Marco Aurelio Soto

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Marco Aurelio Soto
Doctor Marco Aurelio Soto.jpg

Coat of arms of Honduras.svg
21º Presidente constitucional de Honduras
1881-19 de octubre de 1883
Predecesor reelecto
Sucesor Consejo de Ministros 1883

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20º Presidente constitucional de Honduras
26 de agosto de 1876-1880
Predecesor José María Medina
Sucesor electo

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Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala
Ministro de Educación de Guatemala[Nota 1]
1873-1876
Presidente General Justo Rufino Barrios

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Ministro de Gobernación y Justicia de Guatemala
Ministro de Negocios Eclesiásticos de Guatemala
1872-1873
Presidente General Miguel García Granados

Datos personales
Nacimiento 13 de noviembre de 1846
Tegucigalpa, Bandera de Honduras Honduras
Fallecimiento 25 de febrero de 1908 (61 años)
París, Flag of France.svg Francia
Partido Partido Liberal de Honduras
Cónyuge Celestina Mijango
Profesión Abogado, Político
Alma máter Universidad Nacional de Guatemala
Religión Católico
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Marco Aurelio Soto Martínez, (n. Tegucigalpa, Honduras el 13 de noviembre de 1846 - m. 25 de febrero de 1908, París, Francia). Fue un político y abogado graduado en la Universidad Nacional[Nota 2] en Guatemala. Fue el Vigésimo Presidente de Honduras en el periodo de 1876 a 1880, seguidamente electo como el Vigésimo primero Presidente constitucional de Honduras en el periodo del 1881 a 1883, y junto con su primo hermano Ramón Rosa Soto, revolucionó a la república de Honduras mediante una gran cantidad de cambios socio-políticos y la apertura a los capitales extranjeros, especialmente de los Estados Unidos.[1]

Biografía[editar]

El doctor Marco Aurelio Soto nació el 13 de noviembre de 1846 en la ciudad de Tegucigalpa, república de Honduras. Sus padres fueron: el doctor Máximo Soto y la señora Francisca Martínez. A los nueve años se trasladó con su padre Máximo Soto a Guatemala, donde estudió en la Universidad Nacional de ese país[Nota 3] En dicha institución recibió clases con el historiador y diplomático José Milla y Vidaurre y el expresidente de Colombia doctor Mariano Espina, quien había llegado desterrado a Guatemala. Entre sus compañeros estuvieron su inseparable primo, Ramón Rosa Soto y Ricardo Casanova y Estrada -futuro arzobispo de Guatemala.[2]

Luego de obtener su doctorado en derecho, se estableció en Guatemala, en donde contrajo matrimonio. Muy joven empezó a llamar la atención por sus artículos literarios y políticos, inspirados estos últimos en los principios proclamados por la revolución de 1871, la cual apoyó. Tras la elección del general Miguel García Granados en un plebiscito que se convocó para el efecto, fue llamado a servir como subsecretario de Gobernación, Justicia y Negocios Eclesiásticos.[cita requerida]

Cargos ministeriales[editar]

General Justo Rufino Barrios, presidente de Guatemala de 1873 a 1885.

Poco tiempo después de asumir como subsecretario, por ausencia del Ministro respectivo quedó encargado de la Secretaria de Gobernación, Justicia y Negocios eclesiásticos. Cuando Justo Rufino Barrios asumió la presidencia de Guatemala en 1874, lo nombró junto a Ramón Rosa secretario a cargo de los Ministerios de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública. En este último puesto, organizó la instrucción pública primaria, secundaria y profesional, fundada en los principios modernos, [3] y en los siguientes postulados liberales del gobierno de Barrios:[4]

  • Separación definitiva de la Iglesia y del Estado
  • Supresión de diezmos y primicias obligatorios[Nota 4]
  • Extinción de las cofradías
  • Instauración del matrimonio civil
  • secularización de cementerios
  • Creación del registro civil
  • Instauración de la enseñanza laica en todos los colegios de la república
  • Instauración de la escuela primaria gratuita y obligatoria
  • Reorganización de la universidad, para eliminar los cursos de teología.[4]

Soto y su primo Ramón Rosa Soto alternaban sus funciones entre el despacho de Educación y el de Relaciones Exteriores.[3] El pensamiento de ambos intelectuales liberales, fuertemente anticlerical, quedó reflejado en las reformas liberales en educación y religión en Guatemala, y se resume en estas líneas escritas por Rosa en 1882: «En América, en donde la instrucción popular se difunde con la celeridad de la luz, y en donde no existen, como en Europa, muy arraigados y tradicionales intereses religiosos, que dan poder y privilegios a numerosas clases sociales; en nuestra América, en donde la libertad de conciencia es ya una conquista definitiva: todas, todas las religiones positivas tienen que desaparecer, en no remoto día, con sus artificiosos y contradictorios dogmas, con sus litúrgicos aparatos teatrales, con sus sangrientas historias, con sus egoístas y mal disfrazados intereses mundanos, con sus hipócritas santidades, con sus privilegiadas y ensoberbecidas castas, y con sus execrables tiranías [...]».[5]

Como encargado de Relaciones Exteriores abrió las puertas a los cubanos para llegar a Guatemala; desde el 9 de diciembre de 1868, el presidente de la República de Cuba en Armas, Carlos Manuel de Céspedes, había apelado a la solidaridad hemisférica desde su Cuartel General de Guáimaro. El gobierno de Perú reconoció la independencia cubana, el 13 de agosto de 1869, mientras que el régimen de Barrios decretó, el 6 de abril de 1875, su reconocimiento de la República cubana como «libre, soberana e independiente».

El texto del instrumento que estableció relaciones oficiales con Cuba es el siguiente:

DECRETO NÚMERO 138
J. Rufino Barrios, Jeneral[Nota 5] de División y Presidente de la República de Guatemala;
Considerando:

Que desde el 10 de octubre de 1868, el pueblo de Cuba declaró su independencia de la Metrópoli española y se constituyó en República soberana
Que desde esa fecha hasta la presente, ha demostrado tener sobrados elementos para luchar contra el poder español que en vano se empeña en sojuzgarlo
Que la causa de la independencia de Cuba es evidentemente justa, porque todo pueblo tiene el derecho de constituirse en una nacionalidad, siempre que posea los medios de mantener su autonomía
Que en esta virtud, el pueblo Cubano ejercita hoy los mismos derechos que las colonias de América cuando se declararon independientes, lo que hace que la noble causa de aquel pueblo sea vista por las Repúblicas del Nuevo-Mundo como propia y de un carácter evidentemente americano
Y que por lo tanto, el Gobierno de Guatemala, desea dar una prueba de simpatía que abriga por Cuba y de que reconoce la justicia y el derecho que asisten á ese pueblo heróico que tiene su mismo orígen, y cuyo Gobierno, legítimamente constituido, le ha abierto sus amistosas relaciones,

DECRETA

Art. 1º. La República de Guatemala, reconoce á la República Cubana, como nación libre,soberana e independiente.
Art. 2º. En consecuencia, el Gobierno de Guatemala abrirá y cultivará con el de Cuba relaciones oficiales.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, á seis de abril de mil ochocientos setenta y cinco.

J. Rufino Barrios
El secretario de Relaciones Exteriores e instrucción pública,
Marco A. Soto

Y por disposición del Jeneral Presidente, se imprime y publica.

Tomado de: El Guatemalteco, Periódico Oficial de la República de Guatemala Serie V, número 48. Guatemala, 9 de abril de 1875.[6]

Esta declaración permitió la llegada de cubanos eminentes a Guatemala, como José María Izaguirre, Juan García Purón, Hildebrando Martí, José Joaquín Palma y José Martí.[7]

En 1876, Soto fue nombrado Ministro Plenipotenciario de Guatemala, desde allí su trabajo fue cercano hacía el gobierno de El Salvador, para tratar de afianzar la paz entre ambas repúblicas, donde su misión fue satisfactoriamente desempeñada. El 8 de mayo de aquel año fue firmado en la ciudad de Santa Ana, el tratado «Soto-Ulloa».

Presidente de Honduras[editar]

Máximo Soto Hall, renombrado escritor guatemalteco, era hermano de Marco Aurelio Soto por parte de padre.[1]

En 1876 el gobierno conservador de José María Medina se estaba desmoronando, principalmente con el escándalo de los empréstitos para la construcción del Ferrocarril Nacional de Honduras y el desaparecimiento de la política y representantes de Honduras en el extranjero. Los liberales hondureños solicitaban cambios en la administración pública del Estado. El presidente guatemalteco, general Justo Rufino Barrios, viendo aquí la oportunidad de establecer un régimen liberal y afín a sus intereses de Unión Centroamericana en Honduras, propició la llegada de Marco Aurelio Soto como presidente, junto con su primo, el licenciado Ramón Rosa. Soto ganó las elecciones generales de 1877 y se proclamó como el Vigésimo Presidente de Honduras para el periodo de 1876 a 1880. Su ideólogo y Ministro General fue Ramón Rosa, con quien emprenderían una ardua labor de transformar a la nación hondureña siguiendo los preceptos liberales que ya habían utilizado en Guatemala.[8] [9] La transformación se basó en los mismos principios que utilizó Barrios en Guatemala; la reoganización administrativa y jurídica de Honduras estuvo de la mano de una creciente apertura al capital extranjero, especialmente el de los Estados Unidos; el presidente Soto -dueño ya de una considerable fortuna- fundó junto con el empresario neoyorquino S. Valentine, la «Rosario Mining Company» en diciembre de 1879.[1]

Segundo periodo presidencial[editar]

Soto fue reelecto en 1881 para el término presidencial que terminaría en 1885, pero no pudo concluirlo; su presidencia finalizó en 1883. Durante su administración y con la asistencia de su primo Ramón Rosa, Soto puso en marcha las reformas liberales. Estas reformas de tipo administrativo, político, económico y social, intentaron darle un giro a la situación que vivía Honduras. El presidente Soto logró mejorar las vías de comunicación y el servicio de correo. Construyó algunos tramos del ferrocarril, el sistema telegráfico y puso en marcha un programa educativo similar al que él y Rosa instituyeron en Guatemala entre 1873 y 1876. Entre los cambios educativos, reorganizó a la Universidad Central de Tegucigalpa y emitió los estatutos que la convirtieron en la Universidad Nacional de Honduras.

En 1879 fundó en la ciudad de Santa Rosa de Copán la Universidad Nacional de Occidente; debido al interés mostrado por lo ciudadanos de aquella localidad capitalista del occidente del país.

El doctor Soto traslado la capital de la república definitivamente a la ciudad de Tegucigalpa (antes era compartida entre Tegucigalpa y Comayagua) y escogió una Casa Presidencial para sus gestiones administrativas.

A pesar de los avances logrados durante la administración Soto, Honduras volvió a caer de nuevo en la inestabilidad social, al no contar con productos -como el café en Guatemala- en qué forzar una economía estable.[cita requerida]

El enfrentamiento con su antiguo aliado, el general Justo Rufino Barrios puso fin a su gobierno: en mayo de 1883, presionado por tropas guatemaltecas en la frontera con Honduras, solicitó permiso al Congreso para salir de Honduras aduciendo razones de salud.[1] Antes de irse vendió la mayoría de sus bienes,[1] [4] y dejó el poder en manos de un consejo de Ministros.

Exilio[editar]

El expresidente salió al exilio primero en San Francisco, California y luego en París, Francia.[1] . En las elecciones generales del año 1902, Soto formo su movimiento político el «Club Unión Patriótica» con el cual se batiría con el general Manuel Bonilla candidato oficial del «Partido La Democracia»[Nota 6] , que obtuvo 28,550 votos (48.7%) proclamándose ganador. Los otros resultados fueron: el doctor Juan Ángel Arias Boquín del «Partido Liberal de Honduras» obtuvo 25,118 votos (42,9%); y Marco Aurelio Soto del Partido «Club Unión Patriótica» que obtuvo 4,857 votos (8.3%)[10]

Fallecimiento[editar]

Marco Aurelio Soto Martínez falleció en París, Francia el 25 de febrero de 1908. En contraste, su antiguo socio en la «Rosario Mining Company», Valentine, se convirtió en el concesionario del ferrocarril interoceánico de 1890 y sería conocido como el «Rey de Honduras» a principios del siglo xx.[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Molina Jiménez, 2001, p. 156.
  2. Barrientos y 1948, 105.
  3. a b Barrientos, 1948, p. 107.
  4. a b c Barrientos, 1948, p. 108.
  5. Palma, 1882, p. xxviii.
  6. . V. Guatemala. 9 de abril de 1875. 
  7. «Guatemala en José Martí». Academia. Consultado el 1 de agosto de 2014.
  8. Barrientos, 1948, p. 107-108.
  9. Molina Jiménez y 2001, 156.
  10. Petra Bendel. Elecciones en Honduras siglo XX. (Consultado 2013)

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. Alternando con el licenciado Ramón Rosa.
  2. Nombre que tuvo la Universidad de San Carlos de Guatemala de 1840 a 1918 y de 1920 a 1944.
  3. Nombre que tuvo la Universidad de San Carlos de Guatemala entre 1840 y 1918 y entre 1920 y 1944.
  4. Para restarle poder económico al clero secular, el cual dependía de los diezmos y no fue expulsado del país.
  5. Se respetó la ortografía de la época
  6. El Parido La Demotracia luego se constituiría en el Partido Nacional de Honduras


Predecesor:
José María Medina
Presidentes de Honduras

1876-1883
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Sucesor:
Consejo de Ministros 1883