Matriarcado

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La palabra matriarcado viene de la palabra latina māter, «madre», así como de la palabra griega archein, «gobernar». El matriarcado es una sociedad en donde el poder reside en la mujer, inversión del patriarcado. Su existencia es hipotética o mítica, no histórica.[cita requerida]

Contenido

[editar] Discusión

Ha habido ciertas afirmaciones no científicas y sin evidencia sólida sobre la extensión de formas de organización matriarcales y patriarcales durante la prehistoria más remota, no existen elementos para poder decidir cuál fue la situación general. Por ejemplo, Johann Jakob Bachofen adujo que el matriarcado fue necesario en la antigüedad remota de la humanidad, en la que suponía que los humanos vivían en promiscuidad y sólo era posible establecer la descendencia a través de las mujeres, por lo que estas dominaban las sociedades. La hipótesis de Bachofen es especulativa, pues no hay evidencia que apoye sus conclusiones. Tanto la promiscuidad como el matriarcado primitivos han de ser consideradas hoy como ideas erróneas, inspiradas por el contexto histórico decimonónico, hoy superado por la Antropología actual.

Aunque existe un número importante de sociedades matrilineales documentadas, no siempre se utiliza correctamente el término matriarcado. Muchos autores usan el término matriarcado erróneamente para referirse a sociedades matrilineales o matriolocales, como dice Marvin Harris [1] . Harris y Young (1979)[2] ponen ejemplos de sociedades no jerarquizadas en la Tierra del Fuego y las selvas tropicales del noroeste amazónico y del centro de Brasil. Sin embargo, en modo alguno se han encontrado ejemplos claros de sociedades en los que exista un matriarcado, un estado de dominación femenina, inversión del patriarcado.

En algunas de estas sociedades existen mitos que sugieren que en algún momento fueron matriarcales y posteriormente perdieron el poder y fueron los hombres quienes comenzaron su reinado e impusieron su autoridad formando los sociedades patriarcales. Por ejemplo, como relata Gusinde, los selknam de la Isla Grande de la Tierra del Fuego, y los yámana del archipiélago al sur de ésta, tienen mitos similares (hain y kina, respectivamente) que hablan de un pasado mítico en el que mandaban las mujeres, que engañaban arteramente a los hombres haciéndoles creer que ciertos seres sobrenaturales avalaban aquel orden social. Cierto día, los hombres descubrieron el engaño y mataron a todas las mujeres adultas, volteando el sistema en su propio beneficio y fundando una sociedad dominada por los hombres, con los mismos rituales (hain, entre los selknam) ahora legitimando la dominación masculina y haciendo creer a las mujeres y niños que los participantes en aquel ritual (hombres disfrazados) eran seres sobrenaturales. Se trata de un clásico mito y rito por inversión de roles, que resalta la legitimación del orden social de dominación masculina. Nada hace creer que ese matriarcado mítico tiene alguna historicidad. Pero, como dice (Marvin) Harris, el que en la Historia no encontremos sociedades no sexistas no impide en absoluto que la creemos hoy en día.

[editar] Matriarcado, matrilinealidad y matrilocalidad

Es muy importante distinguir el matriarcado del matrilinaje que es una cuestión diferente. En algunas sociedades el prestigio social y la adscripción de bienes y posesiones se recibe por vía materna más que por vía paterna. Eso en general implica que en algunas sociedades son las mujeres quienes heredan las tierras familiares y no los hombres. Y aunque en muchas sociedades matrilineales las mujeres tienen un poder decisorio sobre los asuntos familiares razonablemente altos, eso no significa que sean realmente matricarcados. Aunque la posición social pueda venir de la madre más que del padre y las familias extensas y alianzas tribales se sobre de líneas sanguíneas femeninas, aun así en la mayoría de esas sociedades los hombres en general tienen más autoridad formal que las mujeres, muchas veces suele ser el hermano de la cabeza de familia más que el marido de la cabeza de familia. De hecho la mayoría de sociedades matrilineales son avunculocales, lo cual significa que los hijos de la cabeza de familia están sometidos a la autoridad del tío materno, más que del padre.

El matriarcado es una acepción diferente a la de matrilocalidad, usado por algunos antropólogos para describir sociedades en donde la autoridad maternal se basa en relaciones domésticas, debiéndole al esposo unirse a la familia de la esposa, en lugar que la esposa se mude a la villa o tribu del esposo, así, ella es mantenida por su familia extendida, y el esposo tiende a estar socialmente aislado. Otros pasos coadyuvantes son la matrifocalidad y la poliandria, generalmente fraternal.

Así, el matriarcado, es una combinación de estos factores; este incluye matrilinealidad y matrilocalidad. Pero lo que es más importante es el hecho que la mujer está a cargo de la distribución de los bienes para el clan y, especialmente, las fuentes de nutrición, campo y comida. Esta característica hace que cada miembro del clan dependa más allá de la matrilinealidad y matrilocalidad, y le otorga a la mujer una fuerte posición en las sociedades que hoy son consideradas matriarcales.

[editar] Evidencia empírica

Aunque ha habido ciertas afirmaciones no científicas y sin evidencia sólida sobre la extensión de formas de organización matriarcales y patriarcales durante la prehistoria más remota, no existen elementos para poder decidir cuál fue la situación general. La evidencia histórica muestra que en todos los tiempos han existido sociedades con organización matrilineal junto a formas basadas en la patrilinealidad. Un análisis contenido en el Ethnographic Atlas (1967) de George P. Murdock sobre 752 sociedades históricamente documentadas dio los siguientes datos:

Relación entre residencia posmarital y filiación
Tipo de filiación Matrilocal Avunculocal Patrilocal Otras
Patrilineal 1 (0,13%) 0 563 (74,87%) 25 (3,32%) 588 (78,32%)
Matrilineal 53 (7,05%) 62 (8,24%) 30 (3,99%) 19 (2,52%) 164 (21,68%)

Se observa que algo más de una quinta parte de las sociedades tienen un régimen de filiación matrilineal, en el que los individuos reciben el nombre familiar, la herencia y el prestigio de su rama materna. En general en las sociedades matrilineales las mujeres tienen un estatus social más alto que en sociedades patrilineales. Aunque difícilmente puede decirse que la mayoría de sociedades matrilineales sean genuinos matriarcados, ya que en la mayoría de sociedades matrilineales muchas de las más altas responsabilidades políticas y legislativas también están en manos de los hombres.

[editar] Véase también

[editar] Referencia

[editar] Notas

  1. Harris, Marvin Caníbales y reyes: los orígenes de las culturas (1977)
  2. Harris, Olivia, y Kate Young, editoras (1979): Antropología y feminismo. Biblioteca Anagrama de Antropología, 13. Barcelona: Editorial Anagrama.

[editar] Bibliografía

  • Barfield, Thomas (2000) Diccionario de Antropología, Siglo XXI, México.

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