Perestroika

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Sello postal de 1988 promocionando la Perestroika

La Perestroika (en ruso Acerca de este sonido перестройка , "reestructuración") es conocida como la reforma destinada a desarrollar una nueva estructura de la economía interna de la Unión Soviética, y fue llevada a la práctica en todo el territorio de la Unión Soviética por Mijaíl Gorbachov, un mes después de que tomara el poder. La visión que Mijaíl Gorbachov tenía para el futuro era, fundamentalmente, reorganizar el sistema socialista para poder conservarlo. Dentro de sus planes de cambio estaba que la sociedad soviética pudiera tener un nuevo ánimo para que estuviera lista y pudiera contribuir a la creación de la nueva Unión Soviética. Este proceso estuvo lleno de conversiones democráticas en la política y en los miembros del Kremlin, trayendo consigo una enorme cantidad de consecuencias en la economía y en la sociedad, que culminaron finalmente en el fin de la era de Gorbachov y en la caída de la URSS.

El proceso[editar]

Durante sus primeros años en el poder, Gorbachov no hizo ningún cambio importante en el plan económico del Estado aunque dijo que era necesario hacerlo. En 1987, Gorbachov y sus ministros de economía introdujeron las reformas necesarias de lo que sería conocido como Perestroika.

La Perestroika es una reforma basada en la reestructuración del sistema económico llevada a cabo en la URSS, en la década de 1980. Cuando en 1985 el reformista Mijaíl Gorbachov fue elegido secretario general y se convirtió en el máximo dirigente soviético, esta política ya estaba diseñada, pero fue en la reunión del Comité Central del PCUS de abril de 1985 cuando se decidió ponerla en práctica de inmediato, el programa consistía en covertir a la URSS en 500 días en una economía socialista de mercado, bajo las premisas de corregir los errores de la economía socialista corte staliniano, basado en el totalitarismo económico del estado, que fungía como administrador de todos los medios de producción, industria y dueño de la tierra en su totalidad, sin existencia de propiedad privada, excepto de articulos personales, bajo la teoría Marxista de la propiedad colectiva de los medios de producción, administrada por el estado.

Otro sello promocional de 1988.

Para algunos autores como Sergei Kara-Murza, este proceso constituyó una revolución desde "arriba" llevada acabo por la nomenclatura societica (grupos dirigentes del partido) que quería justificar su estilo de vida burgués, puesto que el grupo gobernante gozaba de privilegios a los que no podía disponer el ciudadano común. Fue un proceso básicamente de desindustrialización y privatización a base de la venta de las propiedades estatales (de la totalidad del pueblo en su conjunto) pasando a manos privadas. Un proceso que fue llamado "terapia de choque" por Boris Yeltsin (primer presidente de la Rusia post-sovietica), pasando de un estado socialista basado en un sistema solidario (que no es sinónimo de igualitarismo utópico) a un estilo capitalista neoliberal de tipo occidental. Según el mismo autor, para el momento de implantada la Perestroika, la URSS no se encontraba en crisis económica, pues el cálculo económico de un estado socialista no aplica igual a los estados capitalistas (PIB, PPC), pues el experimento soviético se basaba en un estado empleador monopolista y no se rige por las utilidades generadas por el trabajo. Para la década de los ochentas existía un sistema de sanidad, educación y vivienda gratuita o muy subvencionado, vivienda modesta pero muy digna, la alimentación del soviético y la esperanza de vida era de las mejores del mundo.La agricultura era muy eficiente pero con problemas de distribución de productos, y ante todo existía el pleno empleo, no existía pobreza extrema, todos estos indicadores hacían del ciudadano de la URSS en general una persona culta, con una vida digna pero sin llegar a los stándares de vida occidentales. El objetivo principal era pasar de un sistema de economía centralmente planificada a un sistema de economía de mercado (ley de oferta y demanda), para lo cual se permitió una cierta autonomía local y se procedió a a liberalización de precios. También se pretendía luchar contra la corrupción, el alcoholismo y el absentismo laboral (según la nueva teoría, el pleno empleo que existía en la URSS generaba que los trabajadores no se pudieron persuadir por medio del despido y pérdida de beneficios) propugnando la liberalización económica, permitiendo a las empresas tomar decisiones sin consultar a las autoridades y fomentando la empresa privada y las sociedades conjuntas con un número limitado de compañías extranjeras, impulsando así la inversión. Asimismo se implantó una cierta democratización de la vida política. Abel Aganbegyan, el primer consejero económico de Gorbachov, y en gran parte resposanble de la base teórica del programa de cambio, afirmó que en un 40% de la industria se habría producido una disminución de la producción y que, además, existía una degradación de la agricultura. Por ello, propuso reformas para dar más autonomía a la empresa, medidas para mejorar el rendimiento del trabajador y la calidad de los productos. Las alternativas económicas de otros países socialistas se ignoraron (Como la modificación del Socialismo Chino de los setentas) y las medidas que se adoptaron no se discutieron previamente, permitiendo la entrada de capital extranjero y acercándose cada vez más al capitalismo. Así, poco a poco se fueron introduciendo actividades económicas privadas, mediante la paulatina introducción de contratos individuales en fábricas y haciendas colectivas. Se llevaron a cabo medidas, como la venta de un gran número de empresas estatales, reformas de la moneda y un nuevo sistema bancario y finaciero. Para inicios de la década de 1990 la URSS se encontraba sumida en una profunda crisis económica, sin precedentes, puesto que no existía a la fecha una teoría o metodología académica de cómo un estado de economía planificada centralmente, pasa a convertirse en una economía de mercado libre. Se dislocó completamente todo el complejo entramado industrial y agrícola de la URSS, el país virtualmente se paralizó, la inflación se disparó y las condiciones de pobreza (prácticamente inexistentes de la URSS) se propagaron al 90% de la población al punto que la misma URSS despareció como estado y como super potencia mundial del periodo de la Guerra fría.

La Reforma Económica y los ingresos de la población rusa[editar]

La Perestroika instaurada en la URSS por Mijail Gorbachov prometía grandes cosas para los ciudadanos, pero los dirigentes de entonces optaron por subir los sueldos a diversas categorías de ocupados. Esta decisión provocó la escasez y la necesidad de subvención, lo que empeoró su situación y la del tesoro público. El elemento más destructivo fue la Ley de Empresa, pues anulaba todo control sobre los recursos, de modo que se redujo la inversión. La desmembración de la URSS en pequeñas repúblicas, la creación de bancos propios y la concesión de créditos ilimitados provocaron inflación y la escasez total, el interés por el dinero llegó a ser mínimo.

Liberalización de precios en 1992[editar]

La liberalización de los precios (ley de oferta y demanda) en 1992 y la renuncia a la rígida regulación de salarios causaron un sustancial descenso en el nivel de vida, así como cambios en la dinámica y estructura de los ingresos, diferenciando regiones y ramas en la remuneración del trabajo.

Surgió una clase de nuevos ricos, cuyos ingresos no provenían del trabajo, y se amplió el número de pobres; en 1993, casi una tercera parte de la población rusa tenía ingresos que no garantizaban un nivel mínimo de subsistencia. Rompiendose así las premisas filosóficas del socialismo

Distribución polarizada de los ingresos[editar]

Aumentó la diferenciación de la población en el nivel de ingresos “per cápita” de forma vertiginosa; así, al 20% de la población más rica le correspondía el 50% de los ingresos monetarios.

Surgieron grandes desproporciones en la remuneración de los salarios por ramas de la economía, debido a la falta de competencia entre las empresas: las que han logrado monopolizar los mercados de venta, pagan salarios mucho mayores que el resto.Aparecieron nuevos oligarcas de las principales industrias.Para el soviético lo anterior fue un choque psicológico enorme, puesto que veía impotente como que todo el complejo industrial se entregaba a manos privadas, industrias que no representaba para ellos activos fijos: representaban el sudor y la sangre de sus padres y abuelos, en los años de la industrialización forzada y despiadada de la era estaliniana. De las epocas de la construcción heróica del socialismo por parte del pueblo.

Aumentaron las diferencias entre las regiones, las de situación más ventajosa han sido las de una mayor especialización productiva.

La distinción del nivel de consumo no era tan grande como la de ingresos nominales, ya que en las zonas centrales de Rusia los precios de los productos básicos son menores que en las más meridionales o Siberia. Por otro lado, la estructura de los ingresos ha variado para la mayor parte de la población: para el 75% de la población la fuente de ingresos es el salario, para el 20% la pensión y para el 5% los negocios propios. Para la población asalariada la situación es la peor por la falta de incorporación de la fuerte inflación al salario. El resto de los trabajadores tiene una situación más favorable; aun así, la gente se ve obligada a buscar fuentes complementarias de ingresos.

En el campo del consumo, la estructura empeoró en estos últimos dos años, la parte destinada a alimentos es del 50%, reduciendo el resto de consumos de productos no comestibles y de servicios.

Condicionantes del nivel de vida[editar]

  1. Diversos bienes sociales se subvencionan por el Estado.
  2. La estadística oficial no recoge los ingresos de la producción no registrada. Además el Comité Estatal de Estadística no ha hecho estudios profundos de los presupuestos familiares desde 1989.
  3. En los comienzos de la liberalización la población tenía acumulados considerables stocks de víveres y artículos industriales, lo que sirvió como freno a la caída de ingresos después de la liberalización. La población se polariza con respecto a los ingresos con la aparición de los superricos, una pequeña parte que obtiene sus ingresos de los negocios y del resto. Esta situación plantea dos problemas :
    1. Fuente de tensión social.
    2. El grupo poblacional en torno a los pequeños negocios puede incrementar su participación apoyando y apoyándose en la inflación.

Los cambios en la distribución de los ingresos en Rusia después de la Perestroika y la liberalización de los precios han llevado a la población rusa a una polarización en su status con grandes diferencias de nivel de vida según la fuente de obtención de renta de los individuos.

Este efecto se da por varias causas:

  1. La primera por la diferente incorporación de la inflación a las fuentes de renta.
  2. Otra causa son las diferentes fuentes de renta y su participación en los ingresos finales.
  3. Por otro lado, la escasez general y la región determinan la capacidad de consumo de los individuos, que además ha variado considerablemente.

La inexistencia de una clase media-alta y la rapidez de las operaciones que se realizan, así como la falta de interés por el dinero, hacen que la evolución de la estructura de ingresos no sea la más recomendable.

Consecuencias políticas[editar]

En política exterior, Gorbachov tendía a que se negociara la reducción de armamento y se pacificaran las relaciones internacionales, por lo que retiró a las tropas soviéticas de Afganistán y recibió en Moscú al presidente estadounidense Ronald Reagan.

Tras ser elegido presidente del Soviet Supremo, Gorbachov aceleró el programa de reformas políticas. Fue elegido jefe del Estado (1989) y primer presidente de la Unión Soviética por el congreso (1990). Se redujo el interés de la URSS por los países socialistas del Tercer Mundo y se inició una predilección por los países occidentales y por la democracia, a la que costó mucho adaptarse. Los derechos humanos se reconocieron en diciembre de 1988, acabando con los principios del Estalinismo.

La reforma, aplicada con mayor fuerza sobre todo a partir de 1987, alcanzaba todas las áreas del sistema soviético: la ciencia, la tecnología, la reorganización de la estructura económica y los cambios en la política de inversiones. Para ello se trató de hacer un mejor uso de los medios económicos de que se disponía. La reforma supuso el saneamiento de una burocracia ineficaz y con ello se pretendía implicar más al conjunto de ciudadanos en la tarea de reconstruir su economía.

La Perestroika iba complementada por la glásnost, una política de apertura hacia los medios de comunicación, con transparencia informativa, permitiendo la libertad de expresión y de opinión, al contrario que en la etapa anterior, caracterizada por la represión hacia los contrarios al sistema. De esta manera, el gobierno soviético permitía por primera vez una cierta autocrítica y reconocía sus defectos, lo que contribuyó a resolverlos con mayor rapidez. Esto fue generando una confrontación política encabezada por las críticas de Borís Yeltsin, que fue apartado en 1987 a pesar de que contaba con el apoyo popular. En junio de 1988 se celebraron las elecciones más democráticas desde enero de 1918 (sin olvidar que no las ganaron los bolcheviques), las cuales no dieron al PCUS todos los puestos en el gobierno, sino que se formó una minoría de reformadores entre los que se encontraba Yeltsin. A finales de 1990 ya existía una verdadera división en el Congreso, con unos 18 grupos políticos, de los que el más importante era el comunista, seguido del conservador Soyuz.

Hacia el final del mandato de Gorbachov, la Perestroika empezó a recibir críticas, tanto por los que pensaban que las reformas se aplicaban demasiado lentamente como por los comunistas, que temían que éstas destruyeran el sistema socialista y llevaran a la decadencia del país.

El 19 de agosto de 1991, los altos cargos del PCUS dieron un golpe de Estado con el objetivo de boicotear un tratado que permitiría el autogobierno de las repúblicas de la URSS. Éste fracasó debido a la pasividad de altos dirigentes militares y a la actitud del presidente de la federación rusa, Boris Yeltsin. Tres días después, Mijail Gorbachov dimitía. Muchas repúblicas federadas de Europa del Este declararon entonces su independencia, lo que llevó a que se disolviera la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) el 25 de diciembre de 1991, día en que Gorbachov renunció a su cargo. Yeltsin fue su sucesor, abandonando el socialismo y convirtiéndose en presidente de la recién fundada Federación Rusa.

Véase también[editar]

Referencia[editar]

1. Perestroika, un símbolo de cambio. Por José Carlos Lizana

2. Farewell Perestroika: A Soviet Chronicle por Boris Kagarlitsky.

Enlaces externos[editar]