Comunismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Comunista»)
Saltar a: navegación, búsqueda

El comunismo (de común),[1] entendido como organización social y económica, es una asociación basada en la comunidad de los medios sociales de producción y los bienes que con ellos se producen, mediante la participación directa de sus miembros en un ámbito de vida colectiva.[2] [1] A diferencia de lo que acontece en el socialismo, el comunismo implica el fin de la especialización en la división del trabajo[3] [4] y del dinero.[5] [6] [7] [8] [9]

También es un conjunto de corrientes y agrupaciones cuyo principal objetivo histórico es —particularmente desde la adopción de la doctrina marxista— la supresión revolucionaria de la sociedad capitalista en tanto última forma de sociedad con clases, y el establecimiento de una sociedad socialista como paso previo a la construcción gradual de una organización social comunista. Las doctrinas de las diversas corrientes comunistas coinciden en la necesidad de suprimir la propiedad privada (especialmente la de los medios de producción sociales) y en la emancipación del proletariado como la primera clase oprimida sin economía propia,[10] negación de toda posible apropiación privada y por ende tendiente a desaparecer como clase en una comunidad comunista.[11]

Debido a la popularidad de la revolución rusa de 1917 y la polarización política entre los regímenes socialistas y el capitalismo occidental, el comunismo se ha identificado casi exclusivamente con la doctrina marxista-leninista. Sin embargo, existen otras doctrinas comunistas (algunas previas al marxismo-leninismo, otras contemporáneas, y otras posteriores) tales como el anarcocomunismo con fundamento en posturas sociobiologistas (Piotr Kropotkin, Aldous Huxley), el comunismo de consejos de base marxista pero no leninista, el comunismo cristiano premoderno y moderno (Tomás Moro, los Shakers de Mánchester,[12] Gerrard Winstanley), el comunismo feudal que llamó la atención del último Marx[13] (los Mir tradicionales rusos, los isleños escoceses de St Kilda[14] ), variantes secularizadas del comunismo religioso milenarista (Gabriel Bonnot de Mably, Morelly) y movimientos no revolucionarios como el de las comunas hippies y los kibbutz israelíes, entre otros.[15]

El comunismo en la interpretación marxista-leninista[editar]

El movimiento para desarrollar el comunismo, en su interpretación marxista-leninista, influenció significativamente la historia del siglo XX, que vio una intensa competición entre los Estados que decían seguir esta ideología y los que no.

El comunismo fue desarrollado en una teoría científica por Karl Marx,[16] y el entendimiento colectivo de este se conoce hoy como marxismo. Según el marxismo, el capitalismo es una fase de la sociedad históricamente necesaria, que ha llevado a la concentración de clases sociales en dos grandes grupos: el proletariado - quienes tienen que trabajar para sobrevivir, y forman la mayoría de la sociedad - y la burguesía - una minoría que se lucra de la propiedad privada de los medios de producción. El conflicto político, social y económico entre ambos grupos (lucha de clases), cada uno intentando llevar sus intereses al extremo lógico, resultará en la captura del poder político por el proletariado.[17] La propiedad y administración pública de los medios de producción por la sociedad será establecida - esto se conoce como socialismo. Así como la escasez vaya desapareciendo a través del desarrollo de las fuerzas productivas, los bienes empezaran a estar disponibles basándose en el libre acceso (gratuito). Esto resultara en la desaparición de las clases sociales y el dinero.[18] Eventualmente, así como las organizaciones sociales empiezan a ocuparse de las tareas del Estado, el Estado (y así, el gobierno) desaparecerá.[19] El resultado es el comunismo: una sociedad sin clases, Estado, ni dinero, estructurada sobre la propiedad común de los medios de producción.

La Revolución de Octubre, dirigida por Lenin, consistió en la captura del poder político por un partido marxista en Rusia, resultando en la creación de la Unión Soviética, con el objetivo de desarrollar el socialismo y eventualmente el comunismo. Lenin nunca dijo que la Unión Soviética desarrolló el socialismo; de hecho, Lenin admitía abiertamente que la política económica que estaba en uso cuando murió era una forma de capitalismo (específicamente, capitalismo de estado), pero también mantenía que el socialismo iba a ser desarrollado. [20] [21]

La muerte de Lenin llevó a una lucha por el poder entre facciones opuestas, que resultó en la victoria de Stalin, cuyo liderazgo procedió a eliminar cualquier oposición. Stalin creó el marxismo-leninismo,[22] una ideología que no es la simple unión de ambas, sino que es un termino creado para describir la ideología específica que Stalin instauro en el PCUS y la Comintern, que además establece ciertas desviaciones de tanto el marxismo como el leninismo (por ejemplo, el socialismo en un solo país). No hay un acuerdo entre historiadores sobre si Stalin realmente siguió los principios de Marx y Lenin.[23] El marxismo-leninismo se basa en la creación de un Estado unipartidista[24] que tiene el control total sobre la economía. Según el marxismo-leninismo, la URSS consiguió desarrollar el socialismo y estaba llegando al comunismo; otras tendencias comunistas no están de acuerdo, algunas (de las cuales algunas son marxistas, otras no) argumentando que en realidad, se había establecido el capitalismo de Estado:[25] administración del capitalismo por el Estado, adicionalmente ni por ni en los intereses del proletariado, y que no se estaba llegando al socialismo sino que la construcción de este se paralizó por la llegada al poder de Stalin. Concluyen que el marxismo-leninismo no es ni marxismo, ni leninismo, ni la unión de ambos, sino que es un termino artificial creado para justificar lo que consideran la distorsión ideológica de Stalin, forzada en el PCUS y la Comintern. De hecho, la lucha contra el marxismo-leninismo en la URSS fue llevada a cabo por el trotskismo, que se considera una tendencia marxista y leninista.

El marxismo-leninismo se convirtió en la ideología oficial de la Comintern, y fue exportado a otros países. Esta ideología formó la base para el más claramente visible movimiento comunista en el siglo XX, y de esta manera, en el mundo occidental, el término "comunismo" vino a asociarse con los Estados y movimientos asociados con el Comintern. Sin embargo, esos Estados no establecieron el comunismo, y es debatido si realmente establecieron el socialismo o no.[26]

Orígenes y fuentes históricas del comunismo[editar]

Comunismo primitivo y comunismo cristiano[editar]

Karl Marx vio el comunismo primitivo como el estado original cazador-recolector de la especie humana del que surgió el comunismo temprano. Para Marx, sólo después de que la humanidad fue capaz de producir excedentes (y de que algunos miembros de la sociedad se apropiaron de ellos), se desarrolló la propiedad privada y el Estado.

Comunismo igualitario[editar]

Licurgo de Esparta.

Se designa con esta expresión a todas las doctrinas pre marxistas, que con muchísima diversidad, se las puede englobar como utopías sociales que abogaban por la propiedad colectiva (a diferencia de un régimen de propietarios iguales) y la igualdad total (incluyendo todas las necesidades) de todos los productores.[2] Tales doctrinas primitivas resolvían el problema de las relaciones del individuo con la sociedad a través de la «sociedades de iguales», que bien podía ser una comuna, el Estado, etc.

Tales doctrinas se desarrollaron en la Época Clásica y en la Edad Media. Un ejemplo de comunismo igualitario es el implantado en Esparta por Licurgo también designado como comunismo militar. Este gobierno sólo consideraba como «iguales» a los ciudadanos de la polis, ya que mantenía un régimen esclavista.

Otro ejemplo de ciertas doctrinas comunistas en un marco antiguo son las propuestas por Platón en La República;

[...] existen el mejor Estado, la mejor constitución y las mejores leyes allí donde se aplica esta máxima: todo es común entre amigos.

Platón

Pero el gobierno era pragmáticamente llevado por una aristocracia de filósofos.

Las tendencias igualitarias se desarrollaron en algunas de las primeras herejías cristianas, como también en las comunas anabaptistas.

Socialismo utópico[editar]

No queremos la igualdad escrita en una tabla de madera, la queremos en nuestras casas, bajo nuestros techos.

François-Noël Babeuf, Conjuration des Égaux, 1795.

El comunismo como tradición política e ideológica surge a partir del siglo XVIII impulsado por las fuertes contradicciones sociales en Europa. Durante el gobierno del Directorio (1795-1799) en la Francia revolucionaria François-Noël Babeuf lleva a cabo la Conjuration des Égaux (Conspiración de los iguales), la primera acción revolucionaria llevada a cabo en nombre de una ideología comunista. El babuvismo proponía la abolición de la propiedad privada, la instauración de la propiedad comunitaria para asegurar la única y verdadera igualdad, no sólo política, sino también económica. El movimiento fue salvajemente reprimido, si bien su pensamiento resistió el paso del tiempo y engendró la mayoría de los comunismos posteriores.

Sobre 1835, las ideas comunistas prosiguieron su desarrollo fuertemente vinculadas al concepto de socialismo,[2] a partir del llamado socialismo utópico (también denominado comunismo utópico), siendo sus principales exponentes Robert Owen, Charles Fourier y Saint-Simon.

Robert Owen fue el primer autor en considerar que el valor de los productos debía medirse con base al trabajo incorporado a ellos, y no al valor en dinero que se les atribuye. Charles Fourier fue el primero en proponer la abolición del capitalismo para la formación de una sociedad comunista. Y el Conde de Saint-Simon consideró que la nueva sociedad debía estar planificada para atender las necesidades de los pobres. Estos autores propusieron la transición hacia nuevas sociedades a través de comunidades rurales autosuficientes por el trabajo de voluntarios; sin embargo, no consideraban que la sociedad capitalista estuviera compuesta por clases sociales antagónicas.

El desarrollo de las doctrinas comunistas[editar]

Monumento a Marx y Engels en Berlín, Alemania.

Marxismo o socialismo científico[editar]

Karl Marx funda la Liga de los Comunistas (también conocida como Liga de los Justos) en 1847 en Bruselas, después de dos años de estancia en la capital belga. La Liga encarga a Karl Marx y a Friedrich Engels una proclama del movimiento comunista. En 1848 publican el Manifiesto Comunista (Manifest der Kommunistischen Partei).[27]

Para Marx y Engels, la clase obrera industrial es la única que, por su imposibilidad de una adquisición privada, puede superar mediante la síntesis comunista la contradicción sin salida de la socialización estatal: es la negación comunista de la sociedad porque no puede transformarse en nueva clase explotadora, es la negación comunista del Estado porque sólo transformándose ella misma en poder público puede superar su carácter asalariado remanente de la sociedad burguesa, y es la negación comunista de la propiedad porque sólo distribuyendo de acuerdo a las necesidades y las capacidades puede adquirir los frutos de los medios de producción.[28] De ello se deriva el lema De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades. El comunismo marxista es un movimiento liberal, materialista (y que atribuye un papel negativo a la religión que considera como algo mítico-fantástico, sin prohibirla en ningún momento, dado que estaría en contra de la búsqueda de libertades) y que propugna la intersolidaridad obrera. Sin embargo algunos marxistas posteriores son cristianos, y tratan de aunar el mensaje cristiano con el materialismo histórico y los objetivos de la vida humana para buscar la felicidad.

El Manifiesto Comunista es considerado uno de los tratados políticos más influyentes de la historia.

Relación con el anarquismo[editar]

Fotografía de Mijaíl Bakunin tomada por Gaspard-Félix Tournachon.

En la Asociación Internacional de los Trabajadores se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo. La principal diferencia entre estos dos grupos fue que los marxistas proponían un período de transición después de la revolución social antes de la disolución final del estado, idea que los bakuninistas no aceptaban considerando que la revolución debía acabar inmediatamente con el estado. El resultado final de esta división fue la expulsión de los anarquistas y anarcosindicalistas de la Primera Internacional y su posterior disolución en 1876.

El anarcocomunismo es anarquismo porque niega toda jerarquía y es comunismo porque busca una sociedad comunista (la sociedad comunista es una sociedad sin Estado donde toda la propiedad es común), representada entre otros por Pedro Kropotkin y Errico Malatesta.

Desarrollos posteriores a la Revolución Rusa[editar]

En los desarrollos posteriores a Marx del comunismo marxista, ha existido cierto debate sobre cuáles son los métodos más eficaces para lograr un cambio del sistema socioeconómico capitalista. En gran parte estos debates y desarrollos de estrategias consiguientes han estado ligados a personas influyentes dentro del movimiento comunista internacional. En ocasiones el debate ha estado más caracterizado por alineamientos personales con los principales teóricos, que por verdaderas e irreconciliables posturas ideológicas.

Marxismo-leninismo, estalinismo y trotskismo[editar]

El marxismo-leninismo es una ideología política formulada por Stalin,[29] oficialmente basada en el marxismo y el leninismo. Sin embargo, no es simplemente la unión de ambas ideologías sino que es una ideología política especifica creada para describir la línea que Stalin implantó en el PCUS y la Comintern. Además, contiene desviaciones tanto del marxismo como del leninismo, como puede ser el concepto del socialismo en un solo país. No hay un acuerdo entre historiadores sobre si Stalin realmente siguió los principios de Marx y Lenin.[30]

El objetivo del marxismo-leninismo es la creación de un Estado unipartidista[24] que tenga el control total sobre la economía. Según el marxismo-leninismo, este Estado refleja el concepto del socialismo (medios de producción controlados por la sociedad), que eventualmente desarrollara el comunismo. Otras tendencias comunistas y marxistas no están de acuerdo: argumentan que los Estados marxistas-leninistas realmente formaron el capitalismo de Estado.[31] En definitiva, estas tendencias concluyen que el marxismo-leninismo no es ni marxismo, ni leninismo, ni la unión de ambos; sino un termino artificial creado para justificar lo que consideran la distorsión ideológica de Stalin, el PCUS y la Comintern. En la URSS, esta lucha contra el marxismo-leninismo fue llevada a cabo por el trotskismo, que se define como una tendencia marxista y leninista.

Según el marxismo-leninismo, la propiedad privada de los medios de producción (el elemento clave para decidir si se ha llegado al socialismo o no) había desaparecido en los Estados marxistas-leninistas; sin embargo, según Engels, co-fundador del marxismo, la propiedad por parte del Estado es una forma de propiedad privada con naturaleza capitalista,[32] que solo se convierte en propiedad pública si el proletariado esta en control de este Estado.[33] Según el marxismo-leninismo, contrario a lo que dicen otras tendencias marxistas, el proletariado estaba en el control de los Estados que siguen esta doctrina. Por lo tanto, otra critica de estas tendencias es la falta de democracia (en varios ámbitos) en Estados como pueden ser, por ejemplo, la URSS.

El trotskismo es una tendencia marxista y leninista que se opone al marxismo-leninismo y estalinismo, a través de las teorías de la revolución permanente y el internacionalismo, que se opone al socialismo en un solo país de Stalin. Trotski y sus seguidores compitieron contra Stalin por el poder en la Unión Soviética.

El marxismo-leninismo se refiere a el sistema socioeconomico e ideología política implementada por Stalin en la URSS y después adoptada por otros Estados basados en el modelo soviético (economía centralizada, estado unipartidista, etc.); mientras que estalinismo se refiere al estilo de gobernar de Stalin (represion política, culto a la personalidad, etc.); el marxismo-leninismo se quedó después de la desestalinización, mientras que el estalinismo no lo hizo. Sin embargo, el término "estalinismo" es a veces utilizado para referirse al marxismo-leninismo, a veces para evitar sugerir que el marxismo-leninismo esta relacionado con el marxismo y el leninismo.

El maoísmo se refiere a la forma de el marxismo-leninismo asociada con Mao Tse-tung y que se aplicó en China. Después de la desestalinización, aunque se preservo el marxismo-leninismo en la URSS, tanto el maoísmo como el hoxhaismo argumentaron que las políticas de la URSS se había desviado de este, y por tanto Albania y China se distanciaron de la URSS, además de pasarse a llamar "anti-revisionistas" y aplicar otras políticas.

Comunismo de consejos[editar]

Surgido a partir de la revolución alemana y de la ruptura de la izquierda comunista germano-holandesa con el bolchevismo ruso, el comunismo de consejos hizo centro en la auto organización de la clase proletaria en los consejos obreros, en vez de la dirección política de la misma de un "partido revolucionario". Sus principales referentes fueron Otto Rühle, Anton Pannekoek y Paul Mattick.

Nuevas Corrientes Comunistas[editar]

Austromarxismo[editar]

El austromarxismo surge a partir de la mezcla de principios del capitalismo con principios leninistas y marxistas.[34] [35]

Socialismo autogestionario[editar]

El socialismo autogestionario o socialismo de autogestión es el sistema político que está basado en la participación de las diferentes comunidades cercanas a la vida cotidiana colectivizada (empresa, sindicato, localidad, partido) en la gestión de comunidades políticas superiores (Estado, federaciones, confederaciones, etc.).

Historia del movimiento comunista[editar]

El comunismo se ha desarrollado organizativamente a través de la historia por medio de diversos movimientos políticos. Este desarrollo se ha llevado a cabo mediante la formación de las Internacionales Comunistas.

La Primera Internacional[editar]

La Primera Internacional (AIT) fue la primera organización que reunió a los sindicatos y a los partidos asociados a la clase trabajadora. Se fundó en Londres durante una reunión entre trabajadores llevada a cabo en Saint Martin's Hall. Su primer congreso se llevó a cabo en 1866 en Ginebra. En 1872 su sede se traslada desde Londres a Nueva York. En su momento la Internacional llegó a contar con 1,2 millones de miembros en todo el mundo, aunque su gaceta oficial publicaba 8 millones.

En la Asociación Internacional de los Trabajadores se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo.

La AIT no debe ser confundida con la Asociación Internacional de los Trabajadores fundada en los años 1922 y 1923 por los anarquistas y anarcosindicalistas.

La Segunda Internacional[editar]

Tras varios fracasos por refundar la Primera Internacional, se fundó en 1889 la Segunda Internacional (SI) que agrupó a diversos partidos socialistas y laboristas. La SI es parte de la historia del comunismo únicamente en referencia a los grupos al interior de ésta que luego formaron la Tercera Internacional debido a su carácter eminentemente socialdemócrata. La SI se disolvió en 1916 después del inicio de la Primera Guerra Mundial. La Segunda Internacional asentaría las bases de lo que sería la socialdemocracia actual.

La Tercera Internacional[editar]

La hoz y el martillo, símbolos del comunismo adoptados por los partidos marxistas-leninistas a partir de la Tercera Internacional, tal como aparecían en la bandera de la Unión Soviética.

Al disolverse la Segunda Internacional los grupos socialistas revolucionarios que se habían opuesto a la Primera Guerra Mundial convocaron a la Conferencia de Zimmerwald en septiembre de 1915 y a la Conferencia de Kienthal en abril de 1916. Estas conferencias fueron el antecedente directo de la Tercera Internacional también conocida por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический Интернационал, "Internacional Comunista"), la cual fue fundada en su primer congreso de Petrogrado en 1919 por iniciativa del Partido Comunista de la Unión Soviética. La Tercera Internacional rompió definitivamente con los grupos socialdemócratas y siguió las directrices marcadas por el Partido Comunista de la Unión Soviética.

En esta internacional también se manifestó el conflicto entre estalinistas y trotskistas. Los trotskistas sólo reconocen la legitimidad de los primeros cuatro congresos de la Internacional, ocurridos antes de la llegada al poder de Hitler en Alemania, momento en el que los trotskistas se separan definitivamente de la Internacional y empieza la formación de una Cuarta Internacional.

El 15 de mayo de 1943, después de celebrada la Conferencia de Teherán, el Presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, «teniendo en cuenta la madurez de los partidos comunistas», y para evitar los recelos de los países capitalistas aliados decide disolver la Internacional Comunista.

Los partidos comunistas a partir de la Revolución rusa[editar]

La estrella roja, símbolo usado recurrentemente para representar a los partidos comunistas, o al comunismo en general, tal como aparecía en la bandera de la Unión Soviética.

La primera revolución que seguía los postulados marxistas no se produjo en un país central, sino en Rusia, en 1917. El líder del movimiento, Vladimir Ilyich Ulyanov explicó esta imprevista (por Marx y Engels) resolución de las contradicciones capitalistas señalando que el capitalismo había fallado en su «eslabón más débil». En efecto, Rusia era un país de escaso desarrollo industrial y predominante base campesina semifeudal.

A partir de la Revolución rusa, la denominación de comunista quedó restringida a los partidos marxistas que se alinearon con la Unión Soviética. La Revolución rusa llevó a cabo la supresión de la propiedad privada en la industria, creó cooperativas agrarias, fomentando su incorporación entre los campesinos (convertida más tarde, durante el régimen estalinista, en colectivización forzosa), y avanzó hacia la multiplicación de los medios de producción, en medio de una guerra civil que duró cuatro años. Uno de los primeros objetivos de Lenin fue electrificar Rusia (Lenin dijo en una ocasión que el comunismo era «soviets más electricidad»).

Durante la dirección de Stalin, la industrialización se hizo a paso acelerado, dadas las circunstancias internacionales, sin tenerse en cuenta la capacidad de aguante del proletariado ni condiciones de explotación resultantes a que se vio sometido junto con el medio. La Segunda Guerra Mundial agudizó el proceso de creación de industria pesada y de alimentos, al mismo tiempo que aumentó los controles estatales. Este período se caracterizó por una etapa de transición hacia el socialismo a través de diversos planes quinquenales, en contraste con la gradual concentración de poder político en manos de la burocracia del Partido y del Comité Central, según los partidarios de Stalin, necesaria por las condiciones de Guerra. También conllevó, a nivel político, un aumento de las persecuciones políticas, por parte del régimen, a los distintos sectores disidentes y de oposición dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética, extendido más tarde al resto de la Tercera Internacional, cuyo máximo exponente será la Gran Purga.

La Kominform[editar]

En 1947 fue creada la Kominform (Oficina de Información Comunista) como sustituta de la Komintern, y reunía a los Partidos Comunistas de Bulgaria, Checoslovaquia, Francia, Hungría, Italia, Polonia, la Unión Soviética y Yugoslavia. Fue disuelta a su vez en 1956.

La Cuarta Internacional[editar]

En Francia, Trotsky y sus simpatizantes de la Oposición de Izquierda, tras ser expulsado éste de la Unión Soviética a causa de su rivalidad con Stalin (apoyado por la burocracia del Partido), consideraron que la tercera internacional había quedado sometida al estalinismo y que sería incapaz de llevar a la clase trabajadora al poder. En consecuencia fundaron la Cuarta Internacional (CI). A través de su historia, la CI fue perseguida tanto por los gobiernos capitalistas como por la policía secreta soviética y los miembros de la Tercera Internacional. Los antirrevisionistas, estalinistas y maoístas consideran a la Cuarta Internacional y al trotskismo en general como una corriente ilegítima y reformista del marxismo, el bolchevismo y del comunismo hasta la actualidad.

A partir de 1945, servicios de seguridad estadounidenses y británicos reclutarían a intelectuales de agrupaciones provenientes de la Cuarta Internacional para promover una ideología que rivalice con el comunismo soviético, el estalinismo de finales de los 40s, una «guerra psicológica» en contra de la URSS.[36] Antiguos colaboradores de Trotsky como Daniel Bell, Sidney Hook, James Burnham e Irving Kristol (conocidos como los "New York Intellectuals") trabajarían conjunto a las agencias de seguridad estadounidenses y formarían las bases del movimiento neoconservador en Estados Unidos.[37]

La Cuarta Internacional sufrió una escisión en 1940 y otra aún más importante en 1953. A pesar de la reunificación parcial ocurrida en 1963, varias organizaciones se atribuyen en la actualidad la exclusividad como representantes o herederas de la Cuarta Internacional, si bien muchas reivindican su legado o programa político y, conscientes de la dispersión existente entre sus organizaciones herederas, reivindican su reconstrucción. Existen actualmente alrededor de 24 internacionales que se presentan como herederas reales de la Cuarta Internacional.

Los partidos comunistas en el siglo XX[editar]

En cada lugar del mundo tuvieron suertes diversas, pero pocas veces llegaron al poder. Las excepciones fueron los países de Europa del Este que estuvieron bajo el control del régimen político instaurado en la URSS tras el ascenso al poder de Stalin (heredado por los sucesivos gobiernos), durante más de 40 años a partir de la derrota del Ejército Nazi y la conquista militar de la región por el Ejército Rojo después de la Segunda Guerra Mundial; además de China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba, donde el poder lo obtuvieron direcciones militares o guerrilleras, dirigidas o influenciadas por su respectivo Partido Comunista, con apoyo campesino y de sectores populares.

En Chile, a comienzos de los 70, la Unidad Popular (UP) llegó al gobierno presidencial, tras ganar con su abanderado Salvador Allende las elecciones de septiembre de 1970. La coalición de gobierno era una alianza de partidos y movimientos de izquierda que tenían representación (minoritaria) en el parlamento. El Partido Comunista conformaba esta alianza junto a otros, como el Partido Socialista, la Izquierda Cristiana, el Partido Radical, y el Movimiento de Acción Popular Unitaria (o MAPU, escindido de la Democracia Cristiana), entre otros. Su principal consigna fue la «vía pacífica al socialismo», base programática de la alianza política en torno a Allende, pero que no era apoyada por todos los movimientos revolucionarios presentes en el acontecer político de la época. Esta vía implicaba la construcción del socialismo a través de las instituciones propias del Estado parlamentario burgués, siguiendo a estrategia de los llamados frentes populares de establecer gobiernos sobre la base de la coalición electoral entre distintas fuerzas políticas consideradas «progresistas» o populares. Esta experiencia fue frustrada por la férrea oposición de las fuerzas de centro y derecha, las que apoyadas por los Estados Unidos, produjeron finalmente un golpe de estado en 1973, con la inmediata consecuencia de la aniquilación de los focos de resistencia obrera (como los Cordones industriales) liderados por el MIR o la facción marxista del MAPU, el suicidio[38] del presidente socialista Salvador Allende, el cierre del parlamento y el establecimiento de un régimen militar, para continuar en los años siguientes con una represión sostenida y sistemática de los principales dirigentes y activistas de todas las organizaciones políticas y sindicales, tanto del Partido Comunista, como de los demás partidos políticos que apoyaron o participaron en el gobierno de la Unidad Popular.

El movimiento comunista internacional atravesó grandes crisis en el siglo XX. La primera de ellas relacionada con el alejamiento de León Trotsky de la conducción de la Unión Soviética debido a sus diferencias con Stalin. Trotsky se exilió en México, donde fue asesinado por un agente bajo el mando de la GPU: Ramón Mercader. El ex conductor del Ejército Rojo postulaba la revolución permanente. La segunda gran crisis la provocó el enfrentamiento de la Unión Soviética y China en lo referente a la política internacional. Desde los años del encumbramiento del fascismo en Europa, la Unión Soviética sostuvo una política de unidad con las fuerzas democráticas de la burguesía para los partidos comunistas que actuaban en el mundo capitalista y de coexistencia pacífica con el imperialismo. El Partido Comunista de China tenía una política de confrontación directa con el imperialismo, aunque apoyaba acuerdos con las burguesías nacionales confrontadas con él mismo. Esta política provocó otro cisma en muchos partidos comunistas. En los 70 del siglo XX el comunismo pro-chino viró hacia extrañas alianzas según fuera la relación de cada gobierno con Pekín.

Los partidos comunistas después de la Segunda Guerra Mundial[editar]

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que agrupaba los antiguos dominios del zar, era una potencia mundial. Con la muerte de Stalin, en 1953, sobrevino la crítica a sus métodos y al denominado culto a la personalidad, tolerados y auspiciados desde el poder. Esta etapa, abanderada por Jrushchov, fue conocida como etapa del deshielo. Lo que no impidió que, con posterioridad, se acusase a Jrushchov de los mismos métodos de que él había acusado a Stalin.

La República Popular China, surgida tras la victoria, en 1949, de la dirección militar del Partido Comunista Chino, liderado por Mao Tse Tung y apoyado por un numeroso ejército, una revolución campesina en el medio agrario, y una revuelta estudiantil en la ciudad, siguió adelante el proceso, en medio de crecientes contradicciones, hasta que comenzó a aceptar formas económicas mixtas desde finales de los años 70, con Deng Xiaoping, sin cambiar el sistema político de partido único, y aún ejerciendo un fuerte control político y policial estatal.

Después de la Segunda Guerra Mundial, dos partidos comunistas europeos, el francés y el italiano, crecieron hasta el punto de convertirse en fuerzas políticas clave en sus respectivos países. Dominaban ampliamente el movimiento sindical, tenían una importante representación parlamentaria y jugaban una compleja política de alianzas en el plano interno. Fueron críticos, en muchos aspectos, de la Unión Soviética. Esta posición independiente convirtió a ambos partidos en núcleo del eurocomunismo, cuyo sesgo distintivo era la confianza en alcanzar el poder en los países capitalistas a través de las elecciones pluripartidistas parlamentarias. El eurocomunismo se enfrentó en ocasiones a la Unión Soviética, y terminó encontrando apoyos en un sector de la burguesía de sus respectivos países (sobre todo en lo referente a fuentes de financiación). El Partido Comunista Francés no modificó, sin embargo, el método de conducción centralista hacia lo interno, así como el método dirigista desarrollado en época de Stalin. Menos rígido fue en ese sentido el Partido Comunista Italiano. Éste, además, diseñó una política de compromiso histórico hacia la Democracia Cristiana (centroderecha) que significaba mucho más que eventuales alianzas tácticas. El Partido Comunista de España, menos poderoso, se sumó al eurocomunismo, renunciando, con Carrillo a muchas de las reivindicaciones del movimiento comunista y obrero desarrollado durante la transición de la dictadura fascista al régimen constitucional, aceptando así la monarquía y apoyando los Pactos de la Moncloa, y ejerciendo un fuerte control a su vez sobre la dirección sindical de Comisiones Obreras (CC.OO.).

Los partidos comunistas después de la caída de la URSS[editar]

En 1991, tras un proceso de sucesivos intentos de reformas privatizadoras en lo económico, conocido como Perestroika, que acelerarán la crisis interna, y presionado por la Guerra Fría y las potencias occidentales, el país sucumbe ante sus propias contradicciones, dando lugar a la desintegración de la URSS y a que las repúblicas que integraban la URSS se independicen. La destrucción del Muro de Berlín que separaba la zona de influencia soviética de la zona capitalista (herencia de la división territorial posterior a la Segunda Guerra Mundial) es considerada uno de los símbolos de esta caída.

Después de la caída de la Unión Soviética, los partidos comunistas sufrieron transformaciones y divisiones en todo el mundo. Algunas fracciones adoptaron una política reformista, otras desarrollaron una táctica de oposición a la globalización capitalista buscando estrechar sus lazos con las masas marginadas por el llamado capitalismo consumista, y orientándose en algunos casos hacia el comunismo libertario. Muchos simpatizantes del marxismo en las décadas anteriores, apoyaron movimientos socialdemócratas en Europa y América latina.

En Cuba, la revolución de 1959 fue conducida por jóvenes revolucionarios que no pertenecían al Partido Comunista. Pero éste se convirtió en fuerza hegemónica en la medida en que la economía del país se hacía cada vez más dependiente de la Unión Soviética, en gran parte debido al bloqueo económico que estableció Estados Unidos. Caída esta, Cuba permaneció como un solitario baluarte del comunismo en América, aunque aceptando la participación de capitales privados extranjeros en su débil economía, centrada en el turismo.

Incluso en la República Popular China se han desarrollado profundas transformaciones en torno a una internacionalización y un modelo económico que distan mucho de los principios políticos que promulgan. Una mezcla de comunismo en el discurso político teórico y capitalismo, en la práctica cada vez más amplios sectores económicos.

Vietnam ha iniciado reformas en el mismo sentido de China. Los otros países socialistas de la actualidad son Laos y Corea del Norte. Este último se ha destacado por el rechazo de reformas liberalizadoras, y una defensa férrea del patriotismo y la economía socialista, aunque últimamente está adoptando mecanismos para permitir la entrada de capital extranjero.

En Rusia se fundó el Partido Comunista de la Federación Rusa en 1993 a partir del Partido Comunista de la Unión Soviética. Se ha centrado en las características propias de Rusia, y en consecuencia ha combinado el comunismo con un fuerte patriotismo en sus planteamientos. Ideológicamente se ha denominado nacional-bolchevismo a la combinación de la lucha social anticapitalista con el nacionalismo, tendencia que desde la década de 1920 estuvo presente en cierto modo en el PCUS.[39]

Crítica al comunismo[editar]

El comunismo se ha confundido con el marxismo-leninismo. En este sentido, la crítica al «comunismo» no sólo ha venido de los sectores derechistas o centristas, sino también del comunismo de izquierda, p. ej. consejismo, autonomismo.

Existen varias críticas contemporáneas al comunismo marxista y al marxismo-leninismo que van desde los sectores ultra-derechistas (nacionalistas, fascistas), derechistas de moderados (liberales, conservadores) hasta las posiciones de centro e incluso centro-izquierda (demócratas cristianos, social liberales, social demócratas). También se les suelen oponer sectores sin espectro político, como los anarquistas o libertarios.

Sociedad comunista[editar]

La sociedad comunista es una de las fases de la revolución, según la teoría marxista. Es la fase final y definitiva, una sociedad sin clases ni organismos de opresión, que implicaría la desaparición del estado.

Fases de la revolución[editar]

La teoría pensada por Karl Marx y Engels para la emancipación del proletariado establecía dos fases de la revolución social: La primera es la fase baja, en el cual el proletariado se organiza y toma el poder del estado constituyendo una dictadura del proletariado. Los capitalistas pierden su poder de control de los medios de producción y deben trabajar y cobrar como todos. Esto lleva a la abolición de las clases sociales. Cuando se ha logrado este objetivo, se pasara a la fase comunista, en la cual desaparece el estado como medio de dominación y se constituye una sociedad de trabajadores libres, en la que se aplicaría la máxima de "de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades". Puesto que el estado siempre es una forma de dictadura de una clase sobre otra, al desaparecer las clases sociales también desaparecerá el estado.

La experiencia aragonesa[editar]

Reproducción del escudo del Consejo Regional de Defensa de Aragón.

Según algunos comentarios se logró algo similar a una sociedad comunista libertaria, es decir, comunismo anarquista o anarcocomunismo, con tendencias económicas y sociales a las perspectivas desarrolladas por Bakunin y Kropotkin, en Aragón durante la Guerra Civil Española gracias a la colaboración de CNT y POUM. Sectores de UGT apoyaron el proceso revolucionario en Aragón pese a que la dirección del partido consideraba que entorpecería la lucha contra Franco.

George Orwell describió una escena de Aragón durante este periodo, en el cual participó como parte de la División Lenin del POUM, en su célebre libro Homenaje a Cataluña:

Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el rechazo del capitalismo eran más normales que su contrario. En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas ellas vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría, era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo, por lo cual entiendo que la actitud mental prevaleciente fuera de índole socialista. Muchas de las motivaciones corrientes en la vida civilizada —ostentación, afán de lucro, temor a los patrones, etcétera— simplemente habían dejado de existir. La división de clases desapareció hasta un punto que resulta casi inconcebible en la atmósfera mercantil de Inglaterra; allí sólo estábamos los campesinos y nosotros, y nadie era amo de nadie.

George Orwell

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Entrada de comunismo en el Diccionario de la Lengua Española – Vigésimo segunda edición.
  2. a b c Ver Afanásiev, 1977
  3. Karl Marx, "La división social del trabajo y sus consecuencias: la propiedad privada, el Estado, la «enajenación» de la actividad social", La ideología alemana, Universitat de València, 1994, cap. III, p. 46
  4. V. I. Lenin, "La fase superior de la sociedad comunista", El Estado y la revolución, Siglo Veintidós, 2000, cap. V, § 4, pp. 82-88
  5. Karl Marx, "Dinero", Manuscritos económico-filosóficos de 1844, Colihue, 2006, 3.er manuscrito, § 4, pp. 179-184
  6. Lev Trotsky, "El plan y el dinero", La revolución traicionada, Antídoto, 200?, cap. 3, § 1, pp. 65-67
  7. Eugene Kamenka, "Marxian Humanism and the Crisis in Socialist Ethics"
  8. Murray N. Rothbard, "Freedom, Inequality, Primitivism and the Division of Labor"
  9. Vincent Cook, "Pol Pot and the Marxist Ideal"
  10. Oskar Lange, "Problemas fundamentales de la construcción socialista". En: Oskar Lange (comp.), Problemas de economía política del socialismo, Fondo de Cultura Económica, 1989 (1965), p. 38
  11. Karl Marx, "Segunda nota marginal crítica" a "Proudhon" en "Crítica crítica...", La sagrada familia, Claridad, 2008, capítulo IV, parte IV, § 3, pp. 50-51
  12. Friedrich Engels, "Description of Recently Founded Communist Colonies Still in Existence", MECW Volume 4, p. 214
  13. Juan Dal Maso, "La historia es una abuela. Marx, la revolución rusa y la actualidad del marxismo"
  14. Stephen Fisk, "St Kilda", AbandonedCommunities.co.uk
  15. Early Communism
  16. Socialismo: Utópico y Científico por Frederich Engels
  17. Manifiesto del Partido Comunista. Karl Marx
  18. Gregory and Stuart, Paul and Robert (2003). Comparing Economic Systems in the Twenty-First. South-Western College Pub. p. 118. ISBN 0-618-26181-8. «Communism, the highest stage of social and economic development, would be characterized by the absence of markets and money and by abundance, distribution according to need, and the withering away of the state…Under socialism, each individual would be expected to contribute according to capability, and rewards would be distributed in proportion to that contribution. Subsequently, under communism, the basis of reward would be need.» 
  19. Anti-Duhring. Part 3, Chapter 2. Friedrich Engels; "State interference in social relations becomes, in one domain after another, superfluous, and then dies out of itself; the government of persons is replaced by the administration of things, and by the conduct of processes of production. The state is not "abolished". It dies out."
  20. V.I. Lenin. The New Economic Policy And The Tasks Of The Political Education Departments. Report To The Second All-Russia Congress Of Political Education Departments October 17, 1921. Lenin’s Collected Works, 2nd English Edition, Progress Publishers, Moscow, 1965, Volume 33, pages 60-79
  21. V.I. Lenin. Role and Functions of the Trade Unions Under The New Economic Policy. Decision Of The C.C., R.C.P.(B.), January 12, 1922. Lenin’s Collected Works, 2nd English Edition, Progress Publishers, Moscow, 1965, Volume 33, pages 188-196
  22. Г. Лисичкин (G. Lisichkin), Мифы и реальность, Новый мир (Novy Mir), 1989, № 3, p. 59 (en ruso)
  23. Александр Бутенко (Aleksandr Butenko), Социализм сегодня: опыт и новая теория// Журнал Альтернативы, №1, 1996, pp. 2–22 (en ruso)
  24. a b Ian Adams. Political ideology today. Manchester England, UK: Manchester University Press, 1993. p. 201.
  25. "State capitalism" in the Soviet Union, M.C. Howard and J.E. King
  26. Steele, David (1992). From Marx to Mises: Post-Capitalist Society and the Challenge of Economic Calculation. Open Court Publishing Company. p. 45. ISBN 978-0875484495. «Among Western journalists the term ‘Communist’ came to refer exclusively to regimes and movements associated with the Communist International and its offspring: regimes which insisted that they were not communist but socialist, and movements which were barely communist in any sense at all» 
  27. En alemán, Manifest der Kommunistischen Partei Audiobook.
  28. Texto completo del Manifiesto del Partido Comunista de los Marxists Internet Archive.
  29. Г. Лисичкин (G. Lisichkin), Мифы и реальность, Новый мир (Novy Mir), 1989, № 3, p. 59 (en ruso)
  30. Александр Бутенко (Aleksandr Butenko), Социализм сегодня: опыт и новая теория// Журнал Альтернативы, №1, 1996, pp. 2–22 (en ruso)
  31. "State capitalism" in the Soviet Union, M.C. Howard and J.E. King
  32. "Socialism: Utopian and Scientific". Friedrich Engels. Capitulo III. Editorial Progress Publishers. "But, the transformation — either into joint-stock companies and trusts, or into State-ownership — does not do away with the capitalistic nature of the productive forces."
  33. "Socialism: Utopian and Scientific". Friedrich Engels. Capitulo III. Editorial Progress Publishers. "The proletariat seizes the public power, and by means of this transforms the socialized means of production, slipping from the hands of the bourgeoisie, into public property. By this act, the proletariat frees the means of production from the character of capital they have thus far borne, and gives their socialized character complete freedom to work itself out"
  34. Basado en El austromarxismo del PCREE.
  35. [1]
  36. Frances Stonor Saunders, «La CIA y la guerra fría cultural», editorial Debate, Madrid, 2001
  37. Los Intelectuales de New York y la invención del neoconservadurismo
  38. Doctor Guijón: "Yo vi cuando se suicidó Allende" http://www.emol.com/mundografico/?G_ID=17135&F_ID=979165
  39. Taibo, Carlos (2006). Rusia en la era de Putin. 9788483192788: Los Libros de la Catarata. p. 53. ; véase también Zapater Espí, Luis Tomás (2005). El nacionalismo ruso: la respuesta euroasiática a la globalización. Ed. Univ. Politéc. Valencia. p. 140. ISBN 9788497057301. «La combinación del elemento de la lucha social anti-capitalista con el resurgir de las tradiciones nacionales es lo que ideológicamente se ha denominado nacional-bolchevismo, tendencia que como se vio anteriormente desde los años veinte estuvo presenten en mayor o menor medida en el seno del PCUS.» 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]