, la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower que imparte para su mejor preparación un curso de seis meses en el que se forma a ministros jóvenes para el servicio misional en el extranjero. La Escuela Bíblica para Varones Solteros prepara durante dos meses a ancianos y siervos ministeriales solteros para asignaciones teocráticas especiales. También existen la Escuela del Ministerio del Reino, en la que los ancianos y siervos ministeriales reciben instrucción periódica sobre sus responsabilidades en la congregación, la Escuela del Servicio de Precursor, que enseña a los evangelizadores de tiempo completo a ser más eficientes en la predicación, y la Escuela del Ministerio Teocrático, un curso semanal sobre oratoria bíblica para todos los testigos de Jehová.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f Pierron, Joseph; Grelot, Pierre (2001). «Misión». En Léon-Dufour, Xavier. Vocabulario de Teología Bíblica (18a. edición). Barcelona (España): Biblioteca Herder. pp. 547–551. ISBN 978-84-254-0809-0. 
  2. Harper, Douglas (2001-2013). «Mission» (en inglés). Online Etymology Dictionary. Consultado el 27 de diciembre de 2013.
  3. Salvat, Ignasi (2002). Servir en misión universal. Maliaño (Cantabria), Santander: Sal Terrae. p. 233. ISBN 84-293-1444-X. Consultado el 27 de diciembre de 2013. 
  4. Lucas Marín, Antonio, ed. (2010). La realidad social: transformaciones recientes en España. Ediciones Universidad de Navarra. ISBN 978-84-313-2688-3. Consultado el 31 de diciembre de 2013. 
  5. Foltz, Richard (2010). Religions of the Silk Road (2ª edición). New York: Palgrave Macmillan. p. 37. ISBN 978-0-230-62125-1.  Richard Foltz señala que el budismo puso en marcha «el primer esfuerzo misionero a gran escala en la historia de las religiones del mundo» en el siglo III AEC.
  6. Bornkamm, Günther (2002). Pablo de Tarso. Barcelona: Ediciones Sígueme. p. 89. ISBN 84-301-0775-4. «Pablo pasa por ser precisamente el apóstol de las naciones. De ningún otro misionero del cristianismo primitivo ha llegado hasta nosotros que apuntase tan lejos y que se propusiese llevar el evangelio hasta los confines del mundo entonces conocido.» 
  7. Fitzmyer, Joseph A. (1972). «Vida de San Pablo». En Brown, Raymond E.; Fitzmyer, Joseph A.; Murphy, Roland E. Comentario Bíblico «San Jerónimo» III. Madrid (España): Ediciones Cristiandad. p. 570. «Ante todo era un apóstol, un misionero, un predicador. Sus cartas iban dirigidas a diferentes comunidades y personas con intención de llevar adelante su designio de edificar la Iglesia. Se sirvió del género epistolar como de un medio para difundir su conocimiento del mensaje cristiano y, sobre todo, con vistas a aplicarlo a los problemas concretos surgidos en aquellas zonas que no podía visitar personalmente. Estos problemas le servían frecuentemente como punto de arranque para tratar de manera más amplia y trascendente las verdades fundamentales de la fe y la conducta cristianas.» 
  8. Murphy-O’Connor, Jerome (1985). «On the road and on the sea with Paul». Bible Review 1 (2):  pp. 38-47. 
  9. Brown, Raymond E. (2002). Introducción al Nuevo Testamento. II. Cartas y otros escritos. Madrid: Editorial Trotta. pp. 588–589. ISBN 84-8164-539-7. «Se ha afirmado a menudo que la famosa red romana de carreteras facilitó la expansión del cristianismo, y las películas de romanos nos pintan a las cuadrigas deslizándose a lo largo de esas vías pavimentadas con duras losas. Sin duda alguna Pablo aprovechó tales caminos cuando pudo pero en muchas regiones no pudo gozar de tal lujo. El Apóstol, además, fue un artesano itinerante que hubo de luchar para conseguir dinero para alimentarse. Un vehículo con ruedas habría estado fuera de sus posibilidades. Viajar a caballo era dificultoso, puesto que no se utilizaban estos animales para largas distancias y se necesitaba estar ducho en equitación (dada la ausencia de sillas y arreos tal como hoy los conocemos). Pablo probablemente no tuvo posibilidades o deseos de gastar dinero en un asno que transportara su equipaje, puesto que los soldados se sentían inclinados a requisar tales animales de los viandantes que no podían ofrecer resistencia. De este modo podemos imaginarnos a Pablo marchando a lo largo de los caminos acarreando sus limitadas posesiones en un saco, cubriendo cada día un máximo de treinta kilómetros.» 
  10. Holzner, Josef (1989). San Pablo: heraldo de Cristo. 560 páginas. Barcelona: Herder. ISBN 978-84-254-0047-6. 
  11. Deissmann, Gustav Adolf (1926) [1912]. Paul: A Study in Social and Religious History (2ª edición). Londres: Hodder and Stoughton. 
  12. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (ed.): «Se anuncia el aumento del número de miembros y de misioneros en la conferencia general». Revista Liahona (noviembre de 2013). Consultado el 26 de diciembre de 2013. «[...] el número de misioneros de tiempo completo que prestan servicio alrededor del mundo ha aumentado de 58.500 a 80.333 en la actualidad [...]».

Véase también[editar]

  • Dawwa, equivalente musulmán