Droga

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Drogas de abuso»)
Saltar a: navegación, búsqueda
El cigarrillo de cannabis es una de las drogas más populares.
El vino es una bebida alcohólica común de baja graduación. En España legalmente las bebidas alcohólicas tienen la condición de alimento, pero además se consideran «drogas institucionalizadas».[1]
La cafeína, contenida en el café y otras bebidas es la droga psicoactiva más ampliamente consumida en el mundo

Una droga es, en el sentido amplio del término, una sustancia química que tiene efectos biológicos conocidos en humanos o animales.[2] Los alimentos son excluidos de esta definición a pesar de sus efectos fisiológicos conocidos en la mayoría de las especies animales.[3] [4] [5]

El término droga, puede ser utilizado como todo fármaco o principio activo de un medicamento, elemento de origen biológico natural o producto obtenido de él por diversos métodos, o sustancia producida artificialmente, que produce efectos en el sistema nervioso central. Puede modificar el estado de ánimo produciendo placer e incluso, llegar a tener potencial de abuso y perjuicio.[6]

Este término droga psicoactiva, se utiliza, especialmente en el ámbito de la medicina y farmacología, como sinónimo de principio activo o fármaco, ya sea por extensión del concepto o debido a la traducción literal del término inglés drug, el cual no hace distinciones entre los tres términos. La definición original de la OMS refleja este uso genérico, sin embargo, la definición más específica indica que droga es el término más adecuado para referirse a sustancias que se usan sin fines terapéuticos; alteran aspectos afectivos, cognitivos y conductuales; pueden ser autoadministradas; y pueden inducir estados biológicos adaptativos en sus usuarios.[7]

Desde esta última perspectiva, el sinónimo más adecuado para esta definición de droga es sustancia psicoactiva.[8]

Etimología[editar]

Según la Real Academia Española, droga proviene del árabe andalusí ḥaṭrúka (literalmente, 'charlatanería').[9] En el siglo XIV, se comenzó a utilizar en los Países Bajos el término droog (seco), para referirse a las plantas y especias que se ocupaban secas para usos medicinales. Posteriormente, los ingleses utilizaron drug y los franceses drogue para referirse a los medicamentos. En Holanda, el término se siguió usando específicamente para referirse a los productos de las plantas medicinales. En inglés, el término drug se usa en forma genérica para referirse a principios activos y fármacos. En español, el término se utiliza en el lenguaje común restrictivamente para referirse a sustancias con potencial de abuso.[6]

Clasificación[editar]

Una clasificación de acuerdo al estado sociolegal de la droga o sustancia es la siguiente:[8]

Modelo funcional[editar]

El tiempo de llegada de la sustancia al cerebro depende de varios factores, entre ellos, la vía de entrada o consumo, que generalmente depende de su estado físico; la vía oral es más lenta pero más segura en términos de toxicología, la vía nasal o inhalatoria es más rápida pero con poca diferencia en eficiencia a la vía oral, la vía intranasal o esnifatoria es tan eficiente como la inhalatoria pero produce a largo plazo daños en el tabique nasal, la vía intravenosa es la más eficiente y veloz.[10] Los efectos psicoactivos dependen enteramente de su llegada al cerebro, y la mayor dificultad es la barrera hematoencefálica, por lo que algunas sustancias la cruzan con dificultad y otras no lo logran.[11]

Cuando la sustancia ha cruzado la barrera hematoencefálica es capaz de ejercer una función neuromodulatoria, modificando la síntesis neurotransmisora a nivel sináptico. La neuromodulación puede ser iónica, modificando el estado de los canales iónicos al bloquearlos o abrirlos y ejerciendo una función inhibitoria o excitatoria que modifica el potencial de acción neuronal; neurotransmisora, inhibiendo o facilitando, total o parcialmente el paso de ciertas sustancias (iones, micromoléculas o macromoléculas) a través de la membrana, o enzimático, al unirse a ciertas enzimas e incrementar o disminuir su acción.

Neuromodulación[editar]

Iónica[editar]

Una membrana e iones tratando de atraversarla.

Las membranas celulares son permeables generalmente a ciertas moléculas pequeñas no polarizadas, como azúcar, pero no son permeables a las demás, como los iones. Para facilitar el paso de estos, las membranas disponen de canales iónicos formados por proteínas que se abren o cierran según qué circunstancias. La apertura de estos canales facilita el flujo de estos iones dentro o fuera de la célula.[12] Existen los siguientes tipos de canales iónicos, permeables selectivamente:

Los bloqueantes de canal cierran el paso de los iones. En un momento determinado, según la diferencia del número de estos dentro de la célula y fuera se establece el potencial de membrana, que se expresa generalmente en milivoltios.

Las bombas de iones utilizan la energía celular para bombear de un lado de la membrana (desde dentro de la célula) al otro, disminuyendo el número de iones de algún tipo dentro de la neurona y aumentando el número de estos fuera de ella. Una bomba iónica importante es la bomba sodio-potasio, cuya función es intercambiar tres iones de sodio del interior por dos de potasio del exterior, para evitar el paso de agua dentro de la neurona.

Los canales iónicos se abren o cierran mediante la regulación iónica que es mediada directamente por un ligando, la diferencia de potencial o la deformación mecánica.

Canal abierto por ligando[editar]

En el primer grupo, los ligandos se unen a un dominio trasmembrana y provocan un comportamiento del poro iónico incrementando o disminuyendo el paso de los iones a través de él.[13]

Existen 4 grupos de receptores que tienen como ligandos las siguientes sustancias:

Receptores aniónicos cys-loop (ion negativo)
GABAA glicina
alfa (α), beta (β), gamma (γ), delta (δ), epsilon (ε), pi (π), theta (θ), ro (ρ) alfa (α), beta (β)
Receptores catiónicos cys-loop (ion positivo)
serotonina acetilcolina nicotínica Zinc
5-HT3 alfa (α), beta (β), gamma (γ), delta (δ), épsilon (ε) ZAC
Receptores ionotrópicos de glutamato
AMPA Kainato NMDA Huérfano
Receptores catiónicos de ATP

El receptor 5-HT de subtipo 3 (5-HT3) tiene como ligando la serotonina, y a diferencia de los otros subtipos, cuando la serotonina se liga al dominio del receptor celular provoca una respuesta positiva en el canal, abriéndolo y permitiendo el paso de los iones. Los agonistas de este receptor aumentan los niveles de serotonina incrementando a su vez el número de respuestas de los canales de este receptor; los antagonistas, en cambio, disminuyen parcial o totalmente la actividad del receptor. Cuando el 5-HT3 es estimulado agonistamente (por ejemplo, el etanol) a nivel central se producen efectos como náuseas, vómito y ansiedad, por lo que los antagonistas producen los efectos contrarios sirviendo de terapia para la ansiedad (antipsicóticos o antidepresivos) o náusea (antieméticos).

Canal abierto por voltaje[editar]
Impulso nervioso neuronal unidireccional por el cambio de potencial trasmembrana

A diferencia de los canales iónicos abiertos por ligando, estos se abren y cierran como respuesta a la diferencia de potencial trasmembrana (entre el interior de la célula y el exterior). La membrana contiene un sensor de voltaje que detecta la diferencia de potencial y abre o cierra los canales iónicos a través de toda la superficie de la célula induciendo a una despolarización direccional y coordinada que permite transportar el impulso eléctrico a través de la neurona, hasta la adyacente.

Este tipo de canales iónicos permiten el paso de los iones de potasio, sodio y calcio.

Canal abierto por estimulación mecánica[editar]

Este tipo de de canales iónicos se abren como respuesta a alguna estimulación mecánica y regulan fenómenos complejos como el dolor. Alguna de las estimulaciones incluyen:

Proteínas G, ATP y GDP[editar]

Receptor acoplado a una proteína G

Las proteínas G son un grupo de transductores de señales a los que se acoplan un conjunto variado de receptores denominados receptores acoplados a proteínas G. Este tipo de receptores tienen como ligando, o son activados, por numerosos ligandos entre los cuales se cuentan neurotransmisores, hormonas y feromonas, entre otros. La mayoría de drogas son mediadas por estos receptores.

El funcionamiento de estos receptores no es del todo conocido, pero está mediado por lo general por ligandos que activan los receptores y producen a su vez la activación de mensajeros secundarios como GTP y GDP que modifican la conformación de las proteínas secundarias generando una cascada señalizadora.

  1. En un principio se produce la activación del receptor por una molécula o señal de diversa naturaleza.
  2. Esta proteína, que se encuentra en la membrana celular, sufre un cambio conformacional que se refleja en las regiones citosólicas y se activa.
  3. Cuando la proteína G está ya activa, la proteína G heterotrimérica (otra proteína G en el interior de la célula) que está compuesta por 3 subunidades puede estar unida al factor intercambiador de nucleótido de guanina por la subunidad alfa (α).
  4. Entonces el factor de intercambio de nucleótidos de guanina alostéricamente intercambia la molécula GDP por GTP en la subunidad alfa de la proteína G heterotrimérica.
  5. En este punto, las subunidades de la proteína G se disocian del receptor, así como entre ellos, para producir un monómero Gα-GTP y un dímero Gβγ, que ahora son libres para modular la actividad de otras proteínas intracelulares

Bebidas alcohólicas y benzodiacepinas[editar]

Receptor GABA de tipo B

Existen dos tipos de receptores GABA, los de tipo a (GABAa) y tipo b (GABAb); los primeros son ionotrópicos, esto es, su modelo funcional se basa en la apertura de un canal iónico, mientras que los segundos se basan en mensajeros secundarios a su estimulación.

Las bebidas alcohólicas contienen etanol. El receptor GABAa es un complejo oligomérico con distintos sitios donde se unen correspondiente ciertas sustancias; se disponen alrededor de un poro o canal iónico que se abre selectivamente para el paso de los iones del exterior al interior de la célula y de ese modo modificar el potencial de acción hiperpolarizando la célula. El canal se abre cuando un ligando se une a un sitio.

Cuando la molécula de etanol se une al sitio correspondiente, el canal iónico se abre permitiendo el paso de los iones de cloro al interior. El número de estos durante el reposo es mayor en el exterior que en el interior, esto induce a que el potencial de la neurona sea de –75 mV. Cuando los iones de cloro pasan al interior, este potencial se revierte, incrementando el número de iones dentro de la neurona e hiperpolarizándola. La hiperpolarización impide que la señal eléctrica presináptica se convierta en postsináptica por lo que el etanol ejerce un efecto inhibidor de la señal eléctrica.

Además, de la inhibición de la señal, el etanol inhibe además la producción de monoamino oxidasa por lo que ralentiza la oxidación de la dopamina a nivel postsináptico y esto aumenta la sensación de placer natural.[14] Cuando el etanol deja de hacer efecto por la metabolización hepática, el placer disminuye porque la MAO comienza a oxidar la dopamina, y el usuario tiende a buscar consumir más etanol para mantener el mismo efecto placentero, lo que convierte al etanol en una sustancia extremadamente adictiva.

Las benzodiacepinas se unen al sitio benzodiacepinico del receptor GABAa. Al unirse, el GABA se libera y se une al receptor, abriendo el canal iónico y ejerciendo un efecto sedante e hipnótico similar al etanol. El mecanismo no es agonista ya que, al igual que el etanol, abre el canal mediante una molécula secundaria; entonces es considerado igualmente un modulador alostérico positivo.

El etanol es extremadamente peligroso ya que en su metabolización hepática se produce el metabolito acetaldehído, 20 veces más tóxico que el etanol y un posible carcinógeno.[15] Las benzodiacepinas ejercen el mismo efecto sedante-hipnótico que el etanol por lo que son utilizadas comúnmente para tratar el alcoholismo[16] y la ansiedad.

Cannabis sativa o marihuana[editar]

Actualmente se conocen 5 receptores que son activados por cannabinoides o alcaloides derivados de la planta cannabis sativa, el CB1, el CB2 y tres receptores huérfanos de menor importancia. Los efectos psicoactivos se deben a la activación del CB1 mientras que los efectos derivados de la activación del CB2 involucran alteraciones del sistema inmune.[17] El receptor CB1 se considera uno de los más habituales del cerebro humano, encontrándose además en otros muchos mamíferos, aves, peces y reptiles, como monos, ratones, ratas, pollos, peces de colores y las salamandras.[18] Los cannabinoides pueden activar los receptores por el consumo de drogas o activarse endógenamente, mediante endocannabinoides que se producen en el mismo cuerpo.[19]

El sistema cannabinoide endógeno es un sistema ubicuo de señalización de lípidos que apareció a principios de la evolución y que tiene importantes funciones reguladoras en todo el cuerpo de todos los vertebrados.

Fernando Rodríguez de Fonseca: The endocannabinoid system: physiology and pharmacology[19]

Farmacodependencia[editar]

La drogadicción, farmacodependencia o drogodependencia es un padecimiento que consiste en la dependencia de sustancias químicas que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, que producen alteraciones en el comportamiento, en la percepción, en el juicio y en las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependen del tipo de droga y de la cantidad o de la frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos o provocar sensaciones de euforia o de desesperación. El adicto necesita consumir una determinada cantidad de la sustancia para alcanzar ciertas sensaciones placenteras o bien para eliminar sensaciones desagradables derivadas de la privación de esta (el llamado síndrome de abstinencia).

La dependencia producida por las drogas puede ser de dos tipos:

  • Dependencia física: El organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos, lo que se conoce como Síndrome de abstinencia. Por ejemplo, algunos medicamentos para la presión sanguínea.
  • Dependencia psíquica: Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga, y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue. Por ejemplo, la abstinencia de la cocaína no trae síntomas como vómitos ni escalofríos; en cambio se caracteriza principalmente por la depresión.

Clasificación[editar]

Las drogas han sido clasificadas según múltiples sistemas de categorización, predominando, en la actualidad, las clasificaciones en función de sus efectos farmacológicos. Entre los diferentes tipos de clasificación empleados a lo largo del tiempo, destacan los siguientes:

División farmacológica[editar]

Las drogas, en el ámbito farmacológico, pueden ser clasificadas ateniendo a sus efectos sobre el sistema nervioso central y el cerebro.

Drogas depresoras[editar]

Una droga depresora es aquella que ralentiza o inhibe las funciones o la actividad de alguna región del cerebro. Tienen la capacidad de ralentizar o dificultar la memoria, disminuir la presión sanguínea, analgesia, producir somnolencia, ralentizar el pulso cardíaco, actuar como anticonvulsivo, producir depresión respiratoria, coma, o la muerte.

Este grupo se subdivide a su vez en varios grupos: antihistamínicos, antipsicóticos, disociativos, GABAnérgicos, glicinérgicos, narcóticos y simpatológicos.

Drogas depresoras
Antihistamínicos H1-antagonistas: azelastina, cetirizina, ciclizina, clorfenamina, clemastina, doxilamina, hidroxicina, difenhidramina, prometacina ...
H2-antagonistas: cimetidina, famotidina, lafutidina, nizatidina, ...
H1-agonistas: betahistina, histamina, HTMT, UR-AK49, piridiletilamina
H2-agonistas: amtamina, dimaprit, histamina, HTMT, UR-AK49
Antipsicóticos
Comunes

Benzamidas: levosulpirida, nemonaprida, sulpirida, sultoprida...
Butirofenonas: droperidol, haloperidol, pimpamperona, spiperona, trifluperidol...
Difenilbutilpiperidinas: clopimozida, fluspirilena, penfluridol, pimozida
fenotiazinas: clorpromazina, fluphenazina, levomepromazina, promazina...
Tioxantenas: clopentixol, flupentixol, tiotixena...
Tricíclicos: amoxapina, butaclamol, fluotraceno, loxapina, trimipramina

Bloqueantes de canal
Disociativos Arilciclohexilaminas: eticiclidina, ketamina, fenciclidina, tiletamina...
Morfinanos: dextrometorfano, metorfán, dextrorfán, morfanol
Otros
dizocilpina, óxido de nitrógeno (I), xenón...
GABAnérgicos

Barbitúricos: amobarbital, pentobarbital, fenobarbital, secobarbital...
Benzodiacepinas: alprazolam, clordiazepóxido, clonazepam,diazepam, lorazepam...

Carbamatos y similares al GABA

Carbamatos: carisoprodol, felbamate, meprobamate
Similares al GABA: ácido γ-aminobutírico, ácido γ-hidroxibutírico, ácido valérico, ácido valproico, vigabatrina...

Esteroides neuroactivos y benzodiacepinas

Esteroides neuroactivos: alfaxalona, alopregnanolona, ganaxolona...
Nobenzodiazepinas: eszopiclona, zaleplon, zolpidem, zopiclona...

piperidinedionas, propifenoles y quinazolinonas

Piperidinedionas: glutetimida...
Propifenoles: Fospropofol, propofol, timol...
Quinazolinonas: metacualona...

Otros

éter etílico, etanol (alcohol), muscimol, teanina, Piper methysticum, ácido valerénico (valeriana)...

Glicinérgicos
Comunes

glicina, hipotaurina, sarcosina, serina, taurina, betaína...

Narcóticos

Opiáceos: codeína, morfina, oripavina, tebaína
Opioides: buprenorfina, heroína, hidrocodona, metadona, oxicodona, remifentanilo, tramadol...

Simpaticolíticos

Alfa-Bloqueantes: doxazosin, fentolamina, prazosin, tamsulosin...
Beta-bloqueantes: propranolol
Otros: clonidina

Otros cloroformo, ciclobenzaprina, trazodona...

     Drogas más usadas

Drogas estimulantes[editar]

Una droga estimulante es aquella que produce mejoras temporales de la actividad neurológica o física. Pueden producir además síntomas adicionales como incremento de la alerta, productividad, incremento de la presión sanguínea, aceleración del pulso sanguíneo, mejora del equilibrio, hiperalgesia, euforia, disminución del apetito o el sueño, convulsiones, manía o la muerte.

Este grupo se subdivide a su vez en subgrupos: adamantanos, alquilaminas, arilciclohexilaminas, benzodiazepinas, colinérgicos, convulsivos, eugeroicos, oxazolinas, feniletilaminas, piperazinas, piperidinas, pirrolidinas y tropanos.

Drogas estimulantes
Adamantanos
Generales
amantadina, adenosina, bromantano, memantina...
Antagonistas de la adenosina P1A1-Antagonista
Generales
aminofilina, cafeína (café), paraxantina, teobromina (chocolate), teofilina
Alquilaminas psicotrópicas
Generales
heptaminol, metilhexanamina, octodrina, propilhexedrina...
Arilciclohexilaminas
Generales
eticiclidina, ketamina, fenciclidina, tiletamina...
Benzodiacepinas
Generales
6-Br-APB, 6-Br-APB, SKF-81297, SKF-82958...
Colinérgicos
Generales
anabasina, arecolina, cotinina, citisina, epibatidina, epiboxidina, nicotina (tabaco), tebaniciclina, vareniclina...
Convulsivos
Generales
anatoxina, flurotil, gabazina, pentilenotetrazol, picrotoxina, estricnina, tujona...
Eugeroicos
Generales
adrafinil, armodafinilo, modafinilo...
Oxazolinas
Generales
aminorex, clominorex, ciclazodona, fenozolona, fluminorex, pemolina...
Feniletilaminas
anfetaminas, fenterminas, catinonos y catecolaminas

Anfetaminas: alfetamina, amfecloral, anfetamina, anfetaminil, benfluorex, dimetilanfetamina, efedrina, fencamina, fenetilina, fenproporex, furfenorex, lefetamina, mefenorex, metanfetamina, metoxifenamina, 3-metoxi-4-metilanfetamina (MMA), norfenfluramina, oxilofrina, ortetamina, parabromoanfetamina (PBA), paracloroanfetamina, paraiodoanfetamina (PIA), parametoxianfetamina (PMA), parametoxietilanfetamina (PMEA), parametoximetanfetamina (PMMA), fenilpropanolamina, propilanfetamina, pseudoefedrina, sibutramina, tiflorex, tranilcipromina, xilopropamina, zilofuramina
Fenterminas: clorfentermina, cloforex, clortermina, etolorex, mefentermina, pentorex
Catinonos: anfepramono, brefedrona, bufedrona, bupropion, catinono, dimetilcatinono (dimepropion), etcatinono (etilpropion), flefedrona, metcatinona, mefedrona, metedrona
Catecolaminas: adrenocromo, dopamina, epinefrina (adrenalina), levodopa (L-dopa), fenilalanina, tirosina, metanefrina, alfametildopa, noradrenalina (norepinefrina), normetanefrina, paraoctopamina, paratiramina

Piperazinas 4-Bromo-2,5-dimetoxi-1-benzilpiperacina (2C-B-BZP), benzilpiperacina, parametoxifenilpiperacina, metilbencilpiperacina, vanoxerina
Piperidinas
Comunes
1-Benzo-4-(2-(difenilmetoxi)etilo)piperidina, 2-benzilpiperidina, 3,4-diclorometilfenidato, 4-benzilpiperidina, 4-metilmetilfedinato, desoxipipradrol, difemetorex, difenilpiralina, etilfenidato, metilnaftidato (HDMP-28), metilfenidato (Ritalin), 3α-carbometoxi-4β-(4-clorofenil)-N-metilpiperidina (Nocaína), levofacetoperano, pipradrol
Pirrolidinas
Comunes

2-difenilmetilpirrolidina, alfa-pirrolidinopropiofenona, alfa-pirrolidinobutiofenona, alfa-pirrolidinopentiofenona, Difenilprolinol, 3',4'-Metilenedioxi-α-pirrolidinopropiofenona, 3',4'-Metilenedioxi-α-pirrolidinobutiofenona, Metilenedioxipirovalerona, 4'-Metil-α-pirrolidinopropiofenona, 4'-Metoxi-α-pirrolidinopropiofenona, Napirona, Feniletilpirrolidina, Prolintano (Catovit), Pirovalerona

Tropanos
Comunes

3-Pseudotropil-4-fluorobenzoato, 4'-Fluorococaína, Altropano, Brasofensina, cocaetileno, cocaína, Difluoropina, Feniltropano, Salicilmetilecgonina, Tesofensina, Troparil, Tropoxan?

Véase también

Drogas sedantes-hipnóticas[editar]

Una droga sedante-hipnóticas o soporíficas son aquellas cuya primera función es la inducción al sueño. Pueden producir, según qué tipo de sedantes-hipnóticos, insomnio, ansiedad, confusión, desorientación, depresión respiratoria, pérdida de equilibrio, disminución del juicio, o muerte.

Este grupo se subdivide a su vez en subgrupos: GABA-agonistas, H1 agonistas-inversos, α1 adrenérgicos antagonistas, α2 adrenérgicos antagonistas, agonistas melatoníticos y antagonístas orexiníticos.

Drogas alucinógenas[editar]

Una droga alucinógena es aquella droga que produce cambios en la percepción, consciencia, emoción o ambos.

Este grupo se divide a su vez en tres grupos: psicodélicos, disociativos y delirantes.

Psicodélicos[editar]
Tabletas de ácido lisérgico (LSD)

Producen una alteración en la cognición y la percepción. Las experiencias suelen asociarse a la meditación, el yoga, el trance o el sueño. Los psicodélicos suelen agruparse en lisergamidas (destaca el LSD), feniletilaminas, piperazina, triptaminas y otros.

Disociativos[editar]

Producen un bloqueo de las señales de la mente consciente hacia otras partes del cerebro produciendo alucinaciones, privación sensorial, disociación y trance. Pueden producir también sedación, depresión respiratoria, analgesia, anestesia o ataxia, así como pérdida de las facultades mentales y la memoria.

Se dividen en adamantanos, arilciclohexilaminas y morfinanos.

Delirantes[editar]

Producen delirios, a diferencia de los alucinógenos psicodélicos y disociativos en el que se mantiene cierto estado de consciencia.

Se dividen en anticolinérgicos, antihistamínicos y GABA-agonistas.

Drogas anestésicas[editar]

Una droga anestésica es aquella que produce anestesia generalizada o local. Puede producir además molestias de garganta, náuseas o vómitos, mareos, cefaleas o muerte.

Este grupo se divide en subgrupos: etéreos, haloalcanos, opioides y esteroides neuroactivos; inyectables o inhalables.

Drogas antipsicóticas[editar]

Una droga antipsicótica es aquella que produce un alivio en los síntomas de la psicosis. Pueden producir ganancia de peso, agranulocitosis, discinesia, acatisia, distonía, párkinson, hipotensión, taquicardia, letargia, pesadillas, hiperprolactinemia o disfunción eréctil.

Este grupo se divide en subgrupos: benzamidas, butirofenonas, difenilbutilpiperidinas, fenotiazinas, tioxantinas, tricíclicos, benzamidas, piperidinas de benzisoxazola, piperazinas de benzotiazoles y otros menos comunes.

Drogas antidepresivas[editar]

Una droga antidepresiva es aquella que produce un alivio en los síntomas de la depresión, la distimia, ansiedad; y en general todos los trastornos del estado de ánimo y la fobia social.

Este grupo se subdivide en: Inhibidores de la recaptación selectiva, potenciadores de la recaptación selectiva, agentes de la liberación selectiva, antagonistas de los receptores, inhibidores de la recaptación, antidepresivos bicíclicos, antidepresivos tricíclicos, antidepresivos tetracíclicos, antidepresivos heterocíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa, agonistas de los receptores 5-HT1A.

Drogas ansiolíticas[editar]

Una droga ansiolítica es aquella utilizada para el tratamiento de la ansiedad y sus desórdenes. Son considerados tranquilizantes menores. Pueden producir taquicardia, pesadillas o pérdida de la consciencia.

Este grupo se divide en:receptores GABAA, agonistas de los receptores 5-HT1A, antagonistas de la histamina (antihistamínico), antagonistas de la liberación de la corticotropina, antagonistas de la taquicinina, antagonistas de la melanina, etc.

Drogas euforizantes[editar]

Una droga euforizante es aquella que induce a sentimientos de euforia. Los efectos pueden incluir relajación, control del estrés, felicidad o placer; ya que pueden actuar sobre los centros de placer del cerebro.

Existen dos tipos de euforizantes: estimulantes, opioides, depresores y alucinógenos. El ámbito de acción de estas drogas es generalizado encontrándose en varios tipos de drogas psicotrópicas.

Drogas antiparkinsonianas[editar]

Las drogas antiparkinsonianas son aquellas drogas que tratan los síntomas de la enfermedad de Parkinson. Producen efectos adversos como hipotensión, arritmias, náuseas, pérdida del cabello, ansiedad, alucinaciones, somnolencia, problemas respiratorios, desorientación, confusión y psicosis.

Estas drogas se dividen en dos grupos: dopaminérgicos y anticolinérgicos.

Drogas nootrópicas[editar]

Las drogas nootrópicas (del griego noús ‘mente’ y trópos ‘movimiento’) o smart drugs (‘drogas inteligentes’ en inglés) son aquellas que incrementan las funciones mentales, como la cognición, la memoria, la atención, o aumentan la motivación o la concentración. Son referidos generalmente como psicoestimulantes. Este grupo incluye los simpaticomiméticos, las xantinas, los eugeroicos, los antagonistas de la H3, los agonistas inversos de GABAA, los agonistas de la dopamina  D1, los agonistas de la nicotina α7, los inhibidores de la prolil endopeptidasa, los agonistas α-adrenérgicos y los antioxidantes, entre otros.

Drogas analgésicas[editar]

Las drogas analgésicas o analgésicos son aquellas drogas que reducen o inhiben el dolor.

Los analgésicos se dividen en: opioides, pirazolonas, cannabinoides, anilinas y antiinflamatorios no esteroideos.

Los analgésicos utilizados para tratar el dolor dependerán de la intensidad y características propias del dolor. Para dolores leves suelen utilizarse los AINEs que además de tratar el dolor y reducen la fiebre, y en grandes dosis, tienen efectos antiinflamatorios. No obstante, este tipo de sustancias tienen un techo analgésico bajo, el cual no puede ser traspasado ni en mayores dosis ni en combinación con otras drogas del mismo tipo. No tienen un potencial de dependencia física elevado, por lo que su venta es libre en la mayoría de países. Para el alivio de dolores de intensidad moderada se utilizan opioides débiles, de distribución no libre, como el tramadol, la codeína o la hidrocodona. Para dolores de intensidad fuerte se utilizan opioides fuertes como la morfina, la hidromorfona, la metadona, el fentanilo, etc. Estas sustancias no tienen techo analgésico, existiendo solamente un techo toxicológico.

Drogas anoréxicas[editar]

Las drogas anoréxicas o antiobésicas son aquellas que suprimen o reducen el apetito. Suelen utilizarse para reducir peso.

Este tipo de drogas se dividen en estimulantes y anticannabinoides. La mayoría de estimulantes suprimen el apetito, y de hecho, la droga más consumida del mundo, el café,[20] es un potente supresor del hambre.[21] Los cannabinoides tienen la capacidad de estimular los receptores cannabinoides CB1 y CB2, que incrementan el apetito. Aquellas sustancias antagonistas y agonistas inversas de estos receptores producirían el efecto contrario, esto es, la disminución o la supresión el apetito, como sucede con el Rimonabant o el Surinabant. No obstante, el consumo excesivo de THC produce el efecto contrario al de un consumo moderado, ya que en un consumo normal la activación de los receptores cannabinoides CB1 se produce a nivel de las neuronas excitadoras glutamatérgicas mientras que un consumo mayor produciría la estimulación de los receptores cannabinoides CB1 en las neuronas inhibidoras GABAérgicas del estriado ventral.[22]

Drogas de consumo más común[editar]

Drogas de consumo más común
Rama Tipo Drogas relacionadas Efectos en dosis estándar Estatus legal
Depresores
sedantes y analgésicos
Sedante hipnótico NMDA-antagonista etanol (alcohol) euforia, relajación, disminución de los reflejos, problemas de coordinación, etc. legal
Analgésico opioide MOR-agonista heroína placer, sedación, euforia, etc. ilegal
metadona anestesia general y sedación. legal bajo prescripción
Sedante hipnótico GABA-agonista ácido γ-hidroxibutírico (GHB) sedante, somnífero, amnesia anterógrada ilegal
Anestésico disociativo-sedativo NMDA-Antagonista ketamina anestesia, distorsión de la percepción, aislamiento, reducción de la atención y del aprendizaje. Alucinaciones. ilegal
Sedante ansiolítico GABAA-agonista y PAM benzodiazepina sedación, relajación, placer, bienestar general. legal bajo prescripción médica.
Alucinógenos Alucinógeno psicodélico 5-HT2A-agonista MDMA (éxtasis) euforia, felicidad, ligereza mental y física, bienestar general. ilegal
Dietilamida de ácido lisérgico (LSD) alucinaciones, creatividad, apertura emocional, cambios de humor. ilegal
mescalina alucinaciones basadas en la realidad, sinestesia. ilegal
hongo psilocybe euforia, autoexploración, leves alucinaciones ilegal (según el país)
Alucinógeno cannabinoide CB1R-agonista tetrahidrocannabinol (marihuana) euforia, relajación, placer, amnesia, intensificación sensorial, bienestar general. ilegal/legal
Estimulantes Estimulante colinérgico nAChRs-agonista nicotina (tabaco) estimula la memoria y la vigilia, inhibe el sueño y el hambre, bienestar general. legal
Estimulante feniletilaminoso DA-agonista, NDRI y 5-HT2A-agonista anfetamina euforia, ansiedad, concentración, grandiosidad, paranoia e irritabilidad. ilegal
Estimulante adenosinoso P1A1-antagonista cafeína y teobromina (café, té, chocolate) disminución del sueño y el hambre, mejor coordinación y memoria, vasodilatación y aumento de las funciones cognitivas. legal

Según los efectos producidos sobre el sistema nervioso central[editar]

Constituye el sistema de clasificación más aceptado en la actualidad (frente a la distinción entre drogas "duras" y "blandas" o legales e ilegales).

Según su daño físico[editar]

El daño físico es relativo y variable según la condición preexistente, pero de manera generalizada se consideran

Droga Daño Componente de daño a la salud (sobre 3) Componente de daño social (sobre 3) Mortalidad estimada
Tabaco       Medio 1,9 1,1 5 millones / año y el 70-80 % de los cánceres de pulmón
Alcohol        Alta 2,1 2,4 2,5 millones / año
Heroína         Elevado 2,65 3 Desconocida
Metadona        Alto 1,86 1,9 Desconocida
Cocaína        Medio 2,0 2,5 Desconocida
Ketamina        Medio 1,9 1,5 Desconocida
Anfetamina      Medio 1,55 1,5 Desconocida
Cannabis     Media-baja 1,5 1 0,8 0 / Año
LSD      Medio 1,5 ² 1,3 0 / año
Esteroides      Medio 1,5 0,8 Desconocido
GHB     Media-baja 1,3 1,3 Desconocido
Éxtasis      Media-baja 1,6 1,0 Desconocido
Khat     Baja 0,75 1,1 Desconocido
Hongos psilocybe   Nula ≈ 0 - 0 / año

Notas: 1 El cannabis inhalado tras su combustión es tan o más dañino que el tabaco, pero vaporizado tiene pocos efectos perniciosos por lo que este dato está sujeto a debate. ² No se conocen efectos físicos sobre el cuerpo humano tras su consumo prolongado, pero sí posibles efectos en la psique cuya variabilidad es notable.

Según su nivel de adicción[editar]

Según su nivel de adicción, las drogas pueden clasificarse como sigue:[23]

N.º Droga Potencial de adicción
1 Nicotina 100/100
2 Metanfetamina fumada 98.53/100
3 Crack 97.66/100
4 Metanfetamina inyectada 94.09/100
5 Valium (Diazepam) 85.68/100
6 Metacualona 83.38/100
7 Secobarbital 82.11/100
8 Alcohol 81.85/100
9 Heroína 81.80/100
10 Anfetamina vía oral 81.09/100
11 Cocaína 73.13/100
12 Cafeína 72.01/100
13 PCP (fenciclidina) 55.69/100
14 Marihuana 21.16/100
15 Éxtasis 20.14/100
16 Setas alucinógenas 17.13/100
17 LSD 16.72/100
18 Mescalina 16.72/100

De esta lista, al menos tres son de venta legal en las tiendas y son de uso corriente en la sociedad occidental: la nicotina del tabaco, el café y el alcohol. También se puede conseguir con receta el Valium, y curiosamente su alto poder de adicción contrasta con los estudios de quienes creen que es un placebo[cita requerida]. La consideración legal respecto a éstas es sin duda muy diferente a la relacionada con las del resto de la lista.

Drogas duras y blandas[editar]

El cannabis afecta casi todos los sistemas corporales. En él se combinan muchas de las propiedades del alcohol, los tranquilizantes, los opiáceos y los alucinógenos.[24]

La diferencia entre una droga dura y una droga blanda es que la dura causa adicción o dependencia tanto física como psíquica, mientras que la blanda causa adicción o dependencia a nivel solo físico, o solo psíquico.

En su origen esta distinción pretendió servir para distinguir las drogas altamente adictivas que comportan serios daños a la salud (duras), de las poco adictivas, que no presentan un riesgo grave para quien las consume (blandas).[cita requerida]

A pesar de ello esta distinción es aún empleada tanto en el discurso oficial como en el habla informal:[cita requerida]

La distinción entre drogas duras y blandas es importante en la política de drogas de los Países Bajos, entre otros estados, donde ciertas drogas blandas tienen tolerancia oficial, aunque casi siempre están sujetas a restricciones en cuanto a su comercio, producción y consumo.

Drogas legales e ilegales[editar]

Consiste en la clasificación de las sustancias en función de las restricciones legales establecidas en cada estado particular respecto al consumo, producción y venta de las diferentes sustancias. Así, en la mayor parte de los países occidentales las drogas se clasifican según la normativa legal, del siguiente modo:

  • Drogas legales: alcohol, tabaco, psicofármacos, estimulantes menores y otras sustancias (heroína, metadona, etc.) bajo prescripción médica.
  • Drogas ilegales: son todas las que no forman parte del apartado anterior y a las que se accede a través del mercado negro (se incluiría aquí, por ejemplo, la metadona obtenida subrepticiamente aunque inicialmente haya sido dispensada a partir de vías legales): Derivados del cannabis, heroína, cocaína, etc.

Historia[editar]

Heroína comercializada por Bayer a finales del siglo XIX.

Antes de las primeras civilizaciones ya hay pruebas de que el hombre, conocía los efectos de ciertas plantas como la adormidera del opio y las usaba. En todas las civilizaciones, desde la asiria hasta la actual del siglo XXI, el ser humano ha consumido todo tipo de drogas por distintos motivos, religiosos, rituales, medicinales, hábitos o costumbres, por distracción, hedonismo, etc.

En la cultura occidental la droga es considerada un tema tabú,[cita requerida] pero solo desde hace algo más de 80 años,[cita requerida] que es cuando se dictaron las primeras leyes contra las diferentes drogas.[cita requerida] Un ejemplo de prohibicionismo es la conocida Ley seca, mediante la cual se llegó a prohibir el alcohol en los Estados Unidos. El experimento de la prohibición fracasó y fue el origen del poder de ciertos grupos mafiosos que comenzaron traficando con esta droga, y cuando fue legalizada, cambiaron a otras que seguían prohibidas.

A pesar de ser las dos sustancias que más muertes provocan en las sociedades modernas,[cita requerida] alcohol y tabaco no tienen el mismo estigma que las restantes drogas, ya que son legales y su uso está aceptado socialmente y regulado por la administración pública.

Se cree que los ingresos totales que producen las ventas de estupefacientes tan solo en Estados Unidos ascienden a entre 60 000 millones y 120 000 millones de dólares.[cita requerida] Si restamos unos 20 000 millones de dólares para gastos, eso deja un beneficio neto de entre 40 000 millones y 100 000 millones de dólares. [cita requerida] “El tráfico de drogas, que mueve unos 300 000 millones de dólares al año, es el mayor negocio del mundo”, dice la revista World Press Review.[cita requerida]. Disponer de tanto dinero otorga un gran poder a los traficantes de drogas.[cita requerida]

Tolerancia[editar]

El concepto de tolerancia hace referencia a la necesidad de incrementar la dosis consumida para alcanzar los efectos que anteriormente se conseguían con dosis menores. Según el individuo y tipo de droga hay distintos tipos de tolerancia: Tolerancia cruzada, tolerancia inversa, tolerancia farmacocinética o metabólica y por último la tolerancia funcional, celular, tisular o farmacodinámica.

Síndrome de abstinencia[editar]

El síndrome de abstinencia hace referencia al conjunto de reacciones físicas o corporales que ocurren cuando una persona dependiente de una sustancia cesa su consumo.

La juventud y la drogadicción[editar]

El Office for National Statistics del Reino Unido indicó que en ese país “el 12 % de los alumnos de entre 11 y 15 años había consumido drogas el pasado año [...]. El cannabis [marihuana] fue, con mucho, la más utilizada” y que “a más de un tercio de estos jóvenes (el 35 %) les habían ofrecido una o varias clases de droga”.

Un informe respaldado por la Unión Europea revela también que entre la gente joven “es cada vez más habitual beber hasta emborracharse”.[25] El informe añade que el “alcoholismo tiene, a corto plazo, consecuencias nefastas, tales como accidentes, violencia y envenenamiento, así como problemas sociales y del desarrollo”. Un estudio realizado en Japón señala que “las drogas más utilizadas por los adolescentes del país son los disolventes orgánicos, que pueden inducir al uso de otras sustancias”.[cita requerida]

En vista de lo mencionado, el ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, declaró: “La droga está destruyendo a la sociedad, fomentando el delito, esparciendo enfermedades como el sida y acabando con nuestros jóvenes y nuestro futuro”. Con frecuencia, los toxicómanos se ven envueltos en el tráfico de estupefacientes y en asesinatos. Asimismo, son víctimas de la violencia o tienen relaciones sexuales de riesgo no planeadas. Un informe del gobierno de Estados Unidos señaló: “La drogadicción no es solo problema de los pobres, las minorías o los barrios bajos. [...] Afecta a personas de toda clase social y del país entero. Es un problema de todos”.[26]

El uso de drogas en la adolescencia puede llegar a ser un riesgo muy alto en la propia salud de los jóvenes pues produce estos daños en el cuerpo y órganos:

Debate acerca de la legalización/ilegalización[editar]

Consumo de cannabis en la Unión Europea.
Consumo de cocaína en la Unión Europea.
Consumo de éxtasis en la Unión Europea.

La legislación contemporánea, en el contexto de una guerra contra la droga creada y pujada por los Estados Unidos, considera ilícito el uso y el comercio extraterapéutico de psicofármacos que alteren la conciencia.[cita requerida]

Su uso está en auge, y numerosos son los países que tratan de afrontarlo mediante diferentes vías (campañas y operativos antidrogas y su tráfico, etc.).

Cada país establece algunas excepciones a esta regla. Por ejemplo, es habitual en Occidente que el uso y comercio del alcohol, el tabaco y los estimulantes cafeínicos sean legales fuera del ámbito de la medicina. En otros países, como Holanda, se tolera el uso recreacional de la marihuana, los derivados del cáñamo y, antes, los hongos psicotrópicos. [cita requerida] En Estados Unidos, en 2014 los estados de Colorado y Washington comenzaron la venta legal de derivados del cáñamo, y en Uruguay se ha aprobado una legalización que todavía no se ha hecho efectiva.

Cuando las sustancias son fabricadas y distribuidas dentro del ámbito farmacéutico pero son empleadas sin prescripción facultativa y con fines recreacionales, la ley considera que existe abuso. Para otros colectivos, en cambio, el abuso se produce cuando el consumidor daña su salud y su relación con su entorno.

En amplios sectores de la sociedad existe la opinión de que el uso extramedicinal de psicofármacos es dañino. Sin embargo, en otros entornos se defiende que en ciertos casos los supuestos daños han sido muy exagerados, y en todo caso ha de ser el individuo, no el Estado, quien regule su conducta. Ambas posiciones son las que han venido enfrentándose, tradicionalmente, en el debate acerca de la legalización de las drogas.[cita requerida]

Constantemente los sectores psicofarmacófilos de la sociedad descubren que ciertos principios activos -presentes sobre todo en plantas y medicamentos de farmacia- son susceptibles de uso recreacional; este descubrimiento y la consiguiente extensión de su uso conducen a una respuesta legislativa, aumentando el catálogo de sustancias prohibidas o sujetas a mecanismos estatales de control.

Entre las de uso recreacional encontramos:[cita requerida]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. *Convenciones de control de drogas de las Naciones Unidas.
    • Convención única sobre drogas narcóticas, de 1961.
    • Convención sobre sustancias psicotrópicas, de 1971.
    • Convención contra el tráfico ilícito de drogas narcóticas y sustancias psicotrópicas, de 1988

Referencias[editar]

  1. «Legalidad de las bebidas alcohólicas». Consultado el 24 de mayo de 2014.
  2. "Drug." Merriam Webster: Concise Encyclopedia
  3. "Drug." Dictionary.com Unabridged (v 1.1), Random House, Inc., via dictionary.com. Retrieved on 20 September 2007.
  4. «Drug Definition». Consultado el 2014-05-01.
  5. «Drug - Definition». Consultado el 2014-05-01.
  6. a b Mendoza Patiño, Nicandro (2008). «Desarrollo histórico de los conceptos básicos de la farmacología». Farmacología médica. México D.F.: Editorial Médica Panamericana S.A. de C.V. pp. 5–6. ISBN 9687988444. 
  7. Sànchez Turet, Miquel (1991). «Drogodependencias: aspectos terminológicos y taxonómicos». Anuario de Psicología (Universidad de Barcelona) (49):  pp. 5-18. http://www.raco.cat/index.php/anuariopsicologia/article/viewFile/64653/88680. Consultado el 19 de agosto de 2013. 
  8. a b Neurociencia del consumo y dependencia de sustancias psicoactivas. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud. 2005.  pp. 2. ISSN 9275325790. http://www.who.int/substance_abuse/publications/neuroscience_spanish.pdf. Consultado el 19 de agosto de 2013. 
  9. «droga», Diccionario de la lengua española (22.ª edición), Real Academia Española, 2001, http://lema.rae.es/drae/?val=droga 
  10. «¿Qué importancia tienen las vías de administración de la droga?».
  11. McDannold, Nathan; Vykhodtseva, Natalia; Hynynen, Kullervo (May de 2008). «Blood–brain barrier disruption induced by focused ultrasound and circulating preformed microbubbles appears to be characterized by the mechanical index». Ultrasound in Medicine and Biology 34 (5) (Elsevier). pp. 834–840. doi:10.1016/j.ultrasmedbio.2007.10.016. PMC 2442477. PMID 18207311.  Parámetro desconocido |publication-fecha= ignorado (ayuda)
  12. Pratt, Charlotte Amerley; Voet, Donald; Voet, Judith G. (2002). Fundamentals of biochemistry upgrade. New York: Wiley. pp. 264–266. ISBN 0-471-41759-9. 
  13. Purves, Dale, George J. Augustine, David Fitzpatrick, William C. Hall, Anthony-Samuel LaMantia, James O. McNamara, and Leonard E. White (2008). Neuroscience. 4th ed. Sinauer Associates. pp. 156–7. ISBN 978-0-87893-697-7. 
  14. «Ethanol increases extracellular dopamine concentration in the ventral striatum in C57BL/6 mice.».
  15. «CHEMICAL SUMMARY FOR ACETALDEHYD prepared by OFFICE OF POLLUTION PREVENTION AND TOXICS U.S. ENVIRONMENTAL PROTECTION AGENCY August 1994».
  16. «Benzodiazepine Abuse».
  17. «ficha de receptor».
  18. «Cnnabinoid receptors».
  19. a b «The endocannabinoid system: physiology and pharmacology».
  20. «Las últimas investigaciones sobre el papel de la cafeína en la salud revelan efectos más beneficiosos que perjudiciales».
  21. «Cafeína en la dieta».
  22. «Un estudio desvela por qué el consumo de cannabis aumenta el apetito».
  23. «Top 18 Most Addictive Drugs On Earth». "In Health" magazine. Archivado desde el original el 27 de marzo de 2008. Consultado el 22 de febrero de 2010.
  24. «ASHTON: Br J Psychiatry, Volume 178().February 2001.101-106».
  25. Unión Europea
  26. Oficina Nacional de Políticas de Control de Drogas del Gobierno de Estados Unidos (en inglés)

Bibliografía[editar]

  • Escohotado, Antonio (1999). Historia general de las drogas. Espasa Calpe Mexicana. ISBN 84-239-9739-1. 
  • Gahlinger, P.M. (2001). Illegal Drugs: A Complete Guide to Their History, Chemistry, Use and Abuse. Sagebrush Press (UT). ISBN 0-9703130-1-2. 
  • Porter, Roy & Teich, Mikul`s (1997). Drugs and Narcotics in History. Cambridge University Press. ISBN 0-521-58597-X. 
  • Ruiz Franco, J.C. (2005). Drogas Inteligentes. Editorial Paidotribo. ISBN 84-8019-822-2. 
  • Lorenzo, P., Ladero, J.M., Leza, J.C. y Lizasoain, I. (2003). Drogodependencias: farmacología, patología, psicología, legislación. Madrid: Editorial Panamericana. 
  • DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona: Masson. 2002. ISBN 978-84-458-1087-3. 
  • González Ordi, H. e Iruarrizaga, M.I. (1993). Características de los principales tipos de drogas. 
  • Martí, O. (2004). Todo lo que quisiste saber sobre la dependencia a las drogas y nunca te atreviste a preguntar. Hondarribia: Hiru. ISBN 84-89753-86-5. 
  • P Lalonde: "La personalité psychédelique", en Toxicomanies, vol. 6, págs. 343-355; 1973.
  • Anónimo: «Drogas. ¿Qué son? ¿Cuáles son? ¡Cómo se toman!», en Extrajoblanco, n.º 15. Barcelona: Ajoblanco Ediciones, Dep. Legal B 4231-1974.
  • Alfredo González-Carrero: Drogas que producen dependencia. Caracas: Monte Ávila Editores, 1976. ISBN no impreso en el ejemplar.
  • C. Andrews y S. Vinkenoog editores: "El libro de la yerba". Barcelona: Anagrama, 1977. ISBN 84-339-1206-2.
  • Enrique Galán Santamaría e Ignacio P. Piñó: "Gastronomía de las drogas. Usos y consumos". Bilbao: Zero (Colección Lee y Discute), 1979. ISBN 84-317-0509-4.
  • Albert Hofmann: LSD. Testimonio por su descubridor. Barcelona: Gedisa, 1980. ISBN 84-7432-102-6
  • Ramón Sarró Burbano: "¿Psicodélicos o psicolíticos? La problemática del presente iluminada desde el pasado", en Revista de Psiquiatría y Psicología Médica de Europa y América Latina, n.º 1, tomo XV, págs. 1-30. Barcelona, 1981.
  • Antonio López Zanón, Eugenio Suárez Gisbert, e Isabel López San Román: "Drogadicción. Un estudio biosociopsiquiátrico". Madrid: sin editorial, 1991. ISBN no impreso en el ejemplar.
  • Delegación del Gobierno para el PNSD: "Drogas, realidades, mitos, efectos, tipos, riesgos, abuso, consumo, dependencia". Madrid: Ministerio de Sanidad, 2007. ISBN 84-920522-3-6
  • López, A. R.(2013), "La droga, el contexto y el Estado. Jóvenes de estratos sociales medios y altos y su consumo “recreativo” en tres municipios de El Salvador", en Revista Policía y Seguridad Pública", año 2, vol. 2. DOI: http://dx.doi.org/10.5377/rpsp.v2i0.1194

Enlaces externos[editar]