Aristóteles

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Aristóteles de Estagira»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Aristóteles
Aristotle Altemps Inv8575.jpg
Busto de Aristóteles en Roma, Palazzo Altemps

Escolarca
por Liceo

Información personal
Nombre nativo Ἀριστοτέλης
Apodo "El Estagirita", "El Filósofo"
Nacimiento 384 a. C.
Estagira, Reino de Macedonia
Fallecimiento 322 a. C. (62 años)
Calcis, Reino de Macedonia
Causa de la muerte Cáncer
Nacionalidad Macedonio
Familia
Padres Nicómaco
Festis
Cónyuge Pitias de Aso
Herpilis
Hijos Pitias la Joven
Nicómaco
Familiares Arimnesta (hermana mayor)
Arimnesto (hermano mayor)
Educación
Educado en Academia de Atenas Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumno de Platón
Información profesional
Ocupación Filosofía
Área Metafísico, biólogo, cosmólogo, lógico, zoólogo, crítico literario, matemático, ético, epistemólogo, filósofo político, polímata, filósofo del lenguaje, escritor, astrónomo y científico
Alumnos Alejandro Magno, Ptolomeo I, Teofrasto, Aristóxeno, Dicearco de Mesina, Eudemo de Rodas, Clearco de Solos, Fanias y Neleo de Escepsis
Movimiento

Escuela peripatética

Aristotelismo
Obras notables

Aristóteles (en griego antiguo: Ἀριστοτέλης Aristotélēs; Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.)[1][2][3]​ fue un filósofo, polímata y científico nacido en la ciudad de Estagira, al norte de Antigua Grecia. Es considerado junto a Platón, el padre de la filosofía occidental. Sus ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.[1][2][4]

Fue discípulo de Platón y de otros pensadores, como Eudoxo de Cnido, durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas.[5]​ Poco después de la muerte de Platón, Aristóteles abandonó Atenas y para ser el maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia durante casi 5 años.[5]​ En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.[5]

Aristóteles escribió cerca de 200 obras (de los cuales solo se han conservado 31, ninguna de ellas destinada a la publicación) sobre una enorme variedad de temas, entre ellas: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.[1]​ Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.[6][7]

Para Aristóteles, a diferencia de su maestro, solo hay un único mundo, en donde cada sujeto sensible está compuesta de materia y forma (hilemorfismo), siendo esta última su esencia, la razón y fin por el cual existe. Según el filósofo, el ser humano es un animal racional constituido por un cuerpo (materia) y alma (forma) y que desea saber y ser feliz. La experiencia es la fuente del conocimiento y la felicidad se proviene de la virtud propia del alma humana, razonar. Los hombres viven en comunidad, formando Estados con el fin de preservar la felicidad de sus ciudadanos. También defendió el valor del arte, la retórica y la superioridad del varón.

Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción y las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Influyó en el pensamiento islámico durante la Edad Media, así como en la escolástica cristiana. Su ética, aunque siempre influyente, ganó un renovado interés con el advenimiento moderno de la ética de la virtud.

Biografía

Primeros años

Aristóteles nació en 384 a. C. o 383 a. C., durante el primer año de la olimpiada XCIX,[8][9][10][11][12]​ en la ciudad de Estagira, la actual Stavros, (razón por la cual se lo apodó el Estagirita),[5]​ no lejos del actual Monte Athos, en la península Calcídica, entonces perteneciente al Reino de Macedonia (actual región de Macedonia de Grecia).[13]​ Su padre, Nicómaco, pertenecía a la corporación de los asclepiadeos, es decir, que profesaba la medicina, y fue médico del rey Amintas III de Macedonia,[14]​ hecho que explica su relación con la corte real de Macedonia, que tendría una importante influencia en su vida; y su madre, Festia, era oriunda de Calcis y también estaba vinculada a los asclepiadeos.[13]

En la época del rey Arquelao I de Macedonia, al ser su padre médico del rey Amintas III de Macedonia, ambos residieron en Pella, y Aristóteles no pudo permanecer mucho tiempo en aquel lugar ya que sus padres murieron cuando él era aún muy joven, y se trasladó probablemente a Atarneo.[13]​ En 367 a. C., cuando Aristóteles tenía 17 años, su padre murió, y se hizo cargo de él su tutor Proxeno de Atarneo,[13]​ que lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón.[15]​ Allí permaneció por veinte años.[15]

Periodo en la Academia

Platón enseñando a Aristóteles.

Para completar la educación de Aristóteles, Proxeno lo envió a Atenas para inscribirle a la Academia, habiéndose extendido ya su fama y la de Platón por el mundo griego.[13]

Aristóteles conoció a Platón cuando tenía 17 años de edad,[16]​ y permaneció en la Academia desde el 367 o 366 a. C. hasta el 347 o 346 a. C., justo con el momento en el que coincide el segundo viaje que realiza Platón a Sicilia.[17]​ Debido a que Aristóteles acudió a la Academia durante su periodo de máximo esplendor, pudo desarrollarse de forma adecuada.[13]​ Eudoxo ejerció la primera influencia decisiva sobre Aristóteles, ya que puedo ejercer su influencia en la exigencia «salvar los fenómenos»,[18]​ lo que es lo mismo, «hallar un principio que explicase los hechos conservando intacto su modo genuino de presentarse».[19]​ El propio Platón le llamaba «el lector» debido a su afán de formase mediante escritos en lugar de hacerlo de forma oral (como se hacía en la Academia).[20]

Debido a que las ideas filosóficas de Eudoxo diferían con la filosofía platónica y concluían en aporías, Aristóteles hizo caso omiso de las mismas, pero sí se relacionó con Espeusipo, Filipo de Opunte, Erasto y Corisco.[13]​ Tanto Espeusipo como Filipo de Opunte fueron escolarcas de la Academia, Heraclides Póntico la rigió cuando Platón realizó su tercer viaje a Sicilia, Filipo publicó la obra Leyes, y Erasto y Corisco asociaron sus nombres con Aristóteles.[13]​ Durante este periodo de juventud escribió varios diálogos y el Protréptico, una exhortación a la filosofía muy popular dirigida al público general. Ninguna de estas obras no se han podido conservar salvo algunas en fragmentos.

Aristóteles probablemente participó en los Misterios eleusinos, escribiendo sobre ellos: "La experiencia es aprender".[21][22]

Formación de su filosofía

Tras la muerte de Platón en 347 a. C., Aristóteles dejó Atenas y viajó a Atarneo y a Aso, en Asia Menor, donde vivió aproximadamente tres años bajo la protección de su amigo y antiguo compañero de la Academia, Hermias, quien era gobernador de la ciudad.[15]

Cuando Hermias fue asesinado, Aristóteles viajó a la ciudad de Mitilene, en la isla de Lesbos, donde permaneció dos años.[14][15]​ Allí continuó con sus investigaciones junto a Teofrasto, nativo de Lesbos, enfocándose en zoología y biología marina.[14]​ Además se casó con Pitias de Aso, la sobrina de Hermias, con quien tuvo una hija del mismo nombre.[15]

Alejandro Magno y el Liceo

Alejandro Magno y Aristóteles. El filósofo fue su formador intelectual, y le inculcó sus conocimientos en la etapa adolescente por más de dos años. Se considera que esas enseñanzas fueron elementos decisivos para los objetivos que se propuso Alejandro. Su sobrino, Calístenes, lo acompañó en la campaña contra Persia, quien fue su biógrafo. Las cartas entre Alejandro y Aristóteles quedaron registradas en el libro de Pseudo Calístenes, Vida y Hazañas de Alejandro de Macedonia.

En 343 a. C., el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años, que más tarde sería conocido como Alejandro Magno.[14][15]​ Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante, al menos, dos años, hasta que inició su carrera militar.[15]​ Durante el tiempo de Aristóteles en la corte macedonia, dio lecciones también a otros dos reyes futuros: Ptolomeo y Casandro.[23]

En 335 a. C., Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo (llamado así por estar situado dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio).[15]​ A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas.[14]​ A lo largo de su vida Aristóteles reunió una vasta biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como los peripatéticos (de περιπατητικός, 'itinerantes', llamados así por la costumbre que tenían de discutir caminando).[14]​ La mayoría de los trabajos de Aristóteles que se conservan son de este período.[14]​ Escribió muchos diálogos, de los cuales solo han sobrevivido fragmentos. Los trabajos que han sobrevivido están en forma de tratado y no fueron, en su mayor parte, destinados a una publicación.

Durante este período, la esposa de Aristóteles, Pitias, murió y desarrolló una nueva relación con Herpilis, se cree que como él, nativa de Stagira. Aunque algunos suponen que no era más que su esclava; otros deducen de las últimas voluntades de Aristóteles que era una mujer libre y probablemente su esposa en el momento de su muerte. En cualquier caso, tuvieron hijos juntos, incluyendo un hijo, Nicómaco, que nombra como padre a Aristóteles y a quien dedicó su Ética a Nicómaco.[24][25]

Aunque poco se sabe de su aspecto físico, Aristóteles fue descrito como calvo, de piernas cortas, ojos pequeños, balbuciente, elegante al vestir y sobre la base sus propias opiniones, su falta de hábitos ascéticos.[26]​ Era un hombre práctico y un observador cuidadoso. De mente alta y buen corazón, dedicado a sus seres queridos y justo con sus rivales.[27]Diógenes Laercio declaró que tenía inclinación a la burla y cita algunas expresiones que testimonian su fácil ingenio.[26]

Muerte

Cuando Alejandro murió en 323 a. C., es probable que Atenas se volviera un lugar incómodo para los macedonios, especialmente para quienes tenían las conexiones de Aristóteles.[14][15]​ Según se cuenta, declaró que "no veía razón para dejar que Atenas pecara dos veces contra la filosofía" (clara alusión a la condena de Sócrates). Aristóteles dejó Atenas y se estableció a Calcis, en la isla de Eubea, donde murió extrañamente al año siguiente a la edad de 61 ó 62 años, en 322 a. C., por una enfermedad de los órganos digestivos.[14][15][25]​ Su testamento fue conservado por Diógenes Laercio.[28]

Hallazgo de la tumba

Posible tumba del filósofo en Estagira

En mayo de 2016, durante el congreso internacional "Aristóteles, 2.400 años" celebrado en la Universidad de Salónica, Konstantinos Sismanidis, director de las excavaciones en la ciudad de Estagira, dio a conocer las conclusiones de su equipo de arqueólogos sobre un edificio descubierto en 1996 y ahora reestudiado a la luz de dos manuscritos que hacen alusión al traslado posterior de las cenizas del filósofo, en una urna de bronce, a su ciudad natal. Según ellos, el edificio, hallado en el interior de una fortaleza bizantina posterior, "no puede ser otra cosa que el mausoleo de Aristóteles", aunque aclarando que "no tenemos pruebas, pero sí indicios muy fuertes que rozan la certeza".[29]

Pensamiento

El pensamiento de Aristóteles abarca prácticamente todas las facetas de la investigación intelectual. Aristóteles hizo filosofía en sentido amplio, que también describiría como "ciencia". El uso del término ciencia tiene un significado diferente al que cubre el término "método científico". Distingue tres tipos de filosofías, ciencias o saberes: saber práctico, que incluye la ética y la política; saber productivo, significa el estudio de las artes, incluida la poética; y saber teórico, que abarca la física, las matemáticas y la metafísica.[30]​ Este último es puramente contemplativo, no interviene en el objeto de estudio. La lógica y la retórica no constituyen saberes sustantivos.[31]

Metafísica

La palabra "metafísica" parece haber sido acuñada en el siglo I d.C por Andrónico de Rodas, quien reunió varias las obras de Aristóteles para el tratado que conocemos con el nombre de Metafísica.[32]​ La metafísica, según Aristóteles, es en primer lugar, una teoría de los principios generales del pensamiento (que aborda en más detalle en su lógica); y en segundo lugar, una doctrina (logos) del ser (on) en cuanto tal.[33]​ La metafísica de Aristóteles gira en torno a dos cuestiones fundamentales: la del comienzo y la de la unidad.[34]

Crítica a la teoría de Platón

Aristóteles recopiló y estudió el pensamiento de filósofos anteriores a él, desde Tales hasta su maestro (inaugurando la historiografía filosófica).[35]​ Él construyó un sistema filosófico propio y sometió a crítica la teoría de las Ideas de Platón. Si bien Aristóteles admite, al igual que Sócrates y su maestro, que la esencia es lo que define al ser, concibe (a diferencia de sus antecesores) la esencia como la forma (μορφή) que está unida inseparablemente a la materia, constituyendo juntas el ser, o que denomina sustancia.[36]​ Los conceptos generales residen en las cosas particulares (in re) y no son previos a ellas (ante rem). Por ejemplo, la salud no existe por sí sola, sino como un atributo en los seres individuales que son sanos.[37]​ Luego las formas universales no sólo están en la mente humana, sino en los objetos.[36][38]​ Otra crítica es el argumento del tercer hombre, en el que si un hombre es un hombre porque posee la forma de hombre, entonces se requeriría una tercera forma para explicar cómo el hombre y la forma del hombre son ambos hombres.[39]

Al contrario que Platón –que concebía la «existencia» de dos mundos posibles o reales (algunos eruditos creen que la teoría platónica es en realidad un realismo de las ideas)–, Aristóteles poseía una teoría que discurría entre el mundo de las nociones y el mundo sensible, si bien estaba abierto a admitir la existencia de sustancias separadas e inmóviles (como se muestra en la Física y en la Metafísica). Para Aristóteles, el mundo verdadero es el sensible y criticó los dos mundos de Platón, ya que complica la explicación de estos, reduplicando las realidades innecesariamente.

La filosofía primera

Platón y Aristóteles, por Raffaello Sanzio (detalle de La escuela de Atenas, 1509).

En el comienzo del libro IV de la Metafísica, aparece formulada la conocida declaración enfática según la cual «hay una ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen».[40]​ Inmediatamente añade Aristóteles que tal ciencia «no se identifica con ninguna de las ciencias particulares, sino que posee el objeto de estudio más extenso y menos comprensible que pueda existir: el ser».

Ninguna de las ciencias particulares, como las matemáticas y las ciencias naturales (la física), se ocupa «universalmente de lo que es», sino que cada una de ellas secciona o acota una parcela de la realidad ocupándose de estudiar las propiedades pertenecientes a esa parcela previamente acotada.[41]​ Aristóteles la llamó "primera filosofía" o "ciencia primera" y teología.[32]​ La filosofía primera, luego llamada metafísica, es la ciencia más general por ser la ciencia del ser en cuanto ser, y Aristóteles la identificaba con la sabiduría (sofía), de la que habla también en el libro quinto de la Ética nicomáquea.

[...] si hay algo eterno e inmóvil y separado, es evidente que su conocimiento corresponde a una ciencia especulativa —theoría—, pero no a la Física [...] ni a la Matemática, sino a otra anterior a ambas [...] la Ciencia primera versa sobre entes separados e inmóviles... habrá tres filosofías especulativas: la Matemática, la Física y la Teología (pues a nadie se le oculta que, si en algún lugar se halla lo divino, se halla en tal naturaleza [la inmóvil y separada]), y es preciso que la más valiosa se ocupe del género más valioso. Así, pues, las especulativas son más nobles que las otras ciencias, y ésta (la teología), más que las especulativas.
Metafísica, IX, 1025b

Aristóteles pues propone la ontología como un proyecto de ciencia con pretensión de universalidad que parece corresponder al estudio de lo que es, en tanto que algo que es.[33][42]​ Argumenta que los principios de esta ciencia serán, en cierto modo, los primeros principios de todos.[43]​ Antes de abordar el tema del ser, Aristóteles comienza argumentando en el libro I de la Metafísica que la primera filosofía debe abordar los axiomas del razonamiento, siendo el primer principio el principio de no contradicción, el más seguro de todos los principios.[33][44]​ Como es un primer principio, no se puede demostrar y de este surgen los demás.[43]​ Aristóteles elabora más en detalle estos principios lógicos en su Órganon.

Acto y potencia

Parménides de Elea, opinó que el cambio es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa, del no ser al ser. Esto es inaceptable, ya que el no ser no existe y nada puede surgir de él. Por otro lado, los heraclíteos sostuvieron el flujo constante de las cosas. Platón propuso una especie de síntesis con un mundo sensible, caracterizado por un proceso constante de transformación y, por el otro, un mundo abstracto y perfecto de las Ideas, caracterizado por la eternidad y la incorruptibilidad.

Aristóteles da su propia respuesta al problema del cambio. Frente a Parménides y Platón, Aristóteles reconoce la polisemia del verbo ser en sus distintos usos y aplicaciones, estableciendo que «la expresión 'algo que es' se dice en muchos sentidos», pero estos diferentes sentidos se refieren a una sola cosa, a una misma naturaleza, a un principio único.[45]​ Si bien Aristóteles distingue el cambio (μεταβολή) del movimiento (κίνησις), con frecuencia este término se refiere en general a todo cambio.

En la Metafísica, Aristóteles enfatiza al ser en acto (entelecheia , griego: ἐντελέχεια) y en potencia (dynamis , griego: δύναμις).[46]​ El acto es la sustancia como se presenta y la potencia son sus capacidades de ser. Aristóteles entiende el cambio y el movimiento como «la actualización de lo que está en potencia»[47]​ por la acción de las causas. Ambos conceptos poseen dos matices distintos:[48]

  • Acto como entelequia, la “realización” de un ser que estaba en potencia. (ej. el árbol es entelequia de la semilla).
  • Acto como energeia, la acción de una potencia activa. (ej. placer es una energeia del cuerpo).
  • Potencia activa, la posibilidad de producir una acción.
  • Potencia pasiva, la posibilidad de recibir la acción de una potencia activa.

El No-Ser para Aristóteles "es" porque el No-Ser no es una nada absoluta, sino un poder, una actividad, una potencia de la sustancia para llegar a ser. La impotencia y la imposibilidad son lo contrario de la potencia, la privación de ésta.[49]​ El acto es el reconocimiento del ser en potencia.[50]​ Luego, cambiar es actualizarse de un ser a otro ser, en vez del ser al no-ser de Parménides. El cambio del cosmos esta subordinado al acto y la potencia, siendo el acto anterior con absoluta superioridad a la potencia, ya que todo cambio «es el acto de lo que no ha alcanzado su fin» .[51][52]​ El movimiento en sí mismo es una potencia eterna, ya que si se actualiza no hay movimiento. Luego el cambio es pues un «acto imperfecto de lo que está en potencia en tanto está en potencia».[53][54]

Sustancia y accidente

Estatua de Aristóteles en Ceuta.

Aristóteles también entendía al ser como sustancia. El término sustancia (del griego oὐσία ousía) tiene varias definiciones. En el libro VII de la Metafísica, Aristóteles dice que la sustancia tiene por lo menos cuatro sentidos: o la esencia, o lo universal, o el género, o el sujeto.[55]​ Además, la sustancia en la metafísica aristotélica se divide en tres clases: la sensible y perecedera (cuatro elementos), la sensible y eterna (éter) y la inmóvil (dios).[56]

Aristóteles definió la esencia como un ser en sí, y sólo las sustancias tienen una esencia.[57]​ Distinguió la sustancia primera, aquella que no se predica de un sujeto, ni está en el sujeto, de la sustancia segunda, aquella que se predica de la substancia primera, tal como la esencia o el género. En un sentido primario sólo existe la sustancia primera, en la que se realiza la esencia y no al revés (negando así la teoría de las formas platónicas)[58]​: Luego Sócrates como hombre individual es una sustancia primera, y hombre es su género, o sea que es una sustancia segunda.[59][60]​ Los cambios de una sustancia serían aquellos en los que aparece o desaparece la sustancia y la adquisición de otra; solamente podrían ser dos: generación y corrupción.[61]

Por otra parte están los accidentes, una forma de ser que se da en una sustancia sin ser uno de los caracteres distintivos de su esencia.[62]​ Los cambios accidentales, por el contrario, serían aquellos que se producirían sin que su forma sustancial devenga en otra. Es decir, algo (el sustrato) pasa a otro modo de ser, pero sigue siendo algo, y sigue siendo sustrato del cambio. Estos accidentes no pueden existir separados de la sustancia, porque “son los modos del ser” que existen en la sustancia sin ser necesariamente tales ni constantes. Junto con la sustancia, Aristóteles los asocia con sus categorías del ser y distingue tres tipos de cambios:[60]

Si pues las categorías se dividen en sustancia, cualidad, lugar, tiempo, relación, cantidad, acción y pasión, debe haber tres movimientos, el de la cualidad, el de la cantidad y aquel que es según el lugar.[nota 1]
Física, V, 1, 225 b 5-9

Teoría hilemórfica

Aristóteles elabora su teoría hilemórfica, en la que un sujeto como "sustancia sensible" puede entenderse como un compuesto (sýnolon) de materia (hilé) y forma (morphé - eidos).[61]​ La forma es lo que unifica cierta materia en un solo objeto. La materia es el sustrato constitutivo de algo. Esta es relativa, pues a cada forma le corresponde su materia (a la casa le corresponde los ladrillos), y lo que es materia, en otro contexto es una forma (los ladrillos les corresponde la arcilla).[63]​ La materia se diferencia de una materia prima sin forma, incognoscible y eterna que constituye toda realidad, de una segunda determinada (como la madera o el bronce), que subyace a la primera por analogía.[64][65]​ La materia, en tanto principio de las cosas existentes, está en potencia porque tiende hacia la forma, por lo que permanece en cambio. La forma actualiza la materia, siendo ésta siempre en acto, ya que muestra lo que algo es en acto, es decir, su esencia. Cuando la materia está en acto, es porque posee su forma.[66][67]​ La forma sustancial es la que hace al ente ser lo que es, y las formas accidentales son las que transformándose en el ser, no crean ni destruyen a ese ser. El sujeto del accidente es idéntico a la forma sustancial, pero no en el accidente mismo.[68]

Teoría de las cuatro causas

Aristóteles sugirió que un ser puede explicarse por cuatro tipos diferentes de factores activos simultáneamente a los que denomina "causas", aition (αἴτιον).[69][70][71]​ Ejemplificadas con una estatua distingue:[72]

  • La causa material, que es el material del que está hecho; de la cual la estatua es el mármol o el bronce.
  • La causa formal, que constituye la esencia como forma de la sustancia soportada en la materia; es la forma que el escultor ha aprendido a esculpir.
  • La causa eficiente, o agente, que produce el "movimiento"; es el escultor.
  • La causa final, que dirige el movimiento hacia un fin; es el propósito de la cual está hecha la estatua.

Por estas causas, la naturaleza se explica según una teleología de la forma. Tanto para Aristóteles como para muchos otros autores antiguos, la causa final era la más importante en cuanto a la explicación de la filosofía práctica. La distinción de la potencia y el acto conduce a la doctrina de la escala jerárquica de los seres que tiende a la perfección de su contenido (causa final) actualizándose.[73]​ Sin embargo, en su Física y Metafísica, Aristóteles también dijo que hubo "accidentes" causados por "casualidad (τυχή)". Aristóteles podría haber agregado el azar como una quinta causa indeterminada (apeiron) que ocurre cuando dos cadenas causales se unen por accidente.[74]

Teología

Aunque Aristóteles utilice el término «dios», no está hablando del Dios del cristianismo o de cualquier otra religión monoteísta. Este es un dios considerado solamente como una hipótesis filosófica para dar completitud a toda una teoría sobre el cambio. Su teología esta basada en su visión cosmológica y fue uno de los primeros filósofos en formular un argumento cosmológico para la existencia de dios. Su razonamiento luego sería adoptado por teólogos judíos, cristianos y musulmanes y contribuiría al concepto de Dios.[75]

Motores y móviles

"La creación y expulsión del paraíso" de Giovanni di Paolo.

Aristóteles sostiene que todos los seres se mueven (móviles) a causa de otros seres ya en movimiento (motores).[76]​ Aunque Aristóteles cree que el movimiento del universo es eterno,[77]​ no puede haber una serie infinita de motores, ya que estos no generan el movimiento sino que se limitan a transmitirlo.[78]​ Nada finito puede mover algo eternamente, pues una magnitud finita no puede tener una potencia infinita y viceversa. Además, la potencia motriz inicial del movimiento se va perdiendo por el rozamiento.[79]​ Por lo tanto, debe haber seres que no sean los primeros en una serie de este tipo, pero que inspiren el movimiento eterno sin que se muevan "como la belleza mueve al alma".[80]

Motor inmóvil

En el libro VIII de la Física, Aristóteles habla de un ser como acto puro inmaterial que no padece ningún cambio y que es el principio físico del mundo. Por no ser material, él mismo no es algo físico (Física, II, 7, 198 a 36). Después, en el libro XII (Lambda) de la Metafísica, Aristóteles aboga por la existencia de un ser divino y parece identificarlo con el «primer motor inmóvil», quizá influenciado por el Nous de Anaxágoras. El primer motor no puede tener magnitud, ni finita o infinita, y en consecuencia, es indivisible y sin partes.[80]​ Lo define como una sustancia inmóvil incorruptible frente a las sustancias físicas sensibles.[78]

Esto, unido a que en el capítulo noveno habla de Dios, la vida del motor inmóvil es el pensamiento autocontemplativo ("νοήσεως νόησις ( noeseos noesis )", es decir, "pensamiento del pensamiento"), porque el pensamiento es lo mejor. Según Aristóteles, los dioses no pueden distraerse potencialmente de esta eterna autocontemplación porque, en ese instante, dejarían de existir. Esto ha llevado a muchos autores a hablar de Providencia.[81]

La vida pertenece también a Dios; porque la actualidad del pensamiento es vida, y Dios es esa realidad; y la actualidad autodependiente de Dios es la vida sumamente buena y eterna. Por eso decimos que Dios es un ser viviente, eterno, sumamente bueno; de modo que la vida y duración pertenecen continua y eternamente a Dios; porque esto es Dios
Metafísica, 1072 b

El «Dios» aristotélico no es creador del mundo, solo es la causa eficiente y final de todo cambio y movimiento eterno del universo, reduciendo la multiplicidad diversa de los fenómenos a una unidad inteligible.[72][82]​ Aristóteles argumentó a favor de la idea de varios motores, como son los motores inteligentes de los planetas y las estrellas.[83]​ Estos parecen ser dioses, pero todo hace suponer que sean sustancialmente diversos de Aquel "primero", que merecería ser identificado con el que el hombre contemporáneo entiende por Dios, uno que accionaba la primera esfera celeste y vivía más allá de la esfera de las estrellas fijas.[84]

Lógica

Aristóteles según un manuscrito de su Historia naturalis de 1457.

La lógica aristotélica es la lógica basada en los trabajos del filósofo griego Aristóteles, quien es ampliamente reconocido como el padre fundador de la lógica.[85]​ Sus trabajos principales sobre la materia tradicionalmente se agrupan bajo el nombre Órganon («herramienta») y constituyen la primera investigación sistemática sobre los principios del razonamiento válido o correcto.[86]

Para Aristóteles, la lógica era una herramienta necesaria para adentrarse en el mundo de la filosofía y la ciencia. Sus propuestas ejercieron una influencia sin par durante más de dos milenios,[85]​ a tal punto que en el siglo XVIII, Immanuel Kant llegó a afirmar:

"Que desde los tiempos más tempranos la lógica ha transitado por un camino seguro puede verse a partir del hecho de que desde la época de Aristóteles no ha dado un sólo paso atrás. [...] Lo que es aún más notable acerca de la lógica es que hasta ahora tampoco ha podido dar un sólo paso hacia adelante, y por lo tanto parece a todas luces terminada y completa." Crítica de la razón pura, B, VIII

El trabajo de Aristóteles se consideraba desde los tiempos clásicos, y particularmente durante la época medieval en Europa y el Medio Oriente, como la imagen misma de un sistema completamente elaborado. Sin embargo no estaba solo: los estoicos propusieron un sistema de lógica proposicional que fue estudiado por los lógicos medievales. También se estudió el problema de la generalidad múltiple. No obstante, no se consideraba que los problemas de la lógica aristotélica, tuvieran que necesitar soluciones revolucionarias. En la actualidad, algunos académicos afirman que el sistema de Aristóteles no puede aportar mucho más que valor histórico, debido a la llegada de la lógica matemática. Sin embargo, la lógica de Aristóteles se emplea, entre otros campos de estudio e investigación, en la teoría de la argumentación para ayudar a desarrollar y cuestionar críticamente los esquemas de argumentación que se utilizan en la inteligencia artificial y los argumentos legales.

Los silogismos y la silogística

La noción central del sistema lógico de Aristóteles es el silogismo (o deducción, sullogismos).[87]​ Un silogismo es, según la definición de Aristóteles, «un discurso (logos) en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente».[88]​ Un ejemplo clásico de silogismo es el siguiente:

  1. Todos los hombres son mortales.
  2. Todos los griegos son hombres.
  3. Por lo tanto, todos los griegos son mortales.

En este ejemplo, tras establecer las premisas (1) y (2), la conclusión (3) se sigue por necesidad. La noción de silogismo es similar a la noción moderna de argumento deductivamente válido, pero hay diferencias.[89]

En los Primeros analíticos, Aristóteles construyó la primera teoría de la inferencia válida.[90]​ Conocida como la silogística, la teoría ofrece criterios para evaluar la validez de ciertos tipos muy específicos de silogismos: los silogismos categóricos.[90]​ Para definir lo que es un silogismo categórico, primero es necesario definir lo que es una proposición categórica. Una proposición es categórica si tiene alguna de las siguientes cuatro formas:

  • Todo S es P —por ejemplo, todos los humanos son mamíferos.
  • Ningún S es P —por ejemplo, ningún humano es un reptil.
  • Algunos S son P —por ejemplo, algunos humanos son varones.
  • Algunos S no son P —por ejemplo, algunos humanos no son varones.

Cada proposición categórica contiene dos términos: un sujeto (S) y un predicado (P). Un silogismo es categórico si está compuesto por exactamente tres proposiciones categóricas (dos premisas y una conclusión), y si ambas premisas comparten exactamente un término (llamado el término medio), que además no está presente en la conclusión. Por ejemplo, el silogismo mencionado más arriba es un silogismo categórico. Dadas estas definiciones, existen tres maneras en que el término medio puede estar distribuido entre las premisas. Sean A, B y C tres términos distintos, luego:

Primera figura Segunda figura Tercera figura
Sujeto Predicado Sujeto Predicado Sujeto Predicado
Premisa A B A B A C
Premisa B C A C B C
Conclusión A C B C A B
Aristóteles llama a estas tres posibilidades figuras.[91]​ El silogismo mencionado más arriba es una instancia de la primera figura. Dado que cada silogismo categórico consta de tres proposiciones categóricas, y que existen cuatro tipos de proposiciones categóricas, y tres tipos de figuras, existen 4 × 4 × 4 × 3 = 192 silogismos categóricos distintos. Algunos de estos silogismos son válidos, otros no. Para distinguir unos de otros, Aristóteles parte de dos silogismos categóricos que asume como válidos (algo análogo a las actuales reglas de inferencia), y demuestra a partir de ellos (con ayuda de tres reglas de conversión), la validez de todos y sólo los silogismos categóricos válidos.[90]

Otros aportes a la lógica

Además de su teoría de los silogismos, Aristóteles realizó una gran cantidad de otros aportes a la lógica.

En Sobre la interpretación se encuentran algunas observaciones y propuestas de lógica modal, así como una controversial e influyente discusión acerca de la relación entre el tiempo y la necesidad.[92]​ Según Aristóteles, del par de proposiciones «mañana habrá una batalla naval» y «mañana no habrá una batalla naval», parece que alguna tiene que ser verdadera hoy y la otra falsa. Supongamos que la primera fuera verdadera hoy. Luego, mañana habrá una batalla naval. Pero entonces el futuro ya está determinado, y no depende de nosotros. Lo mismo sucede si suponemos que la segunda proposición es verdadera hoy. Sin embargo, nos parece que el futuro no está determinado, y que en algún sentido importante sí depende de nosotros. Frente a esta situación, Aristóteles discute la posibilidad de que las proposiciones acerca del futuro no sean ni verdaderas ni falsas, es decir una lógica plurivalente.

Aristóteles también reconoció la existencia e importancia de los argumentos inductivos, en los cuales se va «de lo particular a lo universal», pero dedicó poco espacio a su estudio.[93]

Por si fuera poco, Aristóteles fue el primero en realizar un estudio sistemático de las falacias. En sus Refutaciones sofísticas identificó y clasificó trece tipos de falacias,[94]​ entre ellas la afirmación del consecuente, la petición de principio y la conclusión irrelevante.

Epistemología

Aristóteles por Francesco Hayez de 1811
Aristóteles es propiamente un filósofo de tipo racionalista al ser discípulo de Platón, donde un sistema lógico que parte de verdades garantiza nuevas verdades y llega al conocimiento verdadero e intuitivo de los principios y la intuición de las esencias como formas sustanciales de las cosas. Sin embargo, Aristóteles formula una teoría del conocimiento desde una visión realista y empirista, donde el mundo sensible es el único existente, donde forman parte todas las sustancias, compuestas de materia y forma y racionalidad.[95]​ Aristóteles también es el primero que reflexiona sobre el valor del conocimiento por la experiencia y los razonamientos inductivos a partir de ejemplos junto con la deducción, mientras que Platón se basa en la deducción a partir de principios a priori.[96]​ La afirmación de la importancia del conocimiento sensible, y del conocimiento de lo singular para llegar a lo universal, abrió posibilidades a la investigación científica.

El verdadero conocimiento es saber identificar la sustancia de cada cosa, obra del entendimiento. Este proceso consiste en reconocer causas y principios, entre las que se encuentra la causa formal, la esencia. Todo esto son potencialidades que para Aristóteles residen en la materia y que permiten comprender cada cosa y en qué se transformará. La combinación entre imaginación y memoria hace una imagen de lo experimentado mediante los sentidos, que permiten comprender cuáles son las potencialidades de cada cosa.

Los sentidos solo pueden captar lo individual, las formas sensibles de las sustancias concretas. El entendimiento (noûs) se encargada de captar lo universal o su forma, mediante la abstracción (aphairesis) en los objetos, eliminando sus cualidades sensibles hasta llegar a la esencia que define a ese ente. Es un proceso inductivo porque se pasa de los particular a lo universal.[97]

Intelecto agente y paciente

Este proceso de inteligir se realiza mediante el intelecto, que Aristóteles distingue dos mediante la distinción de su teoría hilemórfica:

  • El Intelecto agente (siempre en acto) es inmortal, separable, eterno y causa eficiente del conocimiento. Es la potencia activa que produce los conceptos universales (forma) de las cosas (materia).
  • El Intelecto paciente (en potencia de entender) es el propio del hombre, inseparable y mortal. Por sí solo no es capaz de pensar, por lo que necesita recibir los conceptos universales que lo actualice.

Ética

Aristóteles consideraba que la ética era un estudio práctico más que teórico, es decir, uno destinado a ser bueno y hacer el bien en lugar de saberlo por sí mismo.[98]​ Sostuvo lo que hoy se llama una ética de las virtudes. Aristóteles considera que el fin que busca el hombre es la felicidad, que consiste en la vida contemplativa.

Según el filósofo, toda actividad humana tiende hacia algún bien. Así, se da un teleologismo, identificando el fin con el bien. La ética de Aristóteles es una ética de bienes porque él supone que cada vez que el hombre actúa lo hace en búsqueda de un determinado bien.[99]​ El bien supremo es la felicidad (eudaimonía), y la felicidad es la sabiduría y la maldad es una forma de ignorancia acerca de lo que uno debe hacer.[100]​ Aristóteles en la Ética nicomáquea, tomó dos cosas en cuenta: la calidad del ser humano y la calidad de la vida. Un ser humano excepcional es un ser exitoso ejemplo de humanidad. Una persona que vive una vida excepcional hasta la muerte alcanzado el telos humanos.[101]​ Obrar bien forma parte de la buena vida.[102]

Tabla de las virtudes éticas de Aristóteles[103]
Ausencia Virtud Exceso
Cobardía Valentía Temerario
Insensibilidad Templanza Libertinaje
Frusilería Magnificencia Vulgaridad
Complejo de inferioridad Autoestima Vanidad
Falta de ambición Ambición adecuada Exceso de ambición
Falta de ánimo Paciencia Irascibilidad
Juicio insuficiente Veracidad Jactancia
Grosería Ingenio Bufonada
Mal carácter Simpatía Adulación
Descaro Pudor Timidez
Regodeo malicioso Justicia Envidia
Frusilería Generosidad Derrochador

La naturaleza humana implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un individuo en concreto dependen de la cultura y de las opciones personales repetidas de ese individuo. Todos los seres humanos anhelan la «felicidad», es decir, una realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por muchos caminos. Sin embargo, Aristóteles señaló que hay un elemento de suerte en la felicidad al evitar la desgracia y es aconsejable poseer bienes corpóreos y externos.[102][104]​ Como seres de naturaleza cambiante, la felicidad humana es imperfecta y podemos perderla.[105]

Tipos de virtudes

En su Ética eudemia, Aristóteles define la virtud como la excelencia (areté),el mejor modo de ser de todo lo que tiene una función.[106]​ En el hombre, por tanto, la virtud es la excelencia del alma.[107]​ El fin del alma es hacer vivir y la función de la virtud del almas es una vida buena y por lo tanto, la felicidad (eudaimonía), y los fines y bienes mejores están en el alma.[106][108]​Aristóteles distinguía dos tipos de virtudes:

  • La virtud ética o moral: es una expresión del carácter, producto de los hábitos que reflejan opciones repetidas. Las virtudes éticas son adquiridas a través de la costumbre o el hábito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Una virtud moral siempre es el punto medio entre dos extremos menos deseables (por ejemplo, la valentía es el punto intermedio entre la cobardía y la impetuosidad irreflexiva).[109]
  • La virtud dianoética o intelectual: se corresponden con la parte racional del hombre, siendo, por ello, propias del intelecto (nous) o del pensamiento (nóesis). Su origen no es innato, sino que deben ser aprendidas a través de la educación o la enseñanza y parten de la diánoia, la parte racional del alma. Las virtudes dianoéticas son el entendimiento, la ciencia, la sabiduría, el arte y la prudencia. La prudencia no es ni ciencia ni praxis, es una virtud y la más importante.[110]

La ética aristotélica es una ética elitista: para él, la plena excelencia solo puede ser alcanzada por el varón adulto perteneciente a la clase alta y no por las mujeres, los niños o los «bárbaros». La ética parte de la ciencia política.[99][111]

Filosofía política

En Aristóteles, la política no era un estudio de los estados ideales en forma abstracta, sino más bien de un examen del modo en que los ideales, las leyes, las costumbres y las propiedades se interrelacionan en los casos reales. La Política es la principal obra en la que se encuentran sus doctrinas políticas. La biblioteca del Liceo contenía una colección de 158 constituciones, tanto de estados griegos como extranjeros. El propio Aristóteles escribió la Constitución de Atenas como parte de la colección, obra que estuvo perdida hasta 1890, año en que fue recuperada. Los historiadores han encontrado en este texto muy valiosos datos para reconstruir algunas fases de la historia ateniense.

Naturalismo político

Aristóteles consideró a las abeja y hormigas como "animales políticos".[112]

Aristóteles concibe al Estado como una comunidad de iguales que aspira a la mejor vida posible; una especie de ser natural que no surge como fruto de un pacto o acuerdo, sino que tiene sus raíces en la naturaleza de las cosas.

De todo esto es evidente que la ciudad es una de las cosas naturales, y que el hombre es por naturaleza un animal social, y que el insocial por naturaleza y no por azar es o un ser inferior o un ser superior al hombre.
Política , I. 1253a 9-10

Aristóteles combinó sus observaciones naturalistas con su pensamiento político, precediendo a la etología y sociobiología.[113]​ Para Aristóteles, el hombre es un animal social («zoon politikon»), es decir, un ser que vive en una ciudad (del griego polis). Él ve evidencia en que la naturaleza no hace nada en vano, nos ha dotado de la capacidad de hablar, haciéndolos capaces de compartir conceptos morales como la justicia.[114]​ El hombre es un animal social que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad. La política del hombre se explica por su capacidad del lenguaje, único instrumento capaz de crear una memoria colectiva y un conjunto de leyes que diferencia lo permitido de lo prohibido.

En la Política, Aristóteles argumenta que los seres humanos se unieron para reproducirse, luego crearon aldeas y finalmente varias aldeas se unieron para formar una ciudad-estado. Para Aristóteles, el Estado debe tener control eugenésico en las familias y también de la educación de sus hijos, ya que estos les pertenece, siendo la esencia misma de la ciudad.[27][115]​ El filósofo tenía una visión jerárquica natural de la sociedad, en la que el varón griego está por encima de otros seres humanos como la mujer, los niños y los bárbaros.[116][117]​ Reconoció explícitamente la necesidad económica de la esclavitud en un momento en que no existía la industralización, comparando el esclavo con un bien material.[118]​ También excluyó la ciudadanía a los artesanos, labradores y mercaderes.[119]

Formas de Estado

El objetivo del Estado no es solo evitar la injusticia o la estabilidad económica, sino permitir al menos a algunos ciudadanos la posibilidad de vivir una buena vida contemplativa.[120]​ Aristóteles expuso en la Política la teoría clásica de las formas de gobierno, la misma que sin grandes cambios fue retomada por diversos autores en los siglos siguientes. La célebre teoría de las seis formas de gobierno se basa en el fin del régimen político (bien común o bien particular). Los regímenes políticos que buscan el bien común (puros) son:[121]

Regímenes que buscan el bien común Regímenes corruptos
  • La degradación de la monarquía es la tiranía.
  • La degradación de la aristocracia es la oligarquía.
  • La corrupción de la democracia es la demagogia.

El más «divino» por lo justo pero también infrecuente, es la monarquía. Le siguen la aristocracia y la república. La desviación del primer régimen es la peor forma de gobierno: la tiranía, seguido de la oligarquía y la democracia.[122]​ Aristóteles también se refiere a una forma de gobierno mixto democrático-aristocrático” llamado Politeia.[123]​ Aristóteles opta por una "clase media", permitiendo que los ciudadanos vivan en ocio cumpliendo sus profesiones (jueces, mercaderes, sacerdotes).

Es evidente que el régimen de tipo medio es el mejor, pues es el único libre de sediciones. Donde la clase media es numerosa es donde menos se producen sediciones y discordias entre los ciudadanos. Y las grandes ciudades están más libres de sediciones por la misma causa, porque la clase media es numerosa; en cambio, en las pequeñas es más fácil que todos los ciudadanos se dividan en dos clases, de modo que no quede nada en medio de ellas, y casi todos o son pobres o ricos.
Política, 1296a, 13-14

Economía

Aristóteles usó la palabra economía para referirse a la administración de la casa y el hogar.[124]​ Para referirse a problemas que nosotros consideramos económicos, él utilizó la palabra griega crematística.[124]​ Aunque no analizó los problemas económicos en detalle, sí hizo contribuciones sustanciales al pensamiento económico, especialmente al pensamiento en la Edad Media.[125]

En su Política, Aristóteles aborda la ciudad, la propiedad privada, el comercio y se ofrece una de las primeras explicaciones del origen del dinero.[125][126]​ El dinero entró en uso porque las personas se volvieron dependientes unas de otras, importando lo que necesitaban y exportando el excedente. Para mayor comodidad, las personas acordaron negociar algo útil y fácilmente aplicable, como el hierro o la plata.[127][128]​ Aristóteles escribió que el valor de cada bien surge debido a la necesidad de un único estándar universal de medición. Así, el dinero permite la asociación de diferentes productos y los hace "conmensurables".[129]​ En teoría del valor, Aristóteles diferenció el precio del valor[130][131]​ y distinguió entre valor de uso y valor de cambio[132][133]​, presentes en la teoría del valor-trabajo.[134]​ Tenía una opinión desfavorable del comercio minorista, ya que creía que el uso del dinero para obtener ganancias a través del interés era antinatural, ya que obtiene una ganancia del dinero en sí y no de su uso.[135][136]

Su respuesta a las críticas de la propiedad privada, según la opinión de Lionel Robbins, anticipó a los defensores posteriores de la propiedad privada entre los filósofos y los economistas, en relación con la utilidad general de los arreglos sociales.

Ciencia

La "filosofía natural" de Aristóteles trata de la búsqueda de "causas" en el mundo. Abarca una amplia gama de fenómenos naturales, incluidos los que ahora están cubiertos por la física, la biología y otras ciencias naturales.[137]​ Aristóteles no hizo experimentos en el sentido moderno. Utilizó el antiguo término griego pepeiramenoi para referirse a observaciones, o como mucho a procedimientos de investigación como la disección. En cambio, practicó un estilo de ciencia diferente: recopilar datos sistemáticamente, descubrir patrones comunes a grupos enteros de animales e inferir posibles explicaciones causales a partir de estos.[138][139]

Física

Detalle del fresco de la escuela de Aristóteles por Gustav Adolph Spangenberg (1828-1891).

La física aristotélica es el conjunto de las tesis filosóficas y cosmológicas e hipótesis físicas y astronómicas desarrolladas por Aristóteles y sus seguidores. Estas teorías comprendieron los cuatro elementos, el éter, el movimiento, las cuatro causas, las esferas celestes, el geocentrismo, etc. Las principales obras de Aristóteles en donde desarrolla sus ideas físicas son: la Física, Sobre el cielo y Acerca de la generación y la corrupción. Los principios fundamentales de su física son:

  1. Lugares naturales: cada elemento querría estar en una posición distinta relativa al centro de la Tierra, que también es el centro del universo.
  2. Gravedad/levedad: para lograr esta posición, los objetos sienten una fuerza hacia arriba o hacia abajo.
  3. Movimiento rectilíneo: un movimiento como respuesta a esta fuerza es en una línea recta a una velocidad constante.
  4. Relación entre la velocidad y la densidad: la velocidad es inversamente proporcional a la densidad del medio.
  5. El vacío es imposible de imaginar: el movimiento en un vacío es infinitamente rápido.
  6. El éter: todos los puntos del espacio están llenos con materia.
  7. Teoría del continuo: si existieran los átomos esféricos habría un vacío entre ellos, por lo que la materia no puede ser atómica.
  8. Quintaesencia: los objetos por encima de la Tierra no están formados de materia terrenal.
  9. Cosmos incorruptible y eterno: el Sol y los planetas son esferas perfectas, y no cambian.
  10. Movimiento circular: los planetas se mueven en un movimiento circular perfecto.
  11. El tiempo: relacionado con el movimiento y el espacio.
  12. El ahora, el antes y el después: medidas de seres del tiempo y un tiempo cósmico que alberga el tiempo para los seres perecederos.

Elementos
Diagrama de los cuatro elementos clásicos (fuego, aire, agua, tierra) de Empédocles y Aristóteles.

En su obra Acerca de la generación y la corrupción, Aristóteles propuso que el universo estaba formado por la combinación de elementos o compuestos básicos basados en los cuatro elementos presocráticos de la teoría pluralista de Empédocles. Según su teoría, todo está compuesto por: tierra, agua, aire, fuego y éter.[140]​ En su Física, cada uno de estos elementos tiene un lugar adecuado, determinado por su peso relativo o «gravedad específica».

En cuanto al quinto elemento, Aristóteles sostuvo que todos los cielos, y cada partícula de materia en el universo, estaban formados a partir de otro elemento, él que llamó «éter» (del griego Αἰθήρ).[140]​ Este elemento se supone que no tenía peso y era «incorruptible».[140]​ Al éter también se lo llamaba «quintaesencia» —o sea, la «quinta sustancia».[141]
Mecánica

Cada elemento en la Tierra se mueve, de forma natural, en línea recta hacia el lugar que le corresponde, en el que se detendrá una vez alcanzado, de lo que resulta que el movimiento terrestre siempre es lineal y siempre acaba por detenerse. El agua y la tierra se mueven naturalmente hacia el centro del universo, el aire y el fuego se alejan del centro, y el éter gira en torno al centro. Estos principios servían para explicar fenómenos como que las rocas caigan y el humo suba. Además explicaban la redondez del planeta, y las órbitas de los cuerpos celestes. Los cielos se mueven de forma natural e infinita siguiendo un complejo movimiento circular, por lo que deben, conforme con la lógica, estar compuestos por un quinto elemento, que él llamaba éter, elemento superior que no es susceptible de sufrir cualquier cambio que no sea el de lugar realizado por medio de un movimiento circular.

Las leyes del movimiento de Aristóteles, declaran que los objetos caen a una velocidad proporcional a su peso e inversamente proporcionales a la densidad del fluido en el que están inmersos. Esta es una aproximación correcta para objetos en el campo gravitacional de la Tierra moviéndose en aire o agua, aunque se sabe que sus teorías físicas están erradas.[142]​ Aristóteles declaró que los objetos pesados (tierra, por ejemplo) requieren más fuerza para hacerlos moverse; y los objetos empujados con mayor fuerza se mueven más rápido. Es decir:[143]
Esta fórmula es incorrecta en física moderna.[144][145]​ También Aristóteles aclara que:

"Vemos que un mismo peso y cuerpo se desplaza más rápidamente que otro por dos razones: o porque es diferente aquello a través de lo cual pasa (como el pasar a través del agua o la tierra o el aire), o porque el cuerpo que se desplaza difiere de otro por el exceso de peso o ligereza, aunque los otros factores sean los mismos."[146]

La tesis se podría formar la siguiente ecuación: la velocidad de un cuerpo es proporcional la fuerza aplicada al moverlo e inversamente proporcional a su masa y a su resistencia. Es decir:[147]
La teoría aristotélica de que el movimiento lineal siempre se lleva a cabo a través de un medio de resistencia es, en realidad, válida para todos los movimientos terrestres observables. Aristóteles sostenía también que los cuerpos más pesados de una materia específica caen de forma más rápida que aquellos que son más ligeros cuando sus formas son iguales, concepto equivocado que se aceptó como norma durante aproximadamente 1800 años hasta que el físico y astrónomo italiano Galileo Galilei llevó a cabo sus experimentos con bolas sobre planos inclinados.[148]

Astronomía

Representación del modelo cosmológico geocéntrico de Aristóteles.

Aristóteles sostuvo la esfericidad de la Tierra usando pruebas lógicas y matemáticas, además de datos empiríricos, como la variación de la posición de las estrellas en distintos lugares y la sombra redonda de la Tierra proyectada en los eclipses lunares. El filósofo también sostuvo que la Tierra tenía el tamaño de unos cuarenta miríadas de estadios (aproximadamente 80468 km).[149][150]

En astronomía, Aristóteles propuso la existencia de un Cosmos esférico y finito. La Tierra se encontraba inmóvil en un sistema geocéntrico, mientras a su alrededor giraba el Sol con otros planetas. Aristóteles habló del mundo sublunar, la parte central de cosmos en el cual existe la generación y la corrupción y estaría compuesta por los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua; y el mundo supralunar, perfecto e incorruptible, compuestos por las estrellas y objetos celestes estaban incrustados en esferas celestes de éter concéntricas que giraban alrededor de la Tierra.

Aristóteles argumenta que el movimiento continuo del universo debe de ser causado por un motor simple que está inmóvil, sino se haría una regresión al infinito. El motor inmóvil debe ocupar la circunferencia exterior de la esfera, puesto que las cosas más cercanas al motor inmóvil son las que se mueven con mayor velocidad, siendo los astros. El motor inmóvil acciona la primera esfera celeste y el movimiento de los “astros errantes” (esto es lo que significa la palabra griega “planetas”), requiere de otras esferas y, por lo tanto, de otros motores.[151][152]​ Cada esfera está habitada por un ser inmaterial al que Aristóteles llamó "Inteligencia".[153]​ Siguiendo la cosmología de Eudoxo de Cnido y su discípulo Calipo, que tomaría consideración de 33 esferas para explicar los movimientos celestes observables, Aristóteles introduce más esferas para explicar el movimiento de los cinco planetas o “cuerpos errantes” (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), el sol y las estrellas.[154][155]​ Él sugerio que el número de estas esferas era de «55 o 47».[156]

Fue Aristóteles el primero criticar la noción pitagórica de las armonía de las esferas. Los pitagóricos creían que el movimiento de los planetas debe producir un ruido, pero explican que no es perfectible a causa que ese ruido data para nuestros oídos desde el momento mismo de nuestro nacimiento. Él consideró esa idea como ingeniosa y muy poética, pero imposible.[157]

Esta teoría de la Tierra como centro del universo perduró por varios siglos hasta que Copérnico en el siglo XVI cambió el concepto e introdujo una nueva serie de paradigmas, concibiendo el Sol como centro del universo.

Matemáticas

Aunque no hizo descubrimientos matemáticas en específico, Aristóteles contribuyó significativamente al desarrollo de las matemáticas al sentar las bases de la lógica. En filosofía de las matemáticas, Aristóteles considera que los objetos matemáticos son, a diferencia de Platón, abstracciones de objetos y realidades materiales independientes del mundo físico y no podían tener realidad aparte de las cosas empíricas. Las matemáticas se pueden apreciar como universales.[102][158][159]​ Aristóteles también escribió acerca del concepto del infinito, diferenciando entre infinito potencial e infinito actual.[160]​ Se le atribuyó la paradoja de las ruedas.

Geología

Aristóteles fue una de las primeras personas en registrar observaciones geológicas en su obra Meteorológicos. Afirmó que el cambio geológico era demasiado lento para ser observado en la vida de una persona.[161]​ El geólogo Charles Lyell notó que Aristóteles describió tal cambio, incluyendo "lagos que se habían secado" y "desiertos que se habían regado por los ríos", dando como ejemplo el crecimiento del delta del Nilo desde la época de Homero, y "el levantamiento de una de las islas Eolias, antes de una erupción volcánica ".[162]​ Aristóteles fue el primero hablar sobre una "región antártica".

Óptica

En Meteorológicos, Aristóteles explica el fenómeno del arco iris como un reflejo, aunque no es la luz, sino el "rayo visual" (ópsis).[163]

Las primeras teorías de la luz provienen de los antiguos griegos. Aristóteles creía que la luz era una especie de disturbio en el aire. Sin embargo, según Aristóteles, la luz no viaja o se mueve, sino es una presencia que inunda el espacio.[164][165]​ Según la teoría aristotélica de la visión, las sensaciones se realiza a través de un medio, por ejemplo el aire o el agua. Estos son transparentes, en cuanto posibilidad o potencia. La actualización de la transparencia es la luz; ésta es, por tanto, un estado de lo transparente como tal en vez de un movimiento, y su aparición es instantánea.[166]

El color actúa sobre lo transparente en acto que, a su vez, actúa sobre el órgano correspondiente. Aristóteles propuso una teoría de siete colores que encuentra su apoyo en la siete notas musicales: Blanco, amarillo, rojo, violeta, verde, azul y negro. Según su grado de transparencia, el blanco es la máxima transparencia y el negro lo opuesto. El resto de los colores se producen en variedad de proporciones de estos dos.[167]

Según Aristóteles, existe un procedimiento causal desde el objeto al órgano. Este proceso, transmite la cualidad del objeto de cada sentido según su medio, y finalmente al alma. Cuando el color alcanza los ojos, envían la información a través de los vasos sanguíneos al corazón, que tiene la misión de distinguir entre todas las señales que le llegan.[168]

Aristóteles describió experimentos ópticos utilizando una cámara oscura en su obra Problemas. Consistía en una cámara con una pequeña abertura que dejaba entrar la luz. Con ella, vio que independientemente de la forma que hiciera el agujero, la imagen del sol siempre se mantuvo circular. También señaló que al aumentar la distancia entre la apertura y la superficie de la imagen, la imagen aumentaba.[169]​ También mencionó en sus escritos los defectos típicos de la visión, debidos a defectos del cristalino, la miopía y la hipermetropía.

Biología

Entre sus observaciones, Aristóteles describió el hectocotilo reproductivo del pulpo.[170]

Aristóteles es considerado como el padre de la biología. Fue una gran observador y estudioso, describiendo más de 500 «vivientes».[171]​ El mismo biólogo Charles Darwin remarcó que sus "dos dioses", Linneo y Cuvier, eran "simples niños" comparado con el viejo Aristóteles.[172]​ Aristóteles justificó su estudio del reino animal afirmando que hasta las inferiores tienen algo admirable y divino. El filósofo recopiló ese material gracias a tratados hipocráticos e información de pescadores, pastores, cazadores, apicultores.[173]

Abordó el tema del alma como biólogo, porque consideraba al alma el principio vital. Lo que está vivo, lo está gracias al alma, no a la materia.l alma es la forma y causa final del cuerpo, y hay tres tipos de alma:[174]

  • El alma vegetativa (propia de vegetales): nutrición y reproducción.
  • El alma sensitiva (propia de animales): percepción, movimiento y deseo.
  • El alma racional (propia de humanos): razonamiento.
Aristóteles clasificó a las esponjas como animales con forma de planta, ya que poseen sensibilidad contráctil.[175]

Aristóteles hizo en su obra Historia de los animales una escala jerárquica natural de los seres acorde con sus características y elementos (Gran cadena de ser): La forma sin materia está en un extremo, y la materia sin forma está en el otro extremo. El paso de la materia a la forma debe mostrarse en sus diversas etapas en el mundo de la naturaleza. Lo que es más alto en la escala tiene más valor, porque el principio de la forma está más avanzado en el.[176]​ Las especies en esta escala están fijadas, sin embargo Aristóteles no argumenta que estas especies no puedan evolucionar, cambiar o extinguirse con el paso del tiempo.[177][178]

Los comienzos de la zoología deben buscarse concretamente en los estudios sobre la generación y la anatomía de los animales en la obra aristotélica. Aristóteles creía que las causas finales intencionadas guiaban todos los procesos naturales; esta visión teleológica justificó sus datos observados como una expresión de causa y diseño formal. Cada grupo de animales se dividían en «genos», los cuales se dividían a su vez en especies «eidos».[179]​ Aristóteles diferenció dos grupos «géneros máximos»:[180][181]

Esta clasificación se mantuvo vigente durante la Edad Media y el Renacimiento, hasta Carlos Linneo en el siglo XVIII.[182]​ No obstante, Aristóteles observó varias excepciones en su clasificación como tiburones que tenían una placenta. Para un biólogo moderno, la explicación es una evolución convergente.

Embriología

El modelo de la embriogénesis de Aristóteles buscó explicar cómo las características hereditarias de los padres causan la formación y el desarrollo de un embrión. Explica el desarrollo del embrión basado en parte en observaciones de huevos de gallina: El pneuma primero hace aparecer el corazón; esto es vital, ya que el corazón nutre a todos los demás órganos.[183]​ El pneuma entonces hace que los otros órganos se desarrollen, primero las partes internas y finalmente las partes externas, las cuales se forman de las partes internas. Teorizó que primero el alma vegetativa ingresa al feto, luego el alma animal, y finalmente el alma humana.[184][185]​ El sexo del niño dependen de factores como la temperatura, la dieta y la edad del padre y si el semen supera la menstruación.[186]​ Por otro lado, Aristóteles escribió acerca de la generación espontánea de plantas, peces e insectos mediante la combinación de materia descompuesta con el calor ambiental.[187]

Psicología

En Acerca del alma, Aristóteles describe la memoria como la capacidad de mantener una experiencia percibida en la mente y distinguir entre la "apariencia" interna y una ocurrencia en el pasado. En otras palabras, un recuerdo es una imagen mental que se puede recuperar. Aristóteles creía que quedaba una impresión en un órgano corporal que sufre varios cambios para crear un recuerdo. Un recuerdo se produce cuando estímulos como las imágenes o los sonidos son tan complejos que el sistema nervioso no puede recibir todas las impresiones a la vez. Estos cambios son los mismos que los involucrados en las operaciones de la sensación, el "sentido común" aristotélico y el pensamiento.[188][189]

Aristóteles también acerca de los sueños en Del sueño y la vigilia como resultado del uso excesivo de los sentidos o de la digestión mientras una persona está dormida.[190][191]​ El psicoanalista Sigmund Freud, comentó y se inspiró en pasajes de Aristóteles para su obra La interpretación de los sueños.

Estética

Aristóteles pensó largamente sobre las artes, cuyo estudio filosófico es parte de la estética; en este sentido su texto más importante, especialmente por la relevancia futura, es la Poética, que fue interpretado como dogma en el siglo XVI.[192][193]​ Se considera además el primer autor en escribir sistemáticamente sobre la estética, aunque ésta, como disciplina, apareció en la actual Alemania ya en la Edad Moderna.[192]​ Su pensamiento se centra en las artes, materiales y concretas, y no tanto en el concepto abstracto de belleza como había planteado Platón. Sin embargo, al discutir el arte, Aristóteles parece rechazar que la forma de arte existe en los objetos. En cambio, abogó por una forma universal idealizada, similarmente como Platón.[102]​ Define como arte cualquier actividad humana de producción consciente basada en el conocimiento y realiza la siguiente clasificación:[192]

  • Imitativas: La imitación como medio y fin. Esta es algo natural en el ser humano y produce placer. El término imitación era para él diferente al actual; así, escribió que el arte debía representar lo universal frente a lo particular, y que importaba más la armonía de lo representado que su fidelidad con el modelo real.
  • No imitativas: Las que no expresaban emociones. Ejemplo de ello es un tratado científico. Nótese que, aunque un tratado no se consideraría arte hoy en día, cabía en la definición aristotélica y en la conciencia griega antigua en general.

A pesar de su fijación por el arte concreto dedicó algunos escritos hacia el concepto más general de belleza. Así, para Aristóteles el conocimiento es placentero, luego conlleva un disfrute estético, y es bello lo que gusta por medio de la vista y el oído. Dividió estos sentidos en función del disfrute que generaban al captar algo bello: la vista placer intelictivo, el oído placer moral.[194]​ Para él la belleza era una unidad de partes que tenían las siguientes condiciones formales:[194]

  • Táxis: Distribución en el espacio de las partes componentes del objeto bello.
  • Symmetría: La correcta proporción de esas partes.
  • To horisménon: La extensión o tamaño de lo bello. No debe excederse ni verse fatalmente mermado en sus dimensiones.

Poética

En su Poética, Aristóteles usa la tragedia Edipo rey como un ejemplo de cómo se debe estructurar la tragedia perfecta, con un buen protagonista que comienza la obra de forma próspera, pero pierde todo por alguna hamartia (error fatal).[195]

Aristóteles distingue que los animales tienen voz (es decir, pueden comunicar), pero solo los hombres tienen palabra (logos) para discernir entre lo justo y lo bueno.[196]​ El filósofo trabajó sobre el uso del lenguaje, tanto en su Retórica, como el arte de comunicar de forma convincente, y en su Poética, o arte de creación literaria. En el capítulo 20 de la Poética considera la elocución (lexis) como expresión lingüística del pensamiento, y en este describe sus partes gramáticas:

"La dicción, considerada como un todo, se forma de las siguientes partes: las letras (o últimos elementos), la sílaba, la conjunción, el artículo, el nombre, el verbo, el caso y el discurso. La letra es un sonido indivisible de una clase particular, que puede convertirse en factor en un sonido inteligible. Los sonidos indivisibles son emitidos también por los animales, pero ninguno de éstos es una letra en nuestro sentido del término."

Literatura

La influencia de la Poética está aún impresa en la tradición de la teoría literaria moderna, como los conceptos de "mímesis", "catarsis", "dicción", "peripecia", "anagnórisis", "nudo", "desenlace" y su distinción de diferentes "géneros literarios" en sus fragmentos:[197]

  • Género serio: Formado por la epopeya (narrativa) y tragedia (dramática).
  • Género jocoso: Formado por la sátira (narrativa) y comedia (dramática).

Aristóteles dedica un libro a cada género en su obra Poética , pero el segundo dedicado a la comedia se perdió.

Retórica

Aristóteles tiene más consideración a la retórica a diferencia de Platón, que la condenaba por los sofistas. La Retórica de Aristóteles es un “arte”, una tékhne, es decir, un tratado teórico-práctico sobre un objeto concreto, en este caso la palabra persuasiva, el discurso retórico.[198]​ Una diferencia de los animales es el lenguaje, la transmisión de conocimiento, sustentada en factores lógicos y una serie de factores subjetivos efectivos para la comunicación, de los que Aristóteles dice:

"Pues bien, (se persuade) por el talante, cuando el discurso es dicho de tal forma que hace al orador digno de crédito. Porque a las personas honradas las creemos más y con mayor rapidez, en general en todas las cosas, pero, desde luego, completamente en aquéllas en que no cabe la exactitud, sino que se prestan a duda; si bien es preciso que también esto acontezca por obra del discurso y no por tener prejuzgado cómo es el que habla. Por lo tanto, no (es cierto que), en el arte, como afirman algunos tratadistas, la honradez del que habla no incorpore nada en orden, lo convincente, sino que, por así decirlo, casi es el talante personal quien constituye el más firme (medio de) persuasión."
Retórica, I, 2, 1356 a5-13

Los medios de persuasión técnicos se dividen en tres grupos:[199]

  • Pathos: se trata de la habilidad del orador en transmitir emociones y sentimientos en a la audiencia, buscando su empatía cuando los argumentos que se van a exponer son controvertidos.
  • Ethos: es pues la actitud del hablante su talante, un factor decisivo a la hora de lograr el asentamiento del oyente.[200]
  • Logos: significa palabra, discurso o razón. Es el razonamiento lógico detrás de cualquier intento de apelar al intelecto, a argumentos lógicos.

Aristóteles divide todos los discurso entre géneros de oratoria:[199]

  1. Oratoria deliberativa
  2. Oratoria forense
  3. Oratoria de exhibición

La forma de persuasión de Aristóteles se produce en virtud de la evidencia de verdad de lo dicho. Él confía en el poder persuasivo de los elementos irracionales del discurso, reconociendo la importancia del valor cognoscitivo de las emociones. Frente al menosprecio platónico de la retórica, Aristóteles la rehabilita. Esta disciplina pasó a integrarse en el bloque de conocimiento tradicional del trivium.[201]

Influencia

La influencia que Aristóteles ha tenido en el mundo es extraordinaria. Toda la antigüedad se hace cargo o dueña de su ingente enciclopedia. Su Metafísica será el basamento filosófico de la posteridad.

Antigüedad

Aristóteles enseñando a Teofrasto y Estratón de Lampsaco.

El discípulo y sucesor de Aristóteles, Teofrasto, escribió Historia de las plantas, una obra pionera en botánica. Algunos de sus términos técnicos siguen en uso, como carpelo o pericarpio. Teofrasto estaba menos preocupado por las causas formales en lugar de describir cómo funcionaban las plantas. Estratón de Lampsaco, quien sucedió a Teofrasto, se alejó de muchos aspectos de la enseñanza de su fundador, incluyendo su formación política. Estudio y aumentó los elementos naturalistas en el pensamiento de Aristóteles hasta tal punto de negar la necesidad de un dios activo para construir el universo.

La influencia inmediata de la obra de Aristóteles se sintió cuando el Liceo se convirtió en la escuela peripatética. Los estudiantes notables de Aristóteles incluían a Aristóxeno, Dicearco de Mesina, Demetrio de Falero, Eudemo de Rodas, Harpalus, Hefestión y Nicómaco. La influencia de Aristóteles sobre Alejandro Magno se ve en el hecho de que este último trajo consigo en su expedición a una gran cantidad de zoólogos, botánicos e investigadores. También había aprendido mucho sobre las costumbres y tradiciones persas de su maestro. Aunque su respeto por Aristóteles disminuyó, ya que sus viajes dejaron en claro que gran parte de la geografía de Aristóteles estaba claramente equivocada, cuando el viejo filósofo dio a conocer sus obras al público, Alejandro se quejó: "No has hecho bien en publicar tus doctrinas acroamáticas; ¿superaré a otros hombres si esas doctrinas en las que he sido entrenado deben ser propiedad común de todos los hombres?"[202]​ Todas ellas forman el llamado "Corpus aristotelicum".[203]

En la época romana, el aristotelismo no fue tan popular como el epicureísmo o el estoicismo.[204]​ No obstante, Aristóteles es comentado por la tradición neoplatónica e integrado en esta filosofía, que intenta una síntesis entre Platón y Aristóteles a las corrientes espirituales del Este. Es a través de los neoplatónicos, especialmente Plotino, Porfirio y Simplicio, que penetra en la primera aristotélica cristianismo.[204]

Edad Media

Platón, Séneca y Aristóteles en una ilustración de un manuscrito medieval.

Con la pérdida del estudio de los antiguos griegos en el antiguo Occidente latino-medieval, Aristóteles era prácticamente desconocido allí desde excepto a través de la traducción latina del Órganon de Boecio. La Alta Edad Media occidental será principalmente el acceso al pensamiento de Aristóteles a través de este trabajo.[205]​ Fueron los árabes los que redescubrieron a Aristóteles y a través de ellos pasó a la filosofía escolástica.

Aristóteles fue uno de los pensadores occidentales más venerados en la teología islámica primitiva. La mayoría de las obras existentes de Aristóteles, así como algunos de los comentarios griegos originales, se tradujeron al árabe y fueron estudiados por filósofos, científicos y académicos musulmanes. Averroes , Avicena y Al-Farabi, que escribieron sobre Aristóteles en gran profundidad, también influyeron en Tomás de Aquino[105]​ y otros filósofos escolásticos cristianos occidentales. Los eruditos musulmanes medievales regularmente describieron a Aristóteles como el "Primer Maestro". La oscuridad de algunos de los textos en los que presenta estas ideas favoreció la aparición de diversas interpretaciones, en particular con el intelecto agente con el alma.

Los cristianos escolásticos se esforzaron en tratar de unir la visión aristotélica de las personas con las enseñanzas de la inmortalidad del alma y resurrección del cuerpo.[206]​ Destacan las interpretaciones de Tomás de Aquino, para quien todas las almas humanas poseen dicho entendimiento y por consiguiente, son inmortales, y la de Averroes, según el cual el intelecto agente no es una parte de nuestra alma, sino de Dios. En el siglo XIII, la filosofía aristotélica, revisada por Tomás de Aquino, se convirtió en la doctrina oficial de la Iglesia Latina, a pesar de la condena en 1277 de un conjunto de propuestas aristotélicas por el obispo de Étienne Tempier. También se convierte en la referencia filosófica y científica para toda reflexión seria, dando origen al escolasticismo y al tomismo.[207]

El poeta italiano Dante dice de Aristóteles en La Divina Comedia:

Vidi 'l maestro di color che sanno

seder tra filosófica famiglia.

Tutti lo miran, tutti onor li fanno:

quivi vid'ïo Socrate e Platone

che 'nnanzi a li altri più presso li stanno.
Vi' al maestro, que el saber derrama,

sentado, en filosófica familia:

todos le admiran, le honran, se le aclama,

de Platón y de Sócrates cercado,

y de Zenón, y otros de excelsa fama.

La Divina Comedia, El Infierno, Canto IV. 131-135

Un cuento medieval sostuvo que Aristóteles aconsejó a su alumno Alejandro Magno que evitara a la seductora amante del rey, Filis, pero que él mismo estaba cautivado por ella, y ella consiguió montar encima de él. Filis se lo dijo en secreto a Alejandro, y él fue testigo de cómo los encantos de una mujer podían vencer incluso al intelecto del más grande filósofo.[208][209]

Edad Moderna

Algunos descubrimientos científicos medievales fueron criticados simplemente al no encontrarse en Aristóteles, impidiendo la ciencia observacional.[77]​ No obstante, en el Renacimiento su autoridad se ve opacada por un eclipse histórico momentáneo. Martín Lutero vio a la Iglesia Católica como una Iglesia Aristotélica y se opuso al Estagerita porque se opone a la gracia divina.[210]​ Los nuevos conceptos científicos lo llevan a un segundo plano. William Harvey y Galileo Galilei reaccionaron contra las teorías de Aristóteles y otros pensadores de la era clásica como Galeno. Pero su influjo, aunque ya no en la física, seguirá vigente en el pensamiento filosófico en sentido estricto en todos los grandes pensadores como Leibniz a pesar de la oposición de Lutero. Francis Bacon declaró que:

«Aristóteles convirtió la filosofía natural en una esclava de su lógica.»[211]

Empiristas como Thomas Hobbes criticó la teoría de la percepción aristotélica, y David Hume la concepción de causalidad y sustancia.[102]Immanuel Kant también transformó varios conceptos aristotélicos. En Aristóteles, la noción de concepto es un verdadero universal en varias sustancias de las cuales permanecen externas a nosotros, pero que puede ser captadas. En contraste, un concepto para Kant existe solo en la mente de los individuos.[212]​ La ética kantiana y utilitarista argumentó que los deberes hacia la humanidad son las normas morales adecuadas para la ética en lugar de la felicidad.[102]​ No obstante, Voltaire dijo de él:

«Fue un gran hombre Aristóteles, porque sentó las reglas de la tragedia después de haber establecido las de la dialéctica, las de la moral y las de la política, destapando cuanto pudo el gran velo que cubría la Naturaleza.»[213]

Edad Contemporánea

Grabado en madera de Aristóteles montado por Filis de Hans Baldung, 1515.

En el siglo XIX hay un retorno a la metafísica aristotélica, que comenzó con Schelling y continuó con Ravaisson, Trendelenburg y Brentano.

Hegel, siguiendo a Wolff y Kant, extiende el campo de la teleología, que ya no atañe solo a los seres humanos, sino también al sistema. Además, pasa de un proceso universal a los procesos temporales e históricos, un cambio que marca fuertemente las teleologías modernas. Hegel también tiene una concepción del individuo diferente a la de Aristóteles. Según Hegel, los humanos son partes de un todo universal que les da identidad, rol y funciones; Aristóteles, por el contrario, es más individualista, da más énfasis en la centralidad del ser humano.[214]

Karl Marx es a veces visto como influido por Aristóteles porque en él se encuentra la idea de la acción libre para realizar el "potencial" de los seres humanos que el capitalismo impide.[215][216]​ Marx le llamó “el más grande pensador de la antigüedad” en El Capital.[217]​ Se dice que Friedrich Nietzsche tomó casi toda su filosofía política de Aristóteles. Por muy inverosímil que sea, es cierto que la separación rígida de la acción de Aristóteles de la producción, y su justificación de la subordinación de los esclavos y otros a la virtud.[218]

Actualmente el esencialismo biológico aristotélico en las especies está fuera de uso, siendo la teoría evolutiva propuesta por Darwin capaz de explicar la variación dentro de una especie sin plantear una esencia en la especie.[219]​ No obstante, el énfasis que Aristóteles pone en el desarrollo ordenado de las partes del embrión es un precursor de los procesos propuestos por dos científicos posteriores: Las leyes de embriología propuestas por Karl Ernst von Baer y La teoría de la recapitulación de Ernst Haeckel.[185]

En el siglo XX, Heidegger también vuelve a la metafísica Aristóteles, elaborando una nueva interpretación con la intención de justificar su deconstrucción de la tradición escolástica y filosófica.[214]​ Pensadores políticos como Hannah Arendt[220]​ y Ayn Rand retomaron su filosofía práctica en sus teorías éticas y políticas. Ayn Rand declaró que consideraba a Aristóteles como el mayor filósofo del mundo y apreciaba en especial su Órganon (‘Lógica’).[221]​ El matemático inglés George Boole aceptó completamente la lógica de Aristóteles, pero decidió "ir por debajo, encimas y más allá" con su sistema de lógica algebraica en su libro Las leyes del pensamiento de 1854. Sin embargo, Gottlob Frege desarrolló nociones de cuantificación y predicación en su lógica, haciendo obsoleto su silogismo.[102]Bertrand Russell en su libro Historia de la filosofía occidental fue muy crítico con su lógica[222]​ y llegó a decir de él en La perspectiva científica que:

«[Aristóteles] ha sido una de las grandes desgracias de la raza humana.»[223]

Sin embargo, más de 2300 años después de su muerte, Aristóteles sigue siendo uno de los hombres más influyentes del mundo. Varios filósofos sostienen que las ideas aristotélicas ofrecen soluciones fructíferas a los problemas filosóficos contemporáneos.[102]​ Su ética, aunque siempre influyente, ganó un renovado interés con el advenimiento moderno de la ética de la virtud, como en el pensamiento de Philippa Foot y Alasdair MacIntyre, quien ha intentado reformar lo que él llama la tradición aristotélica de una manera que es anti-elitista y capaz de disputar las afirmaciones de los liberales y los nietzscheanos.[224]​ En "Sydney School" adoptó una noción realista neoaristotélica de las matemáticas frente el platonismo y el nominalismo.[225]

La novela El nombre de la rosa de Umberto Eco se centra en la desaparición de la segunda parte de la Póetica de Aristóteles. Más recientemente, Christopher Plummer interpretó al filósofo en la película de Alexander. El artista cómico Sam Kieth lo convirtió en uno de los personajes (con Platón y Epicuro) de su cómic Epicuro el Sabio.[226]

Obras

Algunos volúmenes de la edición de los Comentarios griegos sobre la obra de Aristóteles (Berlín, 1882-1909)

Los escritos de Aristóteles se clasifican en dos grupos: los exotéricos, (destinados a un gran público); y los esotéricos (no destinados a un gran público, dirigidos a un público con saber filosófico). Las obras de Aristóteles que nos han llegado a través de la transmisión de manuscritos medievales forman parte de este segundo grupo. Se han encontrado sólo unas pocas obras más en fragmentos.

Corpus Aristotelicum

Las obras de Aristóteles se recogen en el "Corpus Aristotelicum" ordenadas como hoy conocemos por Andrónico de Rodas. Se editan según la edición prusiana de Immanuel Bekker de 1831-1836, indicando la página, la columna (a ó b) y eventualmente la línea del texto en esa edición. El Corpus se comprende en cinco grupos: Lógica (Órganon), Filosofía Natural, Metafísica, Ética y política; y Retórica y poética.

Representaciones

Pinturas

Aristóteles ha sido representado por importantes artistas como Lucas Cranach el Viejo, Justus van Gent, Rafael, Paolo Veronese, Jusepe de Ribera, Rembrandt, y Francesco Hayez a lo largo de los siglos. Entre los más conocidos está el fresco de Rafael, La Escuela de Atenas, en el Palacio Apostólico del Vaticano, donde las figuras de Platón y Aristóteles son fundamentales para la imagen, en el punto de fuga arquitectónico, lo que refleja su importancia. También la obra de Rembrandt, Aristóteles con un busto de Homero es una obra célebre.

Esculturas

Eponimía

Véase también

Notas

  1. Sólo se consignan ocho categorías, omitiéndose échein (posesión) y keîsthai (situación). Existe la hipótesis de que Aristóteles no las consideraba genuinas categorías, sino sub-categorías, subsumibles quizás en héxis y diáthesis respectivamente, dos sub-clases de poión (cualidad), cf. Cat. 8b 26-9a 13.
    FÍSICA - TRADUCCIÓN Y NOTAS: GUILLERMO R. DE ECHANDÍA. Gredos, 1995, p. 174.

Referencias

  1. a b c Shields, Christopher. «Aristotle». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  2. a b «Aristotle». Encyclopædia Britannica Online (en inglés). Consultado el 1 de junio de 2010. 
  3. Ríos Pedraza, Francisco; Haya Segovia, Fernando (2009). «La filosofía antigua». En Amodeo Escribano, Marisa; Scott Blacud, Elizabeth; López Vera, Eduardo et al., eds. Historia de la Filosofía. San Fernando de Henares: Oxford Univesity Press España, Sociedad Anónima. p. 5. ISBN 9788467351477. Consultado el 14 de mayo de 2017. 
  4. Aun en el año 2009, en una encuesta realizada a 3226 filósofos, 416 (13%) señalaron a Aristóteles como el filósofo no vivo con el que más se identificaban, quedando solo después de David Hume (que obtuvo 481 votos). Véase la sección «Non-living philosophers most identified with» en PhilPapers Survey: Demographic statistics.
  5. a b c d Ferrater Mora, José (2002). «Aristóteles». Diccionario de filosofía. 
  6. Véase la sección «Lógica» en Shields, Christopher. «Aristotle». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  7. Véase la introducción a Lennox, James. «Aristotle's Biology». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Fall 2008 Edition). 
  8. I. Düring, Aristotle in the Ancient Biographical Tradition, Gotemburgo 1957
  9. W. Jaeger, Aristóteles, Berlín 1923 (tr. it. Aristotele, Florencia 1935, reeditada varias veces), passim.
  10. Aristote, L'Éthique à Nicomaque, tomo I, 1, introducción de R. Gauthier, Lovaina, 1970, pág. 5ss., 30ss.
  11. I. Düring, Aristóteles , Darstellung und Interpretation seines Denkens, Heidelberg 1966, pág. 1-21
  12. E. Berti, La filosofía del primo Aristotele, Padua 1962, pág, 123ss
  13. a b c d e f g h Reale, Giovanni (2007). «El hombre, la obra y la formación del pensamiento filosófico». Introducción a Aristóteles (Víctor Bazterrica, trad.) (1ª edición). Barcelona: Herder Editorial. p. 12. ISBN 9788425414886. Consultado el 19 de junio de 2017. 
  14. a b c d e f g h i «Aristotle». Encyclopædia Britannica Online (en inglés). Consultado el 1 de junio de 2010. 
  15. a b c d e f g h i j Shields, Christopher. «Aristotle». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  16. Diógenes Laercio, V, 9
  17. Diogene Laerzio, Vita dei filosofi, tr. it. de M. Gigante Laterza, Bari 1962
  18. Aristóteles, Metaphysica, A 8, passim
  19. Berti, op. cit. pag. 142
  20. Ponsatí-Murlà, 2015, p. 32.
  21. Evans, Nancy (2006). «Diotima and Demeter as Mystagogues in Plato's Symposium». Hypatia (en inglés) 21 (2): 19. ISSN 1527-2001. doi:10.1111/j.1527-2001.2006.tb01091.x. Consultado el 29 de abril de 2019. 
  22. «Journeys with Demeter». Journeys with Demeter (en inglés). Consultado el 29 de abril de 2019. 
  23. Green, Peter (1991). Alexander of Macedon. University of California Press. pp. 58-59. ISBN 978-0520275867. 
  24. Shields, Christopher (2016). «Aristotle’s Life». En Zalta, Edward N., ed. Aristotle (Winter 2016 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 4 de octubre de 2017. 
  25. a b «Aristotle». Biography (en inglés estadounidense). Consultado el 26 de enero de 2020. 
  26. a b Ross, William David. Aristotle (Diego F. Pró, trad.) [Aristóteles]. CHARCAS BUENOS AIRES. p. 14. Consultado el 16 de noviembre de 2019. 
  27. a b Dunn, P M (2006-1). «Aristotle (384–322 bc): philosopher and scientist of ancient Greece». Archives of Disease in Childhood. Fetal and Neonatal Edition 91 (1): F75-F77. ISSN 1359-2998. PMC 2672651. PMID 16371395. doi:10.1136/adc.2005.074534. Consultado el 11 de marzo de 2020. 
  28. «Aristotle Biography - life, name, death, history, school, young, son, information, born, time, year». www.notablebiographies.com. Consultado el 26 de enero de 2020. 
  29. "Posible hallazgo de la tumba de Aristóteles en Estagira (Grecia)", en TerraeAntiqvae 26-5-2016 (consultado el 27-5-2016). Con numerosas fotografías y las posibles reconstrucciones.
  30. Metafísica, 1025b 25
  31. Aristóteles (D.L. 2014). «Estudio introductorio». Protréptico ; Metafísica. Gredos. pp. XVII-XVIII. ISBN 978-84-473-7713-8. OCLC 894659517. Consultado el 13 de abril de 2020. 
  32. a b Horneffer, Ricardo (2008). «Aristóteles. La metafísica como la ciencia de los hombres libres». En-claves del pensamiento 2 (4): 91-100. ISSN 1870-879X. Consultado el 7 de marzo de 2020. 
  33. a b c Höffe, Otfried. (2003). Breve historia ilustrada de la filosofía : el mundo de las ideas a través de 180 imágenes (1. ed edición). Ediciones Península. pp. 58-59. ISBN 84-8307-556-3. OCLC 51976524. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  34. Aubenque, 2017, p. 9.
  35. Ponsatí-Murlà, 2015, p. 33.
  36. a b Humphreys, Justin. «Aristotle». Internet Encyclopedia of Philosophy. 
  37. Höffe, Otfried. (2003). Breve historia ilustrada de la filosofía : el mundo de las ideas a través de 180 imágenes (1. ed edición). Ediciones Península. pp. 58-59. ISBN 84-8307-556-3. OCLC 51976524. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  38. Hauser, Elyse (21 de octubre de 2014). «Aristotle and Plato on the Subject of Forms». Sensible Reason (en inglés estadounidense). Consultado el 27 de febrero de 2020. 
  39. ( Metafísica 990b 17-1079a 13, 1039a 2; Refutaciones sofísticas 178b 36.)
  40. Metafísica, IV, 1003a21-22
  41. Metafísica, IV, 1003a23-26
  42. Metafísica, IV, 1004b6
  43. a b Smith, Robin (2019). Zalta, Edward N., ed. Aristotle’s Logic (Summer 2019 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 8 de marzo de 2020. 
  44. Cohen, S. Marc (8 de octubre de 2000). «Aristotle's Metaphysics». Stanford Encyclopedia of Philosophy Archive. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  45. Metafísica, IV, 2, 1003a30
  46. El ser no sólo se toma en el sentido de sustancia, de cualidad, de cuantidad, sino que hay también el ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la acción.
    Metafísica, IX, 1, 1045b 34-35
  47. Metafísica, XI, 1065b 16
  48. «METAFÍSICA de ARISTÓTELES». 
  49. «Aristóteles Metafísica 9:1 De la potencia y de la privación». www.filosofia.org. Consultado el 17 de febrero de 2020. 
  50. «Metafísica de Aristóteles: ser en acto y ser en potencia». 
  51. «Aristóteles Metafísica 9:8 El acto es anterior a la potencia y a todo principio de cambio». www.filosofia.org. Consultado el 4 de febrero de 2020. 
  52. Acerca del alma, III, 431a 6-7
  53. Caldeiro, Graciela Paula. «Aristóteles y las cuatro causas». filosofia.idoneos.com. Consultado el 30 de enero de 2020. 
  54. Física, III, 1, 201 a 10-11
  55. «Aristóteles Metafísica 7:3 De la sustancia». www.filosofia.org. Consultado el 13 de junio de 2020. 
  56. Xirau, Ramón (2000). Introducción a la historia de la filosofía. UNAM. p. 83. ISBN 978-968-36-8036-5. Consultado el 13 de junio de 2020. 
  57. «Aristóteles Metafísica 7:4 De la forma sustancial». www.filosofia.org. Consultado el 13 de junio de 2020. 
  58. Cruz, Jean Paul De La. Historia de la filosofía (Apuntes ajustados al currículum de Castilla y León (en inglés). p. 32. Consultado el 3 de julio de 2020. 
  59. «Aristóteles - Filosofía Griega - Substancia - Substancias Primeras y Segundas». www.e-torredebabel.com. Consultado el 9 de marzo de 2020. 
  60. a b La filosofía de Aristóteles - 2.3. La metafísica aristotélica: la teoría de la sustancia. webdianoia.com
  61. a b «Aristóteles Metafísica 8:1 Recapitulación de las observaciones relativas a la sustancia. De las sustancias sensibles». www.filosofia.org. Consultado el 3 de junio de 2020. 
  62. «Aristóteles Metafísica 5:30 Accidente». www.filosofia.org. Consultado el 9 de marzo de 2020. 
  63. Ainsworth, Thomas (2016). Zalta, Edward N., ed. Form vs. Matter (Spring 2016 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 9 de marzo de 2020. 
  64. Física, I, 8, 191a 7-12
  65. «Aristóteles - Filosofía Griega - Materia, Materia Primera y Segunda». www.e-torredebabel.com. Consultado el 13 de junio de 2020. 
  66. Espinoza, Miguel. «Ser en potencia». eikasia (Universidad de Estrasburgo). 
  67. Cruz, Jean Paul De La. Historia de la filosofía (Apuntes ajustados al currículum de Castilla y León. p. 33. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  68. «Aristóteles Metafísica 7:6 De la forma sustancial (continuación)». www.filosofia.org. Consultado el 14 de junio de 2020. 
  69. En la Metafísica (983a 25 - 983b) y Física (194b 17–20); ver también: Analítica posterior (71b 9–11; 94a 20).
  70. Falcon, Andrea (2019). Zalta, Edward N., ed. Aristotle on Causality (Spring 2019 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 18 de junio de 2020. 
  71. Lloyd, G. E. R. (1996), «Causes and correlations», Adversaries and authorities: Investigations into ancient Greek and Chinese science, Cambridge: Cambridge University Press, pp. 100, 106-107, ISBN 0-521-55695-3 
  72. a b «Aristóteles. Las causas del movimiento y el primer motor». www.filosofia.net. Consultado el 12 de diciembre de 2019. 
  73. Copleston, Frederick. HISTORIA DE LA FILOSOFÍA I. LIBER. p. 273. 
  74. «Aristotle». www.informationphilosopher.com. Consultado el 8 de noviembre de 2019. 
  75. «Aristotle». Ancient History Encyclopedia. Consultado el 26 de enero de 2020. 
  76. «Todo lo que está en movimiento, es movido por otro» Física, VII, 1, 241b 24
  77. a b «Aristotle». ucmp.berkeley.edu. Consultado el 26 de enero de 2020. 
  78. a b «Aristóteles Metafísica 12:6 Es preciso que exista una esencia eterna, causa primera de todas las cosas». www.filosofia.org. Consultado el 30 de junio de 2020. 
  79. «La Física de Aristóteles (X). El primer motor». fundacionorotava.org. Consultado el 10 de diciembre de 2018. 
  80. a b Leo Elders, Aristotle's theology: A commentary on Book [lambda] of the Metaphysics, Assen: Van Gorcum, 1972; Michael Frede, David Charles, ed., Aristotle's Metaphysics Lambda, Oxford: Oxford University Press, 2000.
  81. Algunos comentaristas como Alejandro de Afrodisias y Averroes piensan que Dios tiene un conocimiento de las formas generales de los seres sublunares; además, es Providente. Otros autores, como William David Ross creen que no parece conocer nada más que a Sí mismo. Sin embargo, santo Tomás de Aquino seguido en esto por Franz Brentano y Enrico Berti cree que es posible que Dios, a través del conocimiento que tiene de Sí mismo, conozca también todos los demás seres.
  82. Copleston, Frederick. «CAPÍTULO V - EL MENSAJE DE HERÁCLITO». HISTORIA DE LA FILOSOFÍA I. LIBER. p. 428. 
  83. Filosofía&Co (24 de febrero de 2020). «5 grandes preguntas que se hizo el filósofo Aristóteles». Filosofía & co. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  84. Laks, André (2013). «Los motores inmóviles de Aristóteles: una introducción sencilla a un problema complejo». Tópicos, Revista de Filosofía. ISSN 0188-6649. Archivado desde el original el 12 de diciembre de 2019. Consultado el 12 de diciembre de 2019. 
  85. a b Véase el primer párrafo del prefacio a Aristóteles (1989). Prior Analytics. Traducción, introducción, notas y comentarios por Robin Smith. Indianápolis: Hackett. 
  86. Véase la sección «Lógica» en Shields, Christopher. «Aristotle». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  87. Véase la sección «The Subject of Logic: Syllogisms» en Smith, Robin. «Aristotle's Logic». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  88. Primeros analíticos, 24b 20.
  89. Véase la sección «Aristotelian Deductions and Modern Valid Arguments» en Smith, Robin. «Aristotle's Logic». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  90. a b c Véase la sección «The Syllogistic» en Smith, Robin. «Aristotle's Logic». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  91. En los Primeros analíticos véase la parte 4 del libro 1 para la primera figura, la parte 5 para la segunda, y la parte 6 para la tercera (versión en inglés).
  92. Véase la sección «Time and Necessity: The Sea-Battle» en Smith, Robin. «Aristotle's Logic». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  93. Véase la sección «Induction and Deduction» en Smith, Robin. «Aristotle's Logic». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés) (Winter 2009 Edition). 
  94. Hamblin, Charles Leonard (1970). Fallacies. Methuen. 
  95. Salgado González, Sebastián (2012). «LA FILOSOFÍA DE ARISTÓTELES». Cuadernos Duererías Serie Historia de la Filosofía. 
  96. Smith, Robin (2017). "Aristotle's Logic". In Zalta, Edward N. (ed.). Stanford Encyclopedia of Philosophy.
  97. «Aristóteles: Teoría del conocimiento». cibernous.com. Consultado el 29 de noviembre de 2018. 
  98. «Aristóteles Moral a Nicómaco 2:2 Un tratado de moral no debe ser una pura teoría». www.filosofia.org. Consultado el 7 de marzo de 2020. 
  99. a b «Aristóteles Moral a Nicómaco 1:1 El bien es el fin de todas las acciones del hombre». www.filosofia.org. Consultado el 2020-08-04. 
  100. «Aristóteles Moral a Nicómaco 1:2 El fin supremo del hombre es la felicidad». www.filosofia.org. Consultado el 2020-08-04. 
  101. Bassham, Gregory ( 1959-) (cop. 2018). «Ética nicomáquea». El libro de la filosofía : de los Vedas a los nuevos ateos, 250 hitos en la historia del pensamiento. Librero. p. 86. ISBN 978-90-8998-945-1. OCLC 1123026787. Consultado el 29 de febrero de 2020. 
  102. a b c d e f g h Humphreys, Justin. «Aristotle». Internet Encyclopedia of Philosophy. 
  103. «Tabla de virtudes/Aristóteles». Consultado el 11 de diciembre de 2018. 
  104. Lloyd, G. E. R. (2007). Aristóteles. Prometeo Libros Editorial. pp. 158-159. ISBN 978-987-574-190-4. Consultado el 4 de febrero de 2020. 
  105. a b Christopher M. Brown. «Thomas Aquinas (1224/6—1274)». Internet Encyclopedia of Philosophy. 
  106. a b Garcés Giraldo, Luis Fernando (1 de diciembre de 2015). «La virtud aristotélica como camino de excelencia humana y las acciones para alcanzarla». Discusiones Filosóficas 16 (27): 127-146. doi:10.17151/difil.2015.16.27.8. Archivado desde el original el 2 de junio de 2018. Consultado el 26 de septiembre de 2019. 
  107. «Historia de la filosofía». enebro.pntic.mec.es. Consultado el 4 de enero de 2019. 
  108. Wojtyla, Karol (27 de marzo de 2014). Lecciones de Lublin (I). Palabra. p. 154. ISBN 978-84-9061-011-4. Consultado el 6 de febrero de 2020. 
  109. un hábito electivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, regulado por la recta razón en la forma en la que lo regularía un hombre verdaderamente prudente. Es un medio entre dos vicios, uno por exceso y otro por defecto, y también por no alcanzar, en un caso, y sobrepasar en otro, lo necesario en las pasiones y acciones, mientras que la virtud encuentra y elige el término medio. Por eso, de acuerdo con su entidad y con la definición que establece su esencia, la virtud es un término medio, pero con respecto a lo mejor y al bien, es un extremo.
    Ética a Nicómaco (1106b-35,1107a-5)
  110. Garcés Giraldo, Luis Fernando (1 de diciembre de 2015). «La virtud aristotélica como camino de excelencia humana y las acciones para alcanzarla». Discusiones Filosóficas 16 (27): 127-146. doi:10.17151/difil.2015.16.27.8. Consultado el 4 de febrero de 2020. 
  111. Aristóteles (2014). «Capítulo 1. De la naturaleza de la moral». Gran Moral. Editorial Minimal. ISBN 978-84-16196-48-7. 
  112. Mosterín, Jesús. (2006). Aristóteles : historia del pensamiento. Alianza Editorial. p. 279. ISBN 8420658367. OCLC 434349812. Consultado el 17 de julio de 2019. 
  113. Mosterín, Jesús. (2006). Aristóteles : historia del pensamiento. Alianza Editorial. p. 279. ISBN 8420658367. OCLC 434349812. Consultado el 17 de julio de 2019. 
  114. Miller, Fred (2017). Zalta, Edward N., ed. Aristotle’s Political Theory. The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2017 edición). Metaphysics Research Lab, Stanford University. Consultado el 23 de mayo de 2019. 
  115. Ponsatí-Murlà, 2019, p. 103. De la ética a la política
  116. «Aristotle, Politics, Book 1, section 1252b». www.perseus.tufts.edu. Consultado el 28 de enero de 2020. 
  117. La naturaleza ha creado en ella dos partes distintas: la una destinada a mandar, la otra a obedecer, siendo sus cualidades bien diversas, pues que la una está dotada de razón y privada de ella la otra. Esta relación se extiende evidentemente a los otros seres, y respecto de los más de ellos la naturaleza ha establecido el mando y la obediencia. Así, el hombre libre manda al esclavo de muy distinta manera que el marido manda a la mujer y que el padre al hijo.
    Política, I 5., 1260a 6-8
  118. Mauri, Margarita (1 de septiembre de 2016). «La esclavitud natural. Una revisión de las tesis de Aristóteles». Ideas y Valores 65 (162): 161-187. ISSN 2011-3668. doi:10.15446/ideasyvalores.v65n162.47676. Consultado el 24 de mayo de 2019. 
  119. Política, VII, 9, 1329,a 20
  120. Política, 1280a31–33
  121. Aristóteles, Pol., III, cap. VII, 1279a-b.
  122. Aristóteles, Pol., IV, cap. II, 1289a.
  123. Knoll, Manuel; Knoll, Manuel (2017-10). «Aristóteles y el pensamiento político aristocrático». Revista de filosofía 73: 87-106. ISSN 0718-4360. doi:10.4067/S0718-43602017000100087. Consultado el 17 de julio de 2019. 
  124. a b «Economistas - Enciclopedia Emvi - Aristóteles». www.eumed.net. Consultado el 19 de enero de 2019. 
  125. a b Robbins, LionelHG (2000). «A History of Economic Thought». Princeton University Press: pp. 20-24. doi:10.1515/9781400822799. Consultado el 19 de enero de 2020. 
  126. «Greek Biology and Medicine, page 40». web.archive.org. 27 de marzo de 2006. Consultado el 18 de septiembre de 2019. 
  127. Seligman, Edwin R. A.; Monroe, Arthur Ely (1924-09). «Early Economic Thought: Selections from Economic Literature prior to Adam Smith.». Political Science Quarterly 39 (3): pp. 16-28. ISSN 0032-3195. doi:10.2307/2142602. Consultado el 19 de enero de 2020. 
  128. Campos, Omar (1994). «HISTORIA DE LAS TEORÍAS DEL VALOR Y DEL PRECIO Parte I». Academia.edu (en inglés): 3. Consultado el 20 de febrero de 2020. 
  129. Aristotle (1948). Monroe, Arthur E., ed. Politics-Ethics, In Early Economic Thought: Selections from Economic Literature Prior to Adam Smith. Harvard University Press. pp. 16-28. 
  130. «Aristóteles Moral a Nicómaco 5:5 La reciprocidad o el talión». www.filosofia.org. Consultado el 20 de febrero de 2020. 
  131. «La "Teoría del Valor" (I): Aristóteles». www.meneame.net. Consultado el 20 de febrero de 2020. 
  132. Campos, Omar. HISTORIA DE LAS TEORÍAS DEL VALOR Y DEL PRECIO Parte I (en inglés). Consultado el 20 de febrero de 2020. 
  133. Pearce, David W. (13 de abril de 1999). Diccionario Akal de Economía Moderna. Ediciones AKAL. p. 387. ISBN 978-84-460-0855-2. Consultado el 5 de junio de 2020. 
  134. MacIntyre, Alasdair C. (1988). Whose justice? Which rationality?. University of Notre Dame Press. p. 199. ISBN 0-268-01942-8. OCLC 16900304. Consultado el 20 de febrero de 2020. 
  135. "[...] el cambio puede aplicarse a todas, teniendo su origen, en un principio, en un hecho natural: en que los hombres tienen unos más y otros menos de lo necesario. De ahí que es evidente también que el comercio de compra y venta no forma parte de la crematística por naturaleza, pues entonces sería necesario que el cambio se hiciera para satisfacer lo suficiente.
    Política, I, 1257a, 4-5
    "Y muy razonablemente es aborrecida la usura, porque, en ella, la ganancia procede del mismo dinero, y no de aquello para lo que éste se inventó. Pues se hizo para el cambio; y el interés, al contrario, por sí solo produce más dinero. De ahí que haya recibido ese nombre, pues lo engendrado es de la misma naturaleza que sus generadores, y el interés es dinero de dinero; de modo que de todos los negocios, éste es el más antinatural."
    Política, I, 1258b, 5-11
  136. Kurz, Heinz D.; Kurz, Heinz D. (2018-06). «Marx y la “ley del valor”. Una evaluación crítica con motivo de su bicentenario». Investigación económica 77 (304): 40-71. ISSN 0185-1667. Consultado el 5 de junio de 2020. 
  137. Wildberg, Christian (2018). Zalta, Edward N., ed. John Philoponus (Winter 2018 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 8 de noviembre de 2018. 
  138. Leroi, Armand Marie, author. The lagoon : how Aristotle invented science. ISBN 0143127985. OCLC 905519982. Consultado el 18 de septiembre de 2019. 
  139. Henry Gee. «The Lagoon: How Aristotle invented science by Armand Marie Leroi – review». The Guardian. 
  140. a b c «www.hep.fsu.edu» (PDF). Consultado el 26 de marzo de 2007. 
  141. «Aristotle's physics». Consultado el 6 de abril de 2009. 
  142. Rovelli, Carlo (2015/ed). «Aristotle's Physics: A Physicist's Look». Journal of the American Philosophical Association (en inglés) 1 (1): 23-40. ISSN 2053-4477. doi:10.1017/apa.2014.11. Consultado el 8 de noviembre de 2018. 
  143. Hill, M. J. M. (1892). «On the Locus of Singular Points and Lines which Occur in Connection with the Theory of the Locus of Ultimate Intersections of a System of Surfaces». Philosophical Transactions of the Royal Society of London. A 183: 141-278. Consultado el 9 de noviembre de 2018. 
  144. «Newton's law, phase space, momentum and energy | The Theoretical Minimum». theoreticalminimum.com (en inglés). Consultado el 9 de noviembre de 2018. 
  145. La segunda ley de Newton establece que la aceleración que adquiere un cuerpo es proporcional a la fuerza neta aplicada sobre el mismo. La constante de proporcionalidad es la masa del cuerpo (que puede ser o no ser constante). Entender la fuerza como la causa del cambio de movimiento y la proporcionalidad entre la fuerza impresa y el cambio de la velocidad de un cuerpo es la esencia de esta segunda ley.14
  146. ''Física'', libro IV, 215a25
  147. Mosterín, Jesús. (2006). Aristóteles : historia del pensamiento. Alianza Editorial. p. 242-243. ISBN 8420658367. OCLC 434349812. Consultado el 21 de julio de 2019. 
  148. Machamer, Peter (2017). Zalta, Edward N., ed. Galileo Galilei (Stanford Encyclopedia of Philosophy) (Summer 2017 edición). Metaphysics Research Lab, Stanford University. Consultado el 31 de diciembre de 2018. 
  149. Hawking, S. W. (Stephen W.) (1992). Historia del tiempo : del big bang a los agujeros negros. Planeta-Agostini. p. 18. ISBN 84-395-2169-3. OCLC 42713173. 
  150. Aristóteles, Sobre el cielo, Libro II, Capítulo 14 "Posición y estado verdaderos de la tierra"
  151. «Aristóteles. Las causas del movimiento y el primer motor». www.filosofia.net. Consultado el 12 de diciembre de 2019. 
  152. «La Física de Aristóteles (X). El primer motor». fundacionorotava.org. Consultado el 10 de diciembre de 2018. 
  153. Bassham, Gregory ( 1959-) (cop. 2018). El libro de la filosofía : de los Vedas a los nuevos ateos, 250 hitos en la historia del pensamiento. Librero. p. 80. ISBN 978-90-8998-945-1. OCLC 1123026787. Consultado el 26 de diciembre de 2019. 
  154. «Filosofía de la Naturaleza: la cosmología aristotélica». 
  155. «Cosmología Aristotélica». Apuntes de filosofía. 10 de abril de 2012. Consultado el 10 de diciembre de 2018. 
  156. Metafísica. XII, 8
  157. Aristóteles, "De Caelo", II, 290b30 - 291a20
  158. Martí Sánchez, Miguel; Martí Sánchez, Miguel (2017-6). «La filosofía de las matemáticas de Aristóteles». Tópicos (México) (52): 43-66. ISSN 0188-6649. doi:10.21555/top.v0i52.784. Consultado el 15 de julio de 2019. 
  159. Copleston, Frederick. HISTORIA DE LA FILOSOFÍA I. LIBER. p. 269. 
  160. Mendell, Henry (2017). Zalta, Edward N., ed. Aristotle and Mathematics (Spring 2017 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 16 de julio de 2019. 
  161. Aristóteles. Meteorología. Libro 1, Parte 14
  162. Sir Charles Lyell. Principles of geology: being an attempt to explain the former ..., Volume 1 (en inglés). J. Murray, 1832. Consultado el 9 de diciembre de 2018. 
  163. Aristóteles. Problemas. Sección 906b, referencia 321: Biblioteca Clásica Gredos. 
  164. «La naturaleza de la luz (I) - El Tamiz». eltamiz.com. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  165. "Empédocles erraba al hablar de la luz como algo que “viaja” o que existe en un momento dado entre la Tierra y su envoltura, con un movimiento imperceptible para nosotros; esta idea es contraria tanto a las pruebas argumentales como a los hechos observados. Si la distancia recorrida fuese corta tal vez este movimiento fuera inobservable, pero cuando la distancia es desde el extremo oriental al occidental, lleva demasiado lejos a nuestra credulidad."
    Sobre el alma, 419b, 25-30
  166. «Fundoro. Sesión IV: Luz, visión y colores en Descartes (entre Aristóteles y Newton)». fundacionorotava.org. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  167. Grass, Lola. teoría del color según: Platón, Aristóteles, Newton y Young. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  168. madri+d, Fundación (26 de mayo de 2016). «Las matemáticas de la luz: Aristóteles». OpenMind. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  169. «Optics and Ancient Greeks». web.archive.org. 11 de abril de 2009. Consultado el 13 de enero de 2019. 
  170. Leroi, Armand Marie (25 de septiembre de 2014). The Lagoon: How Aristotle Invented Science (en inglés). Penguin. ISBN 9780698170391. Consultado el 28 de noviembre de 2018. 
  171. «History of Animals, Volume I — Aristotle | Harvard University Press». www.hup.harvard.edu (en inglés). Consultado el 14 de diciembre de 2018. 
  172. Gotthelf, Allan (26 de enero de 2012). Darwin on Aristotle (en inglés estadounidense). doi:10.1093/acprof:oso/9780199287956.001.0001/acprof-9780199287956-chapter-15. Consultado el 3 de diciembre de 2018. 
  173. Höffe, Otfried. (2003). Breve historia ilustrada de la filosofía : el mundo de las ideas a través de 180 imágenes (1. ed edición). Ediciones Península. p. 56. ISBN 84-8307-556-3. OCLC 51976524. Consultado el 2 de marzo de 2020. 
  174. Russell, Bertrand (1946). «CAPÍTULO XIX. La metafísica de Aristóteles». Historia de la filosofía occidental. lectulandia. p. 171-172. 
  175. Desalle, Rob; Schierwater, Bernd (7 de diciembre de 2010). Key Transitions in Animal Evolution (en inglés). CRC Press. ISBN 9781439854020. Consultado el 13 de diciembre de 2018. 
  176. Adler, Mortimer J. (1 de junio de 1997). Aristotle for Everybody (en inglés). Simon and Schuster. ISBN 9781439104910. Consultado el 30 de diciembre de 2018. 
  177. Edelstein, Ludwig (1944). «Aristotle and the Concept of Evolution». The Classical Weekly 37 (13): 148-150. ISSN 1940-641X. doi:10.2307/4341872. Consultado el 13 de enero de 2020. 
  178. Edelstein, Ludwig (1944). «Aristotle and the Concept of Evolution». The Classical Weekly 37 (13): 148-150. ISSN 1940-641X. doi:10.2307/4341872. Consultado el 18 de septiembre de 2019. 
  179. «Aristóteles». Investigación y Ciencia. Consultado el 18 de septiembre de 2019. 
  180. Ross, W. D. (William David), 1877-1971. Aristotle (Diego F. Pró, trad.) [Aristóteles]. CHARCAS BUENOS AIRES. p. 143. Consultado el 9 de septiembre de 2019. 
  181. Historia de los animales, BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS. pag. 26
  182. «Zoología, Psicología y Metafísica». fundacionorotava.org. Consultado el 3 de diciembre de 2018. 
  183. Historia de los animales (561a4-21)
  184. González, Liliana Cecilia Molina (2010). Finalidad, necesidad y accidente en Aristóteles: un estudio sobre Partes de los animales y Generación de los animales. Universidad de Antioquia. pp. 105-110. ISBN 978-958-714-355-3. Consultado el 7 de marzo de 2020. 
  185. a b «On the Generation of Animals, by Aristotle». The Embryo Project Encyclopedia. Consultado el 30 de diciembre de 2018. 
  186. Lennox, James (2017). Zalta, Edward N., ed. Aristotle's Biology (Spring 2017 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 8 de diciembre de 2018. 
  187. González, Liliana Cecilia Molina (2010). Finalidad, necesidad y accidente en Aristóteles: un estudio sobre Partes de los animales y Generación de los animales. Universidad de Antioquia. pp. 110-113. ISBN 978-958-714-355-3. Consultado el 7 de marzo de 2020. 
  188. Bloch, David (2007). Aristotle on Memory and Recollection. pp. 12, 61. ISBN 978-90-04-16046-0. 
  189. Carruthers, Mary (2007). The Book of Memory: A Study of Memory in Medieval Culture. p. 16. ISBN 978-0-521-42973-3. 
  190. «Ancient Philosophy - Philosophy Documentation Center». www.pdcnet.org. Consultado el 20 de enero de 2019. 
  191. Shute, Clarence (1941). The Psychology of Aristotle: An Analysis of the Living Being. Columbia University Press. pp. 115–18. OCLC 936606202.
  192. a b c Tatarkiewicz, Wladyslaw (1991). Historia de la estética. Akal. 
  193. "Tatarkiewicz, Wladyslaw (1987). Historia de seis ideas. Cap. 9.1: Historia del concepto de mimesis. Madrid: Tecnos. 
  194. a b Valverde, José María (1987). Breve historia y antología de la estética. Barcelona: Ariel. 
  195. Kaufmann, Walter Arnold (1992). Tragedy and Philosophy (en inglés). Princeton University Press. pp. 56-60. ISBN 9780691020051. Consultado el 11 de diciembre de 2018. 
  196. «Aristóteles. Ética y política». www.filosofia.net. Consultado el 28 de enero de 2020. 
  197. Mosterín, Jesús 1941- (2016). «2. LA POÉTICA, Los géneros literarios». Aristóteles : historia del pensamiento (2ª ed edición). Alianza Editorial. ISBN 9788491044482. OCLC 966302379. Consultado el 26 de julio de 2019. 
  198. López Eire, Antonio. «La Retórica de Aristóteles». Universidad de Salamanca. 
  199. a b Mosterín, Jesús. (2006). Aristóteles : historia del pensamiento. Alianza Editorial. p. 93-96. ISBN 8420658367. OCLC 434349812. Consultado el 19 de julio de 2019. 
  200. "De otro lado, (se persuade por la disposición) de los oyentes, cuando éstos son movidos a una pasión por medio del discurso. Pues no hacemos los mismos juicios estando tristes que estando alegres, o bien cuando amamos que cuando odiamos. De esto es de lo que decíamos que únicamente buscan ocuparse los actuales tratadistas. Y de ello trataremos en particular cuando hablemos de las pasiones."
    Retórica, I, 2, 1356 a13-19
  201. Aristóteles (D.L. 2014). «Estudio introductorio». Protréptico ; Metafísica. Gredos. pp. LXXXIII-LXXXV. ISBN 978-84-473-7713-8. OCLC 894659517. Consultado el 13 de abril de 2020. 
  202. «Plutarch • Life of Alexander (Part 1 of 7)». penelope.uchicago.edu. Consultado el 30 de marzo de 2019. 
  203. «Filosofía II, Aristóteles : Obras». Ministerio de educación y ciencia. 
  204. a b Knight, Kelvin (19 de marzo de 2007). Aristotelian Philosophy: Ethics and Politics from Aristotle to MacIntyre (en inglés). Polity. pp. 42-43. ISBN 978-0-7456-1976-7. Consultado el 10 de diciembre de 2019. 
  205. Universalis, Encyclopædia. «BOÈCE». Encyclopædia Universalis (en francés). Consultado el 10 de diciembre de 2019. 
  206. Bassham, Gregory ( 1959-) (cop. 2018). El libro de la filosofía : de los Vedas a los nuevos ateos, 250 hitos en la historia del pensamiento. Librero. p. 82. ISBN 978-90-8998-945-1. OCLC 1123026787. Consultado el 26 de diciembre de 2019. 
  207. McInerny, Ralph; O'Callaghan, John (2018). Zalta, Edward N., ed. "Saint Thomas Aquinas" The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2018 edición). Metaphysics Research Lab, Stanford University. Consultado el 26 de septiembre de 2019. 
  208. Sarton, George (1930). «Aristotle and Phyllis». Isis 14 (1): 8-19. ISSN 0021-1753. Consultado el 24 de mayo de 2019. 
  209. González Zymla, Herbert (2 de mayo de 2017). «ARISTÓTELES Y LA CORTESANA: ICONOGRAFÍA DEL FILÓSOFO METAFÍSICO DOMINADO POR EL DESEO ENTRE LOS SIGLOS XIII Y XV». Revista Digital de Iconografía Medieval, vol. IX, nº 17, 2017, pp. 7-44 (Universidad Complutense de Madrid). 
  210. Knight, Kelvin (19 de marzo de 2007). Aristotelian Philosophy: Ethics and Politics from Aristotle to MacIntyre (en inglés). Polity. pp. 64-68. ISBN 978-0-7456-1976-7. Consultado el 11 de diciembre de 2019. 
  211. Ponsatí-Murlà, 2015, p. 25.
  212. Thomasson, Amie (2019). Zalta, Edward N., ed. Categories (Summer 2019 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 30 de mayo de 2019. 
  213. «Aristóteles-Críticas y comentarios de Voltaire-Diccionario filosófico». www.e-torredebabel.com. Consultado el 24 de abril de 2020. 
  214. a b Madigan, Patrick (2007-11). «Aristotelian Philosophy: Ethics and Politics from Aristotle to MacIntyre. By Kelvin Knight». The Heythrop Journal 48 (6): 1026-1027. ISSN 0018-1196. doi:10.1111/j.1468-2265.2007.00353_21.x. Consultado el 30 de mayo de 2019. 
  215. Mansfield, Harvey C. (1980). «Marx on Aristotle: Freedom, Money, and Politics». The Review of Metaphysics 34 (2): 351-367. ISSN 0034-6632. Consultado el 30 de mayo de 2019. 
  216. Chau, Annie (mayo de 2003). «On Aristotle and Marx: A Critique of Aristotelian Themes in Marxist Labor Theory». Department of Economics Stanford University. 
  217. «Aristóteles en el Diccionario soviético de filosofía». www.filosofia.org. Consultado el 12 de mayo de 2020. 
  218. Russell, Bertrand. «PARTE SEGUNDA. Sócrates, Platón y Aristóteles, Capítulo XX "La ética de Aristóteles"». Historia de la filosofía occidental (Julio Gómez de la Serna & Antonio Dorta, trads.). Espasa Libros, S.L. p. 198. ISBN 978-84-239-6632-5. Consultado el 29 de marzo de 2019. 
  219. Ereshefsky, Marc (2017). Zalta, Edward N., ed. Species. 2.1 "The Death of Essentialism" (Fall 2017 edición). The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Consultado el 4 de febrero de 2020. 
  220. Campillo, Antonio (15 de diciembre de 2014). «Animal político. Aristóteles, Arendt y nosotros». Revista de Filosofía (Madrid) 39 (2). ISSN 1988-284X. doi:10.5209/rev_resf.2014.v39.n2.47309. Consultado el 30 de mayo de 2019. 
  221. «Ayn Rand - Wikiquote». es.wikiquote.org. Consultado el 30 de mayo de 2019. 
  222. Russell, Bertrand. «PARTE SEGUNDA. Sócrates, Platón y Aristóteles, Capítulo XXII "La lógica de Aristóteles"». Historia de la filosofía occidental (Julio Gómez de la Serna & Antonio Dorta, trads.). Espasa Libros, S.L. p. 219-224. ISBN 978-84-239-6632-5. Consultado el 29 de marzo de 2019. 
  223. Russell, Bertrand; Digital Library Of India (1954). The Scientific Outlook. George Allen And Unwin Limited. p. 43. Consultado el 4 de mayo de 2020. 
  224. Knight, Kelvin. (2007). Aristotelian philosophy : ethics and politics from Aristotle to MacIntyre. Polity. ISBN 0745619762. OCLC 71541737. Consultado el 26 de septiembre de 2019. 
  225. Franklin, James (2011). Studia Neoaristotelica, ed. An Aristotelian Realist Philosophy of Mathematics. UNSW Sydney: Palgrave Macmillan UK. ISBN 978-1-349-48618-2. doi:10.5840/studneoar2011811. Consultado el 3 de marzo de 2020. 
  226. Messner-Loebs, William; Kieth, Sam (30 de abril de 2010). Epicuro el sabio / Epicurus the Sage. Norma Editorial Sa. ISBN 978-84-9847-490-9. Consultado el 11 de diciembre de 2019. 
  227. «Aristoteles». Gazetteer of Planetary Nomenclature (en inglés). Flagstaff: USGS Astrogeology Research Program. OCLC 44396779. 
  228. Web de jpl. «(6123) Aristoteles». 
  229. «Aristotle Mountains». Aristotle Mountains. Consultado el 24 de mayo de 2019. 

Bibliografía

  1. Volumen I. ISBN 978-84-249-2085-2. 
  2. Volumen II. ISBN 978-84-249-2124-8. 
  3. Volumen III. ISBN 978-84-473-7861-6. 
Sobre Aristóteles

Enlaces externos