Partido Demócrata Cristiano (Argentina)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Partido Demócrata Cristiano
Logo PDC Argentino.png
Presidente Juan Fernando Brügge[1]
Fundación 9 de julio de 1954[2]
Ideología política Democracia cristiana[3]
Humanismo cristiano[4]
Provida[5]
Economía social de mercado
Integración latinoamericana
Conservadorismo moderado, [6]
Federalismo de base municipal. [7]
Posición en el espectro Centro[3] [8] (de centroderecha o de centroizquierda según las circunstancias históricas)
Sede Combate de los Pozos 1055, Piso 1, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
País Flag of Argentina.svg Argentina
Organización juvenil Juventud Demócrata Cristiana
Afiliación internacional Internacional Demócrata de Centro o Demócrata Cristiana (denominación indistinta)
Afiliación regional Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA)
Bancas en el Senado
0 / 72
Bancas en la Cámara de Diputados
1 / 257
Sitio web democraciacristiana.com.ar
[editar datos en Wikidata]

El Partido Demócrata Cristiano de la Argentina (PDC), conocido también como Democracia Cristiana (DC), es un partido político demócrata cristiano cuya doctrina que tiene orígenes en las enseñanzas de Jacques Maritain, Emmanuel Mounier y los pronunciamientos de la Doctrina social de la Iglesia,[9] muy distintos del socialismo cristiano que es socialista, aunque las dos doctrinas están influidas por las enseñanzas de Jesucristo. Fue fundado el 9 de julio de 1954 reconocido a nivel nacional por la Justicia electoral y a nivel provincial en seis jurisdicciones: Capital Federal, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Santa Fe y Tucumán.[10] [11]

Índice

Ideario[editar]

El PDC se define como un partido no confesional, del que no sólo los católicos pueden formar parte, pero todos sus miembros deben "guardar conciencia plena con su ideario democratacristiano".[12]

La Democracia Cristiana como corriente política internacional es el pensamiento político del PDC que coloca a la persona humana en el centro, principio y fin de toda acción política, tanto en su dimensión espiritual como material,[13] por lo que ha sido calificada como de centro,[3] [8] de centroderecha o de centroizquierda en distintos momentos históricos. Se construye sobre la base de la Doctrina social de la Iglesia enriquecida por el aporte de los laicos. Su pensamiento se desarrolla sobre la base de cinco principios esenciales: bien común; universalidad de los bienes, subsidiaridad, participación y solidaridad.

Folleto de la Democracia Cristiana en Chile, emitido en la visita de Juan Pablo II a dicho país.

Explica Álvaro Góngora del Partido Demócrata Cristiano de Chile sobre los democratacristianos:

...“Comparten una visión de mundo cuya centralidad es la persona humana, tanto en su dimensión espiritual como material. De este modo y acorde con el orden natural, el género humano goza del derecho a ejercer el valor supremo de la libertad, que propicia su realización como persona. Por lo mismo, el humanista cristiano favorece y protege el desarrollo social a través de comunidades, como la escuela, el sindicato, la iglesia, formas de asociación en general y, particularmente, la familia nuclear y extensiva, cuyos integrantes poseen vínculos de estrecha consanguinidad (padre, madre e hijos) o grados de parentesco. Se trata de la unidad social por excelencia, fuente de vida y humanización. En esta línea, considera primordial y absoluto el derecho a la vida, condenando toda acción que lo vulnere.

El humanista cristiano tiene por objetivo la justicia social, la solidaridad, mejorar las formas de convivencia entre las personas y su entorno, aspirando a superar la pobreza material y espiritual. En política, es claramente democrático y aspira a fortalecer el sistema compartiendo posiciones únicamente con partidos de idéntica vocación. Es manifiestamente contrario al estatismo o colectivismo, por cuanto limita la libertad y anula el valor de las comunidades naturales. Sin embargo, demanda del aparato estatal eficiencia para sostener la productividad y programas sociales destinados a mejorar las condiciones de vida de los sectores necesitados.

En materia económica actúa bajo el mismo predicamento. Reconoce beneficios al modelo de economía social de mercado, porque posibilita la asignación de recursos, mantiene los equilibrios macroeconómicos, respeta la propiedad privada y la libre competencia, aunque con ciertas regulaciones tendientes a evitar privilegios, monopolios estatales o gremiales y el crecimiento con equidad social." [14]

Y completa sobre qué es la Democracia Cristiana Eduardo Fernández del partido demócrata cristiano venezolano Copei:

Militantes del partido demócrata cristiano venezolano, el Copei

...“Soy militante, desde que tengo uso de razón, de una causa de fe que se llama la democracia cristiana, también conocida como el humanismo cristiano.

Se trata de una manera de ver al hombre o, mejor dicho, a la persona humana en su relación con las otras personas y con la humanidad en general.

En la raíz de nuestro pensamiento hay un concepto fundamental: la dignidad de la persona, de cada una de las personas y del conjunto de las personas.

Esa dignidad tiene un fundamento infinitamente trascendente: la filiación divina. Todos somos hijos de Dios y como todos tenemos un padre en común, todos somos hermanos. De allí surge el mandamiento del amor y de la fraternidad. “Que os améis los unos a los otros como yo os he amado. En eso conocerán que sois mis discípulos” (Jn 13.34-35).

Los demócratas cristianos creemos en esa dignidad eminente de cada persona humana y del conjunto de las personas humanas; por eso, el compromiso con la justicia social con la igualdad de oportunidades para todos; por eso, la solidaridad con los que sufren, con los pobres, con los marginados.

Ser demócrata cristiano es creer en la democracia como fórmula de gobierno, precisamente porque la democracia es la forma de gobierno más compatible con el concepto de la dignidad de la persona humana, de cada una de las personas y del conjunto de las personas.

Ser demócrata cristiano es apostar al bien común al desarrollo integral de la sociedad y de cada uno de sus miembros.

Es apostar por un desarrollo económico equilibrado que sea capaz de generar empleo para todos, bienes y servicios para todos y oportunidades para todos.

El mejor ejemplo que podemos exhibir en esta materia es el formidable éxito de Alemania, gobernada por muchos años por el Partido Demócrata Cristiano.

Ser humanista cristiano es creer en la educación como instrumento fundamental para erradicar la pobreza y para asegurar el progreso y el bienestar de las naciones. Es a través de la educación que promovemos la dignidad de la persona.

Finalmente, ser demócrata cristiano es proclamar que la política, como toda actividad humana, está subordinada a la moral, a la ética. Que no todo está permitido en política, sino aquello que concuerda con los principios.

Y es, además, proclamar la cultura de la vida y derrotar a la cultura de la muerte. Es estar del lado de la paz, del diálogo, de la esperanza, de la justicia, de la libertad y del amor." [15]

Política basada en la comprensión cristiana del hombre[editar]

Los demócratas cristianos en el mundo se orientan de acuerdo a la imagen cristiana del ser humano y su dignidad intangible, viendo la realidad con ojos de discípulos de Jesucristo:

El Sermón de la Montaña, compendio de la doctrina moral de Jesucristo que contiene las Bienaventuranzas, centro de su predicación. (El Sermón del Monte (1877), por Carl Bloch)

...“Para nosotros, el hombre es creado por Dios a su imagen y semejanza. De manera consecuente con la imagen cristiana del hombre, hacemos profesión de su dignidad inviolable. Todos los seres humanos tienen la misma dignidad, independientemente de su sexo, color de piel, nacionalidad, edad, convicción religiosa y política, discapacidad, salud y capacidad de rendimiento, de sus éxitos o fracasos y del juicio de otros. Respetamos a cada ser humano como persona única e indispensable en todas las fases de la vida. La dignidad del hombre –también del no nacido y del moribundo- es inviolable.

De la dignidad del hombre se origina su derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad, y al mismo tiempo la responsabilidad ante el prójimo. El hombre posee la libertad de decidir moralmente. Según la comprensión cristiana, el hombre tiene responsabilidad ante Dios y ante su propia conciencia, y está vinculado en comunidad con sus semejantes.

Cada persona está expuesta al error y la culpa. Por ello se han puesto límites a la capacidad planificadora y edificadora de la política. Este enfoque nos protege de doctrinas ideológicas redencionistas y de una concepción totalitaria de la política. Asimismo, genera disposición para la reconciliación.

Concebimos al hombre como parte de la Creación. No le corresponde disponer a su antojo de la naturaleza, que nos ha encomendado para configurarla y preservarla. Somos responsables de cómo habremos de transmitirla a las generaciones por venir.

En esta imagen del hombre se basan los fundamentos de los Estados de derecho y constitucionales democráticos. Esto se aplica también para quienes no derivan de la fe cristiana la dignidad, la igualdad y la libertad del hombre." Tomado del Programa del partido demócrata cristiano de Alemania, la CDU. [16]

Política económica social de mercado[editar]

Angela Merkel Presidente del partido demócrata cristiano de Alemania, la CDU, y Canciller de su país desde 2005, donde surgió y se aplica la Economía Social de Mercado.

En materia económica el PDC tiene como regla “tanto Estado como sea necesario y tan poco Estado como sea posible”, teniendo siempre como eje y destinatario de toda acción en economía al hombre, con responsabilidad social y ecológica, en el marco de la Economía Social de Mercado,[17] un modelo de economía y sociedad en constante cambio que se ha definido de la siguiente manera:

...“La Economía Social de Mercado es un sistema que combina la competencia sobre la base de la iniciativa libre de los individuos con la seguridad social y el progreso social"

Alfred Müller-Armack..[18]

La expresión se basa en Alfred Müller-Armack, quien combinó en este modelo ejemplo elementos del neoliberalismo alemán (en especial el ordoliberalismo, liberalismo sociológico) y la visión social cristiana. Algunos autores lo llamaron “el tercer camino” entre capitalismo y socialismo, otros autores se distanciaron explícitamente del así llamado “tercer camino”. La expresión economía social de mercado se ha convertido en la expresión para la programación económica de la República Federal de Alemania y de Austria,[19] y se ha mostrado que es de multi entendimiento y larga duración.[20] [21]

Comparación con otras corrientes políticas[editar]

Como generalización, se puede decir que los democristianos tienden a ser moderadamente conservadores pero no son conservadores en sentido estricto. También comparten y difieren en algunas posiciones políticas con capitalistas y con socialistas pero estas generalizaciones, deben ser diferenciadas por la consideración de que la democracia cristiana no encaja precisamente en las categorías usuales del pensamiento político, sino que más bien incluye elementos comunes a otras ideologías políticas:

Comparación con el conservadurismo Comparación con el liberalismo Comparación con el socialismo
En común Valores morales tradicionales (contrarios al aborto y a favor de la familia tradicional), oposición a la secularización, una visión del desarrollo evolucionario (como opuesto a revolucionario) de la sociedad, un énfasis en la ley y el orden, y rechazo al comunismo. Un énfasis en los derechos humanos y una visión positiva del libre mercado. Un énfasis en la comunidad, solidaridad social, el humanismo, el apoyo al Estado del bienestar, y por alguna regulación del mercado.
En contra Abierto al cambio (por ejemplo, en la estructura de la sociedad) y no necesariamente con apoyo al statu quo social cuando la caridad y la justicia social faltan en la sociedad. Un rechazo al secularismo y al anticlericalismo. Enfasis en el hecho de que el individuo es parte de una comunidad y tiene deberes para con ella. La mayoría de los demócratas cristianos apoyan una economía de mercado y no adhieren a la doctrina de la lucha de clases. Además es manifiestamente contrario al estatismo o colectivismo, por cuanto limita la libertad y anula el valor de las comunidades naturales.[22] Esto no necesariamente se ve en algunos sectores democristianos con una fuerte influencia de la Teología de la Liberación.

Los democristianos son por lo general conservadores en lo social, y como tales, mantienen una posición relativamente escéptica respecto a temas como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque algunos partidos demócrata cristianos de otros países han aceptado la legalización limitada de ambos. Es común que los democristianos tiendan a marcar la herencia cristiana de su país, y afirmar posiciones éticas explícitamente cristianas, antes que adoptar una visión más liberal o secular.

En asuntos económicos, los demócratas cristianos no suelen desafiar al capitalismo como sistema económico, a diferencia de su repudio explícito al comunismo y similares ideologías,[23] aunque sí ven a la economía como algo al servicio de la humanidad. El deber del estado con respecto a la sociedad es de real importancia para los democristianos, algunos ven a este deber como meramente para crear las condiciones para que la sociedad civil florezca por fuera de las fronteras del estado, mientras que otros lo ven como un deber más directo del estado con los ciudadanos.

Contrapunto con ciertos pensadores católicos sin esperanza respecto de la política contemporánea[editar]

Por influencia de las enseñanzas del filósofo Jacques Maritain, en sus obras "Humanismo Integral" y "El campesino del Garona" (Ed. Desclée de Brouer, 1968), en el cual Maritain efectuó rectificaciones a resultas del post-concilio, y las enseñanzas de los papas León XIII, Pío XI, Pío XII, Pablo VI en su encíclica Populorum Progressio (1967), Juan Pablo II en su encíclica Sollicitudo rei socialis (1987) y en el "Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia" (2004), y Benedicto XVI en su encíclica Caritas in veritate (2009); en la base del pensamiento democristiano es muy importante la distinción entre cristianismo y cristiandad porque no ven posible una vuelta atrás a la época feudal europea, la cristiandad tradicional, en que existía una unidad cristiana en los ámbitos sociocultural y político, con una cabeza visible que era el Papa que consagraba a los reyes. La Democracia Cristiana distingue el cristianismo, como religión, de la cristiandad como influjo del Evangelio en lo material, una visión del hombre llamada Humanismo Integral.

Los democratacristianos afirman que el cristianismo es uno y que las cristiandades son varias según cada época histórica. Y aunque no descartan que la Iglesia (o iglesias), y el Estado puedan colaborar entre sí, cada una en sus respectivos ámbitos, y que la Iglesia pueda influir en el Estado, plantean reformular por completo la efectiva vigencia y el incomparable poder de irradiación sobre el orden socio-político, de la Fe, y de la Vida Eclesial, en un con contexto temporal ‘pluralista’ totalmente adverso, signado por aquello que Benedicto XVI tantas veces denunció como 'Tiranía del Relativismo’ … En tal contexto, la imposición ‘manu militari’, es decir mediante el uso de la fuerza, de un 'Estado Confesional Católico’ resultaría rigurosamente descabellada y contraproducente.

Este punto de vista, que se encuentra en los documentos del Concilio Vaticano II (Gaudium et Spes, en particular) y su germen se puede encontrar en la Parábola del trigo y la cizaña y en la filosofía de la Divina providencia (no una doctrina solamente, pues está entre el 1.er. y el 3.er tomo de la Summa contra gentiles de Santo Tomás de Aquino y se fundamenta racionalmente, aunque con datos de la Sagrada Escritura con la que no es contradictoria), contrasta fuertemente con el pensamiento típicamente blanco o negro de algunos pensadores católicos que acusan a los democristianos de "modernistas"[24] y que piensan que el florecimiento de la cristiandad fue solamente en el Medioevo y que más tarde vino la apostasía, que comenzó en el terrible siglo XIV (Cisma de Occidente, peste negra, nominalismo triunfante en los claustros universitarios, etc.)[25] luego por el protestantismo, Jacobinismo de la Revolución Francesa, la masonería, el marxismo y actualmente por el relativismo, el naturalismo, el inmanentismo y la pérdida del sentido de la existencia que caracterizan al llamado post-modernismo.

Es que muchos de estos pensadores católicos sin esperanza respecto de la política contemporánea que no son democráticos, al igual que otros que llegan hasta el extremo de afirmar que se puede ser católico y capitalista o católico y comunista, pregonan que la Doctrina Social de la Iglesia y las encíclicas sociales no son dogma porque los Papas no hablan en ellas "ex cathedra", pero este planteo se contradice con las mismas enseñanzas de la Iglesia Católica que califica a este razonamiento como "teología del dispenso" contemporánea.

Desde la perspectiva de la Fe Católica de todos los tiempos no es lícito pensar y sostener que sólo el Magisterio “ex cathedra” es infalible. También el Magisterio ordinario universal goza de infalibilidad, como bien lo señala taxativamente la Lumen Gentium:

..." ... cuando los obispos aun dispersos por el mundo, pero manteniendo el vínculo de comunión entre sí y con el sucesor de Pedro, como maestros auténticos en materia de fe y costumbres convienen en exponer una enseñanza como definitiva, anuncian infaliblemente la doctrina de Cristo”.Lumen Gentium.

No resulta ser, por lo demás lo más importante, en lo que respecta al carácter doctrinal vinculante de las enseñanzas que integran este 'Magisterio Ordinario, la forma más o menos solemne de promulgación (que es precisamente aquello que muchos de estos 'teólogos del dispenso' parecieran pretender para toda afirmación infalible) sino que conste claramente en razón de su misma formulación clara, precisa, explícita e imperativa, la 'intención definitoria' de los Concilios y de los Papas. Lo decisivo para la Iglesia Católica es únicamente que, el Papa y los obispos en comunión con Él, hagan patente y manifiesto su propósito de imponer a toda la Iglesia la aceptación de dicha doctrina de Fe y costumbres.

Esto no quiere decir que los Democristianos no vean la existencia de un devenir de doctrinas filosófico-políticas que se van apartando de la visión cristiana del mundo. Sin embargo, en contraposición con los católicos sin esperanza en la política contemporánea de partidos políticos, los demócrata-cristianos ponen foco en el hecho objetivo de que a pesar de todas las crisis y persecuciones que ha sufrido el cristianismo durante más de 2.000 años, este se ha profundizado cada vez más, como por ejemplo en la Doctrina social de la Iglesia, y como en el pasado después del surgimiento de una nueva herejía ha venido una definición doctrinal mediante un nuevo Concilio, después de la aparición de una nueva corriente de pensamiento no cristiana, llámese capitalismo, comunismo o nazismo, los pensadores cristianos han enriquecido el pensamiento filosófico-político cristiano hasta llegar a profundidades impensables en épocas anteriores.

Consecuentemente, la Democracia Cristiana no comparte las posturas fundadas en la idea de decadencia “a secas” en la historia a partir de la Edad Media, en que los ámbitos sociocultural y político supuestamente estuvieron impregnados de religiosidad verdadera, netamente favorables a la restauración plena de la cristiandad tradicional -algo utópico- o que concluyen en que la vida cristiana "auténtica" regresa nuevamente a las catacumbas, abandonando la lucha política. Quienes sostienen este punto de vista, en definitiva, no creen en la Democracia republicana como forma de gobierno.

Relación Iglesia-Estado[editar]

Respecto a esta relación entre la Iglesia y el Estado, el pensamiento político democratacristiano es muy distinto al Laicismo y a la Masonería. Para la Democracia Cristiana el Estado no debe considerar a la religión como un simple sentimiento individual, que se podría confinar al ámbito privado. Al contrario, la religión, al estar organizada también en estructuras visibles, como sucede con la Iglesia Católica, se ha de reconocer como presencia comunitaria pública. Esto supone, además, que a cada confesión religiosa (con tal de que no esté en contraste con el orden moral y no sea peligrosa para el orden público) se le garantice el libre ejercicio de las actividades de culto -espirituales, culturales, educativas y caritativas- de la comunidad de los creyentes.

Por tanto la Democracia Cristiana nunca va a negar a la comunidad cristiana, y a quienes la representan legítimamente, el derecho de pronunciarse sobre los problemas morales que hoy interpelan la conciencia de todos los seres humanos, en particular de los legisladores y de los juristas. En efecto, no se trata de injerencia indebida de la Iglesia en la actividad legislativa, propia y exclusiva del Estado, sino de la afirmación y de la defensa de los grandes valores que dan sentido a la vida de la persona y salvaguardan su dignidad.

Estos valores, afirman que, antes de ser cristianos, son humanos; por eso ante ellos no puede quedar indiferente y silenciosa la Iglesia, que tiene el deber de proclamar con firmeza la verdad sobre el hombre y sobre su destino.

La Democracia Cristiana cree que excluir la religión de la vida social, en particular la marginación del cristianismo, socava las bases mismas de la convivencia humana, pues antes de ser de orden social y político, estas bases son de orden moral.

Vista en el siglo XVIII de la actual Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) fundada en 1622, junto a la iglesia y al Colegio Monserrat.

Por otra parte, el PDC reconoce y valora particularmente a la Iglesia católica en Argentina como una institución formadora de la nación, desde la integración de los pueblos indígenas, pasando por clérigos que participaron de la emancipación argentina del Imperio Español, la labor extensa en el plano de la educación mucho antes que el país sentara las bases de su sistema educativo, o como veedora de reformas constitucionales.

El Partido Demócrata Cristiano de la Argentina tiene en cuenta las extensas y muy variadas las formas, sociales, políticas, económicas, culturales y humanas en que la Iglesia contribuyó a forjar esta nación y por ende la considera parte constitutiva de la misma.

Los tres amores de la doctrina de la democracia cristiana[editar]

El Dr. Ambrosio Romero Carranza, destacado escritor argentino y uno de los redactores de la Declaración de Principios del Partido Demócrata Cristiano de la Capital Federal publicada en agosto de 1955, junto con los Sres. Luis María Baliña, Guillermo Frugoni Rey, Jorge L. García Venturini, Esteban Ochoa, Oscar R. Puiggrós y Mauel Río, en su libro ¿qué es la Democracia Cristiana? manifiesta que los tres amores de la doctrina de la democracia cristiana son: el amor al cristianismo, a la patria y a la libertad.

Definiciones del último Congreso Ideológico Nacional en 2014[editar]

El 5 y 6 de julio de 2014, a los 59 años del 'Manifiesto de la Junta Promotora del Partido Demócrata Cristiano de la Argentina “LA DEMOCRACIA CRISTIANA ARGENTINA AL PUEBLO Y AL GOBIERNO”, el PDC realizó un Congreso Ideológico Nacional Partidario en Huerta Grande, Córdoba, al que asistieron unas 300 personas presididas por Carlos Lionel Traboulsi y en el que participó el político Jorge Ocejo Moreno del partido demócrata cristiano de México, el PAN, y presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), llamada hasta 2001 sólo Internacional Demócrata Cristiana, el ex diputado nacional Jorge Gentile y, como invitado el peronista de centro José Manuel de la Sota, actual Gobernador de Córdoba y precandidato presidencial de cara al 2015.[26] [27]

En este Congreso el PDC ratificó los valores y principios originales, como partido humanista y cristiano en un documento llamado: “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”

...“Estamos convencidos que la política es un escenario para el ejercicio de una visión responsable, abierta al encuentro con el otro, al diálogo para el acuerdo, a la superación compartida de los obstáculos y de los problemas, y así avanzar hacia la consolidación de la institucionalidad democrática, la superación de la marginalidad y la exclusión bajo todas sus formas, y la certeza en que el otro es la posibilidad de nuestra felicidad, ya que para la Democracia Cristiana, la política solo se entiende como vocación de servicio al prójimo.

(...) Entendemos la necesidad de una integración real, efectiva, igualitaria, recíproca y solidaria entre los países Latinoamericanos, para lograr convivir en paz, tranquilidad, progreso y desarrollo. Por ello, propiciamos las relaciones multilaterales con el resto de los países de la Región, pero no solo desde el punto de vista Gubernamental, sino de pueblos. En este aspecto se propicia la creación de organismos internacionales de colaboración y asesoramiento de los países integrados por los Municipios, Provincias o Estados Regionales, organizaciones no gubernamentales y representantes de los pueblos originarios. Estamos convencidos de la necesidad de establecer un orden mundial, y en especial en la Argentina de un modelo basado en el “humanismo integral y solidario.”

Afirmamos la protección de los Derechos Humanos desde una concepción integral, como prerrogativas imprescriptibles e inalienables de toda persona que el Estado debe reconocer y proteger, comenzando por el derecho a la vida desde el momento mismo de la concepción hasta la muerte natural.

Propiciamos la optimización de los recursos públicos para mejorar la salud pública de la Nación, logrando su real y efectiva descentralización para asegurar la igualdad de condiciones de todos los argentinos en el acceso a la salud.

Propiciamos que en el contexto de la globalización, se resguarden los principios de equidad e igualdad, adaptando la economía a las nuevas formas de producción, y la necesidad de desarrollar economías justas, para lo cual, la creación del trabajo debe ser un elemento fundamental en el diseño de las políticas económicas, sociales y medioambientales.

Exigimos la revalorización de la cultura del trabajo, rescatando los valores de la solidaridad, fraternidad, salario en función real al costo de vida, salario digno y el Trabajo como hacedor de una sociedad justa.

Entendemos que mediante la reforma institucional, se concrete en la realidad, la democracia participativa como sistema político al servicio de la persona humana, a través de un Estado de Derecho basado en el reconocimiento de los derechos y deberes fundamentales, la promoción de las libertades, la división de poderes, el sometimiento al imperio de la ley. El debate de los candidatos establecido en forma obligatoria por ley, como un elemento para fomentar la amistad cívica.

Propiciamos la búsqueda de la construcción de una política electoral consensuada e integradora de los diversos sectores afines a nuestro ideal.

Somos participes en materia económica de la regla de que “tanto Estado como sea necesario y tan poco Estado como sea posible”, teniendo siempre como eje y destinatario de toda acción en economía al hombre, con responsabilidad social y ecológica, en el marco de la Economía Social de Mercado. Es imprescindible realizar una auditoría, tanto, por parte del Congreso de la Nación con participación de Organizaciones No Gubernamentales, como, por parte de Organismos Internacionales, sobre la deuda externa Argentina para conocer su composición detallada, origen, cuantía real e identificación de los acreedores.

Reclamamos la modificación del Código Penal de la Nación para establecer claramente las responsabilidades de los funcionarios públicos y la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, previo establecer una pirámide de valores a proteger consensuada socialmente.

Rescatamos la idea central que debe tener la comunidad, en lo que, respecta a la educación como instrumento principal para el desarrollo integral de la sociedad en el mediano y largo plazo, como así también, el camino hacia la paz social. Una educación que transmita conocimientos, desarrolle habilidades y fomente conductas y comportamientos virtuosos mediante la difusión de valores en acción como la honestidad, el amor, el mérito, la participación, la equidad entre hombres y mujeres, la solidaridad, la familia, el trabajo, respeto al medio ambiente y la protección de la calidad de vida.

Finalmente entendemos con el Papa Francisco, que es necesario que los cristianos participemos en Política, a pesar de las críticas que se haga de ella, porque somos conscientes que solo con la participación efectiva vamos a tener la posibilidad cierta de lograr un país grande, justo, con igualdad de oportunidades, equitativo, solidario y sobre todo, en el que valga la pena vivir, para nosotros y las futuras generaciones de argentinos.... (EXTRACTO DEL DOCUMENTO “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”. [28]

Historia[editar]

Aunque no es confesional, al ser el PDC un partido político argentino basado en "principios permanentes en sus circunstancias históricas" y al surgir estos principios principalmente de la doctrina social cristiana, para poder entender sus cambios en el espectro político es necesario ponernos en el contexto histórico de la historia del catolicismo político en la Argentina.

Antecedentes históricos: catolicismo político en la Argentina antes de la fundación del partido[editar]

El culto de la «diosa Razón» durante la Revolución Francesa

En el Imperio Español la unidad social se concebía a través de la unidad de la Fe de la Iglesia Católica.

Pero desde su emancipación la Nación Argentina estuvo influida por dos corrientes de pensamiento distintas:[29]

Moneda de EEUU con el lema "En Dios Confiamos"

1) La racionalista, laicista e iluminista de Voltaire que sustentó la filosofía política de la Revolución Francesa[30] y que influyó por ejemplo en el Dean Funes en Córdoba.

2) Otra anterior, de inspiración cristiana, influida, por un lado, por la doctrina del sacerdote jesuita Francisco Suárez,[31] de la Escuela de Salamanca, que pregonó que la autoridad es dada por Dios pero no al rey sino al pueblo[32] que fue aprendida en la Universidad jesuítica de Chuquisaca por los principales patriotas que impulsaron la Revolución de Mayo; y por otro, por el ejemplo de la Revolución Americana que, aunque tuvo otros orígenes, su lema nacional es In God we trust (en inglés: «En Dios confiamos»).[33]

En los primeros tiempos de la Argentina, Cornelio Saavedra y luego fray Cayetano Rodríguez, fray Francisco de Paula Castañeda, el Pbro. Pedro Ignacio de Castro Barros, el Gral. Manuel Belgrano, Esteban Agustín Gascón, Gregorio García de Tagle, entre otros, fueron grandes defensores del pensamiento católico y de la Iglesia contra el anticatolicismo de los grupos liderados primero por Mariano Moreno y Juan José Castelli,[34] [35] y después por el gobernante Bernardino Rivadavia que en 1822 entre otras medidas cerró varios conventos, se apoderó de todos los bienes que pertenecían a las órdenes religiosas, incautó los bienes propios del Santuario de Luján, de los de la Hermandad de Caridad, del Hospital de Santa Catalina y otros.[36]

Desde 1829 a 1851 la Iglesia contó con la actitud favorable de Juan Manuel de Rosas[37] salvo hacia los Jesuitas que fueron nuevamente expulsados del territorio argentino, como en 1767. Recién en 1854 regresarían para permanecer definitivamente en la Argentina.[38]

El año 1853 se aprueba una nueva constitución y en ella se reconoce la libertad de culto y elimina el fuero eclesiástico, el congreso es quien determina el ingreso de nuevas órdenes religiosas, para ser presidente o vicepresidente de la nación es requisito ser católico y los eclesiásticos no pueden ser miembros del Congreso. Durante las sesiones en que se que se discutió el contenido de la constitución, se destacó la figura de fray Mamerto Esquiú.

Monumento a José Manuel Estrada, ubicado en la Plaza Lorea del barrio de Monserrat, una de las tres plazas que acompañan el Palacio del Congreso de la Nación Argentina en la ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, con sentido de organización, se puede afirmar que el antecedente más remoto y directo del PDC es el "Club Católico", fundado por Félix Frías en 1877 para combatir la propaganda laicista del Partido Autonomista Nacional que estaba en el poder desde 1874. Club que en 1883 fue rebautizado con el nombre de Asociación Católica de Buenos Aires.

En 1883 se fundó La Asociación Católica, que presidió José Manuel Estrada y en cuya dirigencia participaron: Tristán Achával Rodríguez, Miguel Navarro Viola, Emilio Lamarca, Apolinario Casabal, Pedro Goyena, Tomás de Anchorena, y Enrique Lezica, entre otros.[39] La Asociación buscó impactar en el debate público acerca de la laicidad o catolicidad de la enseñanza. Durante esa época aparecieron un gran número de periódicos católicos.

En 1884 fue fundada en Argentina la Unión Católica que surgió de un Congreso que el catolicismo realizó en Buenos Aires, en agosto y septiembre de ese año. Intentaron organizarse como partido con motivo de la promulgación de la Ley 1420, de Educación Común, que introducía la enseñanza laica en las escuelas, manifestando su oposición al gobierno de Julio Argentino Roca. En ese momento, en un sistema que no generaba controversias, se exceptuaba de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas a los alumnos cuyos padres así lo solicitaran.[40] [41]

En la Unión Católica militaron José Manuel Estrada y Pedro Goyena, entre otras personalidades, y ambos fueron diputados nacionales por el nuevo partido a partir de 1886 y su candidato a presidente fue Presidente de la Nación de José Benjamín Gorostiaga. No obstante, la Unión Católica no prosperó como partido político, y la mayoría de sus miembros integraron a partir de 1890 la Unión Cívica.

Surgimiento pensamiento político demócrata cristiano en la Argentina[editar]

El Papa León XIII promulgó la encíclica Rerum Novarum sobre las condiciones de las clases trabajadoras en 1891.
Padre Federico Grote (1853 - 1940), iniciador del pensamiento católico obrero en Argentina.[42]
Monseñor Miguel de Andrea (1877 - 1960), obispo de Temnos y uno de los inspiradores de la Democracia Cristiana Argentina

Luego de que en 1891 el Papa León XIII diera a conocer la encíclica Rerum Novarum, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras, dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada y discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo, el sacerdote Guillermo Grote fundó en 1894 los Círculos de Obreros Católicos. Con ellos organizó un periódico La Defensa, que más tarde fue sustituido por el diario El Pueblo, que se editó hasta 1960, en los que difundía los Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

El 2 de febrero de 1892 el padre Federico Grote, sacerdote alemán que llegaría a la Argentina en 1884, fundó la Federación de Círculos Católicos de Obreros de la República Argentina que todavía existe. Y en el año 1902 fundó la Liga Democrática Cristiana.

En 1906 el joven sacerdote argentino Miguel de Andrea sucedió a Grote y fue designado Subdirector del Círculo de Obreros.

En 1910, cuando comenzaron a difundirse en la Argentina doctrinas anarquistas procedentes de Italia y España, para contrarrestar el Anarquismo en Argentina, Miguel de Andrea acude a la mujer. Inicia un desfile femenino que finaliza frente al mausoleo que guarda los restos del Gral. Manuel Belgrano. Allí, De Andrea saludó a los concurrentes con palabras electrizantes. Su ejemplo fue seguido por una manifestación de hombres desde plaza del Congreso Nacional hasta la plaza San Martín.

En 1911 se transformó en Unión Democrática Cristiana. Ésta se disolvió en 1919 y a principios de la década de 1920, se reunieron nuevamente los integrantes de la ex Unión Democrática Cristiana, bajo el nombre de Unión Popular Católica Argentina.

En 1913 salieron de plaza Once hasta el Congreso Nacional 25.000 hombres encabezados por Miguel de Andrea para hacer el petitorio de la sanción de diez leyes obreras al parlamento argentino.

En 1916, encabezando otra manifestación de 35.000 hombres, De Andrea obtiene cuatro leyes más. Su idea de justicia social era concreta.

Mientras que el mundo cambiaba drásticamente con la Revolución rusa de 1917, en argentina por un lado se multiplicaba la actividad anarquista y socialista, por el otro manifestantes socialcristianos irrumpían en la Casa Rosada, para pedir al presidente Hipólito Yrigoyen una ley de casas baratas e higiénicas, jubilación para los ferroviarios, ley de agencias de colocaciones y de accidentes de trabajo. Había conformado con los obreros, una fuerza social-cristiana eficaz. Luego organizó conferencias populares, realizando desde 1916 a 1919 422 asambleas populares con un total de 1.385 conferencias de inspiración Social Cristiana.

En 1922 fueron creados los Cursos de Cultura Católica que ofrecía una formación universitaria católica paralela a la de las universidades oficiales y sirvieron como antecesores para la fundación de la Universidad Católica Argentina. En ellos partició el Dr. Tomás Casares, uno de los principales difusores del tomismo en Argentina.

El 31 de mayo de 1923 Monseñor Miguel de Andrea ya obispo de Temnos y párroco de San Miguel Arcángel, fundaba la Federación de Asociaciones Católicas de Empleadas y nunca cesó de alertar sobre el peligro de las doctrinas totalitarias, contra las que propondrá como remedio el perfeccionamiento de la democracia argentina.

En 1924 el empresario Julio Steverlynck, inspirado en la Rerum Novarum funda Algodonera Flandria y comienza a otorgar beneficios sociales a los trabajadores.

En 1927 se formó el Partido Popular, que sostuvo el voto femenino, la libertad de enseñanza y el reconocimiento jurídico de las organizaciones sindicales.

En 1928 fue creada la revista Criterio, una revista católica de actualidad, política, religión y cultura que se edita hasta la actualidad, siendo su primer director el abogado, político demócrata cristiano Atilio Dell'Oro Maini.

Las posturas nacionalistas surgidas por imitación de lo ocurrido en Italia con Benito Mussolini que apoyaban la implantación de un corporativismo provocaron la división del Partido Popular y su disolución. Fue entonces cuando los nacionalistas católicos apoyaron al semanario "La Nueva República", opositor al gobierno radical de Hipólito Yrigoyen que, en plena Gran Depresión mundial de 1929 fue muy criticado por una serie de intervenciones a provincias por decreto y asesinatos de opositores, entre ellos el del Senador Lencinas,[43] que produjeron el debilitamiento de la democracia[44] y desencadenaron el golpe militar dirigido por el general José Félix Uriburu del 6 de septiembre de 1930 que el 10 de septiembre fue reconocido como presidente Provisional de la Nación por la Corte Suprema mediante la acordada que dio origen a la doctrina de los gobiernos de facto y que sería utilizada para legitimar a todos los demás golpes militares.[45]

El Papa Pío XI promulgó la encíclica Cuadragésimo Anno en 1931.

En 1931, la promulgación de la encíclica Cuadragésimo Anno del Papa Pío XI, propuso llevar a la práctica los principios de la recta razón y de la filosofía socialcristiana sobre el capital de trabajo y su mutua coordinación. Un nuevo orden social y económico basado en la subsidiariedad enseñando evitar tanto el individualismo como el colectivismo, actualizando de esta forma las normas para resolver la agudización de la cuestión social. La encíclica salió precisamente cuando habían comenzado a imperar los ultranacionalismos italiano y alemán en Europa. Pocos después, Pío XI condenaba al nazismo y al fascismo y luego condenaría al comunismo ateo.

En esta década los católicos democráticos, otra de las alas del Partido Popular, se reagruparon con la fundación de la Acción Católica Argentina (1931).

En 1932 asume la dirección de la revista Criterio Monseñor Gustavo Franceschi que hasta su muerte en 1957 fue, como el ya citado Monseñor Miguel de Andrea una voz muy autorizada del catolicismo argentino e impulsó las doctrinas que sustentaron el pensamiento demócrata cristiano.[46]

Con la visita a la Argentina de Jacques Maritain en 1936, organizada entre otros por Tomás D. Casares, se difundió su pensamiento, tarea emprendida anteriormente por monseñor Gustavo Franceschi y monseñor Octavio Derisi. El pensamiento de Jacques Maritain, en que se basan los demócrata cristianos, sostiene que el hombre no es solamente un individuo, sino una persona que está vinculada a Dios, y en su dirección realiza todas sus posibilidades. Bajo este precepto el hombre, que es anterior a la sociedad, no puede quedar absorbido por ella, ni por ninguna de sus manifestaciones. Pero al mismo tiempo, el hombre, aunque trascienda de un todo, es parte de él. El todo, del cual el hombre forma parte, es la sociedad y es ella la que debe tener como fin el bien común de las personas que la componen. Estos conceptos llevan a la visualización del hombre como persona en función comunitaria, con sentido solidario, para lograr el bien común. En general los principios de Maritain fueron asumidos por todos los partidos democristianos en los años 1940. Pero también ocurrió que muchos de ellos se orientaron a distintas direcciones, así aparecieron los que adherían al liberalismo económico, los que estaban en contra de él y los que adherían al marxismo.

Jacques Maritain fue uno de los filósofos católicos más importantes del siglo XX, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948,[47] y tan importante fue que al fallecer en 1973 el Papa Pablo VI declaró lo siguiente:

"Profundamente conmovido por la noticia de llamada a Dios de Jacques Maritain, que seguirá siendo para todos un filósofo de alto valor, un cristiano de fe ejemplar, y para Nos mismo un amigo especialmente querido desde los tiempos de su misión ante la Santa Sede, dirigimos a la familia religiosa donde ha querido acabar sus días en la contemplación y la plegaria, la expresión de nuestra simpatía entristecida y el consuelo de nuestra bendición apostólica"

Papa Pablo VI[48]

Otro pensador que influyó en el pensamiento filosófico y social de la época fue el filósofo de Santo Tomás de Aquino también francés Étienne Gilson.

En 1939 diversos grupos católicos que adherían al pensamiento de Jacques Maritain llamado humanismo cristiano formaron la Unión Demócrata Cristiana en la ciudad de Buenos Aires y en 1940 la Unión Federalista Demócrata Cristiana y la Unión Democrática Cristiana, en Córdoba. Estos grupos eran independientes entre sí, pero su denominador común, era el repudio a los nacionalistas católicos que se habían volcado al franquismo y más aún llegando apoyar al fascismo.

Desde los primeros años de la década de 1940 ya militaban en los distintos grupos demócratas cristianos algunos de los hombres, que a fines del gobierno peronista, formaron el Partido Demócrata Cristiano. Entre ellos estaban: Manuel V. Ordoñez, Oscar Puiggrós, Ambrosio Romero Carranza, Salvador Busacca, Lucas Ayarragaray, Jaime Potenze y Jorge Luis García Venturini.

Pero lo que dio un impulso decisivo a la Democracia Cristiana no solo en la Argentina sino en el mundo entero fue el Radiomensaje para la Navidad de 1944 llamado "Benignitas et humanitas" de Pío XII en que, concluyendo la Segunda Guerra Mundial, el papa valoró, aunque con cierta cautela, la forma democrática de gobierno.

Papa Pío XII
  • "CARACTERES PROPIOS DE LOS CIUDADANOS EN EL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO: Manifestar su parecer sobre los deberes y los sacrificios que se le imponen; no verse obligado a obedecer sin haber sido oído: he ahí dos derechos del ciudadano que encuentran en la democracia, como lo indica su mismo nombre, su expresión. Por la solidez, armonía y buenos frutos de este contacto entre los ciudadanos y el gobierno del Estado se puede reconocer si una democracia es verdaderamente sana y equilibrada, y cual es su fuerza de vida y de desarrollo. Además, por lo que se refiere a la extensión y naturaleza de los sacrificios pedidos a todos los ciudadanos —en nuestra época, cuando es tan vasta y decisiva la actividad del Estado—, la forma democrática de gobierno se presenta a muchos como postulado natural impuesto por la razón misma. Pero cuando se reclama «más democracia y mejor democracia», una tal exigencia no puede tener otra significación que la de poner al ciudadano cada vez más en condición de tener opinión personal propia, y de manifestarla y hacerla valer de manera conveniente para el bien común."
  • "CARACTERES DE LOS HOMBRES QUE EN LA DEMOCRACIA EJERCEN EL PODER PÚBLICO: (...) Una sana democracia fundada sobre los principios inmutables de la ley natural y de la verdad revelada, será resueltamente contraria a aquella corrupción que atribuye a la legislación del Estado un poder sin frenos y sin límites, y que hace también del régimen democrático, a pesar de las apariencias contrarias, pero vanas, puro y simple sistema de absolutismo."
    Fragmentos del Radiomensaje para la Navidad de 1944 de Papa Pío XII llamado Benignitas et humanitas

Fundación como partido humanista cristiano y antiperonista (1954-1959)[editar]

Robert Schuman (1886 - 1963) Estadista demócrata-cristiano francés.

En plena Segunda Guerra Mundial (1939 - 1945), luego de la Revolución del 43 vinieron años de gran agitación política en la Argentina que coincidieron con el derrumbe del fascismo y nazismo en Europa. Durante esa década surgieron nuevas agrupaciones identificadas con el pensamiento democristiano, en distintas ciudades del interior del país, siguiendo la tendencia de Europa con Konrad Adenauer (Canciller alemán en 1949-63, fundador del partido Unión Demócrata Cristiana de Alemania que actualmente preside la Canciller Federal de Alemania Angela Merkel), Alcide de Gasperi (fundador del actualmente disuelto partido Democracia Cristiana Italiana) y Robert Schuman (Ministro de Relaciones Exteriores francés en 1948-53 y líder del también del actualmente disuelto partido Movimiento Republicano Popular de tendencia demócrata-cristiana), padres fundadores de la Unión Europea.

Para los comicios del 24 de febrero de 1946, los grupos demócratas cristianos, aunque no estaban organizados como partido político, apoyaron la fórmula Tamborini-Mosca de la Unión Democrática. Luego del triunfo peronista, los grupos democristianos entraron en un período recesivo.

En 1948 y 1949 se formaron agrupaciones pero con escasa duración. Si bien los democristianos argentinos provienen del catolicismo, no existía en los comienzos de sus primeras agrupaciones, una unidad de pensamiento en torno a los principios básicos que debía tener un partido político. Por tal motivo se formaban y disolvían tantas agrupaciones.

En el año 1950 desapareció en Córdoba la Unión Democrática Cristiana; ese año fue fundado el Ateneo Social Cristiano. De ese grupo surgió el Partido Demócrata Cristiano en 1954, en el que militaron entre otros, José Antonio Allende y Horacio Sueldo. En este año apareció la revista "Polémica" dirigida por Leopoldo Pérez Gaudio y fue el enlace para que los distintos grupos democristianos del país, decidieran realizar una especie de Congreso que en principio iba a ser realizado en Córdoba.

Finalmente en julio de 1954 confluyeron en la Ciudad de Rosario, en la clandestinidad por desafiar a Juan Domingo Perón, representantes de distintos grupos y corrientes que en años anteriores habían desarrollado expresiones de la democracia cristiana en diferentes puntos del país, y resolvieron encauzar sus esfuerzos en un partido nacional.[49]

El Encuentro se realizó en Rosario los días 8, 9 y 10 de julio de 1954 en la casa del biólogo Juan T. Lewis, para formar la Democracia Cristiana. Entre ellos estaban Manuel Ordóñez, Horacio Sueldo, Horacio Peña, Guido Di Tella, Leopoldo Pérez Gaudio, Ignacio Vélez Funes, Alieto Guadagni. José Antonio Allende no pudo estar, pero se lo considera uno de los fundadores y en diciembre de 1955 fue elegido primer presidente de la convención nacional del Partido Demócrata Cristiano.[50] De allí surgió la Junta Promotora Nacional de Partidos Políticos Provinciales de inspiración Demócrata Cristiana'". Uno de los miembros más destacados de esta primera junta nacional fue el abogado, magistrado, académico, profesor y ensayista democratacristiano el Dr. Ambrosio Romero Carranza.[51] [52] Otra persona destacada de esa época fundacional fue Carlos Bègue quien se destacó por muchos años como editor de la Revista Criterio. Esta formación constituyó el paso más decisivo para la fundación del PDC, y esta Junta, desde el momento que empieza a ejercer sus funciones, tomó el carácter de cuerpo directivo de una agrupación política[53] y emitió un Manifiesto fechado el 11 de julio de 1955 y hecho público el 13 de julio de 1955, con el título: “LA DEMOCRACIA CRISTIANA ARGENTINA AL PUEBLO Y AL GOBIERNO”.

...“Al decir que es partido político manifiesta que es una agrupación libre de ciudadanos, cuya misión la integran la formación cívica del país, la investigación de los problemas y soluciones nacionales, y la participación en el gobierno de la República.

Como partido democrático se pronuncia abiertamente, sin retaceos de ninguna especie, por ese régimen político, que lleva implícito en sí la posibilidad de su progresiva perfección.

Al agregar cristiano manifestamos su finalidad, confesando nuestra concepción del mundo temporal. A la situación en que se encuentra el mundo moderno lo ha llevado al olvido de los principios del cristianismo. No es abandonándolo más que nos salvaremos, sino volviendo a su imperio en las almas y en la acción. Sólo con el concepto realmente cristiano del hombre, la familia, la sociedad civil y el Estado constituiremos la sociedad nueva, fecunda en realizaciones individuales y comunitarias que beneficien a todos.

Cristianismo significa, pues, en nuestra denominación ese horizonte doctrinal. Lejos de nosotros el pensar hacer un movimiento confesional, en el cual sólo los católicos tengan cabida: no lo queremos, y lo repudiamos en el plano político. La Iglesia no nos dirige, no sólo porque no lo quiere, en la indiferencia que guarda para todos los regímenes políticos, sino también porque queremos resuelta y lealmente dejarla al margen de las contiendas cívicas para que pueda cumplir su propia misión. Por ello, para formar parte de este movimiento, el ser católico no es condición; sí la conciencia plena con el ideario con que vamos caracterizándolo....” (EXTRACTO MANIFIESTO DE 1955 “LA DEMOCRACIA CRISTIANA ARGENTINA AL PUEBLO Y AL GOBIERNO”).[54]

Cabe aclarar que para esta decisión los democristianos no solamente no recibieron ayuda alguna de la Iglesia sino que además la jerarquía, con excepción del ya citado monseñor Miguel de Andrea -a quien se tenía por opositor al gobierno-, miraba con desconfianza y recelo porque la mayoría del clero estaba alineada con el peronismo.[55]

Iglesia de San Ignacio después de la quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetuada por los seguidores del presidente Juan Perón.

Razones del antiperonismo inicial[editar]

Cabe recordar que otros de los motivos de irritación de los democristianos con el peronismo, al que consideraban al igual que el conservadorismo argentino anterior populismo y más que eso durante la última etapa el segundo gobierno peronista,[56] fueron la introducción en los textos escolares de dibujos, fotografías y textos laudatorios de Perón y Evita tales como "¡Viva Perón! Perón es un buen gobernante. Perón y Evita nos aman" y otros similares a los que hubo en los regímenes fascistas y la ley de divorcio.[57] [58] En materia educativa se introdujo la materia "Cultura Ciudadana" que en la práctica era un medio de propaganda del gobierno, sus protagonistas y sus realizaciones. Una vez publicado el libro La razón de mi vida de Eva Perón el mismo texto fue obligado tanto en el nivel primario como en el secundario.[58]

Significado del emblema y los colores del partido[editar]

Los colores políticos como el azul y el rojo están entre los más empleados por su asociación a la derecha e izquierda política respectivamente, es por eso que el logo PDC es una la flecha roja sobre un fondo azul que representan la superación de las dos posiciones políticas antagónicas que califican como materialistas: el capitalismo y el comunismo, por eso se autodefine como "de avanzada". Además el emblema tiene forma de trapecio isósceles con la base menor que la parte superior que representa "nivelar para arriba".[59]

"El azul significa los principios e ideales simples y puros, en base a los cuales se pretende construir una nueva ciudad temporal.

Sobre el fondo azul se destaca el rojo de la punta de lanza, que indica la vivacidad de la acción, lo encendido del entusiasmo y lo heroico de un humanismo trascendente, que llevando como armas las virtudes cristianas, quiere desbordar hacia el campo económico, social y político.

La cuña, instrumento destinado a ajustar y dar solidez, muestra su parte superior o cabeza de más tamaño que su parte inferior o filo. Será efecto de un nuevo partido permanente y de principios, al reajustar y dar cohesión a un orden social resentido y débil como consecuencia del imperio del arbitrio, el privilegio y la corrupción.

La punta de lanza señala un camino que va del plano pequeño al mayor; del cerrado ángulo de un presente incierto hacia un porvenir amplio de paz y bienestar. En el orden económico marca el rumbo que lleva de la estrechez y la miseria hacia la abundancia, la estabilidad y la independencia; en el campo social el que conduce del egoísmo hacia la solidaridad; y, en lo político, la ruta que va de la opresión y el abuso hacia la libertad y la Justicia.." (significado oficial del emblema y los colores del partido cuando se hizo y se aprobó el escudo en La Primera Convención Nacional Partidaria)

El PDC argentino también tomó su distintivo del "Partido Republicano para una Democracia Cristiana" (partido provincial de Córdoba), el que a su vez se inspiró en el antecedente del Partido Demócrata Cristiano de Chile (creado recién en 1957), la "Falange Chilena", que existía desde 1935, un partido social cristiano.

Definición partidaria como partido "Federalista y de Centro"[editar]

En plena Guerra Fría (1947 - 1991), luego de la Revolución Libertadora del 16 de septiembre de 1955 y estando todavía muy presente la Quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetrada fuerza de choque peronistas, en oportunidad de la formación de la Junta Consultiva Nacional, la Junta Promotora de los Democristianos, designó como representantes en aquel organismo a Manuel Ordoñez y al Doctor Rodolfo Martínez (h). En diciembre los democristianos realizaron una Convención Nacional en Córdoba integrada por: Lucas Ayarragaray como presidente, José Antonio Allende, Manuel Ordóñez, Juan T. Lewis, Francisco Cerro, Juan C. Ricci, Ricardo Dussel, José A. Millán, Angélica Fuselli, Carlos Imbaud y Guillermo López. Al mismo tiempo emitió una declaración de principios, dio a conocer un programa y redactó una carta orgánica federalista, de centro.

Libertad para crear universidades privadas[editar]

Producida la Revolución Libertadora que derrocó a Perón en 1955 por considerarlo un dictador, el presidente provisional general Eduardo Lonardi mantuvo la Constitución sin cambios e intentó lograr la "reconciliación nacional", "sin vencedores ni vencidos", manteniendo los cambios políticos y sociales que se habían gestado anteriormente, pero poco después fue obligado a renunciar por los sectores más duros del Ejército y la Armada y asumió el general Pedro Eugenio Aramburu que proscribió al peronismo (lo que se prolongó durante todos los años 1960 y debió recurrir a alianzas con otras fuerzas, votar en blanco o presentarse bajo otros nombres en los denominados partidos neoperonistas).

Durante este el gobierno, el abogado, periodista y político demócrata cristiano Atilio Dell'Oro Maini, que participó como ministro de Educación de Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu, promovió el decreto-ley que restauró la autonomía universitaria y que abrió en uno de sus artículos la posibilidad de la creación de las universidades privadas, uno de los proyectos más importantes para la Iglesia de aquel tiempo y que nunca tuvo una vuelta atrás, pese a los conflictos que desencadenó y que se prologaron al gobierno de Arturo Frondizi, quien consolidó ese proyecto. [60] Gracias a estas gestiones, el 8 de junio de 1956 fue creada la Universidad Católica de Córdoba y el 7 de marzo de 1958 la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires entre otras instituciones educativas superiores privadas.

Primer éxito electoral[editar]

El 27 de abril de 1956 Aramburu dictó una proclama declarando nula la reforma constitucional de 1949, e imponiendo la Constitución de 1853 con las reformas de 1860, 1866 y 1898. El argumento que el general Aramburu utilizó es que la reforma de 1949 posibilitaba que el Presidente fuera reelecto indefinidamente. Y el 12 de abril de 1957, por Decreto 3838/57, el gobierno militar decidió declarar la necesidad de una refoma constitucional y convocar a elecciones para conformar una Convención Constituyente y le impone un lapso sorprendentemente breve, que no puede superar los 45 días, con caducidad automática. La representación se establecería proporcionalmente.

En los comicios para convencionales para integrar la Convención Constituyente de 1957, que debía reformar la Constitución de 1853, la Democracia Cristiana obtuvo obtuvo 420.606 votos que llevaron a 8 representantes a la Convención Constituyente (José Antonio Allende, José Amado, Lucas Ayarragaray, Luis M. Duarte, Juan T. Lewis, Miguel A. Nessa Boeri, Horacio J. Peña y Juan C. Ricci).

Tambén fue candidato a constituyente en 1957 y a gobernador tiempo después el importante jurista cordobés Pedro José Frías (1919-2011), profundo conocedor de la cultura nacional argentina.

En la misma época existió otro partido con basamentos cristianos, distinto PDC, que conformó la Unión Federal que fue muy importante pero que nunca se integraron como grupo demócrata cristiano por ser nacionalista. Uno de sus referentes fueron el constituyente Enrique Ariotti y el dirigente cordobés Enrique Herrera.

Reconciliación y primeras alianzas con el peronismo (1959-1973)[editar]

Con motivo de las elecciones presidenciales de 1958, el PDC convocó a la Convención Nacional con el fin de elegir la fórmula presidencial. Hubo dos líneas: "Unidad y Avanzada", que sostenía las candidaturas de Lucas Ayarragaray y Horacio Sueldo y representaban los sectores del partido comprometidos con postulados reformistas y progresistas en lo económico y social; y "Acción e Interior" que apoyaba las candidaturas de Manuel Ordoñez y M. A. Nessa Boeri, que respondían al sector del partido que adhería a los principios del liberalismo económico. En la votación se impuso "Unidad y Avanzada" y los candidatos a Presidente y Vicepresidente fueron los arriba citados respectivamente. Posteriormente Sueldo renunciando a su candidatura ofreció a un dirigente obrero peronista el cargo de Vicepresidente. Esto provocó una crisis interna en el partido. Como consecuencia, una de las fuerzas militares gobernantes vetó la inclusión de peronistas.

En las elecciones generales la fórmula Demócrata Cristiana sólo obtuvo 280.000 votos. Ganó Arturo Frondizi, con el apoyo y convenio secreto con Perón (puesto que el peronismo estaba proscripto).

Primer gran desmembramiento de los democristianos antiperonistas[editar]

A partir de 1959, después del Concilio Vaticano II, que fue uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX, y en plena Guerra Fría, la Corriente Revolucionaria de la Teología de la Liberación influyó fuertemente la política del PDC, al igual que en el resto de Latinoamérica, por lo que muchos miembros del PDC y del catolicismo argentino se alinearon al tercermundismo. Este período posconciliar fue una época de crisis en la que miles de sacerdotes católicos abandonaron el ministerio, entre ellos alrededor de 8.000 jesuitas.

Fue durante el gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962) que se acentuaron las diferencias internas en el partido que evidenciaron profundas discrepancias doctrinarias. Esto motivó la realización de una Convención Nacional que sesionó en Córdoba los días 20, 21 y 22 de febrero de 1959. De ésta surgió una Junta Transitoria presidida por Lucas Ayarragaray y el debate ideológico se suspendió por seis meses. Cumplido el plazo, se realizó otra en Bahía Blanca, que eligió una Junta definitiva integrada por: Guillermo Fernández Gil (presidente) y José M. Holgado, Salvador Busacca, José Antonio Allende, Horacio Peña, Luis Morea, Teodosio Pizarro, Julio Álvarez, Ricardo Alcácer, Francisco Ramos Mejía y Marta Aldonado.

Junto con la elección de la Junta se definió la línea política en el marco del reformismo progresista, pudiendo considerarse en el sentido de centroizquierda en el espectro político, proponía, al igual que la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI) dirigida por Frondizi y una estrategia de alianza y democratización del peronismo en oposición a los sectores democristianos de centro-derecha que seguían antiperonistas. Fue entonces cuando los sectores antiperonitas se alejaron del PDC ingresando a otros partidos políticos como la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) dirigida por Balbín que proponía una estrategia de prohibición y represión del peronismo, o abandonando la actividad política.

Triunfo de la interna "Línea de Apertura"[editar]

Horacio Sueldo, fundador de la "Línea de Apertura" que en 1963 sostenía que los peronistas habían logrado una identidad total con el ideario demócrata cristiano.

Luego de la definición ideológica del PDC, ésta tomó una posición aperturista con el fin de hacer contacto con grupos estudiantiles, sindicales y otros partidos políticos.

En esta línea, llamada "Línea de Apertura" y fundada por Horacio Sueldo, se puede ver en la declaración del partido luego de la escisión de los sectores democristianos de centroderecha:

..."En el panorama de desorden institucional, inmoralidad pública, y escepticismo político que vive la Argentina, la nota dominante está dada por la crisis económica, el progresivo descenso del nivel de vida que ha llegado a límites de insuficiencia humana general..., puso énfasis en la necesidad de la plena vigencia de la democracia y sus instituciones sin proscripciones y en el reintegro a la vida política del país del peronismo"

El objetivo era ingresar a nuevos adherentes y darle una mayor dinámica, para convertirla en una fuerza de peso político nacional. También proponía alianzas políticas con otras fuerzas populares, nacionalistas y democráticas que se opusieran al liberalismo, al marxismo y a todos los extremismos. Esta línea fue liderada por Horacio Sueldo, seguido por José Antonio Allende, Enrique De Vedia, G. Fernández Gil, Francisco Cerro, Eduardo Elías Traboulsi, Arturo Ponsati, Angel Manzur, R. Parera, J. Torres Bas, entre otros dirigentes.

Durante al gobierno de Frondizi el PDC se opuso fuertemente a sus políticas económicas liberales y a su Ministro de Economía, Álvaro Alsogaray.

En las elecciones legislativas de Argentina de 1960 la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 344.039 votos.

En 1961, el Presidente Arturo Frondizi legalizó al peronismo, que triunfó ampliamente en las elecciones a legislativas del 18 de marzo de 1962. La fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 169.824 votos. Once días después el Presidente Frondizi fue derrocado y detenido por el golpe del 29 de marzo de 1962, que resultó en la toma del poder por parte de José María Guido, quien anuló las elecciones.

En las elecciones presidenciales de 1963 con proscripción del peronismo, el PDC quiso dar espacio como candidato a presidente al peronista Raúl Matera que en ese momento representaba al ala izquierda del justicialismo con Horacio Sueldo como candidato a vicepresidente. Sin embargo, Matera es proscripto y la fórmula terminó siendo Horacio Jorge Sueldo-Francisco Cano. En las elecciones generales la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 324.723 votos. Ganó el candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) Arturo Illia.

En el año 1965 Arturo Illia convocó a elecciones legislativas eliminando todas las restricciones que pesaban sobre el peronismo en la etapa previa. El peronismo presentó sus propias listas de candidatos y triunfó ampliamente y la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 250.705 votos.

El triunfo del peronismo agitó la situación interna de las Fuerzas Armadas y el 28 de junio de 1966 se produjo otro golpe de estado pero esta vez de carácter prolongado llamado la Revolución Argentina en la que gobernaron la Argentina tres Generales Juan Carlos Onganía (1966-1970), Roberto Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973). Durante este gobierno militar, cuyo objetivo declarado era 'el fin de lograr la estabilidad y eliminar el enemigo comunista', se prohibieron los partidos políticos, así como todo tipo de participación política por parte de la ciudadanía; rigió en forma casi permanente el estado de sitio y se vieron cortados derechos civiles, sociales y políticos.

En 1972 el gobierno militar convocó a elecciones generales ante las exigencias de los ilegalizados partidos políticos, ya durante el gobierno del general (R) Roberto Levingston, habían confeccionado y consensuado por su parte el documento La Hora del Pueblo donde se proponía la salida electoral sin proscripciones.[61]

División del partido en dos facciones (1973-1983)[editar]

En las elecciones presidenciales de marzo de 1973 que dieron el triunfo al peronismo, las fuerzas democristianas se agruparon en dos fracciones:

1) El Partido Popular Cristiano (PPC) de José Antonio Allende, formó parte del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) que ganó las elecciones y puso en el poder al Movimiento Peronista, que había sido proscripto desde la Revolución Libertadora. En este sector se destacaron José Antonio Allende, Salvador Busacca, Carlos Auyero, Augusto Conte, Enrique De Vedia, Angel Bruno, Alberto Aramouni, González, entre otros.

2) Y el Partido Revolucionario Cristiano (PRC) de Horacio Sueldo, que se negó a tal entendimiento, acercándose al Partido Intransigente (PI), continuador político y jurídico de la Unión Cívica Radical Intransigente, y conformando la Alianza Popular Revolucionaria (APR) (un frente electoral de izquierda y centro-izquierda), presentando a Oscar Alende (PI) como candidato a presidente, acompañado por Horacio Sueldo (PRC) para la vicepresidencia,[62] junto con Eduardo Elías Traboulsi, Francisco Cerro, Arturo Ponsati; Ángel Manzur, Lucena, que llegaron a ser diputados nacionales y senadores hasta el Proceso de Reorganización Nacional. Esta alianza fue la cuarta fuerza de esos comicios con 885.201 votos (el 7,4 por ciento) y logró doce diputados.

Después del Proceso de Reorganización Nacional, el partido luego de varios encuentros donde tuvo una activa participación Monseñor Osvaldo F. Musto, se reunificó siendo el ejemplo del primer partido político dividido y vuelto a unir participando así en las elecciones de 1983 en donde presentó la fórmula Francisco Cerro-Arturo Ponsatti levantando las banderas de la indisolubilidad del vínculo matrimonial y la defensa de los derechos humanos.

Giro a la centroizquierda (1983-2007)[editar]

Triunfo de la interna izquierdista "Humanismo y Liberación"[editar]

El 12 de setiembre de 1983 el movimiento Humanismo y Liberación, línea interna del Partido Demócrata Cristiano se adjudicó por amplio margen el triunfo en los comicios porteños tanto para autoridades partidarias y sus candidatos con un perfil político de izquierda. En las Elecciones presidenciales y legislativas de Argentina de 1983 la fórmula Demócrata Cristiana (Francisco Cerro - Arturo Ponsatti) obtuvo 46.544 votos y la línea interna se alzó con las candidaturas y ubicó como diputado nacional a Augusto Conte, uno de los fundadores del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

A partir de 1983 Carlos Auyero se convirtió en líder del PDC y ayudó a crear el Frente Renovador Justicialista con los peronistas que impulsó a Antonio Cafiero a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

En las elecciones legislativas de 1985 la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 65 878 votos.

En las elecciones presidenciales de 1989 integró la alianza Frente Justicialista Popular en conjunto con el justicialismo, el MID, el MOPALI y otros partidos. La fórmula Menem-Duhalde triunfó pero al poco tiempo el PDC abandonó dicha alianza. La formación de esta alianza electoral significó una nueva fractura en el PDC, cuyo presidente Carlos Auyero se retiró de esa fuerza junto con un nutrido grupo de dirigentes y militantes de su sector interno Humanismo y Liberación, entre los que estaba Gabriela Michetti,[63] para dar origen a lo que luego sería el Frente Grande, con Carlos "Chacho" Álvarez.

Fue en aquel entonces, en 1989, cuando el PDC expulsó a Erman González de sus filas y canceló la ficha de su secretario de Defensa, Francisco Cerro, no bien asumieron sus cargos en el gobierno de Carlos Menem[64]

Alianzas electorales con el FrePaSo[editar]

En las elecciones presidenciales de 1995 apoyó la fórmula de izquierda y centroizquierda del FrePaSo integrada por Bordón-Álvarez que perdió las elecciones.

En las elecciones presidenciales de 1999, a través del FrePaSo, integró La Alianza que ganó las elecciones con la fórmula Fernando de la Rúa-Álvarez obteniendo el 48,37% de los votos.

El PDC se presenta sólo[editar]

En las elecciones presidenciales de 2003 volvió a presentarse solo con la fórmula Manuel Herrera - Eduardo Cúneo obtuvo 47.750 votos, lo que representó el 0,26% de los votos positivos. En las elecciones legislativas de 2005, obtuvo en la Ciudad de Buenos Aires el 0,25% de los votos, mientras que en la Provincia de Buenos Aires fue elegida por el 0,33% de los votantes.

Vuelta a la línea humanista cristiana original de centro a partir del 2007[editar]

Triunfo de la interna centrista "Movimiento Refundación Democracia Cristiana" aliada al peronismo[editar]

En 2007 triunfó una corriente de opinión interna liderada por el Dr. Carlos Lionel Traboulsi, hijo del histórico político del partido Eduardo Elías Traboulsi, denominada “Integración”, que luego se llamó “Refundación Democracia Cristiana”. Esta línea interna se alejó paulatinamente de la anterior de centroizquierda hacia el centrismo declarándose fiel a la ortodoxia social cristiana con amplio sentido de diálogo y unidad. Una vuelta a la línea humanista cristiana original pero con una apertura a las bases de origen peronista.

Apoyo al kirchnerismo inicial y oposición al macrismo[editar]

En las elecciones presidenciales de 2007 el PDC participó del apoyo a la fórmula presidencial encabezada por Cristina Fernández de Kirchner y Julio César Cobos en forma indirecta. Su participación habría sido acordada dentro de lo que se denominó Frente Cívico para la Concertación Plural, o sólo "Concertación Plural", que lideraba Julio C. Cobos y luego del cierre de inscripción de frentes y alianzas la Democracia Cristiana tomó conocimiento de haber quedado fuera por decisión de Néstor C. Kirchner que obligó a la Concertación Plural a sumarse como un partido más dentro del Frente para la Victoria, espacio éste que quedó como único frente político electoral que llevaba la fórmula presidencial Cristina Fernández de Kirchner y Julio César Cobos, lo que generó que en la mayoría de los distritos la Democracia Cristiana perdiera sus personerías políticas por no haber alcanzado el porcentaje de votos exigidos por ley, ya que no contaba en una elección presidencial con fórmula presidencial.

Alejamiento del kirchnerismo[editar]

Cacerolazo en apoyo al paro agropecuario patronal de 2008.

En el marco de la actual crisis económica mundial que comenzó en el año 2008, originada entre otros motivos por una crisis alimentaria mundial, el 11 de marzo de 2008 el gobierno de Cristina Kirchner tomó la decisión de incrementar las retenciones a las exportaciones de soja y girasol y establecer un sistema móvil para éstas, mediante una resolución del Ministerio de Economía y Producción, la Resolución 125/08. Esta medida desencadenó un extenso conflicto con el sector agropecuario que finalizó cuando el Congreso no la ratificó, fue acusada por el campo de confiscatoria, de atentar contra el ingreso y no sobre la renta por tanto de regresiva, y de desvirtuar y destruir los mercados de granos.[65] Durante los debates legislativos y en pleno conflicto social, Carlos Lionel Traboulsi, representando al PDC, propuso modificar el proyecto oficialista como planteaba el vicepresidente Julio César Cobos. Esta postura marcó el comienzo de un quiebre con Néstor Kirchner.[66] [67]

También en 2008 el PDC participó del Foro en Defensa de lo Público que lanzó Aníbal Ibarra en oposición a las políticas de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, junto con dirigentes políticos de distintos partidos políticos.[68]

Aunque sin dejar de ser un partido no confesional, durante el papado del Papa Benedicto XVI el PDC adhirió a los cuatro principios básicos para la actuación coherente del cristiano en política denominados "no negociables" por él principalmente en la exhortación apostólica Sacramentum Caritatis de 2005 y enumerados de esta manera:[69]

...“Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una importancia particular para quienes, por la posición social o política que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas. Estos valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana". (EXTRACTO DEL PUNTO N°83 DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA SACRAMENTUM CARITATIS DE 2005)

Papa Benedicto XVI [70]
El cardenal Bergoglio manifestó su rechazo a la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina promovida en 2010 por el gobierno.

Teniendo estas posturas, a partir de 2010 se produjo un quiebre con el progresismo argentino y en especial con kirchnerismo después de la adhesión del PDC a una manifestación acaecida el 13 de julio frente al Congreso de la Nación Argentina contra el matrimonio entre personas del mismo sexo impulsado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y apoyado por otras fuerzas políticas,[71] [72] en sintonía con el cardenal Bergoglio.[73] [74]

El partido también se opuso a varias propuestas del gobierno, como la despenalización del aborto,[75] el consumo de drogas[76] [77] la eutanasia[78] y la prostitución,[79] la distribución gratuita de anticonceptivos,[80] [81] [82] entre otras medidas que, segun señalaron, eran "incompatibles con sus valores y principios". A partir de ese momento hubo una vuelta a la línea fundacional de la Democracia Cristiana que, según sus propias definiciones, "coloca a la persona humana en el centro, principio y fin de toda acción política".[83]

De cara a las elecciones presidenciales de 2011 apoyó la candidatura del peronista disidente Eduardo Duhalde,[84] enfrentado al kirchnerismo, quien se posicionó en cuarto lugar con el 5,86% de los votos.

En diciembre de 2011 el dirigente cordobés Juan Fernando Brügge, de la línea oficialista “Refundación Democracia Cristiana”, fue nombrado presidente del partido.[85] Y desde el 30 de abril de 2013 Brügge es uno de los directores del Banco de Córdoba por la alianza de la Democracia Cristiana con el justicialismo en la coalición Unión Por Córdoba, liderada por el peronista José Manuel de la Sota, actual gobernador de dicha provincia.[86]

En la ciudad de Buenos Aires, durante las elecciones legislativas de 2013 el partido presentó a Carlos Lionel Traboulsi como primer candidato a legislador[87] pero no obtuvo la cantidad de sufragios necesaria para acceder a la banca de legislador por la ciudad.

Actualidad[editar]

El 5 y 6 de julio de 2014, a los 59 años del Manifiesto de la Junta Promotora del Partido Demócrata Cristiano de la Argentina “LA DEMOCRACIA CRISTIANA ARGENTINA AL PUEBLO Y AL GOBIERNO”, el PDC realizó el Congreso Ideológico Nacional Partidario en Huerta Grande, Córdoba, que figura más arriba y que dejó plasmada la vuelta a la ortodoxia social cristiana en un documento llamado: “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”.

De la Sota precandidato presidencial del PDC de cara al 2015[editar]

El lunes 1 de diciembre de 2014, en un acto en la Ciudad de Buenos Aires, el Gobernador de Córdoba Dr. José Manuel de la Sota fue proclamado como precandidato presidencial de cara al 2015 por el Partido Demócrata Cristiano a nivel nacional con la presencia de su aliado, el sindicalista rural Gerónimo "Momo" Venegas del Partido FE, Julio Bárbaro, el diputado nacional (ex duhaldista) Carlos Brown, Carlos Campolongo, entre otros.[88] [89]

...“Toda la vida he sido un demócrata, y soy y seré un cristiano, así que me siento en casa. Soy uno más de ustedes y les pido que me acompañen a la Presidencia de la Nación".[90] (EXTRACTO DEL DISCURSO ACEPTANDO LA PROCLAMACIÓN PRECANDIDATURA PRESIDENCIAL DEL PDC)

José Manuel de la Sota

Alianza en CABA con el "Movimiento para el Bien Común" de Gustavo Vera de cara al 2015[editar]

En diciembre de 2014 el Partido Demócrata Cristiano de CABA que encabeza Carlos Traboulsi lanzó el Movimiento para el Bien Común "frente a la necesidad de terminar con las mafias en la CABA y lograr un presente y futuro de bienestar para nuestros hijos se conformó un espacio político, integrador de todos los sectores que tengan igual aspiración" fundando este espacio (o alianza electoral) junto con la ONG La Alameda y el partido Movimiento Unidad del Trabajo y la Producción que lidera localmente Julio Piumato (Sec. Gral de DD.HH de la CGT y Sec. Gral de Judiciales) [91] [92] impulsando al legislador porteño, docente, político y activista social Gustavo Vera como precandidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Autoridades nacionales del PDC (Periodo 2013 a 2015)
  2. Misa por los 60 años de la democracia cristiana
  3. a b c «Quién es quién. Los partidos políticos argentinos». Nueva Sociedad nº67 PP. 123-132 (Julio-Agosto de 1983). Consultado el 1 de enero de 2014.
  4. Congreso Ideológico Nacional – DOCUMENTO FINAL
  5. La Democracia Cristiana se opone al aborto
  6. Romina Cárdenas y Gonzalo Gully (26 de noviembre de 2013). «La iglesia católica como instigadora del Golpe de Estado de 1955». Hamartia, nº23. Consultado el 1 de enero de 2014.
  7. Congreso Ideológico Nacional – DOCUMENTO FINAL
  8. a b Hugo Hernán Bubenik (6-8 de noviembre de 2013). «Instituto de Investigaciones Gino Germani. VII Jornadas de Jóvenes Investigadores». Consultado el 1 de enero de 2014.
  9. Sobre el Humanismo Cristiano - documento de la ODCA
  10. Partidos Políticos Reconocidos por la Cámara Nacional Electoral Argentina
  11. Ámbito financiero 14/08/14
  12. Extracto del Manifiesto de 1955 “La Democracia Cristiana Argentina al Pueblo y al Gobierno”
  13. DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS del PDC
  14. "El humanista cristiano es manifiestamente contrario al estatismo o colectivismo, por cuanto limita la libertad y anula el valor de las comunidades naturales..."
  15. Democracia cristiana según Eduardo Fernández
  16. La Política Demócrata Cristiana para Alemania en el siglo XXI
  17. Documento Final Congreso Ideológico 2014 “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”
  18. Alfred Müller-Armack: Wirtschaftsordnung und Wirtschaftpolitik, Bern, 1976, S. 245.
  19. Hanns Abele, Handbuch der österreichischen Wirtschaftspolitik, Manz, 1982, ISBN 978-3-214-07050-2, Seite 145
  20. 5. ↑ Hans-Rudolf Peters, Wirtschaftspolitik, Oldenbourg Wissenschaftsverlag, 2000. ISBN 3-486-25502-9 S.47
  21. Grundtexte zur Sozialen Marktwirtschaft, Band 3, Marktwirtschaft als Aufgabe, Gustav-Fischer-Verlag, Stuttgart, New York, 1994, ISBN 3-437-40331-1, Seite 36
  22. "El humanista cristiano es manifiestamente contrario al estatismo o colectivismo, por cuanto limita la libertad y anula el valor de las comunidades naturales..."
  23. Moos, M. (1945) ‘Don Luigi Sturzo – Christian Democrat’, American Political Science Review, 39(2), pp. 269-292, p. 269
  24. Acusación de modernista a la Democracia Moderna
  25. Opinión del P. Alfredo Sáenz sobre la historia del mundo en relación con la realeza de Cristo desde los tiempos bíblicos hasta la actualidad
  26. De la Sota confirmó que será candidato a presidente en 2015
  27. Un declarado enemigo del chavismo será el publicista de De la Sota
  28. Documento Final Congreso Ideológico 2014 “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”
  29. "Iglesia y Comunidad Nacional" XLII Asamblea Plenaria de la Conferencia episcopal argentina. 9 de mayo de 1981
  30. Abad de Santillán, Diego (1965). La Revolución de Mayo: Factores convergentes y determinantes. Historia Argentina. TEA. p. 391. 
  31. Atilio Dell'Oro Maini; Miguel A. Fiorito; Gustavo Franceschi; Guillermo Furlong; Oscar R. Güel; Faustino J. Legón; Doncel Menossi; Juan P. Ramos e Isidoro Ruiz Moreno (1959). Presencia y sugestión del filósofo Francisco Suárez: su influencia en la Revolución de Mayo. Ed. Guillermo Kraft Limitada. 
  32. Abad de Santillán (1965): 409
  33. Corrientes interpretativas de la Revolución de mayo de 1810
  34. Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría), Año X, Ed. Goncourt, Bs. As., 1970.
  35. “Las etapas de mayo y el verdadero Moreno”, ediciones Theoría. Bs. As., 1963, pág. 73
  36. Rivadavia y la expropiación a las órdenes eclesiásticas
  37. Nueva historia de la Iglesia
  38. Jesuitas Argentina
  39. Ventura Flores, p.191
  40. Tanzi, p.82
  41. Biografía de Estrada en el Portal Educ.ar
  42. Federico Grote Pbro.
  43. Carlos Lencinas, estaba frontalmente enfrentado con Yrigoyen quien había intervenido Mendoza, y acababa de ser excluido del Senado por la mayoría yrigoyenista; El día que mataron a Carlos Washington Lencinas, Laura Rodríguez, 15 de noviembre de 2003, Mendoza, diario Los Andes; [1]
  44. Ricardo Falcón (2014). Democracia, conflicto social y renovador de ideas 1916-1930: tomo VI de la Colección Nueva Historia Argentina. Penguin Random House Grupo Editorial Argentina. 
  45. Historia Integral Argentina, t. 7, pag. 88-89
  46. GUSTAVO J. FRANCESCHI por el diario Página 12
  47. Maritain y el humanismo integral
  48. Telegrama de S.S. Pablo VI al prior general de los Hermanitos de Jesús, citado en Jacques Maritain, filósofo cristiano. Angel C. Gonzalez, 1991.
  49. 60 años de la democracia cristiana
  50. [2]
  51. Obras de Ambrosio Romero Carranza en la Biblioteca Nacional del Maestro
  52. Obras de Ambrosio Romero Carranza en la Biblioteca del Congreso de la Nación
  53. Ghirardi, Enrique. La Democracia Cristiana pág. 86 1.ª edición Buenos Aires 1983 Centro Editor de América Latina S.A. ISBN 950-25-0004-0
  54. Extracto del Manifiesto de 1955 “La Democracia Cristiana Argentina al Pueblo y al Gobierno”
  55. Caimari, Lila M. (1994) pág. 305
  56. Cohen, Roger. Cry for Me, Argentina. The New York Times. 27 de febrero de 2014. El surgimiento del peronismo en Argentina fue una "filosofía política propia, mezcla extraña de nacionalismo, romanticismo, fascismo, socialismo, pasado, futuro, militarismo, erotismo, fantasía, lloriqueo, irresponsabilidad y represión". http://www.nytimes.com/2014/02/28/opinion/28iht-edcohen28.html?ref=rogercohen&_r=0
  57. Gambini, Hugo: Historia del peronismo vol. I pág. 335 Buenos Aires 1999 Editorial Planeta Argentina S.A. ISBB obra completa 950-49-0226-X Tomo I 950-49-0227-8
  58. a b Luna, Félix: Perón y su tiempo. I. La Argentina era una fiesta págs. 385/6 Buenos Aires 1984 Editorial Sudamericana ISBN 950-07-0226-6
  59. Significado del emblema del partido
  60. http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=770601 Dell'Oro Maini promovió el decreto-ley que restauró la autonomía universitaria y abrió en uno de sus artículos la posibilidad de la creación de las universidades privadas
  61. Vigat, cap. 8, p. 200
  62. El 11 de marzo del 73, Clarín, 11 de marzo de 1998
  63. Macri eligió a Michetti para su fórmula porteña. Es legisladora de su partido y tiene diálogo con otras fuerzas, La Nación, 11 de marzo de 2007; Macri vs. Telerman en la 2.ª vuelta no es igual a Macri vs. Filmus: Es importante tenerlo en cuenta, Periodismo Verdad
  64. la democracia cristiana expulsó a Erman González de sus filas y canceló la ficha de su secretario de Defensa, Francisco Cerro, no bien asumieron sus cargos en 1989]
  65. Para la Bolsa de Cereales la Resolución 125 destruye mercados
  66. Carlos Traboulsi, titular de la Democracia Cristina, durante el conflicto por la Resolución 125.
  67. Cobos recibió a la Democracia Cristiana.
  68. La DC en el Foro en Defensa de lo Público
  69. Elecciones Primarias 2013: los candidatos frente a los principios no negociables.
  70. Manifiesto de los principios no negociables
  71. Carlos Lionel Traboulsi en TV
  72. DEMOCRACIA CRISTIANA ANALIZA LA DEROGACIÓN DE LA LEY DE "MATRIMONIO" HOMOSEXUAL
  73. «Matrimonio gay: La carta completa de Bergoglio a las monjas carmelitas», Rioja Ya.
  74. Carta adhesión del Cardenal Bergoglio Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires al Dr. Justo Carabajales, director del DEPLAI, en adhesión a la Marcha por la Vida y la Familia, realizada el 13 de julio de 2010 frente al Congreso de la Nación (5 de Julio de 2010)
  75. El kirchnerismo apoya una ley de aborto no punible
  76. El Partido Demócrata Cristiano de la República Argentina definió como “un error desafortunado” a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de despenalizar el consumo de drogas para uso personal
  77. Los kirchneristas a favor de la despenalización de la droga
  78. Con la muerte digna se abría la puerta a una ulterior legalización de la eutanasia
  79. Legisladora del kirchnerismo presentan un proyecto de ley para habilitar establecimientos de prostitución
  80. Nación distribuyó más de 30 millones de anticonceptivos en todo el país
  81. Charpentier, Denisse (14 de marzo de 2013). «Las opiniones del papa Francisco sobre 11 temas sensibles a la Iglesia católica». Biobiochile. Consultado el 15 de marzo de 2013. 
  82. Stevens, Dan (13 de marzo de 2013). «Argentina’s Bergoglio Becomes Pope Francis» (en inglés). Consultado el 15 de marzo de 2013. 
  83. “HACIA DONDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA
  84. 2011 La Democracia Cristiana apoya a Duhalde
  85. RENOVACION de autoridades en 2011
  86. Juan Brugge, nuevo director en el Banco de Córdoba
  87. Carlos Lionel Traboulsi fue candidato a legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Democracia Cristiana en 2013
  88. José Manuel De la Sota fue proclamado como precandidato presidencial por la Democracia Cristiana
  89. De la Sota presentó su precandidatura por la Democracia Cristiana
  90. De la Sota aseguró que quiere ser presidente "solo por cuatro años"
  91. http://noticias.terra.com.ar/argentina/gustavo-vera-lanzara-manana-su-precandidatura-a-jefe-de-gobierno-porteno,7b34123e0ea4a410VgnCLD200000b2bf46d0RCRD.html Movimiento al Bien Común
  92. http://www.fundacionalameda.org/2014/12/gustavo-vera-hoy-lanza-su-candidatura.html Gustavo Vera lanza su precandidatura a jefe de Gobierno porteño