Trueque

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Esquema del trueque (M-M).

El trueque es el intercambio de bienes materiales o servicios por otros objetos o servicios y se diferencia de la compraventa habitual en que no intermedia el dinero en líquido en la transacción. Al contrato por el cual dos personas acceden a un trueque se le denomina permuta.

Para que exista el trueque entre individuos, debe existir previamente el excedente (exceso de bienes que no necesitan consumirse), y dar lugar a la división del trabajo. Con la división del trabajo, aparece el trueque y la propiedad privada. Estas condiciones aparecen por primera vez en el neolítico con la aparición de la agricultura y la ganadería y el trabajo productivo.

Antecedentes históricos[editar]

Es una práctica que existe desde el neolítico, desde hace aproximadamente 10.000 años (10% del tiempo de la existencia de la especie humana), con la aparición de la sociedad agricultora-ganadera.

En el neolítico, la economía pasa a ser de depredadora, como fue en el paleolítico en las sociedades cazadoras-recolectoras (90% del tiempo de la existencia de la especie humana), a ser productiva por la aparición de la agricultura y la ganadería, y ello dio lugar al excedente; un exceso de bienes que no necesitan consumirse. Con el excedente, un grupo de personas no necesita trabajar en la agricultura y la ganadería y puede dedicarse a producir otros productos, como la cerámica, e intercambiarlo con el agricultor o ganadero por el excedente. Con ello, apareció por primera vez el trueque y como consecuencia, la propiedad privada y el concepto de riqueza. La cantidad de producción sobrante es el inicio de la riqueza, cuanto más excedente más riqueza. Pero el excedente sólo tiene consecuencias cuando se consolida gracias a la aplicación del riego o el abonado, y permite la división social del trabajo.

División del trabajo: Para explicarlo de forma sencilla, cuando aparece el excedente consolidado, no se dedican todos a la agricultura o a la ganadería; se busca producir bienes que ninguno de estos dos trabajos productivos producen.

En los pequeños mercados era donde se originaron los primeros trueques entre una gran variedad de artículos, por ejemplo: herramientas de sílex, lanzas, zapatos, collares y hasta productos agrícolas. Hoy en día, en algunos mercados se siguen usando este tipo de transacciones.

Más tarde, apareció el dinero con lo que los bienes y servicios se obtenían a cambio de dinero en monedas.

Ventajas y desventajas[editar]

Ventajas[editar]

Las ventajas del trueque o intercambio para las empresas son muchas, como por ejemplo:

  • Comprar productos o servicios sin realizar movimientos monetarios;
  • Mantener la liquidez de la empresa;
  • Optimizar los resultados financieros del negocio;
  • Mejorar la productividad;
  • Compensar la variación de producción por temporadas, es decir, obtener más clientes aún en temporada baja;
  • Reducir la acumulación de stocks de productos, encontrándoles una salida rentable alternativa;
  • Ampliar las relaciones comerciales con empresas de otros sectores;
  • Conseguir nuevos canales comerciales para el negocio sin modificar la agenda de clientes.

Desventajas[editar]

Una desventaja del trueque podría ser que no se encuentra rápidamente a alguien que quiera intercambiar lo que nosotros deseamos por lo que podemos ofrecer.

Otro inconveniente en el proceso de trueque es la complejidad del cálculo en el valor exacto entre las cosas que vamos a intercambiar (falta de unidad de valor). De todas formas, se suele establecer el precio de los productos o servicios según su valor en el mercado.

El trueque debe ser de manera directa sin intermediarios, ya que con ellos se elevaría el valor de las cosas de ambas partes, solo dando utilidad al intermediario.

A veces, el trueque tiene un valor más bien simbólico según la necesidad que un valor capital. Es decir, si tengo una casa que no estoy utilizando y necesito con urgencia un automóvil, no le daré un valor capital a la casa sino un valor de necesidad.

El trueque actual[editar]

Históricamente es habitual que el trueque recobre importancia en épocas de crisis económica, y principalmente en casos de hiperinflación, dado que el dinero pierde en gran medida su valor.

Algunas formas de trueque son el banco del tiempo o los mercados de trueque como los que han proliferado en Argentina tras la caída del peso. Aunque este sistema está experimentando un auge en países de todo el mundo.

A veces el trueque es utilizado en grandes cantidades por empresas, en mercados de intercambio. Para la empresa que da el producto o el servicio, que ella misma ha producido, le resulta más barato el mismo pago que si fuese con dinero. Además, supone que un cliente más, ha probado y conocido su producto o servicio. Además ha vendido un producto que, a veces, no habría vendido de otra forma. Que le supone terminar los stocks o compras mayoristas en cantidades mayores que suelen suponer descuentos mayores. Para la empresa receptora del servicio o producto, le supone haberlo conseguido más barato que si lo hubiese tenido que pagar con dinero. Además, esta empresa obtiene productos o servicios sin tener que realizar movimientos de tesorería. Como ventaja adicional, el receptor puede probar un servicio o producto de forma más económica.

El surgimiento de internet permitió su uso para el trueque, facilitando la labor de búsqueda y localización de los mejores candidatos para realizar el intercambio. Actualmente, en la red existen plataformas que facilitan el contacto gratuito entre empresas o particulares que desean intercambiar sus productos o servicios. La evolución de este tipo de páginas ha derivado en algo conocido como el trueque activo, es decir, no simplemente limitarse a anunciar un artículo, si no que se posibilite la interacción con otros usuarios de la misma red. En definitiva es la creación de comunidades de usuarios que quieren intercambiar cosas.

En México, aún puede observarse en el poblado de Zacualpan de Amilpas en el estado de Morelos, que se ha convertido en un importante punto de encuentro comercial y cultural a través de su tianguis dominical, y se trata del único sistema de comercio prehispánico que sobrevive hasta la fecha y que mantiene todas sus características de organización y simbolismo de la población local.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]