Marxismo-leninismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
José Stalin, fundador del 'marxismo-leninismo'.

El marxismo-leninismo es el término compuesto que aparece a fines de los años '20 durante el mandato de José Stalin, tras la muerte de Lenin y que pretende en principio el rechazo de cualquier brecha entre el pensamiento de Marx y el de Lenin, poniendo énfasis en el aporte creativo de este último al marxismo.[1]

El término fue creado por José Stalin[2] y designa la ideología de la Unión Soviética y de todos los partidos fieles a Stalin y sus sucesores[3] . El concepto se ha utilizado para denominar la interpretación de Stalin sobre el leninismo y la forma en que él lo aplicó. Durante el período estalinista, este término acabó reemplazando al de leninismo. En lo sucesivo, la expresión «marxista-leninista» generalmente se refiere a la ideología de la URSS, como asimismo a la de los partidos miembros de la Internacional Comunista y, más precisamente, a la interpretación estalinista del pensamiento leninista que estigmatizaba a todos los demás como herejes.[4] Después de 1945, el marxismo-leninismo es también la ideología que enarbolaron otros estados aparte de la URSS, de modo que el uso de la expresión se hizo más global y se mantuvo después de la muerte de Stalin en 1953 y después de la desestalinización (oficialmente iniciada en 1956). En su contenido ideológico, el concepto sufrió muchas variaciones para adaptarse a los contextos nacionales - como el maoísmo, el Juche o el titoísmo - y a los imperativos del momento, donde la naturaleza de la ortodoxia varía en función de las necesidades políticas.

Aunque el marxismo-leninismo frecuentemente se considere idéntico al marxismo y al comunismo, esto no es riguroso, ya que entre los marxistas y los comunistas existe un amplio espectro de opiniones sobre el marxismo-leninismo.

El marxismo-leninismo fue doctrina oficial de los países del Este hasta el final de la Guerra Fría y sigue formando parte de las referencias de ciertos regímenes actuales y algunos partidos comunistas lo reivindican hasta hoy como su doctrina.

El objetivo del marxismo-leninismo es la creación de un Estado unipartidista[5] que tenga el control total sobre la economía. Según el marxismo-leninismo, este Estado refleja el concepto del socialismo (medios de producción controlados por la sociedad), que eventualmente desarrollara el comunismo. Según el marxismo-leninismo, este Estado sería una aplicación de la dictadura del proletariado. En la teoría marxista, en cambio, la dictadura del proletariado es una forma democrática de organización social; el Estado unipartidista (que fue utilizado por los Estados marxistas-leninistas) no puede ser una dictadura del proletariado bajo la definición marxista.[6]

El "marxismo-leninismo" fue fundado como la doctrina propia de Stalin y sus ideólogos, con las palabras de Marx y Lenin utilizadas meramente como justificación, seleccionadas selectivamente y tomadas fuera de contexto. Adicionalmente, el contenido del "marxismo-leninismo" era constantemente cambiado para satisfacer la línea actual del Partido así como esta cambiaba.[7] [8] El "marxismo-leninismo" contiene desviaciones completas de los principios básicos del marxismo y el leninismo, por ejemplo el concepto del "socialismo en un solo país".[9] [10] [11]

Etimología[editar]

Stalin completó su ascenso al poder en la Unión Soviética menos de cinco años después de la muerte de Vladímir Lenin en 1924. Según G. Lisichkin, el marxismo-leninismo como ideología independiente fue compilado por Stalin en su libro «Las cuestiones del leninismo» escrito en la década de 1920.[2] Durante el periodo de gobierno de Stalin en la Unión Soviética, el marxismo-leninismo fue proclamado como la ideología oficial del estado.[12]

Si las prácticas de Stalin en realidad seguían los principios de Karl Marx y de Lenin sigue siendo un tema de debate entre los historiadores y politólogos.[13]

Características ideológicas[editar]

Socialismo[editar]

Originalmente y por un largo tiempo se había considerado a el concepto de una sociedad comunista como idéntico al de una sociedad socialista. Sin embargo, fue Lenin quien definió la diferencia entre "socialismo" y "comunismo", exponiendo una concepción de ambos que se asemejaba a la "fase baja" y "fase alta" del comunismo descritas por Marx. Marx había explicado que en una sociedad inmediatamente después de la revolución la distribución del producto debía corresponder a la contribución del individuo, mientras que en la "fase alta" del comunismo se aplicaría el concepto "De cada cual según sus habilidades, a cada cual según sus necesidades".[14] Stalin construyó sus fundamentos ideológicos sobre el socialismo tomando como base la definición de Lenin, pero a la que añadió sus propias modificaciones, algunas de las cuales pasaron a ser consideradas por críticos del marxismo-leninismo como distorsiones que invalidaban completamente cualquier base en el marxismo. Stalin, por ejemplo, inventó el concepto del socialismo en un solo país, que según estos críticos iba en contra de principios básicos del marxismo[9] . Stalin derivó este concepto de una cita de Lenin arbitraria, que en su contexto original era improbable que realmente apoyase su argumento[15] tomada fuera de contexto y, de forma crucial, con sus propias palabras como añadido.[8] Este concepto era clave para declarar que el socialismo realmente estaba siendo construido en la URSS. En 1936, Stalin declaró que la URSS había superado la transición al socialismo y que este había sido establecido. [16]

Para el marxismo-leninismo, la URSS era un Estado obrero y por lo tanto cualquier propiedad bajo este Estado constituía un tipo de propiedad socialista. Sin embargo, el resto de tendencias marxistas expusieron su teoría sobre una URSS no socialista con base en el desacuerdo con esto, amparándose en argumentos como el de la diferencia entre la socialización y la nacionalización.

Estado obrero[editar]

Un punto crucial de conflicto entre el marxismo-leninismo y diferentes tendencias ideológicas es que el marxismo-leninismo define a la URSS de Stalin como un Estado obrero, mientras que otros tipos de comunistas y marxistas en general niegan esto, y los trotskistas lo consideran un Estado obrero "deformado" o "degenerado".

Antirrevisionismo[editar]

El componente antirrevisionista se desarrolló después de Stalin y pasó a ser parte de ideologías basadas en el marxismo-leninismo como el maoísmo y hoxhaismo. Critica el distanciamiento de las políticas de la URSS posestalinista a las políticas históricas stalinistas, tachando las primeras de "revisionistas". Por lo tanto, China y Albania se distanciaron de la URSS y adoptaron sus propias políticas.

Aplicación histórica[editar]

Organización política[editar]

Todos los partidos y los estados construidos bajo el control de los partidos marxistas-leninistas han creado instituciones similares, organizados bajo la premisa de que cada partido marxista-leninista es una vanguardia del proletariado de cada país y representa sus intereses en tanto clase. La organización política de las naciones gobernadas por el marxismo-leninismo es, generalmente, una república de partido único. Las repúblicas marxistas-leninistas se autotitularon oficialmente como "repúblicas obreras" ya que sólo daban acceso a su control a la clase proletaria, pero finalmente y luego de la Segunda Guerra Mundial pasarían a denominarse como "repúblicas populares" en las cuales la dirección proletaria da acceso al poder a otras "clases populares" como el campesinado. En ambos casos el partido marxista-leninista se encarga de la dirección ideológica del país.[17]

En este sistema, el partido subordina las burocracias del Estado y la legislación a sus objetivos políticos y propagandísticos. A su vez el aparato estatal es utilizado para promover en la sociedad civil sus objetivos de transformación social y cultural hacia una economía planificada.[18] La frecuente imposición coercitiva de estos objetivos a toda la población así como la eventual subordinación de la sociedad civil a la militancia del partido marxista-leninista han sido usualmente caracterizadas como parte de un sistema totalitario,[19] criticado por algunos de sus defensores como una degradación de la política comunista,[20] y por sus detractores como intrínseco a la misma.[21]

La doctrina del centralismo democrático, desarrollada por Vladimir Lenin, es un conjunto de principios para ser utilizado en los asuntos internos de un partido, pero que según el marxismo-leninismo se extiende a la sociedad en general.[22] Según el centralismo democrático, todos los líderes deben ser elegidos por las bases y todas las propuestas deben ser debatidas abiertamente, pero, una vez que se haya alcanzado una decisión, todas las personas tienen el deber de obedecer esa decisión y deben poner fin a todos los debates. Cuando se utiliza dentro de un partido político, el centralismo democrático está destinado a prevenir el surgimiento de facciones. Cuando se aplica a un Estado por entero, el centralismo democrático es el corolario de un sistema político de partido único con el mismo criterio organizativo, y aplicado al resto de la sociedad, implica a su vez una organización colectivista de la vida económica y social centralizada en la dirección de este estado partidario.[23]

Las constituciones establecidas por los partidos marxistas-leninistas para los estados que gobiernan, describen su sistema político como la forma proletaria de participación democrática.[24] Reconocen la soberanía popular plasmada en una serie de instituciones parlamentarias representativas. Tienen derecho a presentar candidatos todas las organizaciones sociales autorizadas: las organizaciones del partido marxista-leninista, los sindicatos, las cooperativas, las organizaciones juveniles, las sociedades culturales, etc. Estos estados no tienen una separación de poderes; en cambio, tienen un cuerpo legislativo nacional (por ejemplo, el Soviet Supremo de la Unión Soviética) que se considera el máximo órgano de poder estatal y que es jurídicamente superior a las ramas ejecutivas y judiciales del gobierno.[25] Tal política legislativa nacional en los Estados marxistas-leninistas a menudo tiene una estructura similar a los parlamentos que existen en las repúblicas liberales, con dos diferencias importantes: en primer lugar, los diputados elegidos a los órganos legislativos nacionales no se espera que representen los intereses de cualquier circunscripción especial, sino los intereses a largo plazo de la población en su conjunto; en segundo lugar, contra la opinión de Marx, los órganos legislativos de estos Estados no están en sesión permanente. Por el contrario, convocan una vez o varias veces al año en sesiones que duran sólo unos pocos días.[26] Cuando el cuerpo legislativo nacional no está en sesión, sus poderes son transferidos a un consejo más pequeño (a menudo llamado un presidio) que combina el poder legislativo y ejecutivo y, en algunos Estados socialistas (como la Unión Soviética antes de 1990), actúa como un jefe de estado colectivo. En algunos sistemas, el presidium está compuesto por miembros del partido marxista-leninista que votan las resoluciones del partido comunista en la legislación.

Crítica[editar]

De los comunistas y marxistas en general[editar]

Los comunistas y marxistas que no se adhieren al marxismo-leninismo han sido críticos con este. Argumentan que los Estados basados en el modelo marxista-leninista aplicaron el capitalismo de Estado.[27] Establecen el origen de este argumento en los comentarios de los fundadores del marxismo sobre la propiedad estatal siendo una forma de capitalismo excepto bajo ciertas condiciones - condiciones que, según este argumento, no existieron en estos Estados.[27] [28] Concluyen que el marxismo-leninismo no es ni marxismo, ni leninismo, ni la unión de ambos, sino un término artificial creado por Stalin para justificar su distorsión ideológica.[9]

De los trotskistas[editar]

La crítica trotskista al marxismo-leninismo surge al ser León Trotski el líder de la oposición a Stalin en la URSS. Ideológicamente, los trotskistas critican el socialismo en un solo país del marxismo-leninismo[29] . Consideran que la URSS pasó a ser un Estado obrero "deformado" o "degenerado". Trotski rechazó la posibilidad de que la URSS tuviese base en el capitalismo de Estado[30] . Esto se debe a que Trotski creía que el capitalismo de Estado no puede ser resultado de una revolución proletaria[31] , y la insistencia de Trotsky en la naturaleza de la URSS como Estado obrero de algún tipo, incluso después de su degeneración. Sin embargo, las diferentes tendencias, grupos e individuos trotskistas han pasado a tomar varias posiciones sobre la URSS y el resto de los Estados marxistas-leninistas: algunos argumentan que fue capitalista, otros que fue socialista, y otros que ni capitalista ni socialista.

Referencias[editar]

  1. Labica, Georges; Bensussan, Gérard (1985). Dictionnaire critique du marxisme (en francés). Presses universitaires de France. p. 716. ISBN 978-2130387398. 
  2. a b Г. Лисичкин (G. Lisichkin), Мифы и реальность, Новый мир (Novy Mir), 1989, № 3, p. 59 (en ruso)
  3. History for the IB Diploma: Communism in Crisis 1976–89. Allan Todd. Page 16. "The term Marxism-Leninism, invented by Stalin, was not used until after Lenin's death in 1924. [...] Essentially, Marxism-Leninism was the official ideology of the Soviet state and all communist parties loyal to Stalin and his successors."
  4. Courtois, 2007, p. 348
  5. Ian Adams. Political ideology today. Manchester England, UK: Manchester University Press, 1993. p. 201.
  6. The Human Rights Reader: Major Political Essays, Speeches, and Documents from Ancient Times to the Present. Micheline Ishay. Taylor & Francis, 2007. p. 245
  7. Hell on Earth: Brutality and Violence Under the Stalinist Regime. Ludwik Kowalski. Page 42. "Marxism-Leninism consisted of Stalin's own doctrine plus quotations selected by him from the works of Marx, Lenin and Engels. It should not be supposed that anyone was free, in Stalin's day, to quote at will from Marx, Lenin, or even Stalin himself: Marxism-Leninism comprised only the quotations currently authorized by the dictator, in conformity with the doctrine he was currently promulgating."
  8. a b Terror, Force, and States: The Path from Modernity. Rosemary H. T. O'Kane. Page 101. "As illustration of how Marxism-Leninism was bent to Stalin's purpose, Daniels explains how Stalin's 'theory of socialism in one country', developed in the late 1920s, set the pattern. Derived from a single, old quotation from Lenin, taken out of context, and, crucially, supplemented by Stalin's own words, 'the method and machinery of doctrinal reinterpretation' was established (Daniels, 1993, p. 86) This was the method which was used to conjure Stalin's infallibility. First, any ad hoc decision taken by Stalin was legitimized by the use of some Marxist doctrine conveniently lifted from anywhere and given only one interpretation. Anyone later questioning the interpretation, attempting to restore the earlier context, would be accused of 'petty-bourgeois deviation' and eventually 'counter-revolutionary wrecking'."
  9. a b c History for the IB Diploma: Communism in Crisis 1976–89. Allan Todd. Page 16. "The term Marxism–Leninism, invented by Stalin, was not used until after Lenin's death in 1924. It soon came to be used in Stalin's Soviet Union to refer to what he described as 'orthodox Marxism'. This increasingly came to mean what Stalin himself had to say about political and economic issues." [...] "However, many Marxists (even members of the Communist Party itself) believed that Stalin's ideas and practices (such as socialism in one country and the purges) were almost total distortions of what Marx and Lenin had said."
  10. Contemporary Marxism, Issues 4–5. Synthesis Publications, 1981. Page 151. "socialism in one country, a pragmatic deviation from classical Marxism."
  11. North Korea Under Communism: Report of an Envoy to Paradise. Cornell Erik. Page 169. "Socialism in one country, a slogan that aroused protests as not only it implied a major deviation from Marxist internationalism, but was also strictly speaking incompatible with the basic tenets of Marxism".
  12. Александр Бутенко (Aleksandr Butenko), Социализм сегодня: опыт и новая теория// Журнал Альтернативы, №1, 1996, pp. 3–4 (en ruso).
  13. Александр Бутенко (Aleksandr Butenko), Социализм сегодня: опыт и новая теория// Журнал Альтернативы, №1, 1996, pp. 2–22 (en ruso)
  14. The Oxford Companion to Comparative Politics. Joel Krieger, Craig N. Murphy. Oxford University Press, 2012. p. 218.
  15. Soviet Marxism-Leninism: The Decline of an Ideology. Alfred B. Evans. ABC-CLIO, 1993. p. 30-31.
  16. Soviet Marxism-Leninism: The Decline of an Ideology. Alfred B. Evans. ABC-CLIO, 1993. p. 36.
  17. Ejemplos: Artículo 126 de la Constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas de 1936 y Artículo 5 de la Constitución de la República de Cuba
  18. Ernesto Guevara, "La educación directa", El socialismo y el hombre en Cuba, 1965. Citado en Obras completas, Andrómeda, 2002, pp. 189-190
  19. Leonard Schapiro, El totalitarismo, Fondo de Cultura Económica, 1981, pp. 86-92 y 100-122
  20. Juan Carlos Monedero, "Chávez frente a Chávez: hablar de socialismo"
  21. Leszek Kolakowski, "Las raíces marxistas del estalinismo"
  22. Robert K. Furtak, The political systems of the socialist states, St. Martin's Press, New York, 1986, pp. 8-9
  23. Robert K. Furtak, The political systems of the socialist states, St. Martin's Press, New York, 1986, pp. 8-9
  24. Robert K. Furtak, The political systems of the socialist states, St. Martin's Press, New York, 1986, p. 12
  25. Robert K. Furtak, The political systems of the socialist states, St. Martin's Press, New York, 1986, p. 13
  26. Robert K. Furtak, The political systems of the socialist states, St. Martin's Press, New York, 1986, p. 14
  27. a b "State capitalism" in the Soviet Union, M.C. Howard and J.E. King
  28. "American Capitalism: Social Thought and Political Economy in the Twentieth Century", Nelson Lichtenstein. University of Pennsylvania Press, 2011. p. 160-161
  29. A Short History Of Soviet Socialism. Mark Sandle. Routledge, 2003. p. 156.
  30. Class Theory and History: Capitalism and Communism in the USSR. Stephen A. Resnick, Richard D. Wolff. Routledge, 2013. p. 110.
  31. A History of Marxian Economics, Volume II: 1929-1990. Michael Charles Howard, John Edward King. Princeton University Press, 2014. p. 63