Nada por perder (película)

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Nada x Perder es un largometraje argentino estrenado el 22 de noviembre de 2001, dirigido por Quique Aguilar, escrito por Susana Aguilar y protagonizado por Osvaldo Sabatini,[1] Paola Krum, Gerardo Romano, Lito Cruz y Germán Kraus.

Es la primera pelicula digital (no Dogma) estrenada en salas cinematográficas del país.

En su primer fin de semana de exhibición se posicionó entre las 10 con más espectadores,[2] pero la crisis económica nacional de entonces, determinó su resultado comercial.[3]

Síntesis[editar]

"Gonzalo Romero es un joven abogado que lucha por afianzarse económicamente y espera convertirse en padre. El entorno familiar y el laboral le son propicios dentro de una Argentina castigada por el pesimismo, el resentimiento y la carencia de futuro. Sin embargo, Gonzalo no esperaba que un accidente callejero -su padre y su hermano son agredidos por el sobrino de un senador, encumbrado personaje de la política nacional- pudiese cambiar totalmente su existencia. El abogado comienza entonces un largo peregrinaje para que el agresor tenga su castigo. Espera en oficinas donde impera la burocracia, es casi ignorado por las autoridades policiales, nunca logra que el episodio se esclarezca, y descubre que la corrupción y el engaño están enquistados en todos los recovecos de la sociedad.

En esta lucha estéril Gonzalo va dejando jirones de su vida. Su esposa, tras una maternidad frustrada, se aleja de él, el estudio de abogados en el que trabajaba lo discrimina y lo aleja, sus amigos ya no lo reconocen y su situación económica se debilita hasta la pobreza total.

¿Qué hacer en soledad para ser escuchado? ¿Qué puertas debe golpear para reclamar justicia? El destino, sin duda, está en su contra. Todo a su alrededor es una enredada madeja en la que el poder político y las influencias de los poderosos le impiden existir en una ciudad que mira sin ver los problemas de los demás.

Frente a estos atropellos e inoperancias Gonzalo decide tomar la ley en sus manos. Queda al margen de la sociedad y vive en la clandestinidad y sin familia. Pero su mente va urdiendo un dramático y cuidadoso plan que tiene en la mira a ese senador que está próximo a acercarse a la primera magistratura de la Nación..."

Adolfo C. Martínez. La nación.[4]

Reparto[editar]

Actor Personaje
Osvaldo Sabatini Gónzalo Romero
Paola Krum Agustina de Romero
Gerardo Romano Sergio Bustamante
Lito Cruz Julio Romero
Quique Aguilar Matías Romero
Germán Kraus Rogelio Ávalos
Antonio Grimau Gustavo Esquivel
Graciela Alfano Valeria de Ávalos
Franklin Caicedo Dr. Estevez
Mario Sapag Roberto Coria
Miguel Habud Luciano Ávalos
Audry Gutiérrez Alea Tamara Cisneros
Ana María Picchio Enfermera
Florencia de la V Travesti

Producción[editar]

Distribución[editar]

Se exhibió por las cadenas Hoyts, Cinemark, Multiplex, Showcase Cinemas, Village y fue emitida en América y Europa por las señales satelitales de Televisora de España, Space, Canal Latino TV y el mercado Pay-per-view, en Estados Unidos.

Críticas[editar]

"Nada por perder puede verse como un retrato de la era de la corrupción en la Argentina, una imagen amplificada de la crueldad cotidiana a la que están sometidos los habitantes de un país donde no sólo existen dobles discursos sino también dobles morales. Pero ante todo es una película de acción intensa, con un ritmo narrativo que no decae casi nunca y con un guión que parece concebido en uno de los mejores laboratorios de Hollywood [...]

La primera mitad del filme expone –con una contundencia poco común y recursos técnicos interesantes en las manos del novel director Quique Aguilar– ese pasaje de una vida cómoda y regulada a un estado de desesperación creciente que termina por convertir al abogado en un pordiosero. [...]

... la película expone la realidad del país con una mirada carente de toda piedad, es casi un informe meteorológico del nuevo clima moral que se ha instalado desde los ‘90 en este territorio, como una segunda atmósfera irrespirable, y también revela de una manera bastante más desolada que Nueve Reinas algunos principios del arte de la estafa, que la conectan inesperadamente al mundo de Roberto Arlt y sus tristes destinos. [...]


Carlos Schilling. La voz del interior.[5]

... Nada X perder apuesta al suspenso, a la violencia y a cierta reflexión acerca de los vericuetos de un país en bancarrota. [...] El novel director Quique Aguilar, también coautor del guión y acertado actor en el reparto, logró en gran parte su propósito. Hay en el film un riguroso cuidado en lo técnico, no se dejó de lado cierta atmósfera asfixiante y tiene como marco un reconocible Buenos Aires fotografiado con esmero y sobre la base de una técnica rápida que deja transcurrir con abruptos cortes cada una de sus secuencias…"


Adolfo C. Martínez. La nación.[4]

Contexto[editar]

La película cuestiona al modelo estatal argentino de la década de 1990, exhibiendo circunstancias de injusticia, corrupción y el abandono de principios éticos y morales como herramienta de rápido crecimiento en el gobierno y la política.[5]
El estreno en la Argentina se realizó un mes antes de que se produjera la mayor crisis política de la historia del país.[6] Este contexto intensificó los ánimos y le valió detractores a la película.[7] [8]

Controversias[editar]

Fue una realización pionera en cinematografía digital, pero fue omitida en el catálogo del año 2001 por el INCAA [9] que a partir del año 2002, reguló esa metodología de producción como una alternativa menos relevante que el proceso fílmico, hasta el año 2013.[10]

Finales[editar]

En el guion, el final es una reflexión en la voz del protagonista, no incluida en el largometraje.

"¿Será que en este país la clave para triunfar es quebrantar los códigos éticos y morales. Será que esos códigos cambiaron y hay que aceptar los nuevos; será que si uno es honesto, los deshonestos sacan ventaja; será que para demostrar ser inteligente hay que poner la inteligencia al servicio de lo ilegal; será que la justicia divina no existe y la de los hombres es corrupta? O será que para triunfar y alcanzar un sueño, no hay que tener nada por perder..."[11]

El final de la película esta sonorizado con su música original y sobreimprime:

"Dedicada a Facundo Aguilar, Oriana Sabatini, Tiziana Sabatini y a los hijos de todos ustedes, en cuyas manos está nuestro futuro."

Comentarios[editar]

  • El tema original del largometraje fue re-grabado en el año 2003 por Daniel Agostini.[12]
  • El conflicto de la película se inicia cuando el hermano del protagonista, que es hemofílico, resulta golpeado en una riña callejera. En el film, se describe esa patología y algunas escenas fueron realizadas en la sede principal de la Fundación de la Hemofilia de Argentina. El personaje fue interpretado por el director del largometraje, Quique Aguilar, que padece esa enfermedad.
  • A una década de su estreno, la película volvió ser proyectada en el marco de diversos ciclos de cine policial y socio-político.[13] [14]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]