Nueva Política Económica

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La Nueva Política Económica (NEP) (en ruso: Новая экономическая политика, НЭП, transliterada como Nóvaya ekonomícheskaya polítika) fue una política económica propuesta por Vladimir Lenin, a la que denominó como capitalismo de Estado. Permitiendo el establecimiento de algunas empresas privadas, la NEP permitió que por ejemplo las pequeñas empresas de animales o comercios de tabaco, volvieran a abrir para el beneficio privado mientras que el Estado seguía controlando el comercio exterior, los bancos y las grandes industrias.[1] Fue oficialmente decidida en el curso del 10° Congreso del Partido Comunista de la URSS. Se promulgó por decreto el 21 de marzo de 1921, "En el reemplazo de la Prodrazvyorstka por la Prodnalog" (es decir, en reemplazo de las requisiciones de productos alimenticios por un impuesto fijo en los productos alimenticios). En esencia, el decreto exigía que los agricultores le cedieran al Gobierno una cantidad específica de materia prima agrícola como un impuesto en especie.[2] Otros decretos perfeccionaron la política y la expandieron para incluir a algunas industrias. La Nueva Política Económica fue reemplazada por el Primer Plan Quinquenal de Stalin en 1928.

Inicios[editar]

La NEP sustituyó a las políticas del comunismo de guerra. Mientras que algunos líderes bolcheviques se opusieron a ella, se la consideró necesaria debido a las circunstancias para permitir comercialismo privado limitado en la forma de la NEP.

Políticas[editar]

Las leyes autorizaron la coexistencia de los sectores público y privado, que fueron incorporados en la NEP, que por otro lado era un Estado orientado a la "economía mixta".[3]

En lugar de recuperar todos los bienes producidos, el gobierno soviético tomó sólo un pequeño porcentaje de los mismos. Esto dejó a los campesinos con un superávit comercial que podría ser vendido en privado.[4]

Después de comenzar a utilizar la NEP, el Estado, se alejó de los ideales comunistas y comenzó la modernización de la economía, pero esta vez, con una mentalidad más libre para hacer las cosas. La Unión Soviética dejó de defender la idea de nacionalizar determinadas partes de las industrias. Esperaba algunos tipos de inversiones extranjeras bajo la NEP, para financiar proyectos industriales y de desarrollo con divisas o requisitos de tecnología.[5]

El cambio hacia la modernización se basaba en una cuestión principal, la transformación de la Unión Soviética en una sociedad industrializada moderna, pero para ello tuvo que remodelar sus estructuras preexistentes, es decir, su sistema agrícola y la estructura de clases que la rodeaba.

La NEP fue principalmente una nueva política agrícola.[6] Los bolcheviques veían la vida de la aldea tradicional como conservadora y atrasada. La vieja forma de vida aldeana era una reminiscencia de la Rusia zarista que teóricamente había sido expulsada con la Revolución de Octubre. Con la NEP, que trató de repudiar las "viejas costumbres", se pusieron en marcha métodos que promovieron la búsqueda de los intereses propios para los campesinos. Sin embargo, el Estado sólo permitió las propiedades privadas porque la idea de la agricultura colectivizada había reunido una gran oposición.[7]

La NEP fue creada para revitalizar al país en 1921 de la guerra mundial, la revolución, la guerra civil y la hambruna. Esta fue una decisión impuesta por las circunstancias, un "repliegue estratégico" en la construcción del socialismo justificado por el atraso económico de Rusia, "[...] No somos lo suficientemente civilizados para pasar directamente al socialismo, a pesar de que las políticas tienen sus primeros frutos ", declaró Lenin.[8]

Se refería al hecho de que Rusia seguía siendo una nación principalmente agraria, con una muy baja población urbana y una base industrial débil además de no poseer el criterio económico necesario para un socialismo completo. Lenin justificó la introducción de la NEP declarando que las grandes industrias pesadas (las fábricas que producían carbón, hierro, electricidad, etc.), seguirían estando bajo el control estatal. La NEP también liberó restricciones comerciales y trató de recuperar alianzas con países extranjeros. En 1920 el Comisario del Pueblo Para la Guerra (Trotsky) defendió ante el congreso del Partido su política autoritaria, propia del régimen de comunismo de guerra llevado hasta ahora. Sin embargo, Lenin no le prestó su apoyo debido a las diferencias que tenían en términos de reformas sindicalistas. Al año siguiente Lenin, contrario a los intereses de Trotsky, propuso la NEP y la política fue adoptada. Esto permitió a los campesinos arrendar y contratar trabajadores y además se les permitió mantener un excedente de producción después de pagar una determinada proporción de sus impuestos al gobierno.

Resultados de la NEP[editar]

La producción agrícola se incrementó considerablemente. En vez de que el gobierno tomara todo el exceso de producción agrícola sin ninguna compensación a los campesinos, éstos tenían ahora la opción de vender los productos sobrantes y por lo tanto, tenían un incentivo para producir más. Este incentivo juntado con el surgimiento de las cuasi-feudales propiedades o tierras estatales no sólo llevó la producción agrícola a niveles anteriores a la Revolución sino que además la mejoró. Mientras que el sector agrícola fue confiado progresivamente a pequeñas granjas familiares, la industria pesada, bancos e instituciones financieras continuaban siendo dirigidas por el Estado y propiedad de éste.

Dado que el gobierno Soviético todavía no tenía ninguna política con fines a la industrialización, se creó un desequilibrio en la economía donde el sector agrícola estaba creciendo más rápido que la industria. Para mantener altos sus ingresos, las fábricas comenzaron a vender sus productos a precios mayores. Debido al aumento de los precios de productos manufacturados, los campesinos tenían que producir mucho más trigo para comprar estos bienes de consumo. Esta caída de precios de los productos agrícolas y el aumento de los precios de los bienes industriales fue conocida como “la crisis de las tijeras”.

Los campesinos comenzaron a retener su sobreproducción especulando con un aumento de los precios de los mismos, o por el otro lado, se los vendía a los “hombres-NEP” (comerciantes en su mayoría) quienes posteriormente los vendían a precios superiores, a lo que los miembros del Partido Comunista se oponían por considerarlo una explotación de consumidores urbanos. Para combatir el alza de precios de los bienes de consumo, el Estado tomó medidas tendientes a reducir la inflación y promulgó reformas que afectaban a las prácticas internas de las fábricas. El gobierno también fijó precios para contrarrestar el efecto tijera.

La NEP fue exitosa en crear una recuperación económica luego de los efectos devastadores de la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil Rusa. Para el año 1928, la producción industrial y agrícola había sido restablecida a los niveles de 1913 (anterior a la Primera Guerra Mundial). Sin embargo, el desempleo se disparó durante la NEP y una brecha más grande fue creada entre las clases.[2]

Fin de la NEP[editar]

En el año 1925, el año posterior a la muerte de Lenin, Nikolái Bujarin se había convertido en el principal defensor de la NEP. De todas formas, esta política fue abandonada en 1928 por Iósif Stalin (Reemplazándola con los planes quinquenales) debido a la crisis de los granos, y a la necesidad de acumular rápidamente capital para desarrollar una industrialización similar a la de los países capitalistas occidentales. Stalin sostuvo que la crisis de los granos fue causada por los hombres-NEP a quienes los campesinos les vendían granos y luego eran vendidos por éstos a las poblaciones urbanas a precios mayores.

La NEP era generalmente considerada como una medida provisoria y probó ser altamente impopular entre la oposición de izquierda dentro del Partido Bolchevique por ser un compromiso con algunos elementos capitalistas y por renunciar al control del Estado.[2] Veían la NEP como una traición a los principios comunistas y creían que tendría efectos económicos negativos a largo plazo por lo que deseaban una economía totalmente planificada en vez de la NEP. Particularmente, la NEP benefició a los “enemigos” del Comunismo tales como los comerciantes (hombres-NEP) en detrimento de los trabajadores, a quienes el Partido representaba. En contraste, Lenin también fue conocido por decir acerca de la NEP que “estamos dando un paso hacia atrás para luego dar dos pasos hacia adelante”, sugiriendo que los planes quinquenales de Stalin eran un cumplimiento del legado de Lenin.

El sucesor de Lenin, Stalin, eventualmente introdujo una completa planificación económica central, re-nacionalizando toda la economía, y desde finales de la década de 1920 en adelante, introdujo políticas tendientes a la rápida industrialización. El programa de colectivización de la agricultura llevado a cabo por Stalin, fue la más notable y destructiva salida de la NEP. Frecuentemente se argumenta que se podría haber conseguido la industrialización sin la colectivización mediante el gravamen impositivo progresivo a los campesinos, tal como ocurrió con los Meiji, en Japón, la Alemania de Otto von Bismarck y en la Corea del Sur y Taiwán de posguerra. También se argumentó que la industrialización soviética habría tardado más tiempo sin los programas acelerados de Stalin, dejando a la URSS atrasada con respecto a ciertos países occidentales como Alemania en cuanto a producción industrial y militar, comparado con la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el atraso del sector agrícola ruso causado por Stalin es frecuentemente citado por los historiadores como una desventaja para haberse involucrado en la Segunda Guerra Mundial.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Ellis, Elisabeth Gaynor; Anthony Esler (2007). «Revolution and Civil War in Russia». World History; The Modern Era. Boston: Pearson Prentice Hall. pp. 483. ISBN 0-13-129973-5. 
  2. a b c Service, Robert (1997). A History of Twentieth-Century Russia. Cambridge, MA: Harvard University Press. pp. 124–5. ISBN 0-074-40348-7. 
  3. V N. Bandera "New Economic Policy (NEP) as an Economic Policy." The Journal of Political Economy 71, no. 3 (1963):. http://www.jstor.org/stable/1828984 (accesado el 4 de marzo de 2009), 268.
  4. Sheila Fitzpatrick, The Russian Revolution. New York: Oxford University Press, 1984; pg. 95.
  5. Fitzpatrick, The Russian Revolution, pg. 96.
  6. Vladimir P. Timoshenko, Agricultural Russia and the Wheat Problem. Stanford, CA: Food Research Institute, Stanford University, 1932; pg. 86.
  7. Sheldon L. Richman "War Communism to NEP: The Road from Serfdom." The Journal of Libertarian Studies V, no. 1 (1981): (accessed Mar 4, 2009), 93.
  8. Lénine, Mieux vaut moins mais mieux, 2 mars 1923