Morfina

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Morfina
Morphin - Morphine.svg
Morphine-from-xtal-3D-balls.png
Nombre (IUPAC) sistemático
(5α,6α)-7,8-didehidro-
4,5-epoxi-17-metilmorfinan-3,6-diol
Identificadores
Número CAS 57-27-2
64-31-3 (sulfato),
52-26-6 (clorhidrato)
Código ATC N02AA01
PubChem 5288826
DrugBank DB00295
ChemSpider 4450907
UNII 76I7G6D29C
KEGG D08233
ChEBI 70
Datos químicos
Fórmula C17H19NO3 
Peso mol. 285,34
Datos físicos
P. de fusión 253-254 °C (-172 °F)
Solubilidad en agua (como clorohidrato) 40 mg/mL (20 °C)
Farmacocinética
Biodisponibilidad ~25% (oral), 100% (intravenosa)
Unión proteica 30–40%
Metabolismo Hepático 90%
Vida media 2–3 horas
Excreción Renal 90%, biliar 10%
Datos clínicos
Cat. embarazo C (AU) C (EUA)
Estado legal S8 (AU) Lista I (CA) Grupo I -Receta especial requerida (MEX) Lista II (EUA)
Vías de adm. Respiratoria, oral, rectal, subcutánea, intramuscular, intravenosa, intrarraquidea
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La morfina es una potente droga opiácea usada frecuentemente en medicina como analgésico. La morfina fue nombrada así por el farmacéutico alemán Friedrich Wilhelm Adam Sertürner en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños.

Farmacología[editar]

Molécula de la morfina[editar]

La morfina es un alcaloide fenantreno del opio, siendo preparado el sulfato por neutralización con ácido sulfúrico. Es una sustancia controlada, opioide agonista utilizada en premedicación, anestesia, analgesia, tratamiento del dolor asociado a la isquemia miocárdica y para la disnea asociada al fracaso ventricular izquierdo agudo y edema pulmonar. Es un polvo blanco, cristalino, inodoro y soluble en agua.

Su estructura molecular es C17H19NO3 y su nomenclatura IUPAC es (5α, 6α)-Didehidro-4,5-epoxi-17-metilmorfinan-3,6-diol. Se administra en forma sulfatada, con una solubilidad de 60 mg/mL siendo su estructura (C17H19NO3)2 H2SO4 5H20.

Fue administrada primero por vía estomacal, luego levantando la dermis y depositando la dosis necesaria. Finalmente adquirió gran notoriedad gracias a la invención de la jeringa de Pravaz y sobre todo a su utilización masiva por parte de los militares durante la guerra de 1907. A partir de 1951 fue posible la síntesis química y de derivados morfínicos.

Actualmente sigue siendo el analgésico clásico más eficaz para aliviar los dolores agudos, pero su utilización va decreciendo a medida que aparecen nuevas drogas sintéticas, las cuales se supone son menos adictivas y permiten que personas alérgicas a ella puedan aliviar igualmente sus dolores.

La morfina también se usa para paliar la adicción a ciertas drogas como la heroína y la cocaína.

Usos medicinales[editar]

La morfina se emplea legalmente con fines medicinales, como analgésico en hospitales para tratar dolencias, como:

  • Dolor en el infarto agudo de miocardio.
  • Dolor post-quirúrgico.
  • Dolor asociado con golpes.
  • Como analgésico para tratar dolores agudos.
  • Dolor provocado por el cáncer.
  • Dolor provocado por los huesos

Contraindicaciones[editar]

Derivados químicos[editar]

  • Heroína
  • Hidromorfona
  • Naloxona, Naltrexona y Metilnaltrexona: antagonistas opioides. Se unen a receptores e impiden la acción de los opioides tanto externos como internos. Se usan para evitar la toxicidad de los opioides.
  • Buprenorfina: agonista parcial de los receptores opioides. Potente analgésico, útil en dolores moderados. Es más seguro en cuanto a la depresión respiratoria propia de los opioides que la morfina.
  • Etilmorfina: analgésico o antidiarreico.
  • Dihidrocodeína: analgésico y antitusígeno.
  • Folcodina: antitusígeno.
  • Tramadol: analgésico de similares características a la morfina.

Clasificación legal[editar]

Síntesis[editar]

La síntesis total de la morfina fue realizada por primera vez por Marshall D. Gates, Jr. en 1952 y es considerada un método clásico.[1] [2] La síntesis total de Gates de la morfina es uno de los primeros ejemplos de la reacción de Diels-Alder en el contexto de una síntesis total.

Gates synthesis.png

Muchas otras síntesis han sido reportadas, tales como las realizadas por Rice,[3] Evans,[4] Fuchs,[5] Parker,[6] Overman,[7] Mulzer-Trauner,[8] White,[9] Taber,[10] Trost,[11] Fukuyama,[12] Guillou[13] y Stork.[14]

Biosíntesis[editar]

La morfina es biosintetizada en una serie de reacciones en donde están implicadas la salutaridina sintasa, la salutaridina:NADPH 7-oxidoreductasa, y la salutaridinol 7-O-acetiltransferasa.

Biosíntesis de la morfina

Historia[editar]

Los humanos han cultivado la Adormidera por al menos 7.000 años. Esta planta es nativa del Sur y Este del Mediterráneo en Europa, donde fue por primera vez domesticada. Se ha encontrado evidencia de cultivo y uso en asentamientos de finales de la Edad de Piedra en las cercanías de los ríos Rin, Ródano, Po y Danubio, en el lago Bracciano en Italia y Alemania, aproximadamente en el año 5.700 a.C.

Otro hallazgo con respecto a la Adormidera, fue en España, en las cercanías de Granada, una cueva llamada la Cueva de los Murciélagos, se encontraron cápsulas de esta planta en que datan del año 4.200 a.C. aproximadamente.

Para el 3.400 a.C. los Sumerios en Mesopotamia llamaban “Gil” (felicidad) al opio y “Hul Gil” (planta de la alegría) a la Adormidera. El conocimiento del cultivo de dicha planta fue traspasado a los Asirios, los Babilonios y finalmente los Egipcios.

Alejandro el Grande introdujo el opio a los Persas y en la India, donde fue cultivado en grandes cantidades. Ya en el año 400 d.C. el opium thebacium fue introducido a China por los comerciantes Árabes.

Para el año 1.300 a.C. los Egipcios cultivaban el opium thebacium, llamado así por la ciudad de Tebas, lugar desde donde lo comerciaban desde el Medio Oriente y hasta Europa. Durante estos años los efectos del opio se consideraban mágicos o místicos.

En Grecia, unos 800 años más tarde, Hipócrates desechó la idea de que el opio era mágico, en cambio le dio la definición de analgésico y antihemorrágico.

Durante la Edad Media, época en la cual todo lo que provenía del oriente era considerado demoníaco, el opio fue prohibido en Europa. Sin embargo, el gran desarrollo de la navegación reintrodujo la droga a fines del s. XV y comienzos del s. XVI. Se cree que los navegantes Portugueses fueron los primeros en fumar el opio en el s. XV, y como cualquier droga, fumarla tiene efectos inmediatos, a diferencia de beberla o comerla.

En el año 1522, Paracelso creó el “láudano”, un brebaje alcohólico en base al opio que él mismo describió como analgésico potente que debía usarse con moderación. Esta preparación fue utilizada hasta el s. XIX para tratar una amplia gama de enfermedades. Aún en esa época no se comprendía totalmente el mecanismo de la adicción al opio. Uno de los más grandes médicos ingleses fue Sydenham, quien también sintetizó láudano en el s. XVII, siendo utilizado por muchos años también.

La morfina, el alcaloide que está en mayor porcentaje en el opio (11-16%) fue el primero en ser aislado de la planta de amapola del opio, por Friedrich Sertürner, este le dio el nombre de Morfina en honor al dios griego de los sueños, Morfeo, ya que esta sustancia producía un sueño intenso. Este compuesto activo aislado, fue comercializado por Sertürner y su compañía en 1817 como un analgésico, así como tratamiento para la adicción al alcohol y el opio.

Su amplio uso en la Guerra Civil Norteamericana dejó unas 400.000 víctimas adictas a la morfina, más conocida como “enfermedad del soldado”, ya que fue el analgésico de preferencia desde su venta como alcaloide aislado del opio.

Actualmente es motivo de controversia el uso de la Morfina y de la Heroína, esta última fue sintetizada a partir de la morfina en 1874, y se comenzó a comercializar en 1898 por el laboratorio alemán Bayer.

La Morfina se volvió rápidamente utilizada por los médicos en el tratamiento de varios síntomas. Se utilizó como analgésico, antitusivo, antidiarréico e incluso en problemas respiratorios. Con la aparición de las agujas hipodérmicas, la morfina se hizo inyectable gracias al Dr. Alexander Wood en 1843. Los efectos eran instantáneos y más fuertes que los de la morfina oral. Al poco tiempo de la aparición de la morfina inyectable, cobró su primera víctima por sobredosis.

Con el correr de los años, y el avance tecnológico de la química, se descubrió que los opiáceos y sus derivados, causaban una fuerte adicción, es por esto que comenzó el control de estas sustancias en países como EE.UU a comienzos del s. XX.

En el año 1925 se determinó la fórmula estructural de la morfina, junto con tres nuevos métodos de síntesis de ésta droga. En 1952 se anunció la patente de la producción de morfina desde el alquitrán de carbón, por el Dr. Marshall Gates Jr. de la Universidad de Rochester. A pesar de estos nuevos métodos de obtención, la principal fuente de morfina sigue siendo la Amapola o Adormidera.

En el año 2003, hubo un gran descubrimiento con respecto a la morfina endógena. Durante muchos años se especuló con respecto a si existían o no receptores para esta droga endógena. El receptor opiáceo µ3, es más susceptible a los opiáceos, sobre todo a la morfina.

En la actualidad la morfina es una de las drogas con prescripción más utilizadas en tiempos de escasez de otras drogas, como la heroína, metadona, codeína, entre otras.

Referencias[editar]

  1. Gates, M. D.; Tschudi, G. J. Am. Chem. Soc. 1952, 74 (4), 1109–1110. doi 10.1021/ja01588a033
  2. Gates, M. D.; Tschudi, G. J. Am. Chem. Soc. 1956, 78 (7), 1380–1393. doi 10.1021/ja01588a033
  3. Rice, K. C. J. Org. Chem. 1980, 45 (15), 3135-3137. doi 10.1021/jo01303a045
  4. Evans, D. A.; Mitch, C. H. Tetrahedron Lett., 1982, 23 (3), 285-288. doi 10.1016/S0040-4039(00)86810-0
  5. Toth, J. E.; Hamann, P. R.; Fuchs, P. L. J. Org. Chem. 1988, 53 (20), 4694-4708. doi 10.1021/jo00255a008
  6. Parker, K. A.; Fokas, D. J. Am. Chem. Soc., 1992, 114 (24), 9688-9689. doi 10.1021/ja00050a075
  7. Hong, C. Y.; Kado, N.; Overman, L. E. J. Am. Chem. Soc., 1993, 115 (23), 11028-11029. doi 10.1021/ja00076a086
  8. Mulzer, J.; Dürner, G.; Trauner, D. Angew. Chem. Int. Ed., 1996, 35 (23-24), 2830-2832. doi 10.1002/anie.199628301
  9. White, J. D.; Hrnciar, P.; Stappenbeck, F. J. Org. Chem. 1999, 64 (21), 7871-7884. doi 10.1021/jo990905z
  10. Taber, D. F.; Neubert, T. D.; Rheingold, A. L. J. Am. Chem. Soc., 2002, 124 (42), 12416–12417. doi 10.1021/ja027882h
  11. Trost, B. M.; Tang, W. J. Am. Chem. Soc., 2002, 124 (49), 14542-14543. doi 10.1021/ja0283394
  12. Uchida, K.; Yokoshima, S.; Kan, T.; Fukuyama, T. Org. Lett., 2006, 8 (23), 5311-5313. doi 10.1021/ol062112m
  13. Varin, M.; Barré, E.; Iorga, B.; Guillou, C. Chem. Eur. J., 2008, 14 (22), 6606-6608. doi 10.1002/chem.200800744
  14. Stork, G.; Yamashita, A.; Adams, J.; Schulte, G. R.; Chesworth, R.; Miyazaki, Y.; Farmer, J. J. J. Am. Chem. Soc., 2009, 131 (32), 11402-11406. doi 10.1021/ja9038505

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]