Rafael Carrera y Turcios

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Rafael Carrera
Rafael Carrera y Turcios
General Rafael Carrera
Obsérvese que la banda presidencial tiene los colores de la bandera de Guatemala instituida en 1,858.
Museo Nacional de Historia de Guatemala

4 de diciembre de 1844-21 de marzo de 1847
Predecesor Mariano Paredes

21 de marzo de 1847-17 de agosto de 1848
Sucesor Juan Antonio Martínez

6 de noviembre de 1851-14 de abril de 1865
Predecesor Mariano Rivera Paz
Sucesor Pedro de Aycinena y Piñol

Datos personales
Nacimiento 24 de octubre de 1814
Flag of Guatemala (1825-1838).svg Ciudad de Guatemala, Capitanía General de Guatemala
Fallecimiento 14 de abril de 1865 (50 años)
State Flag of Guatemala (1858–1871).png Ciudad de Guatemala, República de Guatemala
Partido conservador
Profesión Militar
Tratamiento Su Excelencia
Religión católica
Firma Firma de Rafael Carrera y Turcios
Brigadier, Teniente General, General
Años de servicio 1836-1865
Apodo Caudillo adorado de los pueblos
Racarraraca
Lealtad Ejército de Guerrillas, 1836 - 1838
Ejército del Estado de Guatemala, 1838 - 1847
Ejército de Guatemala, 1847 - 1865
Unidad Infantería y caballería
Participó en

José Rafael Carrera y Turcios (1814-1865) fue un caudillo militar guatemalteco, Jefe de Estado (1844-1847) y presidente vitalicio de la República de Guatemala (1847-1848; 1851-1865). Probablemente el mayor representante de la tendencia conservadora en Centroamérica del siglo XIX. Fue el máximo dirigente que luchó contra el Presidente Liberal de la Federación Centroamericana, Francisco Morazán, y se le considera el principal causante de la disolución de dicha Federación. Desde su ascenso al poder, permaneció gobernando directa o indirectamente, mediante presidentes propicios para esto, con apoyo de religiosos y conservadores. Se constituyó como presidente vitalicio, y a pesar de la oposición liberal, se mantuvo en el cargo hasta su muerte.

Los siguientes sucesos internacionales condicionaron el gobierno del general Carrera:

Biografía[editar]

Aclaración[editar]


La figura de Rafael Carrera ha sido polémica: considerada por la historiografía liberal como un gobernante despótico que retrasó el desarrollo de Centroamérica y contribuyó a la desintegración de la Federación Centroamericana. También se le critica el aspecto de que era analfabeto, argumentando que no tenía suficiente conocimiento para gobernar, y, por otra parte, su tendencioso favorecimiento a la iglesia, por haber devuelto lo que ya había sido expropiado en gobiernos anteriores. Le fue criticado asimismo, de supresión de la libertad de prensa, siendo acusado de un sistema represivo, habiendo cerrado en una ocasión la Academia de Ciencias, considerándolo un acto en contra del desarrollo educativo.

Para analizar objetivamente la vida del general Rafael Carrera, es importante aclarar primero cómo estaban constituidos los grupos políticos predominantes en América Central en su tiempo: los partidos políticos de la época eran el Conservador y el Liberal, y estaban constituidos de la siguiente forma:

  • Partido Conservador:
    • Antiguos criollos guatemaltecos que se dedicaban directamente al comercio con la Península Ibérica durante la Colonia Española. Estaban radicados en la capital de Guatemala y fijaban los precios del comercio arbitrariamente, para el disgusto de los criollos agricultores, a quienes consideraban una clase inferior.[1]
    • Clero mayor: Obispos, arzobispos y sacerdotes de familias criollas. Estaban en la capital de Guatemala.[1] Fue por esta razón que Carrera devolvió a la iglesia los bienes que le habían retirado los liberales.[1]
  • Partido Liberal: antiguos criollos agricultores que se dedicaban a la producción en sus latifundios en la antigua Capitanía General de Goathemala. Estaban radicados en los actuales departamentos guatemaltecos de Totonicapan, Quetzaltenango, Huehuetenango, parte de los actuales estados mexicanos de Chiapas, y las provincias centroamericanas de Comayagua (hoy Honduras), El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.[1] Detestaban a los criollos guatemaltecos, a quienes consideraban como explotadores.

Como consecuencia, el partido conservador debía su nombre a que su principal objetivo era mantener la estructura social que había imperado durantae la Colonia Española; por su parte, el partido liberal perseguía obtener el poder comercial que habían ostentado los criollos guatemaltecos.[1] Tras la caída del régimen del Mariscal Cerna en 1871, los liberales finalmente se hicieron del poder en Guatemala, en donde se mantuvieron hasta el final del gobierno del general Jorge Ubico Castañeda en 1,944. La historia oficial del general Carrera fue tergiversada por los gobiernos liberales, quienes presentaron al régimen conservador como una época oscura para Guatemala, como ya se indicó.

A pesar de ello, anécdotas de renombrados escritores de la época liberal muestran que Carrera era inteligente, hábil gobernante, y sabía mantener a raya a sus rivales del Partido Liberal. He aquí algunos ejemplos tomados de El Libro de las Efemérides del escritor liberal guatemalteco Federico Hernández de León:[2]

  • Segunda Invasión de Morazán a Guatemala (1840):

Durante los momentos críticos de la invasión del general Morazán a Guatemala el 17 de marzo de 1,840, Carrera, entonces General en Jefe del Ejército y reciente vencedor en Los Altos, congregó a los principales personales de la ciudad de Guatemala y les dijo:
- No tema nadie nada. Tengo un plan que no falla, un plan que no puede dejar de salir punto por punto, de como lo tengo trazado y que me dará la más completa victoria. Yo me voy a Aceituno con mis hombres. De allí vendré con mi gente a libertar a todos...
Alguien le replicó:
- ¿Pero Su Excelencia nos abandona en un trance tan cruel?
Y Carrera con una sonrisa de satisfacción respondió:
- No tema nadie nada. Tengo un plan que no falla; ya volveré.
La victoria de Carrera fue absoluta: recuperó la capital, se consolidó como el líder indiscutible de los conservadores en Guatemala, y terminó definitivamente con la carrera política del general Morazán.

Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La Hora, Guatemala. 16 de marzo de 1,959[3]
  • Renuncia a la Presidencia (1848): al ver que la situación del país se le salía de las manos, Carrera, en vez de pretender la prolongación de un estado peligro para gobernante y gobernados, optó por la salida decorosa, y cumplió con su palabra.

Recientes investigaciones objetivas, han esclarecido el papel de Carrera, y se utilizan aquí para presentar su biografía y gobierno.

Nacimiento[editar]


Nació el 24 de octubre de 1814 en Lo de Rodríguez, Ciudad de Guatemala. Su partida de nacimiento está asentada en la parroquia de Candelaria. No realizó ningún estudio, era iletrado cuando inició su movimiento campesino; aunque luego, siendo presidente, supo rodearse de los más importantes intelectuales conservadores guatemaltecos (entre los que se incluía al escritor José Milla y Vidaurre) y su cultura se acrecentó.[2]

Ascenso al poder[editar]

Lucha contra el gobierno de Mariano Gálvez[editar]

Doctor Mariano Gálvez durante su época de Jefe del Estado de Guatemala
Museo Nacional de Historia de Guatemala
El gobierno ve con dolor que no han tenido hasta ahora todo el efecto deseado sus providencias, dirigidas a reprimir los excesos de las partidas armadas que afligen a varios pueblos del Estado y que mantienen en ontinuo sobresalto al hacendado y al comerciante. Repetidas instrucciones se han dado sobre el particular al ciudadano Rafael Carrera y, aunque éste se manifiesta anuente a los deseos del gobierno, no faltan quejas de desórdenes cometidos bajo su nombre, así como partes de alarmas que se observan por varios puntos y se proclaman ser autorizados por aquél comandante.

Y tres días después:
No cabe duda alguna acerca de la invasión que intentan hacer las fuerzas de Carrera a esta capital. El peligro es inminente y formidable: todos los habitantes de los campos están bajo sus banderas especialmente los de las cercanías de la corte... El gobernante sería un criminal si no declarase que no puede proveer a la conservación del Estado, siguiendo el orden regular de la Constitución y que necesita amplia autorización para obrar con energía y poder destruir las facciones.

Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La Hora, Guatemala. 27 de febrero de 1,959[4]

En 1837 inició la lucha armada contra el régimen de Francisco Morazán, presidente de las República Federal de Centroamérica, entidad política que incluía a Guatemala, Comayagua (hoy Honduras), El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Luchó contra quien gobernaba el Estado de Guatemala, liberal al igual que Francisco Morazán, el doctor José Mariano Gálvez. Fue el máximo dirigente de las fuerzas insurgentes, entre las que se encontraban numerosos indígenas;[2] la razón por la que contó con el apoyo de los indígenas fue que el 9 de junio de 1837, el Estado de Guatemala, había vuelto a implantar el tributo indígena que había sido suprimido desde tiempo colonial por la Cortes de Cádiz. Los insurgentes empezaron las hostilidades por medio de una guerra de guerrillas: atacando poblaciones sin dar oportunidad de tener encuentros con las tropas del gobierno. Al mismo tiempo, se propagaba la idea de los enemigos de Gálvez, que lo acusaba del envenenamiento de las aguas fluviales para propagar el cólera morbus a la población, cosa que no ocurría sino por el crecimiento poblacional y la poca capacidad de la estructura sanitaria de la ciudad. Esta acusación favoreció a los objetivos de Carrera, poniendo a una gran parte de la población en contra de Mariano Gálvez y de los liberales en general.

Entre sus batallas destacan: la del cuartel de Mataquescuintla; la de Ambelis en Santa Rosa, derrotando al ejército comandado por Teodoro Mejía; la del 7 de diciembre de 1837 en la plaza de Jalapa donde fue derrotado; y el 13 de enero de 1838 donde fue atacada la Guarnición de Guatemala. Algunos de estos hechos militares estuvieron acompañados por lamentables hechos cometidos por ambos bandos, como robos, asaltos, allanamientos y asesinatos a gente indefensa.

A principios de 1,838, José Francisco Barrundia, jefe liberal de Guatemala y enemistado con el gobernador del Estado de Guatemala, doctor Mariano Gálvez, gestionó para llevar a la Ciudad de Guatemala a Carrera, para combatir al Jefe de Estado. Carrera para entonces mostraba ya los rasgos de liderazco y pericia militar que lo caracterizarían. De este hecho, dijo el ministro de entonces, Felipe Molina a la Asamblea Nacional:

El 2 de marzo de 1,838 fue aceptada por unanimidad en la Asamblea la renuncia del doctor Gálvez, y se iniciaría un período de incertidumbre en el Estado de Guatemala, del que el gran beneficiado sería Rafael Carrera, aunque primero sufriría algunas derrotas.

Golpe de Estado de 1,839[editar]

Harto tiempo han pasado los guatemaltecos sufriendo con fría indiferencia que los diversos bandos o las facciones desenfrenadas, dispongan de su suerte al arbitrio: sin leyes, sin moral pública, sin gobierno y sin rentas, los males han llegado a su colmo, y era preciso ser más que hotentotes, para que ya obrásemos por notros mismos, y consintiéramos en continuer siendo presa de un puñado de hombres que se ahn juzgado dueños absolutos del pueblo inocente.
Titular del primer número del periódico El Tiempo
Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La Hora, Guatemala. 20 de abril de 1,959[5]

El 14 de abril de 1838 los conservadores perdieron el poder del Estado de Guatemala, y Carrera fue confinado a las serranías de Mita.[5] En septiembre de ese año, Carrera intentó un asalto a la capital de Guatemala, pero el general liberal Carlos Salazar Castro lo derrotó en los campos de Villa Nueva, y Carrera tuvo que replegarse nuevamente al oriente del Estado.[5] Pero los conservadores no se quedaron tranquilos, y empezaron a planificar un nuevo movimiento; entre tanto, a pesar de las recomendaciones de su allegados de aplastar definitivamente las fuerzas de Carrera, Salazar[Nota 1] intentó negociar con éste por la vía diplomática. Incluso, para demostrar a Carrera que ni se le temía ni se le desconfiaba, retiró las fortificaciones que había en la capital guatemalteca desde la batalla de Villa Nueva.[5]

Aprovechando la buena fe de Salazar, el 13 de abril de 1839 Carrera tomó por sorpresa la plaza de Guatemala; durante la refriega, Salazar Castro, en camisa de dormir, saltó por los tejados de las casas vecinas y buscó refugio. Después, como pudo, ganó la frontera y huyó de Guatemala.[5] Ya sin Salazar, Carrera colocó como presidente a Mariano Rivera y Paz, quien a su vez lo nombró General en Jefe del Ejército.

Invasión y Absorción del Estado de los Altos[editar]


Escudo del Estado de los Altos esculpido en piedra en la tumba de los héroes altenses en el Cementerio de Quetzaltenango.

El 2 de abril de 1838, en la ciudad de Quetzaltenango, un grupo secesionista, con la definitiva desintegración de la Federación Centroamericana, funda el independiente Estado de Los Altos el cual pretende independizarse de Guatemala. Este estado, era donde se aglutinaban los más importantes miembros del Partido Liberal de Guatemala y los enemigos liberales del régimen conservador de Guatemala, quienes ya no tenían que emigrar a El Salvador, teniendo un estado liberal favorable prácticamente en Guatemala.[6]

Los liberales en Los Altos empezaron a criticar duramente al gobierno conservador de Mariano Rivera y Paz; tenían incluso su propio periódico: El Popular, que contribuyó a las duras críticas.[6] Además, existía el hecho de que Los Altos era la región con mayor producción y actividad económica del antiguo Estado de Guatemala; sin Los Altos, los conservadores perdían muchos de los méritos que sostenían al Estado de Guatemala en la hegemonía de Centro América.[6] Entonces, el gobierno de Guatemala intentó llegar a una solución pacífica, pero los altenses, amparados en el reconocimiento del congreso de la Federación Centroamericana y del Estado de Guatemala no la aceptaron; el gobierno de Guatemala entonces recurrió a la fuerza, enviando al general en jefe del Ejército Rafael Carrera a someter a los Altos.

Carrera venció al general Agustín Guzmán y luego entró a Quetzaltenango, en donde impuso un régimen conservador duro hostil para los altenses. Finalmente, tras la derrota de los secesionistas, el general Guzmán, y el jefe del Estado de Los Altos, Marcelo Molina, fueron enviados a la capital de Guatemala, en donde fueron exhibidos como trofeos de guerra durante un destile triunfal el 17 de febrero de 1,840; en el caso de Guzmán, engrilletado, con heridas aún sangrantes, y montado en una mula.[6] [Nota 2]

Segunda Invasión de Morazán a Guatemala[editar]


General Francisco Morazán.
Intentó invadir a Guatemala por segunda ocasión en 1,840.
Fue vencido por Carrera.
"Todo hombre desde la edad de 14 a 50 años se presentará en el término de seis horas a tomar las armas en la casa municipal. El que no se presentara, pasado ese término, será considerado como sospechoso. Se declara la ciudad en estado de sitio."
—Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La Hora. Guatemala, 16 de marzo de 1,959.[3]

El 18 de marzo de 1840, siendo Morazán jefe liberal de Estado de El Salvador, invadió a Guatemala con 1500 soldados para vengar el ultraje hecho a los vencidos en Los Altos y temiéndo que esta acción fuera a terminar con los esfuerzos liberales de mantener unida a la Federación Centroamericana. En forma similar a su primera invasión, llegó hasta Barberena prácticamente sin ser molestado. Guatemala tenía un cordón de vigilantes desde la frontera con El Salvador; a falta de telégrafo, los hombres corrían llevando los mensajes de última hora.[3] Con la información de estos mensajeros, Carrera urdió su plan de defensa y solicitó al presidente guatemalteco Rivera y Paz, que dictara el siguiente decreto:

Carrera fingió huir y llevó al improvisado ejército a las alcturas de Aceituno ya que únicamente contaba con cerca de 400 hombres e igual número de cargas de fusilería, más dos cañones viejos. La ciudad quedó a merced del ejército de Morazán, con las campanas de sus 22 templos tañendo por socorro divino.[3] Una vez Morazán llegó a la capital, la tomó fácilmente; Carrera entonces, aprovechando que los enemigos se creían victoriosos, aplicó una estrategia de concentración de fuego en el Parque Central de Guatemala y la complementó con la táctica del ataque sorpresa (celada) con la cual provocó grandes bajas al ejército de Morazán para, finalmente, obligar a los sobrevivientes de Morazán, a luchar cuerpo a cuerpo.[Nota 3] [7]

Ya en tal escenario de combate, los soldados de Morazán tenían las desventajas de:

  1. Haber perdido la iniciativa del ataque y su superioridad numérica;
  2. Desconocer el terreno en que peleaban,
  3. Tener que cargar sus muertos y atender a sus heridos y,
  4. Tener que pelear cuerpo a cuerpo cuando aún resentían el cansancio por la larga marcha desde El Salvador a Guatemala.[7]

De tal suerte que Carrera, para entonces ya un experimentado militar[Nota 4] supo plantar cara y batalla a Morazán hasta derrotarlo de manera fulminante, al grado que éste hubo de huir con sus predilectos disfrazado y gritando "¡Qué viva Carrera!" por el barranco del Incienso hacia El Salvador, para salvar la vida;[3] en su ausencia, había sido relevado del cargo de Jefe de Estado de ese país, razón por la cual hubo de embarcar hacia el exilio en Perú.[7]

En Guatemala, los salvadoreños sobrevivientes fueron fusilados sin piedad, mientras Carrera estaba fuera en persecución de Morazán, a quien no logró darle alcance. Este lance selló definitivamente el status del general Carrera y marcó el ocaso de Morazán.[3]

Gobierno[editar]

Rafael Carrera fue el último gobernador del Estado de Guatemala y el primero de la República. Asumió el poder en 1844, nombrado por el clero[Nota 5] y el partido conservador. Por ese entonces, José Milla y Vidaurre, quien era liberal por ese tiempo, le escribió este himno crítico y mordaz al Teniente general Carrera, himno que los liberales se memorizaron de tanto repetir, a pesar de su escasa calidad poética:[8]

Himno Patriótico, en loor del Exmo. Teniente general, R. Carrera Jefe del Ejército, etc. con motivo de la expedición salvadoreña:

Quia pulvis es, et in pulverem reverteris
Porque eres polvo, y en polvo te convertirás

Hijo de la miseria y de la nada
Tiranuelo opresor de un pueblo inerme
Zorra cobarde que acomete osada
a un gallinero que tranquilo duerme.

General, Director, héroe, caudillo;
Arcángel, qué sé yo cómo te llaman.
Entre bordados aml envuelto pillo
Ya los pueblos, de ti venganza claman.

Por entre esa comparsa de malvados,
Digna guardia de honor de tu persona,
Ellos van a pasar desesperados
A romper en tu frente tu corona.

En pos del enemigo corres tarde,
Teniente gneeral, pues ha sonado
Al fin tu hora falta, tiembla cobarde,
Dentro de tus harapos de soldado.

Excecrada y maldita tu memoria,
Excecrado será cuanto tú hiciste,
Y si ha de hablar de ti, dirá la historia,
Que tú ni aun ser déspota supiste.


Lobos, País, Carrera, veteranos
Del crimen, y en el terror de las banderas,
Farsa vil y burlesca de tiranos,
Parodis de Cartuch son charreteras.


Aycinena[Nota 6] , Pavón fuera señores,
Fuera con vuestro rancio servilismo,
¿Soñásteis ser tal vez conservadores,
O darnos una burla del torismo?


Honorable Marqués, no más Bretaña,
No más statuquo ni tiranía:
Vaya que su excelencia... no se engaña,
Sin el statuquo, por Dios, ¿qué haría?
[...]

Tomado de: Hernández de León, F. El Libro de las Efemérides, Diario La Hora, Guatemala. 30 de mayo de 1,959.[8]

Como nota curiosa, debe indicarse que Carrera no sólo no persiguió a Milla y Vidaurre, sino que dos años despues, cuando Milla se hizo conservador, Carrera lo invitó a formar parte de su gobierno, en el que sirvió en diferentes posiciones hasta 1,871; Milla también llegó a ser amigo y consejero de Carrera.[8]

Estando ya en el poder, iniciaría la construcción de un régimen conservador, revirtiendo las reformas liberales hechas anteriormente. Los liberales lo acusaban de ser un militar analfabeto, y se decía que él firmaba con el nombre "Racaraca", nombre por el cual pasaría a ser conocido por los liberales guatemaltecos, aludiendo a su pretendido analfabetismo; por su lado, para los conservadores, fue más conocido como el Caudillo Adorado de los Pueblos.[2]

Ley 13: Creación de la República de Guatemala
El 21 de marzo de 1847 firmó un decreto proclamando a Guatemala como República soberana e independiente,[9] separándola definitivamente de la patria federada centroamericana, y se hizo llamar "fundador de la Nueva República". Con esta medida Guatemala pudo iniciar sus acciones como Estado soberano y entablar relaciones con las potencias europeas.
Ley impresa (página 1)
Ley impresa (página 1)
Ley impresa (página 2)
Ley impresa (página 2)
Ley impresa (página 3)
Ley impresa (página 3)
Ley impresa (página 4)
Ley impresa (página 4)
Manuscrito original (página 1)
Manuscrito original (página 1)

Expatriación a México[editar]

Para agosto de 1,848, la situación de Guatemala era caótica: Serapio Cruz (conocido como Tata Lapo) asaltaba el Quiché promoviendo revueltas en contra del gobierno; los liberales y conservadores se mantenían en constante pugna, y en medio de todo esto, el presidente Carrera se daba cuenta que su prestigio se esfumaba y que era conveniente renunciar, lo que hizo con el siguiente manifiesto a la Asamblea Legislativa:

Estoy resuelto a no permanecer más tiempo en la capital y a trasladarme a un país extranjero. Suplico a los señores representantes que, en recompensa por mis cortos servicios, se sirvan hacer el sacrificio de mantenerse en sesión permanente hasta admitir mi renuncia y nombrar quién me suceda. Yo permaneceré en el despacho, mientras este respetable cuerpo se halle reunido.
Tomado de: Hernández de León, F. El Libro de las Efemérides Tomo III. Tipografía Sánchez y de Guise, Guatemala. 1,930[2]

La Asamblea aceptó la renuncia de Carrera en el acto, pasando a deliberar quién debería sustituirle. Al final, escogieron al señor Juan Antonio Martínez por las siguientes razones:

  • Pasaba de los sesenta años.
  • Había mantenido una posición prudente con todos los gobiernos.
  • Había acrecentado su capital honradamente.
  • Su firma gozaba del mejor crédito.
  • Era liberal moderado, ejemplar padre de familia, sin vicios y con poca ambición de mando pública.[2]

Carrera partió a México en 1,848; en su ausencia, la Asamblea Legislativa, ahora en poder de los liberales, dictó una disposición por la que se le declaraba fuera de la ley que debía aplicársele la pena de muerte si osaba regresar al país.[2]

Retorno triunfal a Guatemala[editar]

Moneda con la efigie del presidente Rafael Carrera.

En su ausencia, Guatemala entró en una profunda crisis: había crímenes políticos de importantes personalidades y bandoleros sueltos por todo el país; el gobierno dictaba leyes, pero nadie las cumplía. A fines de abril, Carrera regresó a Guatemala, y el gobierno envió al mayor José Víctor Zavala a detenerlo. Zavala, en vez de detener a Carrera, se puso a sus órdenes. Tras mucho deliberar con liberales y conservadores, el presidente Mariano Paredes dispuso revocar la pena de muerte sobre Carrera y lo nombró Comandante General de las Armas, con autorización para atender a la pacificación de los pueblos conmovidos, y para dirigir las operaciones militares de la manera que lo creyere conveniente. Ante este decreto, los principales líderes liberales huyeron hacia El Salvador; entre ellos iban José Francisco Barrundia y el doctor Lorenzo Montúfar. En Guatemala quedó el doctor Pedro Molina, de edad ya muy avanzada para emprender semejante viaje. Finalmente, Carrera entró triunfalmente en la Ciudad de Guatemala el 8 de agosto de 1,849.[2]

Atentado del Marimbero[editar]

El 9 de agosto de 1,849, Carrera fue atacado por José María Andrade, de oficio marimbero, quién lo atacó de una puñalada tras enterarse de que el general Carrera, muy dado a las aventuras amorosas, había seducido a su hija. La guardia del General en Jefe del Ejército dio cuenta rápidamente del atacante y llevó al general a su residencia para que lo curaran. Al día siguiente, el presbítero Jorge Viteri, Ministro del presidente Mariano Paredes y luego obispo de El Salvador, ordenó que se investigara al atacante y que su cadáver fuera trasladado a la Plaza Mayor para obrar con respecto de él, de acuerdo con la Comandancia General. Esta orden fue cumplida, pero los encargados de hacerlo fueron mucho más allá de lo que se les había solicitado: descuartizaron el cadáver y colocaron sus miembros en las cuatro garitas de la ciudad.[2] Aunque fue recogido rápidamente por orden de Carrera, la imagen del gobierno de Paredes quedó muy desprestigiada y el hecho fue aprovechado por los liberales en El Salvador, quienes acusaron al gobierno de Carrera de salvaje, bárbaro y retrógrado.

Batalla de la Arada[editar]

El gobernante salvadoreño Doroteo Vasconcelos dió asilo a los liberales guatemaltecos, entre quienes estaba José Francisco Barrundia quien fundó un periódico para atacar a Carrera, aprovechando hechos como el del atentado del Marimbero. Vasconcelos alimentó, durante todo un año a la facción rebelde “La Montaña”, en el oriente de Guatemala distribuyendo dinero y armas entre los sublevados. A fines del año de 1850, Vasconcelos se sintió cansado de esta guerra lenta contra Guatemala y decidió obrar abiertamente. Así las cosas, el mandatario salvadoreño inició una cruzada contra el régimen conservador de Guatemala, invitando a participar en la alianza a Honduras y Nicaragua; pero de ambos gobiernos solo el hondureño presidido por Juan Lindo aceptó participar en la invasión.

Entre tanto, en Guatemala, donde se conocían perfectamente los planes de invasión en su contra, el presidente de Mariano Paredes toma las previsiones necesarias para enfrentar la situación, mientras el arzobispo don Francisco de Paula García Peláez ordena en su archidiócesis rogativas de paz.

El día 4 de enero de 1851 se reunieron en Ocotepeque los presidentes de Honduras y El Salvador, con la cual quedó sellada la alianza en contra de Guatemala. El ejército salvadoreño se componía de 4000 hombres perfectamente municionados y con apoyo de artillería; los hondureños por su parte, aprestaron 2000 hombres para la campaña. El grueso de las fuerzas aliadas se situó en Metapán, por ser esta una ubicación próxima a Honduras y a la frontera guatemalteca.

La Batalla de la Arada se libró el 2 de febrero de 1851 cerca de la ciudad de Chiquimula en Guatemala, entre las fuerzas de Guatemala y un ejército aliado de Honduras y El Salvador. La batalla formó parte de la guerra entre el gobierno conservador de Guatemala contra la coalición liberal de El Salvador y Honduras, y fue la amenaza más patente para Guatemala de perder su soberanía como república.

Ascenso definitiva al poder[editar]

Acta en donde se declara presidente vitalicio a Rafael Carrera
Museo Nacional de Historia de Guatemala.

Tras La Batalla de la Arada, el 22 de octubre de 1851 renuncia el presidente Mariano Paredes; la Asamblea Nacional nombra a Carrera para que lo sustituya, y este toma posesión de la Presidencia el 6 de noviembre de 1851 tras haber solicitado a los representantes que modificasen la Constitución de la República a su conveniencia.[2]

Durante su mandato, Guatemala mantuvo una guerra (1850-1853) contra Honduras y El Salvador, y en 1854, Rafael Carrera fue nombrado presidente vitalicio, con tres puntos sustanciales:

  1. Que se declare presidente perpetuo de la República al Excelentísimo señor capitán general don Rafael Carrera;
  2. Que dicho señor tenga la facultad de nombrar sustituto interino, por ausencia o fallecimiento; convocar y disolver, cuando lo estime conveniente, a la Cámara de representantes, designando los negocios sobre los que ésta debe de deliberar en sus reuniones; y mandar hacer nuevas elecciones de diputados, por los que resulten disidentes;
  3. Que la duración de la Cámara sea de siete años.
—Tomado de: Hernández de León, F. El Libro de las Efemérides Tipografía Sánchez y de Guise, Guatemala. 1,930

Únicamente el claustro de la Universidad Nacional[Nota 7] se opuso al nombramiento con argumentos de que la presidencia vitalicia era prácticamente una monarquía, pero no fue escuchado.[2]

Educación[editar]

En 1840, se formó la Universidad Nacional con las facultades que hasta entonces formaban la Academia de Ciencias que había fundado el Dr. Gálvez. El primer rector de la nueva Universidad fue el sacerdote Juan José de Aycinena y Piñol quien además fungía como Ministro de Asuntos Eclesiásticos del gobierno. Aycinena también convenció a Carrera de permitir de nuevo el acceso de la Compañía de Jesús para encargarse de la educación en Guatemala.

Guerra contra los Filibusteros[editar]

Coronel José Víctor Zavala. Comandante de las fuerzas guatemaltecas durante la Guerra contra los Filibusteros.
Museo Nacional de Historia de Guatemala

El 5 de mayo de 1,856, el general Mariano Paredes, ex-presidente de Guatemala, partió con 500 hombres hacia Nicaragua. El propio Carrera y algunos de los principales miembros de la sociedad guatemalteca iban en la expedición. Los Estados Unidos habían reconocido el gobierno nicaragüense de William Walker, a lo que todos los gobiernos conservadores de Centro América respondieron mandando ejércitos para derrocar al filibustero[10] [Nota 8] Carrera arengó a sus tropas del siguiente modo:

Bien conocidos son los sucesos ocurridos en Nicaragua desde que, en octubre del año pasado, unos pocos extranjeros, procedentes de California, se apoderaron en aquella república de la autoridad, aprovechándose del agotamiento que habían producido la discordia y una prolongada lucha intestina".

Vais a defender una causa santa: la causa de nuestra religión y de nuestra raza. A vuestros hermanos de Costa Rica ha cabido el honor de derramar la primera sangre en defensa de la patria. Vosotros vais acreditar que, en Guatemala estamos dispuestos a sacrificar todo por ella. Tengo entera confianza en el jefe que os manda y en vuestro valor y sufrimiento. Yo os seguiré de cerca, con todos vuestros compañeros si fuera necesario. Entre tanto, os recomiendo la más estrecha unión con vuestros hermanos de El Salvador, Honduras y Costa Rica para llevar a cabo la obra común de lanzar del país a los que, sin derecho alguno, han venido a mezclarse en nuestras disenciones y a amenazarnos con la más oprobiosa servidumbre.

Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La Hora, Guatemala. 14 de mayo de 1,959[10]

El entonces coronel José Víctor Zavala se incorporó a la columna guatemalteca en El Salvador, en donde se encontraba entonces y Francisco Dueñas, nuevo presidente de El Salvador movilizó ochocientos hombres al frente del general Belloso.[10] Zavala terminó comandando el contingente de Guatemala durante la Guerra Nacional de Nicaragua en 1,856, como parte del Ejército Aliado Centroamericano tras la muerte del General Mariano Paredes. Durante el conflicto, Zavala entró en discordia con el comandante general de los aliados, el salvadoreño Ramón Belloso.[11] El día 12 de octubre de 1856, durante el sitio de Granada, Zavala realizó un acto de valentía al atravesar la plaza de la ciudad hacia la casa donde se resguardaban los filibusteros bajo fuego intenso, logrando arrancar la bandera del enemigo.;[12] asimismo, Zavala recibió bajo su autoridad la ciudad de Rivas el 1 de mayo de 1857, una vez que William Walker se rindió.[13]

Convención de Límites con Belice[editar]

El 30 de abril de 1,859 se celebró la convención entre los representantes de Gran Bretaña y Guatemala para definir los límites con Belice, tras la cual se emitió un decreto en el que Guatemala se vió favorecida en el artículo séptimo, que estipula que Inglaterra abriría por su cuenta una vía de comunicación terrestre de la ciudad de Belice hasta la ciudad de Guatemala. La carretera jamás se construyó, y el despojo del territorio por parte de Inglaterra se completó tras el siguiente dictamen de la Cámara de Representantes de la Asamblea:

La Cámara de Representantes, después de haber examinado cuidadosamente la convención ajusta entre S.E. el Presidente de la República y S.M. la Reina de la Gran Bretaña, el 30 de abril próximo anterior, la encuentra útil y conveniente a los intereses de la República y basada en princiios de una sana política, confiando en que se pondrá en ejecución, cuanto antes posible, lo convenido respecto a la vía de comunicación de esta capital a las cosas del Atlántico.

Suscriben, entre otros, José Farfán, José Luna, señor Piñol, obispo de Nicaragua, y José Milla y Vidaurre.

Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides, Diario La Hora, Guatemala. 30 de abril de 1,959 [14]

Reformas[editar]

Banderas de Guatemala
Durante el gobierno de General Carrera, la bandera del Estado y de la posterior República de Guatemala tuvo las siguientes transformaciones:
1838-1843
1838-1843
1843-1851
1843-1851
1851-1858
1851-1858
1858-1871
1858-1871


  • Carrera revocó todas las reformas hechas por el gobierno del doctor Mariano Gálvez, ya que restableció los diezmos, devolvió al clero los bienes confiscados, enmudeció a la prensa y suprimió el tributo indígena. Además emitió la Ley de Pavón, que disponía, entre otras cosas, que los niños que manifestaran capacidad, aplicación, aprovechamiento y que tuvieran buen comportamiento en la escuela, podían ser empleados en la iglesia como acólitos, estando sujetos en todo al cura.
  • Durante su gobierno se inició en Guatemala el cultivo del café, que habría de convertirse en el principal producto de exportación durante los gobiernos liberales, cuyos gobernantes y principales miembros eran cafetaleros.

Muerte[editar]

Al general Carrera le sobrevino la muerte cuando se encontraba en el pináculo de su Carrera política: cuando se tomó un descanso en Escuintla, envenenaron sus alimentos con una infusión de raíz de chiltepe, la cual le provocó agudos dolores que le obligaron a regresar a la Ciudad de Guatemala. Ya en la ciudad, los dolores se recrudecieron y le sobrevino un ataque de diarrea, del cual ya no se repuso. Llegado el último momento, llegó el Arzobispo a visitarle con un paquete de escapularios que le mandaban las religiosas de todos los conventos; y con la ayuda del prelado, se persignó por última vez.[15]

Carrera, murió el Viernes Santo, 14 de abril de 1865, a las nueve y media de la mañana y fue sepultado en la Catacumbas de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala[16] luego de numerosos homenajes; en su tumba se colocó una planca de mármol que dice:

El Excmo. Sr. Capitán General don Rafael Carrera, Presidente Vitalicio de Guatemala.

Nació en Guatemala el 24 de octubre de 1,814.

Murió el 14 de abril de 1,865.

Tomado de: Hernández de León, F. El Capítulo de las Efemérides Diario La hora, Guatemala. 21 de abril de 1,959.[15]

Gobiernos posteriores[editar]

A su muerte, se estableció una presidencia provisional ejercida por Pedro de Aycinena, quien convocó a elecciones en la cámara de representantes, quienes eligieron al mariscal Vicente Cerna Sandoval, quien continuaría con la línea conservadora de Rafael Carrera, y contra quien se alzó el ejército liberal comandado por Justo Rufino Barrios y Miguel García Granados, que tomaron el poder en la denominada Revolución Liberal de 1871, aunque el término correcto es "Reforma Liberal".

Polémica[editar]

El presidente salvadoreño, General Gerardo Barrios, caudillo liberal, en un discurso dirigido a sus tropas, dice en referencia a Carrera: «El Gral. Carrera entregado a sus vicios y desórdenes nada ha aprovechado durante el largo período que ha dominado a Guatemala. Es el mismo salvaje que abortaron las montañas de Mataquescuintla en la época del cólera morbo, y está de más hablarle de derecho de gentes ni de convenciones. Un hombre público que no puede leer ni escribir es un hotentote armado, quien dominado por las pasiones, amenaza el orden y la civilización... »

Por otro lado, en la historiografía conservadora, estudios recientes, en particular los del historiador Ralph Lee Woodward, han empezado a reivindicar la figura de Carrera y a analizar su personalidad y su obra que pretende ser de modo más objetivo y sin pasiones políticas. Woodward desarrolla una nueva interpretación del papel histórico de Carrera y de los líderes conservadores que lo sustentaron en el poder, en base a la evidencia de la época así como a la luz de la experiencia guatemalteca desde 1865. Argumenta que el levantamiento popular que Carrera encabezó, fue un exitoso movimiento de las masas campesinas contra la élite de la capital. Que una vez en el poder, el caudillo atendió a las reivindicaciones de dichos sectores pobres, protegiendo sus tierras contra los abusos y las adjudicaciones a extranjeros. Durante su gobierno, Guatemala gozó de crecimiento económico estable y expansión de sus exportaciones. El estudio igualmente reevalúa la gestión administrativa de Carrera, así como los efectos de su actitud de descuido benigno hacia los sectores campesinos. También, reexamina el papel de la influencia extranjera en el desarrollo de Guatemala.[17]

Vigencia[editar]

Aún con la polémica que rodea a este personaje, es uno de los personajes más importantes y trascendentales de la historia de Guatemala, probablemente el mayor representante de las tendencias conservadoras del siglo XIX en Centroamérica. Algunas de sus ideas aún siguen en vigencia, aunque por parte del Estado, desde la Revolución Liberal de 1871 se ha tenido un estado seglar, y ha conmemorado más a los liberales Justo Rufino Barrios y Miguel García Granados, se ha conservado por otro lado, como herencia del gobierno de Rafael Carrera, la independencia de Guatemala de los demás países de Centroamérica, la conservación del territorio que habría constituido el Estado de Los Altos como parte de Guatemala, la reivindicación de los derechos indígenas como en el convenio 149 y en la Constitución Política de la República de Guatemala del artículo 66 al 70, así como la conservación de cierta preeminencia de la Iglesia Católica en Guatemala, teniendo varios centros educativos y universitarios, siendo además la religión mayoritaria.

Rafael Carrera en la literatura[editar]

Firma de Rafael Carrera.
El escritor e historiador liberal Lorenzo Montúfar cuando alguien le dijo en son de broma que Justo Rufino Barrios firmaba como Burros contestó ¡Y Carrera como Racarrarraca! dando así origen al mito de que Carrera era analfabeto.

La novela histórica Rafael Carrera, el Presidente Olvidado de Óscar René Cruz Oliva, contextualiza el gobierno de Carrera refiriéndose a la Guerra de Secesión de los Estados Unidos, la expansión de Inglaterra particularmente en Belice, Roatán y el Reino de Mosquitia; con la ocupación militar de México por los Estados Unidos que dió como resultado la incorporación a este país de cerca de 900 000 km² mexicanos; con la "fiebre de oro" y la declaración de Nicaragua como un Estado más de los Estados Unidos (esclavista y hablando inglés).

Por su parte, José Milla y Vidaurre en su obra Cuadros de Costumbres[18] describe en artículos de costumbres cómo era la vida en Guatemala durante el gobierno del general Carrera.

El historiador guatemalteco Manuel Coronado Aguilar era un admirador del general Carrera y así lo demuestra en sus obras:

  • El General Rafael Carrera ante la Historia (1965)
  • Apuntes histórico-guatemalenses (1975)[19]

Fernando González Davison, en su libro La Montaña Infinita hace referencia a los momentos que se vivían en Centro América y las luchas internas que terminaron con la Unión Centroamericana y también menciona partes de la vida de Carrera y de sus distintas facetas.

El licenciado Clemente Marroquín Rojas escribió el libro Francisco Morazán y Rafael Carrera [7] , para el cual realizó una exhaustiva investigación hemerográfica y periodística acerca los acontecimientos de estos dos personajes en Centroamérica.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e Martínez Peláez, Severo (1,988). Racismo y Análisis Histórico de la Definición del Indio Guatemalteco. Editorial Universitaria, Guatemala. 
  2. a b c d e f g h i j k l Hernández de León, Federico (1930). El Libro de las Efemérides, tomo III. Tipografía Sánchez y de Guisse, Guatemala. 
  3. a b c d e f Hernández de León, Federico (16 de marzo de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  4. Hernández de León, Federico (27 de febrero de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  5. a b c d e Hernández de León, Federico (27 de febrero de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  6. a b c d Hernández de León, Federico (29 de enero de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  7. a b c d Marroquín Rojas, Clemente (1,971). Francisco Morazán y Rafael Carrera. Editorial Piedrasanta, Guatemala. ; exhaustiva investigación hemerográfica y periodística acerca de este u otros acontecimientos en Centroamérica y en los cuales ambos personajes fueron protagonistas
  8. a b c Hernández de León, Federico (30 de mayo de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  9. «Creación de la República de Guatemala». Consultado el 14 de agosto de 2014.
  10. a b c Hernández de León, Federico (14 de mayo de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  11. J. Ricardo Dueñas Van Severen,, p.124.
  12. «Guerra de Nicaragua contra los filibusteros». www.latinamericanstudies.org.
  13. J. Ricardo Dueñas Van Severen, p. 140.
  14. Hernández de León, Federico (30 de abril de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  15. a b Hernández de León, Federico (21 de abril de 1,959). «El Capítulo de las Efemérides». Diario La Hora. 
  16. Gaitán, Héctor (1,981). La Calle donde tú Vives. Tomo I. Artemis-Edinter. 
  17. Woodward, Ralph Lee (2002), Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871, Plumsock Mesoamerican Studies, ISBN 0-910443-19-X 
  18. Milla y Vidaurre, José (1980). «Cuadros de Costumbres». Textos Modernos (Editorial Escolar Piedra Santa, Guatemala). 
  19. «Cronología de Manuel Coronado Aguilar». Consultado el 14 de agosto de 2014.

Bibliografía[editar]

  • Microsoft ® Encarta ® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
  • Lámina Multicolor Doble, Mandatarios de la República de Guatemala de 1821 hasta nuestros días.. Editorial Piedra Santa, Guatemala. 
  • Constitución Política de la República de Guatemala
  • Italo López Vallecillos (1966). Gerardo Barrios y su tiempo. San Salvador, Dirección Nacional de Publicaciones del Ministerio de Educación. 

Enlaces externos[editar]

Precedido por:
Mariano Rivera Paz
Coat of arms of Guatemala (1825-1843).svg
Gobernador de Guatemala

1844-1848

Sucedido por:
Juan Antonio Martínez
Precedido por:
Mariano Paredes
Coat Guatemala 1858.png
Presidente de la República de Guatemala

1851-1865

Sucedido por:
Pedro de Aycinena

Notas[editar]

  1. Salazar había sido nombrado Gobernador Interino de Guatemala
  2. En Quetzaltenango, fueron fusilados todos los miembros de la Municipalidad de Quetzaltenango. Ellos fueron: Eulogio Quezada, Romualdo Briones, Cesareo Arango, Leandro Arango, Silvestre Gonzales, Roberto Molina, Manuel Pivaral, José Ignacio Fernández, José María Fernández, Zacarias Martínez, Pedro Meoño, Benito Escobar, Felipe Hernández, Félix López, Marcelo Pacheco, José María Alvarado, y José Ignacio Paz.
  3. En estos combates participó el militar e insigne poeta José Batres Montúfar
  4. Carrera incluso ya había sufrido dos derrotas anteriores a manos del propio Morazán
  5. Al mando del cual estaba el III Marqués de Aycineda y sacerdote Juan José de Aycinena y Piñol, quien luego sería consejero de Carrera
  6. Se refiere aquí al III Marqués de Aycinena, José de Aycinena y Piñol
  7. Nombre que tuvo la Universidad de San Carlos de 1840 a 1918 y de 1920 a 1944.
  8. En 1,856, Estados Unidos todavía no era la potencia extranjera que fue después de estar en el bando vencedor de la Primera y Segunda Guerra Mundial); por el contrario, estaba en medio de las convulsiones internas que resultaron en la Guerra Civil.