Arturo Prat

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Agustín Arturo Prat Chacón
Arturo Prat con espada.jpg
Arturo Prat
Capitán de Fragata
Lealtad Chile
Mandos
Participó en

Guerra contra España:

Guerra del Pacífico:


Nacimiento 3 de abril de 1848
Hacienda San Agustín de Puñual, Ninhue, Chile
Fallecimiento 21 de mayo de 1879 (31 años)
Iquique[n 1]

Agustín Arturo Prat Chacón (Hacienda San Agustín de Puñual, Ninhue, provincia de Ñuble, 3 de abril de 1848 - Iquique,[n 1] 21 de mayo de 1879) fue un marino, militar y abogado chileno.

Participó en la Guerra contra España —donde intervino en varias batallas navales, incluyendo el combate de Papudo en 1865, en el cual fue capturada la goleta Covadonga— y en la Guerra del Pacífico —donde comandó la Esmeralda en el combate naval de Iquique, en el cual murió—. Es considerado en Chile su máximo héroe naval.

Familia Prat[editar]

El origen de los Prat se encuentra en Santa Coloma de Farnés, Cataluña, España.[1] Allí nació Isidro Prat Camps, labrador de la tierra y bisabuelo de Arturo, quien tuvo cuatro hijos con María Rosa Guigueras y Mascaró:[2] José, Narciso, Ignacio y Pedro.

Ignacio, nacido en 1770, se inclinó por el comercio y trabajó como exportador de géneros, principalmente a Argentina. Por razones que aún se desconocen, emigró alrededor de 1806 a Chile,[2] donde se casó con Agustina Barril Rojas y formó una familia en 1811.[3] [2] Tuvieron cuatro hijos, de los cuales sólo Agustín y Clara sobrevivieron.

Padres[editar]

Agustín Prat Barril se dedicó al comercio y abrió una tienda en Santiago, donde conoció a María del Rosario Chacón Barrios, con quien contrajo matrimonio el 26 de octubre de 1838.[2] Abrieron una tienda que, un tiempo después, fue completamente destruida por un incendio. Arruinados por ese hecho, abandonaron la capital y se trasladaron a la hacienda San Agustín de Puñual en Ninhue, provincia de Ñuble, en ese entonces explotada por Andrés Chacón, hermano de Rosario.

La pareja continuó viviendo un sino trágico: Tres de sus hijos murieron en la más temprana niñez y Agustín contrajo una enfermedad incurable (parálisis progresiva), que lo fue destruyendo. En esa hacienda nació el 3 de abril de 1848 su cuarto hijo, Arturo Prat Chacón.[2]

Niñez e infancia[editar]

De salud delicada, parecía que Arturo estaba condenado a seguir el destino de sus demás hermanos. De principio no gritó al nacer y fue un niño de contextura muy frágil. Su madre, no obstante, estaba dispuesta a luchar. Confió la salud de su hijo a la hidroterapia y los sudores hidropáticos del llamado método Priessnitz, desarrollado por Vincent Priessnitz.[4]

El padre fue tentado por la fiebre del oro de California, por lo que se aventuró con otros chilenos a probar fortuna en los Estados Unidos, aventura que le costó la ruina económica. La familia se vio obligada a vender la hacienda, por lo que debieron regresar a la capital chilena.[5]

La familia Prat encontró solvencia con una chacra, situada en la actual comuna de Providencia, que poseía Pedro Chacón, en las entonces cercanías de la ciudad. Allí fue donde transcurrieron los años de infancia de Prat.[6]

Se fue desarrollando físicamente, dejando atrás su condición «casi raquítica y enfermiza», según la descripción de su tío Jacinto Chacón.[3] Se le atribuyó el cambio al método Priessnitz, pero más probable es que fuera resultado del ambiente estimulante de la chacra, de su afición por los ejercicios físicos y al espíritu de superación que le inculcó desde temprano su madre.

En 1854, se vendió la chacra y la familia se trasladó a una modesta casa en la calle Nueva de San Diego, llamada hoy día Arturo Prat. Dos años más tarde, el niño inició sus estudios en una escuela inaugurada ese año en la misma calle, la cual se conocía como la «escuela de la Campana», debido a una torre con una campana que tañía para llamar a las clases.[7] El director de esta escuela era José Bernardo Suárez, un connotado profesor.[8]

Alumno de buena conducta, a excepción de pleitos y travesuras propias de la niñez, tenía problemas con las matemáticas, específicamente con la aritmética, pero logró superarlos y obtener distinción el año 1856 en lectura, geografía, religión y la propia aritmética.[9]

Dejó la escuela el 25 de agosto de 1858 y el día 28 de ese mismo mes ingresó en la Escuela Naval del Estado, futura Escuela Naval Arturo Prat.[10]

Juventud de mar[editar]

La Escuela Naval[editar]

Arturo Prat, Jacinto Chacón (tío de Arturo) y Luis Uribe. Fotografía tomada el día del ingreso de Arturo Prat a la Escuela Naval.
Arturo Prat en 1863.

Prat ingresó a la Escuela Naval gracias a las becas creadas por el presidente Manuel Montt Torres para el ingreso a esa institución. Eran dos becas por provincia: Una de Arauco tocó a Prat, la otra, a Luis Uribe Orrego. Ambos tenían como apoderado a Jacinto Chacón —tío de Arturo y padrastro de Uribe—, convirtiéndose los dos niños en casi hermanos.[3]

Entonces dirigía la escuela el francés Juan Julio Feillet, secundado por su compatriota Anatolio Desmadryl. Los jóvenes Prat y Uribe formaron parte del llamado «curso de los héroes», integrado, entre otros, por Carlos Condell de la Haza, Juan José Latorre y Jorge Montt Álvarez, todos ellos personajes destacados en la Guerra del Pacífico.[3]

Su primer año sería irregular en los estudios, distraído, continuaron sus dificultades con las matemáticas. Sin embargo, al igual que en la escuela, se sobrepuso y logró una medalla de plata por sus logros.[11]

En 1859, su segundo año como cadete, los alumnos debieron iniciar el aprendizaje náutico. Su primer viaje de instrucción se realizó en el vapor Independencia, con maniobras de vela y aparejo, para seguir después con las prácticas de marinería y artillería.[12]

En enero de 1860, Arturo Prat abordó por primera vez la casi nueva Esmeralda. Siguió su aprendizaje náutico: Embarque y desembarque, simulacros de combate y otros.[13] En julio de 1861, egresó de la Escuela Naval, siendo «primera antigüedad», el más distinguido del curso. Obtuvo el grado de guardiamarina sin examen.[3]

Prat continuó los viajes de práctica, siempre en la Esmeralda, a la cual se le apodó cariñosamente «La Macarrona», donde ocurrieron hechos dignos de destacar, como el incidente del Infernal, una nave francesa donde se almacenaba todo tipo de explosivos y municiones. Por ende, podía hacer honor a su nombre si alguna vez se incendiaba. Esa vez llegó el 1 de octubre de 1861, al aparcar una nube de humo negro sobre la nave, ubicada en la bahía de Valparaíso. Se encontraba allí mismo la Esmeralda, que envió inmediatamente botes a aplacar el siniestro. Uno de estos botes era conducido por el guardiamarina Arturo Prat, quien después de dos horas de lucha contra el fuego debió retirarse de la nave con los demás marineros, produciéndose el daño temido, en barcos y edificios aledaños.[14]

Guerra con España[editar]

Prat en su juventud (1864).

El 21 de julio de 1864, Prat dio la prueba de teoría y práctica necesaria para pasar de guardiamarina sin examen a guardiamarina examinado, aprobándola destacadamente. Ese mismo año se produjeron incidentes que desembocaron en la guerra contra España, detonada por la desaprobación chilena frente a la ocupación de las islas Chincha, pertenecientes a Perú, por la escuadra española. Declarada la guerra, fue el bautismo de fuego para Prat y sus compañeros.

Comandaba la Esmeralda, por aquel entonces, Juan Williams Rebolledo, quien planeó la recuperación del vapor chileno Matías Cousiño y la captura de la goleta española Covadonga. El día 26 de noviembre de 1865, acaeció el combate naval de Papudo, el cual se inclinó rápidamente al bando chileno, superior en poder de fuego, que capturó al barco vencido. La captura de la Covadonga repercutió en que todos los marineros partícipes del acto fueran ascendidos en un grado, convirtiéndose Prat en teniente segundo. Con deseos de compensar la derrota de Papudo, la escuadra española buscó otro enfrentamiento con las naves aliadas (a Chile se le sumó en la guerra Ecuador y Perú).

Los esfuerzos de revancha, se realizaron en las cercanías de Chiloé, en el llamado combate naval de Abtao, el 7 de febrero de 1866. El combate fue solamente de artillería entre la Covadonga y las naves hispanas Villa de Madrid y Blanca, pues las otras naves aliadas quedaron inutilizadas por falta de carbón o por lo rocoso del estuario. Prat servía entonces en la Covadonga, nave que resistió con fortuna el bombardeo español. No hubo bajas en los aliados, mientras que los españoles tuvieron dos muertos. Al momento del combate naval de Abtao, las naves aliadas estaban al mando del capitán de navío AP Manuel Villar en reemplazo de Juan Williams Rebolledo, quien había partido el 5 de febrero a Ancud con la Esmeralda en procura de carbón y víveres para los BAP Unión y América, que habían arribado el día anterior a los canales de Abtao luego de una larga travesía desde Perú.

Joven oficial[editar]

Tras la guerra, Prat realizó numerosos viajes marítimos, tanto en el interior como en el exterior, por ejemplo al archipiélago de Juan Fernández e isla de Pascua (en la corbeta "Esmeralda" al mando de Policarpo Toro), a Magallanes y a Perú. Durante este último viaje, realizado en 1868, se encargó de transportar auxilios a los afectados del terremoto de ese mismo año y luego repatriar los restos de Bernardo O’Higgins, sirviendo a las órdenes de Manuel Blanco Encalada.[3]

Retrato de Arturo Prat pintado por su amigo personal Juan Francisco González.

El 9 de septiembre, Prat se convirtió en teniente primero. Entonces el futuro héroe vuelve a la Escuela Naval, pero esta vez como instructor. Desde 1871, sería oficial detall (ayudante de segundo comandante) de la "Esmeralda", por lo que le correspondían diversos cargos en la escuela (profesor, subdirector, director interino), encomendándosele los cursos de ordenanza naval, derecho, táctica naval, cosmografía, etc.[15] Igualmente tuvo que estacionarse cuatro años (1871-1874) con la corbeta en el puerto de Mejillones. Alcanzó los grados de capitán de corbeta graduado (1873) y efectivo (1874). Fue un esforzado profesor, que luchó contra la falta de recursos del medio para impartir una educación de calidad. Realiza él mismo las traducciones de los libros del francés al español.[16]

Le cupo enfrentar una situación particular a Prat por aquellos años. El 24 de mayo de 1875, se encontraba la "Esmeralda" en Valparaíso, mientras Prat guardaba licencia por estar enfermo. El comandante del barco, Luis Alfredo Lynch, también se encontraba con licencia, estando la nave a cargo del teniente Constantino Bannen. Estalló un violento temporal en la bahía, el "Valdivia" rompió sus amarras y se precipitó a la "Esmeralda", que por su parte impactó con el "Maipo". Parecía inevitable el naufragio de la "Esmeralda", cuando llegaron Prat y Lynch. Lograron éstos ser transportados por los boteros al navío, pero las olas violentas inmovilizaron la embarcación. Arturo Prat se arrojó al agua y nadó hasta el buque subiendo por una cuerda (como lo hiciera instantes antes Lynch), donde trabajó febrilmente con una cuerda atada por la cintura al mástil, para realizar las maniobras de salvamento. Consistía ésta en varar la nave de proa contra la playa y asegurarla allí mediante cordajes. No resultó fácil, pero al fin, se logró la varazón. Luis Alfredo Lynch recordaría después "la imperturbable serenidad ante el peligro" de Arturo Prat.[17]

La reparación de la "Esmeralda" fue difícil y larga y su costo se elevó a 100 000 pesos. Lynch tuvo que enfrentar un sumario en su contra por las responsabilidades que le cabía, pero logró salvarse por un empate en la votación. Durante todo el sumario Arturo Prat siempre fue fiel a su superior apoyándolo en el proceso.[18]

Concluidos los exámenes de mayo de 1876, el gobierno chileno cerró la Escuela Naval. Chile no necesitaba más oficiales, bastaba con los existentes, explicó el gobierno, a solo tres años de la guerra del Pacífico.

Prat, que dejó a Condell a cargo de la "Esmeralda", desembarcó y fue nombrado ayudante de la Gobernación Marítima de Valparaíso (por sus estudios de abogado). Era diciembre de 1876, ya era capitán de fragata graduado, pero solo volvería a la "Esmeralda" una vez iniciada la guerra.

En 1877, fue destinado por un tiempo a la Argentina en comisión de servicio.

Prat abogado[editar]

Estudios[editar]

En 1870, Arturo Prat inició el camino para convertirse en abogado; siempre le habían interesado las leyes, por lo que decidió obtener un título profesional. Se inició con su egreso como alumno libre de Humanidades en el Liceo de Valparaíso y el Instituto Nacional. En 1871, consiguió el diploma del bachillerato en Filosofía y Humanidades, requisito para iniciar los estudios de Derecho, encontrándose entre sus examinadores el reputado historiador Diego Barros Arana.[3]

Al año siguiente, empezó los estudios del derecho en propiedad, adscrito a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, estudiando a bordo de la "Esmeralda", ese año en Mejillones. De regreso de su misión, solicitó ser examinado en Valparaíso, aprobando los ramos requeridos. En 1875, inició la práctica de la abogacía, requisito anterior al título, en un estudio jurídico porteño.

En julio de 1876, Prat aprobó los últimos cursos. Listo para licenciarse, debió sortear una cédula entre diversos ramos y dar examen sobre ella. Su cédula fue derecho romano, que logró pasar los días 24, 25 y 26 de julio, junto con la aprobación de su memoria "Observaciones a la ley electoral vigente ", obteniendo la licenciatura.

Debió rendir el examen final ante los ministros de la Corte Suprema el 31 de julio de 1876; sin embargo, Prat se enteró de que el máximo Tribunal había resuelto no oír exámenes ese día. Prat insistió en que su tiempo como marino era muy limitado, pidiendo una audiencia ante el presidente de la Corte Suprema Manuel Montt Torres. Convenció a este de que se le dejara examinar y, finalizado el día, Prat se convirtió en abogado a los 28 años de edad.[3]

Con anterioridad a su examen final, ya Prat había desempeñado las labores de abogado al defender al ingeniero Ricardo Owen, acusado de desobediencia y después a su amigo y compañero Luis Uribe Orrego, acusado del delito de desobediencia y desacato a sus superiores. En la primera ocasión tuvo éxito, pero defendiendo a su amigo no tanto, pues fue condenado por seis votos en contra a seis meses de presidio. Una amnistía del Presidente salvarían a Uribe y a su carrera naval de este destino.

Pese a su título, a su difícil situación económica y a las súplicas de su mujer, Prat se rehusó a dejar la Marina para ejercer como abogado, aduciendo: «No poseo ambiciones de lucro, ni los honores ni la gloria me atraen, pues creo que puedo servir a mi patria de algún otro modo».[19]

Observaciones a la ley electoral vigente[editar]

Observaciones a la lei electoral vijente..

Su tesis de licenciatura, titulada Observaciones a la ley electoral vigente, contiene importantes pistas acerca de su pensamiento político. Fue escrita en el marco de la promulgación de la nueva ley electoral, durante el gobierno de Federico Errázuriz Zañartu, en el que se estableció la institución de los mayores contribuyentes y el voto acumulativo para los diputados. Prat analizó esta ley según la perspectiva de que con ella era posible avanzar en la libertad electoral. Señaló las contradicciones y oscuridades del texto, pero recalcó que era una ley «eminentemente liberal».[20]

Termina diciendo:

Buena en el fondo, tiene la necesidad de serias e importantes reformas en materia de reglamentación, si ha de alcanzar el alto objetivo que está a ser destinada: ser garantía eficaz de que el resultado de las urnas sea feliz expresión de la voluntad nacional.[21]

Jurista[editar]

Prat ejerció por muy poco tiempo su recién adquirida profesión. Se dedicó principalmente a resolver los problemas legales de los Chacón y los Carvajal, como también problemas relacionados con lo naval.[22]

Aspiró a ser auditor de Marina, pero sólo fue investido como «ayudante», principalmente debido a su escasa experiencia, encomendándosele los aspectos jurídicos de la Comandancia General de Marina. Además, Prat tuvo que soportar recelos encubiertos y hostilidades de sus pares por el hecho de ser abogado, quienes le mantenían una cierta distancia por no considerarlo un militar pleno.[23]

Aquí Prat realizó una remodelación completa al sistema legal de la Armada, empezando por la Ley de Navegación, presentando 152 modificaciones a ésta, de las cuales gran parte fue aceptada.[24]

También se encargó de regularizar el tema de los ascensos, para evitar que influyeran las relaciones sociales, los cuoteos políticos y otras cosas distintas del mérito propio y la antigüedad. Prat murió sin ver publicado este código de marina.[25]

Hombre de familia[editar]

Noviazgo y matrimonio[editar]

Carmela Carvajal Briones, esposa de Arturo Prat.

Pedro Chacón acostumbraba a dar una o dos veces por semana alguna tertulia en su casa porteña. Arturo iba frecuentemente a ellas, al igual que lo hacía la cuñada de Concepción Chacón, Carmela Carvajal. En esas alegres tertulias se conocieron y enamoraron ambos, amor que duraría toda la vida. De regreso del viaje que repatrió desde Perú los restos mortales de O’Higgins, trajo Prat regalos para Carmela, un costurero, un abanico, una cruz de plata y un tarjetero de marfil.

La relación era muy obvia pero muy reservada para Prat, quien se molestaba cuando hacían relación a su noviazgo. Además de la timidez natural, otra de las razones por la que se molestaba Prat era el temor de formalizar una relación para la cual no tenía el dinero con que mantener un matrimonio.

Cuando se enteró de que sería ascendido a capitán de corbeta, se decidió finalmente pedir la mano de Carmela, el año 1873. Un poco posterior a esto, se encuentra la única carta de amor de Prat a su novia llegada hasta nosotros:

Mi Carmela, mi vida, mi tesoro, tengo que decirte, incluso el que te adoro cada día con más vehemencia, no lo hago ahora porque temo empeorarme. Recibe el corazón apasionado de tu Arturo.[26]

El 5 de mayo de 1873 tocaban las campanas nupciales en la iglesia San Agustín de Valparaíso. Se tendió una alfombra roja, por la que pasó la radiante novia de 22 años, huérfana de madre y padre desde niña, crecida al amparo de sus hermanos que la relacionaron con la familia Chacón, que la adoptó como una más de la familia. Alta, esbelta y bella, se encontró con un Arturo Prat robusto, de amplia frente por su calvicie, espesa barba y de paso firme. Los bendijo el clérigo José Francisco Salas, a las 10.30 horas. Eran marido y mujer.[27]

Prat trataba a su mujer como una igual, como una compañera, algo difícil de encontrar en la época decimonónica, encargándole, por ejemplo, el presupuesto familiar, y él mismo haciéndose cargo de algunos de los problemas domésticos: A cada momento me parece que te veo rendida de mecer a nuestra hija, sin que a tu lado esté y compartir, aunque sea en pequeño, tus trabajos...[28]

Familia[editar]

Blanca Estela y Arturo Prat Carvajal, hijos de Arturo Prat.

Los recién casados pasaron su luna de miel en Quillota, desde donde se dirigían a las Termas de Cauquenes. Después, el esposo regresó a Valparaíso, para retomar sus deberes navales. Sólo en octubre se reuniría de nuevo con su mujer.

Para esa fecha, Carmela estaba embarazada de su primera hija. Prat anotó para el acontecimiento del nacimiento de su hija:

El 5 de marzo nació Carmela de la Concepción a las 9.35 AM, en circunstancias que el día anterior me había ido yo a Santiago... El 5 de abril fue bautizada en la Parroquia del Espíritu Santo, siendo los padrinos la Conchita con José Jesús...[29]

Se me figura que ha de estar muy viva, risueña, juguetona... Anoche soñé con ella y parecía que me conocía y aunque con carita un poco afligida, me echaba los bracitos al cuello...[30]

Pero al igual que los malogrados hermanos mayores de Prat, la niña heredó una contextura en extremo frágil y enfermiza. Arturo le escribe a Carmela: Continúa usando la homeopatía para mi hijita y avísame luego que esté sana. Tenía, sin duda, la esperanza que el método que, supone él, le curó su condición endeble, hiciera las mismas maravillas en Carmelita.

Pero no funcionaba, la vida de la niña se iba extinguiendo cada día más, para desesperación de una madre impotente y un padre desesperado en la plegaria.

¡Pobre angelito!, ya no puedo verla, al menos quiero que esté sana.[31]

El problema de Carmelita, una hernia causada por el retiro del cordón umbilical, al que se le agregaban diferentes males (diarrea, fiebre, etc.).

Para desesperación de Prat, al término de su estación anual, debe ser transportado al centro del país por el Abtao, que no llega. El domingo 13 de diciembre llega finalmente el vapor y le escribe a su mujer: Luego pues te voy a ver, como también a mi hijita que espero que esté completamente sana...[32]

Pero la niña había muerto hacía una semana, el día 5. Al anochecer le llega una carta desoladora de su mujer: Arturo de mi corazón: nuestro querido angelito sigue mal; siento que mi corazón desfallece de dolor y tú no estás para sostenerme... Si te fuera posible venirte, sería mi único consuelo. No desesperes mi bien, piensa en tu infeliz Carmela.[33]

Más desesperación para Prat, el vapor no podrá salir hasta el día 18.

Todas sus esperanzas fueron destruidas en el viaje, con una esquela de pésame, entregada en algún puerto intermedio, firmada por Juan José Latorre.

Anotó Arturo, al pie de la carta anterior de Carmela:

El 5 de diciembre, a las 1 horas 3 minutos de la noche, murió mi hija Carmela de la Concepción. Esta carta es la destinada a anunciármelo, la amargura que revela debiera habérmelo hecho comprender, pero tan dulce es la esperanza.[33]

Posteriormente, nacieron sus otros dos hijos: Blanca Estela y Arturo Héctor. Su único hijo varón nació a fines de 1878, durante su estadía en Argentina antes de la Guerra del Pacífico. Fue bautizado con su nombre en contra de su voluntad, pues él no quería que su hijo se llamara Arturo, sino que tuviera un nombre más heroico.

Misión en La Plata[editar]

Por encargo del Gobierno de Chile, y a raíz de las evidentes intenciones del gobierno argentino de marcar soberanía en la Patagonia, particularmente en el río Santa Cruz, Prat realizó servicios especiales de inteligencia en Uruguay y la Argentina.

El objeto de su viaje, me dijo su Excelencia, es saber si está dispuesto a trasladarse a Montevideo para saber lo que se haga en la República Argentina, en orden a armamentos, movimientos militares y toda clase de aprestos que revelen un carácter hostil a Chile, pues se están recibiendo continuamente telegramas alarmantes, quizás sin fundamento real y lo que se desea es saber lo que haya de positivo.[34]

Prat arribó a Montevideo el 18 de noviembre de 1878, presentándose como abogado y escritor, alojándose en el Hotel de la Paz. Visitó dos veces Buenos Aires en diciembre del mismo año, logrando establecer algunos contactos y encontrándose brevemente con el presidente Nicolás Avellaneda.[35]

Durante su misión Prat entregó una serie de datos militares y navales argentinos solicitados por el gobierno chileno. Prat minusvaloró la potencia militar efectiva de Argentina, aduciendo factores como el impacto de la crisis económica, la gran cantidad de extranjeros y la inexperiencia de sus marineros, pero advirtiendo al mismo tiempo de los acelerados preparativos para la guerra.[36] Sobre la posibilidad de un conflicto, su opinión era que:

No soy amigo de la guerra, pero creo también que el excesivo amor por la paz puede perjudicarnos más que la guerra misma, enervando el país y haciéndonos perder la influencia que para nuestra tranquilidad y bien de América debemos y podemos ejercer en América y que no ponemos en práctica por puro egoísmo.[37]

La misión no era del agrado de Prat, quien solicitó su retorno a Chile tras completar lo esencial de su misión. El 28 de enero de 1879, recibió autorización para volver a Chile, arribando a Valparaíso a mediados de febrero.[38]

Guerra del Pacífico[editar]

Cuando estalló la guerra, Prat no era muy bien visto entre sus pares a causa de su preparación académica como abogado, lo cual hacía desconfiar de su valer como militar, y en cierto modo fue excluido de las primeras acciones y preparativos de la Armada siendo dejado en Valparaíso. Fue designado secretario ayudante de la Comandancia General de Marina. El cargo le disgustaba a Prat, puesto que sentía que se le negaba su participación en las acciones de la Marina.[39]

Cuando don Rafael Sotomayor Baeza, ministro plenipotenciario de Guerra debió ir a Antofagasta por instrucciones del Gobierno, solicitó un ayudante, siendo designado Arturo Prat. Prat, renuente en un comienzo, acató la orden y acompañó a Sotomayor y se ganó la confianza de este durante el viaje.

Estando ambos embarcados en el blindado «Blanco Encalada», fue designado para notificar el bloqueo de Iquique a sus autoridades peruanas, lo que realizó sin amilanarse de la actitud hostil de sus pobladores. Aparentemente Prat consiguió bajo las premisas del ministro Sotomayor, el ser considerado en las acciones, cuando estuvo en Antofagasta. Entonces estando en Antofagasta se le asignó el mando de la «Covadonga». El 3 de mayo la corbeta «Abtao», al mando del Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza y la «Covadonga», al mando de Arturo Prat, zarparon a Iquique recalando en ese puerto el día 10 de mayo, cabe destacar que la Covadonga y la Esmeralda ( al mando de Thomson) eran considerados de escaso valor militar a causa de su pobre andar, Al llegar a Iquique estaba la escuadra chilena haciendo preparativos para una incursión por sorpresa al Callao.

Para dar cumplimiento al plan de atacar a la escuadra peruana en el puerto de El Callao , el Almirante Juan Williams Rebolledo hizo cambios, designó como Comandante de la «Abtao» a Manuel Thomson, que comandaba en ese momento la corbeta «Esmeralda», siendo reemplazado por Arturo Prat y designando Comandante de la «Covadonga» a Carlos Condell de la Haza quienes quedarían a cargo del bloqueo.

El 16 de mayo, la Escuadra zarpó a El Callao con el plan de sorprender a los buques peruanos, pero ese mismo día zarpaban desde ese puerto el monitor «Huáscar» con la fragata blindada «Independencia», con destino a Arica, con el objeto de llevar refuerzos, armamento, municiones y vituallas, cruzándose en la noche ambas escuadras, sin avistarse.

Combate naval de Iquique[editar]

Combate naval de Iquique de Thomas Somerscales.
Arenga de Prat grabado en su monumento
Muerte de Arturo Prat, óleo del inglés Thomas Somerscales.
Hundimiento de la Esmeralda.

El día 21 de mayo de 1879, a las 6:30 de la mañana, al despejarse la neblina, el vigía de la «Covadonga» dio aviso de la presencia de otros navíos con el grito "¡Humos al norte!". Debido a la camanchaca no se podía identificar a los recién llegados y por unos momentos se pensó que había regresado la escuadra chilena. Posteriormente, a las 6:45 horas, un marinero de la Covadonga logró observar con claridad las arboladuras de los buques y reconocerlos como peruanos. Ante esa información, Condell ordenó dar un tiro de aviso a la Esmeralda anclada en puerto.

En ese momento el almirante peruano Miguel Grau arenga por megáfono a su tripulación:

-Tripulantes del Huáscar, estamos a la vista de Iquique, allí están nuestros afligidos compatriotas de Tarapacá y allí está el enemigo, impune aún. ¡Ha llegado la hora de castigarlo!, espero que lo sabréis hacer."[40]

Carlos Condell de la Haza avisó a Prat y éste, al ver la diferencia de potencial entre ellos y su enemigo, pronunció ante sus compañeros de armas su famosa arenga:

"Muchachos ,la contienda es desigual! Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero pues que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile !"."[41]

La Esmeralda era para ese entonces, una vieja corbeta de madera de 850 toneladas y 200 caballos de fuerza, con 8 cañones de 40, 4 de 30 y 2 de 6 libras. Al iniciarse la acción, Prat ordenó a Condell seguir sus aguas y la Covadonga se reunió con la Esmeralda y el Lamar al centro de la bahía. A las 8:15, la primera andanada da entre medio de las naves, Prat ordena levantar el andar a la corbeta Esmeralda, más atrás le sigue la Covadonga a la orden de -"seguid mis aguas"-. A las 8:25 una segunda andanada cae y un tiro del Huáscar da de lleno en el estribor y lo pasa entre las bandas de la Covadonga a la altura de la base del trinquete penetrando el comedor que estaba siendo habilitado como hospital, mata al cirujano Videla y decapita a su ayudante, dejando herido de muerte a un marinero.

El transporte Lamar iza bandera estadounidense y escapa al Sur, Condell entonces extrañamente cambia su rumbo tras la Esmeralda y se dirige detrás de este buque, hacia el sur.

Prat, al ver el comportamiento de Condell exclama: -¿Qué hace Condell?-[42]

Grau ordena a la fragata Independencia, al mando del contralmirante Moore, cerrarle el paso a la Covadonga y al Lamar.

Condell ignora esta orden de Prat y sigue al transporte Lamar el cual logra escabullirse.

La Independencia al mando del comandante Juan Guillermo Moore le sigue.

El monitor "Huáscar", en cambio, pesaba 1130 toneladas, blindaje de 4 ½ pulgadas, 2 cañones de 300 libras de avéncarga, ubicados en la torre giratoria, y 11 millas de velocidad a su máxima capacidad y es quien enfrenta a la Esmeralda.

El Almirante Miguel Grau Seminario capitán del «Huáscar», encomienda a la Independencia continuar con la persecución de la «Covadonga», mientras él acababa con la "Esmeralda".

Prat baja a su camarote, se viste con su uniforme de parada, mete el retrato de su esposa Carmela Carvajal y otros objetos presonales y sube rápidamente al puente de mando.

Prat rápidamente posicionó ésta al frente de la costa, a 200 metros de ella, obligando al "Huáscar" a disparar por elevación para no dañar al pueblo peruano que se reunió en multitudes en la playa de El Colorado para seguir el combate.

El General Juan Buendía, comandante de la plaza peruana de Iquique, hace emplazar dos cañones de artillería en la playa y manda en un falucho rápido un emisario con una advertencia (falsa) de presencia de torpedos al Huáscar .

Grau, informado erróneamente que la Esmeralda estaba rodeada de torpedos, se detuvo a 600 metros de ella y empezó a disparar con sus cañones de 300 libras, sin lograr impactar ningún tiro durante hora y media, esto debido a la inexperiencia de los marinos peruanos en el manejo de la torre de Coles del monitor, a lo que le contestaba la tripulación chilena con sus cañones de 30 libras y fuego de fusilería, impactos que rebotan inútilmente sobre la maciza coraza blindada del Huáscar y que solo consiguió dañar los botes salvavidas.

En la costa, los peruanos instalaron una batería de cañones de 9 libras, y empezaron a bombardear al barco chileno, al que le llegó una granada de tierra que mató a tres hombres. Los tiros de estas baterías de tierra serían los que provocarían una carnicería a bordo.

Prat percatándose de estar entre dos fuegos, ordenó mover el buque que lentamente maniobró dando apenas 4 nudos, ya que su máquina estaba defectuosa y justamente reventó una de sus calderas dando apenas dos nudos y se posicionó a 1000 metros al norte de la ciudad y a 250 de tierra, donde duraría hasta su hundimiento.

Esta maniobra hizo ver a Grau de la inexistencia de los torpedos que supuestamente rodeaban a la Esmeralda. Uno de los tiros del Huáscar llega de lleno en la cubierta y decapita al corneta de órdenes Gaspar, y mutila a los sirvientes de un cañón. La cubierta de comienza a teñir con la sangre de quienes caían.

La situación de la Esmeralda se torna desesperada al verse batida y desmantelada por las baterías apostadas en la playa y por los cañones del Huáscar. Grau desde su torre blindada exclamaba al cirujano del Húascar: "Cómo se baten estos chilenos"[43] - impresionado por la valentía demostrada por el enemigo evidentemente inferior en armas.

A las 11.30 Grau viendo la inútil carnicería que se cernía sobre la ya desmantelada y porfiada corbeta y queriendo terminar el combate que ya iba para las 4 horas ordenó espolonear a la Esmeralda. El monitor retrocedió para tomar impulso y se lanzó sobre el lado de estribor. El primer espolonazo fue a dar a la toldilla donde debido a la combadura de ese sector no pareció causar un daño fatal hasta entonces.

"Prat guiado al sacrificio por el genio de la Patria" cuadro de Cosme San Martín.

Al dar el espolonazo por el lado de popa, Prat, con espada en mano, gritó: "¡Al abordaje muchachos!", grito que por el estruendo del choque sólo lo escuchó el sargento Juan de Dios Aldea quien salta junto a Prat junto con un marinero de nombre Arsenio Canave, quien resbala y cae al mar al momento del retroceso del monitor, trepando a este para luego morir en su cubierta. El sargento Aldea sigue solo a Prat armado con un hacha de abordaje y una pistola.[3] Ya en cubierta Prat y Aldea se dirigen resueltamente a la torre de mando del monitor enemigo, Grau al percatase de la acción de los marinos chilenos ordena apresarlos, el teniente peruano Jorge Enrique Velarde intenta cumplir la orden de su superior, pero al abrir el escotillón recibe un tiro mortal (aparentemente de Prat) y fallece. Esto enardece a los defensores parapetados en la estructura.

Al aproximarse a la torre artillera Aldea recibe una descarga de fusilería en pleno vientre que lo deja agónico sobre cubierta, solo sigue Prat, la marinería peruana contemplaba atónita la escena de coraje. Grau reitera las órdenes de capturar vivo al capitán chileno.

Llegado a la cubierta avanzó hacia la torre de mando, pero fue alcanzado por un disparo en las rodillas. Mas logró sostenerse sobre su rodilla, el marinero peruano Mariano Portales (o Portal), salido de la torre de artillería, lo fulminó casi a quemarropa con un certero tiro en la frente, dejándolo agónico o muerto.[44] [45]

Desde la "Esmeralda" se vio con horror el sacrificio de su jefe, y al realizar Grau un segundo espolonazo, esta vez hacia proa de la Esmeralda, Ignacio Serrano gritó nuevamente "¡al abordaje!", subiendo él y diez hombres a la cubierta del Huáscar, pero fueron muertos a balazos por las ametralladora Gatling montadas en el puente y por la fusilería de los marinos del monitor.

Ignacio Serrano es el único sobreviviente quien recibe heridas en toda la zona genital y sus gritos son atroces por el dolor. Rápidamente Grau le hace recoger y llevarlo a la enfermería en estado de shock, donde es dejado junto al agónico sargento Aldea.[3]

Finalmente un tercer espolonazo, esta vez al centro de la nave es fatal y marcando la sentencia de muerte de la nave, ya nadie más pudo saltar por la falta de altura, ya que se hundía de forma irremediable, mas, el pabellón chileno fue lo último que tocó el mar. El último tiro lo efectuó el Guardiamarina Riquelme quien se hundió con la pieza artillera. Eran las 12.10 de la tarde.

Posteriormente el Almirante Miguel Grau, demostró hondo pesar por la muerte de Prat y le rindió respetos, en una actitud que "demuestra su caballerosidad y hombría"[3] e hizo tomar acta de sus pertenencias.

[editar]

Luego del combate, el almirante Grau ordenó que los objetos personales de Prat —su diario personal, uniforme y espada, entre otros— fueran devueltos a su viuda. Junto con ellos, Carmela Carvajal recibió una carta del almirante peruano, demostrando la calidad personal de su rival, la hidalguía y sus altos valores morales, por lo que fue denominado luego «El caballero de los mares».[cita requerida]

Asimismo, Grau ordenó el rescate de los marineros chilenos sobrevivientes apenas se repararon las chalupas y les dio ropa seca y alimentos, reteniéndoles en la cala de popa del monitor.[cita requerida]

En la rada de Iquique, Chile perdió un viejo buque de madera, pero la muerte de Prat permitió movilizar a la población chilena en torno a la causa común de la guerra, lo que sería a la postre uno de los factores de la victoria chilena en la Guerra del Pacífico, siendo el determinante la superioridad de su escuadra.[3]

Reconocimiento[editar]

Inhumación de los restos mortales de Prat, Ignacio Serrano, y Juan de Dios Aldea en el Monumento a los Héroes de Iquique en Valparaíso. Prat se encuentra en la cumbre, en tanto que en el segundo nivel están las estatuas de Riquelme, Serrano, Aldea y un marino genérico. Este monumento es también la cripta de estos marinos, Condell y otros.

La muerte de Arturo Prat le transformó en símbolo de la nación chilena en su lucha a muerte con sus enemigos. Se le admiraba no por sus hazañas sino por representar los valores de dedicación y auto sacrificio.[46]

Tras el término de la guerra su imagen fue menos reverenciada, pero resurgió con fuerza durante el periodo parlamentario. Frente a la corrupción del sistema político, la figura de Prat adquirió nuevos ribetes, personificando las virtudes civiles y el cumplimiento del deber, antes que los valores militares. Se convirtió: “en la encarnación de un liderato dinámico y de una superioridad espiritual: el hombre que trajo fama a Chile, el guerrero que había igualado las proezas de los antiguos griegos. Para una nación donde la venalidad abundaba, donde una pequeña camarilla devaluaba la moneda del país y corrompía su sistema electoral, Prat represento la encarnación de la virtud cívica, un hombre tan dedicado a sus deberes que ningún motivo personal le impidió el cumplir con sus obligaciones cívicas.”[47]

Con el paso del tiempo Prat pasó a simbolizar la unidad nacional.[48] El 21 de mayo es feriado en Chile y partir de 1926 también se convirtió en la fecha de la Cuenta Anual del Presidente de la República ante el congreso pleno.

En algún momento se afirmó que en la Escuela Naval del Japón existían tres bustos de Horacio Nelson, Arturo Prat Chacón y Heihachirō Tōgō.[49] Sin embargo, esto no está comprobado fehacientemente. No existen imágenes de estos tres bustos juntos en la Escuela Naval japonesa.[50] Lo que sí parece ser cierto es que un busto de Prat habría sido llevado al Japón desde Chile en 1966 y colocado en un santuario shinto junto al del almirante Tōgō.[51]

Es el único capitán no japonés homenajeado por la 日本海軍 Nippon Kaigun (Armada Imperial Japonesa), y en honor a él, la consigna de batalla del Crucero pesado Mikuma (clase Mogami) fue 大日本帝國海軍 (Gloria y Victoria).

Comentarios[editar]

Estampilla de Arturo Prat de 1948.
  • Algunas versiones aportadas por peruanos apresados junto al Huáscar, tal como fue publicada en el Boletín de la guerra del Pacífico. Francisco Lena, portugués de 31 años y guardián 2.° del Huáscar, indica que fue Portal el marinero que le dio balazo en la frente. Otras fuentes indican que el nombre del marino que ultima a Prat es Mariano Portales [52] .

Otro prisionero no identificado, expone en la entrevista que se publicó el 29 de octubre de 1879 en el Boletín de la guerra del Pacífico, que él fue uno de los cuatro que tomaron en brazos al comandante de la Esmeralda para trasladarlo a la cámara del comandante Grau.

  • Los restos de Prat reconocidos por el español avecindado en Iquique, Eduardo Llanos, describen una fatal herida en la frente de Prat. Posteriormente reconocidos los restos desde su traslado desde Iquique a Valparaíso, se hizo evidente que la herida recibida en la frente de Prat necesariamente debió ser mortal y sin posibilidades de sobrevida.

Obra publicada[editar]

Ancestros[editar]

Notas[editar]

  1. a b En aquel momento, perteneciente a la República del Perú; pasó «perpetua e incondicionalmente» a manos de Chile en 1884 mediante el tratado de Ancón.

Referencias[editar]

  1. Gobierno de Chile: Ministerio de Relaciones Exteriores - Consulado General de Chile en Barcelona (30 de mayo de 2011). «Conmemoran en España la gesta de Prat». chileabroad.gov.cl. Consultado el 27 de julio de 2011.
  2. a b c d e f Pilleux Cepeda, Mauricio (21 de mayo de 2012). «Familia Prat». www.genealog.cl. Consultado el 4 de octubre de 2012.
  3. a b c d e f g h i j k l Chilenos del bicentenario, Gonzalo Vial; Arturo Prat
  4. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 36-38
  5. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 37
  6. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 38
  7. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 38-39
  8. Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat, pp. 28
  9. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 39-40
  10. Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat, pp. 35
  11. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 41-42
  12. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 42
  13. Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat, p.43
  14. Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat, pp.47-51
  15. Pablo de la Cerda Merino, Arturo Prat: estudiante de derecho y abogado, p. 18
  16. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 62
  17. Rodrigo Fuenzalida, Vida de Arturo Prat, cap. XXXIV
  18. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 68
  19. William Sater, La imagen heroica de Chile, p.8.
  20. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 131-132
  21. Arturo Prat, Observaciones a la lei electoral vijente, p. 36
  22. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 104
  23. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 105
  24. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 106
  25. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 107
  26. Carta de Arturo Part a Carmela Carvajal, 7 de febrero de 1873
  27. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 74
  28. María Angélica Iturriaga, Cartas de mi esposo, p.86
  29. Gonzalo Vial, Arturo Prat, p. 82
  30. Carta de Arturo Part a Carmela Carvajal, octubre de 1874
  31. Carta de Arturo Part a Carmela Carvajal, 21 de septiembre de 1874
  32. Carta de Arturo Part a Carmela Carvajal, 13 de diciembre de 1874
  33. a b Carta de Carmela Carvajal a Arturo Prat, diciembre de 1874
  34. Piero Castagneto, Diego M. Lascano, Prat, agente secreto en Buenos Aires, pp. 78
  35. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 144-147
  36. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 151
  37. Guillermo Izquierdo, “Reflexiones históricas sobre la Guerra del Pacífico”, en Boletín de la Academia Chilena de la Historia, Nº 91, p.39
  38. Gonzalo Vial, Arturo Prat, pp. 156-157
  39. Carlos López Urrutia, Historia de la Marina de Chile, pp. 245
  40. “Correspondencia marítima” a la Opinión nacional, de Lima. Pascual Ahumada, Guerra del Pacífico, Tomo I, p.336
  41. Luis Uribe, Los combates navales de la guerra del Pacífico, cap. III, p 28.
  42. Juan Agustín Cabrera, El combate naval de Iquique (21 de mayo de 1879)
  43. Gonzalo Bulnes, Guerra del Pacífico, tomo I, cap VIII, p187
  44. Prat llegó hasta el torreón del comandante, junto al cual estaba el teniente señor Velarde, sobre el que hizo tres tiros que le causaron la muerte. Entonces un marinero acertó a Prat un tiro de Comblain en la frente, destajandole completamente el cráneo, cuyos sesos quedaron desparramados sobre la cubierta.

    El Comercio de Iquique.
  45. "Casi al mismo tiempo el marinero peruano, Mariano Portales, disparó un certero balazo contra la frente de Prat, quién falleció instantáneamente." Perú y Chile en 5 siglos: (revisión histórica), Emilio Luna Vegas. Librería Editorial Minerva, 1982.
  46. William Sater, La imagen heroica de Chile, pp. 193
  47. William Sater, La imagen heroica de Chile, pp. 194
  48. William Sater, La imagen heroica de Chile, pp. 126
  49. Idiáquez, Antonio (11-06-2004). «Discurso del Comandante del Buque Escuela Esmeralda al arribo de la unidad al puerto de Tokio, en Japón» (en español). Consultado el 26-10-2008 de 2008.
  50. «Imperial Japanese Naval Academy».
  51. «Buque escuela Esmeralda ancló en el puerto de Tokio».
  52. "Casi al mismo tiempo el marinero peruano, Mariano Portales, disparó un certero balazo contra la frente de Prat, quién falleció instantáneamente." Perú y Chile en 5 siglos: (revisión histórica), Emilio Luna Vegas. Librería Editorial Minerva, 1982.
  53. Pilleux Cepeda, Mauricio (7 de abril de 2013). «Familia Barrios - Andrés del Barrio». www.genealog.cl. Consultado el 11 de mayo de 2013. «Andrés del Barrio (var. Andrea Barri): n. Pisa, Italia, murió en 1815».

Bibliografía[editar]

  • Bulnes, Gonzalo (1911). Guerra del Pacífico. Valparaíso: Sociedad Imprenta Litografía Universo. Tres tomos. 
  • Castagneto, Piero y Diego Lascano (2009). PRAT. Agente Secreto en Buenos Aires.. Santiago: Ril Editores. ISBN 978-956-284-683-7. 
  • Fuenzalida B., Rodrigo (1976). Vida de Arturo Prat. Santiago de Chile: Andrés Bello. 
  • Guerrero Vergara, Ramón (1879). El capitán de fragata Arturo Prat: estudios sobre su vida. Santiago de Chile: Imprenta de la Librería del Mercurio. 
  • Sater, William F. (2005). La imagen heroica en Chile. Arturo Prat, santo secular. Santiago de Chile: Ediciones Centro de Estudios Bicentenario. ISBN 956-8147-10-1. 
  • Toribio Medina, José (1952). El capitán de fragata Arturo Prat; El Vicealmirante Patricio Lynch. Valparaíso: Armada de Chile. 
  • Vial Correa, Gonzalo (1995). Arturo Prat. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello. ISBN 956-13-1306-5. 
  • Vicuña Mackenna, Benjamín (1883-1885). El Álbum de la gloria de Chile. Santiago de Chile: Imprenta Cervantes. 2 v. 
  • Vicuña, Bernardo (1879). Biografía completa de Arturo Prat. Valparaíso: Imprenta del Mercurio. 2 v. 

Enlaces externos[editar]