Familia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Escultura de Henry Moore con el título Familia. Barclay School, Stevenage, Hertfordshire, Gran Bretaña.

Desde que nacemos, los seres humanos vivimos rodeados de muchas personas. El primer grupo humano al que pertenecemos es la familia, célula fundamental de la sociedad. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.[1] La familia es la célula básica en la cual los seres humanos adquieren los primeros rasgos para el desarrollo del carácter y de la identidad personal, así como los hábitos y los valores que determinarán, en un inicio, su pensamiento y su desarrollo social. De esta manera, se le considera como una institución de gran relevancia para la sociedad y su perpetuidad, al ser señalada por varios autores como el primer contacto del hombre con la sociedad. A lo largo de la historia han existido diversos autores con concepciones distintas respecto a la familia, una de ellas es la versión naturalista, que establece que ésta es la única institución que surge de manera natural, concibiéndosele como un hecho que surge espontáneamente, de instintos primordiales y que no evoluciona hacia realidades artificiales. Los lazos principales que definen una familia son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del establecimiento de un esposo fijo; por otra parte, el lazo entre una mujer y un hombre podía ser roto con la negativa de la mujer a recibir en su casa al hombre. Por su parte, el "compañero reconocido de una mujer debía asumir la paternidad de los hijos de ésta, aun cuando fuera de dominio público que el genitor —el padre biológico, según la terminología utilizada en Occidente— fuera otro hombre" (Gough, 1974).En algunas sociedades, sólo se permite la unión entre dos personas mientras que en otras es posible la poligamia—, y vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos o los lazos que se establecen entre los hermanos que descienden de un mismo padre. También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus miembros. La familia nuclear, fundada en la unión entre hombre y mujer, es el modelo principal de familia como tal, y la estructura difundida mayormente en la actualidad. Las formas de vida familiar son muy diversas, dependiendo de factores sociales, culturales, económicos y afectivos. La familia, como cualquier institución social, tiende a adaptarse al contexto de una sociedad.

El Día Internacional de la Familia se celebra el 15 de mayo.[2]

Tipos de familias[editar]

Las familias están clasificadas en 4 partes que son las siguientes:

  • Familia nuclear, formada por la madre, el padre y su descendencia.
  • Familia extensa, formada por parientes cuyas relaciones no son únicamente entre padres e hijos. Una familia extensa puede incluir abuelos, tíos, primos y otros parientes consanguíneos o afines.
  • Familia monoparental, grupo familiar compuesto por un solo progenitor(puede ser padre o madre) y un hijo único o varios hijos.
  • Familia ensamblada, es la que está compuesta por agregados de dos o más familias (ejemplo: madre sola con sus hijos se junta con padre viudo con sus hijos), y otros tipos de familias, aquellas conformadas únicamente por hermanos, por amigos (donde el sentido de la palabra "familia" no tiene que ver con un parentesco de consanguinidad, sino sobre todo con sentimientos como la convivencia, la solidaridad y otros), etc, quienes viven juntos en el mismo lugar por un tiempo considerable.

En muchas sociedades, principalmente en Estados Unidos y Europa occidental, también se presentan familias unidas por lazos puramente afectivos, más que sanguíneos o legales. Entre este tipo de unidades familiares se encuentran las familias encabezadas por miembros que mantienen relaciones conyugales estables no matrimoniales, con o sin hijos.

Según la doctora Leticia Fiorini:[3]

En la actualidad asistimos a una especie de construcción de la familia nuclear. En las sociedades globalizadas, postindustriales, postmodernas pareciera que se diversifican las formas de organización familiar. Por supuesto que esto coexiste, en el marco del multiculturalismo, con organizaciones sociales donde impera la familia nuclear y la ley del padre. El contexto muestra un despliegue de variantes antes difíciles de concebir. Las transformaciones de las familias actuales, la caída del pater familias, la deconstrucción de la maternidad, así como el auge de las nuevas técnicas reproductivas, al poner en cuestión que la unión hombre-mujer sea un elemento esencial para la procreación, desafían el concepto de parentalidad tradicional.

Etimología[editar]

El término familia procede del latín famīlia, "grupo de siervos y esclavos patrimonio del jefe de la gens", a su vez derivado de famŭlus, "siervo, esclavo", que a su vez deriva del osco famel. El término abrió su campo semántico para incluir también a la esposa e hijos del pater familias, a quien legalmente pertenecían, hasta que acabó reemplazando a gens. Tradicionalmente se ha vinculado la palabra famŭlus, y sus términos asociados, a la raíz fames («hambre»), de forma que la voz se refiere, al conjunto de personas que se alimentan juntas en la misma casa y a los que un pater familias tiene la obligación de alimentar a sus hijos.[cita requerida]

Origen y concepción[editar]

La familia supone por un lado una alianza, el matrimonio, y por el otro una filiación, los hijos.[4]

Según expone Claude Lévi-Strauss, la familia tiene su origen en el establecimiento de una alianza entre dos o más grupos de descendencia a través del enlace matrimonial entre dos de sus miembros. La familia está constituida por los parientes, es decir, aquellas personas que por cuestiones de consanguinidad, afinidad, adopción u otras razones diversas, hayan sido acogidas como miembros de esa colectividad.

Las familias suelen estar constituidas por unos pocos miembros que suelen compartir la misma residencia. Dependiendo de la naturaleza de las relaciones de parentesco entre sus miembros, una familia puede ser catalogada como familia nuclear o familia extensa. El nacimiento de una familia generalmente ocurre como resultado de la fractura de una anterior o de la unión de miembros procedentes de dos o más familias por medio del establecimiento de alianzas matrimoniales o por otro tipo de acuerdos sancionados por la costumbre o por la ley (como el caso de las sociedades de convivencia en México).

La integración de los miembros de la familia, como en el caso de los grupos de parentesco más amplios como los linajes, se realiza a través de mecanismos de reproducción sexual o de reclutamiento de nuevos miembros. Si se considerara que la familia debe reproducirse biológicamente, no podrían conceptualizarse como «familias» aquellos grupos donde Ego [5] o su consorte (o ambos) están incapacitados de reproducirse biológicamente.

En estos casos, la función reproductiva se traslada a los mecanismos de reclutamiento socialmente aceptables —como la adopción—. El reclutamiento de nuevos miembros de una familia garantiza su trascendencia en eizadora de la familia en Occidente se ha debilitado conforme se fortalecen las instituciones especializadas en la educación de los niños más pequeños. Esto ha sido motivado, entre otras cosas, por la necesidad de incorporación de ambos progenitores en el campo laboral, lo que lleva en algunas ocasiones a delegar esta función en espacios como las guarderías, el sistema de educación preescolar y, finalmente, en la escuela. Sin embargo, este fenómeno no se observa en todas las sociedades; existen aquellas donde la familia sigue siendo el núcleo formativo por excelencia.

Por otra parte, la mera consanguinidad no garantiza el establecimiento automático de los lazos solidarios con los que se suele caracterizar a las familias. Si los lazos familiares fueran equivalentes a los lazos consanguíneos, un niño adoptado nunca podría establecer una relación cordial con sus padres adoptivos, puesto que sus "instintos familiares" le llevarían a rechazarlos y a buscar la protección de los padres biológicos. Los lazos familiares, por tanto, son resultado de un proceso de interacción entre una persona y su familia (lo que quiera que cada sociedad haya definido por familia: familia nuclear o extensa; familia monoparental o adoptiva, etc.). En este proceso se diluye un fenómeno puramente biológico: es también y, sobre todo, una construcción cultural, en la medida en que cada sociedad define de acuerdo con sus necesidades y su visión del mundo lo que constituye una «familia».

Historia de la familia en Occidente[editar]

Árbol genealógico de los dioses olímpicos. En azul, los que siempre se consideran olímpicos, en verde los variables, y en negro, los demás personajes.

.

Antropólogos y sociólogos han desarrollado diferentes teorías sobre la evolución de las estructuras familiares y sus funciones. Según éstas, en las sociedades más primitivas existían dos o tres núcleos familiares, a menudo unidos por vínculos de parentesco, que se desplazaban juntos parte del año pero que se dispersaban en las estaciones con escasez de alimentos. La familia era una unidad económica: los hombres cazaban mientras que las mujeres recogían y preparaban los alimentos y cuidaban de los niños. En este tipo de sociedad era normal el infanticidio (muerte dada violentamente a un niño de corta edad) y la expulsión del núcleo familiar de los enfermos que no podían trabajar..

Después de la Reforma protestante en el siglo XVI, el carácter religioso de los lazos familiares fue sustituido en parte por el carácter civil. La mayor parte de los países occidentales actuales reconocen la relación de familia fundamentalmente en el ámbito del derecho civil, y no es sino hasta el siglo XVIII que incorporan el concepto de infancia actual:[6] [7]

Desde una perspectiva biológica, niñez y adultez son distintas. Sin embargo, estas diferencias estarán socialmente dadas por las concepciones que existan respecto de ellos, por los desafíos que se les planteen, por las tareas que se espera que cumplan o por los comportamientos que se supone deben tener, entre otros aspectos. Además, estas concepciones tendrán diferencias, muchas veces sustantivas, de sociedad en sociedad, en determinados momentos históricos y según sea el grupo cultural. (...) Desde “ritos de pasaje” que hacen explícito, a través de un acto social, el paso de una etapa a otra, sin embargo, su caracterización y exigencias tampoco son homogéneas. En la cultura occidental, la niñez como construcción cultural sólo surge alrededor del siglo XVIII, consolidándose posteriormente.

UNESCO: Participación de las familias en la educación infantil latinoamericana

Estos cambios se producen en el contexto de la Revolución industrial. Por un lado, las nuevas tecnologías hacen posible el trabajo de niños y jóvenes y, por otro, los cambios en la esperanza de vida hacen que los menores adquieran un mayor valor en términos de protección a los adultos mayores. De esta forma la familia, que era entendida como una sociedad que aseguraba la supervivencia de sus miembros y no como un espacio de afecto, comienza a tomar el concepto actual, principalmente por la acción de educadores cristianos:[6]

(...) La familia entendida como espacio de cuidado de los niños y niñas, de preocupación por su bienestar, y el infante como un ser distinto del adulto, con características propias. Como señala Ochoa, en cada año en París eran amamantados por sus madres. Otros mil recién nacidos, los niños de las familias privilegiadas, eran amamantados por nodrizas fuera de París. Muchos morían ante lo que hoy consideraríamos indiferencia de los padres, quienes frecuentemente ignoraban el paradero de sus hijos.

UNESCO: Participación de las familias en la educación infantil latinoamericana

Por su parte, otros autores contemporáneos sostienen que el esquema de familia predominante en las sociedades industrializadas tiene también una base utilitaria, al permitir la transmisión de capitales económicos, simbólicos y sociales. Según estos autores, la familia que se tiende a considerar como "natural" es un constructo de invención reciente y que puede desaparecer en forma más o menos rápida. El fenómeno subyacente en este razonamiento es que las palabras no sólo hablan de la "realidad" sino que le otorgan significado y, por tanto, el definir algo como "normal" es un proceso no neutral que fomenta lo que se define como tal:.[8] [9]

Lo que distingue a nuestras sociedades industrializadas de las sociedades exóticas [es] el hecho de que nuestros grupos sociales se reclutan menos sobre la base del parentesco que sobre las clases de edad, la clase social, la afinidad amical, el lugar de trabajo, el ejercicio del ocio, etcétera", apunta por ejemplo la etnóloga francesa, Martine Segalen. (...) Segalen afirma que el grupo doméstico antiguo, del cual no existe un único tipo sino varios, "es tan inestable como la célula conyugal contemporánea". Y que, en este sentido, "nuestra sociedad no ha inventado ni la movilidad geográfica ni la inestabilidad de los matrimonios sometidos". (...) Para esta autora, la estructura familiar predominante en las sociedades industriales es una figura "efímera" y "transitoria" entre los modelos clásicos y los que están apareciendo actualmente.

Revista Teína: Detrás de la palabra "familia".

Una hipótesis similar había sido realizada por Engels, quien sostuvo que lo que la sociedad llama "civilización" es un proceso centrado en la organización de las familias, la que evolucionó desde los primitivos gens hasta la forma moderna como manera de acumular riquezas, pero no por parte de la sociedad sino en forma individual. En su concepto, el fenómeno obedece a la lucha de clases, genera injusticias y es insostenible:[10]

La disolución de la sociedad se yergue amenazadora ante nosotros, como el término de una carrera histórica cuya única meta es la riqueza, porque semejante carrera encierra los elementos de su propia ruina. La democracia en la administración, la fraternidad en la sociedad, la igualdad de derechos y la instrucción general, inaugurarán la próxima etapa superior de la sociedad, para la cual laboran constantemente la experiencia, la razón y la ciencia. "Será un renacimiento de la libertad, la igualdad y la fraternidad de las antiguas gens, pero bajo una forma superior".

F. Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado.

Los estudios históricos muestran que la estructura familiar ha sufrido pocos cambios a causa de la emigración a las ciudades y de la industrialización. El núcleo familiar era la unidad más común en la época preindustrial y aún sigue siendo la unidad básica de organización social en la mayor parte de las sociedades industrializadas modernas. Sin embargo, la familia moderna ha variado, con respecto a su forma más tradicional, en cuanto a funciones, composición, ciclo de vida y rol de los padres. El Instituto de Política Familiar (IPF) expresa en su informe Evolución de la familia en Europa (2006) que:[11]

Las crisis y dificultades sociales, económicas y demográficas de las últimas décadas han hecho redescubrir que la familia representa un valiosísimo potencial para el amortiguamiento de los efectos dramáticos de problemas como el paro, las enfermedades, la vivienda, las drogodependencias o la marginalidad. La familia es considerada hoy como el primer núcleo de solidaridad dentro de la sociedad, siendo mucho más que una unidad jurídica, social y económica. La familia es, ante todo, una comunidad de amor y de solidaridad.

Otras funciones que antes desempeñaba la familia rural, tales como el trabajo, la educación, la formación religiosa, las actividades de recreo y la socialización de los hijos, en la familia occidental moderna son realizadas, en gran parte, por instituciones especializadas. El trabajo se realiza normalmente fuera del grupo familiar y sus miembros suelen trabajar en ocupaciones diferentes lejos del hogar. La educación, por lo general, la proporcionan el Estado o grupos privados. Finalmente, la familia todavía es la responsable de la socialización de los hijos, aunque en esta actividad los amigos y los medios de comunicación han asumido un papel muy importante.

Rol de las mujeres[editar]

Algunos de estos cambios están relacionados con la modificación actual del rol de la mujer. En las sociedades más desarrolladas la mujer ya puede ingresar (o reingresar después de haber tenido hijos) en el mercado laboral en cualquier etapa de la vida familiar, por lo que se enfrenta a unas expectativas mayores de satisfacción personal respecto de hacerlo sólo a través del matrimonio y de la familia.

Tamaño de la familia[editar]

En el siglo XX ha disminuido en Occidente el número de familias numerosas. Este cambio está particularmente asociado a una mayor movilidad residencial y a una menor responsabilidad económica de los hijos para con los padres mayores, también se debe a que ya se están realizando grupos de planeación familiar para evitar tener hijos no deseados, al irse consolidando los subsidios de trabajo y otros beneficios por parte del Estado que permiten mejorar el nivel de vida de los jubilados.

En los años 1970 el prototipo familiar evolucionó en parte hacia unas estructuras modificadas que englobaban a las familias monoparentales, familias del padre o madre casado en segundas nupcias y familias sin hijos. En el pasado, las familias monoparentales eran a menudo consecuencia del fallecimiento de uno de los padres; actualmente, la mayor parte de las familias monoparentales son consecuencia de un divorcio, aunque muchas están formadas por mujeres solteras con hijos. En 1991 uno de cada cuatro hijos vivía sólo con uno de los padres, por lo general, la madre. Sin embargo, muchas de las familias monoparentales se convierten en familias con padre y madre a través de un nuevo matrimonio o de la constitución de una pareja de hecho.

Impacto de las separaciones conyugales[editar]

El decremento de los matrimonios y el incremento de los divorcios, intervienen en las bajas tasas de natalidad, mismas que impactan el remplazo generacional, que a su vez tiene repercusiones económicas a futuro como la debilidad del sistema pensionario y bajo crecimiento económico.[12]

La crianza de menores en familias donde los padres no se encuentran vinculados matrimonialmente, repercute generar menores oportunidades de desarrollo del capital humano y social en la población.[13]

Así mismo tienen mayores probabilidades de presentar problemas emocionales como depresión, ansiedad, dificultades  interpersonales e inestabilidad, así como un incremento en el riesgo de desarrollar adicciones y posibilidad de intentos de suicidio en comparación con los hijos de matrimonios estables.[14]   

Se ha observado un aumento en las probabilidades de abuso físico y sexual en los menores criados en familias uniparentales, o con padres no consanguíneos y familias de paso, consecuencia, en gran proporción, por producto de separaciones conyugales.[15]

Crítica[editar]

Algunos científicos sociales han abogado por la abolición de la familia. Un oponente inicial de la familia era Sócrates, cuya posición fue esbozada por Platón en La República.[16] En el Libro 5 de La República, Sócrates le dice a sus interlocutores que una ciudad justa es aquella en la que los ciudadanos no tienen lazos familiares.[17] [18]

Al ser la familia una institución muy arraigada y venerada, pocos intelectuales se han aventurado a hablar en contra de ella. El familiarismo ha sido atípicamente definido como una "estructura social donde... los valores de una familia se llevan a cabo en más alta estima que los valores de los miembros individuales de la familia."[19] El favoritismo otorgado a los familiares, independientemente del mérito se llama nepotismo.

La racionalista ruso-estadounidense y filósofo individualista, novelista y dramaturgo Ayn Rand comparó la parcialidad hacia la consanguinidad con el racismo, como una manifestación de pequeña escala de este último.[20] "La adoración de la familia es meramente racismo, como una crudamente primitiva primera base para la adoración de la tribu. Coloca al accidente del nacimiento encima de los valores de un hombre y el deber a la tribu sobre el derecho de un hombre a su propia vida."[21] Además, se manifestó a favor de un childfree lifestyle, siguiéndolo ella misma.[20]

El periodista estadounidense Marty Nemko considera que la familia está sobrevalorada. "Los políticos, clérigos, y sólo gente sencilla ensalzan la familia como la institución más importante. / Creo que la familia está sobrevalorada. Muchas personas sufren excesivamente desde la familia.... / Millones de personas ni siquiera hablan con un miembro de la familia. Millones más gastan años y fortunas en terapeutas, tratando de deshacer los males que la familia perpetró en ellos. / Todo esto no debería sorprender. Después de todo, a diferencia de con los amigos,somos puestos en nuestra familia de origen de forma aleatoria, sin voz en el asunto."[22]

Véase también[editar]

Referencias y notas[editar]

  1. «Artículo 16. 3». Declaración Universal de los Derechos Humanos. Asamblea General de las Naciones Unidas (1948). «La familia es el elemento natural y fundamental de nuestra sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.».
  2. Día Internacional de las Familias
  3. Fiorini, Leticia (2009). Reflexiones sobre la homoparentalidad en Homoparentalidades, nuevas familias. Buenos Aires: Lugar Editorial. ISBN 978-950-892-288-5. 
  4. Lévi-Strauss, Claude (1977). Antropología estructural. Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Eudeba. 
  5. Ego en el sentido antropológico del término, que es el término con el que se identifica a la persona en torno a la cual se definen las relaciones de parentesco en un estudio genealógico.
  6. a b Ofelia Reveco; Rosa Blanco; Mami Umayahara (2004). Participación de las familias en la educación infantil latinoamericana. Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe. ISBN 956-8302-17-4. 
  7. La familia nuclear, ¿herencia de la revolución industrial?
  8. Detrás de la palabra "familia"
  9. La familia nuclear, ¿un modelo en crisis?
  10. F. Engels (1891). «El origen de la familia, la propiedad privada y el estado».
  11. Evolución de la familia en Europa
  12. Bradford, W. y Cavallé, C. (2012). The Sustainable Demographic Dividend. Institute of Marriage and Family, Canada, University of Asia and The Pacific (Philippines) Universitat Internacional DeCatalunya (Spain) Universidad De La Sabana (Colombia) y Universidad De Piura (Perú). Recuperado el 5 de marzo de 2012 de http://sustaindemographicdividend.org/.
  13. Becker, G. (1994) Capital Humano: Un análisis teórico y empírico, con especial referencia a la Educación. The University of Chicago Press. La University of Chicago Press.
  14. Amato, P. R. (2001). Children of divorce in the 1990s: An update of the Amato and Keith (1991) meta-analysis. Journal of Family Psychology, Vol 15(3), Sep 2001,355-370. Recuperado el 22 de marzo de 2012 de  10.1037/0893-3200.15.3.355
  15. Burman,B., & Margolin, G. (1992). «Analysis of the association between marital relationships and healthproblems: An interactional perspective». Psychological Bulletin, 112, 39-63.
  16. Abolition of the Family for the Guardians and the Use of War (457b-471c)
  17. SparkNotes: The Republic: Book V
  18. LitCharts | The Republic: Book 5 Summary, Analysis & Themes
  19. “Your Dictionary (the Dictionary You Can Understand)”. Dictionary definitions. familialism.
  20. a b Heller, Anne C. (2009). Ayn Rand and the World She Made. New York: Doubleday. pp. 320–321. ISBN 978-0-385-51399-9. OCLC 2290274371.  Said in one of the lectures Ayn Rand delivered.
  21. Said in one of the public lectures Ayn Rand delivered
  22. Nemko, Marty. "Family is Overrated. September 12, 2008

Bibliografía[editar]

  • Bel Bravo, María Antonia (2000). La familia en la historia. Encuentro. ISBN 9788474905700. 
  • Gary S. Becker (2009). A Treatise on the Family. Harvard University Press. ISBN 9780674020665. 
  • Calò, Emanuele (2009). Matrimonio à la carte: Matrimoni, convivenze registrate e divorzi dopo l'intervento comunitario. Milano: Giuffrè. 
  • Carta de los derechos de la familia. Santa Sede. 1983. 
  • Declaración de Ámsterdam. V Congreso Mundial de Familias. 12 de agosto de 2009. 
  • Del Fresno García, Miguel (2011). Retos para la intervención social con las familias en el siglo XXI. Trotta. ISBN 978-84-9879-184-6. 
  • Del Fresno García, Miguel (2011). Familia y crisis del matrimonio en España. Studia Europaea Gnesnensia. Instytut Kultury Europejskiej. Uniwersytet im Adama Mickiewicza, Poznań, Poland. ISBN 1233-8672 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • Del Fresno García, Miguel (2013). Trabajo social con familias los estilos familiares como indicadores de riesgo. Una investigación etnográfica. Portularia. Revista de Trabajo Social. ISBN 1578-0236 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • Estrada, L. (2003). El ciclo vital de la familia. México: Grijalbo. 
  • Gough, K.; Lévi-Strauss, C.; Spiro, M. E. (1974). «Los nayar y la definición del matrimonio. El origen de la familia». Polémica sobre el origen y la universalidad de la familia. Barcelona: Anagrama. 
  • Instituto Juan Pablo II para la Familia (2002). Memorias del 3er Congreso Nacional de la Familia. México: Ediciones Castillo. 
  • Lucas, R. (1999). El hombre, espíritu encarnado. España: Ediciones Sígueme. 
  • Martín López, Enrique (2000). Familia y sociedad. Ediciones Rialp. ISBN 9788432132797. 
  • Organización Mundial de la Familia (1988). Vuelve la Familia. Congreso Internacional de la Familia. Encuentro. ISBN 9788474902105. 
  • Papalia, D. (2004). Desarrollo humano. México: Mc Graw Hill. 
  • Ramírez, Aline. Tesis: La comunicación interpersonal como un elemento de funcionalidad en el noviazgo. México: Instituto Superior de Estudios para la Familia. 
  • Sgreccia, E. (1996). Manual de bioética. México: Diana. 
  • Vázquez de Prada, Mercedes (2008). Historia de la familia contemporánea. Rialp. ISBN 9788432137075. 
  • Wojtyla, K. (1969). Amor y responsabilidad. Madrid: Razón y Fe. 

Enlaces externos[editar]

Antropología e historia
Sociedad y política social
Tipos de familia
Familia y medios de comunicación social