Real Academia Española

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Coordenadas: 24°53′N 3°41′E / 24.883, 3.683

Real Academia Española Prince of Asturias Foundation Emblem.svg
Coat of Arms of the Royal Spanish Academy.svg
Emblema de la Real Academia Española, con el lema de la Institución:
Limpia, fija y da esplendor.
Academia de la Lengua.jpg
Sede de la Real Academia Española en la calle Felipe IV, 4, en el barrio madrileño de Los Jerónimos. El edificio, diseñado por Miguel Aguado de la Sierra y realizado ex profeso para albergar a la Academia, fue inaugurado el 1 de abril de 1894 con asistencia de S.M. el Rey Alfonso XIII y de su madre, la Reina Regente, Dª María Cristina de Habsburgo-Lorena.
Información
Acrónimo RAE
Tipo Institución lingüística
Fundación 3 de octubre de 1714 (299 años)
Jurisdicción Flag of Spain.svg España
Ámbito Idioma español
Sede Madrid[1]
Presidente de honor Felipe VI de España
Presidente José Manuel Blecua Perdices
Vicepresidente y director Juan Antonio Pascual
Secretario general Dario Villanueva
Gerente Montserrat Sendagorta Gomendio
Composición Véase Organización y funcionamiento
Sitio web
www.rae.es
Notas
Miembros fundadores[2]
Juan de Ferreras y García
Gabriel Álvarez de Toledo
Andrés González de Barcia
Juan Interián de Ayala
Bartolomé de Alcázar
José Casani
Antonio Dongo Barnuevo
Francisco Pizarro
José de Solís Gante y Sarmiento
Vincencio Squarzafigo Centurión
Portada de la primera edición de Fundación y estatutos de la Real Academia Española (1715).

La Real Academia Española[3] (RAE) es una institución cultural con sede en Madrid, capital de España. Junto con otras veintiuna academias correspondientes a sendos países donde se habla español, conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Se dedica a la regularización lingüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: «velar por que los cambios que experimente [...] no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».[4]

Fue fundada en 1713 por iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, VIII marqués de Villena y duque de Escalona, a imitación de la Academia Francesa. Al año siguiente, el rey Felipe V aprobó su constitución y la colocó bajo su protección.[5]

Las directrices lingüísticas que propone se recogen en diversas obras. Las prioritarias son el diccionario, abreviado DRAE (art. 2.º de sus estatutos), editado periódicamente veintidós veces desde 1780 hasta hoy; y la gramática (4.º), editada finalmente en diciembre 2009.

Desempeña sus funciones en la sede principal, inaugurada en 1894, en la calle Felipe IV, 4, en el barrio de Los Jerónimos, y en el Centro de Estudios de la Real Academia Española, en la calle Serrano 187-189, en 2013.

Historia[editar]

Fundación[editar]

La Real Academia Española fue fundada en 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, VIII marqués de Villena y duque de Escalona, con el propósito de «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza».[6]

El objetivo era fijar el idioma en el estado de plenitud que había alcanzado durante el siglo XVI y que se había consolidado en el XVII. Se tomaron como modelo para su creación la Accademia della Crusca italiana (1582) y la Academia Francesa (1635). Su primera sesión de trabajo se celebró en la propia casa del marqués de Villena el 3 de agosto de 1713.[7] Su creación, con 24 sillones, fue aprobada el 3 de octubre de 1714 por Real Cédula de Felipe V, quien la acogió bajo su «amparo y Real Protección». Esto significaba que los académicos gozaban de las preeminencias y exenciones concedidas a la servidumbre de la Casa Real.[6] [8]

Lema[editar]

Ilustración con el lema de la Academia (edición de 1822).

En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española había llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».

Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional.

Afianzamiento[editar]

Fachada del antiguo Palacio del Marqués de Villena, primer lugar de reunión de la Real Academia.

En 1723 se le concedieron al marqués 60.000 reales anuales para sus publicaciones. Fernando VI le permitió publicar sus obras y las de sus miembros sin censura previa.

En 1784, María Isidra de Guzmán y de la Cerda, primera mujer doctora por la Universidad de Alcalá, fue admitida como académica honoraria y, aunque pronunció su discurso de agradecimiento, no volvió a comparecer más. Se cuenta entre las primeras mujeres académicas del mundo.[9] No volvió a haber otra fémina hasta la elección como académica de número de Carmen Conde en 1978.

En 1842 solicitaron un crédito de ochenta mil reales por dos años para financiar el nuevo Diccionario a José Nicasio Gallego quien era secretario de la propia Real Corporación. Mediante dicho préstamo la Academia hipotecó todos sus bienes. En 1847 se pudo saldar la hipoteca.[10]

En 1848 la Academia reformó su organización por medio de unos nuevos estatutos, aprobados por Real Decreto. Sucesivos reales decretos (1859, 1977, 1993) aprobaron nuevas reformas.

Las Academias nacionales[editar]

Tras la independencia de los países americanos, la Real Academia Española promovió el nacimiento de academias correspondientes [cita requerida]en cada una de las jóvenes repúblicas hispanoamericanas. Esta decisión estuvo motivada por la idea central del movimiento llamado panhispanismo o hispanoamericanismo, según la cual los ciudadanos de todas las naciones de matriz española tienen por patria común una misma lengua (el español) y comparten el patrimonio de una misma literatura.[11] A pesar de que hubo precedentes de academias nacionales creadas con independencia de la Española, como la Academia de la Lengua de México (1835),[12] que se disolvió para dar paso a la correspondiente Academia Mexicana de la Lengua (1875), y de que alguna de las academias americanas, como la Academia Argentina de Letras (1931), no tuvo vinculación estatutaria con la RAE hasta fundarse la ASALE, desde 1870 se establecieron en América diversas academias hispanoamericanas subordinadas estatutariamente a la RAE, a las que se llamó correspondientes por mantener con la academia matriz una relación por correspondencia postal. A ellas se añadieron la Academia Argentina de Letras, la Academia Filipina de la Lengua Española y la Academia Norteamericana de la Lengua Española, que tienen actualmente igual rango y condiciones que la RAE. Estas veintiuna academias constituyen con la Real Academia Española la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), fundada en 1951 en el marco del I Congreso de Academias celebrado en México.

La ASALE es el órgano de colaboración de todas ellas en la promoción de una política lingüística panhispánica.[13] Esta política, plasmada en numerosos proyectos de trabajo conjunto, fue galardonada en el año 2000 con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, concedido a la Real Academia Española, junto con la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Los países con una academia de la lengua española.

Una nueva visión[editar]

El 20 de octubre de 1993 se constituyó la Fundación Pro Real Academia Española, entidad que tiene como finalidad atraer recursos económicos para la financiación de las actividades e iniciativas de la Academia.[14] Está regida por un patronato, cuya presidencia de honor corresponde al rey de España, Juan Carlos I, la presidencia al gobernador del Banco de España y la vicepresidencia al director de la Real Academia Española. Las vocalías corresponden a otros académicos, presidentes de las comunidades autónomas y de empresas privadas, como socios fundadores.

En los nuevos estatutos aprobados en 1993, se consideró necesario supeditar el antiguo lema fundacional -Limpia, fija y da esplendor- al objetivo superior de trabajar al servicio de la unidad idiomática. El artículo primero establece, en tal sentido, que la Academia “tiene como misión principal velar porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico”. De esa forma quedaba sancionado un compromiso que la Academia había asumido ya desde el siglo XIX.

La Fundación está abierta a la participación de particulares mediante la correspondiente cuota económica, miembros benefactores, y entre las actividades subvencionadas se encuentran la realización del banco de datos, el Diccionario del estudiante, el Diccionario panhispánico de dudas y otras obras en proyecto o desarrollo como la Gramática normativa.

Funciones[editar]

Facsímil de una página de la primera edición de los estatutos de la RAE (1715).

El artículo primero de los estatutos de la RAE dice:

«[...] tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico. Debe cuidar igualmente de que esta evolución conserve el genio propio de la lengua, tal como ha ido consolidándose con el correr de los siglos, así como de establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección, y de contribuir a su esplendor. Para alcanzar dichos fines, estudiará e impulsará los estudios sobre la historia y sobre el presente del español, divulgará los escritos literarios, especialmente clásicos, y no literarios, que juzgue importantes para el conocimiento de tales cuestiones, y procurará mantener vivo el recuerdo de quienes, en España o en América, han cultivado con gloria nuestra lengua. Como miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española, mantendrá especial relación con las Academias Correspondientes y Asociadas.»

Organización y funcionamiento[editar]

Según sus estatutos, la RAE está compuesta por:

  • Académicos de número (46 en total).
  • Académicos correspondientes españoles (hasta un máximo de 60).
  • Académicos correspondientes extranjeros.
  • Académicos de número de las academias americanas (que por derecho son académicos correspondientes).
  • Académicos honorarios.

Una junta de gobierno rige la Academia y supervisa todos los asuntos relativos a su buena operación, tanto en lo relacionado con su funcionamiento interno como con sus relaciones con los organismos del estado, y las demás Academias. Esta junta la preside el director de la Academia y está constituida por el vicedirector, el secretario, el censor, el bibliotecario, el tesorero, el vicesecretario y dos vocales adjuntos. Todos estos cargos son electivos y, a excepción de los vocales, que se eligen cada dos años, pueden ejercerse durante cuatro años, prorrogables sólo una vez.

La Academia funciona en Pleno y en Comisiones que se reúnen semanalmente. Las Comisiones tienen la misión de elaborar las propuestas que posteriormente examinará el Pleno para decidir sobre su aprobación. En la actualidad existen las siguientes comisiones: Delegada del Pleno, de Diccionario usual, de Diccionario histórico, de Gramática, de Información lingüística, de Vocabulario científico y técnico, de Ciencias humanas, de Publicaciones y de Premios. Además, existe una Comisión encargada de la conservación de la casa del Museo de Lope de Vega.

El Pleno, formado por todos los académicos, se reúne durante el curso académico los jueves por la tarde. Una vez aprobada las actas de la sesión anterior y de debatir cualquier tema general, los asistentes presentan enmiendas y adiciones al Diccionario. Acto seguido se examinan las propuestas formuladas por las diversas Comisiones. Las resoluciones, en el caso de que se produzca disparidad de criterio, se adoptan mediante votación.

Al servicio de los trabajos que la Academia desarrolla en Pleno o en Comisiones, funciona el Instituto de Lexicografía, integrado por filólogos y lexicógrafos que realizan las tareas de apoyo para la elaboración de los diccionarios académicos.

Directores de la RAE[editar]

Desde su creación la RAE ha tenido 29 directores. También hubo algunos casos de directores temporales o interinos, como Vicente García de Diego (1965-1968) y Rafael Lapesa (1988).[15]

Académicos de número[editar]

Los 46 miembros de la Academia son elegidos de por vida por el resto de los académicos y se les conoce como Inmortales (quizá por influencia del uso del mismo apelativo en Francia para los académicos galos). Cada académico tiene un sillón asignado a su persona, y distinguido con una letra del alfabeto (tanto mayúsculas, como minúsculas). No se puede elegir un nuevo académico para un sillón hasta que no hayan pasado seis meses desde el fallecimiento del anterior ocupante.

Los académicos de número son, por orden de ingreso:

(Sillón) nombre del académico (fecha de ingreso en la RAE)


Académicos electos que todavía no han tomado posesión de su asiento

  • ninguno


Asientos vacantes tras fallecer su último ocupante

Algunos académicos destacados del pasado[editar]

Portada de la revista ilustrada La Esfera del 2 de abril de 1927. Noticia de la elección de Antonio Machado como miembro de la Real Academia Española (uno de los pocos que ni pronunció discurso ni usó el sillón).[16]

Como dato de interés, el único Premio Nobel de Literatura español que no ingresó como académico en la RAE fue Juan Ramón Jiménez (galardonado en 1956 y fallecido dos años después).

Publicaciones de la RAE[editar]

Tomo V de la edición del Diccionario de la Lengua Castellana en 1737.

Obras publicadas en la actualidad[editar]

Publicaciones conjuntas de la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española:

  • Diccionarios:
  • Diccionario esencial de la lengua española (2006), obra resumida que hace de puente entre la 22.ª y la futura 23.ª edición.
  • Diccionario de americanismos (2010): un volumen de 2400 páginas (cuenta con 70 000 entradas y 120 000 acepciones). Esta obra es un complemento del Diccionario de la lengua española.
  • Diccionario panhispánico de dudas (2005): un volumen de 834 páginas. Obra que tiene el propósito de resolver las dudas relacionadas con el uso del idioma español en toda la comunidad hispanohablante.
  • Diccionario del estudiante (1.ª edición: 2005, 2.ª edición: 2011): un volumen de 1544 páginas (cuenta con 40 000 entradas). Sustituye al Diccionario escolar de la RAE (1996). Obra dirigida a alumnos de secundaria y bachillerato.
  • Diccionario práctico del estudiante (1.ª edición: 2007, 2.ª edición: 2012): un volumen de 852 páginas (cuenta con 30 000 entradas). Adaptación para Hispanoamérica del Diccionario del estudiante. Obra a la venta solo en el continente americano.
  • Ortografía de la lengua española (1.ª edición: 1741, última edición: 2010).[18] [19] [20] Esta última edición es la primera ortografía panhispánica y reemplaza a las Nuevas normas de prosodia y ortografía de 1959 y a la anterior edición académica de 1999. PD-icon.svgLa primera edición de esta obra se encuentra en el dominio público
  • Existen tres versiones de la Ortografía de la lengua española:
  • Edición completa (2010): un volumen de 864 páginas.
  • Ortografía básica (2012): en formato bolsillo de 252 páginas.
  • Ortografía escolar (2013): en formato cartilla de 64 páginas.
  • Nueva gramática de la lengua española (1.ª edición: 1771, última edición: 2009). Esta última es la primera gramática panhispánica y reemplaza a la anterior Gramática de la lengua española (1931) y al Esbozo de una Nueva gramática de la lengua española (1973). PD-icon.svgLa primera edición de esta obra se encuentra en el dominio público
  • Existen tres versiones de la Nueva gramática de la lengua española:
  • Edición completa (2009 y 2011): 3 volúmenes que suman 4808 páginas, los dos primeros tomos dedicados a la morfología y a la sintaxis (publicados en 2009) y un tercer tomo de fonética y fonología junto con un DVD (en 2011).
  • Manual (2010): un volumen de 750 páginas.
  • Gramática básica (2011): en formato bolsillo de 326 páginas.
  • La RAE ha publicado también otras dos gramáticas no institucionales:
  • El buen uso del español (2013):[21] un volumen de 560 páginas. Es un libro de norma lingüística destinado a resolver dudas e incertidumbres ortográficas o gramaticales.

Proyectos actuales[editar]

  • Nuevo diccionario histórico del español (NDHE). En fase de desarrollo. Sustituirá al Diccionario histórico de la lengua española (primer volumen de 1933, incompleto) y utilizará como base el Nuevo tesoro lexicográfico del español y el Diccionario de autoridades. Presentará de modo organizado la evolución del léxico español a lo largo del tiempo.
  • Diccionario básico para estudiantes de español con 22.000 entradas, previsto para 2015.[22]

Otras publicaciones[editar]

  • Diccionario de autoridades (título original Diccionario de la lengua castellana, en que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza y calidad, con las phrases o motivos de hablar, los proverbios o refranes y otras cosas convenientes del uso de la lengua, 6 vols., 1726-1739). PD-icon.svgLa primera edición de esta obra se encuentra en el dominio público
  • Nuevo tesoro lexicográfico de la lengua española (2 DVD, 2001), base de datos digital de 50 diccionarios de la lengua española, desde el de Antonio de Nebrija (1495) hasta el Diccionario académico de 1992, e incluyendo todos los publicados por la RAE hasta entonces. Es la primera publicación académica en DVD publicada en el mundo.
    • No debe confundirse con el Nuevo tesoro lexicográfico del español (s. XIV-1726) [11 vols., 2007], de Lidio Nieto Jiménez y Manuel Alvar Ezquerra, obra que refleja la historia de las palabras a través de todos los diccionarios, glosarios y repertorios desde el siglo XIV hasta 1726, fecha en que se publica el Diccionario de autoridades de la RAE. Su versión en línea es accesible desde la página electrónica de la RAE. [1]
  • Léxico hispánico primitivo. Siglos VIII - XII (primer volumen: 1976, incompleto). Glosario del primitivo léxico iberorrománico. Realizado por Ramón Menéndez Pidal y Rafael Lapesa.
  • Diccionario manual e ilustrado de la lengua española (1.ª edición: 1927, 4.ª edición: 1989).
  • Boletín de la Real Academia Española (desde 1914).
  • Al pie de la letra. Geografía fantástica del alfabeto español (2001, 2007, 2014) . Obra en la que distintos académicos rinden homenaje a las letras del alfabeto que designan sus plazas en la corporación.
  • Historia de la Real Academia Española ( 1999 ). Referencia obligada para conocer la vida de la corporación.

Biblioteca Clásica de la Real Academia Española[editar]

  • La Biblioteca Clásica de la Real Academia Española presenta las 111 obras fundamentales de la literatura española en ediciones críticas, anotadas y prologadas. La primera obra publicada en esta colección, iniciada en 2011, es el Cantar de mio Cid. Ver listado completo de obras en: [2]

Ediciones conmemorativas[editar]

Grabado que ilustra el lema de la Academia hacia 1737.

Obras sobre la RAE[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Sede central.
  2. Diccionario de autoridades :Tomo I, pág. 16.
  3. Nombre con el que aparece en sus Estatutos; cf. Estatutos de la RAE. Otros nombres con los que se conoce a la institución son «Real Academia de la Lengua», «Real Academia de la Lengua Española» o «Real Academia Española de la Lengua».
  4. http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1109-1993.html#a1
  5. Real Academia Española. Breve historia. Orígenes y finesReal Academia Española. Breve historia. Orígenes y fines (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  6. a b Orígenes y fines de la RAE.
  7. ABC.es (6/06/2013):La RAE, tres siglos con la lengua y la palabra
  8. Historia de la RAE.
  9. La primera fue Laura Bassi, que ingresó en la Academia de Ciencias de Bolonia el 20 de marzo de 1732; cf. [http://cis.alma.unibo.it/cis13b/bsco3/bassi/bassinotbyed/introbassiita.pdf Cavazza, M. "Laura Bassi", Classics on Line, p. 5.
  10. Para la historia del Diccionario, Matilla Tascon
  11. Para una descripción y análisis más detallados del proceso fundacional de las academias americanas y filipina correspondientes, y de los estatutos que las ligaban a la RAE cf. «De la Hispanidad a la Hispanofonía».
  12. Cf. Bárbara Cifuentes y María del Consuelo Ros: «Oficialidad y planificación del español: dos aspectos de la política del lenguaje en México durante el siglo XIX», en Políticas del lenguaje en América Latina, Iztapalapa, 29 (1993), pp. 135-146.
  13. Cf. documento RAE y ASALE: «La nueva política lingüística panhispánica».
  14. Sobre la historia de la Fundación pro RAE y su contribución a la financiación académica, cf. «Historia de las finanzas de la RAE».
  15. Directores de la RAE.
  16. Ángel González informa que Machado comenzó a escribir un discurso de ingreso en la Academia Española hacia 1929, pero abandonó la idea en 1931. González concluye que las razones, desconocidas, podrían deducirse del escaso aprecio que el poeta tenía por la Real institución. Por otra parte su elección, al parecer, fue instrumento del complot urdido por el dictador Miguel Primo de Rivera, en ese momento en el poder, para que no fuera elegido otro aspirante menos satisfactorio: Niceto Alcalá Zamora. En: González, Ángel: Antonio Machado (1986) Ediciones Jucar; p. 44
  17. «Nueva actualización del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) en la red». Consultado el 19 de octubre de 2013.
  18. «Ortografía de la lengua española». Consultado el 5 de diciembre de 2010.
  19. «Acuerdo». Consultado el 5 de diciembre de 2010.
  20. «Nueva edición de la Ortografía». Consultado el 5 de diciembre de 2010.
  21. «Obras lingüísticas» RAE. Consultado el 10 de diciembre de 2013.
  22. http://elpais.com/elpais/2013/02/28/eps/1362065169_019685.html Entramos en la casa de las palabras, reportaje en El País Semanal, El País]

Fuentes[editar]

Enlaces externos[editar]

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