Corazón

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Ritmo sinusal del corazón humano. Durante la sístole los ventrículos se contraen y expulsan la sangre hacia las arterias pulmonar y aorta mientras las válvulas mitral y tricúspide se cierran para evitar que la sangre regrese a las aurículas. En la diástole los ventrículos se relajan y las aurículas llenas de sangre proveniente de las venas cavas y pulmonares se contraen enviando la sangre a los ventrículos mientras las válvulas pulmonar y aórtica se cierran para evitar que la sangre vuelva a los ventrículos.

El corazón (del latín: cor) es el órgano principal del sistema circulatorio de los animales. En el caso de los vertebrados, incluyendo a los mamíferos en general, es un órgano muscular hueco, de paredes gruesas y contráctiles, que funciona como una bomba aspirante e impelente impulsando la sangre a través de las arterias para distribuirla por todo el cuerpo.[1]

En mamíferos y aves, el corazón se divide en cuatro cámaras: el atrio derecho, el atrio izquierdo, el ventrículo derecho y el ventrículo izquierdo.[2]​ En cambio, los peces tienen únicamente un atrio y un ventrículo,[3]​ mientras que los reptiles disponen de tres cámaras (dos atrios y un ventrículo).[4]

El tejido mayoritario es músculo cardíaco o miocardio, un tipo de músculo estriado involuntario que solo se encuentra en este órgano.[1]​ El corazón se encuentra rodeado por un saco protector, el pericardio, que contiene una pequeña cantidad de líquido amortiguador.[5]​ Internamente, el corazón está constituido por tres capas histológicas diferentes: el epicardio, el miocardio y el endocardio.[6]

El bombeo de sangre del corazón requiere de dos movimientos complementarios, la sístole, o contracción, y la diástole, o relajación. La sangre sale del corazón siempre a través de las arterias, concretamente la arteria aorta y las arterias pulmonares; mientras que vuelve a entrar a través de la vena cava y las venas pulmonares.[7]​ El flujo de sangre en los corazones sanos solo tiene un sentido, fenómeno que se asegura gracias a la presencia de válvulas cardíacas.[8]

Embriología[editar]

Las células cardíacas progenitoras del epiblasto embrionario migran hasta la lámina esplácnica del mesodermo, donde forman la región cardiogénica.[9]​ En ella se desarrollan dos estructuras tubulares que se fusionan y crean un único tubo cardíaco primitivo, llamado corazón tubular,[10]​ el cual tiene una capa externa y una interna y una porción proximal y una distal.[11]​ Este tubo primitivo da lugar a una serie de dilataciones sucesivas: seno, atrio, ventrículo, bulbo y tronco. A lo largo del proceso de crecimiento del embrión, este tubo se plegará sobre sí mismo a la vez que las dilataciones primitivas se modificarán para dar lugar a las cavidades definitivas;[12]​ del seno deriva el seno venoso (por donde regresa la circulación coronaria), el atrio dará lugar a las aurículas, luego de ser separadas por el tabique interatrial. El ventrículo primitivo y el bulbo se diferencian en los ventrículos, mientras que la evolución del tronco cardíaco dará lugar a los tramos iniciales de las arterias aorta y pulmonar.[13]

El periodo comprendido entre la segunda y la séptima semana de embarazo es crucial en cuanto al posible desarrollo de cardiopatías congénitas,[14]​ en especial de las que son producto de agentes o factores teratogénicos.[15][16]

Estructura[editar]

Corazón humano retirado de un hombre de 64 años
Corazón de pollo

La estructura del corazón varía entre las diferentes ramas del reino animal:

Los equinodermos no tienen corazón propiamente dicho y la sangre se mueve por la contracción de los vasos.[17]​ En los tunicados el corazón está rodeado por el pericardio, sin vasos y con lagunas. Bombea la hemolinfa mediante olas peristálticas que cambian de dirección de forma regular.[18]

En los anélidos (poliquetos, lombrices de tierra y sanguijuelas)[19]​ hay uno o dos vasos contráctiles a lo largo del cuerpo que generan pequeñas dilataciones pulsativas. En los artrópodos el corazón está rodeado por pericardio y tiene forma de canal longitudinal perforado por unas aperturas llamadas ostiolos.[20]

En los moluscos el corazón tiene un ventrículo y una aurícula o dos. Los cefalópodos tienen circulación doble y cerrada; cada corazón tiene dos aurículas y dos ventrículos. Los pulpos tienen dos corazones branquiales y un corazón sistémico.[21][22]

En los peces, por el corazón solo pasa sangre venosa. En la venas, la aurícula, el ventrículo y un bulbo arterial forman una S, y en el bulbo hay una serie de válvulas semilunares que no dejan retroceder la sangre.[23]​ Sin embargo, los tiburones tienen un pericardio cartilaginoso lleno de líquido. Durante la sístole, el volumen del ventrículo disminuye y la presión dentro del pericardio se vuelve negativa (de 3 a -1 mmHg). Esto ayuda a llenar la aurícula gracias a un efecto de succión. Además, cuando es necesario, los tiburones pueden aumentar la cantidad de sangre expulsada por el ventrículo un 40% drenando su líquido pericardíaco hacia el abdomen a través de un conducto que comunica el pericardio con el peritoneo.[24]

En los anfibios y la mayoría de reptiles hay un sistema circulatorio doble,[25]​ pero el corazón no siempre está separado en dos bombas.[26]​ Los anfibios tienen un corazón tricameral, con dos cámaras que bombea la sangre a las branquias, y de aquí va al resto del cuerpo.[27]​ La sangre va a una vena, de donde pasa a la aurícula derecha y al ventrículo, dividido incompletamente en dos zonas, razón por la cual se mezclan en parte la sangre venosa y el arterial; de la parte derecha del ventrículo pasa al bulbo, donde una válvula espiral lo envía a los pulmones. En los reptiles no hay venas: tienen el corazón con dos aurículas y dos ventrículos con un tabique interventricular incompleto, excepto en los cocodrilos, en los cuales está completo.[28]

En aves[29]​ y mamíferos ambos ventrículos están separados y representan el grado máximo de compartimentalización del corazón, con un total de cuatro cámaras. Se cree que el corazón tetracameral de los pájaros evolucionó independientemente del de los mamíferos.[30]​ La sangre pasa de la aurícula derecha al ventrículo derecho y de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo a través de los orificios auriculoventriculares, por lo cual en estos animales la sangre venosa y el arterial no se mezclan.[31]

Corazón humano[editar]

Anatomía de superficie del corazón. El corazón es demarcado por:
-Un punto 9 cm a la izquierda de la línea medioesternal (ápice del corazón)
-La séptima articulación esternocostal de la derecha
-El borde superior del tercer cartílago costal derecho, a 1 cm de la línea esternal derecha
-El borde inferior del segundo cartílago costal izquierdo, a 2,5 cm de la línea esternal lateral izquierda[32]
Algunas cifras clave del corazón humano
Longitud 15 cm
Peso 300 g
Volumen por latido[33] 70-90 ml por latido
Caudal cardíaco en reposo 4,9 litros
Caudal cardíaco en esfuerzo intenso 20-25 litros
Trabajo 0,8 julios por latido (ventrículo izquierdo)
0,16 julios por latido (ventrículo derecho)
100 000 julios por día (juntos)

La forma del corazón parece un cono redondeado de la medida de un puño, la punta del cual se encuentra abajo y ligeramente a la izquierda. En el tórax humano, el corazón se encuentra generalmente un poco a la izquierda, detrás el esternón, pero en algunos casos raros se encuentra del lado derecho (una condición llamada dextrocardia),[34]​ generalmente en los que sufren situs inversus (los órganos están distribuidos en una imagen de espejo de su distribución normal). Con cierta frecuencia, esta peculiar anomalía forma parte del síndrome de Kartagener.[35]​ Se nota el corazón a la izquierda porque el corazón izquierdo (ventrículo izquierdo) es más fuerte (bombea sangre a todas las partes del cuerpo). El pulmón izquierdo es más pequeño que el derecho porque el corazón ocupa una mayor parte del hemitórax izquierdo. El corazón está flanqueado por los pulmones, es alimentado por la circulación coronaria[36]​ y está envuelto por un saco conocido como pericardio. El pericardio consiste en dos partes: una externa (el pericardio fibroso, hecho de tejido conectivo denso) y una interna (el pericardio seroso). El pericardio seroso recubre el exterior del corazón (lámina visceral o epicardio) y la superficie interior del pericardio fibroso (lámina parietal).[37]​ En los humanos, el saco pericárdico contiene 15-35 ml de un fluido rico en fosfolípidos producido por las células mesoteliales de las láminas parietal y visceral (líquido pericárdico), que reduce la fricción durante las contracciones del corazón.[38]​ Cuando hay una acumulación anormal de líquido trasudado o exudado en el espacio pericárdico (derramamiento pericárdico) se altera el correcto llenado de las cavidades cardíacas, el caudal durante la diástole es menor y, consiguientemente, disminuye la perfusión sanguínea de los órganos. Si el volumen del derramamiento es muy alto puede ocasionar un taponamiento cardíaco.[39]​ El corazón se sitúa en el mediastino, el espacio central de la cavidad torácica. El mediastino está delimitado lateralmente por las cavidades pulmonares derecha e izquierda, que alojan los pulmones, y también contiene otras estructuras, como el esófago y la tráquea.[40]

Un corazón sano representa aproximadamente el 0,5 % del peso corporal humano, con una media de entre 300 y 350 gramos.[41]​ La hipertrofia de las células musculares cardíacas, por encima de aproximadamente de los 500 gramos, el llamado «peso cardíaco crítico», aumenta el riesgo de una carencia de suministro de oxígeno al corazón agrandado,[42]​ porque los vasos coronarios que aportan la sangre no crecen en la misma medida.

El ápice es el punto romo situado en dirección inferior (apuntando abajo y hacia la izquierda). Se puede poner un estetoscopio directamente sobre el ápice para contar los latidos.[43]​ Se sitúa posteriormente en el quinto espacio intercostal, un poco medialmente de la línea medioclavicular.[44]​ Es el lugar de la pared torácica donde el impulso del corazón se palpa mejor. En casos de aneurisma del ventrículo izquierdo puede llegar a ser visible el latido apical.[45]

El corazón humano medio, latiendo a 72 pulsaciones por minuto, latirá aproximadamente 2500 millones a veces a lo largo de la vida (unos 66 años). Pesa una media de 250-300 g en las mujeres y 300-350 g en los hombres.[46]

Invertebrados[editar]

Esquema de una abeja donde se señala los elementos relacionados con el corazón:
4. Segmento central del corazón
5. Ostiolo
7. Vaso dorsal principal.
El corazón en forma de tubo (verde) del mosquito Anopheles gambiae se extiende horizontalmente por todo el cuerpo, entrelazado con los músculos de las alas en forma de diamante (también verdes) y rodeado de células pericárdicas (rojas). El azul representa los núcleos celulares.

En los insectos no existe sangre, sino un líquido llamado hemolinfa que no transporta hemoglobina ni oxígeno. El sistema circulatorio de los insectos es abierto, de tal forma que los órganos son bañados directamente por la hemolinfa. El corazón del insecto está formado por varios segmentos unidos en serie y se localiza en el abdomen, cada uno de los segmentos cuenta con dos orificios laterales u ostiolos por los que penetra la hemolinfa. La contracción del corazón impulsa la hemolinfa hacia un único vaso dorsal o aorta que baña a los diferentes órganos del insecto.

En los anélidos el sistema circulatorio es cerrado, es decir la sangre circula por un conjunto de vasos sanguíneos que disponen de una pared que los aísla de otras estructuras. La lombriz de tierra por ejemplo dispone de 5 vasos sanguíneos contráctiles que propulsan la sangre a modo de 5 corazones.[47]

En los cefalópodos como el pulpo, existen tres corazones, uno central o sistémico y dos auxiliares llamados corazones branquiales que recogen la sangre venosa y la impulsan hacia las branquias para su oxigenación.[48]​ Los corazones branquiales tienen dos aurículas y un ventrículo cada uno, y bombean hacia las branquias, mientras que el corazón sistémico bombea hacia el cuerpo.[49][50]

Los artrópodos y la mayoría de los moluscos tienen un sistema circulatorio abierto. En este sistema, la sangre desoxigenada se acumula alrededor del corazón en las cavidades (senos). Esta sangre penetra lentamente en el corazón a través de muchos pequeños canales unidireccionales. Luego, el corazón bombea la sangre al hemocele, una cavidad entre los órganos. El corazón de los artrópodos es típicamente un tubo muscular que recorre todo el cuerpo, debajo de la espalda y desde la base de la cabeza. En lugar de sangre, el fluido circulatorio es hemolinfa, que lleva el pigmento respiratorio más utilizado, la hemocianina a base de cobre como transportador de oxígeno. Solo unos pocos artrópodos utilizan hemoglobina.[51]

En algunos otros invertebrados como las lombrices de tierra, el sistema circulatorio no se utiliza para transportar oxígeno y, por lo tanto, está muy reducido, no tiene venas ni arterias y consta de dos tubos conectados. El oxígeno viaja por difusión y hay cinco pequeños vasos musculares que conectan estos vasos que se contraen en la parte delantera de los animales que pueden considerarse como «corazones».[51]

Vertebrados[editar]

Esquema del corazón de un pez, con dos cámaras; de derecha a izquierda puede observarse el seno venoso, aurícula, ventrículo y cono arterial.

En los peces el corazón es único, no existen divisiones derecha e izquierda. El órgano se distribuye en 4 porciones: seno venoso, aurícula, ventrículo y cono arterial o bulbo del que parte una arteria única, la arteria ventral que da ramas hacia las branquias y se ramifica en capilares que captan el oxígeno y dan origen a dos raíces aórticas que trasladan la sangre oxigenada a todo el cuerpo.

Sistema circulatorio de los anfibios en el que el corazón cuenta con tres cámaras.

En los anfibios, el corazón dispone tres cámaras, 2 aurículas y un ventrículo. Una de las aurículas recibe la sangre de las venas pulmonares y la otra de la circulación general, sin embargo los dos tipos de sangre se mezclan en un ventrículo único.

El corazón de los reptiles presenta un ventrículo izquierdo solo parcialmente dividido en el que se mezcla la sangre oxigenada y desoxigenada. Sin embargo los cocodrilianos tienen ventrículos derecho e izquierdo independientes no comunicados.

Las aves disponen de un corazón similar al de los mamíferos y humanos con 2 aurículas y 2 ventrículos separados que bombean la sangre a la circulación pulmonar y general de forma independiente, sin que se mezclen las sangres de las 2 procedencias.[52]

El corazón de los mamíferos tiene una estructura igual a la del corazón humano, con diferencias de tamaño que son aproximadamente proporcionales al peso del animal. Dado que las necesidades de oxígeno por gramo de peso corporal son más altas en los animales pequeños, estos tienden a tener una frecuencia cardiaca más alta. El corazón de una ballena azul de 100 toneladas pesa alrededor de 480 kg,[53]​ sin embargo, funciona con una frecuencia cardíaca de solo 14 latidos por minuto,[54]​ la de un elefante africano de 4100 kg es de 40 latidos por minuto, la de un caballo de 420 kg alrededor de 50 latidos por minuto, en un hombre adulto es por término medio de 70 latidos por minuto, asciende hasta los 105 latidos por minuto en un perro de 19 kg, 180 latidos por minuto en un gato de 4 kg, 300 latidos por minuto en una rata, y supera los 1000 latidos por minuto en la musaraña etrusca, el mamífero más pequeño conocido.[48]

Sociedad y cultura[editar]

Símbolo común del corazón
La letra ღ de la escritura georgiana se usa a menudo como símbolo de «corazón».

Como uno de los órganos vitales, el corazón fue identificado durante mucho tiempo como el centro de todo el cuerpo, el asiento de la vida, o la emoción, o la razón, la voluntad, el intelecto, el propósito o la mente. El corazón es un símbolo emblemático en varias creencias, y adquiere el significado de «verdad, conciencia o valor moral en muchas religiones: el templo o trono de Dios en el pensamiento islámico y judeocristiano; el centro divino, o atman, y el tercer ojo de la sabiduría trascendente en el hinduismo; el diamante de la pureza y la esencia del Buda; el centro taoísta de comprensión.»[55]

En la Biblia hebrea, la palabra corazón, lev, se usa con estos significados, como el asiento de la emoción y la mente, y se refiere al órgano anatómico. También está conectado en función y simbolismo al estómago.[56]

Se piensa que el corazón, o ib, constituía una parte importante del concepto del alma en la religión del Antiguo Egipto. Se creía que el ib o corazón metafísico se formaba a partir de una gota de sangre del corazón de la madre del niño, extraída en el momento de la concepción.[57]​ Para los antiguos egipcios, el corazón era el asiento de la emoción, el pensamiento, la voluntad y la intención. Esto se evidencia en expresiones egipcias que incorporan la palabra ib, como Awi-ib para «feliz» (literalmente, «largo de corazón»), Xak-ib para «distanciado» (literalmente, «truncado de corazón»).[58]​ En la religión egipcia, el corazón era la clave del más allá. Fue concebido como sobreviviente de la muerte en el mundo inferior, donde dio evidencia a favor o en contra de su poseedor. Se pensaba que el corazón era examinado por Anubis y una variedad de deidades durante la ceremonia del pesaje del corazón, en la cual se colocaban en una balanza de dos brazos el corazón del difunto de un lado y la pluma de Maat en el otro platillo, que simbolizaba el estándar ideal de comportamiento. Si la balanza se equilibraba, significaba que el poseedor del corazón había vivido una vida justa y podía entrar en la otra vida; si el corazón era más pesado, sería devorado por el monstruo Ammit.[59]

El carácter chino para «corazón», 心, se deriva de una representación comparativamente realista que indica las cámaras del corazón en la escritura del sello.[60]​ La palabra china xīn también toma los significados metafóricos de «mente», «intención» o «núcleo».[61]​ En la medicina china, el corazón es visto como el centro de 神 shén, «espíritu, conciencia».[62]​ El corazón está asociado con el intestino delgado, la lengua, gobierna los seis órganos y las cinco vísceras, y pertenece al fuego en los cinco elementos.[63]

La palabra sánscrita para corazón es hṛd o hṛdaya, que se encuentra en el texto sánscrito más antiguo que se conserva, el Rigveda. En sánscrito, puede significar tanto el objeto anatómico como «mente» o «alma», que representan el asiento de la emoción. Hrd puede ser un afín de la palabra corazón en griego, latín e inglés.[64][65]

Muchos filósofos y científicos clásicos, incluido Aristóteles, consideraban al corazón como la sede del pensamiento, la razón o la emoción, y a menudo ignoraban que el cerebro contribuía a esas funciones.[66]​ La identificación del corazón como sede de las emociones en particular se debe al médico romano Galeno, quien también ubicó la sede de las pasiones en el hígado y la sede de la razón en el cerebro.[67]

El corazón también jugó un papel en el sistema de creencias azteca. La forma más común de sacrificio humano practicada por los aztecas era la extracción del corazón. Los aztecas creían que el corazón (tona) era tanto el asiento del individuo como un fragmento del calor del sol (istli). Hasta el día de hoy, los nahuas consideran que el Sol es un corazón-alma (tona-tiuh): «redondo, caliente, palpitante».[68]

En el catolicismo, ha habido una larga tradición de veneración del corazón, derivada de la adoración de las heridas de Jesucristo, que ganó prominencia desde mediados del siglo XVI.[69]​ Esta tradición influyó en el desarrollo de la devoción cristiana medieval al Sagrado Corazón de Jesús y la veneración paralela del Inmaculado Corazón de María, popularizada por Juan Eudes.[70]

La expresión «corazón roto» es una metáfora común que hace referencia al intenso dolor emocional o sufrimiento que se manifiesta después de haber perdido a un ser querido, ya sea a través de la muerte, divorcio, separación, traición, o rechazo romántico.[71]

La noción de «flechas de Cupido» es antigua, debido a Ovidio, pero si bien Ovidio describe a Cupido como hiriendo a sus víctimas con sus flechas, no se hace explícito que es el corazón el que está herido. La iconografía familiar de Cupido disparando pequeños símbolos de corazón es un tema renacentista que se vinculó con el día de San Valentín.[55]

Alimento[editar]

Sopa de corazones de pollo.

Los corazones de animales se consumen ampliamente como alimento. Como son músculos casi en su totalidad, tienen un alto contenido de proteínas. A menudo se incluyen en platos con otras achuras, por ejemplo, en el Kokoreç pan-otomano.

Los corazones de pollo se consideran menudencias y, a menudo, se asan en brochetas: hāto yakitori japonés, churrasco de coração brasileño, satay de corazón de pollo indonesio.[72]​ También se pueden freír, como en la parrillada mixta de Jerusalén. En la cocina egipcia, se pueden utilizar finamente picados, como parte del relleno de pollo.[73]​ Muchas recetas las combinaban con otras menudencias, como el pollo en menudencias mexicano y el ragu iz kurinyikh potrokhov ruso.[74]

Anticuchos.

Los corazones de ternera, cerdo y cordero generalmente se pueden intercambiar en recetas. Como el corazón es un músculo que trabaja mucho, produce una carne «firme y bastante seca»,[75]​ por lo que generalmente se cocina a fuego lento. Otra forma de lidiar con la dureza es cortar la carne en juliana, como en el corazón salteado chino.[76]

El corazón de res se puede asar a la parrilla o estofar.[77]​ En los anticuchos de corazón peruanos, los corazones de res se asan a la parrilla después de ser tiernizados mediante un largo marinado en una mezcla de especias y vinagre. Una receta australiana de «imitación de ganso» es en realidad corazón de ternera relleno estofado.[78]

El corazón de cerdo se cuece, se hace escalfado, estofado,[79]​ o se convierte en salchicha. El oret balinés es una especie de morcilla elaborada con corazón y sangre de cerdo. Una receta francesa de cœur de porc à l'orange está hecha de corazón estofado con salsa de naranja.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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Enlaces externos[editar]