José de Anchieta

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José de Anchieta
Beato
Anchieta.jpg
Sacerdote y misionero jesuita español en Brasil.
Nacimiento 19 de marzo de 1534
San Cristóbal de La Laguna, España
Fallecimiento 9 de junio de 1597
Anchieta, Brasil
Venerado en Iglesia católica
Beatificación 22 de junio de 1980, por el Papa Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro en El Vaticano.
Canonización En trámite.
Festividad 9 de junio
Atributos Libro del evangelio y bastón
Patronazgo Patrono y modelo de los catequistas y popularmente considerado como patrono de Brasil.

José de Anchieta, conocido como el Padre Anchieta, (San Cristóbal de La Laguna, 19 de marzo de 1534 - Anchieta, 9 de junio de 1597) fue un misionero jesuita y beato español en Brasil.

Nacido en Tenerife, fue enviado a la Universidad de Coímbra, Portugal, en 1548. Una vez allí ingresó en la Compañía de Jesús y fue enviado como misionero a Brasil, donde murió en 1597. Fue el fundador de la ciudad de São Paulo y uno de los fundadores de la ciudad de Río de Janeiro.

Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1980 en una solemne ceremonia realizada en la Basílica de San Pedro en El Vaticano. Debido a su dedicación misionera y evangélica, se lo llama el "Apóstol de Brasil" y fue declarado por el Papa Benedicto XVI como uno de los 13 Intercesores de la Jornada Mundial de la Juventud 2013, que se celebrará en Rio de Janeiro.[1] El Beato Padre José de Anchieta fue además el estandarizador de la lengua tupí.

Índice

Biografía [editar]

Primeros años [editar]

José de Anchieta, hijo de Juan de Anchieta, de origen vasco, y de Mencía Díaz de Clavijo, descendiente de la nobleza canaria, nació en la ciudad tinerfeña de La Laguna el 19 de marzo de 1534. Desde pequeño había mostrado una gran facilidad para realizar labores en el campo y en la vida cotidiana.

En 1548, a la edad de 13 años, partió junto con su hermano Baltasar hacia Coimbra, en Portugal, dónde estudiarían en la universidad de la ciudad. José se convirtió poco a poco en un gran amante de la poesía y de la escritura. Buscando un lugar para hospedarse, encontró una iglesia en la que se refugió.

Un día, se paró delante de la Virgen María y entonces averiguó que su verdadera vocación era ser misionero. Entró en una compañía Jesuita que planeaba un viaje a Brasil, y predicar la palabra de Dios a los aborígenes del Amazonas, pero unos meses antes, José tuvo un golpe casual en la columna vertebral que le produjo una grave enfermedad.

José de Anchieta se vio obligado a dejar los estudios y abandonar la vida religiosa, pero siguió luchando para viajar al amazonas, aunque el Padre Correira se negó a que prosiguiera el viaje. José supuso que la virgen que le mantenía en pie, ajeno a su enfermedad. Tras tanto insistir, logró entrarles en razón y le dejaron marchar a Brasil.

Viaje a Brasil [editar]

En mayo de 1553 embarcaría, junto con 5 jesuitas, hacia Brasil. Llegarían dos meses después a Salvador de la Bahía de todos los Santos, para luego ser trasladado a San Vicente, y su mayor, Padre Manuel de Nóbrega, le acogería en la pequeña población de Piratininga.

José empezaría a aprender la lengua Tupí, hablada por los indios del mismo nombre. Estudiaría el idioma escribiendo versos y obras de teatro, y empezó a ejercer cómo dramaturgo. Con 21 años se dice que empezó a realizar prodigios que fascinaban a los demás jesuitas, cómo elevarse al orar ante la virgen o iluminando la choza en la que se encontraban las figuras santas con las que José hablaba y se dice también que éstas le contestaban.

El seguía ayudando en la construcción de nuevos edificios religiosos, pese a su enfermedad. Un día, se adentró en la selva amazónica y encontró a unos indios torturando a un enemigo. Entonces, aplicando sus dotes de lenguas, consiguió soltar al preso y a evangelizar a los nativos.

Ruta de evangelización [editar]

Retrato del Padre Anchieta (grabado de 1807).

En una pequeña piragua embarcarían él, el Padre Manuel de Nóbrega y un joven indio evangelizado y fiel a José. Al llegar los indios indios Tamoyos atacaron a los misioneros, matando al joven indio. José les hizo entrar en razón y lo levaron al jefe, que les acogió como unos huéspedes.

José ejercía cómo moderador entre los portugueses y las tribus amazónicas. Entonces, un día, José y Padre Manuel decidieron hacer una eucaristía ante todos los indios, que quedaron admirados al comulgar y al leer la Biblia. Entonces, José empleó sus versos y los transformó en canciones que les enseñaba a cantar. Se hizo tan famoso que muchas tribus intentaron acogerlo, aunque se negaron. Lo intentaron por la fuerza pero Dios estaba con los evangelistas y les protegió en todo momento.

Mientras, Manuel de Nóbrega se marchó para realizar un tratado en la ciudad que uniera los pueblos amazónicos con los europeos. Aunque Padre Nóbrega no se encontraba, siguió contribuyendo con los indígenas y ellos le enseñaron prácticas de la medicina que realizaba el hechicero. Al fin llegaría Padre Nóbrega un año después con el pacto sellado.

Vuelta a Piratininga [editar]

Tras la llegada de Manuel de Nóbrega, volvió con los Jesuitas, y contribuyó a la creación de la ciudad portuguesa de Sao Paulo y de San Sebastián de Rio de Janeiro, y en esta misma ciudad seconvertiría, en 1566, sacerdote de la catedral, de manos de Don Pedro Leitao.

Un año después, Nóbrega fallecería por una enfermedad que contrajo en la selva. Mientras, José buscaría un remedio con los frascos que le había prestado el hechicero. Se convertiría en director del colegio de San Vicente y dos años después, marcharía a Europa a visitar las Islas Canarias, su lugar de nacimiento, para luego volver a Bahía, en Brasil.

Con 49 años, se había ganado la fama de Brasil y todo el mundo le seguía y le pedían que les ayudase. A partir de 1588 ya era considerado apóstol en Brasil, y gran escritor: escribió un libro de medicina, de fauna y flora de Brasil y un libro de poesía y de cánticos.

Muerte y conmemoraciones [editar]

El 9 de junio de 1597, moriría en la aldea de Reritiba, llamada posteriormente Anchieta en su honor, y el mismo predijo el día y la hora de su muerte. Más tarde, sería proclamado apóstol de Brasil y beatificado por el papa.

En el año 1997, en la ciudad de La Laguna, se publicó un pequeño libro, de unas 40 páginas en formato cómic, que narra la historia del misionero más importante de Canarias.

En 1960 se instaló en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna (su ciudad natal) una estatua en su honor. Dicha obra fue creada por el artista brasileño Bruno Giorgi se alza sobre una especie de trampolín por el que camina, seguro, José de Anchieta rumbo a su destino eclesiástico como jesuita en Portugal.

Beatificación [editar]

Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 22 de junio de 1980 en una solemne ceremonia realizada en la Basílica de San Pedro en El Vaticano. En este acto, también fue beatificado el Santo Hermano Pedro de Betancur, quién en 2002 se convetiría en el primer Santo de las Islas Canarias y que al igual que el Padre Anchieta era natural de la isla de Tenerife. En la actualidad, el Beato Padre José de Anchieta está en proceso de canonización.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

Enlaces externos [editar]