Narcoterrorismo

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El narcoterrorismo es la cooperación y alianza estratégica entre mafias del narcotráfico y grupos armados extremistas así como otros grupos insurgentes o terroristas.

Se suele postular el narcoterrorismo como cierta alianza natural que acaba produciéndose entre grupos narcos y guerrilleros que, aunque persiguen objetivos opuestos, operan en la clandestinidad. Así, muchas organizaciones terroristas en declive son capaces de reconstituirse gracias a la poderosa financiación que obtienen de proporcionar cobertura y apoyo armado al narcotráfico. Por otro lado, los cárteles de la droga consiguen una capacidad de respuesta militar frente a los gobiernos con los que están en constante pugna.

La conjunción entre movimientos y el narcotráfico se concibe a largo plazo como una amenaza a la estabilidad de los países de regiones productoras de estupefacientes, como el arco andino (Colombia, Perú, Bolivia).

La formación de conglomerados narcoterroristas en países como Colombia y Perú han provocado un estado de guerra de baja intensidad permanente que, unidos a otros factores, hacen de la violencia armada en Colombia uno de los problemas más graves a que se enfrenta el Estado. Organizaciones guerrilleras como las FARC y organizaciones paramilitares como las Autodefensas Unidas de Colombia, han estado implicadas en el negocio internacional de las drogas.

Fuera del área andina, la convivencia narcoterrorista alimenta diversos conflictos armados en otras partes del globo como Afganistán, ligando el tráfico de opioides a las luchas tribales internas, a los movimientos islámicos armados y a la resistencia a la presencia militar estadounidense en el país mantenida a raíz de la ocupación de Afganistán 2003-2006.


Narcoterrorismo en Colombia[editar]

Narcoterrorismo también fue el nombre que recibe el periodo de la historia de Colombia, desde 1984 hasta 1993, caracterizado por el enfrentamiento de los gobiernos sucesivos de Belisario Betancourt, Virgilio Barco y César Gaviria con narcotraficantes organizados en poderosas mafias, que se autodenominaron Los Extraditables. Estos. en su gran mayoría, pertenecían al Cartel de Medellín y fueron liderados por Pablo Escobar Gaviria y Gonzalo Rodríguez Gacha. Se le recuerda como una de las partes más sombrías de la espiral de violencia que ha afectado a Colombia.

Según uno de los testimonios recogidos en una Comisión de la Verdad conformada en 2005, Escobar les habría pagado US$2 millones a la guerrilla del M-19 por 'tomarse el Palacio de Justicia' en noviembre de 1985.[cita requerida] Dicha toma fue violentamente contrarrestada por las Fuerzas Armadas, dejando un saldo de cientos de muertos y desaparecidos.

Entre sus crímenes más notorios está el haber hecho estallar el vuelo 203 de Avianca en pleno vuelo, para matar al entonces candidato César Gaviria (quien no subió al avión por consejo de sus asesores), con un saldo de más de 100 muertos. En la campaña presidencial de 1989 asesinó a varios candidatos. También puso un carro bomba alfrente del edificio del DAS, la policía secreta colombiana, buscando acabar con su director, el general Miguel Alfredo Maza Márquez, quien salió ileso a pesar de que la edificación quedó semidestruida. Dicho atentado le costó la vida a cerca de 70 personas y causó centenares de heridos.

Causas[editar]

El trafico de cocaína hacia Estados Unidos que apareció en la década de 1970 generó enormes beneficios a los jefes de las organizaciones delictivas, que deseaban consolidar un poder económico, político y social dentro de la nación.

Se formó como herencia de las violencias políticas de la década de 1950, del desplazamiento de campesinos, de la marginalización y del dinero fácil que se obtenía por el narcotráfico. No se puede minimizar como causa tampoco el aumento del consumo de drogas ilegales en Estados Unidos y Europa.

Historia[editar]

Archivo:Pabloisdead.png
Pablo Escobar muerto.

Pablo Escobar fue elegido representante a la cámara suplente en 1982 pero las denuncias de algunos políticos, del periódico El Espectador y del mismo ministro de justicia lo declararon narcotraficante y le expulsaron del congreso en enero de 1984. El día 30 de abril de 1984 cuando el ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla se desplazaba en automóvil es asesinado por sicarios moto transportados en Bogotá. Durante su sepelio el presidente Belisario Betancourt anuncio la reactivación del tratado de extradición de narcotraficantes a los Estados Unidos para que sean juzgados allí. Esto fue para los narcotraficantes la declaración de guerra a la que respondieron con violencia.

El 6 de noviembre de 1985, el M-19 (guerrilla de inspiración marxista) llevó a cabo la Toma del Palacio de Justicia, un sangriento hecho de armas donde pretendían mantener rehenes a los magistrados supremos. Sin embargo, la reacción rápida y desordenada de las fuerzas militares provocó el incendio del edificio (destruyendo así los archivos sobre casos de narcotráfico) y la muerte de 91 personas, entre ellos 11 magistrados. Aunque el M-19 lo ha negado, múltiples versiones sostienen que fueron financiados por el Cartel de Medellín.

Dado que Gonzalo Rodríguez Gacha mantenía una lucha militar con la guerrilla de las FARC, se atribuye a éste y al Cartel de Medellín el asesinato del dirigente de la UP (Unión Patriótica) Jaime Pardo Leal, el 11 de octubre de 1986, de José Antequera, el 3 de marzo de 1989, y de miles de muertes selectivas de miembros de este partido político por todo el país, así como de su candidato a la presidencia Bernardo Jaramillo Osa ya que los consideraban el brazo político de dicha guerrilla. Sin embargo este punto no ha sido aclarado, pues también se acusa de este genocidio a otras fuerzas derechistas del país, entre ellas militares, paramilitares y políticos.

Carlos Pizarro Leongomez, candidato a la presidencia del partido izquierdista A.D.M-19, (guerrilla reinsertada) es asesinado en un avión en 1990, y en este caso la acusación también es dirigida contra el narcotráfico; los hermanos Fidel y Carlos Castaño Gil, socios indirectos del brazo militar del cartel de Medellín, se atribuyeron estos hechos.

También se da el asesinato del periodista Guillermo Cano director del periódico El Espectador el 17 de diciembre de 1986, de Carlos Mauro Hoyos Procurador general de la Nación 25 de enero de 1988, el de Luis Carlos Galán candidato a la presidencia el 18 de agosto de 1989, del periodista Jorge Enrique Pulido el 9 de noviembre de 1989. Se cuentan además atentados fallidos contra muchas personalidades como Ernesto Samper, Álvaro Gómez Hurtado, Enrique Parejo en Budapest Hungría. Al cartel de Medellín se le atribuyeron más de 4000 asesinatos de periodistas, jueces, fiscales, policías; de hecho Pablo Escobar pagaba 2.000.000 de pesos a quien asesinara un policía en Medellín, lo que provocó la muerte de más 300 policías entre ellos el Comandante de Policía de Antioquia Valdemar Franklin Quintero el 18 de agosto de 1989. Las amenazas se pueden contar por miles contra todo tipo de colombianos, jueces, fiscales, altos mandos militares, periodistas, políticos, comerciantes, ganaderos, etc.

Adicionalmente estallaron enormes cantidades de bombas y petardos por todo el país, las más recordadas fueron una bomba en la carrera 7ª contra el director del DAS general Miguel Maza, que causó 9 víctimas mortales en enero de 1989, el 2 de septiembre contra la sede de El Espectador, Contra 9 sedes políticas el día 21 del mismo mes, el 17 de octubre contra las instalaciones del periódico Vanguardia Liberal, el 27 de noviembre contra un avión de pasajeros en pleno vuelo sobre Soacha Cundinamarca dejando 107 muertos, el 6 de de Diciembre es un Atentado al edificio del DAS con un bus-bomba cargado con 500 kilos de dinamita que detonaron dejando 104 muertos y más de 500 heridos.

En otros años como 1990 pablo escobar puso una bomba cerca a el hotel el intercontinental en medellin para detonarlo cuando un carro lleno de policías pasara, efectivamente fue detonado y por lo menos murieron 10 policías, puso otra bomba al frente de la policía cerca del río medellin y una en la plaza de toros la macarena con 17 muertos.

Además sostenían una guerra los rivales carteles de Medellín y Cali como lo demuestran las muertes selectivas, los atentados con bomba contra drogas La Rebaja del cartel de Cali o contra el edificio Mónaco de Pablo Escobar.

El gobierno por su parte conformó un grupo elite de policía bajo el mando del coronel Hugo Martínez, que con apoyo de Estados Unidos capturó a Carlos Lehder que fue extraditado, dio muerte a Gonzalo Rodríguez Gacha en diciembre de 1989, al tiempo los extraditables secuestraron a muchas personalidades entre ellas, Francisco Santos de la familia dueña del periódico El Tiempo el 19 de septiembre de 1990, Diana Turbay hija del ex presidente Julio César Turbay, Maruja Pachón de Villamizar esposa del congresista Alberto Villamizar, Azucena Lievano periodista, Andrés Pastrana hijo del ex presidente Misael Pastrana y Lizandro Ospina Baraya nieto del ex presidente Mariano Ospina etc.

Tras un trato con el gobierno, Pablo Escobar se entregó y se recluyó en una cárcel de su propiedad donde estuvo “preso” desde el 19 de junio de 1991 y hasta el 22 de julio de 1992 fecha en que se fugó antes de que se le trasladara a otra prisión. En los siguientes meses el cuerpo elite o bloque de búsqueda, capturó o dio muerte a muchos miembros del cartel de Medellín, un grupo paramilitar autodenominado Los Pepes (perseguidos por Pablo Escobar) atacó al cartel, a sus propiedades, asesinó abogados, familiares, amigos, contadores etc.

Al atentado del 30 de enero de 1993 en Bogotá, le siguieron nueve bombas indiscriminadas dejando cientos de muertos. Sin embargo el 2 de diciembre de 1993 Pablo Escobar fue abatido tras un enfrentamiento con las autoridades en Medellín. El Cartel de Cali nunca siguió las tácticas terroristas de Pablo Escobar por ello se afirma que el narcoterrorismo terminó en aquella fecha.

Legado[editar]

En aquella época las muertes se convirtieron en algo cotidiano. Solo en Medellín, hubo 3500 homicidios en 1986, y puesto que a cada acto de violencia le seguía su correspondiente venganza, los fines de semana llegaban a contabilizar hasta 200 muertes violentas. Por ello se entiende que la desaparición del cartel no fue el fin de la violencia. De sus restos se formaron miles de pequeñas bandas de narcotraficantes, terroristas y sicarios, tales como Las Terrazas.

El narcotráfico sigue siendo una fuerza desestabilizadora dentro de Colombia. Aún se recuerda el escándalo político judicial llamado proceso 8.000 en la década de 1990. Las guerrillas de izquierda, tanto las FARC como el ELN se financian con el tráfico de cocaína. Los grupos paramilitares AUC son una consecuencia de aquella época inicialmente parte del brazo armado del cartel de Medellín y después de Los Pepes y posteriormente enemigos directos de las guerrillas.

Narcoterrorismo en México[editar]

Además de los asesinatos cuyas víctimas han sido miembros de cárteles rivales, policías o periodistas, en México ha habido asesinatos perpetrados para amendrentar a la población en general. Sus víctimas lo fueron por denunciar o manifestarse en contra del narcotráfico y los cárteles en redes sociales, algo que puede hacer cualquier persona, sin ser policía ni periodista. Además, en una ocasión han disparado contra autobuses de turistas, matando a varios.

El 22 de junio de 2004 mataron delante de sus hijos al periodista e investigador del narcotráfico Francisco Ortiz Franco, asesinato atribuido al cartel de Tijuana.[1]

El 14 de febrero de 2010, el hijo y el sobrino de Rosario Oropeza Cota, ex director y columnista de El Debate de Culiacán, junto con un amigo de estos últimos, fueron secuestrados en Guamúchil (Sinaloa) y posteriormente asesinados. En julio de 2011 asesinaron a Fermín Rosas Quezada, hijo del jefe de información del periódico “El Debate”.[2] en Culiacán (Sinaloa).

El 8 de marzo de 2011 desapareció Noel López Olguín, colaborador de los semanarios locales Horizonte y Noticias de Acayucan, y del diario La Verdad. Su cadáver apareció el 1 de junio de 2011. Había denunciado los abusos de las autoridades y de miembros del crimen organizado en Jáltipan (Veracruz). [3] El 20 de junio de 2011, el periodista Miguel Ángel López Velasco, su esposa Agustina Solana y Misael López Solana, el hijo menor de la familia, fotoperiodista, fueron asesinados en su domicilio de Veracruz.[4] Miguel Ángel López Velasco era el autor del libro sobre el narcotráfico Todos están adentro. La periodista Yolanda Ordaz de la Cruz fue secuestrada y asesinada en julio de 2011, también en Veracruz.[5] El 28 de abril de 2012 la corresponsal de la revista Proceso en el estado de Veracruz, Regina Martínez, fue estrangulada en su domicilio de Xalapa. La información preliminar del gobierno veracruzano no mencionó ni puertas ni ventanas forzadas. [6] Días más tarde, los fotógrafos Guillermo Luna, Gabriel Huge y Esteban Rodríguez fueron asesinados.[7]

El 25 de agosto de 2011, 53 personas murieron en un incendio provocado en el Casino Royale de Monterrey,[8] acto atribuido a los zetas.[9] Al día siguiente se hallaron los cadáveres de 72 emigrantes centro- y sudamericanos asesinados en un rancho de Tamaulipas.[10]

El 13 de septiembre de 2011, los cadáveres de un hombre y una mujer de 25 y 28 años, respectivamente,[11] aparecieron colgados de un puente de Nuevo Laredo (Tamaulipas); el atentado fue firmado por los zetas.[12] El 23 ó 24 de septiembre de 2011 fue decapitada la periodista María Elizabeth Macías Castro, jefa de información del periódico "Primera Hora" de Nuevo Laredo.[13] [14] Este asesinato también lo firmaron los zetas,[11] que amenazaron con matar también a quien subiera información sobre el narcotráfico a ciertas páginas de Internet. También en Nuevo Laredo apareció el 10 de noviembre de 2011 el cadáver decapitado del bloguero conocido como "Rascatripas", con una nota que decía: "Hola, soy 'Rascatripas', y esto me pasó por no entender que no se deben publicar las cosas en las redes sociales". Este bloguero colaboraba en la web "Nuevo Laredo en vivo", en la que también colaboraba María Elizabeth Macías Castro, cuyo cadáver fue hallado en el mismo lugar, en la estatua de Colón.[15] Los maestros de Acapulco han sufrido extorsión, presumiblemente por parte de los Zetas. Para intimidarlos se expusieron cinco cabezas humanas a finales de septiembre de 2011.[16]

Existe un grupo paramilitar llamado los Mata Zetas que ha reivindicado una matanza de 35 individuos, supuestamente zetas, cuyos cadáveres fueron arrojados en la ciudad Veracruz el 20 de septiembre de 2011.[17] Existen dudas sobre la composición de este grupo, pues declara estar formado por ciudadanos hartos de los Zetas, pero grupos anteriores del mismo nombre resultaron estar al servicio de bandas rivales.[18]

Los paramédicos de Ciudad Juárez, muchos de ellos voluntarios, suelen ser objeto de amenazas de muerte por parte de grupos de narcotraficantes que les prohíben trasladar a heridos de bala a los hospitales de la vecina localidad estadounidense de El Paso (Texas). El 7 de diciembre de de 2011, cerca de Ciudad Juárez, una ambulancia fue interceptada y sus dos pacientes, el enfermero y el conductor fueron asesinados.[19]

El 23 de diciembre de 2011 varios turistas fueron asesinados en el norte del estado de Veracruz. [20] [21]

En la noche del 31 de mayo de 2012 incendiarion un vehículo de la empresa de alimentos Sabritas, propiedad de PepsiCo, en el este de México, prolongando una serie de ataques recientes contra la multinacional atribuidos al cártel de los Caballeros Templarios.[22]

La que fuera alcaldesa de Tiquicheo de Nicolás Romero (Michoacán) 2008 a 2011, María Santos Gorrostieta Salazar, fue secuestrada el 12 de noviembre de 2012 y hallada muerta tres días después.

En conjunto, la propia fiscalía mexicana cifra en 102 los periodistas asesinados entre 2000 y 2014. [23]

El 26 de septiembre de 2014, en Iguala (estado de Guerrero) hubo seis muertos, 25 heridos, 43 jóvenes desaparecidos y una fosa con 28 cadáveres. Se detuvo a 22 policías, que se sospecha cometieron la matanza para el cártel de los Beltrán Leyva. [24]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Proyecto Impunidad
  2. Asesinan a hijo del jefe de información de “El Debate”
  3. Encuentran el cuerpo de un periodista desparecido desde marzo]
  4. Matan en Veracruz al periodista Miguel Ángel López Velasco
  5. Matan a otra periodista en Veracruz
  6. Otra periodista asesinada en Veracruz, uno de los lugares más peligrosos del mundo para la prensa
  7. Estos son los ocho periodistas asesinados en Veracruz en solo un año
  8. Atacan Casino Royale en Monterrey: 52 muertos
  9. Detienen a cinco zetas por ataque a Casino Royale
  10. Zetas ejecutaron por la espalda a los 72 migrantes; no pudieron pagar rescate
  11. a b Los narcos apuntan contra las redes sociales
  12. Matan y cuelgan a dos personas en México por denunciar a criminales en Internet
  13. AI pide a gobierno mexicano garantizar seguridad de periodistas
  14. La editora de un periódico fue encontrada decapitada en Tamaulipas
  15. Asesinan a otro bloguero en Nuevo Laredo
  16. Arrojan cinco cabezas cortadas junto a un colegio en México
  17. Arrojan 35 cuerpos torturados en una calle de Veracruz
  18. Los 'Mata Zetas', el fantasma del paramilitarismo en México
  19. Un grupo de sicarios mata a tiros a cuatro personas en una ambulancia
  20. Mueren 16 personas tras un ataque contra tres autobuses en Veracruz
  21. Hallan diez cuerpos decapitados en Veracruz
  22. Primeros ataques del crimen organizado en México contra una multinacional
  23. México reconoce el asesinato de más de 100 periodistas desde 2000
  24. El ministro del Interior conocía los vínculos del alcalde de Iguala con el cártel de los Beltrán Leyva

Bibliografía[editar]

ARANGUREN, MAURICIO. 2001. Mi Confesión. Carlos Castaño revela sus secretos. Ed. Oveja Negra. Bogotá.

CASTILLO FABIO. Los Jinetes de la Cocaína. Santafé de Bogotá. La Oveja Negra. 1996

Enlaces externos[editar]