Tíbet

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Tíbet
Región Autónoma de China
Ubicación de Tíbet
Coordenadas: 31°42′20″N 86°56′25″E / 31.705556, 86.940278


Coordenadas: 31°42′20″N 86°56′25″E / 31.705556, 86.940278
Capital Lhasa
 • Población 171.719 hab (ciudad, 2000)
Idioma oficial Tibetano y chino mandarín
Entidad Región Autónoma
 • País Bandera de la República Popular China China
Secretario
Gobernador
Zhang Qingli
Qiangba Puncog
Subdivisiones 7 prefecturas
73 distritos
692 cantones
Superficie Puesto 2
 • Total 1,228,400 km²(de 33)
Población (2004) Puesto 32
 • Total 2,840,000 hab.
 • Densidad 2,2 hab/km²33
PIB (nominal)  
 • Total 39.590 millones de yuanes (32º)
 • PIB per cápita 13.861 yuanes (28º) (2008)
IDH (2006) 0,621 (31.º) – Medio
ISO 3166-2 CN-54
Etnias Tibetanos - 92,8%
Han - 6,1%
Hui - 0,3%
Monpa - 0,3%
Otros - 0,2%
Ciudades más pobladas Xigazê, Zedang, Chamdo y Nagchu
Minoría designada Etnia tibetana
Sitio web oficial

El Tíbet es una región autónoma del suroeste de China, situada en el Asia Central, cuya capital es Lhasa. Conjunto de tierras de gran elevación (más de 4.500 m), rodeada de las cordilleras de mayor altitud de la Tierra. En el concepto occidental "Tíbet" puede referirse a Región Autónoma del Tíbet o RAT (una subdivisión administrativa de la República Popular China), o al Tíbet histórico que consiste en las provincias de Amdo, Kham, y Ü-Tsang.

La lengua mayoritaria es el tibetano. En el Tíbet se encuentra la montaña más alta del mundo, el monte Everest (8848 msnm), haciendo frontera con Nepal.[1]

Historia[editar]

Poco se conoce del Tíbet antes del siglo VII. Desde este siglo hasta el siglo X el Tíbet fue un país independiente en donde la tierra era poseída por familias nobles, monasterios budistas y pequeños terratenientes. Esta forma de sociedad se mantuvo hasta 1930. En aquel entonces 700.000 personas eran siervos en una población total de 1,5 millones de habitantes.

En el siglo XIII el Tíbet fue dominado por el Imperio mongol, fundando las dinastías Yuan y Ching, uniéndose a la dinastía autóctona Ming, fundada por los Han. Los gobernantes mongoles le dieron gran autonomía secular a la escuela de Sa-skya del budismo tibetano. Durante tres siglos el Tíbet siguió siendo gobernado por dinastías seculares. En el siglo XVI, Altan Khan, de la tribu mongol de Turnet, le dio respaldo al gobierno religioso del Dalái Lama, siendo el budismo la religión predominante entre mongoles y tibetanos. En el siglo XVII el jesuita António de Andrade logró atravesar las montañas del Himalaya y penetrar en el Tíbet, convirtiéndose en el primer europeo en conseguirlo.

Al principio del siglo XVIII China envió un comisionado chino a Lhasa para hacerse cargo del gobierno. Diferentes facciones tibetanas se rebelaron contra el comisionado, el cual fue asesinado. Posteriormente el ejército Qing invadió el Tíbet y derrotó a los rebeldes, reinstalando a otro comisionado. Dos mil soldados chinos permanecieron en el Tíbet y sus labores defensivas fueron apoyadas por fuerzas locales organizadas por el comisionado.

En 1904 los británicos enviaron un fuerte contingente militar e invadieron Lhasa, forzando en esta forma la apertura de la frontera entre la India (entonces colonia inglesa) y el Tíbet. En 1906 los británicos firmaron un tratado con China por el cual el Tíbet se convertía en un protectorado británico.

En 1907 se firmó un nuevo tratado entre Gran Bretaña, China y Rusia donde se le daba a China la soberanía sobre el Tíbet. En 1910 el poder central Qing ejerció por primera vez el gobierno directo sobre el Tíbet.

Tibet independiente (1913-1950)[editar]

En 1911 la proclamación de la República en China obligó a las tropas chinas estacionadas en el Tíbet a regresar, oportunidad que aprovechó el Dalai Lama para restablecer su control sobre el Tíbet y proclamar la independencia. En 1913 el Tíbet y Mongolia firmaron un acuerdo reconociendo su mutua independencia de China.

En 1914 se negoció un tratado entre China, Tíbet y Gran Bretaña denominado Convención de Simla. Durante esta convención los invasores británicos trataron de dividir al Tíbet en dos regiones, lo cual no prosperó. Sin embargo los representantes de Tíbet y de Gran Bretaña firmaron un acuerdo a espaldas de China, mediante el cual Gran Bretaña reconocía la independencia del Tíbet y a cambio los británicos se adjudicarían 90.000 kilómetros cuadrados de territorio tradicionalmente tibetano que corresponde al actual estado de Arunachal Pradesh. Después de declarada la independencia de India, esta nación consideró esta región como suya en función a la frontera establecida en el mencionado tratado. China, sin embargo, rechazó tal posición, indicando que dicho tratado no tenía ninguna validez ya que no fue firmado por ellos y el Tíbet no era una nación independiente, sino un protectorado de China. La disputa por esta región ocasionó la guerra entre China e India en 1962.

Al estallar la Revolución de Xinhai y la Primera Guerra Mundial Tíbet perdió interés para las potencias occidentales y para China. En esa coyuntura el decimotercer Dalái Lama tomó el gobierno del Tíbet sin interferencia alguna de otros países.

Tíbet incorporado a la República Popular China[editar]

En 1950 el Ejército Popular de Liberación chino invadió el Tíbet, derrotando fácilmente al débil ejército tibetano. En 1951 se redactó el Plan para la Liberación Pacífica del Tíbet, el cual fue firmado por representantes del Dalai Lama y el Panchen Lama bajo la presión del gobierno chino. Este plan contemplaba la administración conjunta del gobierno chino con el gobierno del Tíbet. En aquella época la mayoría de los tibetanos vivían bajo un régimen de servidumbre por cuanto la mayor parte de la tierra era poseída por los lamas. El plan fue implantando pero no sobre todo el territorio, por cuanto las regiones de Kham Oriental y Amdo fueron consideradas como provincias chinas, llevándose a cabo una reforma radical de la tenencia de las tierras. En junio de 1956 y a consecuencia de esta reforma, estalló una rebelión en estas dos regiones y se extendió hasta Lhasa.

Las facciones de tibetanos leales al Dalai Lama, principalmente aquellos que lo apoyaban iniciaron en Lhasa el 10 de marzo de 1959, el Levantamiento Nacional Tibetano con la mayor manifestación en la historia de ese país para exigir la independencia. El ejército chino logró doblegar la rebelión, en acciones militares que ocasionaron la muerte a miles de tibetanos. Decenas de miles de personas se exiliaron y el decimocuarto Dalái Lama y sus principales colaboradores se refugiaron en la India.

Aunque el Panchen Lama estaba virtualmente prisionero en Lhasa, los chinos lo mostraron como el jefe del gobierno del Tíbet en ausencia del Dalai Lama, quien tradicionalmente había sido el gobernante de la región. En 1965 China introdujo cambios sustanciales cuando desposeyeron de las tierras a los lamas e introdujeron la educación secular.

Durante la Revolución Cultural en China los guardias rojos entraron en el Tíbet que sufrió serios daños a su patrimonio cultural, incluyendo su herencia budista. Miles de templos y monasterios budistas fueron destruidos y varios monjes fueron asesinados.[2]

En 1979 se restablece la libertad religiosa (muchos monasterios budistas vuelven a abrir sus puertas), aunque los condicionantes y limitaciones son importantes como la prohibición a los lamas que cuestionen el derecho de China a gobernar al Tíbet.

Durante los siguientes años, el Dalai Lama ha buscado el apoyo de la ONU, la cual emitió las resoluciones adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1959, 1961 y 1965, solicitando a China que respetara los derechos humanos del pueblo tibetano y su deseo de autodeterminación. Para 1988, el Dalai Lama modificó sus demandas con la intención de llegar a un acuerdo y propuso la creación de un Tíbet democrático y con gobierno autónomo, en asociación con la República Popular de China.

En 1988 se produjo una oleada de protestas que derivaron en acciones violentas y que fueron duramente reprimidas por el entonces jefe del Partido Comunista Chino en Tíbet, Hu Jintao.

En 1989 el Panchen Lama falleció, y el Dalái Lama y el gobierno de China reconocieron diferentes reencarnaciones. Respetando la religión de los tibetanos, el gobierno de China reconoció oficialmente la reencarnación del Panchen Lama, de acuerdo con la tradición Vajrayāna budista. Para ello se valieron del procedimiento que se utilizó en la dinastía Qing mediante el cual el Panchen Lama era elegido en una especie de lotería utilizando una urna de oro donde el nombre de los posibles Panchen Lama estaban insertados en bolas de cebada. Por su parte el Dalai Lama nombró a Gedhun Choeky Nyima como el undécimo Panchen Lama, mientras que el gobierno chino eligió al niño llamado Gyancain Norbu. Gyancain fue criado en Pekín y aparece en público muy esporádicamente. Choeky y su familia, de acuerdo a los exiliados tibetanos, parecieran estar prisioneros. El gobierno chino afirma que está libre bajo una identidad falsa a fin de proteger su privacidad.

Tíbet desde los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008[editar]

En marzo de 2008 se desencadenó una revuelta con un número de víctimas por determinar. Los disturbios comenzaron cuando tibetanos atacaron comercios y personas de etnia Han (la mayoritaria en China). Como resultado de estos disturbios, algunos países se plantearon la posibilidad de no acudir a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, como sucedió con el dirigente francés Nicolas Sarkozy. El propio Sarkozy tuvo que dar marcha atrás en sus declaraciones cuando una huelga de consumidores puso en aprietos a la cadena mayorista Carrefour en China.

La celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín durante el 2008 generó ácidas protestas por parte de tibetanos y simpatizantes de la causa tibetana en todo el mundo. La policía de países con grandes cantidades de refugiados tibetanos como India y Nepal tuvo que mantener el orden ante las protestas. En Japón, se realizaron multitudinarias protestas pro-tibetanas ante la llegada del presidente chino Hu Jintao.[3] En el 2012 los parlamentarios japoneses presentaron una resolución que urgía a China a detener la represión en Tíbet motivada por la visita del líder tibetano el Kalon Tripa al Parlamento japonés y su reunión con distintos parlamentarios, líderes religiosos y ex primeros ministros.[4]

Además del apoyo mostrado por los japoneses, el entonces candidato presidencial Barack Obama solicitó al presidente George W. Bush que no asistiera a los Juegos Olímpicos de Pekín si el gobierno chino no dialogaba con el Dalai Lama, el presidente de Francia Nicolas Sarkozy y el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon no asistieron a la apertura de los JJ.OO.,[5] también hubo un comunicado emitido por 12 intelectuales chinos que apoyaban la autonomía de Tíbet y solicitaban al gobierno de Pekín detener el conflicto étnico.[6]

Sin embargo, algunos países también han mostrado apoyo a China, por ejemplo, Rusia no permitió al Dalai Lama la entrada al país hasta el 2004 a pesar de las protestas de China, esto porque la tercera comunidad religiosa de Rusia es la budista, que es mayoritaria en varias repúblicas rusas.[7] De forma similar, el presidente de Costa Rica, Dr. Óscar Arias, le denegó la entrada al Dalai Lama en el 2008 para evitar perturbar las relaciones con China[8] [9] a pesar de las protestas de la comunidad budista costarricense.

En 2009, el Dalai Lama por invitación del gobierno visitó Taiwán, un país mayoritariamente budista y que es reclamado por China como parte de su territorio, para orar por las víctimas de los recientes huracanes, lo cual encendió la ira del gobierno chino que lo consideró una provocación. El Dalai Lama aseguró que su labor era puramente humanitaria y religiosa.[10]

En marzo de 2010 comienza una nueva forma de protesta (quemarse a lo bonzo) contra la represión que muchos tibetanos sufren de su cultura y su religión. Entre esa fecha y finales de mayo de 2012 se habían inmolado al menos 32 personas en tres provincias de China que cuentan con una población tibetana numerosa (Sichuan, Qinghai y Gansu), pero no en el mismo Tíbet, de las cuales habían fallecido al menos 27, según grupos de defensa de los derechos de los tibetanos. El domingo 27 de mayo de 2012 se produjeron las primeras inmolaciones en el interior de Tibet cuando dos personas se quemaron a lo bonzo en la capital Lasha, cerca del templo de Johkang, lo que desató una oleada de detenciones en Lhasa en los días siguientes. Según Radio Free Asia, medio ligado al Gobierno de Estados Unidos que tiene servicio en lengua tibetana, fueron arrestadas alrededor de 600 personas entre las cuales hay varios sospechosos de haber grabado las inmolaciones con sus teléfonos móviles. Esa misma emisora informó que el miércoles 30 de mayo una mujer de 33 años se quemó a lo bonzo cerca de un monasterio budista de Aba (provincia de Sichuan).[2] También ha habido inmolaciones de exiliados tibetanos fuera de China como la que se produjo en Nueva Delhi en marzo de 2012.

División[editar]

Cuenta con una prefectura de nivel de ciudad: Lhasa y siete prefecturas.

Mapa # Nombre Hanzi Hanyu Pinyin Idioma tibetano Wylie Tipo
TibetMap.png
1 Ngari 阿里地区 Ālǐ Dìqū མངའ་རིས་ས་ཁུལ་ Mnga'-ris Sa-khul Prefectura
2 Nagqu 那曲地区 Nàqū Dìqū ནག་ཆུ་ས་ཁུལ་ Nag-chu Sa-khul Prefectura
3 Qamdo 昌都地区 Chāngdū Dìqū ཆབ་མདོ་ས་ཁུལ་ Chab-mdo Sa-khul Prefectura
4 Shigatse 日喀则地区 Rìkāzé Dìqū གཞིས་ཀ་རྩེ་ས་ཁུལ་ Gzhis-ka-rtse Sa-khul Prefectura
5 Lhasa 拉萨市 Lāsà Shì ལྷ་ས་གྲོང་ཁྱེར་ Lha-sa Grong-khyer Ciudad con nivel de prefectura
6 Shannan 山南地区 Shānnán Dìqū ལྷོ་ཁ་ས་ཁུལ་ Lho-kha Sa-khul Prefectura
7 Nyingchi 林芝地区 Línzhī Dìqū ཉིང་ཁྲི་ས་ཁུལ་ Nying-khri Sa-khul Prefectura

Geografía y ecosistema[editar]

El Tíbet histórico constaba de 2,5 millones de km² en un promedio de altitud de más de 4.000 m

Actualmente, el Tíbet, se divide en tres provincias: Amdo (en el nordeste), Kham (la más oriental) y U-Tsang (suroeste).

El paisaje tibetano es impresionante. En el Tíbet nacen ríos como el Brahmaputra (tsangpo en tibetano), el Yangtsé (drichu) o el Indo (sengue khabab). Actualmente hay un grave problema con la ubicación de residuos nucleares en el Tíbet y con la enorme deforestación que se está llevando a cabo en la zona. También hay que destacar una fuerte explotación de los recursos minerales. El gran peligro del ecosistema tibetano es que resulta muy valioso pero, a la vez, extremadamente delicado y frágil.

Se cultivan cereales como el trigo, el maíz o la cebada. También cultivan mostaza, col, coliflor, coriandro, patata, arroz, remolacha azucarera y tabaco entre otros.

En el Tíbet crecen árboles frutales como los manzanos y cerezos y otros como castaños y nogales, por citar algunos. Una planta muy cultivada es, sin duda, el té (en sus múltiples variedades). Muchas de las plantas que crecen allí se utilizan para la medicina, pues existen más de dos mil de ellas para tratar el cáncer, úlceras, malaria, diabetes, anemia, tuberculosis.

Hay mucha variedad de animales: 40 especies endémicas de mamíferos, 23 de pájaros, 2 de reptiles y 10 de batracios. Algunos son: el yak, el antílope tibetano, el oso panda gigante, el panda rojo y la marmota de los Himalayas. La mayor parte de la flora y fauna tibetana se concentra en las zonas más húmedas del este y del sur.

La biodiversidad de la meseta tibetana tiene características únicas, pero no es fácil medir el nivel de su degradación debido a restricciones para realizar mediciones independientes. Los cambios radicales en el entorno natural tibetano podrían afectar al monzón —del que dependen las cosechas de la India, Nepal, Tailandia, Birmania, China y otros países asiáticos— y que se origina en el Tíbet. Este hecho es muy importante para los tibetanos[cita requerida].

Comunicaciones e Infraestructuras[editar]

Libros y periódicos pueden comprarse escritos en lengua tibetana y existen varios canales de radio y televisión en esta lengua. En 2007 se inauguró la primera emisora de televisión que emite 24 horas al día en tibetano.

Las inversiones chinas en la provincia autónoma han crecido espectacularmente y esto se ha traducido en la construcción de carreteras, aeropuertos, centrales eléctricas, puentes y ferrocarriles. En 2007 comenzó la explotación del ferrocarril transtibetano, que ha aportado miles de nuevos turistas a Lhasa, no sin polémica por parte de los sectores religiosos.

Economía[editar]

La economía de Tíbet se ha basado tradicionalmente en actividades tradicionales como, la agricultura, la ganadería, la hilandería de lana, la silvicultura y la artesanía. Recientemente se han descubierto en Tíbet modestos yacimientos de cobre, plomo, zinc, cromo, oro, aluminio y petróleo, lo que ha hecho que diversas empresas, tanto nacionales como extranjeras se hayan interesado en hacer estudios más amplios en la zona. Tíbet posee además uno de los cinco únicos yacimientos de litio en el mundo, material usado en medicina, industria pesada y recientemente en baterías de coches eléctricos y dispositivos informáticos móviles, lo que lo convierte en un yacimiento estratégico.

Gastronomía[editar]

A causa de la gran altitud y las duras condiciones ambientales del Tíbet, su gastronomía es muy rica en calorías, proteínas y grasas. La alimentación diaria de los nómadas tibetanos se basa en dos alimentos muy energéticos: la tsampa, que consiste en harina generalmente de cebada tostada al fuego, y el té tibetano (chas), que es té con mantequilla de yak y sal. Otros platos más elaborados son, por ejemplo, el Thukpa (sopa de verduras, carne y pasta) y el momo (pasta con forma de ravioli —de un tamaño más grande que una croqueta— rellena de carne o verdura, hechos al vapor), así como los khabse (galletas). Igualmente se come carne de yak, oveja o cabra. También aprovechan la leche para hacer lassi, yogur batido y un poco de miel con carne de buey.

Lengua[editar]

La educación es bilingüe y los niños tibetanos aprenden simultáneamente chino mandarín y tibetano. En la lengua tibetana, las palabras acostumbran a ser monosilábicas aunque se les añade un sufijo que normalmente denomina si es masculino, femenino, plural, verbo, etc. El alfabeto tibetano proviene de la época del rey Songtsen Gampo. Este rey (el que introdujo el budismo al Tíbet) envió un grupo de eruditos a la India para que estudiaran los textos budistas y los tradujeran a la lengua tibetana. Asimismo, estos eruditos debían estudiar detalladamente los alfabetos indios. Escogieron el brahmi y, modificándolo, se creó el alfabeto tibetano.

Budismo[editar]

Jóvenes monjes en el monasterio Drepung.

El budismo mahayana entró en el Tíbet gracias a Guru Rinpoché en el siglo VIII. Antes existía la tradición Bön. Con el auge del budismo, la antigua tradición casi desapareció, aunque más tarde fue recuperada y se fundaron 300 monasterios. Parte de la creencia Bön creó el budismo tibetano. La tradición Mahayana o Gran Vehículo no se limita a buscar la liberación personal, sino que tiene como finalidad expandir la sabiduría lograda y enseñar el camino a todos los seres. Este vehículo toma diferentes formas según las culturas: el Zen en Japón, el Tantra o Vajrayana en Tíbet.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Laird, Thomas (2008). La historia del Tíbet. Conversaciones con el Dalai Lama. Barcelona: Editorial Paidós. ISBN 978-84-493-2116-0. 
  • Harrer, Heinrich. Siete años en el Tibet. Ediciones B; España. ISBN 84-406-7026-5. 

Enlaces externos[editar]