Estratón de Lámpsaco

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Estratón de Lámpsaco
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Información personal
Nacimiento 335 a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Lámpsaco (Turquía) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 269 a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Atenas (Grecia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Deísmo
Educación
Alumno de
Información profesional
Ocupación Filósofo, pedagogo y físico Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumnos Aristarco de Samos Ver y modificar los datos en Wikidata

Estratón (griego antiguo Στράτων, Straton) fue un filósofo griego, natural de la polis de Lámpsaco, que vivió de 340 a. C. a 268 a. C. Sucedió a Teofrasto en la dirección del Liceo, academia fundada por Aristóteles.

Biografía[editar]

Estratón, hijo de Arcesilao o Arcesio, nació en Lámpsaco entre 340 y 330 a. C. Podría haber conocido a Epicuro durante su período de enseñanza en Lámpsaco entre 310 y 306. Asistió a la escuela de Aristóteles en Atenas, después de lo cual fue a Egipto como tutor de Ptolomeo, donde también enseñó a Aristarco de Samos. Regresó a Atenas después de la muerte de Teofrasto (c. 287 a. C.), sucediéndole como jefe del Liceo. Murió en algún momento entre 270 y 268 a. C.[1]

Estratón se dedicó especialmente al estudio de las ciencias naturales.[2]Cicerón, aunque habla muy bien de sus talentos, lo culpa por descuidar la parte más importante de la filosofía, lo que concierne a la virtud y la moral, y entregarse a la investigación de la naturaleza.[3]​ En la larga lista de sus trabajos, dada por Diógenes Laercio, varios de los títulos tratan temas de filosofía moral, pero la gran mayoría pertenecen al departamento de ciencias físicas. Ninguno de sus escritos sobrevive, sus puntos de vista se conocen solo de los informes fragmentarios conservados por escritores posteriores.

Pensamiento[editar]

Estratón realizó el experimento a partir de un simple recipiente. Si lo introducía boca abajo y lo sacaba observaba que el fondo se mantenía seco. Ello indicaba que el fluido acuoso no entraba pues debía haber algún tipo de substancia que le impidiese el paso.
Entonces hizo un agujero en el fondo del recipiente. Al introducirlo, notó que se puede sentir el aire en movimiento si acerca el dedo al orificio. Notarlo, sentirlo, quería decir que era algo material. Era el agua la que empujaba al aire y lo desalojaba.

Estratón enfatizó la necesidad de una investigación exacta,[4]​ y como ejemplo de esto, hizo uso de la observación de cómo el agua que sale de una boquilla se rompe en gotitas separadas como evidencia de que los cuerpos que caen se aceleran.[5]

Ya su predecesor hizo alarde de extremo ingenio separando completamente el reino vegetal del animal y, sobre todo, viendo que el fuego no era un elemento en sí mismo sino que era la reacción de otros elementos que ardían. El fuego no podía existir sin, lo que llamó, un sustrato. Pero Estratón fue más allá en los métodos y recurrió a la experimentación pura. Fue, de hecho, un defensor del mecanicismo en la naturaleza negando la existencia de cualquier divinidad trascendente. Estratón trató de reemplazar la teleología por una explicación puramente física de los fenómenos, los elementos subyacentes que encontró en el calor y el frío, siendo el calor el principio activo.

Su descubrimiento principal fue el de considerar al aire como un elemento material, como el agua o la tierra. Esto, que ahora parece evidente, no lo era tanto entonces: lo que no se podía observar no tenía por qué ser material. Pero Estratón rompió ese tabú. No sólo afirmó que el aire estaba formado por partículas materiales sino que lo demostró. Era crítico con el concepto de lugar de Aristóteles como superficie circundante, prefiriendo verlo como el espacio que ocupa una cosa. También rechazó la existencia del quinto elemento de Aristóteles.[6][7]

Mientras que Aristóteles definió el tiempo como el aspecto numerado del movimiento, Estratón argumentó que debido a que el movimiento y el tiempo son continuos, mientras que el número es discreto, el tiempo tiene una existencia independiente del movimiento, o simplemente ese tiempo era el aspecto cuantitativo del movimiento, en lugar de su aspecto numérico.[6]

Al igual que los atomistas (Leucipo y Demócrito) antes que él, Estratón era un materialista y creía que todo en el universo estaba compuesto de materia y energía. Estratón fue uno de los primeros filósofos en formular una cosmovisión secular, en la que Dios es simplemente la fuerza inconsciente de la naturaleza, aunque puede haber aceptado la existencia de dioses dentro del universo, en el contexto de la antigua religión griega; luego es poco probable que se considerase ateo.[8][9][10]

Influencia moderna[editar]

Estratón de Lámpsaco, Crónica de Nuremberg

El nombre de Estratón significaba poco en la Edad Media y el Renacimiento.[11]​ Sin embargo, en el siglo XVII, su nombre se hizo famoso de repente debido a las supuestas similitudes entre su sistema y las opiniones panteístas de Spinoza. En su ataque al ateísmo de 1678, Ralph Cudworth designó el sistema de Estratón como uno de los cuatro tipos de ateísmo y, al hacerlo, acuñó el término hilozoismo para describir cualquier sistema en el que la materia primitiva está dotada de una fuerza vital. Estas ideas llegaron a Pierre Bayle, quien adoptó el estrato y el 'estratonismo' como componentes clave de su propia filosofía. En su Continuation des Pensées diverses, publicado en 1705, el estratonismo se convirtió en el equivalente antiguo más importante del espinozismo. Para Bayle, Estratón había hecho todo para seguir un orden fijo de necesidad, sin nada bueno o malo innato en el universo; el universo no fue considerado como un ser vivo con inteligencia o intención, y no hay otro poder divino sino la naturaleza.[12]

Referencias[editar]

  1. Algra, Keimpe, 1959- (1999). The Cambridge history of Hellenistic philosophy. Cambridge University Press. ISBN 0521250285. OCLC 39533308. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  2. «Diogenes Laertius, Lives of Eminent Philosophers, Ε, Κεφ. γ᾽. ΣΤΡΑΤΩΝ». www.perseus.tufts.edu. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  3. Cicero, Acad. Quaest. i. 9; de Finibus, v. 5.
  4. Zeller, Eduard (10 de julio de 2014). Outlines of the History of Greek Philosophy. doi:10.4324/9781315822976. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  5. Kennedy, E. S. (Edward Stewart), 1912-2009. King, David A., 1941- Saliba, George. (1987). From deferent to equant : a volume of studies in the history of science in the ancient and medieval Near East in honor of E.S. Kennedy. New York Academy of Sciences. p. 127. ISBN 0897663950. OCLC 15630642. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  6. a b Routledge History of Philosophy. Taylor & Francis. ISBN 9780203062272. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  7. Algra, Keimpe, 1959- (1999). The Cambridge history of Hellenistic philosophy. Cambridge University Press. ISBN 0521250285. OCLC 39533308. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  8. Israel, 2006, p. 454
  9. Israel, Jonathan I. (Jonathan Irvine), 1946- (2006). Enlightenment contested : philosophy, modernity, and the emancipation of man, 1670-1752. Oxford University Press. p. 454. ISBN 9780191535413. OCLC 133094226. Consultado el 20 de septiembre de 2019. 
  10. Zeller, Eduard. Outlines of the History of Greek Philosophy. p. 225. doi:10.4324/9781315822976. Consultado el 20 de septiembre de 2019. 
  11. van Ruler, Han (2007-01). «Enlightenment Contested: Philosophy, Modernity, and the Emancipation of Man 1670–1752». Ars Disputandi 7 (1): 119-123. ISSN 1566-5399. doi:10.1080/15665399.2007.10819955. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  12. Erdmann, Johann Eduard (3 de junio de 2014). History of Philosophy. doi:10.4324/9781315830599. Consultado el 24 de agosto de 2019. 
  • Israel, Jonathan Irvine (2006), Enlightenment Contested: Philosophy, Modernity, and the Emancipation of Man, Oxford University Press

Enlaces externos[editar]