Partido Demócrata Cristiano (Argentina)

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Partido Demócrata Cristiano
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Emblema del PDC
Presidente Juan F. Brugge
Fundación 1954
Ideología política Democracia cristiana,[1] Conservadurismo[2]
Posición en el espectro Centro[1] [3]
Sede Combate de los Pozos 1055, Piso 1
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
País Argentina
Organización juvenil Juventud Demócrata Cristiana
Afiliación internacional Internacional Demócrata de Centro
Afiliación regional Organización Demócrata Cristiana de América
Sitio web http://www.democraciacristiana.com.ar

El Partido Demócrata Cristiano (PDC) es un partido político de la República Argentina reconocido a nivel nacional por la Justicia electoral y tiene presencia, además, en siete provincias.[4]

Orígenes[editar]

Con sentido de organización el antecedente más remoto y directo del partido es el "Club Católico", fundado por Félix Frías en 1877, rebautizado en 1883 con el nombre de Asociación Católica de Buenos Aires, aunque hubo grandes defensores del pensamiento católico argentino anteriores como Gregorio García de Tagle, fray Cayetano Rodríguez y el periodista y escritor satírico fray Francisco de Paula Castañeda

que reaccionaron contra el anticatolicismo de Mariano Moreno y Bernardino Rivadavia.

En 1884 fue fundada en Argentina la Unión Católica que surgió de un Congreso que el catolicismo realizó en Buenos Aires, en agosto y septiembre de ese año. Intentaron organizarse como partido con motivo de la promulgación de la Ley 1420, de Educación Común, que introducía la enseñanza laica en las escuelas, manifestando su oposición al gobierno de Julio Argentino Roca.

En la Unión Católica militaron José Manuel Estrada y Pedro Goyena, ambos fueron diputados nacionales por el nuevo Partido, a partir de 1886. No obstante, la Unión Católica no prosperó como partido político, y la mayoría de sus miembros integraron a partir de 1890 la Unión Cívica.

Padre Federico Grote, iniciador del pensamiento católico obrero en Argentina.

Luego de que en 1891 el Papa León XIII diera a conocer la encíclica Rerum Novarum, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras, dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada y discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo, el sacerdote Guillermo Grote fundó en 1894 los Círculos de Obreros Católicos. Con ellos organizó un periódico "La Defensa", que más tarde fue sustituido por el diario "El Pueblo", que se editó hasta 1960, en los que difundía los Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

En el año 1902, el padre Grote fundó la Liga Democrática Cristiana. En 1911 se transformó en Unión Democrática Cristiana. Ésta se disolvió en 1919 y a principios de la década de 1920, se reunieron nuevamente los integrantes de la ex Unión Democrática Cristiana, bajo el nombre de Unión Democrática Argentina.

El 31 de mayo de 1923 Monseñor Miguel de Andrea, obispo de Temnos y párroco de San Miguel Arcángel, fundaba la Federación de Asociaciones Católicas de Empleadas y nunca ceso de alertar sobre el peligro de las doctrinas totalitarias, contra las que propondrá como remedio el perfeccionamiento de la democracia argentina.

En 1927 se formó el Partido Popular, que sostuvo el voto femenino, la libertad de enseñanza y el reconocimiento jurídico de las organizaciones sindicales. Las posturas nacionalistas surgidas por imitación de lo ocurrido en Italia con Benito Mussolini que apoyaban la implantación de un corporativismo provocaron la división del Partido Popular y su disolución. Fue entonces cuando los nacionalistas católicos apoyaron al semanario "La Nueva República", opositor al gobierno radical, y se produjo un golpe militar dirigido por el general José Félix Uriburu, que derrocó a Hipólito Yrigoyen el 6 de septiembre de 1930.

Antecedentes doctrinarios[editar]

Pío XI en su despacho.

En 1931, la promulgación de la encíclica Cuadragésimo Anno del Papa Pío XI, propuso llevar a la práctica los principios de la recta razón y de la filosofía socialcristiana sobre el capital de trabajo y su mutua coordinación enseñando evitar tanto el individualismo como el colectivismo, actualizando de esta forma las normas para resolver la agudización de la cuestión social. El papa Pío XI colocaba a lo social en primer plano, precisamente cuando habían comenzado a imperar los ultranacionalismos italiano y alemán en Europa. Pocos después, Pío XI condenaba al nazismo y al fascismo, y luego daría también una encíclica condenando al comunismo ateo.

En esta década los católicos democráticos, otra de las alas del Partido Popular, se reagruparon con la fundación de la Acción Católica Argentina (1931). En 1932 asume la dirección de la revista Criterio monseñor Gustavo Franceschi.

Jacques Maritain, iniciador del pensamiento filosófico-político de la Democracia Cristiana.

Con la visita a la Argentina de Jacques Maritain en 1936 se difundió su pensamiento, tarea emprendida anteriormente por monseñor Gustavo Franceschi y monseñor Octavio Derisi. El pensamiento de Jacques Maritain, en que se basan los demócrata cristianos, sostiene que el hombre no es solamente un individuo, sino una persona que está vinculada a Dios, y en su dirección realiza todas sus posibilidades. Bajo este precepto el hombre, que es anterior a la sociedad, no puede quedar absorbido por ella, ni por ninguna de sus manifestaciones. Pero al mismo tiempo, el hombre, aunque trascienda de un todo, es parte de él. El todo, del cual el hombre forma parte, es la sociedad y es ella la que debe tener como fin el bien común de las personas que la componen. Estos conceptos llevan a la visualización del hombre como persona en función comunitaria, con sentido solidario, para lograr el bien común. En general los principios de Maritain fueron asumidos por todos los partidos democristianos en los años 1940. Pero también ocurrió que muchos de ellos se orientaron a distintas direcciones, así aparecieron los que adherían al liberalismo económico, los que estaban en contra de él y los que adherían al marxismo.

Otro pensador que influyó en el pensamiento filosófico y social de la época fue el filósofo de Santo Tomás de Aquino también francés Étienne Gilson.

En 1939 diversos grupos católicos que adherían al pensamiento de Jacques Maritain llamado humanismo cristiano formaron la Unión Demócrata Cristiana en la ciudad de Buenos Aires y en 1940 la Unión Federalista Demócrata Cristiana y la Unión Democrática Cristiana, en Córdoba. Estos grupos eran independientes entre sí, pero su denominador común, era el repudio a los nacionalistas católicos que se habían volcado al franquismo y más aún llegando apoyar al fascismo.

Fundación del Partido Demócrata Cristiano[editar]

En los primeros años de la década de 1940 ya militaban en los distintos grupos demócratas cristianos algunos de los hombres, que a fines del gobierno peronista, formaron el Partido Demócrata Cristiano. Entre ellos estaban: Manuel V. Ordoñez, Oscar Puiggrós, Ambrosio Romero Carranza, Salvador Busacca, Lucas Ayarragaray, Jaime Potenze y Jorge García Venturini.

En 1945, año de gran agitación política en la Argentina que coincide con el derrumbe del fascismo y nazismo en Europa, surgieron nuevas agrupaciones identificadas con el pensamiento democristiano, en distintas ciudades del interior del país, siguiendo la tendencia de Europa con Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi y Robert Schuman, padres de la Unión Europea.

Para los comicios del 24 de febrero de 1946, los grupos demócratas cristianos, aunque no estaban organizados como partido político, apoyaron la fórmula Tamborini-Mosca de la Unión Democrática. Luego del triunfo peronista, los grupos democristianos entraron en un período recesivo.

En 1948 y 1949 se formaron agrupaciones pero con escasa duración. Si bien los democristianos argentinos provienen del catolicismo, no existía en los comienzos de sus primeras agrupaciones, una unidad de pensamiento en torno a los principios básicos que debía tener un partido político. Por tal motivo se formaban y disolvían tantas agrupaciones.

Iglesia de San Ignacio profanada por los seguidores del presidente Juan Perón en 1955.

En el año 1950 desapareció en Córdoba la Unión Democrática Cristiana; ese año fue fundado el Ateneo Social Cristiano. De ese grupo surgió el Partido Demócrata Cristiano en 1954, en el que militaron entre otros, José Antonio Allende y Horacio Sueldo. En este año apareció la revista "Polémica" dirigida por Leopoldo Pérez Gaudio y fue el enlace para que los distintos grupos democristianos del país, decidieran realizar una especie de Congreso que en principio iba a ser realizado en Córdoba. Finalmente el Encuentro se realizó en Rosario los días 8, 9 y 10 de julio de 1954. De allí surgió la "Junta Promotora Nacional de Partidos Políticos Provinciales de inspiración Demócrata Cristiana". Esta formación constituyó el paso más decisivo para la fundación del PDC, y esta Junta, desde el momento que empieza a ejercer sus funciones, tomó el carácter de cuerpo directivo de una agrupación política y emitió un Manifiesto fechado el 11 de julio de 1955 y hecho público el 13 de julio de 1955, con el título: “La Democracia Cristiana Argentina al pueblo y al gobierno” definiéndose como un partido de centro, humanista y cristiano.

Luego del golpe militar del 16 de septiembre de 1955 y estando todavía muy presente la Quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetrada por militantes Peronistas; en oportunidad de la formación de la Junta Consultiva Nacional, la Junta Promotora de los Democristianos, designó como representantes en aquel organismo a Manuel Ordoñez y al Doctor Rodolfo Martínez (h). En diciembre los democristianos realizaron una Convención Nacional en Córdoba integrada por: Lucas Ayarragaray como presidente, José Antonio Allende, Manuel Ordóñez, Juan T. Lewis, Francisco Cerro, Juan C. Ricci, Ricardo Dussel, José A. Millán, Angélica Fuselli, Carlos Imbaud y Guillermo López. Al mismo tiempo emitió una declaración de principios, dio a conocer un programa y redactó una carta orgánica federalista, de centro.

En la misma época existió otro partido con basamientos cristianos, distinto PDC, que conformó la Unión Federal que fue muy importante pero que nunca se integraron como grupo demócrata cristiano por ser nacionalista. Uno de sus referentes fueron rl constituyente Enrique Ariotti y el dirigente cordobés Enrique Herrera.

Primeros tiempos[editar]

En los comicios para convencionales para integrar la Convención Constituyente de 1957, que debía reformar la Constitución de 1853, la Democracia Cristiana obtuvo 8 representantes: José Antonio Allende, José Amado, Lucas Ayarragaray, Luis M. Duarte, Juan T. Lewis, Miguel A. Nessa Boeri, Horacio J. Peña y Juan C. Ricci.

Manuel V Ordóñez.

Con motivo de las elecciones del 23 de febrero de 1958, el PDC convocó a la Convención Nacional con el fin de elegir la fórmula presidencial. Hubo dos líneas: "Unidad y Avanzada", que sostenía las candidaturas de Lucas Ayarragaray y Horacio Sueldo y representaban los sectores del partido comprometidos con postulados reformistas y progresistas en lo económico y social; y "Acción e Interior" que apoyaba las candidaturas de Manuel Ordoñez y M. A. Nessa Boeri, que respondían al sector del partido que adhería a los principios del liberalismo económico. En la votación se impuso "Unidad y Avanzada" y los candidatos se convirtieron en Presidente y Vicepresidente respectivamente. En las elecciones generales la fórmula Demócrata Cristiana obtuvo 280 000 votos.

Giro a la izquierda del PDC[editar]

Durante el gobierno de Arturo Frondizi, la Democracia Cristiana adoptó una postura marcadamente opositora y al mismo tiempo se acentuaron las diferencias internas que evidenciaron profundas discrepancias doctrinarias. Esto motivó la realización de una Convención Nacional que sesionó en Córdoba los días 20, 21 y 22 de febrero de 1959. De ésta surgió una Junta Transitoria presidida por Lucas Ayarragaray y el debate ideológico se suspendió por seis meses. Cumplido el plazo, se realizó otra en Bahía Blanca, que eligió una Junta definitiva integrada por: Guillermo Fernández Gil (presidente) y José M. Holgado, Salvador Busacca, José Allende, Horacio Peña, Luis Morea, Teodosio Pizarro, Julio Álvarez, Ricardo Alcácer, Francisco Ramos Mejía y Marta Aldonado.

Horacio Sueldo (1970).

Junto con la elección de la Junta se definió la línea política en el marco del reformismo progresista, y la definitiva superación de los sectores que adherían al liberalismo económico. La mayoría de estos sectores se alejaron de la DC ingresando a otros partidos políticos como la UCRI o abandonando la actividad política. El documento señalaba: "... en el panorama de desorden institucional, inmoralidad pública, y escepticismo político que vive la Argentina, la nota dominante está dada por la crisis económica, el progresivo descenso del nivel de vida que ha llegado a límites de insuficiencia humana general..., puso énfasis en la necesidad de la plena vigencia de la democracia y sus instituciones sin proscripciones y en el reintegro a la vida política del país del peronismo". La DC comenzó así una durísima oposición frente al gobierno de Frondizi y su Ministro de Economía, Álvaro Alsogaray.

Luego de la definición ideológica de la DC, ésta tomó una posición aperturista con el fin de hacer contacto con grupos estudiantiles sindicales y otros partidos políticos. El objetivo era ingresar a nuevos adherentes y darle una mayor dinámica, para convertirla en una fuerza de peso político nacional. También proponía alianzas políticas con otras fuerzas populares, nacionalistas y democráticas que se opusieran al liberalismo, al marxismo y a todos los extremismos. Esta línea fue liderada por Horacio Sueldo, seguido por José Antonio Allende, Enrique De Vedia, G. Fernández Gil, Francisco Cerro, R. Parera, J. Torres Bas, entre otros dirigentes.

Una vez caído Frondizi y para las anunciadas elecciones nacionales de 1963, el PDC da espacio como candidato a presidente al peronista Raúl Matera que en ese momento representaba al ala izquierda del justicialismo con Horacio Sueldo como candidato a vicepresidente. Sin embargo, Matera es proscripto y la fórmula terminó siendo Horacio Jorge Sueldo-Francisco Cano.

José Antonio Allende.

En las elecciones de 1973 que dieron el triunfo al justicialismo, las fuerzas democristianas se agruparon en dos fracciones: El Partido Popular Cristiano de José Antonio Allende, formó parte del Frente Justicialista de Liberación y el Partido Revolucionario Cristiano, de Horacio Sueldo, que se negó a tal entendimiento, acercándose al Partido Intransigente y conformando la Alianza Popular Revolucionaria. Después del Proceso de Reorganización Nacional, el partido volvió a unirse y en las elecciones de 1983 presentó la fórmula Francisco Cerro-Arturo Ponsatti.

En las elecciones de 1989 integró la alianza Frente Justicialista Popular en conjunto con el justicialismo, el MID, el MOPALI y otros partidos. La fórmula Menem-Duhalde triunfó pero al poco tiempo el PDC abandonó dicha alianza. La formación de esta alianza electoral significó una nueva fractura en la DC, cuyo presidente Carlos Auyero se retiró de esa fuerza junto con un nutrido grupo de dirigentes y militantes de su sector interno Humanismo y Liberación, para dar origen a lo que luego sería el Frente Grande, con Carlos "Chacho" Álvarez.

En 1995 apoyó la fórmula del FrePaSo en conjunto con el Frente Grande, el partido PAIS y la Unidad Socialista integrada por los partidos Socialista Popular y Socialista Democrático. La fórmula estaba integrada por Bordón-Álvarez.

En 1999 integró a través del FrePaSo, la Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación que ganó las elecciones con la fórmula Fernando de la Rúa-Álvarez obteniendo el 48,37% de los votos.

Por fin, en 2003, volvió a presentarse solo con la fórmula Manuel Herrera - Eduardo Cúneo con la que logró el 0,26% de los votos positivos emitidos.

En las elecciones legislativas celebradas el 23 de octubre de 2005, obtuvo en la Ciudad de Buenos Aires el 0,25% de los votos, mientras que en la Provincia de Buenos Aires fue elegida por el 0,33% de los votantes.

Vuelta a la línea centrista fundacional de la Democracia Cristiana[editar]

En las elecciones de 2011, el PDC apoyó la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde obteniendo un cuarto lugar con el 5,86% de los votos.

Foto del Congreso Ideológico Nacional de la DC 2014 con José Manuel de la Sota.

El 5 y 6 de julio de 2014, a los 59 años del Manifiesto de la Junta Promotora del Partido Demócrata Cristiano, el PDC realizó un Congreso Ideológico Nacional Partidario en Huerta Grande, Córdoba, en el que participó el Gobernador José Manuel de la Sota, ratificando los valores y principios originales, como partido de centro, humanista y cristiano en un documento llamado: “HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA”. [5]

Doctrina y Puntos de vista políticos[editar]

El partido se autodefine como una fuerza política nacional, con una concepción cristiana del ser humano, integrada en lo que denomina el campo popular y defiende sus raíces social-cristianas, liberales y conservadoras. Se posiciona en contra del aborto, adoptando una posición Provida.[6]

Como con cualquier ideología política, la democracia cristiana ha tenido manifestaciones diferentes a través del tiempo y en distintos países; hay dos amplias ideologías que son llamadas democracia cristiana.

Como generalización, se puede decir que los partidos democristianos tienden a ser moderadamente conservadores. Estas generalizaciones, sin embargo, deben ser diferenciadas por la consideración de que la democracia cristiana no encaja precisamente en las categorías usuales del pensamiento político, sino que más bien incluye elementos comunes a otras ideologías políticas:

Democristianos Capitalismo Socialismo
En común Valores morales tradicionales (contrarios al aborto y a favor de la familia tradicional), oposición a la secularización, una visión del desarrollo evolucionario (como opuesto a revolucionario) de la sociedad, un énfasis en la ley y el orden, y rechazo al comunismo. Un énfasis en los derechos humanos y la iniciativa individual. Un énfasis en la comunidad, solidaridad social, el humanismo, el apoyo al Estado del bienestar, y por alguna regulación del mercado.
En contra Abierto al cambio (por ejemplo, en la estructura de la sociedad) y no necesariamente con apoyo al statu quo social. Un rechazo al secularismo, y énfasis en el hecho de que el individuo es parte de una comunidad y tiene deberes para con ella. La mayoría de los demócratas cristianos europeos apoyan una economía de mercado y no adhieren a la doctrina de la lucha de clases. Esto no necesariamente se ve en algunos partidos democristianos de América Latina, con su influencia de la Teología de la Liberación.


Los democristianos son por lo general conservadores en lo social, y como tales, mantienen una posición relativamente escéptica respecto a temas como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque algunos partidos demócrata cristianos han aceptado la legalización limitada de ambos. Es común que los partidos democristianos tiendan a marcar la herencia cristiana de su país, y afirmar posiciones éticas explícitamente cristianas, antes que adoptar una visión más liberal o secular.

En asuntos económicos, los demócratas cristianos no suelen desafiar al capitalismo como sistema económico, a diferencia de su repudio explícito al comunismo y similares ideologías,[7] aunque sí ven a la economía como algo al servicio de la humanidad. El deber del estado con respecto a la sociedad es de real importancia para los democristianos, algunos ven a este deber como meramente para crear las condiciones para que la sociedad civil florezca por fuera de las fronteras del estado, mientras que otros lo ven como un deber más directo del estado con los ciudadanos. En décadas recientes, algunos partidos demócrata cristianos en Europa han adoptado políticas consistentes con un punto de vista liberal en lo económico, mientras que otros demócrata cristianos por momentos parecen mantener visiones similares del socialismo cristiano.

Durante el papado del Papa Benedicto XVI la Democracia Cristiana adhirió a los cuatro principios básicos para la actuación coherente del cristiano en política han sido denominados "no negociables" por él y enumerados de esta manera: "...el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer [8] ; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas". [9]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. a b «Quién es quién. Los partidos políticos argentinos». Nueva Sociedad nº67 PP. 123-132 (Julio-Agosto de 1983). Consultado el 1 de enero de 2014.
  2. Romina Cárdenas y Gonzalo Gully (26 de noviembre de 2013). «La iglesia católica como instigadora del Golpe de Estado de 1955». Hamartia, nº23. Consultado el 1 de enero de 2014.
  3. Hugo Hernán Bubenik (6-8 de noviembre de 2013). «Instituto de Investigaciones Gino Germani. VII Jornadas de Jóvenes Investigadores». Consultado el 1 de enero de 2014.
  4. [ http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=753904] Ámbito financiero 14/08/14
  5. Congreso Ideológico Nacional – DOCUMENTO FINAL
  6. La Democracia Cristiana se opone al aborto
  7. Moos, M. (1945) ‘Don Luigi Sturzo – Christian Democrat’, American Political Science Review, 39(2), pp. 269-292, p. 269
  8. DEMOCRACIA CRISTIANA ANALIZA LA DEROGACIÓN DE LA LEY DE "MATRIMONIO" HOMOSEXUAL
  9. Manifiesto de los principios no negociables