Instalación de la Primera Junta de Gobierno Autónoma de Quito
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En Quito un grupo de sublevados formaron una Junta de Gobierno provisional el 10 de agosto de 1809, los participantes acabaron siendo encarcelados y asesinados. En esa fecha los sublevados no propugnaban la independencia sino que hablaban de una República Monárquica o una Monarquía Republicana, manteniendo fidelidad al cautivo rey Fernando VII,[1] esto como estratégia para ganar tiempo para reforzar su posición y evitar una arremetida realista inmediata. La historiografía considera este suceso como el Primer Grito de Independencia Hispanoamericana y el inicio del proceso de emancipación de la región.
Terminado el dominio francés y con la negativa del rey de España, Fernando VII, de acatar la Constitución de Cádiz, se desencadenaron una oleada de movimientos independentistas en la América Española. Es así como la antigua Presidencia y Audiencia de Quito consigue escindirse de la metrópoli en la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822, gracias al triunfo del Mariscal Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar.
[editar] Desarrollo
El 10 de agosto de 1809, fecha en que se produjo el levantamiento autonomista en la Real Audiencia de Quito, en apoyo al depuesto rey de España, Carlos IV. A este evento se lo conoce como el Primer grito de Independencia y a los gestores de este hecho se les conoce como los "Patriotas del 10 de agosto de 1809"
Tuvo lugar en la ciudad de Quito, capital del actual Ecuador, un enclave preliminar en casa de Manuela Cañizares, dama quiteña comprometida con la causa, en la noche del 9 de agosto, conformado por nobles criollos, pensadores, militares y grandes terratenientes latifundistas, bajo la égida de Juan Pío Montúfar, Marqués de Selva Alegre y Juan de Dios Morales, infundidos por sentimientos libertarios inspirados por el Precursor Espejo, y la fidelidad hacia el rey Carlos IV, quien se encontraba depuesto y prisionero por Napoleón Bonaparte, quién había colocado en el trono de España a su hermano José Bonaparte, llamado burlescamente (Pepe botella).
En la madrugada del 10 de agosto las tropas sediciosas tomaron por sorpresa las guarniciones colonialistas y sitiaron la casa de gobierno, obligando al Conde Ruiz de Castilla, presidente de la Real Audiencia de Quito a capitular.
Se instaló una junta provisional, presidida por el Marqués de Selva Alegre, quién luego se autoexcluyó, ya que el movimiento tomó un giro en sus lineamientos, dejando a un lado la lealtad al rey Carlos, la cual era una de las premisas del levantamiento, cediendo el poder a Morales, Quiroga y otros, quienes promulgaron una nueva carta de gobierno, la cual tenía tintes mas autonomistas que independentistas, desconociendo toda autoridad y relación de dependencia con la monarquía española y su presencia en las colonias americanas, y en los que no se observaba ningún beneficio para las castas dominadas, por el contrario, el indio, el negro y las demás razas subyugadas continuaban siendo presa de la opresión de las castas dominantes.
Al poco tiempo, retornó la normalidad en España, fue reinstaurada la monarquía de los Borbón, consiguientemente fue desconocido el gobierno de facto de la Real Audiencia de Quito, quiénes cedieron el poder nuevamente al Conde Ruiz de Castilla, con el compromiso de que no se iba a tomar represalias, sin embargo Ruiz de Castilla no respetó este acuerdo, persiguió y encarceló a los cabecillas del grupo, obligando a los otros miembros a huir y esconderse, el único que no fue encarcelado ni perseguido fue Pío Montúfar, por su calidad de noble criollo le debía lealtad al rey Carlos IV, sin embargo ayudó y ocultó a muchos de sus compañeros perseguidos.
Ruiz de Castilla nuevamente presidió la Real Audiencia, además llegó un nuevo contingente de tropas realistas, para precautelar la seguridad y continuidad de la colonia, al mando de del Coronel Arredondo, funcionó más bien como una fuerza de espionaje y represiva de cualquier indicio de emancipación, fueron prohibidas las reuniones y se vigilaba toda actividad de los criollos incluso educativas.
El 2 de agosto de 1810, se produjo un intento de liberar a los prisioneros, por parte de clérigos jesuitas y dominicos y la población simpatizantes del movimiento, atacaron los calabozos aprovechando un cambio de guardia, se produjo un enfrentamiento entre las dos partes, y pese a que Arredondo y Ruiz de Castilla, habían ordenado a las tropas realistas proteger a los prisioneros, hasta el juicio formal, los miembros de la guardia real que fuera sometida durante el asalto un año antes, aun guardaban rencores y odio hacia los prisioneros, por lo que se dirigieron a los calabozos y sin previo aviso los asesinaron. Este hecho se conoce en Ecuador com la "matanza de los patriotas del 10 de agosto".
[editar] Referencias
- ↑ Diputados de Quito. «Acta del 10 de agosto de 1809».

