Fenobarbital

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Fenobarbital
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Nombre (IUPAC) sistemático
5-etil-5-fenil-1,3-diazinano-2,4,6-triona
Identificadores
Número CAS 50-06-6
Código ATC N05CA24 N03AA02
PubChem 4763
DrugBank APRD00184
Datos químicos
Fórmula C12H12N2O3 
Peso mol. 232,235 g/mol
Farmacocinética
Biodisponibilidad >95%
Metabolismo Hepático (mayoritariamente CYP2C19)
Vida media 53-118 horas
Excreción Renal y fecal
Datos clínicos
Cat. embarazo D (EUA)
Estado legal ?
Vías de adm. Oral, rectal, parenteral (intramuscular e intravenosa)
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El fenobarbital o fenobarbitona es un barbitúrico, fabricado por primera vez por Bayer bajo la marca Luminal®. Es el anticonvulsivo más usado en la actualidad y también el más antiguo. Tiene propiedades sedantes e hipnóticas, pero, al igual que pasa con el resto de barbitúricos, en este aspecto se usan más las benzodiacepinas. La OMS recomienda su uso para controlar las convulsiones en los países en desarrollo. Es un medicamento esencial según la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS,[1] lista que enumera los medicamentos esenciales en un sistema básico de atención sanitaria. En países más desarrollados, no es el medicamento de primera elección para la mayoría de ataques,[2] [3] aunque se usa bastante en casos de convulsiones neonatales.[4]

Historia[editar]

El primer barbitúrico, el barbital, fue sintetizado en 1902 por los químicos alemanes Emil Fisher y Josef von Mering en Bayer. En 1904, Fisher sintetizó algunos compuestos parecidos, entre ellos el fenobarbital. Éste fue comercializado por primera vez en 1912, bajo la marca comercial Luminal. Se usó como sedante e hipnótico hasta 1950, cuando aparecieron las benzodiacepinas.[5]

Entre 1934 y 1945 el fenobarbital fue usado por los médicos alemanes de la Alemania nazi para matar a los niños que nacían enfermos o con deformidades físicas, dentro del programa de eugenesia que había puesto en marcha el Partido Nazi. La Operación T-4, dentro de la cual fueron asesinados todos aquellos niños que no cumplían el "estándar" ario, fue un precursor del Holocausto, y gran cantidad de personal médico que estuvo implicado en este programa fue luego transferido a los campos de concentración nazis, donde pusieron en práctica todo el saber hacer que habían aprendido anteriormente.[6] [7]

Las propiedades hipnóticas, sedantes y soporíferas del fenobarbital eran conocidas en 1912, pero en ese momento nadie sabía que tenía además propiedades anticonvulsivas. El doctor Alfred Hauptmann lo usó en una ocasión como tranquilizante en pacientes con convulsiones, y al ver que éstas remitían, emprendió un largo estudio con este tipo de pacientes. Muchos de los pacientes de Hauptmann estaban siendo tratados con bromuro de potasio, el único medicamento efectivo en ese momento, pero éste tenía desagradables efectos secundarios y una eficacia limitada. Cuando les fue administrado el fenobarbital, la frecuencia y la intensidad de los ataques disminuyó, y aquellos que sólo tenían ataques no demasiado importantes se libraron de ellos. Además, mejoró su salud física y mental al retirar el bromuro de potasio de su tratamiento. Aquellos pacientes que estaban internos en centros de salud debido a la severidad de su epilepsia fueron capaces de volver a sus casas, y en algunos casos, volver al trabajo. Resultó que el fenobarbital no era una cura para la epilepsia; la retirada del medicamento llevaba a los pacientes a sufrir ataques con una mayor frecuencia. El fenobarbital fue ampliamente acogido como el primer medicamento anticonvulsivo realmente efectivo, aunque la Primera Guerra Mundial retrasó su introducción en EE.UU.[8]

Se usó como tratamiento para la ictericia neonatal, al aumentar la tasa metabólica del hígado y por consiguiente disminuir los niveles de bilirrubina. En la década de 1950 se descubrió la fototerapia, y se convirtió en el tratamiento estándar.[9]

En 1940, Winthrop Chemical fabricó pastillas de sulfatiazol contaminadas con fenobarbital. Esto ocurrió porque ambos medicamentos se fabricaron a la vez y en paralelo y posiblemente algunas herramientas fueron intercambiadas. Cada pastilla de sulaftiazol incluyó más del doble de la cantidad de fenobarbital necesario para inducir el sueño. Centenares de pacientes murieron o resultaron heridos. Una investigación de la FDA estadounidense culpó directamente a Winthrop y como resultado se introdujeron las Buenas prácticas de manufactura.[9]

El fenobarbital se usó durante más de 25 años como tratamiento profiláctico de las convulsiones febriles.[10] Aunque es un tratamiento efectivo y el paciente no corre el riesgo de desarrollar epilepsia, dicho uso no está recomendado actualmente.[11] [12]

Indicaciones[editar]

El fenobarbital se usa en el tratamiento de todo tipo de convulsiones, excepto las de ausencia.[2] [13] No es menos efectivo que otros medicamentos modernos como la fenitoína y la carbamazepina, pero se tolera peor.[14] [15]

En el tratamiento del status epiléptico se usa, como primera opción, benzodiacepinas de acción rápida como el diazepam o el lorazepam. Si éstos fallan, se recurre a la fenitoína, con el fenobarbital como alternativa (en EE.UU y el Reino Unido esta droga se usa como tercera alternativa).[16] Si todos los medicamentos anteriores fallan, se recurre a la anestesia y a cuidados intensivos.[13] [17]

Sí se usa, como primera opción, en los casos de convulsiones neonatales.[4] [18] [19] Los temores a que dichas convulsiones sean perjudiciales hacen que los médicos las traten de una manera agresiva, aunque no hay evidencias de lo primero.[20]

Efectos secundarios[editar]

Los principales efectos secundarios son la sedación y la hipnosis. También son comunes el nistagmo, la ataxia y el mareo. En pacientes de edad avanzada, también se ha observado excitación y confusión, mientras que los niños pueden sufrir hiperactividad paradójica.

Contraindicaciones[editar]

El fenobarbital está contraindicado en la porfiria aguda intermitente, hipersensibilidad a los barbitúricos, insuficiencia respiratoria grave, dependencia a los barbitúricos en etapas anteriores y hiperquinesia infantil.

Sobredosis[editar]

El fenobarbital "deprime" los sistemas del cuerpo, principalmente los sistemas nerviosos central y periférico; la principal característica de una sobredosis de fenobarbital es una ralentización de las funciones corporales, incluyendo conciencia alterada (incluso coma), bradicardia, bradipnea, hipotermia e hipotensión. También puede provocar edema pulmonar y fallo renal agudo, a consecuencia del shock.

El electroencefalograma de una persona con sobredosis de fenobarbital presenta actividad eléctrica disminuida, hasta el punto de parecer muerte cerebral. Esto es debido a la profunda depresión del sistema nervioso central que provoca el medicamento, aunque dicha depresión es reversible.[21]

El tratamiento de dicha sobredosis es de soporte, e incluye mantener abierta la vía aérea (incluyendo intubación endotraqueal y ventilación asistida), corrección de la bradicardia (incluyendo los líquidos intravenosos y los vasopresores) y la eliminación de la mayor cantidad posible de medicamento del cuerpo. Dependiendo de la dosis ingerida y del tiempo transcurrido desde la ingestión, dicha eliminación puede hacerse vía lavado gástrico o administración de carbón activado. La hemodiálisis también es efectiva, y puede reducir la vida media de eliminación hasta en un 90%.[21] No hay un antídoto específico para el envenenamiento por fenobarbital.

Farmacocinética[editar]

El fenobarbital tiene una biodisponibilidad oral de un 90%. El pico de concentración plasmática llega a las 8-12 horas después de la administración oral. Es uno de los barbitúricos de acción más prolongada, con una vida media de eliminación de 2 a 7 días, y su grado de unión a las proteínas plasmáticas es bajo, de un 20 a un 45%. Se metaboliza principalmente en el hígado, principalmente vía hidroxilación y glucuronodización, e implica a muchas isozimas del sistema citocromo P-450 oxidasa, principalmente la CYP2C9 y en menor grado CYP2C19 y CYP2E1. También implica al sistema citocromo P450 2B6. Se excreta vía renal.

Uso veterinario[editar]

El fenobarbital se usa para tratar la epilepsia canina, además de la felina.[22]

También se puede usar para tratar las convulsiones en los caballos cuando el tratamiento con benzodiazepinas falla o está contraindicado.[23]

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. «WHO Model List of Essential Medicines» (PDF). World Health Organization (March 2005). Consultado el 12-03-2006.
  2. a b NICE (2005-10-27). «CG20 Epilepsy in adults and children: NICE guideline». NHS. Consultado el 06-09-2006.
  3. «Phenobarbital». Epilepsy Foundation. Consultado el 07-09-2006.
  4. a b British Medical Association, Royal Pharmaceutical Society of Great Britain, Royal College of Paediatrics and Child Health and Neonatal and Paediatric Pharmacists Group (2006). «4.8.1 Control of epilepsy». British National Formulary for Children. pp. 255–6. ISBN 0-85369-676-4. 
  5. Sneader, Walter (23-06-2005). Drug Discovery. John Wiley and Sons. p. 369. ISBN 0-471-89979-8. 
  6. Marylynne Pitz (2006-12-20). «A Warhol show explores Germany's Master Race philosophy». Post-Gazette. PG Publishing Co., Inc.. Consultado el 20-03-2007.
  7. Naomi Schaefer (March de 2004). «The Legacy of Nazi Medicine» págs. 54-60. The New Atlantis, Number 5. Consultado el 20-03-2007.
  8. Scott,, Donald F (1993-02-15). The History of Epileptic Therapy. Taylor & Francis. pp. 59–65. ISBN 1-85070-391-4. 
  9. a b Rachel Sheremeta Pepling (06 2005). «Phenobarbital». Chemical and Engineering News 83 (25). http://pubs.acs.org/cen/coverstory/83/8325/8325phenobarbital.html. 
  10. John M. Pellock, W. Edwin Dodson, Blaise F. D. Bourgeois (2001-01-01). Pediatric Epilepsy. Demos Medical Publishing. p. 169. ISBN 1-888799-30-7. 
  11. Robert Baumann (2005-02-14). «Febrile Seizures». eMedicine. WebMD. Consultado el 06-09-2006.
  12. various (March de 2005). «Diagnosis and management of epilepsies in children and young people» págs. 15. Scottish Intercollegiate Guidelines Network. Consultado el 07-09-2006.
  13. a b British National Formulary 51
  14. Taylor S, Tudur Smith C, Williamson PR, Marson AG (2003). «Phenobarbitone versus phenytoin monotherapy for partial onset seizures and generalized onset tonic-clonic seizures.». Cochrane Database Systematic Reviews (2). doi:10.1002/14651858.CD002217. PMID 11687150. http://www.mrw.interscience.wiley.com/cochrane/clsysrev/articles/CD002217/pdf_fs.html. 
  15. Tudur Smith C, Marson AG, Williamson PR (2003). «Carbamazepine versus phenobarbitone monotherapy for epilepsy». Cochrane Database of Systematic Reviews (1). doi:10.1002/14651858.CD001904. PMID 12535420. http://www.mrw.interscience.wiley.com/cochrane/clsysrev/articles/CD001904/pdf_fs.html. 
  16. British Medical Association, Royal Pharmaceutical Society of Great Britain, Royal College of Paediatrics and Child Health and Neonatal and Paediatric Pharmacists Group (2006). «4.8.2 Drugs used in status epilepticus». British National Formulary for Children. p. 269. ISBN 0-85369-676-4. 
  17. Kälviäinen R, Eriksson K, Parviainen I (2005). «Refractory generalised convulsive status epilepticus : a guide to treatment.». CNS Drugs 19 (9):  pp. 759-68. PMID 16142991. 
  18. John M. Pellock, W. Edwin Dodson, Blaise F. D. Bourgeois (2001-01-01). Pediatric Epilepsy. Demos Medical Publishing. p. 152. ISBN 1-888799-30-7. 
  19. Raj D Sheth (2005-03-30). «Neonatal Seizures». eMedicine. WebMD. Consultado el 06-09-2006.
  20. Booth D, Evans DJ (2004). «Anticonvulsants for neonates with seizures». Cochrane Database of Systematic Reviews (3). doi:10.1002/14651858.CD004218.pub2. PMID 15495087. http://www.mrw.interscience.wiley.com/cochrane/clsysrev/articles/CD004218/pdf_fs.html. 
  21. a b Rania Habal (2006-01-27). «Barbiturate Toxicity». eMedicine. WebMD. Consultado el 14-09-2006.
  22. Thomas, WB (2003). Seizures and narcolepsy. In: Dewey, Curtis W. (ed.) A Practical Guide to Canine and Feline Neurology. Ames, Iowa: Iowa State Press. ISBN 0-8138-1249-6. 
  23. Kahn, Cynthia M., Line, Scott, Aiello, Susan E. (ed.), ed. (8 de febrero de 2005). The Merck Veterinary Manual (9th ed. edición). John Wiley & Sons. ISBN 0-911910-50-6.