Lenguaje

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Un lenguaje (del provenzal lenguatge[1] y este del latín lingua) es un sistema de comunicación estructurado para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales. Existen contextos tanto naturales como artificiales.

Desde un punto de vista más amplio, el lenguaje indica una característica común al hombre y a los animales para expresar sus experiencias y comunicarlas a otros mediante el uso de símbolos, señales y sonidos registrados por los órganos de los sentidos. El ser humano emplea un lenguaje complejo que expresa con secuencias sonoras y signos gráficos. Los animales, por su parte, se comunican a través de signos sonoros y corporales y que en muchos casos distan de ser sencillos.

  • El lenguaje humano se basa en la capacidad de los seres humanos para comunicarse por medio de signos (usualmente secuencias sonoras, pero también gestos y señas, así como signos gráficos). Principalmente lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así, hay diversos tipos de lenguaje. El lenguaje humano puede estudiarse en cuanto a su desarrollo desde dos puntos de vista complementarios: la ontogenia y la filogenia. La ontogenia analiza el proceso por el cual el ser humano adquiere el lenguaje. La filogenia se encarga de estudiar la evolución histórica de una lengua.
  • El lenguaje animal se basa en el uso de señales sonoras, visuales y olfativas, a modo de signos, para señalar a un referente o un significado diferente de dichas señales. Dentro del lenguaje animal están los gritos de alarma, el lenguaje de las abejas, etc.
  • Los lenguajes formales son construcciones artificiales humanas, que se usan en matemática y otras disciplinas formales, incluyendo lenguajes de programación. Estas construcciones tienen estructuras internas que comparten con el lenguaje humano natural, por lo que pueden ser en parte analizados con los mismos conceptos que éste.

Características de las lenguas naturales[editar]

Varios autores han redactado listas de características definitorias de qué es una lengua natural, algunas de las cuales están presentes en la comunicación animal y los lenguajes formales. Sin embargo, sólo las lenguas naturales tienen estos quince rasgos de Hockett y, por tanto, esta lista caracteriza lo que es una lengua natural.

Entre los rasgos más definitorios están la arbitrariedad (de la relación entre el signo y el significado), la productividad (que permite producir nuevos mensajes nunca antes realizados) y la estructura jerárquica (según la cual, las lenguas humanas poseen reglas o principios sintácticos y gramaticales, por lo que las producciones no son aleatorias).

Diversas definiciones[editar]

Hay una inmensidad de definiciones sobre qué es el lenguaje humano, dependiendo de cada autor en cada época y en cada circunstancia. Una selección de varias de las definiciones que se le ha dado al lenguaje:[2]

  1. Por el lenguaje entendemos un sistema de códigos con cuya ayuda se designan los objetos del mundo exterior, sus acciones, cualidades y relaciones entre los mismos. (A. R. Luria, 1977).
  2. El lenguaje es un hábito manipulatorio (J.B. Watson, 1924).
  3. El lenguaje es un conjunto finito o infinito de oraciones, cada una de las cuales posee una extensión finita y construida a partir de un conjunto finito de elementos (Noam Chomsky, 1957).
  4. El lenguaje es una instancia o facultad que se invoca para explicar que todos los hombres hablan entre sí (J. P. Bornchart, 1957).
  5. Por tipos de lenguaje:[3]
    1. Lenguaje oral: Pronunciación de sonidos vocales articulados que forman palabras para expresar las propias ideas o pensamientos.
    2. Lenguaje corporal: Conjunto de señales no verbales, como movimientos corporales, posturas, gestos, posiciones espaciales que sirven para expresar distintos estados físicos, mentales y emocionales.
    3. Lenguaje desordenado: Defecto del habla caracterizado por un lenguaje rápido, desordenado, nervioso y arrítmico, con omisión o transposición de varias letras o sílabas.
    4. Lenguaje explosivo: Lenguaje anómalo que se caracteriza porque la persona hace pausas entre las palabras rompiendo el ritmo de la frase. Se observa a veces en la esclerosis en placas.

Lenguaje humano[editar]

El lenguaje humano se debe a adaptaciones evolutivas que se dan exclusivamente en seres humanos de la especie Homo sapiens. La conducta lingüística en los humanos no es de tipo instintivo, sino que debe ser adquirido por contacto con otros seres humanos. La estructura de las lenguas naturales, que son el resultado concreto de la capacidad humana de desarrollar lenguaje, permite comunicar ideas y emociones por medio de un sistema de sonidos articulados, de trazos escritos y/o de signos convencionales, mediante los cuales se hace posible la relación y el entendimiento entre individuos. El lenguaje humano posibilita la expresión del pensamiento y la exteriorización de los deseos y afectos.[4]

La capacidad humana para el lenguaje, tal como se refleja en las lenguas naturales, es estudiada por la lingüística.[5] Se considera que la progresión de las lenguas naturales va desde el habla, luego por la escritura y, finalmente, se instala una comprensión y explicación de la gramática.[4] Desde el punto de vista social e histórico, el lenguaje humano ha dado lugar a idiomas que viven, mueren, se mudan de un lugar a otro, y cambian con el paso del tiempo. Cualquier idioma que deja de cambiar o de desarrollarse es categorizado como lengua muerta. Por el contrario, cualquier idioma por el hecho de no ser una lengua muerta, y formar parte de las lenguas vivas o modernas, está sufriendo continuamente reajustes que acumulativamente son los responsables del llamado cambio lingüístico.

Hacer una distinción en principio entre un idioma y otro es por lo general imposible.[6] Por ejemplo, hay algunos dialectos del alemán que son similares a ciertos dialectos del holandés. La transición entre las lenguas dentro de la misma familia lingüística a veces es progresiva (ver dialecto continuo).

Hay quienes hacen un paralelismo con la biología, donde no es posible hacer una distinción bien definida entre una especie y la siguiente. En cualquier caso, el desafío real puede ser el resultado de la interacción entre las lenguas y las poblaciones. (Ver dialecto o August Schleicher). Los conceptos de Ausbausprache, Abstandsprache y Dachsprache se utilizan para hacer distinciones más refinadas sobre los grados de diferencia entre las lenguas o dialectos.

Neurolingüística[editar]

Algunas de las áreas cerebrales asociadas con el procesamiento del lenguaje: Área de Broca (azul), Área de Wernicke (verde), Circunvolución Supramarginal (amarillo), Circunvolución Angular (naranjado), Corteza auditiva primaria (rosado)

La neurolingüística es el área disciplinar dependiente de la neuroanatomía que se preocupa por la computación cerebral del lenguaje humano. Las principales áreas del cerebro que se encargan de procesar el lenguaje son:

  • Área del lenguaje hablado: Área de Broca (No. 44). Hemisferio dominante.
  • Área de comprensión del lenguaje hablado: Área de Wernicke. Corresponde a las áreas de Broadman No. 21, 22, 39 y 42. Lóbulo temporal izquierdo.

Patologías[editar]

Alteraciones de lenguaje:

  • Trastornos del lenguaje oral: por causas orgánicas o por causas psicológicas.
    • Disartria: Dificultad para articular sílabas. Se observa en la parálisis general progresiva, lesiones de algunos nervios craneales y en las intoxicaciones por alcohol y barbitúricos.[7]
    • Dislalia: Sustitución, alteración u omisión de los fonemas sin que haya trastornos de los órganos del habla.[7] Ejemplo: Rotacismo (R), Labdacismo (L), Sigmacismo (S), Deltacismo (D), Gammacismo (G), Lalación (reemplazo de la R por la L).
    • Afasia: Imposibilidad para comunicarse por lenguaje hablado, leído o escrito como consecuencia de una lesión cerebral, una vez que el sujeto ha adquirido un lenguaje siquiera elemental.[8] Hay tres tipos:
      • Afasia motriz o de Broca (afasia de expresión): Lesión del área 44 de Broadman del hemisferio izquierdo. El paciente comprende lo que se le dice y sabe lo que quiere decir, pero no lo puede expresar, ni verbalmente ni por escrito.[9]
      • Afasia sensorial o de Wernicke (afasia de comprensión): El paciente habla pero no coordina las palabras o los sonidos, oye pero no comprende las palabras que se le dirigen, ve las letras y signos escritos pero es incapaz de leer (Alexia) y de escribir (Agrafia).
      • Afasia sensorial o global (Expresión - comprensión): Lesiones de los lóbulos frontal y temporal del hemisferio izquierdo. Imposibilidad de hablar y alteraciones de la compresión verbal, de la lectura y escritura.[9]
    • Disfemias: Alteración en la emisión de las palabras. Las más frecuentes son el tartamudeo y el balbuceo. Característico en neuróticos y psicópatas.
    • Disfonías: Alteraciones del tono y timbre de voz cuya causa reside en el aparato fonador. Ejemplo: Afonía en los alcohólicos, voz apagada en deprimidos.
    • Afonía: Caracterizada por la pérdida de la voz, ya sea completa o parcialmente. Se produce por una lesión o una parálisis del órgano de la fonación.
  • Trastornos psicológicos
    • Bradilalia: Se produce cuando se emiten mensajes demasiado despacio. Sucede en personas que sufren depresión o confusiones mentales.
    • Estereotipia verbal: Se trata de la repetición frecuente de una palabra o frase que poco tiene que ver con las circunstancias. Suele darse en pacientes con esquizofrenia o depresión.
    • Jergafasia: Es una forma de afasia, derivada por una lesión en las áreas sensitivas del lenguaje. Esta patología se caracteriza por una fluidez verbal con parafasias, perífrasis y abundante logorrea.
    • Musitación: Forma de hablar que se caracteriza por el movimiento de los labios que simula decir palabras murmurando, en voz baja. Se observa en ciertas enfermedades graves con fenómenos graves.
    • Mutismo: Estado en el cual un individuo se niega a articular palabra alguna, pero tiene intactos sus centros de lenguaje y medios de expresión.
    • Palilalia: Consiste en la repetición espontánea e involuntaria, dos o tres veces, de una misma frase o palabra. Está relacionada con el debilitamiento de la inteligencia.
    • Taquilalia: Surge cuando hay un desequilibrio entre el influjo nervioso y la capacidad del movimiento de la boca. El mensaje se transmite tan rápido, que se hace incomprensible. Ocurre en manías o debido al alcoholismo.
    • Verbigeración: Repetición frecuente y anormal, fuera de toda lógica, de un vocablo o frases cortas, sin sentido que se intercalan en el discurso. Es habitual en esquizofrénicos y deficientes mentales.
  • Trastornos del lenguaje escrito
    • Disgrafía: Irregularidades graves en los trazos de la escritura. Ejemplo: Alcoholismo, edad, senil, parálisis general progresiva.
    • Agrafia y alexia: La agrafia es la imposibilidad de expresar los pensamientos por medio de la escritura.

El lenguaje en la naturaleza[editar]

Comunicación química[editar]

Depende del sentido del olfato y en algunas ocasiones del gusto. Estas señales pueden recorrer grandes distancias cuando son transportadas por las corrientes del aire, aunque sólo son percibidas a favor del viento. Las sustancias químicas específicas producen efectos concretos que se llaman feromonas. En las colonias de abejas, por ejemplo, la reina produce una feromona "real" que impide el desarrollo de los ovarios de las obreras. Las feromonas tienen una gran importancia en lo relativo a la atracción sexual.

Comunicación acústica[editar]

Las ondas sonoras pueden variar de altura e intensidad con rapidez. Sirven para transmitir mucha información. Estas señales viajan en todas direcciones y el receptor las localiza con facilidad.

Por ejemplo, los monos aulladores y algunas aves, ranas y sapos poseen grandes sacos vocales que aumentan considerablemente los sonidos que emiten. En el caso de los sapos, emiten un sonido para atraer a la hembra y otro para "avisar" a otros que él también es macho. Las cigarras que cantan son machos, y lo hacen para atraer a las hembras. Los pollitos emiten sonidos de distinta intensidad en donde avisan a la gallina en distintas situaciones (si están asustados o si tienen hambre o frío). Los cocodrilos, cuando están por nacer, emiten sonidos con lo que avisan a su madre y ella destapa el nido subterráneo para que los pequeños puedan subir a la superficie.

Comunicación visual[editar]

Muchos animales diferentes usan estas señales, que se pueden encender y apagar en un instante, aunque por lo general son útiles en determinadas horas del día. Suelen ser llamativas o consistir en movimientos bruscos. Por ejemplo, una de las garras del cangrejo violinista macho es mayor que la otra, tiene colores fuertes y la sacude para atraer a las hembras. Los colores y diseños de las alas de las mariposas y de los machos de muchas aves atraen a sus compañeras en distancias cortas. Cuando vuelan por la noche, los lampíridos machos producen destellos luminosos con señales características, mientras que las hembras responden con sus destellos desde el suelo.

Comunicación táctil[editar]

La comunicación táctil se refiere a las señales transmitidas a través del contacto de la piel o partes exteriores de los seres vivos. Estas señales sirven al alcance de la mano y tienen una gran importancia entre los primates, como una forma de indicación de amistad y para tranquilizar. El hecho de que un individuo cuide al otro, por ejemplo eliminándole los parásitos indeseables, es su manera de reforzar los lazos familiares y de amistad. Los mecanismos principales son:

  • Transmisión por vibraciones. Actúan sólo en distancias muy cortas. Para indicar su presencia a las hembras, los machos de las arañas de estuche hacen vibrar sus membranas de un modo característico. Los cocodrilos producen vibraciones desde el interior de sus cuerpos para producir vibraciones que la hembra pueda percibir.
  • Transmisión eléctrica. Algunos peces que viven en los ríos lodosos de América del Sur y África usan estas señales capaces de atravesar cuerpos sólidos. Son utilizadas para la agresión, para el cortejo y para orientarse.

Dimensiones del lenguaje[editar]

El lenguaje entre especies biológicas puede ser estudiado según cuatro dimensiones o aspectos diferentes que definen características propias de su naturaleza:

  • Formal o estructural, que se refiere a la complejidad combinatoria de los códigos usados, el medio empleado para el mismo y los patrones en los que se basa la comunicación mediante dicho lenguaje. La dimensión estructural a su vez puede ser dividida en forma, contenido y uso:
    • Forma: estudiada en sus diferentes aspectos por la fonología, morfología y sintaxis. La primera comprende la forma material de las señales, la segunda las propiedades de formación de señales complejas y la tercera las propiedades combinatorias.
    • Contenido: estudiado por la semántica, que consiste en la codificación y decodificación de los contenidos semánticos en las estructuras lingüísticas.
    • Uso: estudiado en la pragmática, que define cómo la situación de uso tiene importancia tanto para las formas usadas como para la interpretación del contenido.
  • Funcional, se refiere a la intencionalidad con la que se usa, qué ventajas aporta y para qué casos se usa, con qué funciones y en qué contextos.
  • Comportamental, se refiere a todo el comportamiento exhibido por el emisor y los receptores del código, y a las conductas desencadentes del uso y desencadenadas por el uso del lenguaje.
  • Representativa, se refiere a la intencionalidad del emisor de exponer una información sin intención de dar una valoración o provocar una reacción en el receptor. (ROLATER)

Funciones del lenguaje[editar]

El lenguaje se usa para trasmitir una realidad, ya sea afirmativa, negativa o de posibilidad, un deseo, una pregunta, una orden y más. Dependiendo de cómo utilicemos las oraciones, podemos distinguir diferentes funciones en el lenguaje:

Funciones básicas[editar]

  • Función referencial: El lenguaje pretende ser capaz de transmitir objetivamente la información, es decir, que el emisor transmita el mensaje sin que en él aparezca su opinión personal. La comunicación está centrada en el tema o asunto sobre cual se hace referencia. Se utilizan oraciones declarativas o enunciativas. Esta función la podemos encontrar en los periódicos.
  • Función emotiva o expresiva: El mensaje que transmite el emisor hace referencia a sus propios sentimientos. Los expresa de manera subjetiva, mostrando su opinión y sus estados de ánimo. Las formas lingüísticas de esta función corresponden al uso de oraciones exclamativas e interjecciones. También se emplean aumentativos y diminutivos, así como pronombres en primera persona.
  • Función conativa o apelativa: Predomina el oyente sobre los otros factores de comunicación. Pretende captar la atención del receptor y recibir una respuesta o reacción. Aquí la comunicación está centrada en la persona del tú. Los rasgos lingüísticos que la caracterizan son el uso del vocativo, el modo imperativo y el uso de interrogativos.

Funciones complementarias[editar]

Función fática o de contacto: El mensaje se relaciona con el contacto entre el emisor y el receptor, a través del canal. La misión del emisor es comprobar que el mensaje se transmite correctamente y le llega a su receptor. Consiste en iniciar, continuar, interrumpir o finalizar una conversación. Es característico de esta función utilizar muletillas como “¿Sabes?, ¿Entiendes? ¿No?...”

  • Función metalingüística: Esta función se puede apreciar cuando se informa sobre la lengua o sistema lingüístico. En esta función es característico el uso de comillas.
  • Función poética o estética: Suele emplearse en el lenguaje poético y en la publicidad. Destaca la forma del mensaje. El acto de comunicación está centrado en el mensaje y en la forma de transmitirlo. Suelen utilizarse rimas y figuras literarias.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. [1] DRAE. Consultado el 14 de septiembre de 2012.
  2. Melina Aparici Aznar, Unknown, Melina Aparici Aznar, Universitat Oberta de Catalunya, Montserrat Riera Masjoan. Psicologia del llenguatge (en catalán).
  3. Diccionario de Medicina Océano Mosby. pp 801: Océano. 
  4. a b Edward Sapir, Margit Frenk Alatorre, Antonio Alatorre El lenguaje (en español). Publicado por Fondo de Cultura Económica, 1954; pág 14. ISBN 968-16-0550-0
  5. Eugenio Martínez Celdrán, Teresa Amat Crespí Lingüística (en español). Publicado por Elsevier España, 1998; pág 1. ISBN 84-458-0725-0
  6. La Nueva Encyclopædia Britannica: MACROPÆDIA (2005). Encyclopædia Britannica, Inc.. ed. Language. 22. pp. 548 2b. 
  7. a b Jorge Perelló, Jorge Perelló Gilberga, L. Tresserra Llauradó Trastornos del habla (en español). Publicado por Elsevier España, 1995. ISBN 84-458-0422-7
  8. Juan Narbona, Claude Chevrie-Muller. El lenguaje del niño (en español). Publicado por Elsevier España, 2001; pág 284. ISBN 84-458-1129-0
  9. a b Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Derrame Cerebral, citado por [MedlinePlus] (diciembre de 2008). «Afasia» (en español). Enciclopedia médica en español. Consultado el 16 de marzo de 2009.

Bibliografía[editar]

  • ÁVILA, R. La lengua y los hablantes. México: Trillas, 1977.
  • BENVENISTE, E. "Comunicación animal y lenguaje humano" en Problemas de la lingüística general, México: Siglo XXI, 1982.
  • HOCKETT, CH. “El puesto del hombre en la naturaleza”, capítulo LXIV de Curso de lingüística moderna, Buenos Aires: Eudeba, (1957) 1970.
  • LYONS, John El lenguaje y la lingüística, Madrid: Teide, 1984.
  • MORRIS, CH. Y MAISTO, A. Introducción a la Psicología (Décima edición). México: Pearson Educación, 2001.
  • QUILIS, A. y FERNÁNDEZ, J. Curso de fonética y fonología españolas. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1992.
  • SAUSSURE, F. Curso de lingüística general, Madrid: Alianza Editorial, 1983.
  • SAZBÓN, J. " Significación del Saussurismo" en "Estudio preliminar", Saussure y los fundamentos de la lingüística, Buenos Aires: CEAL, 1990.
  • FRIAS, X. "Introducción a la Lingüística", IANUA, Revista Philologica Románica. Suplemento 06.

Enlaces externos[editar]