Internacional Comunista

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Internacional Comunista
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Fundación 1919 [1]
Disolución 1943
Ideología política Marxismo-Leninismo
Comunismo
Socialismo
Internacionalismo
Organización juvenil Internacional de la Juventud Comunista
1 A partir de la Izquierda de Zimmerwald.
Escisión de la Segunda Internacional.
Serie Comunismo
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La Internacional Comunista, también conocida como la III Internacional, así como por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический интернационал, "Internacional Comunista") o Comintern (abreviatura del inglés: Communist International), fue una organización comunista internacional, fundada en marzo de 1919, por iniciativa de Lenin y el Partido Comunista de Rusia (Bolchevique), que agrupaba a los partidos comunistas de distintos países, y cuyo objetivo era luchar por la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado y de la República Internacional de los Soviets, la completa abolición de las clases y la realización del socialismo, como primer paso a la sociedad comunista, como fijaba en sus primeros estatutos.

La III Internacional se creó con el objetivo de extender la revolución fuera de la URSS.

Índice

Antecedentes históricos [editar]

Como ya recordaba el preámbulo de los primeros estatutos de la Internacional Comunista, los antecedentes de ésta se remontan a la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada entre otros por Karl Marx y Friedrich Engels en Londres, en 1864, que por primera vez en la historia agrupaba a los trabajadores de distintos países.

Tras la desaparición de esta Primera Internacional en 1876, Friedrich Engels promovió la creación de una Segunda Internacional, creada en París en 1889, que agrupó a los partidos socialistas, socialdemócratas y laboristas, formando un amplio bloque internacional de partidos de izquierda, adheridos todos en mayor o menor grado a las doctrinas del socialismo.

Ruptura con la Internacional Socialista [editar]

Con el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914 se produce la fractura de la Segunda Internacional entre los socialistas reformistas y los revolucionarios, pues los primeros apoyaron el esfuerzo bélico sus respectivos gobiernos al entrar éstos en guerra (dado el caso), mientras que los segundos se opusieron por completo al conflicto por considerarlo "útil sólo para la burguesía" y contrario a los intereses del proletariado. En este caso, los grupos revolucionarios acusaron a los reformistas de haberse dejado llevar por el chauvinismo de guerra y haber descartado el internacionalismo que debía distinguir a los partidos socialistas.

Los grupos socialistas revolucionarios celebraron la Conferencia de Zimmerwald en septiembre de 1915 y la luego la Conferencia de Kienthal en abril de 1916, ambas en la neutral Suiza. En estas conferencias las organizaciones revolucionarias manifestaron su rompimiento con la Internacional Socialista y se convirtieron en la base de la III Internacional, construida por los partidos socialistas que se habían opuesto a la Primera Guerra Mundial.

La "Tercera Internacional" fue fundada como Internacional Comunista en marzo de 1919, en la ciudad rusa de Leningrado, con el proyecto de romper definitivamente con los elementos reformistas que, a juicio de los socialistas revolucionarios, habían "traicionado a la clase trabajadora" y provocado la "bancarrota moral" de la Segunda Internacional. La debilidad de los partidos socialistas tras el fin de la guerra en 1918, y el hecho que los bolcheviques rusos ya habían empezado su propia revolución de modo exitoso causó que los "socialistas revolucionarios" eligieran Leningrado como su primera sede.

Historia de la Internacional Comunista [editar]

La Internacional Comunista celebró siete "congresos mundiales"; aunque en un principio estos congresos fueron proyectados para ser anuales, posteriormente se fueron espaciando más en el tiempo.

Del I al IV Congreso Mundial [editar]

Lenin hace anotaciones en los escalones de la tribuna en una sesión del III Congreso de la Internacional Comunista, en 1921.

El I Congreso Mundial de la Internacional Comunista tuvo lugar en Petrogrado, entre el 2 y el 6 de marzo de 1919. En este congreso se abordó la "democracia burguesa y la dictadura del proletariado" y la necesidad de difundir el sistema de soviets. También se nombró al líder bolchevique ruso Grigory Zinoviev como presidente del "Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista" (CEIC), que era la máxima autoridad de la III Internacional durante el periodo entre congresos.

Se invitó a los siguientes partidos y movimientos al Congreso Fundacional:

De estos grupos, los siguientes atendieron la llamada: los Partidos Comunistas de Rusia, Alemania, Austria, Hungría, Polonia, Finlandia, Ucrania, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Estonia, Armenia, la Región del Volga; el Partido Social Democrático de Izquierda de Suecia, representantes de la Conferencia de Zimmerwald, grupos comunistas checos, búlgaros, yugoslavos, británicos, franceses y suizos; socialdemócratas de los Países Bajos, el Partido Socialista Laborista de América, la Liga de Propaganda Socialista de los Estados Unidos, el Partido Socialista de los Trabajadores de China, la Unión de Trabajadores de Corea, y las Secciones del Buró Central soviético correspondientes a Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Persia y Turquestán.

También se unió a ella el Partido Laborista Noruego (aunque la abandonó en 1923). La negativa del Partido Socialista Italiano a ingresar en la Internacional Comunista también provocó que en 1921 el sector partidario se escindiera y se formara el Partido Comunista Italiano. No obstante, en muchos casos algunos delegados de movimientos comunistas pequeños eran simples prisioneros de guerra extranjeros retenidos en la Rusia bolchevique, que se autoproclamaban "delegados" y eran aceptados como tales para matener un mínimo de internacionalidad del evento.

En este primer Congreso se determinó la tajante separación entre comunistas y socialistas, y se definió el programa de "expansión revolucionaria" por el cual los delegados comunistas trabajarían para obtener el poder en sus respectivos países siguiendo el modelo de la Revolución Rusa. Para la fecha del Primer Congreso la sublevación comunista alemana había sido ya aplastada pero aún ocurrían en Alemania amplias revueltas comunistas (como en Baviera) y en Hungría el comunista Béla Kun había logrado imponer un régimen de tipo bolchevique, por lo cual el plan de "revolución mundial" parecía muy realizable.

Fotografía de los líderes que participaron en el II Congreso de la Tercera Internacional, con Lenin delante, en el que se aprobaron las 21 condiciones para el acceso a la misma

El II Congreso Mundial de la Internacional Comunista se reunió en Moscú entre el 19 de julio y el 7 de agosto de 1920, cuando estaba por terminar la Guerra Civil Rusa, pero cuando la agitación revolucionaria comunista en el resto Europa se extinguía sin remedio: las revueltas alemanas habían sido vencidas y el régimen de Béla Kun había sido suprimido, mientras que en los demás países (Francia o Gran Bretaña) era muy remota la opción de organizar una revuelta comunista con posibilidades de éxito. En este congreso se insistió en la necesidad de propagar el sistema de soviets y, debido a las numerosas organizaciones socialdemócratas que solicitaban el ingreso, se acordaron las 21 condiciones para la adhesión a la Internacional, y se aprobaron los primeros estatutos.

El III Congreso Mundial de la Internacional Comunista se celebró entre el 22 de junio y el 12 de julio de 1921, en Moscú. En él, se combatieron las posturas ultraizquierdistas de algunos partidos comunistas, como el Partido Comunista de Alemania alemán (tras el fracaso del Levantamiento Espartaquista). Los delegados asumieron que la situación mundial había cambiado profundamente en tanto la revolución bolchevique sólo había triunfado en Rusia (ya había sido detenida su expansión en Polonia), por ello los concurrentes resolvieron trabajar con las bases reformistas en los llamados "frentes únicos" que aglutinaran a los militantes izquierdistas afines, aun aceptando que los comunistas no siempre podrían dirigir tales "frentes". También se trató acerca de la importancia de incorporar a las mujeres trabajadoras al movimiento comunista.

El IV Congreso Mundial de la Internacional Comunista tuvo lugar en Moscú, entre el 30 de noviembre y el 5 de diciembre de 1922. En él, se profundizó en las tácticas de la I.C. del llamado "frente único", y se abordó la situación de los imperios coloniales, así como el trabajo de los comunistas en los sindicatos de Europa Occidental. También se analizó la situación de los comunistas en Asia y el Pacífico. El congreso promulgó la incompatibilidad entre la pertenencia a la masonería o la Liga de los derechos humanos y un Partido Comunista.[1]

Del V al VII Congreso Mundial [editar]

El V Congreso Mundial de la Internacional Comunista se celebró en Moscú entre junio y julio de 1924, después de la muerte de Lenin y cuando los líderes del comunismo ruso ya habían fundado y consolidado la Unión Soviética. En este Congreso se descartó el empleo del alemán como idioma de las conferencias, y se admitió en forma tácita el hecho evidente de la supremacía del Partido Comunista de la Unión Soviética sobre los demás partidos comunistas. Se adoptan así unos nuevos estatutos con los que se comienza la "bolchevización" de la Internacional Comunista y de los partidos miembros, insistiendo los líderes soviéticos en que todos adopten el modelo de organización del Partido Comunista de la Unión Soviética, en tanto éste es el único de los partidos asistentes que triunfó en su propia revolución, lo cual aumenta su influencia y prestigio. Los partidos comunistas extranjeros, en situación de inferioridad en sus propios países, deben aceptar sin mayor crítica la "guía" soviética.

En el verano de 1926 se abolió la presidencia del CEIC, y Grigory Zinoviev perdió la dirección de la Komintern. Fue elegido Nikolái Bujarin para sucederle como Secretario General del CEIC.

El VI Congreso Mundial de la Internacional Comunista tuvo lugar entre julio y septiembre de 1928 en Moscú. En el nuevo contexto del comienzo de la grave crisis económica soviética, se aprobaron la consigna de "clase contra clase", que oficializó el comienzo del llamado "Tercer Periodo", aunque sin criticar la Nueva Política Económica. Se aprobó también el "Programa de la Internacional Comunista", y se reiteró la necesidad de acudir a la revolución armada sólo como recurso último para la toma del poder. Con esta recomendación, se evidencia que la "guía" soviética resulta en el total predominio de facto del Partido Comunista de la Unión Soviética sobre sus partidos homólogos.

En abril de 1929 Nikolái Bujarin se vio obligado a dimitir de su cargo, acusado de derechista y tras caer en desgracia con la dirigencia del PCUS, donde empezó a destacarse Stalin, siendo que la influencia de Trotski dentro del régimen soviético comenzaba a reducirse rápidamente. Para sustituir a Bujarin al frente del CEIC, fue elegido en 1934 el comunista búlgaro Georgi Dimitrov, residente en la URSS, quien dirigiría la Internacional Comunista hasta su disolución.

El VII Congreso Mundial de la Internacional Comunista se reunió en agosto de 1935 en Moscú. Tras el auge de los fascismos, y el fracaso de la política ultraizquierdista aprobada en el anterior congreso, se dio paso a la política de frentes populares, auspiciada insistentemente por Stalin (quien ya era gobernante supremo de la URSS, tras eliminar a sus rivales en la Gran Purga). En este periodo se oficializó la ruptura entre Stalin y Trotski, y éste último tuvo que refugiarse fuera de la URSS mientras sus seguidores fueron encarcelados o asesinados por el nuevo régimen. Mientras los movimientos trotskistas rechazaban la política de frentes populares y promovían la revolución mundial inmediata, los partidos y organizaciones comunistas no trotskistas aceptaban sin crítica los postulados soviéticos. Para entonces, la sujeción ideológica de los partidos comunistas extranjeros a la línea política de la URSS era ya casi absoluta, siendo imposible formular cuestionamiento alguno.

Supresión de la Internacional Comunista [editar]

La Segunda Guerra Mundial implicaba que el gobierno de la URSS perdiese contacto con numerosos partidos comunistas del resto del mundo, considerando además que los países capitalistas recelaban del gobierno soviético después del Pacto Ribbentrop-Mólotov, celebrado con los nazis en agosto de 1939. Cuando la URSS fue invadida por el Tercer Reich en junio de 1941, el régimen soviético se vio repentinamente como aliado de Gran Bretaña, y desde diciembre de 1941 tuvo como aliado a los EE. UU.

Ante la nueva situación (imprevista pero necesaria alianza de la URSS con dos potencias capitalistas), el 15 de mayo de 1943, antes de celebrar la Conferencia de Teherán, el Presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, "teniendo en cuenta la madurez de los partidos comunistas" nacionales, y para evitar los recelos de los países capitalistas aliados, decidió disolver la Internacional Comunista. Para entonces, no obstante, la Internacional ya había perdido gran parte de la importancia política de sus primeros años y desde inicios de la década de 1930 había devenido en la práctica en un "ente de asuntos exteriores" del Partido Comunista de la Unión Soviética.

En 1947, a instancias de Stalin, se creó la Kominform (Oficina de Información Comunista) como sustituta de la Komintern, que reunía a los Partidos Comunistas de Bulgaria, Checoslovaquia, Francia, Hungría, Italia, Polonia, la Unión Soviética y Yugoslavia, pero la finalidad de la Kominform fue apenas de la "coordinar estrategias" entre el PCUS y los partidos comunistas extranjeros, siendo que casi todos éstos preferían tratar directamente con el PCUS sin la la inútil intermediación de la Kominform. Ésta fue disuelta en 1956 como parte de la desestalinización impuesta por Nikita Jruschov, y también como consecuencia de la condena hecha por los comunistas franceses e italianos (los más influyentes fuera del Pacto de Varsovia) contra la intervención militar soviética en la sublevación húngara de 1956, lo cual quitaba razón de ser a la Kominform en tanto quedaba formada apenas por países ya integrados en el Pacto de Varsovia.

La ruptura soviética con Yugoslavia y la pugna ideológica con China desde 1960 tornaron innecesario formar una organización de coordinación internacional entre partidos comunistas, considerando además que la inevitable primacía efectiva de la URSS en tal entidad hacía inútil crear un "órgano coordinador". Aunque carecieran de una organización internacional, los distintos Partidos Comunistas existentes fuera de la URSS pero leales al Kremlin siguieron casi en su totalidad las directrices principales del Partido Comunista de la Unión Soviética, con el que mantuvieron reuniones periódicas aunque sin estructurar nuevamente una entidad a nivel oficial.

Organización de la Internacional Comunista [editar]

Los órganos de la Internacional Comunista, según sus primeros estatutos, eran:

  • El Congreso Mundial de la Internacional Comunista: el órgano que ejercía la autoridad máxima de la Internacional Comunista era el Congreso Mundial, que debía reunirse una vez al año y tenía en exclusividad la modificación del programa y los estatutos. Se celebraron siete congresos mundiales.

Más tarde se crearía otro órgano más:

Organizaciones asociadas [editar]

Bajo la tutela de la Internacional Comunista, se crearon una serie de organizaciones internacionales, entre las que cabrían citar:

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

Notas y referencias [editar]