Socialismo de Estado

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Socialismo de Estado es el término comúnmente utilizado por algunos (incluyendo, entre otros,[1] anarquistas y libertarios) para designar la teoría y praxis del socialismo propugnado por los marxistas (exceptuando los marxistas libertarios) o el marxismo-leninismo y los socialdemócratas; en notable contraste u oposición con el socialismo libertario y el anarquismo. El término hace referencia del uso del poder del Estado para acabar con la sociedad burguesa y el sistema capitalista por decreto y por medio del traspaso de áreas económicas y administrativas al Estado socialista en algún tipo de gobierno revolucionario.

Ya que el marxismo-leninismo pasaría de un sistema de monopolios privados protegidos por el gobierno a otro donde hay un único monopolio del Estado, único capitalista y empleador en manos de una clase burocrática, suelen llamarlo también capitalismo de Estado, usando términos casi equivalentes.[2]

Origen del término[editar]

El origen del término se remonta a Bismarck, quien introdujo, motivado por un deseo de evitar el ascenso de los socialdemócratas-comunistas (en ese momento no se había producido aún tal escisión dentro del movimiento obrero marxista, únicamente separado de la rama anarquista bakuninista) una serie de reformas que él llamó «cristianismo aplicado». Posteriormente se refirió al proyecto como «socialismo de Estado» observando, proféticamente, que «es posible que todas nuestras políticas se deshagan cuando yo muera, pero el socialismo de Estado perdurará» (Der Staatssozialismus paukt sich durch).[3] (ver Estado Social)

Posteriormente, algunos sugerieron que tal estado podría ser instrumental en la obtención del socialismo (ver, por ejemplo, Louis Auguste Blanqui y Ferdinand Lassalle).

Sin embargo, la suposición que el Estado, proletario o no, será el instrumento del progreso hacia el socialismo —o la abolición de sí mismo— parece ser ridiculizada por Marx (ver Crítica al Programa de Gotha): «Pero en lo que concierne a las actuales cooperativas, sólo tienen valor en la medida que son creaciones independientes de los trabajadores y no protegidas por el estado o por la burguesía». Esta es una clásica exposición del significado de la palabra independiente como la piedra de toque del socialismo desde abajo contra el socialismo de estado.[4] Esto ha llevado a algunos autores a sugerir que, a pesar de ser brillante, los escritos de Marx "dejan muchas cuestiones de organización sin respuesta: "Marx sugiere que una alternativa no autoritaria, incluso libertaria a la social-democracia y el socialismo de estado es posible, pero falla en delinear su esquema institucional".[5] Adicionalmente, "Marx fue fuertemente influenciado por el libro de Max Stirner El único y su propiedad, que contiene una brillante crítica de lo que Marx llamó "comunismo vulgar" así como del socialismo de estado.

También ha habido elementos del movimiento marxista que han sostenido puntos de vista muy similares al anarquismo (particularmente la rama anarcosindicalista) - por ejemplo, Anton Pannekoek, Rosa Luxemburgo, Paul Mattick y otros-, que están muy lejos de Lenin. Karl Korsch y otros escribieron con simpatía sobre la revolución anarquista española. Hay mucha continuidad de Marx a Lenin, pero también hay continuidad de Marx a los más libertarios de los marxistas, que fueron duramente criticados por Lenin y el bolchevismo y cuyas ideas se aproximan al deseo anarquista de la libre asociación entre iguales.

Connotación[editar]

Cabe notar que el proyecto de Bismarck buscaba un socialismo diferente al de la actualidad. Notando este propósito y alegando que tanto el proyecto bismarckiano como el marxista-leninista proponen una continuación del orden capitalista-estatal básico, pasando sólo de un sistema de monopolios privados protegidos por el gobierno a otro donde hay un único monopolio del Estado, algunos utilizan el término Capitalismo de estado para referirse a la propuesta.

Sin embargo, otros prefieren diferenciar entre ambos proyectos. Desde ese punto de vista, se puede considerar que el socialismo de Estado propone la planificación central de la economía y de la política, mientras el capitalismo de Estado designa en general a la alianza del gobierno y las empresas privadas.[6]

Referencias[editar]

  1. Lenin mismo parece haber usado el termino. De acuerdo a un documento de la "Liga por el Partido Revolucionario (LRP-EEUU)/" -La vida y la muerta del stalinismo, capitulo 3.2 2. La lucha por el estado soviético Lenin escribio: `'¿Que es el capitalismo de estado bajo el poder soviético? Alcanzar en capitalismo de estado en el momento actual significa poner en funcionamiento la contabilidad y el control que las clases capitalistas aplican ... Si nosotros lo conseguimos en Rusia, la transición al socialismo será fácil, estará dentro de nuestro alcance, dado que el capitalismo de estado es algo centralizado, calculado, controlado y socializado, y eso es justamente lo que no hace falta; esta amenazados por actitudes pequeño burguesas, que más que ninguna otra cosa se han desarrollado a lo largo de la historia de Rusia en su economía, y los cuales nos hacen imposible tomar los pasos necesarios para el éxito del socialismo."
  2. Benjamin Tucker comenta:

    Marx, su fundador, concluyó que la única manera de abolir los monopolios de clase era centralizar y consolidar todos los intereses industriales y comerciales, todas las agencias y organismos de producción y distribución, en un vasto monopolio controlado por el Estado. El gobierno debe convertirse en banquero, fabricante, agricultor, transportista, y mercader, y no debe sufrir ninguna competencia en estas áreas. Tierra, máquinas, y todos los instrumentos de producción deben ser arrebatados de las manos individuales, y hechos propiedad de la colectividad. El individuo sólo debe poseer los productos a ser consumidos, pero no los medios para producir esos productos. Un hombre puede poseer sus ropas y su alimento, pero no la máquina de coser con que hace sus camisas ni el azadón con que desentierra sus papas. Producto y capital son esencialmente cosas diferentes; el primero pertenece a los individuos, el segundo a la sociedad. La sociedad debe hacerse dueña del capital que le pertenece, por la vía electoral si es posible o por medio de la revolución si fuera necesario.


    Una vez en posesión del capital, lo debe administrar bajo el principio del bienestar de la mayoría, a través de su órgano, el Estado, el cual se encarga de la producción y la distribución, fija los precios por la cantidad de trabajo involucrada, y emplea a toda la gente en sus talleres, granjas, almacenes, etc. La nación se transformará en una vasta burocracia, y cada individuo en un funcionario del Estado. Todo deberá ser hecho a precio de costo, sin que nadie pueda extraer ganancia. Los individuos no podrán poseer capital y nadie podrá emplear a ningún otro, ni siquiera a sí mismo. Toda persona será un asalariado, y el Estado el único empleador. Aquel que no trabaje para el Estado deberá exponerse a morir de hambre o, más probablemente, ir a la cárcel. Toda libertad de comercio deberá desaparecer. La competencia deberá ser completamente barrida. Toda actividad industrial y comercial estará centralizada en un vasto, enorme y totalizador monopolio. El remedio contra los monopolios es EL MONOPOLIO.
    Benjamin Tucker, Socialismo de Estado y anarquismo: en qué coinciden y en qué difieren
  3. Werner Richter, Bismarck, G.P. Putnam's Sons, New York (1965) p. 275
  4. Hal Draper : Las dos almas del socialismo. cap 5. Lassalle y el socialismo de estado.
  5. A recipe for a cookshop of the future: G. D. H. Cole and the conundrum of sovereignty | Capital & Class | Find Articles at BNET.com
  6. Anarquismo: Dos clases, por Wendy McElroy

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]