Juan Pío Montúfar

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Juan Pío de Montúfar
II Marqués de Selva Alegre
001-Juan Pio Montufar.jpg
S.A.S. el marqués Juan Pío de Montúfar.
Escudo de armas del Marquesado de Selva Alegre.png II Marqués de Selva Alegre
24 de septiembre de 1761 - 3 de octubre de 1819
Predecesor Juan Pío de Montúfar y Frasso.
Sucesor Joaquín de Montúfar y Larrea-Zurbano.
Flag of Patriotic Army of Ecuador 1809.svg Presidente de la Junta de Gobierno Autónoma de Quito.
10 de agosto de 1809 - 22 de septiembre de 1809
Predecesor Manuel de Urriés, Conde Ruiz de Castilla (como Presidente de la Audiencia de Quito).
Sucesor Juan José Guerrero y Matheu, V Conde de Selva Florida.
Información personal
Nombre secular Juan Pío María Torcuato de Montúfar y Larrea-Zurbano.
Otros títulos
Nacimiento 29 de mayo de 1758
Bandera de España 1701-1760.svg Quito, Virreinato de Nueva Granada.
Fallecimiento 3 de octubre de 1819
(61 años)
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Alcalá de Guadaíra, España.
Familia
Casa real Casa de Montúfar
Padre Juan Pío de Montúfar y Frasso.
Madre Rosa María de Larrea-Zurbano y Santa Coloma.
Consorte Josefa Teresa de Larrea-Zurbano y Villavicencio.
Descendencia
Plano de la ciudad de Quito, atribuido a Juan Pío Montúfar, alrededor de 1805.

Juan Pío María Torcuato de Montúfar y Larrea, II marqués de Selva Alegre, caballero de la Orden de Carlos III, (Quito, Virreinato de Nueva Granada, 29 de mayo de 1758 - Alcalá de Guadaíra, España, 3 de octubre de 1819), fue un noble e ilustrado criollo que presidió la primera Junta de Gobierno Autónoma de Quito en 1809, precursora de lo que décadas más tarde sería la independencia del Ecuador.

Biografía[editar]

Nació en Quito en el seno de una de las familias locales más importantes e influyentes de la época. Su padre era el funcionario español Juan Pío Montúfar y Frasso, nacido en Granada (donde su padre ejercía como oidor de la Real Audiencia) aunque de una familia de cortesanos y letrados radicada en Madrid durante algunas generaciones y con orígenes en la villa de Tamajón,[1] presidente de la Real Audiencia de Quito desde 1753 a 1761 y primer marqués de Selva Alegre. Su madre era la noble criolla Rosa Larrea y Santa Coloma. Tuvo otros tres hermanos menores: Pedro (1759-1846), Ignacio (1760-1795) y Joaquín (1761-1803).[2]

Tras la temprana muerte de su madre y después de su padre, Juan Pío y sus hermanos pasaron a vivir con sus abuelos maternos en una casa cercana a la Plaza Grande, en el mismo lugar que hoy ocupa la conocida como Plaza Chica. Su abuelo, el general Pedro Ignacio Larrea, le procuró maestros privados de la mejor categoría, entre los que destacó Apolinario Hoyos. Estudió además gramática latina y filosofía en el Colegio Seminario de San Luis.

A los 16 años empezó a llevar la gestión de varias de las haciendas de la familia, solicitando más tarde la administración de sus herencias en Cochicaranqui, Angla y Milán. Se casó en 1779 con Josefa Teresa Larrea y Villavicencio, de Riobamba, que además era prima segunda suya. Con ella tuvo a Francisco Javier (1775-1853), Juan José (1777-1779), Carlos (1780-1816), Joaquín (1782-1850), Rosa (1783-1869) y Juan (1787-1788).

El marqués de Selva Alegre fue gran amigo de Eugenio Espejo, José Mejía Lequerica, Francisco José de Caldas y Anastasio Guzmán y Abreu, por lo que estaba considerado no solo un hombre de gran posición social sino también un amante del pensamiento de la Ilustración.

Vida pública[editar]

Fue regidor de cabildo de la ciudad de Quito durante cinco años, cargo al que renunció para convertirse en vendedor de Bulas de Vivos y de Difuntos, que consistía en un rentable monopolio de certificados que otorgaban los obispos para rescatar almas del Purgatorio.

En 1783 fue electo alcalde de segundo voto del cabildo de Quito, y como tal remató las propiedades jesuítas de la hacienda Chillo. En 1786 obtuvo el marquesado de Selva Alegre que le correspondía por herencia paterna. Su esposa murió el mismo año mientras él se encontraba en Santa Fé de Bogotá arreglando asuntos del marquesado.

En 1790 fue nombrado caballero de la Real y Soberana Orden de Carlos III, distinción con la que la corona española premiaba a sus súbditos más leales e ilustres. En 1791 fue elegido Intendente Diputado de La Alameda, y en noviembre de ese mismo año fue fundador de la Sociedad Patriótica de Amigos del País de Quito, institución que publicaría el periódico ilustrado Primicias de la Cultura de Quito, junto a Eugenio Espejo.

En 1797 obtuvo las rentas del mayorazgo de los Montúfar en Madrid. En 1780 se convirtió en consejero del por entonces presidente de la Audiencia de Quito, el barón de Carondelet. En 1802 acogió y hospedó a los sabios Alejandro Von Humboldt y Aimé Bonpland en su viaje científico por las colonias españolas de América del Sur, recibiendo como gratitud el nombre de especie vegetal que Humboldt bautizó como Trachypogon montufari.

Presidente de la Junta de Gobierno Autónomo de Quito[editar]

En 1808 Montúfar mantuvo varias reuniones inspirado por el pensamiento de su amigo personal, Eugenio Espejo, junto con otros nobles, terratenientes, intelectuales y burócratas criollos, en su hacienda de Los Chillos. De estas reuniones saldría la idea de una Junta de Gobierno para la Audiencia ejercida por los criollos y no por un funcionario español nombrado por el rey. Una denuncia causó la aprehensión de los implicados, bajo el cargo de complot contra la corona, pero fueron liberados pocas semanas después por falta de pruebas. Este capítulo es conocido como la Revolución de los Marqueses.

Cuando Napoleón invadió España en 1809, Montúfar encontró la oportunidad perfecta para poner en marcha los planes de un año atrás, deponiendo al presidente de la Audiencia de Quito y formando una Junta de Gobierno, leal a Fernando VII pero encabezada por quiteños e independiente del virreinato. Según la apreciación de varios historiadores, la Junta de Gobierno quiteña escondía un carácter independentista detrás de su endeble declaratoria de fidelidad al rey hispano depuesto, y que a largo plazo deseaba crear un Reino de Quito encabezado por Montúfar. Esta teoría se basa en el trato de Su Alteza Serenísima (reservado exclusivamente para monarcas de Principados, por ejemplo) que recibió el Marqués de Selva Alegre en el acta de establecimiento de la misma, que se firmó en la Sala Capitular del Convento de San Agustín el 16 de agosto.[3] [4]

Ciertas actuaciones llevadas a cabo durante la investidura de Montúfar como Presidente han llevado a algún historiador a acoger esta teoría, entre ellos el que el mismo Marqués se presentase al pomposo acto con un manto de color celeste y estrellado de plata, además de con la cruz chica de Carlos III colgada en el pecho a modo de toisón, lo que se interpreta como al estilo de las coronaciones de la monarquía europea de la época [5] ; pero en realidad dicho manto y collar no son más que las insignias propias de la Real Orden de Carlos III, que le había sido concedida al marqués por el Rey Carlos IV. Propuso también, como todo buen monarca que se presume deseaba ser, la creación de una Orden Militar con el título de Gran Cruz de San Lorenzo, para condecorar a los beneméritos y eternizar la gloriosa fecha, siendo él mismo el gran Maestre de esa Orden.[5] únicamente el marqués Montúfar recibía el trato de Alteza, todos los demás miembros de la Junta serían llamados, según su rango: excelencias, señorías y usías.[5]

Cabe recordar aquí que la Junta Suprema del 10 de agosto de 1809 era eminentemente monárquica, al punto que hoy es aceptado por la historiografía que los montufaristas buscaban la proclamación del Marqués de Selva Alegre, “Su Alteza Serenísima”, como Rey de Quito.[3]

Montúfar renunció al cargo Presidente de la Junta de Gobierno de Quito el 22 de septiembre debido a las diferencias surgidas en el seno de la misma sobre el rumbo que tomaría la política de la Audiencia, además de ver las difíciles condiciones militares que se avecinaban con las fuerzas que pronto llegarían desde Lima y Santa Fé de Bogotá. Renunció a su cargo y se retiró entonces a su propiedad en Latacunga.

Una vez repuesto el orden en la Audiencia de Quito, el 4 de diciembre de 1809, el nombre de Montúfar fue incluido en la lista de traidores que debían ser apresados, pero el marqués pudo huir. En 1812 él y sus hijos obtuvieron por su condición de nobles el perdón del nuevo presidente de la Audiencia, Toribio Montes, aunque tuvo que perder gran cantidad de sus bienes y ser desterrado a Loja.

Últimos años[editar]

En enero de 1813 fue acusado nuevamente de conspirar contra la corona española debido a varias reuniones que mantuvo con personajes de corriente revolucionaria en su hacienda La Ciénega, al sur de Quito. Se dispuso que fuera enviado en barco para ser juzgado en España, aunque consiguió fugarse a mitad de camino hacia el puerto de Tumaco. De vuelta en Quito fue nuevamente perdonado por el presidente Montes.

En 1816 recibió la noticia de la muerte de su hijo Carlos de Montúfar, quien fue hecho prisionero por los realistas y fue fusilado en Guadalajara de Buga tras participar en la Batalla de la Cuchilla del Tambo.

En enero de 1818 Juan Pío Montúfar es definitivamente enviado prisionero a España. El 29 de mayo llega después de un largo viaje a Cádiz, siendo confinado en un principio en el castillo de Santa Catalina. Meses después lo trasladaron a Sevilla, donde ingresó en un lazareto instalado en la hacienda de Martín Navarro, en el municipio de Alcalá de Guadaíra, a poca distancia de la ciudad, probablemente por sufrir algún tipo de enfermedad contagiosa.

Su hijo Joaquín, por entonces capitán de infantería en el ejército español, había participado al igual que Carlos en la Guerra de la Independencia contra los franceses en la península, pero a diferencia de él se mantuvo fiel al bando realista durante el proceso de emancipación de las colonias americanas. Cuando su padre llegó a España él ya se encontraba establecido en la corte como ayuda de cámara de Fernando VII y miembro de la Orden de Carlos III. El 4 de junio de 1818, estando Joaquín en Sevilla visitando a su padre, mandó una carta al Rey solicitando el traslado del marqués de Selva Alegre a Madrid, donde él mismo residía junto a su esposa.

Juan Pío Montúfar no llegó nunca a viajar a Madrid y falleció en el lazareto de Martín Navarro el día 3 de octubre de 1819, siendo sepultado según su partida de defunción en la misma capilla de la hacienda.[6]

Condecoraciones y méritos[editar]

Genealogía[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Sebastián de Montúfar
 
 
 
 
 
 
 
8. Juan de Monúfar y Enríquez de Villacorta
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Juana Enríquez de Villacorta
 
 
 
 
 
 
 
4. Sebastián de Montúfar y Porras
Caballero de la Orden de Santiago
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. Varón Porras
 
 
 
 
 
 
 
9. Luisa Porras y Monferre
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Dama Monferre
 
 
 
 
 
 
 
2. Juan Pío de Montúfar y Frasso-Apietto
I Marqués de Selva Alegre
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Varón Frasso
 
 
 
 
 
 
 
10. Pedro Frasso y Apietto
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Dama Apietto
 
 
 
 
 
 
 
5. Josefa Frasso-Apietto y del Corro
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Cap. Juan del Corro
 
 
 
 
 
 
 
11. Leonor del Corro y Segarra
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Antonia Zegarra y Valverde
 
 
 
 
 
 
 
1. Juan Pío de Montúfar y Larrea-Zurbano
II Marqués de Selva Alegre
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Juan de Larrea-Zurbano y Bustillo
Caballero de la Orden de Alcántara
 
 
 
 
 
 
 
12. Juan Dionisio de Larrea-Zurbano y Pérez-Manrique de Lara
Caballero de la Orden de Calatrava
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Juana Francisca Pérez-Manrique de Lara y Camberos
 
 
 
 
 
 
 
6. Pedro Ignacio de Larrea-Zurbano y Dávalos-Sotomayor
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. Fernando Dávalos Sotomayor y Mazo de la Vega
 
 
 
 
 
 
 
13. María Tomasa Dávalos-Sotomayor y Villagómez-Larráspuru
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27. María de Villagómez y Larráspuru
 
 
 
 
 
 
 
3. Rosa de Larrea-Zurbano y Santa Coloma
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
28. Pedro de Santa Coloma e Yturrizar
 
 
 
 
 
 
 
14. Gaspar de Santa Coloma y Leguina-Laya
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
29. Úrsula de Leguina y Laya
 
 
 
 
 
 
 
7. Catalina de Santa Coloma y Gondra-Villela
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
30. Tnte. Domingo de Gondra-Villela y Lecue
 
 
 
 
 
 
 
15. Clara Gondra-Villela y Legorburu-Santa Coloma
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
31. María Antonia de Legorburu y Santa Coloma
 
 
 
 
 
 

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Beerman, Eric: II marqués de Selva Alegre: héroe de la independencia ecuatoriana, revista Hidalguía nº 200, Madrid, enero-febrero 1987.[1]
  2. Barreda, Juan de la: Viejas familias de Alcalá de Henares, Edit. Complutense, 2003.[2]
  3. a b Nuñez Proaño, Francisco (29/06/2011). «De la Monarquía en América, el Reino de Quito y el posterior Estado de Ecuador» (en español). Consultado el 13/02/2013.
  4. Valencia Llano, Alonso; Corporación Editora Nacional (1992). «Élites, burocracia, clero y sectores populares en la Independencia quiteña (1809-1812)». ProcesoS, Revista Ecuatoriana de Historia (N°3):  pp. 67. http://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/670/1/RP03-ES-Valencia.pdf. Consultado el 13/02/2013. 
  5. a b c Mena Villamar, Claudio (1197). El Quito Rebelde (1809-1812). Quito: Abya-Yala / UPS Publicaciones. p. 99. ISBN 9978-04-334-9. 
  6. Flores, Leandro José: Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1834.[3]


Predecesor:
Juan Pío Montúfar y Frasso
1747 - 1761
Marqués de Selva Alegre
1761 - 1819
Sucesor:
Joaquín Montúfar y Larrea
1819 - 1850
Predecesor:
Niguno
Presidente de la Junta de Gobierno Autónoma de Quito
1809
Sucesor:
Juan José Guerrero y Matheu, V conde de Selva Florida
Predecesor:
Niguno
Vicepresidente del Estado de Quito
1811 - 1812
Sucesor:
Ninguno