Español chileno
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El español chileno o castellano chileno es el dialecto del español empleado en gran parte del territorio de Chile, con pequeñas diferencias a lo largo de su área de distribución y a través de las clases sociales. Los otros dialectos del castellano que se hablan en el territorio chileno son el español andino y el español chilote.
Esta variante suele considerarse una unidad independiente en los estudios para establecer las zonas dialectales americanas.[1]
A pesar de que en el ámbito doméstico se registran simultáneamente casi todas las particularidades que se describen más adelante, en situaciones formales las diferencias con el español estándar son mínimas y suelen restringirse a la pronunciación y a unos pocos elementos del léxico.
En zonas limítrofes de Argentina con Chile se puede escuchar a los habitantes expresarse hablando con una pronunciación similar a la del castellano chileno y utilizando bastantes palabras del castellano chileno, pero las estructuras utilizadas corresponden al español rioplatense. Esta situación se registra especialmente en el área de Cuyo que se distingue claramente del resto de Argentina por su acento.
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[editar] Antecedentes
No es generalmente aceptada la hipótesis del origen andaluz de los dialectos hispanoamericanos. El miembro de la Academia Chilena de la Lengua, Rodolfo Oroz, señala que varios autores rechazan tal supuesto ya que no es comprobable un predominio decisivo de la procedencia andaluza de los colonizadores españoles. Sin embargo, un cierto prestigio del dialecto andaluz entre los peninsulares reclutados en los puertos de Andalucía podría asistir a dar una explicación más veraz de la proximidad de los dialectos de América con el habla andaluza.
El habla chilena no estuvo más expuesta a un dialecto específico del castellano peninsular que otros países de Hispanoamérica, es por ello que se encuentran similitudes con otros dialectos del continente en regiones sumamente distantes como lo son el español canario, aunque mantiene mayor similitud con variantes regionales como con Argentina.
[editar] Pronunciación
- Una de las principales características está en la aspiración de la letra "s" cuando está al final de una sílaba. Por ejemplo, en el vocablo "manos" se pronuncia ['ma.noh].[1] La aspiración (evitada a veces en el habla formal) tiene un sonido como en la mitad sur de España.
- Ante los diptongos [we] y [wa], ocurre una prótesis de /γ/, huevo, ['γwe.βo] ('güevo').
- En el lenguaje coloquial, al igual que en la mitad sur de España, la "-d-", sobre todo en la terminación -ado(a), se pronuncia muy suave o no se pronuncia:[1] «salado» se dice [sa'la.o] y «salada», [sa'la:].
- Al igual que en casi toda Hispanoamérica, seseo (no se hace distinción entre "s" y "z").
- No se hace distinción entre ll e y (yeísmo). La primera, pronunciada en su forma estándar de consonante aproximante lateral palatal sólo aparece en un número muy reducido de localidades de la zona norte y de la región comprendida entre el sur de Temuco y el norte de Valdivia. En el resto del país se ha neutralizado la diferencia entre ambos sonidos y la realización más frecuente es de una fricativa central palatal sonora. Entre las otras realizaciones encontradas, abunda la de una palatal central sonora muy abierta, encontrada en todo el país, pero más frecuente en el norte del país.[2]
- El grupo "tr" se pronuncia como una postaveolar africada sorda [tɹ] (semejante a una "chr"), sonido que se consideraba inculto, pero que a principios del siglo XXI ya se registra en todas las clases sociales.[1] Lingüistas como Rodolfo Lenz postulaban que este rasgo se debe a la interferencia del mapudungun que tiene este sonido como un fonema aparte, pero la teoría en boga afirma que se trataría de un fenómeno no propio, ya que se puede encontrar también, aunque no tan estridentemente, en el español andino y español mexicano. Cabe señalar que varios autores conciden, en el origen Mapuche de esta pronunciación, ya que en este idioma existe la letra compuesta "tR", que consiste en una letra T con una R de pronunciación inglesa. Por otro lado, estudiosos de la fonética y acento del castellano chileno han querido llegar a la conclusión que este sería otro fenómeno de ultracorrección muy ligado al de la ch (véase más abajo), ya que ,en estratos sociales bajos, el grupo "tr" se pronuncia en forma fricativa, casi igual que la shr inglesa o la rr mendocina de estratos altos.
- Palatalización de las consonantes velares (/k/, /g/ y /x/) delante de e e i. La g en las sílabas gue y gui, al pronunciarse fuertemente con el paladar se parece mucho a la y común castellana, guerra, /yera/.[3]
- Realización fricativa del sonido castellano de «ch», llegando a sonar como la «sh» inglesa o la «sch» alemana. Ocurre generalmente en los estratos menos educados de la población y es considerado vulgar.[1] Por un fenómeno de ultracorrección (para evitar decir el poco prestigioso «sh»), hay quienes la pronuncian demasiado suave, como una «t» palatal: «tj»[cita requerida].
[editar] Sintaxis y Gramática
- Un rasgo común a la mayoría de las variedades actuales del español es el escaso uso de las conjugaciones en futuro, reemplazadas por la construcción «ir a + verbo en infinitivo». Por ejemplo, una frase como «iré al cine mañana» se reemplaza por «voy (a ir) al cine mañana». Las conjugaciones en futuro imperfecto se usan para indicar una duda o conjetura: "¿será ése el bus que nos sirve?" o "ahí viene Martín con una mochila, me pregunto si traerá lo que le encargué".
- Como en toda Hispanoamérica, el pronombre de segunda persona plural es "ustedes", acompañado por las conjugaciones en tercera persona plural: "Ustedes saben lo que podría pasar."
- Articulación de nombres propios: «La Ingrid y el Adolfo».
- Repetición innecesaria de los pronombres personales me, te, se, lo, la y le antes y después del verbo. Este modo de hablar es mal visto por quienes no lo usan y se considera propio de personas poco educadas. Ej.: Me voy a irme, Lo vine a buscarlo, Se va a caerse y Te las voy a dártelas.
- El queísmo es socialmente aceptado y se usa en los medios de comunicación, mientras el dequeísmo, es mal visto y se desincentiva su uso.
- En el habla familiar, las conjugaciones del modo imperativo tienden a ser homogéneas y coincidir con la tercera persona singular de indicativo. Por ejemplo, el imperativo de "poner" se dice "pon" o "pone", el de "hacer", "haz" o "hace" y el de "salir", "sal" o "sale". Un caso particular ocurre con el verbo "ir", en que el imperativo es "anda" y no "ve". Por ejemplo: "Ándate en seguida y hace lo que te pedí."
[editar] Voseo
En el lenguaje coloquial, con diferencias de acuerdo al estrato social y a la zona del país, la forma de tratamiento para la segunda persona fluctúa entre «tú» y «vos» (con la correspondiente aspiración de la «s») con el uso de formas verbales especiales. Lo más frecuente es que sólo cambie la conjugación y se conserve el pronombre tú, ya que el voseo pronominal es bastante más informal y su uso se considera de mala educación. El pronombre «vos» se utiliza en un contexto de mucha confianza o para mostrar desdén, en cambio el «tú» (con las conjugaciones del voseo chileno) igualmente cuando existe confianza. Cuando la confianza disminuye un poco más se usa el tuteo neutro o internacional, utilizado en la mayor parte de Latinoamérica. Algo parecido a esto último ocurre con el trato de «Usted», que se reserva a las relaciones de más respeto. Las conjugaciones del voseo de Chile son diferentes a las del voseo más extendido en Argentina, Colombia y Centroamérica y se asemejan más a las del español del Estado Zulia en Venezuela. La terminación de los verbos terminados en «-ar» (primera conjugación) pasa de «-as» a «-ái», mientras que los verbos que terminan en «-er» e «-ir» (conjugaciones segunda y tercera) cambian de «-es» a «-ís» (con la correspondiente aspiración de la "s"). Por ejemplo, «tú juegas (al) fútbol» pasa a ser «tú jugái al fútbol» o "vos jugái a la pelota" (que se considera más vulgar), mientras que «¿qué quieres?» se dice «¿qué querís?». El verbo ser se conjugaría en esta forma como «soi'», pues procede del antiguo «vos sois», pero suele conjugarse «erís», formado de «eres» con la terminación de voseo agregada posteriormente, lo anterior también depende de la zona geográfica y el estrato social. El voseo verbal se usa como tratamiento informal entre personas de todas las edades, pero también puede tener connotaciones despectivas o irrespetuosas. En las escuelas no se enseña como una conjugación válida y muchas veces se desincentiva su uso.
Las reglas de la conjugación del voseo chileno en el indicativo presente son bastante fáciles:
Del infinitivo,
- la terminación -ar se sustituye por -ái, y
- tanto -er como -ir se sustituyen por -ís.
No sucede ningún cambio de la vocal "interior", como 'poder' => 'puedes', 'jugar' => 'juegas', 'decir' => 'dices', etc.
Excepciones son los verbos ser, ir, y haber.
| Infinitivo | Voseo chileno | Tuteo |
|---|---|---|
| oir | oís | oyes |
| venir | venís | vienes |
| decir | decís | dices |
| dormir | dormís | duermes |
| sentir | sentís | sientes |
| salir | salís | sales |
| concluir | concluís | concluyes |
| poder | podís | puedes |
| querer | querís | quieres |
| mover | movís | mueves |
| pensar | pensái | piensas |
| contar | contái | cuentas |
| jugar | jugái | juegas |
| errar | errái | yerras |
| ser | soi / erís | eres |
| ir | vai | vas |
| haber | hai / habís | has |
[editar] Léxico
Esta variante ha recibido aportes mayormente de idiomas autóctonos -como del quechua sureño, y en menor medida el mapudungun-; del español rioplatense por la influencia de Argentina; y un número de palabras que trajeron los inmigrantes europeos no-hispanos llegados desde mediados del siglo XIX, incluyendo el inglés. En ciudades con un porcentaje alto de la población de origen inmigrante europeo no-hispano esto es bastante notorio, como por ejemplo en Valparaíso donde el porcentaje de palabras adoptadas del inglés es considerable[cita requerida].
La siguiente lista ilustra el gran número de palabras de uso cotidiano o rural de origen quechua meridional:
- llevar al apa = cargar a alguien en la espalda. Apai es llevar quechua.
- champa = pedazo de pasto o hierbas, también cantidad considerable de pelo.
- china, la compañera del huaso. China quiere decir hembra de animal en quechua, lo que sugiere un origen peyorativo, que ya se ha perdido. Otra etimología apunta a los rasgos orientales de muchas mujeres americanas, a las que los europeos llamaban "chinas" por esa razón.
- chacra = pequeña partición de tierra cultivable.
- chicote = correa usada para azuzar al ganado.
- choclo = mazorca de maíz fresco (también usado en Argentina y Paraguay). chuqllu en quechua.
- chunchul = intestino delgado del ganado
- chuñusco(a) = arrugada. chuñu es arrugado en quechua, chuñusqa con el sufijo nominativo.
- cocaví = colación ligera para viaje. qukawi, mismo significado.
- cochayuyo = Un alga comestible, diferente a la que tiene el mismo nombre en Perú. Del quechua qhuchayuyu, "planta de mar".
- concho = sedimento al fondo de un recipiente, ultimo hijo de una pareja. En quechua qunchu.
- coronta = el zuro o marlo de la mazorca. en quechua qurunta.
- encachar = hacer bonito, atractivo. K'acha = bonito en quechua, también se transforma en verbo.
- guagua = bebé, wawa en quechua.
- huacho = hijo ilegítimo, huérfano. Wajcha wawa, mismo significado.
- huaraca = derrotar con gran diferencia. Waraka = honda utilizada en la guerra.
- huasca = correa usada para azuzar al ganado. Waska.
- huincha = tira delgada de algún material flexible. Originalmente cuerda de un largo estandarizado, usada para medir (también en Argentina).
- maíz chancao (chancado) = granos de maíz trozados. Chanka sara en quechua, chanka se usa como adjetivo para cualquier grano, con el mismo significado.
- nanay = caricia para calmar el dolor. En quechua, dolor.
- ojota = sandalia rústica usada por campesinos. ujuta en quechua (usado también en Argentina).
- pirca = muro bajo de piedras usado en zonas cordilleranas. Pirqa quiere decir pared en quechua.
- pita = cuerda
- Pitearse una cosa = romper. En quechua pit'ai es romper algo en forma brusca, como se corta una cuerda tensa o un palo seco.
- quisco = variedad de cactus. En quechua, espina de planta.
- yapa = aumento al hacer una compra.
- yuyo = Cierta hierba silvestre (Brassica campestris). En quechua, yuyu quiere decir hierba en general.
Algunas palabras son de origen mapuche, como «cahuín» que ha tomado el sentido de un enredo de «dimes y diretes» o, también, una fiesta algo clandestina) o una batahola. Otras expresión chilena característica es la afirmación ¿cachái? (de cachar), que significa «¿me entiendes?», proveniente del verbo inglés to catch, que a su vez significa atrapar, comprender, manejar. Aunque los estudiosos de la evolución histórica del español en Chile lo suelen asociar a una degeneración del vocablo en desuso «catar», que se usaba de igual forma que el actual «cachar». Es más frecuentemente usado por la juventud. Otras expresiones característica son las expresiones «al tiro» que quiere decir «de inmediato» o «pronto», y «denantes» (contracción de de en y antes, también en denantes, considerado vulgar) , término desusado en otros países que quiere decir «hace un momento», o «de repente», que quiere decir a veces, quizá y de pronto, pero todavía presente en el idioma chabacano de Filipinas[cita requerida].
[editar] Otras palabras de origen no-hispano
Especial mención merecen las expresiones de origen netamente europeo no-hispano, que fueron arraigándose poco a poco en el vocabulario chileno con la llegada de los inmigrantes y con la influencia de la televisión: küchen (palabra alemana aplicada a las tartas), marraqueta (llamado también «pan batido» en Antofagasta, Valparaíso y otras regiones, y «pan francés» en Concepción, Temuco y La Serena), panqueque (masa dulce o salada, del inglés pancake), chucrut (del francés Choucroute), bistec (del inglés beef steak), living (salón, del inglés living room), mall (del inglés estadounidense mall, centro comercial), huaipe (del Inglés wiper, que limpia), jaibón (del inglés high born, de alta cuna, nacido entre privilegios), jeep (de la marca estadounidense de vehículos todo terreno Jeep), scotch (de la marca de cinta adhesiva Scotch), etc.
[editar] Palabras comunes en el lenguaje coloquial chileno
Dos palabras que se usan mucho en el lenguaje coloquial son huevón (pronunciada güeón]) y pues (pronunciada po o poh), que va siempre al final de la frase para enfatizar la idea.
En el caso del po' (o puh) ("pues"), además de Chile, es solamente en el mundo campesino andaluz en donde se usa exactamente del mismo modo ("po'"). En México se utiliza de manera similar, variando eso sí en la pronunciación final clara y fuerte que se hace de la letra «s». La variación de la palabra pues es común también en Bolivia y Perú, con pronunciaciones diferentes a la forma estándar [ 'pwes ].
Huevón, es un peyorativo y palabrota, que literalmente significa que tiene los testículos (huevas) grandes o hinchados, en un principio era un término despectivo para calificar alguien de poco inteligente, pero ha llegado a ser una palabra con multiplicidad de significados, dependiendo del contexto. Dicha palabra tiene mucha relación en torno a la prosodia y el contexto utilizado, lo que le otorga diferentes connotaciones, llegando a que además se le use como signo de amistad, va desde una manera cariñosa de tratar a los amigos hasta un insulto a las capacidades intelectuales de alguien. En algunos hablantes es sólo una muletilla. De esta palabra provienen huevada y huevear, también con multiplicidad de significados. Un ejemplo es en vez de decir «Mira esa silla» termine en «Mira esa hueá», o con personas «Ese tipo habla tonterías» termine en «Ese hueón habla puras hueás».
Ya que la palabra huevón ha perdido parte de su carácter despectivo, ha entrado en uso la derivación ahuevonado, que se usa en vez de estúpido, idiota, o persona poco atenta, e inoportuna. Ejemplo: «Hay que ser bien ahuevonado para pintar su auto con manchas de color rosado».
En Chile, al igual que en otros países, por lo general no se cambia la composición de una palabra ya determinada por uso y no es afectada en el uso cotidiano por la sintaxis o gramática, pero en una parte de la jerga jovial suele hacerse similar al argot francés coloquial de los jóvenes o al lunfardo rioplatense En casos como los de trome y cromi, que se toma una parte inicial de la palabra, desplazándola hacia el final, en los ejemplos anteriores vendría siendo tro-me y cro-mi que corresponden a Metro y Micro respectivamente, dos medios de transporte en Chile. Este tipo de modificación se utiliza en la jerga informal como imitación burlesca de la jerga hablada por los delincuentes, conocida como «coa», posiblemente derivada de (y equivalente a) el vesre, en la que se invierten las sílabas de muchas palabras, por ej: «broca cochi» es «cabro chico» (niño). Aunque es poco frecuente, también se practica el "rimbombeo" de las palabras para darle más interés a una frase, por ejemplo «cara» por «caracho» y «tonto» por «tontorrón».
Existen palabras que tienen relación con hechos relevantes en la historia del país, tales como condoro.
[editar] Otras particularidades
En el castellano chileno se hace uso abundante de palabrotas garabatos o disparates, en contextos completamente distendidos e informales para "destacar" una condición o situación. Son claros ejemplos reemplazar las frases «Estoy muy cansado» a «'Toy hecho mierda» o «Estoy cagado» para expresar que más mal se podría estar que convertido en o lleno de excrementos y «Me siento mal» a «Me siento como las huevas» «Me siento como las pelotas» (Me siento como los huevos o testículos) para graficar que su estado anímico no puede ser peor que la posición en la que están los testículos. Este uso de palabrotas es visible en cualquier otro idioma como en el inglés «I'm fucked up» que en español chileno sería «Toy recagao» o «toy entero 'e caga'o».
Otra de las particularidades es la variación de significado que adquieren frases que usan palabrotas sinónimas. Esta peculiaridad se observa principalmente en la jerga juvenil. Ejemplo: la frase «La fiesta está la zorra» o «La fiesta está la raja» quiere decir que la fiesta está buena, en cambio la frase «La fiesta está como la zorra», «La fiesta está como la raja» significa que la fiesta está mala.
Se utilizan expresiones que expresan contradicción en lo que se dice: "Harto poco" por "muy poco" (Ejemplo: Me serviste harto poco) y "mucho menos" por "algo parecido" (Ejemplo: No he dicho que seas ladrón ni mucho menos") Por último, es común en todo el territorio de Chile el uso de palabras de origen agrícola o marino para referirse a las personas. Por ejemplo "Este es un buen hombre" se diría "Este es un buen gallo". "No seas cobarde" se diría "No seas gallina"(poco usado). Si alguien es notable por alguna razón se le trata de "choro", palabra que, dependiendo del contexto, puede significar "ladrón", "simpático" o "altanero".
[editar] Empleo en los medios de comunicación
Los medios de comunicación escritos más prestigiosos utilizan prioritariamente un lenguaje sin localismos coloquiales, ejemplos de estos son El Mercurio y La Tercera. Sin embargo, las campañas dirigidas a un público joven, popular y de habla informal tienden a usar el castellano chileno.
El diario La Cuarta es un periódico considerado como ícono de las formas chilenas vulgares de expresión, escrito íntegramente en lenguaje informal, dirigido a los estratos populares y con una importante tirada.
Por su parte, el "pasquín" semanal "The Clinic", que analiza a la sociedad y política del país en forma satírica, está escrito mezclando distintos registros de habla aunque principalmente su estilo es de español chileno. Las radios y canales de televisión alternan español con castellano chileno, siendo este último preferido para programas de entretención.
[editar] Críticas
El habla coloquial y, sobre todo, la jerga de los adolescentes, provocan el rechazo de algunos académicos chilenos. Así, el Profesor Jaime Campusano, califica de involución idiomática a los cambios que experimenta el español chileno, debido a que los jóvenes, por diversos factores entre los que se podrían clasificar el lenguaje XAT, y la poca lectura que no conlleve chilenismos y lenguaje XAT, ya no hablan ni escriben el castellano, sino un idioma independiente construido comunitariamente en la jerga jovial. Sin embargo, el mismo estudioso contradice su tesis de la involución al afirmar posteriormente que el uso exagerado de abreviaciones y modismos terminarán por crear un nuevo idioma basado en el castellano; cree que lo más seguro que suceda, es que sólo un grupo minoritario de personas hable el castellano "correcto", y que los demás los tilden de "siúticos" (finos exagerados), "cuicos" (adinerados) o "huecos" (homosexuales).[4]
[editar] Véase también
[editar] Referencias
- ↑ a b c d e Sáez Godoy, Leopoldo (2001), El dialecto más austral del español: fonética del español de Chile, II Congreso Internacional de la Lengua Española. Valladolid, España [30 ago. 2007]
- ↑ Wagner, Claudio y Claudia Rosas (2003), Geografía de la "ll" en Chile, Estudios Filológicos, Nº 38, 2003, pp. 188-200 [abr. 2007]
- ↑ El español de América.
- ↑ Campusano, Jaime: Chilenismos y shilenismos.- Santiago de Chile: Ediciones Mar del Plata, 2002.- ISBN 956-291-605-7

