Partido Demócrata Cristiano (Argentina)

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Partido Demócrata Cristiano
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Emblema del PDC
Presidente Juan Fernando Brügge [1]
Fundación 10 de julio de 1954[2]
Ideología política
Democracia cristiana,[3]
Humanismo cristiano, [4]
Conservadorismo social
Economía social de mercado
Conservadorismo moderado, [5]
Federalismo de base municipal. [6]
Posición en el espectro Centro - Centroizquierda[3] [7]
Sede Combate de los Pozos 1055, Piso 1
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
País Argentina
Organización juvenil Juventud Demócrata Cristiana
Afiliación internacional Internacional Demócrata de Centro
Afiliación regional Organización Demócrata Cristiana de América
Sitio web http://www.democraciacristiana.com.ar

El Partido Demócrata Cristiano (PDC), llamado también Democracia Cristiana, es un partido político de la República Argentina fundado el 10 de julio de 1954 reconocido a nivel nacional por la Justicia electoral y a nivel provincial en siete jurisdicciones.[8]

El PDC no es confesional, en el cual sólo los católicos tengan cabida para formar parte, el ser católico no es condición; sí la conciencia plena con el ideario. [9]

Historia[editar]

Francisco Suárez (1548-1617)

Al ser el PDC un partido político con base doctrinaria, para poder entender sus cambios en el espectro político, es necesario ponerlos en el contexto histórico tomando como referencia la influencia de las enseñanzas de la Iglesia Católica en materia político-social a lo largo de su historia.

Antecedentes históricos[editar]

lema en la moneda de EEUU
El culto de la «diosa Razón» durante la Revolución Francesa

Desde su emancipación del Imperio Español, la Nación Argentina estuvo influida por dos corrientes de pensamiento distintas, una racionalista-laicista originada en la Revolución Francesa y otra anterior, de inspiración cristiana influida, por un lado, por la doctrina del sacerdote jesuita teólogo, filósofo y jurista español Francisco Suárez que pregonó que la autoridad es dada por Dios pero no al rey sino al pueblo, y por otro por el ejemplo de la Revolución Americana cuyo su lema nacional es In God we trust (en inglés: «En Dios confiamos»).[10]

En los primeros tiempos Cornelio Saavedra, y luego fray Francisco de Paula Castañeda y Gregorio García de Tagle, entre otros, fueron grandes defensores del pensamiento católico y de la Iglesia contra el anticatolicismo de los grupos liderados primero por Mariano Moreno y después por el gobernante Bernardino Rivadavia que en 1822 entre otras medidas cerró varios conventos, se apoderó de todos los bienes que pertenecían a las órdenes religiosas, incautó los bienes propios del Santuario de Luján, de los de la Hermandad de Caridad, del Hospital de Santa Catalina y otros. [11]

Sin embargo, con sentido de organización, se puede afirmar que el antecedente más remoto y directo del PDC es el "Club Católico", fundado por Félix Frías en 1877, rebautizado en 1883 con el nombre de Asociación Católica de Buenos Aires,

En 1884 fue fundada en Argentina la Unión Católica que surgió de un Congreso que el catolicismo realizó en Buenos Aires, en agosto y septiembre de ese año. Intentaron organizarse como partido con motivo de la promulgación de la Ley 1420, de Educación Común, que introducía la enseñanza laica en las escuelas, manifestando su oposición al gobierno de Julio Argentino Roca.

En la Unión Católica militaron José Manuel Estrada y Pedro Goyena, ambos fueron diputados nacionales por el nuevo partido a partir de 1886. No obstante, la Unión Católica no prosperó como partido político, y la mayoría de sus miembros integraron a partir de 1890 la Unión Cívica.

León XIII promulgó la encíclica Rerum Novarum sobre las condiciones de las clases trabajadoras en 1891.

Luego de que en 1891 el Papa León XIII diera a conocer la encíclica Rerum Novarum, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras, dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada y discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo, el sacerdote Guillermo Grote fundó en 1894 los Círculos de Obreros Católicos. Con ellos organizó un periódico La Defensa, que más tarde fue sustituido por el diario El Pueblo, que se editó hasta 1960, en los que difundía los Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

Padre Federico Grote, iniciador del pensamiento católico obrero en Argentina.

En el año 1902, el padre Grote fundó la Liga Democrática Cristiana. En 1911 se transformó en Unión Democrática Cristiana. Ésta se disolvió en 1919 y a principios de la década de 1920, se reunieron nuevamente los integrantes de la ex Unión Democrática Cristiana, bajo el nombre de Unión Democrática Argentina.

El 31 de mayo de 1923 Monseñor Miguel de Andrea, obispo de Temnos y párroco de San Miguel Arcángel, fundaba la Federación de Asociaciones Católicas de Empleadas y nunca ceso de alertar sobre el peligro de las doctrinas totalitarias, contra las que propondrá como remedio el perfeccionamiento de la democracia argentina.

En 1927 se formó el Partido Popular, que sostuvo el voto femenino, la libertad de enseñanza y el reconocimiento jurídico de las organizaciones sindicales. Las posturas nacionalistas surgidas por imitación de lo ocurrido en Italia con Benito Mussolini que apoyaban la implantación de un corporativismo provocaron la división del Partido Popular y su disolución. Fue entonces cuando los nacionalistas católicos apoyaron al semanario "La Nueva República", opositor al gobierno radical, y se produjo un golpe militar dirigido por el general José Félix Uriburu, que derrocó a Hipólito Yrigoyen el 6 de septiembre de 1930.

Antecedentes doctrinarios[editar]

Pío XI promulgó la encíclica Cuadragésimo Anno en 1931.

En 1931, la promulgación de la encíclica Cuadragésimo Anno del Papa Pío XI, propuso un nuevo orden social y económico basado en la subsidiariedad enseñando evitar tanto el individualismo como el colectivismo, actualizando de esta forma las normas para resolver la agudización de la cuestión social. La encíclica salió precisamente cuando habían comenzado a imperar los ultranacionalismos italiano y alemán en Europa. Pocos después, Pío XI condenaba al nazismo y al fascismo y luego condenaría al comunismo ateo.

En esta década los católicos democráticos, otra de las alas del Partido Popular, se reagruparon con la fundación de la Acción Católica Argentina (1931).

En 1932 asume la dirección de la revista Criterio monseñor Gustavo Franceschi que hasta su muerte en 1957 fue la voz más autorizada del catolicismo argentino e impulsó la formación del nuevo partido demócrata cristiano. [12]

Jacques Maritain, iniciador del pensamiento filosófico-político de la Democracia Cristiana (1882-1973).

Con la visita a la Argentina de Jacques Maritain en 1936 se difundió su pensamiento, tarea emprendida anteriormente por monseñor Gustavo Franceschi y monseñor Octavio Derisi. El pensamiento de Jacques Maritain, en que se basan los demócrata cristianos, sostiene que el hombre no es solamente un individuo, sino una persona que está vinculada a Dios, y en su dirección realiza todas sus posibilidades. Bajo este precepto el hombre, que es anterior a la sociedad, no puede quedar absorbido por ella, ni por ninguna de sus manifestaciones. Pero al mismo tiempo, el hombre, aunque trascienda de un todo, es parte de él. El todo, del cual el hombre forma parte, es la sociedad y es ella la que debe tener como fin el bien común de las personas que la componen. Estos conceptos llevan a la visualización del hombre como persona en función comunitaria, con sentido solidario, para lograr el bien común. En general los principios de Maritain fueron asumidos por todos los partidos democristianos en los años 1940. Pero también ocurrió que muchos de ellos se orientaron a distintas direcciones, así aparecieron los que adherían al liberalismo económico, los que estaban en contra de él y los que adherían al marxismo.

Tan importante fue el filósofo cristiano Jacques Maritain que al fallecer en 1973 el Papa Pablo VI declaró lo siguiente:

"Profundamente conmovido por la noticia de llamada a Dios de Jacques Maritain, que seguirá siendo para todos un filósofo de alto valor, un cristiano de fe ejemplar, y para Nos mismo un amigo especialmente querido desde los tiempos de su misión ante la Santa Sede, dirigimos a la familia religiosa donde ha querido acabar sus días en la contemplación y la plegaria, la expresión de nuestra simpatía entristecida y el consuelo de nuestra bendición apostólica"

Papa Pablo VI[13]

Otro pensador que influyó en el pensamiento filosófico y social de la época fue el filósofo de Santo Tomás de Aquino también francés Étienne Gilson.

En 1939 diversos grupos católicos que adherían al pensamiento de Jacques Maritain llamado humanismo cristiano formaron la Unión Demócrata Cristiana en la ciudad de Buenos Aires y en 1940 la Unión Federalista Demócrata Cristiana y la Unión Democrática Cristiana, en Córdoba. Estos grupos eran independientes entre sí, pero su denominador común, era el repudio a los nacionalistas católicos que se habían volcado al franquismo y más aún llegando apoyar al fascismo.

Pío XII dando su mensaje radial de Navidad de 1944 Benignitas et humanitas.

Desde los primeros años de la década de 1940 ya militaban en los distintos grupos demócratas cristianos algunos de los hombres, que a fines del gobierno peronista, formaron el Partido Demócrata Cristiano. Entre ellos estaban: Manuel V. Ordoñez, Oscar Puiggrós, Ambrosio Romero Carranza, Salvador Busacca, Lucas Ayarragaray, Jaime Potenze y Jorge García Venturini. Pero lo que dio más impulso a la Democracia Cristiana no solo en la Argentina sino en el mundo entero fue el Radiomensaje para la Navidad de 1944 (Benignitas et humanitas) de Pío XII en que, concluyendo la Segunda Guerra Mundial, el papa valoró, aunque con cierta cautela, la forma democrática de gobierno.

"Manifestar su parecer sobre los deberes y los sacrificios que se le imponen; no verse obligado a obedecer sin haber sido oído: he ahí dos derechos del ciudadano que encuentran en la democracia, como lo indica su mismo nombre, su expresión. Por la solidez, armonía y buenos frutos de este contacto entre los ciudadanos y el gobierno del Estado se puede reconocer si una democracia es verdaderamente sana y equilibrada, y cual es su fuerza de vida y de desarrollo." (Fragmento de Benignitas et humanitas)

Papa Pío XII

Fundación del Partido Demócrata Cristiano en la Argentina[editar]

En 1945, año de gran agitación política en la Argentina que coincide con el derrumbe del fascismo y nazismo en Europa, surgieron nuevas agrupaciones identificadas con el pensamiento democristiano, en distintas ciudades del interior del país, siguiendo la tendencia de Europa con Konrad Adenauer (Canciller alemán en 1949-63, fundador de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania), Alcide de Gasperi (fundador del Democracia Cristiana Italiana) y Robert Schuman (Ministro de Relaciones Exteriores francés en 1948-53 y líder del Movimiento Republicano Popular de tendencia demócrata-cristiana), padres de la Unión Europea.

Para los comicios del 24 de febrero de 1946, los grupos demócratas cristianos, aunque no estaban organizados como partido político, apoyaron la fórmula Tamborini-Mosca de la Unión Democrática. Luego del triunfo peronista, los grupos democristianos entraron en un período recesivo.

En 1948 y 1949 se formaron agrupaciones pero con escasa duración. Si bien los democristianos argentinos provienen del catolicismo, no existía en los comienzos de sus primeras agrupaciones, una unidad de pensamiento en torno a los principios básicos que debía tener un partido político. Por tal motivo se formaban y disolvían tantas agrupaciones.

En el año 1950 desapareció en Córdoba la Unión Democrática Cristiana; ese año fue fundado el Ateneo Social Cristiano. De ese grupo surgió el Partido Demócrata Cristiano en 1954, en el que militaron entre otros, José Antonio Allende y Horacio Sueldo. En este año apareció la revista "Polémica" dirigida por Leopoldo Pérez Gaudio y fue el enlace para que los distintos grupos democristianos del país, decidieran realizar una especie de Congreso que en principio iba a ser realizado en Córdoba.

Finalmente en julio de 1954 confluyeron en la Ciudad de Rosario, en la clandestinidad, representantes de distintos grupos y corrientes que en años anteriores habían desarrollado expresiones de la democracia cristiana en diferentes puntos del país, y resolvieron encauzar sus esfuerzos en un partido nacional.[14]

El Encuentro se realizó en Rosario los días 8, 9 y 10 de julio de 1954. De allí surgió la "Junta Promotora Nacional de Partidos Políticos Provinciales de inspiración Demócrata Cristiana". Esta formación constituyó el paso más decisivo para la fundación del PDC, y esta Junta, desde el momento que empieza a ejercer sus funciones, tomó el carácter de cuerpo directivo de una agrupación política y emitió un Manifiesto fechado el 11 de julio de 1955 y hecho público el 13 de julio de 1955, con el título: “LA DEMOCRACIA CRISTIANA ARGENTINA AL PUEBLO Y AL GOBIERNO”.

...“Al decir que es partido político manifiesta que es una agrupación libre de ciudadanos, cuya misión la integran la formación cívica del país, la investigación de los problemas y soluciones nacionales, y la participación en el gobierno de la República.

Como partido democrático se pronuncia abiertamente, sin retaceos de ninguna especie, por ese régimen político, que lleva implícito en sí la posibilidad de su progresiva perfección.

Al agregar cristiano manifestamos su finalidad, confesando nuestra concepción del mundo temporal. A la situación en que se encuentra el mundo moderno lo ha llevado al olvido de los principios del cristianismo. No es abandonándolo más que nos salvaremos, sino volviendo a su imperio en las almas y en la acción. Sólo con el concepto realmente cristiano del hombre, la familia, la sociedad civil y el Estado constituiremos la sociedad nueva, fecunda en realizaciones individuales y comunitarias que beneficien a todos.

Cristianismo significa, pues, en nuestra denominación ese horizonte doctrinal. Lejos de nosotros el pensar hacer un movimiento confesional, en el cual sólo los católicos tengan cabida: no lo queremos, y lo repudiamos en el plano político. La Iglesia no nos dirige, no sólo porque no lo quiere, en la indiferencia que guarda para todos los regímenes políticos, sino también porque queremos resuelta y lealmente dejarla al margen de las contiendas cívicas para que pueda cumplir su propia misión. Por ello, para formar parte de este movimiento, el ser católico no es condición; sí la conciencia plena con el ideario con que vamos caracterizándolo....” (EXTRACTO MANIFIESTO DE 1955).[15]
Iglesia de San Ignacio después de la quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetuada por los seguidores del presidente Juan Perón.

Luego del golpe militar del 16 de septiembre de 1955 y estando todavía muy presente la Quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetrada por militantes peronistas; en oportunidad de la formación de la Junta Consultiva Nacional, la Junta Promotora de los Democristianos, designó como representantes en aquel organismo a Manuel Ordoñez y al Doctor Rodolfo Martínez (h). En diciembre los democristianos realizaron una Convención Nacional en Córdoba integrada por: Lucas Ayarragaray como presidente, José Antonio Allende, Manuel Ordóñez, Juan T. Lewis, Francisco Cerro, Juan C. Ricci, Ricardo Dussel, José A. Millán, Angélica Fuselli, Carlos Imbaud y Guillermo López. Al mismo tiempo emitió una declaración de principios, dio a conocer un programa y redactó una carta orgánica federalista, de centro.

En la misma época existió otro partido con basamientos cristianos, distinto PDC, que conformó la Unión Federal que fue muy importante pero que nunca se integraron como grupo demócrata cristiano por ser nacionalista. Uno de sus referentes fueron el constituyente Enrique Ariotti y el dirigente cordobés Enrique Herrera.

Primeros tiempos[editar]

Después de la Revolución Libertadora, en los comicios para convencionales para integrar la Convención Constituyente de 1957, que debía reformar la Constitución de 1853, la Democracia Cristiana obtuvo 8 representantes: José Antonio Allende, José Amado, Lucas Ayarragaray, Luis M. Duarte, Juan T. Lewis, Miguel A. Nessa Boeri, Horacio J. Peña y Juan C. Ricci.

Manuel V Ordóñez.

Con motivo de las elecciones de 1958, el PDC convocó a la Convención Nacional con el fin de elegir la fórmula presidencial. Hubo dos líneas: "Unidad y Avanzada", que sostenía las candidaturas de Lucas Ayarragaray y Horacio Sueldo y representaban los sectores del partido comprometidos con postulados reformistas y progresistas en lo económico y social; y "Acción e Interior" que apoyaba las candidaturas de Manuel Ordoñez y M. A. Nessa Boeri, que respondían al sector del partido que adhería a los principios del liberalismo económico. En la votación se impuso "Unidad y Avanzada" y los candidatos se convirtieron en Presidente y Vicepresidente respectivamente. En las elecciones generales la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 280 000 votos pero ganó Arturo Frondizi, con el apoyo de Perón (puesto que el peronismo estaba proscripto).

Giro a la izquierda del PDC[editar]

Camilo Torres Restrepo Sacerdote guerrillero miembro la Corriente Revolucionaria de la Teología de la Liberación, muerto en 1966

A partir de 1959, después del Concilio Vaticano II, que fue uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX, y en plena Guerra Fría, la Corriente Revolucionaria de la Teología de la Liberación influyó fuertemente la política del PDC, al igual que en el resto de Latinoamérica, por lo que muchos miembros del PDC se aliniaron al tercermundismo.

Fue durante el gobierno de Arturo Frondizi que se acentuaron las diferencias internas en el partido que evidenciaron profundas discrepancias doctrinarias. Esto motivó la realización de una Convención Nacional que sesionó en Córdoba los días 20, 21 y 22 de febrero de 1959. De ésta surgió una Junta Transitoria presidida por Lucas Ayarragaray y el debate ideológico se suspendió por seis meses. Cumplido el plazo, se realizó otra en Bahía Blanca, que eligió una Junta definitiva integrada por: Guillermo Fernández Gil (presidente) y José M. Holgado, Salvador Busacca, José Allende, Horacio Peña, Luis Morea, Teodosio Pizarro, Julio Álvarez, Ricardo Alcácer, Francisco Ramos Mejía y Marta Aldonado.

Horacio Sueldo (1970).

Junto con la elección de la Junta se definió la línea política en el marco del reformismo progresista, pudiendo considerarse en el sentido de centroizquierda en el espectro político, en oposición a los sectores democristianos que adherían al liberalismo económico. La mayoría de estos sectores se alejaron del PDC ingresando a otros partidos políticos como la UCRI o abandonando la actividad política. El documento señalaba: "... en el panorama de desorden institucional, inmoralidad pública, y escepticismo político que vive la Argentina, la nota dominante está dada por la crisis económica, el progresivo descenso del nivel de vida que ha llegado a límites de insuficiencia humana general..., puso énfasis en la necesidad de la plena vigencia de la democracia y sus instituciones sin proscripciones y en el reintegro a la vida política del país del peronismo". El PDC comenzó así una durísima oposición frente al gobierno de Frondizi y su Ministro de Economía, Álvaro Alsogaray.

Primeras alianzas con el peronismo[editar]

Luego de la definición ideológica del PDC, ésta tomó una posición aperturista con el fin de hacer contacto con grupos estudiantiles sindicales y otros partidos políticos. El objetivo era ingresar a nuevos adherentes y darle una mayor dinámica, para convertirla en una fuerza de peso político nacional. También proponía alianzas políticas con otras fuerzas populares, nacionalistas y democráticas que se opusieran al liberalismo, al marxismo y a todos los extremismos. Esta línea fue liderada por Horacio Sueldo, seguido por José Antonio Allende, Enrique De Vedia, G. Fernández Gil, Francisco Cerro, R. Parera, J. Torres Bas, entre otros dirigentes.

Después del golpe militar del 29 de marzo de 1962 que derrocó a Frondizi y para las anunciadas elecciones de 1963 con proscripción del peronismo, el PDC da espacio como candidato a presidente al peronista Raúl Matera que en ese momento representaba al ala izquierda del justicialismo con Horacio Sueldo como candidato a vicepresidente. Sin embargo, Matera es proscripto y la fórmula terminó siendo Horacio Jorge Sueldo-Francisco Cano.

José Antonio Allende.

Después de la Revolución Argentina, en las elecciones de marzo de 1973 que dieron el triunfo al peronismo, las fuerzas democristianas se agruparon en dos fracciones: El Partido Popular Cristiano de José Antonio Allende, formó parte del Frente Justicialista de Liberación y el Partido Revolucionario Cristiano, de Horacio Sueldo, que se negó a tal entendimiento, acercándose al Partido Intransigente y conformando la Alianza Popular Revolucionaria.

Después del Proceso de Reorganización Nacional, el partido volvió a unirse y en las elecciones de 1983 presentó la fórmula Francisco Cerro-Arturo Ponsatti.

A partir de 1983 Carlos Auyero se convirtió en líder del Partido Demócrata Cristiano y ayudó a crear el Frente Renovador Justicialista con los peronistas que impulsó a Antonio Cafiero a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

En las elecciones de 1989 integró la alianza Frente Justicialista Popular en conjunto con el justicialismo, el MID, el MOPALI y otros partidos. La fórmula Menem-Duhalde triunfó pero al poco tiempo el PDC abandonó dicha alianza. La formación de esta alianza electoral significó una nueva fractura en el PDC, cuyo presidente Carlos Auyero se retiró de esa fuerza junto con un nutrido grupo de dirigentes y militantes de su sector interno Humanismo y Liberación, entre los que estaba Gabriela Michetti,[16] para dar origen a lo que luego sería el Frente Grande, con Carlos "Chacho" Álvarez.

Posteriores pactos electorales con el socialismo[editar]

En las elecciones de 1995 apoyó la fórmula de izquierda y centroizquierda del FrePaSo en conjunto con el Frente Grande, el Partido PAIS y la Unidad Socialista integrada por los el Partido Socialista Popular y el Partido Socialista Democrático. La fórmula estaba integrada por Bordón-Álvarez.

En las elecciones de 1999, a través del FrePaSo, integró La Alianza que ganó las elecciones con la fórmula Fernando de la Rúa-Álvarez obteniendo el 48,37% de los votos.

En las elecciones de 2003 volvió a presentarse solo con la fórmula Manuel Herrera - Eduardo Cúneo con la que logró el 0,26% de los votos positivos emitidos.

En las elecciones legislativas celebradas el 23 de octubre de 2005, obtuvo en la Ciudad de Buenos Aires el 0,25% de los votos, mientras que en la Provincia de Buenos Aires fue elegida por el 0,33% de los votantes.

En las elecciones de 2007 la Democracia Cristiana participó del apoyo a la fórmula presidencial encabezada por Cristina Fernández de Kirchner y Julio César Cobos.

Vuelta a la línea fundacional de la Democracia Cristiana, de centro y centrada en valores y principios[editar]

Durante el papado del Papa Benedicto XVI la Democracia Cristiana adhirió a los cuatro principios básicos para la actuación coherente del cristiano en política han sido denominados "no negociables" por él y enumerados de esta manera: "...el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas". [17]

Teniendo en cuenta estas enseñanzas doctrinales, las relaciones el partido llegaron a un quiebre con el progresismo argentino y en especial con kirchnerismo después de la adhesión del PDC a la Marcha por la Vida y la Familia del 13 de julio de 2010 frente al Congreso de la Nación Argentina contra el matrimonio entre personas del mismo sexo[18] , en sintonía con el entonces del Cardenal Bergoglio [19] , hoy Papa Francisco, los intentos oficialistas de legalizar el aborto e la droga en la Argentina, entre otras medidas incompatibles con los valores y principios originales de la DC. A partir de ese momento hubo una vuelta a la línea fundacional de la Democracia Cristiana.

Es por eso que en las elecciones de 2011, el PDC apoyó la candidatura presidencial de peronista de centro Eduardo Duhalde (enfrentado al kirchnerismo) obteniendo un cuarto lugar con el 5,86% de los votos.

Este nuevo movimiento interno en el partido, de base y nacional, se plasmó definitivamente el 5 y 6 de julio de 2014, a los 59 años del Manifiesto de la Junta Promotora del Partido Demócrata Cristiano, el PDC realizó un Congreso Ideológico Nacional Partidario en Huerta Grande, Córdoba, al que asistieron unas 300 personas y en el que participó el político mexicano de centroderecha Jorge Ocejo Moreno, presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), el ex diputado nacional Jorge Gentile y, como invitado el gobernador de la provincia, el peronista de centro José Manuel de la Sota.

En este Congreso el PDC ratificó los valores y principios originales, como partido de partido de centro, humanista y cristiano en un documento llamado: “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”

...“Entendemos la necesidad de una integración real, efectiva, igualitaria, recíproca y solidaria entre los países Latinoamericanos, para lograr convivir en paz, tranquilidad, progreso y desarrollo. Por ello, propiciamos las relaciones multilaterales con el resto de los países de la Región, pero no solo desde el punto de vista Gubernamental, sino de pueblos. En este aspecto se propicia la creación de organismos internacionales de colaboración y asesoramiento de los países integrados por los Municipios, Provincias o Estados Regionales, organizaciones no gubernamentales y representantes de los pueblos originarios. Estamos convencidos de la necesidad de establecer un orden mundial, y en especial en la Argentina de un modelo basado en el “humanismo integral y solidario.”

Afirmamos la protección de los Derechos Humanos desde una concepción integral, como prerrogativas imprescriptibles e inalienables de toda persona que el Estado debe reconocer y proteger, comenzando por el derecho a la vida desde el momento mismo de la concepción hasta la muerte natural.

Propiciamos la optimización de los recursos públicos para mejorar la salud pública de la Nación, logrando su real y efectiva descentralización para asegurar la igualdad de condiciones de todos los argentinos en el acceso a la salud.

Propiciamos que en el contexto de la globalización, se resguarden los principios de equidad e igualdad, adaptando la economía a las nuevas formas de producción, y la necesidad de desarrollar economías justas, para lo cual, la creación del trabajo debe ser un elemento fundamental en el diseño de las políticas económicas, sociales y medioambientales. Exigimos la revalorización de la cultura del trabajo, rescatando los valores de la solidaridad, fraternidad, salario en función real al costo de vida, salario digno y el Trabajo como hacedor de una sociedad justa.

Entendemos que mediante la reforma institucional, se concrete en la realidad, la democracia participativa como sistema político al servicio de la persona humana, a través de un Estado de Derecho basado en el reconocimiento de los derechos y deberes fundamentales, la promoción de las libertades, la división de poderes, el sometimiento al imperio de la ley. El debate de los candidatos establecido en forma obligatoria por ley, como un elemento para fomentar la amistad cívica. Propiciamos la búsqueda de la construcción de una política electoral consensuada e integradora de los diversos sectores afines a nuestro ideal.

Somos participes en materia económica de la regla de que “tanto Estado como sea necesario y tan poco Estado como sea posible”, teniendo siempre como eje y destinatario de toda acción en economía al hombre, con responsabilidad social y ecológica, en el marco de la Economía Social de Mercado. Es imprescindible realizar una auditoría, tanto, por parte del Congreso de la Nación con participación de Organizaciones No Gubernamentales, como, por parte de Organismos Internacionales, sobre la deuda externa Argentina para conocer su composición detallada, origen, cuantía real e identificación de los acreedores.

Reclamamos la modificación del Código Penal de la Nación para establecer claramente las responsabilidades de los funcionarios públicos y la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, previo establecer una pirámide de valores a proteger consensuada socialmente.

Rescatamos la idea central que debe tener la comunidad, en lo que, respecta a la educación como instrumento principal para el desarrollo integral de la sociedad en el mediano y largo plazo, como así también, el camino hacia la paz social. Una educación que transmita conocimientos, desarrolle habilidades y fomente conductas y comportamientos virtuosos mediante la difusión de valores en acción como la honestidad, el amor, el mérito, la participación, la equidad entre hombres y mujeres, la solidaridad, la familia, el trabajo, respeto al medio ambiente y la protección de la calidad de vida.... (EXTRACTO DEL DOCUMENTO “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA” DEL 2014”.[20]

Doctrina y Puntos de vista políticos[editar]

Existen dos ideologías influidas por las encíclicas sociales de la Iglesia católica que forman parte de la Doctrina Social de la Iglesia, surgidas a finales del siglo XIX y comienzos del XX denominadas en general socialcristianismo:

El (PDC) es un partido democristiano y se autodefine como un partido doctrinario y una fuerza política nacional con una concepción cristiana del ser humano, integrada en lo que denomina el campo popular y defiende sus raíces social-cristianas, liberales y conservadoras. Se posiciona en contra del aborto, adoptando una posición Provida.[21]

Como generalización, se puede decir que los democristianos tienden a ser moderadamente conservadores pero no son conservadores en sentido estricto. También comparten y difieren en algunas posiciones políticas con capitalistas y con socialistas pero estas generalizaciones, deben ser diferenciadas por la consideración de que la democracia cristiana no encaja precisamente en las categorías usuales del pensamiento político, sino que más bien incluye elementos comunes a otras ideologías políticas:

Conservadorismo Capitalismo Socialismo
En común Valores morales tradicionales (contrarios al aborto y a favor de la familia tradicional), oposición a la secularización, una visión del desarrollo evolucionario (como opuesto a revolucionario) de la sociedad, un énfasis en la ley y el orden, y rechazo al comunismo. Un énfasis en los derechos humanos y una visión positiva del libre mercado. Un énfasis en la comunidad, solidaridad social, el humanismo, el apoyo al Estado del bienestar, y por alguna regulación del mercado.
En contra Abierto al cambio (por ejemplo, en la estructura de la sociedad) y no necesariamente con apoyo al statu quo social cuando la caridad y la justicia social faltan en la sociedad. Un rechazo al secularismo, y énfasis en el hecho de que el individuo es parte de una comunidad y tiene deberes para con ella. La mayoría de los demócratas cristianos apoyan una economía de mercado y no adhieren a la doctrina de la lucha de clases. Esto no necesariamente se ve en algunos sectores democristianos con influencia de la Teología de la Liberación.


Los democristianos son por lo general conservadores en lo social, y como tales, mantienen una posición relativamente escéptica respecto a temas como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque algunos partidos demócrata cristianos de otros países han aceptado la legalización limitada de ambos. Es común que los democristianos tiendan a marcar la herencia cristiana de su país, y afirmar posiciones éticas explícitamente cristianas, antes que adoptar una visión más liberal o secular.

En asuntos económicos, los demócratas cristianos no suelen desafiar al capitalismo como sistema económico, a diferencia de su repudio explícito al comunismo y similares ideologías,[22] aunque sí ven a la economía como algo al servicio de la humanidad. El deber del estado con respecto a la sociedad es de real importancia para los democristianos, algunos ven a este deber como meramente para crear las condiciones para que la sociedad civil florezca por fuera de las fronteras del estado, mientras que otros lo ven como un deber más directo del estado con los ciudadanos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Autoridades nacionales del PDC (Periodo 2013 a 2015)
  2. Misa por los 60 años de la democracia cristiana
  3. a b «Quién es quién. Los partidos políticos argentinos». Nueva Sociedad nº67 PP. 123-132 (Julio-Agosto de 1983). Consultado el 1 de enero de 2014.
  4. Congreso Ideológico Nacional – DOCUMENTO FINAL
  5. Romina Cárdenas y Gonzalo Gully (26 de noviembre de 2013). «La iglesia católica como instigadora del Golpe de Estado de 1955». Hamartia, nº23. Consultado el 1 de enero de 2014.
  6. Congreso Ideológico Nacional – DOCUMENTO FINAL
  7. Hugo Hernán Bubenik (6-8 de noviembre de 2013). «Instituto de Investigaciones Gino Germani. VII Jornadas de Jóvenes Investigadores». Consultado el 1 de enero de 2014.
  8. [1] Ámbito financiero 14/08/14
  9. Extracto del Manifiesto de 1955 “La Democracia Cristiana Argentina al Pueblo y al Gobierno”
  10. Corrientes interpretativas de la Revolución de mayo de 1810
  11. Rivadavia y la expropiación a las órdenes eclesiásticas
  12. [GUSTAVO J. FRANCESCHI por el diario Página 12
  13. Telegrama de S.S. Pablo VI al prior general de los Hermanitos de Jesús, citado en Jacques Maritain, filósofo cristiano. Angel C. Gonzalez, 1991.
  14. 60 años de la democracia cristiana
  15. Extracto del Manifiesto de 1955 “La Democracia Cristiana Argentina al Pueblo y al Gobierno”
  16. Macri eligió a Michetti para su fórmula porteña. Es legisladora de su partido y tiene diálogo con otras fuerzas, La Nación, 11 de marzo de 2007; Macri vs. Telerman en la 2.ª vuelta no es igual a Macri vs. Filmus: Es importante tenerlo en cuenta, Periodismo Verdad
  17. Manifiesto de los principios no negociables
  18. DEMOCRACIA CRISTIANA ANALIZA LA DEROGACIÓN DE LA LEY DE "MATRIMONIO" HOMOSEXUAL
  19. Carta adhesión del Cardenal Bergoglio Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires al Dr. Justo Carabajales, director del DEPLAI, en adhesión a la Marcha por la Vida y la Familia, realizada el 13 de julio de 2010 frente al Congreso de la Nación (5 de Julio de 2010)
  20. Documento Final Congreso Ideológico 2014 “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”
  21. La Democracia Cristiana se opone al aborto
  22. Moos, M. (1945) ‘Don Luigi Sturzo – Christian Democrat’, American Political Science Review, 39(2), pp. 269-292, p. 269