Desigualdad social

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Desigualdades de ingresos entre países, medidos por el coeficiente de Gini, donde 0 corresponde a la igualdad perfecta, y 1 a la desigualdad total. Los países en rojo son más desiguales que los países en verde.

El término desigualdad social se refiere a una situación socioeconómica (no necesariamente vinculada con la apropiación o usurpación privada de bienes, recursos y recompensas) en un contexto de competencia y lucha.[1]

La acción de dar un trato diferente a personas entre las que existen desigualdades sociales, se llama discriminación. Esta discriminación puede ser positiva o negativa, según vaya en beneficio o perjuicio de un determinado grupo. Las desigualdades de ingresos evocan las disparidades de renta entre individuos, en diferentes naciones del globo. En el seno de un mismo país, mide las desigualdades entre individuos ricos e individuos pobres. La desigualdad económica está directamente relacionada con la distribución de la renta tanto las procedentes del capital como las rentas que proceden del trabajo.[2]

Desigualdad[editar]

La desigualdad social se ha convertido en el foco central de estudio dentro de la sociología, ya que dentro del estudio de cualquier sociedad encontraremos el problema de la desigualdad. Según Eduardo López,[3] la desigualdad social es el resultado de un problema social, y no puede observarse meramente como un fenómeno natural. Es también un fenómeno histórico y cultural que ha existido en todas las naciones, hasta convertirse en un problema social para cada una de ellas. La desigualdad social es la condición por la cual las personas tienen un acceso desigual a los recursos de todo tipo, a los servicios y a las posiciones que valora la sociedad. Todo tipo de desigualdad social está fuertemente asociada a las clases sociales, al género, a la etnia, la religión, etc. Así que de forma más sencilla podemos definir la desigualdad como el trato desigual o diferente que indica diferencia o discriminación de un individuo hacia otro debido a su posición social, económica, religiosa, a su sexo, raza, color de piel, entre otros.

Las formas más extremas de la desigualdad social toman la forma de opresión en distintos aspectos. El individuo se ve oprimido de forma económica, política, religiosa, y cultural. Así, se comienzan a observar en la sociedad, lo que se conoce como minorías sociales. Es entonces cuando las grandes entidades o grupos usan la discriminación para mantener control de los pequeños grupos. Es entonces cuando la desigualdad social, en su manifestación más extrema causa la exclusión social de estos individuos. La exclusión social es la ruptura de los lazos entre el individuo y la sociedad.

Generalmente es admitido que valores como la libertad, la justicia, la paz, el respeto o la solidaridad tienen un carácter universal de manera que además de considerarse indispensables, se constituyen en los pilares básicos de todas las sociedades democráticas. No obstante, no todos tienen el mismo protagonismo, y no todos son asimilados o interiorizados igualmente. Para ilustrarlo baste recordar la virulenta reacción de ciertos grupos sociales ante la aprobación, por ejemplo de leyes que regulan la igualdad de derechos de las personas con diferente orientación sexual o el problema que aparece en los países desarrollados ante la llegada más o menos masiva de inmigrantes y la reacción de rechazo que, tarde o temprano, muestran algunos sectores de la sociedad: si bien la solidaridad o el respeto son aceptados como deseables, la realidad muestra sin duda la doble moral con la que dichos valores son entendidos, cuando de vivirlos o hacerlos realidad se trata. Otra interpretación posible de esta situación, sería identificar la evidente diferencia entre la importancia otorgada a unos valores y otros con la existencia de una jerarquización entre ellos. Así, si bien hablamos de grandes valores, universales y atemporales, encontramos diferentes modos de priorizarlos, incluso de interpretarlos, ya sea en función del contexto social, cultural, político o religioso.

Según López, sociólogo[4] son varias las posibilidades de respuesta ante la pregunta: ¿desigualdad de que? la cual contesta a que tipo de desigualdad están expuestas las personas en una sociedad. Entre estas respuestas encontramos la desigualdad de oportunidades, desigualdad jurídica, desigualdad en el cubrimiento de las necesidades básicas, desigualdad económica y la desigualdad de capacidades para conseguir funcionamientos valiosos.

Consecuencias de la desigualdad[editar]

Un trabajo reciente o metaestudio basado en la comparación de más de 150 artículos científicos revela que los países con mayores desigualdades económicas tienen mayores problemas de salud mental y drogas,[5] menores niveles salud física y menor esperanza de vida,[6] peores rendimientos académicos[7] y mayores índices de embarazos juveniles no deseados.[8] En esos casos también se comprobó que no es el nivel de renta sino la desigualdad económica el factor explicativo principal. Por lo que los autores de dicho estudio concluyen que entre los países más desarrollados, los más igualitarios obtienen un mejor comportamiento en una serie amplia de índices de bienestar social.

Una de las más graves consecuencias de la desigualdad social, es la desigualdad educativa, que a su vez es una manifestación de la desigualdad de oportunidades. La desigualdad de oportunidades se da cuando las oportunidades para ocupar cualquier posición no están distribuidas de una forma igualitaria para todos de acuerdo criterios competitivos, sino que intervienen en la distribución el status social, los recursos económicos, ideología política, ideología religiosa, grupo étnico, y el género, etc.

El acceso a la educación siempre se ha caracterizado por ser uno de exclusividad y prestigio para las clases sociales altas, y uno mediocre y general para las clases bajas. Distintos países alrededor del mundo son víctimas de la desigualdad educativa. Un estudio reciente al sistema educativo chileno,[9] realizado entre abril y junio de 2011, nos demuestra justamente esto. Durante las últimas dos décadas, el sistema educativo de Chile experimentó un gran proceso de masificación de la educación, aumentando así los niveles educativos en la sociedad, sin embargo, esto no trajo consigo una solución al problema de la desigualdad social. Independientemente de este avance educativo el nivel de accesibilidad a la educación continúa siendo el mismo. Para los sectores acomodados, significa la posibilidad de mantener los beneficios económicos y sociales ya poseídos; para los sectores medios, actúa como mecanismo de movilidad y para los sectores pobres, se distingue por no acceder a la educación o por acceder a una educación de muy mala calidad. Así que el acceso a la educación a pesar de ser una oportunidad para movilizarse dentro del marco social, está sujeto a los recursos económicos con los que cuenta el individuo para poder acceder a la educación que desee:

El acceso a educación es visto como una oportunidad para movilizarse al interior de la estructura social, sin embargo, existe conciencia de que esa oportunidad está condicionada por los recursos económicos disponibles para acceder al sistema

Andrea Greibe Kohn, Oportunidades educativas y desigualdad: percepciones respecto a la incidencia de la educación en la estructura social

.

Sin embargo, un estudio realizado durante el mismo año en Chile muestra una baja en los niveles de desigualdad en las generaciones más jóvenes de la sociedad, lo cual coincidiría con el aumento en el acceso a la educación y con la consecuente alza en los años de escolaridad, refutando de este modo la tesis anterior.[10]

Ivan Illich critica el fortalecimiento de las desigualdades sociales de los sistemas sanitarios mundiales, y Freidson analiza el poder de los especialistas. Uno de los factores que impiden que sea no sólo una necesidad de todos, sino una meta alcanzable, es la desigualdad social. España, al igual que otros países, tiene la dura tarea de enfrentar esa realidad. Por desgracia, los políticos sanitarios y los médicos han tardado en reaccionar a esa verdad. El objetivo para disminuir las carencias y, por tanto de mayor incidencia de enfermedad es reduciendo las desigualdades sociales. Las clases sociales más bajas enferman más, mueren antes y son susceptibles de mayor cantidad de accidentes durante su trabajo. Una de las propuestas más interesantes que se ofrecen en el libro “Salud y poder” de Rodríguez de Miguel, es la necesidad de que los médicos aprendan Ciencias Sociales y los sociólogos aprendan Medicina.[11]

Causas de la desigualdad[editar]

Rousseau, en su obra sobre el origen de las desigualdades, utilizando lo que él llama el estado natural del hombre, deriva la desigualdad del hombre del estado social.[12] El hombre no nace con la desigualdad sino después de que se compara con sus semejantes y ve sus diferencias es cuando entonces se pierde la igualdad del ser humano. Rousseau dice que la desigualdad debe su fuerza y su aumento al desarrollo de nuestras facultades y a los progresos del espíritu humano y se hace al cabo legítima por la institución de la propiedad y de leyes.

El estudio antropológico y arqueológico de las sociedades ha revelado que las sociedades paleolíticas eran bastante igualitarias, y salvo las diferencias de sexo y edad en las tareas, existe poco o ninguna diferenciación adicional. En general hombres y mujeres de la misma edad tienen habilidades y conocimientos similares, y parece existe muy poca especialización en las sociedades de cazadores-recolectores. Esas evidencias, apuntan las desigualdades en las sociedades humanas se hicieron más marcadas en las sociedades neolíticas, en las que existía una creciente especialización y, por tanto, asimetrías en el acceso a los recursos naturales, bienes económicos, información general y conocimientos. Las élites responsables de centralizar y organizar la producción y custodia de alimentos, en las sociedades preestatales en general aprovechan su acceso diferencial a los recursos en beneficio de sus parientes, lo cual parece ser una de las formas iniciales de desigualdad social en las sociedades humanas.

En la actualidad, la creación de dinero como una deuda con intereses provoca un flujo de recursos desde las personas y la Naturaleza a aquellos que crean el dinero. El capitalismo confiere al dinero una dinámica de acumulación de capitales en manos de quienes crean el dinero que, en su mayoría, son las entidades financieras. Esto es lo que ha acentuado las desigualdades en estos últimos siglos.

Formas de desigualdad[editar]

Desigualdad económica[editar]

La desigualdad económica se contempla como la distribución desigual de bienes y servicios; ésta se da cuando dos individuos efectúan el mismo trabajo, pero la ganancia monetaria no es igual para ambos. Esto viene dado por varias razones. Para Hunt y Colander[13] el factor más importante son las diferencias en las ganancias de los individuos. Estas diferencias se basan en parte a la ocupación y a las cualidades personales de las personas involucradas. El factor más básico que determina las variaciones de ingreso entre los grupos ocupacionales es la demanda y la oferta. Las ocupaciones que requieren actitudes especiales y mucha capacitación tienen sueldos altos debido a que la oferta de trabajadores es poca en relación con la demanda. Las ocupaciones que son clasificadas como trabajos comunes y que todas las personas pueden ejercer con poco entrenamiento o escasa capacidad tienden a pagar menos. Dentro de cada grupo ocupacional hay grandes diferencias en el poder adquisitivo, especialmente en los niveles profesionales y administrativos más altos. Lo que hace la desigualdad económica en sí es estratificar o crear clases o niveles en la sociedad, es decir, ricos/clase media/pobres. Uno de los productos de la estratificación se ve en el sistema capitalista, jefe/empleado. Las clases sociales son determinadas mayormente por hechos históricos de un lugar en específico. Las clases sociales o estratificación es, la desigual distribución de derechos y privilegios, deberes y responsabilidades, gratificaciones y privaciones, poder social e influencia dentro de una sociedad. Se entiende que si dos individuos pertenecen a una misma clase social, los mismos gozan de los mismos privilegios y/o privaciones. La desigualdad económica está representada en distintas áreas de la sociedad, hasta en los niños y adolescentes. Los jóvenes y niños están conscientes de que existe una disparidad de ingresos entre los grupos de distintos estatus socio-económicos. En el año 2006 se llevó a cabo una investigación[14] para aclarar la controversia que existía sobre cuan consciente estaba la juventud acerca del problema de la desigualdad económica, y para los investigadores demostrar el aumento en desigualdades económicas de la últimas dos décadas dentro de una sociedad globalizada. Los jóvenes entrevistados demostraron que cada trabajador debía tener un salario más equitativo. Ésta y otras investigaciones han podido corroborar el entendimiento de niños y adolescentes sumergidos en una estratificación social en diferentes países, mostrando que están conscientes de las diferencias en salario y estatus social dentro de las distintas profesiones. Además se indica que es más marcada la conciencia acerca de estas diferencias de salarios en los jóvenes de clase media y alta, que en los de clase baja. A raíz de investigaciones como estas, se define que existen en la sociedad grandes prejuicios acerca de la riqueza y la pobreza y que la juventud ha internalizado esas divisiones socio-económicas que caracterizan a nuestra sociedad, todas causadas por la disparidad de ingresos. La democracia puede ser marchitada por la desigualdad socioeconómica, pero esta desigualdad es casi inevitable dada las normas que rigen la sociedad democrática.[15]

La desigualdad económica comúnmente se refiere a la desigualdad entre individuos o grupos dentro de una sociedad, sin embargo también se puede referir a la desigualdad entre países. En este último caso, el motivo principal de esta divergencia, es por el crecimiento económico de un país, la forma de medirlo es utilizando datos del producto interno bruto (PIB), siendo este un indicador indispensable para poder comparar a los países. De igual forma, para poder explicar porque crece la renta nacional de un país y porque unas economías crecen más rápidas que otras, se desarrolló un modelo de crecimiento, mejor conocido como "Modelo de Solow". el cual pretende explicar la relación existente entre el crecimiento de la población y el progreso tecnológico con el crecimiento económico, y por tanto, la desigualdad económica entre países.

Desigualdad entre sexos[editar]

Uno de los factores centrales en la construcción de desigualdades en muchas sociedades ha sido la discriminación sexual. Así en muchas sociedades se han estructurado distinciones sociales y culturales entre hombres y mujeres para convertir las diferencias biológicas del sexo en jerarquías de poder, estatus e ingresos. También se puede definir como el reparto de tareas, empleos y profesiones en base al sexo biológico, esta práctica, que era común en muchas sociedades tradicionales. En Occidente esta práctica solo se empezó a cuestionar unas pocas décadas.[16] Las consecuencias de esta desigualdad han sido que las mujeres reciben menos ingresos que los hombres (haciendo el mismo trabajo, con el mismo título educativo, las mismas horas). La sociedad salarial no es una sociedad de igualdad, hay diferencias signiticativas entre el nivel salarial medio de hombres y de mujeres y hasta en el acceso a bienes sociales que tienen cada uno, como por ejemplo en educación y en cultura.[17]

El feminismo es un posicionamiento activo ante la desigualdad entre sexos, y es una forma de lucha para obtener igualdad de derechos ya sean económicos, políticos, judiciales o de otro tipo. Las desigualdad entre sexos, menos acusada en general en sociedades preestatales, se intensificó en las primeras culturas estatales y sendentarias. En la antigüedad existían importantes diferencias entre diferentes civilizaciones y es complicado dar afirmaciones generales. En las modernas sociedades postindustriales occidentales, la desigualdad tradicional ha disminuido, en parte debido a factores materiales y organizativos[18] y en parte también debido a las luchas del movimiento feminista. La amplia difusión de feminismo también ha conllevado una liberación psicológica de las mujeres, y en la actualidad muchos hombres tienen posiciones favorables a muchos aspectos de la lucha feminista.

La desigualdad entre sexos se da en todo el mundo, pero es más evidente en los países pobres o en vías de desarrollo. Esto nuevamente tiene que ver con factores infraestructurales y tecnológicos, además de las actitudes más conservadoras que se dan con mayor frecuencia en culturas más rurales y menos cosmopolitas. En numresoso países la educación que recibe una mujer es más limitada que la recibida por los hombres y su incorporación al mercado laboral es más difícil. En algunos casos esta desigualdad esta presente hasta en la salud, pues en casos extremos no reciben la misma cantidad de atención médica. Esta desigualdad se aprecia generalmente en los siguientes aspectos: brecha salarial, acceso a la educación, agresiones, acceso al poder político o trabajo en el hogar .

Desigualdad jurídica[editar]

La desigualdad jurídica es discriminación legal, es decir, en un tribunal sobre algún individuo. Esto ya sea por motivos económicos ya que las personas que gocen con mayor poder monetario las leyes sean más flexibles o tengan más oportunidad de salir absuelto. También se da por motivos raciales y/o procedencia es decir color de piel o país. Esto lo que quiere decir es que si a un tribunal va un individuo de tez blanca y un individuo de tez negra, culpados por el mismo delito se le debería dar el mismo trato o condena. También si a un tribunal va un individuo inmigrante de otro país acusando a alguien nacido en el país que se hace la acusación se le trate igual que si fuese viceversa.

Mientras que la mayoría de la gente sufre cuando se enfrenta a un proceso jurídico, ya sea porque no tiene los recursos para ser representada de forma sustancial, o porque se le aplican reglamentos de forma rigurosa, o porque su interacción con el poder judicial es tardada y tediosa, o todas las anteriores, hay un grupo de personas para el que la ley parece no aplicar. Dicho de otro modo, mientras muchos sufren con las autoridades, otros viven al margen de estas en total y completa impunidad.


ejemplo: 1. Un hospital en Estados Unidos tiene todo lo necesario para realizar cualquier tipo de operación, mientras en India no tienen lo suficiente para sanar a las personas de una enfermedad que no es grave, a eso se le llama diferencia socioeconómica internacional.

Desigualdad informativa y educativa[editar]

La desigualdad informativa muchas veces es causada por la falta de conocimientos o educación formal, así como la falta de acceso a fuentes de información adecuada. En Europa y América, por ejemplo, se negó sistemáticamente el acceso de las mujeres a la universidad durante gran parte del siglo XIX, incluso se les prohibió ejercer como docentes en la universidad en la mayor parte de Europa hasta principios del siglo XX.

Mucho más modernamente el fenómeno sociológico de la brecha digital de ciertas comunidades dificulta su acceso a la tecnologías informáticas convencionales, que es fuente de desventajas en el acceso a empleos bien remunerados por parte de miembros de ciertas comunidades.

En la actualidad existen aún grupos marginados principalmente rurales y de los alrededores de ciudades principales, donde el nivel de vida es precario y por consecuencia el acceso a la educación superior y hasta media superior es muy bajo. Los jóvenes de esas áreas optan por trabajar y buscar oportunidades de trabajo, antes que buscar ingresar a una escuela, debido a que las necesidades que tienen les exigen cubrir otras necesidades básicas. Además acceder a la educación les supondría gastar parte de sus ganancias y su tiempo en una instrucción formal. La falta de educación formal conlleva subsiguientemente una discriminación dentro de las instancias laborales y sociales.

Conclusión[editar]

En conclusión la desigualdad o discrimen es un medio de presión por el cual los miembros de las altas esferas o estratos sociales impiden que las personas que están en las esferas bajas puedan subir. Esto hablando de cualquier tema es decir política, ambiental, economía, cultural y educativa entre otras muchas. En tanto las personas de las clases bajas luchan por llegar arriba para gozar de los beneficios. Es decir que existe una polarización del sistema político y desde luego económico que disgregan y polarizan a los sectores más vulnerables de la sociedad en contraposición con quienes poseen mayores oportunidades económicas. La desigualdad, definida como la existencia de diferencias, es omnipresente en la naturaleza, según Gandhi.[19] Tenemos que pensar y luchar por la igualdad, precisamente porque existe una gran desigualdad en el mundo físico. Que los hombres no son iguales es sólo una verdad a medias, la otra mitad es que lo son. La interconexión de las diferentes dimensiones de la desigualdad es una alternativa para comprender la complejidad de este fenómeno. También muestra que el combate contra la desigualdad tiene que articular acciones en los tres ámbitos: en el aspecto micro social, en el nivel intermedio y en el ámbito macro social.[20] A pesar del estatuto asentado en la Declaración de Independencia estadounidense acerca de que “todos los hombres fueron creados iguales”, sabemos que en muchas formas la gente no es igual entre sí. No nace con iguales potencialidades para aprender y lograr cosas, tampoco nace en ambientes sociales igualmente favorables. Sin embargo, la igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades son ideales democráticos fuertemente protegidos.[21]

Referencia[editar]

  1. : Silava, M.C., (2010). Desigualdad y Exclusión Social: De Breve Revisitación a una Síntesis Proteórica. RIPS. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas, vol. 9, núm. 1, 2010, pp. 111-136. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=38015080007
  2. Vicenç Navarro (27 de marzo de 2014). «La mayor (y más silenciada) causa del crecimiento de las desigualdades». Consultado el 27 de marzo de 2014. 
  3. : López-Aranguren, E. (2005). Problemas Sociales: Desigualdad, pobreza, exclusión social. Madrid, España. Editorial Biblioteca Nueva.
  4. : López-Aranguren, E. (2005). Problemas Sociales: Desigualdad, pobreza, exclusión social. Madrid, España. Editorial Biblioteca Nueva.
  5. R. Wilkinson & K. Pickett (2010): Desigualdad: Un análisis de la (in)felicidad colectiva, pp. 38-39
  6. R. Wilkinson & K. Pickett, pp. 95-124
  7. R. Wilkinson & K. Pickett, pp. 125-140
  8. R. Wilkinson & K. Pickett, pp. 141-152
  9. : Greibe, A. (2011). Oportunidades educativas y desigualdad: percepciones respecto a la incidencia de la educación en la estructura social. Redalyc. Recuperado el 16 de octubre de 2011 de: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=12218869002
  10. : Sapelli, C. (2011). A Cohort Analysis of the Income Distribution in Chile. Recuperado el 2 de noviembre de 2012 de: http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1876647
  11. Josep A. Rodríguez y Jesús M. de Miguel. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, nº56, año 1991, página 346.
  12. Rousseau, J., (2002). Origen de la Desigualdad entre los hombres.
  13. Hunt, E. & Colander, D. .(2006). Introducción a las Ciencias Sociales
  14. : da Graça, M., Roazzi, A., Roazzi, M. (2006). A representação da desigualdade econômica em crianças e adolescentes de nível socioeconômico diferentes. Psicologia: Reflexão e Crítica. Recuperado el 11 de octubre de 2011 de: http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0102-79722006000300021&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt
  15. Oxhorn, P., (2001). Desigualdad Social, Sociedad Civil y los Limites de la Ciudadanía en América Latina. Economia, Sociedad y Territorio,vol. III, núm. 9, 2001. 153-195. Disponible en: Red de Revistas Científicas de América Latina y El Caribe de Ciencias Sociales y Humanidades: https://redalyc.uamex.mx
  16. Maruani, M., Rogerat, C., Torns, T., (2000). Las Nuevas Fronteras de la Desigualdad: Hombres y Mujeres en el Mercado del Trabajo. Icaria Editorial, S.A.,( Colec. Antrazyt, Economia Nº 156) Barcelona. 27p. Disponible en: http://books.google.com.pr/books?id=sLPyuXVgwoAC&printsec=frontcover&dq=Las+Nuevas+Fronteras+de+la+Desigualdad+%3A+Hombres+y+Mujeres+en+el+Mercado+de+Trabajo&source=bl&ots=bljasX1csi&sig=kLfNOIWdjXlR8ghDkEr8Wk7Uldg&hl=es-419&ei=zEJ-TeDMMePj0gGUzv3WAw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=2&ved=0CB8Q6AEwAQ#v=onepage&q&f=false
  17. Castel, R., Touraine, A., Bunge, M., Ianni, O., Giddens, A., (2001), Desigualdad y Globalización : Cinco Conferencias. Ed. 3. Reimp. Buenos Aires. Manantial. Universidad de Buenos Aires.2003. p.17 Disponible en: http://books.google.com/books?id=Znv75OWZU4EC&printsec=frontcover&dq=Desigualdad+y+globalizaci%C3%B3n+:+cinco+conferencias&hl=es&ei=PpF-TeaqCZL7rAHh0a31BQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&sqi=2&ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&q&f=false
  18. Marvin Harris, La cultura norteamericana contemporánea: una visión antropológica, 1984.
  19. Dasgupta, A. (1996) Inequality. Gandhi’s Economic Thought, 5.
  20. Reygadas, Política y Cultura, p.24-25
  21. Hunt, E. & Colander, D. Introducción a las Ciencias Sociales p.249

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]