Batalla de Paraguarí
| Batalla de Paraguarí | |||
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| Expedición Libertadora al Paraguay | |||
| Fecha | 19 de enero de 1811 | ||
| Lugar | Paraguarí, Departamento de Paraguarí, Paraguay | ||
| Resultado | Victoria realista | ||
| Beligerantes | |||
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| Comandantes | |||
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| Fuerzas en combate | |||
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La Batalla de Paraguarí, también conocida como Batalla de Cerro Porteño o Batalla de Paraguay, fue un enfrentamiento de la Guerra de Independencia de la Argentina ocurrido en las cercanías de la localidad de Paraguarí entre las fuerzas expedicionarias al mando de Manuel Belgrano, vocal de la Junta de Gobierno de Buenos Aires, y las tropas realistas paraguayas de Bernardo de Velasco, gobernador intendente de la Intendencia del Paraguay.
Índice |
Antecedentes [editar]
Luego de producirse la Revolución de Mayo en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, la Junta de gobierno surgida de la misma solicitó a las demás ciudades y villas del virreinato que acataran su superioridad. La invitación, en realidad, no dejaba margen para la negativa, y todo gesto en el sentido de conservar los gobiernos anteriores a la Revolución fue interpretado como hostil.
Las principales amenazas provenían de Córdoba, el Alto Perú, Montevideo y Asunción. Las dos primeras fueron vencidas con relativa facilidad, pero Montevideo se mantendría firme en su oposición durante cuatro años.
El gobernador Velasco se negó a reconocer la autoridad de la Junta, y fue apoyado por el Cabildo de Asunción. En respuesta, la Junta envió una pequeña expedición militar, al mando de uno de sus miembros, Manuel Belgrano, para unir el Paraguay al territorio gobernado por ella, por medio de negociaciones, o por la fuerza. La expedición fue aumentada a su paso por Santa Fe, pero su invitación a reconocer la autoridad de la Junta fue rechazada.
Belgrano logró ingresar al territorio controlado por Velasco venciendo una pequeña resistencia en el Combate de Campichuelo al cruzar el río Paraná, y no volvió a enfrentar oposición alguna hasta llegar muy cerca de la capital. Esto convenció a Belgrano de que le resultaría fácil llegar a Asunción y someter la provincia a la obediencia.
No obstante, el mismo Belgrano notó que no era apoyado en su avance, ya que no incorporó un solo voluntario. Al contrario, las milicias y los civiles retrocedían a unirse al ejército que Velasco reunió en las márgenes del río Paraguarí (actualmente conocido como el Arroyo Caañabé).
Llegada a Paraguarí [editar]
El ejército de Belgrano marchaba en dos divisiones separadas por una día: la vanguardia de 500 hombres al mando del propio Belgrano, y la retaguardia de 200 hombres con los bagajes pesados. Otra fuerza de 100 hombres de caballería de la Patria y 150 milicianos de Misiones se hallaba en el Tebicuarí. Cuando Velasco supo que Belgrano evitaba los pantanos de Caañabé y se dirigía hacia el río Paraguarí, hizó replegar los dos cuerpos avanzados de su ejército, al mando del coronel Pedro Gracia y del comandante Manuel Atanasio Cabañas, concentrando sus fuerzas.
El 15 de enero la partida exploratoria que comandaba Manuel Artigas dio con un destacamento paraguayo (la guardia avanzada del campamento de Paraguarí) en el arroyo de Ibáñez, que se retiró precipitadamente, avistado también fuertes contingentes paraguayos. Belgrano cruzó el arroyo y subió al cerro Mbaé, desde donde pudo divisar las divisiones realistas. Durante la noche decidió enviar a Machaín con 200 hombres y 2 piezas de artillería para sorprender a los paraguayos, generar confusión y permitir la deserción de los de su partido que suponía se hallaban allí, pero el ataque no se realizó. A la mañana siguiente instaló su campamento en el cerro Mbaé (conocido desde entonces como cerro Porteño) desde donde observó el campamento paraguayo. A pesar que la fuerza enemiga, como mínimo, superaba a las suyas en una relación de diez a uno, decidió atacar sin agotar las posibilidades de negociar. Durante el día 16 Belgrano envió varias veces a Machaín con dos cañones a observar las posiciones enemigas, y adelantó a Artigas hasta las cercanías de las trincheras, produciéndose una fuerte descarga de artillería contra él. El día 17 el capellán ofició misa en la cumbre del cerro, observando asombrados los soldados paraguayos el hecho, pues llevaban cruces en sus sombreros al creer que combatirían contra herejes. Esa noche Belgrano hizo poner proclamas, invitando a los paraguayos a pronunciarse por la revolución, Velasco prohibió guardar los panfletos bajo pena de muerte, y la orden fue cumplida. Belgrano consideraba que, de triunfar, tendría abierta la entrada a Asunción. Y si era derrotado, al menos estaba suficientemente adentro de territorio enemigo como para evitar ser completamente expulsado. Por otro lado, es posible que él y sus oficiales despreciaran la capacidad combativa de los paraguayos y sobreestimaran la posibilidad de contagiar su entusiasmo patriótico.
El 18 un soldado entró en una chacra y fue cargado por un destacamento realista, por lo que Belgrano envió al capitán Balcarce con 100 hombres y un cañón a defenderlo, retirándose los paraguayos. Ese día Belgrano realizó una junta de guerra, manifestando a los jefes la decisión de atacar al día siguiente, una vez que se le hubiera incorporado la división que marchaba a la retaguardia.
La batalla [editar]
Tras ordenar que se oficiara misa entre sus tropas, a las 3 de la mañana del 19 de enero Belgrano ordenó el avance de sus dos divisiones, en total 460 soldados al mando de José Machain; una hora más tarde, el combate se había generalizado. La 1° división al mando directo de Machaín avanzó con 220 soldados y 2 cañones de a 2, precedida por una partida exploratoria. La 2° división le siguió al mando de Perdriel con 240 soldados y 2 cañones de a 4. Belgrano quedó en el cerro Mbaé fortificado con 2 cañones de a 4 y sus dotaciones de 16 artilleros al mando de Elorga, 60 hombres de Caballería de la Patria, 18 de la escolta y los peones de las carretas armados con palos, además del los caballos, el ganado, el parque y el hospital.
Que el ataque del Paraguay se dispuso formando dos columnas: la 1° compuesta de los escuadrones de Fernando VII, las compañías de los Regimientos 1° y 2° de Patricios, la de Pardos y caballería de la Patria, con dos piezas de á 2, bajo el mando del mayor general; y la 2° bajo el del declarante, compuesta de su compañía, la del Regimiento 3, la de Blandengues de Santa Fe montados, y dos piezas de á 4, cuya fuerza iba toda sujeta á la voz del mayor general, y entre ambas divisiones serían como 440 y tantos hombres.
Declaración de Gregorio Perdriel en el juicio a Belgrano.
El ataque tomó por sorpresa a los paraguayos, obligándolos a abandonar sus posiciones iniciales. Fue atacada un batería de 5 cañones ubicada en un paso del río Yuquerí, en donde los artilleros clavaron un cañón y huyeron con los otros 4. El propio gobernador Velasco, que tenía su campamento en la capilla de Paraguarí, huyó en dirección a Asunción abandonando su uniforme, lo mismo que la infantería atacada que se dispersó hacia los bosques. Pero la caballería, comandada por Manuel Cabañas había salido del campamento poco antes del ataque, por lo que se desplegó en los costados del ejército atacante.
Machaín envió 100 hombres de caballería e infantería (120 según Mitre, 100 según Belgrano) en persecusión de los que huían, pero los hasta entonces vencedores se entretuvieron en saquear los víveres del ejército realista, por lo que sólo la mitad de la fuerza siguió combatiendo, mientras los defensores se rehacían. Cuando los realistas lograron recomponerse mantuvieron un ataque de flanco con 11 cañones.
Al agotar las balas de cañón, Machaín envió una comunicación a Belgrano, quien respondió enviándole un cañón con una carretilla de municiones y con los 60 hombres de caballería y su escolta de 18 soldados. Para empeorar las cosas, los hombres de Machaín confundieron con enemigos a los auxilios que le enviaba Belgrano, pensando que quedarían cortados del campamento. Machaín ordenó la retirada. Pero la avanzada enviada sobre la capilla de Paraguarí no oyó la orden, continuó saqueando el campamento y fue abandonada por Machain en su retroceso e íntegramente tomada prisionera.[2]
Al observar el movimiento retrógrado, Belgrano bajó del cerro y ordenó a Machaín regresar en busca de la columna que quedó atrapada y luego retornó hacia el cerro al ver que los paraguayos intentaban atacarlo. Machaín dispuso el ataque, pero al observar que no había más combate en la capilla de Paraguarí, señal de que los cortados se habían rendido o estaban exterminados, retrocedió hacia el campamento en el cerro.
Belgrano hizo descansar a las tropas antes de intentar un nuevo ataque, pero el comandante de la artillería Elorga difundió la versión falsa de que los realistas los estaban cercando, causando temor entre los oficiales. Cuando Belgrano los reunió, solo el capitán Campos aceptó entrar de nuevo en combate, viendo todo perdido, Belgrano ordenó la retirada hacia el sur. En Paraguarí quedaron 120 prisioneros, entre ellos 7 oficiales, 10 muertos y 13 heridos. Las fuerzas paraguayas tuvieron 30 muertos y 16 prisioneros. Entre los que quedaron cortados se hallaba el edecán Ramón Espínola, hijo del coronel Espínola y Peña, quien se resistió y fue muerto, y su cabeza fue presentada a Velasco. El ejército de Belgrano se retiró en dirección al Paraguarí, pasando frente al ejército vencedor que no intentó atacarlo.
Consecuencias [editar]
La batalla de Paraguari no fue una victoria definitiva para los realistas paraguayos. Belgrano todavía tenía su ejército. Pero el gobierno colonial había sido salvado, y la provincia no pudo ser obligada a someterse al gobierno porteño.
Semanas más tarde, Belgrano sería definitivamente derrotado en la batalla de Tacuarí y expulsado del Paraguay.
Cuando, meses después, el Paraguay declarara su independencia de España, dejaría en claro que tampoco estaba dispuesto a someterse a Buenos Aires. Y cuando los sucesivos gobiernos de Buenos Aires se mostraran claramente proclives a negar a las demás provincias la igualdad de derechos, el Paraguay afirmaría esa tendencia en una independencia definitiva.
Véase también [editar]
Wikisource contiene obras originales de o sobre Parte oficial de la batalla de Paraguarí.Wikisource- Tratado confederal entre las juntas de Asunción y Buenos Aires (1811)
Notas [editar]
- ↑ La escarapela roja es un símbolo español.
- ↑ Uno de estos prisioneros fue el después caudillo y gobernador vitalicio de Santa Fe, Estanislao López.
Bibliografía [editar]
- Camogli, Pablo, Batallas por la libertad, Ed. Aguilar, Bs. As., 2005.